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Trabajos de exhumación en la fosa común de La Toba (Guadalajara). año 2011. FMGU/Javier Ocampos

SEMENTERA

Qué sementera enorme / de gritos sin comienzo. / de ideas no escuchadas, / de miras a lo lejos / en los campos de España.
Qué rojo parpadeo / de estrellas en la sangre, / de sangre en sus reflejos.
Qué de hombres sin nacer / por estar bajo el suelo / de piernas y brazos rotos / bocas llenas de cieno, / pulmones desgarrados / y cientos de ojos ciegos.
Qué de fuerzas gastadas / en el triste torneo / de matarse unos a otros / sin tregua, tasa o freno.
Los hombres no son hombres.
Sólo es hombre el obrero, /
el que vive tan sólo / de su diario esfuerzo, / de su jornada llena / de labores y anhelos, / el que domina el campo, /
el mar, la tierra, el cielo.
Lo demás es ficción, / lo demás no es aliento / puro de pecho sano, / no cordial sentimiento, / ni goce de la vida, / ni tropismo de lo bello.
Viva la vida, hermanos, / aunque sobre los cuerpos/ de los trabajadores / are, luego, el labriego, / aunque con nuestras vidas, / demos a los barbechos / fecundidad de vientre / en razón, trigo y fuego.
Viva la vida, hermanos / de nuestros esqueletos / nacerá un mundo hermoso / y tal vez, en el cuenco / de nuestra calavera / se amase el pan del Pueblo.
Qué sementera enorme / de dias, por los muertos,

Miguel Alonso Calvo (Ramón de Garciasol)
Semanario Abril. Guadalajara, 25 de diciembre de 1936

El poeta Ramón de Garciasol en dos etapas de su vida. Dibujo: Pif

El poeta Ramón de Garciasol en dos etapas de su vida. Dibujo: Pif

Ha sido una jornada intensa para el Foro por la Memoria y sus compañeros del Ateneo Republicano del Limoges. En Anguita (Guadalajara) y en el corazón de la montaña limusina dos importantes actos de memoria con apenas 24 horas de diferencia; eran dos citas ineludibles, una en España [ver artículo], otra en Francia.

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Pedro, Gerard, Laurene, Maud, Enrique, antes del acto (19 de julio, 2015), falta Pepín que hace la foto.

Junto al monte Gargan, en lo alto de Saínt Gilles les Forêts, como cada año en torno a estas fechas, se ha celebrado un acto conmemorativo en el monumento a los maquisards muertos en combate el 18 de julio de 1944. En un alto, en la salida del pueblo hacia Sussac, hay una estela nueva con los nombres de 10 combatientes caídos caídos en ese punto en concreto; la estela recuerda a  J. Barco (20 años), L.Bellabre (18), L.M. Bellabre (22), L.R. Chaize (20), P. Khan (24), P.Malavaud (26), R.Stora (21), P. Texier (19) y dos desconocidos. Toda la zona en torno a Gargan se encuentra musealizada., con placas e indicaciones en los distintos lugares donde hubo enfrentamientos.

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A.M. Montaudon, el sr. Prefecto y la alcaldesa de Saint Gilles les Fôrets, Céline Penicaud

Han acudido decenas de asociaciones de antiguos combatientes, de la resistencia, de la memoria, de toda la amplia red de la sociedad civil francesa que defiende los valores republicanos y el recuerdo emocionado a los que lucharon por su libertad y la nuestra. Con el prefecto a la cabeza, con la alcaldesa de Saint Gilles, la joven y firme Celine Penicaud como anfitriona, se dirigieron también a los casi doscientos asistentes —entre ellos Robert Arnaud, veterano FFI—, una representante de la Asociación Nacional de Resistentes, la señora Anne-Marie Montaudon, así como la señora Michèle Gingouin. Hubo palabras de recuerdo para los veteranos que nos han dejado este año último y se ha recordado el sacrificio de los que dieron sus vidas, arriesgaron su libertad y afrontaron la muerte o la cárcel por la libertad y la República. Entre las asociaciones participantes, con un abanderado —Gerard del Pozo— entre los correspondientes a los distintos grupos, estuvo el Ateneo Republicano Español de Limousin como es ya habitual.

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Michèle Gingouin, Robert Arnaud y nuestras dos jóvenes estudiantes, Maud y Laurène que se sumaron a la visita realizada por el Foro.

En este año estuvo presente una delegación del Foro por la Memoría de Guadalajara que se unió de forma entusiasta a sus colegas del Limousin. La delegación española contaba con la presencia de varias jóvenes francesas que están realizando sus estudios de postgrado entorno a las consecuencias y evolución de lo sucedido en Oradour. La acogida por los participantes y las autoridades francesas a la presencia española fue espléndida, reconociendo ambas partes que es preciso trabajar juntos en aquella memoria que nos une y aquellos valores que compartimos. España está muy presente en el corazón de la tierra limousina, en toda la región hay gran numero de familias de origen español, venidos desde hace ya varias generaciones, y entre los que el recuerdo de lo sufrido por los dos pueblos en el pasado ha ayudado a a la realidad actual de una plena integración en la vida francesa. Los españoles del Foro por la Memoria hemos expresado públicamente nuestro reconocimiento a los miles de jóvenes voluntarios franceses venidos en su día a España y vemos preciso y de justicia que se les reconozca en su propia tierra su valor; muchos de ellos continuaron su combate en su patria ocupada. En efecto, combatientes veteranos de la guerra española —franceses y españoles— sirvieron en las filas de la resistencia en Limousin y en el Haute Vienne, una presencia que no va a ser olvidada.

El coronel Guingouin en 1944

El acto de 2015 tiene una relevancia especial pues representa en la práctica la reivindicación plena institucional y práctica de la figura del Coronel Gingouin, primer maquisard de Francia según Vichy y verdadero organizador de la resistencia en la región. Hombre de ideas y enérgico, de acción, Gingouin fue siempre alguien de difícil acomodo ante las imposiciones o los prejuicios, pero en la hora más difícil de Francia supo estar a la altura de la circunstancias, cosa que no todos pueden decir; su actitud crítica con unos y otros le llevó en los años posteriores al gobierno de la Liberación —y en los años de la guerra fría— un cierto aislamiento institucional. Su hija, la sra. Michêle Gingouin consejera del Museo de la Resistencia en Limoges, realizó en su intervención un diagnóstico de la situación actual de ascenso del fascismo [«La bestia inmunda sigue viva», dijo] en sus diversas formas (recordó los atentados en Francia, el golpe en Ucrania) y la necesidad de defender los valores republicanos; igualmente recordó en detalle los combates que tuvieron lugar en el área de Saint Gllles cuando la 1º Brigada de Marcha de la resistencia del Limousin tomó parte en la lucha ya abiertamente y ocupó las zonas de montaña para impedir los avances alemanes hacia Normandía y las retiradas desde el Sur. Por su parte, el sr. Prefecto realizó una muy correcta intervención en la que señaló el valor de la lucha de la resistencia por mantener la República como un proyecto democrático de país unido, —[«una Republica unida con iguales derechos para todos», dijo] —cuando Francia se encontraba vencida, ocupada y negada de sí misma por los que negaban la realidad de una Francia libre, tolerante y fraterna. Durante la ceremonia se interpretó el Canto de los Partisanos, una canción guerrillera de la época y La Marsellesa. Al acabar se pidió a todas las autoridades presentes (diputados, concejales, militares) que estrecharan la mano de todos los abanderados de asociaciones civiles,de veteranos, de resistentes y de memoria. Nuestro compañero Gerard del Pozo, portando la bandera de ceremonia del At. Republicano del Limousin, recibió vivas muestras de afecto y reconocimiento de los participantes.

En la tumba del coronel Gingouin

En la tumba del coronel Gingouin

Acabado el acto, la delegación del Foro por la Memoria de Guadalajara y del Ateneo Republicano del Limousin departieron con participantes y autoridades, procedieron a poner unas flores en la tumba del coronel Gingouin y su esposa y, ya por la tarde, a una visita al Museo de la Resistencia en Peyrac le Chateau.

FMGU 18/07/2015.-

El Foro de la Memoria de Guadalajara ha homenajeado a dos guerrilleros antifranquistas que fueron enterrados en una fosa común en el municipio guadalajareño de Anguita, tras morir en una emboscada de la Guardia Civil en mayo de 1940.

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El homenaje se ha a llevado a cabo coincidiendo con la campaña de la Federación de Foros por la Memoria para conseguir que el dia 18 de julio sea declarado “Día de Condena del Franquismo”.

El acto de homenaje a los dos guerrilleros ha tenido lugar al pie de la fosa común donde fueron enterrados, y que por desgracia fue destruida accidentalmente hace unos años debido a reformas y modificaciones en el entorno de la misma. Los arqueólogos del Foro por la Memoria apenas pudieron encontrar algunos huesos sueltos tras realizar varias prospecciones en el terreno, lo que ha impedido entregar los restos a sus familiares.

En el lugar se ha colocado una placa con el nombre de los dos guerrilleros, Francisco González Rebollo, natural de Badajoz, y Julián Muñoz Vela, nacido en la provincia de Toledo, en un acto al que han asistido familiares, miembros del Foro de la Memoria, vecinos del pueblo y representantes políticos, como es el caso de los concejales de Ahora Guadalajara en el Ayuntamiento de la capital, José Morales y Susana Martínez. Así mismo, acudió al acto la totalidad de la corporación municipal de Anguita y varios concejales de otros pueblos circundantes.

Xulio García, en nombre del Foro por la Memoria glosó la biografía de los homenajeados y los motivos del homenaje, exponiendo la necesidad de que “las víctimas de la violencia política sean honradas según indican los protocolos de la ONU, respetando sus propios símbolos y rituales y no de ninguna otra forma”  Así mismo, “tras agradecer a los concejales que han venido a titulo personal, vuestra presencia y apoyo a este acto,  hay que recordad que si esto fuera Francia, este sería un acto institucional, y aquí estarían las autoridades provinciales hasta con banda de música”. García indicó que “Estos mismos guerrilleros comunistas, que En España no tienen ningún reconocimiento oficial y son considerados todavía como bandoleros, en Francia son tratados como héroes. Además los mismos que lucharon aquí, son lo que lucharon por la libertad de Francia, pues José Manzanero, uno de los guerrilleros que formaba parte del grupo de los homenajeados, pudo huir a Francia y entró en la resistencia francesa”

Carmen González, sobrina de Francisco González, uno de los guerrilleros, habló en nombre de los familiares, agradeciendo a los vecinos su apoyo, e indicó cómo los hombres como su padre, Manuel González, hermano del guerrillero desaparecido, “soportaron en sus espaldas el recuerdo, el dolor y también la impotencia”, Y gracias a ello, luchadores como Francisco, “se han mantenido vivos e intactos, y es posible actos de homenaje como este”. Carmen González agradeció a su padre Manuel González, quien ha guardado la memoria de su hermano “en una caja de cristal, salvaguardándola en el tiempo y que hoy la ha abierto para liberar orgullo, amor y justicia, haciéndome  a mí heredera de este legado”. Por último tuvo unas palabras para ls mujeres de su familia, “siempre valientes”.

José Morales, concejal de Ahora Guadalajara en la capital alcarreña y militante como los homenajeados,del Partido Comunista de España, así como miembro del Foro por la Memoria, expuso que “Es un deber de los representantes públicos el que exista un relato democrático de lo que pasó y que en un país normal, lo normal es que los antifascistas sean honrados por las instituciones públicas de su país y no simplemente en un acto privado”. Indicó, refiriendose a los familiares de los guerrilleros homenajeados, que “Respetamos y apoyamos las cuestiones familiares, pero estos compañeros están aquí por un acto de represión política y por eso tenemos que darle ese perfil político que nunca le hemos negado desde el Foro por la Memoria y  por eso, queremos recuperar su memoria, no como algo folclórico o nostálgico, sino como una memoria de lucha, recordando que esta gente luchó por defender la legalidad republicana y por la justicia social y el socialismo”.

El párroco Rafael Pascual, quien facilitó su ayuda a la localización de los guerrilleros homenajeados, dijo que “aunque son importantes los restos, más importante es la memoria, y lo que os lleváis de aquí, [dirigiéndose a los familiares] esencialmente, aunque se hubieran encontrados enteros, es la memoria de lo que aquí ha ocurrido,  Os llevais el mejor legado, sus huesos esenciales, que no son los materiales”.

Yolanda Lozano, ex parlamentaria socialista por Guadalajara en las Cortes Regionales de Castilla La Mancha y vecina del pueblo, también habló emocionada agradeciendo al Foro su trabajo e indicando que “el día de hoy será para siempre parte de nuestra memoria colectiva”.

Tras descubrir la placa, Antonio Rodríguez, miembro del Foro por la Memoria de Guadalajara, cantó el “Himno de los guerrilleros” ante la emoción de los asistentes, Como remate final, se cantó “La Internacional”. El Foro asimismo entregó a los familiares dos diplomas en homenaje a los guerrilleros homenajeados, siguiendo con la campaña de entrega de diplomas a los antifascistas guadalajareños iniciada en 2013, de los que se han entregado ya una veintena.

Biografias de los homenajeados,

Francisco González y Julián Muñoz formaban parte de una agrupación guerrillera cuya principal zona de actuación era los Montes de Toledo.

Francisco González Rebollo, que nació en Freguenal de la Sierra, (Badajoz), era militante del PCE y fue teniente de artillería durante la Guerra Civil. Al final de la guerra fue hecho prisionero y la víspera a su ejecución, en 1939, logró fugarse del penal de Yeserías, uniéndose a la guerrilla.

Por su parte, Julián Muñoz Vela, era natural de Quero (Toledo) y experto guerrillero miembro del XIV Cuerpo de Ejército, que fue comisario delegado de guerra en esta unidad de élite republicana. Tras fugarse de la prisión de Quintanar de la Orden (Toledo) logró reunirse con otros fugados encabezados por José Manzanero y crear una agrupación guerrillera en los Montes de Toledo en la que también estaba Francisco González.

Foro por la Memoria de Guadalajara

https://memoriaguadalajara.es

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Manuel González y su hija Carmen junto a la placa inaugurada. FMGU/Óscar de Marcos

José Morales durante su intervención en el acto de homenaje. FMGU/Óscar de Marcos

José Morales durante su intervención en el acto de homenaje. FMGU/Óscar de Marcos

Yolanda Lozano, vecina del pueblo. FMGU/Óscar de Marcos

Yolanda Lozano, dirige unas palabras de agradecimiento. FMGU/Óscar de Marcos

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Nuestro compañero Antonio canta el “Himno del guerrilero”. FMGU/Óscar de Marcos

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Momento de descubrimiento de la placa. FMGU/Óscar de Marcos

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Maria Salicrú y Xulio García entrevistan a Manuel, hermano de uno de los guerrilleros homenajeados. FMGU/Óscar de Marcos

Canto de la Internacional al final del acto. FMGU/Óscar de Marcos

Canto de la Internacional al final del acto. FMGU/Óscar de Marcos

Foto de Francisco González, expuesta en una piedra próxima. FMGU/Óscar de Marcos

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Carmen sostiene emocionada la foto de su tio. FMGU/Öscar de Marcos

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¿Fue el franquismo un fascismo?

Vejar a las víctimas del franquismo sale impune pues no están reconocidas legalmente como tales víctimas y humillarlas no es delito.

El estado español actual sigue considerando legales las acciones del estado franquista que llevaron a la deportación de miles de españoles a los campos nazis, homenajea a los veteranos que juraron voluntariamente fidelidad a Hitler y mantiene la legalidad y validez de los tribunales y sentencias emanadas del golpe que asesinaron a más de 150.000 personas. El estado español combina estas acciones con una pretendida autoimagen de normalidad democrática y la forma de evitar contradicciones es comportarse como si no existiesen y hacer lo posible para que no afloren en el debate público. No incorporar esta dimensión al debate académico es falsear la realidad. España es el único país de Europa donde aparecen fosas con decenas o cientos de personas atadas con alambre, los huesos rotos a culatazos y con los cráneos con agujeros de bala y ni la policía, los jueces, los fiscales o las autoridades gubernamentales ven preciso intervenir de alguna forma. Esta es la realidad que circunda el debate. Una realidad donde las cientos de miles de víctimas siguen siendo consideradas como culpables de rebeldía y sin derecho a ser reconocidos como víctimas; negarles, despreciarles, calumniarles, sale impune pues no están reconocidas legalmente; vejarlas no es delito

Se hace preciso preguntarse si el franquismo fue un fascismo. He aquí una de las cuestiones más polémicas en las discusiones sobre la naturaleza de la dictadura implantada por la guerra civil española. Buena parte de los acercamientos a este problema vienen con una finalidad ideológica, ideológica en el sentido de justificar o legitimar una impostura, la de que el régimen de Franco fue «necesario» y en última instancia el que construyó las bases sociológicas de la democracia actual «al crear una clase media» en los años sesenta del pasado siglo. Estas dos ideas que califico de impostura están muy extendidas y representan el núcleo del legado franquista que ha calado en las mentes de muchos españoles. Expuestos al fuego simbólico y cultural de la dictadura durante casi tres generaciones, destruido todo el tejido social de la izquierda, ocupada la calle, el aula, la prensa, las instituciones y hasta la propia vida por un régimen totalitario basado en el nacional-catolicismo, con una represión que llegó a la aniquilación física de cientos de miles, los españoles, incluso los resistentes, han tenido que convivir con las explicaciones que para tanto horror el régimen desarrollo.

El franquismo sociológico lo componen las categorías explicativas de la realidad destiladas por el régimen, transmitidas por osmosis cotidiana a toda la población y que interiorizadas por ésta orientan todavía hoy parte de su conducta o impregnan su explicación de la historia colectiva. La actual batalla por la memoria se produce sobre este campo de lid: la interpretación del pasado como clave para construir el futuro. Pero uno de los problemas del franquismo sociológico consiste en que caló al conjunto de la población hasta lo más profundo, de la misma forma que el odio y la violencia ejercidos sobre una persona maltratada pueden causar una rotura moral: la derrota de la República fue interiorizada por muchos de los supervivientes, la generación nacida en la guerra, los niños de los años cuarenta y cincuenta crecieron en un mundo basado en el holocausto de la generación de sus padres, y en la infamia permanente hacia su recuerdo; el pasado republicano y democrático fue anulado, decretado su olvido y demolidos sus restos hasta casi hacerlos desaparecer. Han tenido que pasar 70 años para levantar cabeza y que la lucha por recuperar la memoria colectiva pudiera avanzar significativamente.

Que el franquismo fuera un fascismo significaría que se le asociaría a un concepto político, a una ideología y unos regímenes que fueron abyectos y criminales, pues como abyectos y criminales han pasado a la historia y a la memoria colectiva de los pueblos europeos. No hay exoneración posible para Franco si resultase que fue fascista. La memoria de los crímenes del fascismo es parte de la identidad colectiva de los europeos, existiendo un consenso ciudadano básico en toda Europa que lo condena y hasta combate institucionalmente toda manifestación pública por el nazismo o el fascismo.

Pero el origen de la consideración negativa del fascismo como algo inherente a la identidad democrática de los europeos es algo que arranca tanto de la experiencia vivida de las dictaduras y guerras del pasado como del hecho cierto de que la victoria aliada de 1945 posibilitó educar a la ciudadanía en el recuerdo de los horrores del nazifascismo y sus crímenes. En España, la victoria de Franco en la guerra civil y los largos años de su régimen, por el contrario proscribieron esa interpretación. Sólo los ecos de la derrota nazifascista procedentes del extranjero llevaron a extender en España que esos regímenes fueron criminales y que en sus ideologías latía con claridad la guerra, el racismo y el genocidio de los diferentes. La longevidad del régimen de Franco forzó su adaptación a otros discursos y matices y hasta obras de autoría del propio dictador, como fue el guión de la película «Raza», fueron censurados y reescritos para negar el origen fascista del régimen y —si recogemos su propia autoimáge— reconvertirlo en algo «netamente español, autoritario, duro en ocasiones pero adaptado a la idiosincracia del pueblo hispano». El régimen intentó lavar sus orígenes y negar su pasado, construyendo una historia mítica de sus inicios y de las causas y motivaciones de la Guerra Civil. Una población en estado de shock, golpeada por una guerra y una represión atroz y sometida a un ferreo control ideológico mediante la escuela, el púlpito y la necesidad de sobrevivir cada cada día, acabó por creer realmente que España era diferente, que aquí no hubo fascismo sino «otra cosa» y que los nazis y fascistas italianos que vinieron a combatir a la República eran «menos nazis» o «menos fascistas» que los que combatieron en la Segunda Guerra Mundial.

Pero España no es diferente, ni existe en un mundo aislado, la historia fluyó en España por otros derroteros, eso es todo. Y los Estados Unidos apoyaron al régimen franquista a  cambio de concesiones militares y económicas que vulneraron lo más básico de nuestra soberanía nacional y ayudaron a maquillar a los antiguos verdugos y formaron a sus hijos en las escuelas de negocios y las redes empresariales desde 1959, poniendo las bases ideológicas, el software, de la futura transición.

En el marco de la Guerra Fría, los Estados Unidos promovieron un frente de lucha contra el comunismo que incluyó reescribir la historia y hacer olvidar, cuando no negar, la complicidad y claudicaciones de las potencias democráticas (Francia, Inglaterra, Estados Unidos) ante el ascenso del nazismo y el fascismo. Los años de la alianza con la URSS para lograr derrotar a Hitler y el Eje fueron pasados a segundo plano y se desarrollaron planes para influir en el mundo académico, social e intelectual y extender una visión interesada y falsa: comunismo y fascismo como equivalentes. Se trataba de hacer pasar al olvido la responsabilidad de las clases dirigentes occidentales en el ascenso del nazismo, ocultar su apoyo y simpatía iniciales por los nazis y fascistas, pero sobre todo combatir el prestigio de la URSS como campeona de la lucha antifascista, pues ese prestigio era «peligroso» en el contexto de la Guerra Fría. Millones de doláres fueron gastados en reclutar escritores, académicos, intelectuales y periodistas para extender esa «homologación» entre ambas ideologías o sistemas. Nace así la relectura del término «totalitarismo» para identificar con una sola palabra a comunistas y nazis. Nombres eminentes de las ciencias sociales, H. Arendt, I. Berlin, D. Bell y muchos otros, recibieron becas, honores, invitaciones, cursos y estancias académicas en una labor de años y gran coste que lograse reinterpretar los hechos del pasado. Esto incluía redefinir muchos conceptos, olvidar unos, inventar otros, pero sobre todo, controlar el pensamiento controlando el lenguaje, los medios de masas y los sistemas de reproducción del conocimiento como las universidades.

El fascismo y el nazismo estaban grabados a fuego en la vida y las mentes de los europeos como la quintaesencia del horror y era imposible rebajar o transformar esa valoración. Se optó por reducir ambos fenómenos a la categoría de mal demoniaco absoluto y aislarlos de su contexto social de origen y de las complicidades sociales y de clase que posibilitaron la existencia de las dictaduras alemana e italiana. Según esto, Hitler actuó sólo, Mussolini fue un enajenado, si acaso la sociedad de sus naciones se vio fascinada por las imagenes y ensoñaciones y cayeron en un sueño criminal, pero en el que las clases dirigentes europeas nunca tuvieron responsabilidad alguna. Reducido a la condición de mal absoluto y autoreferente, el nazifascismo pasaba a ser una patología psiquiatrica en la que la psicología social era la clave para su explicación y no los intereses de clase y las ideologías de los poderosos que se aprovecharon de su ascenso y pretendieron utilizarles para destruir a la izquierda y, atención, a la URSS.

Si pretendieron mostrar al nazifascismo como una patología psiquiátrica, aislada de conxiones con los viejos poderes y clases, la operación de la Guerra Fría incluía dos pasos más: el segundo fue ocultar celosamente ante la opinión pública el reclutamiento y reciclaje de los antiguos nazis, fascistas y colaboracionistas que podrían ser de utilidad, y en tercer lugar, igualar a comunismo y fascismo. Si se conseguía traspasar al comunismo la carga negativa del fascismo, la batalla cultural de la Guerra Fría podría ganarse.

Si estos eran los terminos de la Guerra Fría fuera de las fronteras españolas en los años cincuenta y sesenta, podremos comprender que las oportunidades y el glamour de Franco y su régimen entre sus nuevos protectores imperiales eran grandes. Sometida a una dictadura brutal, fruto de una guerra de aniquilación y con años de sangrienta represión encima, la opinión pública no contaba y estaba además inerme.

Un profesor español, Juan Linz Storch de Gracia recibió en los años cincuenta becas y ayudas para completar sus estudios en Estados Unidos. Esta colaboración académica se realizó en el marco de los planes de la CIA para su estrategia de lucha cultural e ideológica. El profesor Linz cumplió su tarea: sus escritos sobre el totalitarismo y los fascismos son hoy clásicos en las ciencias sociales y concluyente en aspectos clave. El franquismo no fue un régimen fascista según las ciencias sociales escritas al dictado de la Guerra Fría. Y tampoco fue, según Linz, un régimen totalitario. poco importa que Primo de Rivera, el propio Franco o los preámbulos de numerosas leyes de los años 40 afirmasen ufanas la pretensión o el carácter totalitario de su estado.

Si se hubiera concluido que el franquismo fue un fascismo hubiera resultado que los Estados Unidos apoyaban a un fascista y esto era algo que la lucha de propagandas en la Guerra Fría exigía una contestación. Franco y su régimen eran —así lo explicaban— un régimen «autoritario», «paternalista», nacido de una convulsión «conservadora» de la parte «sana» de la nación ante «el peligro del comunismo» al que la República abocaba a España en una hora difícil. Linz fue el primero de los científicos sociales en defender esta teoría explicativa de la historia de España reciente y de la naturaleza de su régimen. Para la oligarquía que apoyaba a Franco y para las clases sociales poderosas que se beneficiaban de su régimen tal lavado de cara fue una bendición. Tal explicación de la naturaleza del régimen fue asumida por este y transmitida de forma masiva con notable éxito. El mundo nazifascista acabó en 1945 cuando el ejército Rojo tomó Berlín y aquella parte de la historia era agua pasada, el Franquismo y cuanto representaba se adaptaron a la nueva situación y aprovecharon el apoyo norteamericano, pues el capitalismo no necesitaba de la democracia para sobrevivir y un carnicero en Madrid era mucho más útil  y funcional para el juego imperial de los Estados Unidos que una España y u pueblo español soberano y dueño de sus destinos.

El régimen de Franco, fosilizado en sus instituciones y en su práctica hasta su misma muerte, vio su recambio garantizado por una curiosa mezcla de hijos de fascistas educados en las escuelas de negocios norteamericanas y alimentados en un liberalismo que no necesitaba de la democracia y era ferozmente anticomunista.

Esta conjunción entre los liberales campeones de la Guerra Fría y los cuadros del «Movimiento Nacional» fue la partera de la Transición política que basada en la desmemoria y el olvido pero, sobre todo, en la impunidad absoluta de quienes participaron de los crímenes franquistas y se enriquecieron con su régimen, permitió superar el trauma «sucesorio» impuesto por el ciclo biológico vital del dictador.

Un Franco fascista implicaba un régimen apestado, impresentable. Para el mundo de su propia época lo fue precisamente por esa consideración, pero ua vez muerto el dictador la funcionalidad era otra y las clases dirigentes españolas, las mismas que se aprovecharon activa y directamente del dictador, precisaban salir del ostracismo de décadas y retornar al mundo civilizado. Siendo la impunidad una necesidad estructural de la Transición, detalles como la relación fundacional del régimen franquista con el fascismo y el nazismo y su papel clave durante la guerra civil española  tenían por fuerza que ser olvidados.

En realidad. después de treinta años de Transición a lo que asistimos es a que, acabada la escenificación del olvido, entra con fuerza la visión revisionista de la historia. ¿Franco fascista? ¿Nazis en España? No, por favor, no…, el legado revisionista de la Guerra Fría pasa a ocupar su lugar y se denota como algo muy  práctico. Puede bastarnos con un ejemplo: el expresidente José María Aznar ha empleado en numerosas ocasiones  el apelativo «fascista» como algo negativo, asociado a crimen político, violencia, terror, prácticas antidemocráticas. La palabra forma parte de su actual credo cotidiano. Pero lejos de suponer esto una prueba de conciencia democrática, el uso y empleo del término por parte de la clase política conservadora española  es fruto tanto de la desmemoria como de las lecciones de factura neoconservadora procedentes del otro lado del Atlántico. Aznar ha olvidado conscientemente la imagen de su propio padre, Don Manuel Aznar, vestido con el uniforme del partido único, con su camisa azul y corbata negra, con su casaca blanca con las condecoraciones y toda la parafernalia simbólica de la letal variante hispana del fascismo. Las fototecas están ahí, no obstante, y son recuerdo notario del pasado.

Si la discusión sobre la naturaleza del franquismo y su ser o no fascista está llena de ideología, ¿puede imaginarse acaso un acercamiento técnico, más objetivo a la cuestión?

¿Qué nos dice la sociología, la ciencia política, las ciencias sociales, sobre el fascismo y sus encuentros/desencuentros con el franquismo?

Linz empleo años, esfuerzo y muchas páginas para separar el franquismo de los fascismos. Ya vemos en qué contexto y como resultado de qué clima.

El fascismo como epifenómeno, esto es, como realidad geográfica y temporalmente localizada, está perfectamente definido. El Diccionario de la Academia lo hace sucintamente: «Fascismo: Movimiento político y social de carácter totalitario que se produjo en Italia, por iniciativa de Benito Mussolini, después de la Primera Guerra Mundial.», en su primera acepción y en su segunda como la «Doctrina de este partido italiano y de las similares en otros países.»

Entiéndese por fascismo, ciertamente, un fenómeno social surgido en Italia en los años inmediatos a la primera guerra mundial y que se hace con el control del país, liquidando el sistema constitucional desde arriba y desde dentro de las instituciones. Como Credo Político, el fascismo no poseía un corpus estricto, es más, sus fundadores reclamaban su singularidad por no tenerlo y poder así habitar en la contradicción permanente.

El fascismo hemos de describirlo a partir de su práctica, desde sus discursos, desde su conducta, a partir de la cual podemos deducir su sistema de valores.

Variante irracional de la modernidad, reacción contra ella, el fascismo constituye uno de los más depurados monstruos generados en el interior de la sociedad burguesa del siglo XX. Si los valores son los que orientan las conductas, observando éstas podrémos conocer aquellos.

El fascismo niega los valores universales de libertad, igualdad y fraternidad. Niega que haya valores universales para todos los seres humanos y establece categorías entre ellos, algunos, sencillamente, son despojados de su misma humanidad. Es profundamente antidemocrático y hace del antiliberalismo una bandera. La fuerza, la voluntad, la violencia, lo mas primario y básico del ser humano, sus emociones mas primitivas son valoradas por el fascismo: es contradictorio y orgulloso de serlo. Para el fascismo, la idea de que la educación es la clave del progreso humano y de que los seres humanos no están determinados por nacimiento, es un horror. Educación, libre pensamiento, igualdad, universalidad, son objetivos a ser destruidos.

El epifenómeno fascista tuvo esos atributos y otros, pero desapareció como forma de estado capaz de orientar el futuro del mundo con la derrota alemana en 1944-45. Dejó de existir el estado fascista y su recuerdo, decíamos, evoca crímenes, abusos, genocidio, em toda Europa-

Si nos ponemos puristas con la interpretación técnica del fascismo, podremos concluir que el nazismo no fue lo mismo que que el fascismo. Incluso el propio Mussolini tampoco fue completamente fascista: mantuvo la dinastía de Saboya, acabó por pactar con el Vaticano y hasta con las clases parasitarias y atrasadas de la Italia de los años veinte y treinta. Mussolini hubiese sido coherentemente fascista sólo durante los meses de la República Social Italiana basada en Saló (Italia del Norte) y, quizá, poco más.

Hay que tener cuidado con los razonamientos pretendidamente técnicos.  El franquismo no fue «el fascismo», algo exclusivamente italiano, pero ¿fue «un fascismo»? Es decir, ¿constituye el fascismo una categoría política? La respuesta a esta última pregunta es claramente sí. El fascismo como fenómeno sociológico, las manifestaciones sociopolíticas del fascismo son reconocibles como un proceso y una práctica con efectos y funcionalidades concretas dentro de la estructura social de una nación sumida en un avatar de este tipo.

El fascismo como tal surgió en la Italia de los años veinte como resultado de una crisis moral y social muy profunda nacida de las contradicciones de la Gran Guerra. Educados en los valores burgueses, embrutecidos en las trincheras por una carnicería sin sentido, muchos veteranos se sintieron completamente desplazados de su vida de origen y de la sociedad que les envío a morir. Se abrió paso un odio profundo hacia la izquierda que negaba los valores patrios por los que habían luchado y muerto en masa y también hacia las oligarquias económicas y los poderes tradicionales a los que tachaban de corruptos y débiles. El fascismo nace de esas contradicciones y muy pronto las clases dirigentes creyeron poder emplear a aquella escoria resentida como fuerza de choque contra la izquierda y frenar cualquier peligro a sus intereses en los convulsos años posteriores a 1918. En el caso alemán, las hienas acabaron por devorar a quienes creyeron poder emplearlas a su servicio. En Italia la situación fue distinta, el fascismo creció y creció tras ser invitado a ocupar el gobierno del estado, llegando a inundar por completo la sociedad. El término «totalitarismo» surgió como un epíteto descriptivo de su discurso y su práctica y aunque el neologismo procede de un socialista italiano, complació a Mussolini y a los otros dictadores que llegaron a emplearlo ufanos y sin temor alguno, algo que contradice los esfuerzos de la Guerra Fría por reescribir la historia. En Italia, decíamos, el fascismo pareció llegar a una simbiosis con los poderes tradicionales y su dominación y ascenso se iba logrando por expansión cuasigaseosa, es decir, ocupando todos los espacios sociales, sin dejar un sólo espacio libre, sin ocupar. No devoró al poder tradicional, no. En Italia lo que ocurrió fue, que el fascismo en el poder, llevó al Estado italiano a participar en una guerra mundial total en la que la derrota sería también total. Puso en peligro al estado tradicional, a las clases dirigentes tradicionales, al asumir el peligro y riesgo de una contienda mundial vista como inútil e injusticada por todos salvo, quizás por el mismo Mussolini. El fascismo como aventurerismo y como aventura arriesgada, tuvo en la historia italiana su epítome. En el caso alemán, el fascismo muestra el peligro del aventurero fanático que lleva el poder, el terror y el sectarismo al extremo, hasta el punto de causar la mayor catástrofe de la historia humana hasta la fecha.

¿Y en España?

A diferencia de otras naciones, en España se instaura un régimen fascista, pues fascista fue su discurso, su apariencia, su estilo y hasta la estructura de su estado, como resultado de un golpe y una guerra. El golpe contra la República constitucional de 1931 no surgió como un golpe fascista, pues el fascismo español ideológicamente identificable como tal era extraordinariamente débil y no llegó a ser un fenómeno de masas. Fueron militares de ideología reaccionaria, nacional-católica y marcadamente antiliberales y antidemocráticos los que diseñaron un golpe de estado genocida. En ese objetivo, la actuación de los escuadristas fascista tuvo un cometido escueto; en un principio, se les precisó como verdugos vocacionales; en un segundo momento, como carne de cañon en los frentes de batalla y, finalmente, muerto el fundador de Falange, el militar que acabó asumiendo los poderes únicos entre los sublevados utilizó los recursos dramáticos del fascismo europeo en su variante española para dotar al teatro del nuevo estado «nacional» de música, letra y atrezzos diversos.

En España, a diferencia de Italia y Alemania, el fascismo y los fascistas estuvieron siempre bajo control del movimiento reaccionario , es decir el viejo sueño de los generales alemanes, o de la monarquía italiana y sus apoyos oligárquicos tradicionales. Fue un fascismo real a la vez que teatral  de quita y pon, que perduró en su tramoya externa hasta 1976, es decir, casi 30 años después de 1945 y la derrota del Eje. Pero estas características históricas no deben hacer olvidar algo terrible.

La variante hispana del fascismo, el régimen franquista, gran crisol de reaccionarios católicos, monarquicos tradicionalistas, fascistas estéticos y verdugos vocacionales, fue mucho más letal y mortífero que el original fascismo italiano. En España, el fascismo franquista se instauró mediante un espantoso baño de sangre y construyó la legitimidad de su régimen a través del terror, el trauma de la guerra de la guerra y la represión y la aniquilación de la memoria. Si decir fascismo en Europa es decir muerte, dictadura y represión, decir franquismo es su sinónimo. Sólo la suerte histórica del franquismo, vencedor en su guerra fundacional gracias a la ayuda nazi-fascista, y superviviente con éxito en la Guerra Fría merced a los Estados Unidos, ha llevado a pretender separarlo de sus regímenes homólogos de Hitler y Mussolini, que fueron sus contemporáneos, en los que se inspiró y a los que superó en crueldad para con su propio pueblo, pues para instaurarse tuvo que provocar y mantener una guerra de aniquilación.

El franquismo fue un fascismo funcional. Funcionó como tal, adoptó sus formas y su discurso, sirvió bien a las clases dirigentes aniquilando toda oposición y destruyendo la democracia. En el caso español, el fascismo se hibridó con el catolicismo más reaccionario, la seña de identidad de la comunidad hispana a juicio de los militares golpistas y del propio pensamiento de Primo de Ribera. La variante española del totalitarismo se construyó con una doble cara simultánea: nacional-catolicismo como cemento ideológico de la dictadura y estética fascista. Sólo la herencia de la Guerra Fría que se resiste a desaparecer en la actualidad, mantiene la confusión sobre la naturaleza del franquismo, al que podemos considerar sin equivocarnos como un  fascismo…

pedro.garcia.bilbao@urjc.es

Nuestras derrotas no demuestran nada / Bertolt Brecht

Cuando los que luchan
contra la injusticia
muestran sus caras ensangrentadas,
la incomodidad
de los que están a salvo
es grande.

¿Por qué se quejan ustedes?,
les preguntan.
¿No han combatido la injusticia?
Ahora ella los derrotó.
No protesten.

El que lucha debe saber perder
El que busca pelea
se expone al peligro.
El que enseña la violencia
no debe culpar a la violencia.
Ay, amigos.
Ustedes que están asegurados,
¿por qué tanta hostilidad?
¿Acaso somos vuestros enemigos
los que somos enemigos de la injusticia?

Cuando los que luchan contra la injusticia
están vencidos,
no por eso tiene razón
la injusticia.

Nuestras derrotas
lo único que demuestran
es que somos pocos
los que luchan contra la infamia.

Y de los espectadores, esperamos
que al menos se sientan avergonzados.

Argés es una población distante unos 9 kilómetros de la capital provincial, pero mucho más lejos, si vemos la reacción de algunos de sus habitantes durante la constitución del Ayuntamiento tras las elecciones municipales del pasado 24 de mayo, en cuanto se refiere a tolerancia y respeto hacia el prójimo si nos atenemos a la consideración que Toledo ha tenido como ciudad de convivencia y que la ha valido el título de “ciudad de las tres culturas”. Lejos, muy lejos, a años luz. Claro que no podemos generalizar que estas personas (aunque con un comportamiento lejano a tal consideración) representen a todas las argeseñas y todos los argeseños, a los 6.000 moradores de esta localidad.

Solo basta ver las imágenes difundidas por varios medios de comunicación para comprobar la falta de cultura democrática de una serie de personas que asistían al pleno pero, mucho más grave, la actitud del Sr. Alcalde poniendo sus “principios” de cacique para manejar la constitución de ese consejo municipal, se le nota su acostumbrado modo de manipular la situación. El Concejal de Izquierda Unida, elegido democráticamente, solo actúa en conciencia y en uso de las leyes para no prometer su cargo ante símbolos religiosos que, sin duda, incumplen las normas y nuestra Carta Magna que asevera que estamos en un país aconfesional.

Claro que habría que analizar otras cuestiones no menos baladíes. ¿Sociológicamente este país ha cambiado tanto desde las elecciones del 24 de mayo? Creo que no. No voy a poner en duda el salto que ha supuesto el que los partidos que han detentado el llamado bipartidismo hayan perdido un gran número de votantes y que hayan surgido otras fuerzas que pueden hacer cambiar el panorama político al llegar a conformar mayorías que quiten de municipios y autonomías el poder absolutista del PP. Pero ¿ha afectado tanto la corrupción, las políticas de ajuste, etc…?, pues me parece que hay que sentarse y mirar cómo en Madrid, Valencia, Valladolid o Castilla-La Mancha (paradigmas de o más indigno de este país, los representantes “populares” ha ganado las elecciones.

Otra cuestión que afecta al discurso tramposo es la cantinela que los pactos (eso sí, los que no afectan al PP con Ciudadanos) de que se viola la voluntad popular, sobre todo en las grandes ciudades donde ha sido la lista más votada las del sequito de Rajoy. El, máximo responsable del partido se encarga de decir la letanía continuamente, seguido por su coro de romeros. Y claro, quién me puede asegurar que este discurso no hace reaccionar esa parte de la mente de tantos partidarios del partido y les recuerda épocas anteriores? Deberíamos recordar (MEMORIA) que puestos a vulnerar la voluntad popular expresada en las urnas ellos son descendientes muy directos de aquellos que hace casi 80 años perpetraron la ignominia de un golpe de estado contra esa voluntad del pueblo español y provocaron una guerra civil. Es que la mente es así, de repente llega el recuerdo y alguno, quizás, vio en la simple demostración de la libertad el peligro de los rojos, masones, comunistas, etc,etc. ¿Había alguien en la sala que participó en aquella felonía?, puede que por razones de edad no, pero ya tenían a sus cachorros para participar en la demostración que este país necesita una limpieza muy a fondo de actitudes neofascistas.

Si alguno de los allí presentes, si alguno de los que sufrió la persecución por defender los principios democráticos violentados en 1936, hizo un ejercicio de repaso de la historia reciente de Argés, le debió de doler tanto o más al comprobar cómo actos de esta naturaleza se repiten por los herederos de aquellos que provocaron tanto dolor. Vaya desde aquí el homenaje a todas y todos los que siguen manteniendo la antorcha de la justicia y la libertad, vaya desde estas humildes líneas mi recuerdo para Florencia Vaquero Carrasco, Juan Saavedra Martín, Julián Seseña Díaz, Luis Hernández Roldán, Mariano Gómez López, Nicolás Triviño Moreno, Segundo Carrasco Rojo, Tiburcio Carrasco Dionisio y Victorio Zurita López.

Emilio Sales Almazán

Foro por la Memoria de Toledo

Documental sobre Oradour sur Glane, villa martir. Realizado por Foro por la Memoria Guadalajara

Foto de Pedro Alberto García Bilbao.

Hace poco hicimos una visita a Oradour. Estuvimos miembros del Foro Memoria Guadalajara (Federación Estatal de Foros por la Memoria) y del Ateneo Republicano español du Limousin, pero sobre todo estuvo Robert Hebrás, uno de los supervivientes. Hicimos este documental, que me atrevería decir que es fundamental para comprender lo que pasó allí. Es bilingüe. Ya veréis. Lo podéis descargar. Son 3 gigas. Hacedlo desde Chrome, sale mejor. https://mega.nz/…
‪#‎oradour‬ ‪#‎limousin‬

#graciasMILitares  Día de las Fuerzas Armadas   #noestanTODOS

[Foro por la Memoria de Guadalajara]

No hay reconocimiento a las Fuerzas Armadas si se olvida a todos los que a la hora de la verdad supieron estar al lado de su pueblo, de la constitución y de las libertades republicanas, a todos los que mantuvieron su juramento, su compromiso con España y su bandera, la bandera nacional tricolor, primera bandera española reconocida en una Constitución (CE31).

En este día de las Fuerzas Armadas desfilan los soldados y ondea la bandera constitucional vigente, mientras los nombres de los que en su día cayeron asesinados por ser leales al pueblo español y sus libertades siguen siendo considerados rebeldes. No habrá hoy institucionalmente recuerdo explícito ninguno a los soldados, jefes y oficiales del Ejército Español y la Guardia Civil que se mantuvieron leales a la Nación y su República, por encima de cualquier diferencia política, en tantas ocasiones al precio de sus vidas. Constatamos dolorosamente que la España democrática actual es incapaz de hacerles justicia. La España de hoy sigue teniendo una deuda de honor con todos ellos que, a lo que parece, no podrá ser resuelta hasta la plena recuperación de nuestra soberanía popular. En ningún país europeo, de esos que España considera sus iguales, se olvidaría a los militares honrados que todo lo dieron en parecido trance.

Quienes fueran la mayor expresión del honor militar y el respeto a la Nación siguen oficialmente considerados como rebeldes para vergüenza de nuestro Estado.

La lucha por las libertades del pueblo español, su independencia y su soberanía no es nueva, comenzó hace muchos años y borrar la honrada memoria de los que hicieron el sacrificio máximo en la más difícil hora de nuestra historia es perpetuar los crímenes cometidos contra la Nación española. No podemos olvidar que las agresiones a nuestras libertades siempre tuvieron unas primeras víctimas a manos del terror, los militares leales. Olvidar sus nombres el día de las Fuerzas Armadas es un síntoma más del fracaso de la Transición a la hora de construir un estado democrático pleno, y tarea de todos es resolverlo. El Jefe del Estado es capaz de hacer homenaje en el extranjero a los soldados españoles que combatieron al fascismo, pero en la propia España calla sus nombres y oculta su historia.

Es hora de decir bien claro y bien alto que la libertad y la soberanía de pueblo español precisan unas Fuerzas Armadas íntimamente comprometidas con su tradición democrática y popular, fuertes y capaces, dotadas de los medios y los recursos adecuados y sin sombra ninguna. Sin respeto a la justicia y sin memoria, no hay dignidad colectiva.

Sería una lista inmensa, un ejército infinito de honor y dignidad, pero hoy, Día de las Fuerzas Armadas, diremos los nombres de algunos de los que caísteis primero.

No os olvidamos:

  • General de Brigada Amado Balmes Alonso, Comandante militar de Las Palmas.
  • Capitán de aviación Virgilio Leret Ruiz
  • General de División Miguel Nuñez de Pardo y Susbielas
  • General de División Domingo Batet Mestres
  • Capitán General de la II Región Militar, José Fernández Villa Abràille
  • General de Brigada Miguel Campins y Aura
  • General de Brigada Rogelio Caridad Pita
  • General de Brigada Julio Mena Zueco
  • Comandante de la Guardia Civil José Rodríguez-Medel Briones
  • Capitán General Enrique Salcedo Molinuevo
  • General de división don Nicolás Molero Lobo
  • Coronel inspector de la Legión Luis Molina Galano
  • General de División Agustín Gómez Morato, Comandante en jefe del Ejercito de África
  • General de brigada Manuel Romerales Quintero, (Melilla)
  • Contraalmirante Antonio Azarola Gresillón, minitro de Marina
  • Teniente coronel Juan Caballero López, jefe del Batallón de Regulares nº 3 de Ceuta.
  • Comandante de aviación Ricardo de la Puente Bahamonde, Tetuán
  • Comandante Edmundo Seco Sánchez
  • Comandante Pablo Ferrer Madariaga
  • Capitán José Rotger Canals
    #graciasMILitares #noestanTODOS #diadelasfuerzasarmadas
     

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MEMORIADEGUERRA_MaquetaciÛn 1Hizo toda la Guerra Civil en el frente de Guadalajara, en cuya batalla participó como teniente

Alfredo Valenzuela. (la Vanguardia)

– El gran historiador de arte Juan Antonio Gaya Nuño, autor de 65 libros y un total de 600 publicaciones, especialista en el románico español, hizo toda la Guerra Civil en el frente de Guadalajara, en cuya batalla participó como teniente, de lo que dio cuenta en una “Memoria de guerra”, que ahora ve la luz.

Con el subtítulo de “Apuntes para una historia del IV Cuerpo de Ejército (Guadalajara, 1936-1939)”, estos apuntes han sido publicados en una edición crítica del documentalista Álvaro Sanz, encargado de la gestión del Legado Gaya Nuño entre 2008 y 2012, y la profesora de Historia Contemporánea de la Universidad de Valladolid Margarita Caballero.

Entre los casi 250 manuscritos del Legado Gaya Nuño se conserva una libreta con anotaciones en 144 páginas manuscritas, en las que el escritor e historiador fue tomando notas de sus impresiones durante la Guerra Civil española, a cuyas filas republicanas decidió incorporarse tras tener noticia del asesinato de su padre en los primeros días de la contienda.

La libreta reúne anotaciones desde el principio de la contienda hasta finales de 1938, cuando se acaban sus páginas y queda interrumpido el relato, motivo por el que los editores han decidido añadir junto a la transcripción del contenido de la libreta los relatos de Gaya Nuño “Mi final de la guerra ” y “Relato incompleto”, que ya fueron publicados hace quince años.

La mañana del 7 de marzo de 1937, así empezó la batalla de Guadalajara, según Gaya Nuño: “En el primer momento nadie se dio cuanta de la magnitud del ataque, porque los 40.000 italianos se contentaron con avanzar y romper la línea por la carretera general sin profundizar demasiado”.

Sobre lo que sucedió dos días más tarde, el escritor anotó: “Aunque nuestra resistencia era muy débil, los italianos encontraban altamente divertido y espectacular avanzar tirando bengalas y multiplicando los morterazos y disparos de artillería”.

La batalla transcurrió “con un frío que pasmaba a los hombres y se hacía aún más insufrible por las masas de barro, el odioso y pegajoso barro de Guadalajara”.

Tras dos semanas de lucha encarnizada, Gaya Nuño escribe que “la tradicional estupidez de los militares italianos había hecho creer a sus soldados que los rojos eran gente indisciplinada, sin máquinas automáticas ni aviación, y que serían barridos fácilmente, tan fácilmente en Guadalajara como los abisinios en Adua”.

Militante socialista y miembro de la Alianza de Escritores Antifascistas, Gaya Nuño tenía 23 años cuando se incorporó al Batallón Numancia; dos años antes había obtenido premio extraordinario con su tesis sobre el románico soriano.

Desde octubre de 1936 hasta el final de la contienda, Gaya Nuño combatió toda la guerra en el sector de Guadalajara y sólo disfrutó de pequeños permisos, algunos de 24 horas, en Guadalajara o en Madrid, donde se casó en plena guerra, hasta que resultó herido de bala en la cadera en abril de 1937, una lesión que tardó dos meses en cicatrizar porque la bala le incrustó en el cuerpo parte del mechero que llevaba en el bolsillo.

El 1 de marzo, justo una semana antes de que empezara la mayor batalla de la Guerra Civil en la Alcarria, Gaya Nuño fue ascendido a teniente y, cuando la batalla concluyó, anotó que el frente de Guadalajara dejó de ser “un frente de guerrillas” para “adquirir el ritmo de la guerra moderna, de guerra de trincheras”.

Las anotaciones de Gaya Nuño atienden también a la vida cotidiana de un frente que vivió días de relativa tranquilidad, con vecinos del sector que lo mismo “vendían gallinas” a los soldados de un bando o de otro o anotaciones sobre “una serrana que lavaba la ropa de nuestros soldados y a requetés del otro lado del Sorbe”.

Aunque excarcelado en 1943, Gaya Nuño fue condenado al término de la Guerra Civil a veinte años de reclusión menor por un delito de “auxilio a la rebelión”.

http://www.lavanguardia.com/cultura/20150517/54431292324/la-guerra-civil-segun-el-historiador-de-arte-gaya-nuno.html#ixzz3aQ8SpyAL

Miembros del Foro por la Memoria y de Ahora Guadalajara durante la reunión.

Miembros del Foro por la Memoria y de Ahora Guadalajara posan tras la reunión. FMGU

Miembros de la asociación memorialista Foro por la Memoria de Guadalajara se han reunido en días pasados con los cabezas de lista de la plataforma electoral Ahora Guadalajara, con el objetivo de intercambiar propuestas en materia de memoria democrática.

A la reunión, que ha tenido lugar a petición de la formación política, han asistido José Morales, Susana Martínez y Elena Loaísa, candidatos de Ahora para el Ayuntamiento de Guadalajara, y Xulio García y Óscar de Marcos, por parte del Foro por la Memoria, respectivamente,

El cabeza de lista de Ahora Guadalajara, José Morales, miembro a su vez del Foro por la Memoria, ha señalado que la plataforma política que encabeza recoge las principales propuestas de varios colectivos sociales de la ciudad, y también las del Foro en materia de memoria democrática y ha indicado que intentará llevarlas a cabo en la próxima legislatura, encabezando por la que consideran más importante, la creación de un “Lugar de memoria” en el espacio de la fosa común del patio 4º del Cementerio municipal, principal lugar de represión franquista en nuestra ciudad, un proyecto donde se colocarán los nombres de los demócratas de la provincia que fueron asesinados, en consonancia con lo solicitado el Foro y por los familiares de las víctimas y que fue rechazado en varios plenos municipales tras ser defendido en tres mociones presentadas por Iu y Psoe. Así mismo, hay un compromiso decidido por la eliminación de homenajes públicos y toda simbología de homenaje y reconocimiento a la dictadura en nuestra ciudad e instituciones.

Los representantes del Foro por la Memoria recordaron la necesidad de que las políticas públicas de memoria deben seguir los requerimientos que reiteradamente ha hecho la ONU a todas las instituciones del Estado español en materia de derechos humanos, y honrar y defender los derechos de las víctimas de la dictadura franquista.

Fosa común del pario 4º del cementerio, lugar de asesinato de mas de 800 demócratas.

Fosa común del pario 4º del cementerio, lugar de asesinato de mas de 800 demócratas. foto: Óscar de Marcos/FMGU

Los representantes de Ahora Guadalajara han recogido estas y otras reivindicaciones del colectivo memorialista, dejando claro ambas partes que las políticas activas de memoria deben incorporarse a la política cultural de la ciudad como un instrumento de divulgación ante la ciudadanía de los valores democráticos. La sintonía entre ambas formaciones ha quedado reflejada en la voluntad de ambos colectivos de volver a reunirse para concretar propuestas sobre la materia. El Foro por la Memoria pide asimismo a todos los concejales y diputados que sean electos en las inmediatas elecciones que su primer acto sea homenajear a las víctimas del franquismo y comprometerse por el fin de la impunidad franquista  ….

A lo largo de la campaña electoral, el Foro por la Memoria se ha reunido con varias formaciones políticas a requerimiento de estas, concretamente con Daniel Jiménez y otros representantes de la candidatura del PSOE, quienes se comprometieron a su vez a recuperar el espacio de fosa común de los republicanos y su reconversión como “lugar de memoria”, y se han reunido tambien con Joaquin Ormazábal, alcalde de Yebes por UPyD quien volvió a recabar el apoyo de la asociación memorialista para el proyecto de restauración y conversión del bunker de Alcohete como espacio de memoria. 

El Foro por la Memoria reitera que su defensa de los valores democráticos le hace ofrecer información a las formaciones políticas o colectivos ciudadanos cuando estos se lo solicitan. Recordamos que el Foro defiende los intereses, derecho a la justicia y la memoria de todas las víctimas de la dictadura que lucharon por la justicia social y la democracia, pues considera la lucha por la memoria democrática un patrimonio de todos los demócratas y antifascistas, tuvieran adscripción política o no, tuvieran familiares o no .  

http://www.memoriaguadalajara.es