Agosto de 2022

Para la derecha española, la Ley de Amnistía de 1977 únicamente puede ser interpretada como una Ley de Punto Final, y como una Ley de Punto Final desde una doble perspectiva

En el Boletín de la Fundación FAES de 22 de julio se publicó un artículo de Rafael Arias Salgado, cuyo título lo dice todo: “Una ley para quebrar la transición democrática”.

Es un artículo importante por dos motivos.

En primer lugar, por su autor, que fue una de las figuras destacadas de la UCD, partido que, como es sabido, dirigió el proceso de lo que se ha acabado denominando “La Transición”. Como otros muchos dirigentes de UCD, Rafael Arias Salgado se ha acabado integrando en el PP, aunque en este caso a través de la Fundación FAES, de cuyo Patronato forma parte.

En segundo lugar, por su contenido. En dicho artículo se fija la posición de la derecha española respecto de la memoria democrática desde la aprobación de la Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía, hasta hoy. La aprobación de la Ley de Amnistía, resultado no de un proyecto, sino de una proposición de ley consensuada en el Congreso de los Diputados por prácticamente todos los partidos del arco parlamentario, como se subraya expresamente por el señor Arias Salgado, que fue uno de los parlamentarios que la aprobaron, ha sido considerada y sigue siendo considerada por la derecha española como la única respuesta posible respecto de la memoria democrática.

Para la derecha española, y esto es lo importante de este artículo, la Ley de Amnistía de 1977 únicamente puede ser interpretada como una Ley de Punto Final. Y como una Ley de Punto Final desde una doble perspectiva.

En primer lugar, como una Ley que exime de manera definitiva e irreversible de responsabilidad penal todas las conductas contempladas en la Ley 46/1977. Punto final a cualquier exigencia de responsabilidad penal para actos constitutivos de delitos desde el inicio de la Guerra Civil hasta el momento de la aprobación de la ley.

Pero, en segundo lugar, la Ley de Amnistía de 1977 tiene que ser interpretada como una “Ley de Punto Final” en el sentido de que “excluye el pasado del debate político”. Del debate político parlamentario institucionalizado. El pasado se puede y se debe estudiar por los historiadores, politólogos y juristas, pero no puede ser objeto de debate en el seno de las Cortes Generales. Hacer esto último supone “quebrar la transición democrática”. Este es el núcleo esencial del artículo de Arias Salgado.

El desconocimiento de esta segunda perspectiva desde la que tiene que ser interpretada la Ley 46/1977 es lo que Rafael Arias Salgado, y a través de él toda la derecha española, reprocha tanto a la Ley 52/2007 de José Luis Rodríguez Zapatero como al proyecto de Ley de Memoria Democrática de 2022, remitido por el Gobierno presidido por Pedro Sánchez.

No es necesario entrar a debatir el contenido ni de la Ley 52/2007, ni del proyecto de ley de 2022, viene a decir implícitamente Rafael Arias Salgado. Es el hecho mismo de remitir un proyecto de ley sobre memoria democrática lo que supone una “quiebra de la transición”, porque desconoce la Ley de Amnistía de 1977.

Por eso, si el lector dedica algún tiempo a leer el artículo, que no es mucho, pues el artículo es breve, comprobará que, aparte de consignar que el proyecto de Ley de Memoria Democrática ha sido aprobado en el Congreso de los Diputados con los votos de Bildu, lo que, en su opinión, supone que ha nacido con un “vicio insubsanable” no desde el punto de vista jurídico, pero sí político, no contiene ningún análisis del contenido del proyecto de ley.

Entiendo que Rafael Arias Salgado en particular y la derecha española en general consideran que entrar en el debate del contenido del proyecto de ley es “caer en la trampa” tendida por el Gobierno. Lo que la Ley 46/1977 prohíbe es justamente eso: que “se pueda incluir el pasado en el debate político”. La mera remisión de un proyecto de Ley de Memoria Democrática, independientemente de su contenido, es incompatible con la Ley 46/1977. Choca frontalmente con la letra y el espíritu de dicha norma y, en consecuencia, no puede tener otra finalidad que “quebrar la transición democrática”, de la que la Ley de Amnistía fue la piedra angular.

La Ley de Amnistía de 1977 prohíbe, no de manera expresa, pero sí de manera implícita, aunque inequívoca, cualquier “proceso de institucionalización de políticas públicas de memoria democrática en España”, que fue el objetivo de la Ley 52/2007 y es el objetivo del proyecto de Ley de Memoria Democrática de 2022. Proyectos que, dicho sea de paso, conectan de manera inmediata con la Recomendación de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa de 2006 y con las conclusiones de las visitas del Grupo de Trabajo sobre desapariciones forzadas e involuntarias y del relator especial sobre verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, Pablo de Greiff, de 2014.

El “mandato interpretativo” del artículo 10.2 de la Constitución dispone que “las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España”.

Obviamente este “mandato interpretativo” es de aplicación a la Ley de Amnistía de 1977. Es lo que hizo la Ley 52/2007 y lo que hace el proyecto de Ley de Memoria Democrática de 2022. Y es lo que se rechaza rotundamente por parte de la derecha española.

Lo único que se acepta del proyecto de Ley de Memoria Democrática por Rafael Arias Salgado, aunque no estoy seguro de que por toda la derecha española, es “la cuestión muy importante, pero colateral… de dar digna sepultura a aquellos que fueron asesinados, especialmente durante la Guerra Civil y sus cuerpos enterrados en cunetas o en lugares aún por investigar. Los Presupuestos del Estado deben atender esta necesidad… Pero, a tal fin, no es menester una Ley de Memoria Democrática”.

Rafael Arias Salgado se olvida de que, cuando Mariano Rajoy llegó a la Presidencia del Gobierno con mayoría absoluta, no derogó la Ley 52/2007, pero dedicó cero euros a la implementación de las políticas públicas que en la ley se contemplaban, entre otras la de recuperación de los muertos enterrados en cunetas o en lugares aún por investigar. Fueron siete años continuados de hacer caer en desuso la ley.

Me temo que es lo que puede acabar pasando con el proyecto de ley de 2022 en el momento en que el PP vuelva a formar Gobierno. Aunque Alberto Núñez Feijóo ya ha anunciado que derogará la ley en cuanto esté en La Moncloa, no es probable que lo haga. De hacerlo, se abriría con seguridad un debate no solamente en España, sino también en el seno de la Unión Europea e incluso en Naciones Unidas, que es lo último que al PP le interesa. Alberto Núñez Feijóo actuará, llegado el caso, de la misma manera que lo hizo Mariano Rajoy.

Dicho en pocas palabras, España sigue teniendo un problema con la memoria democrática. La división del país respecto de la misma sigue viva y sin perspectiva de que se pueda encontrar una fórmula para poner fin a la misma.

FMGU.- Informamos de la triste noticia del fallecimiento de nuestro compañero Domingo Bartolomé Pinar, colaborador del Foro por la Memoria en Sigüenza (Guadalajara). Domingo, ferroviario de profesión, fue concejal de Izquierda Unida en Sigüenza hasta 2019. Militante del PCE y de CCOO, Un luchador incansable, Domingo siempre estaba dispuesto para ayudarnos y acompañar a famliares y ejerció de anfitrión en varios actos de nuestra asociación, pues era un gran recopilador de la memoria histórica en Sigüenza,
Que la tierra te sea leve, compañero

Domingo Bartolomé, en 2016 acompañado de dos familiares de desaparecidos de la catedral de Sigüenza, Foto: FMGU

Foto propiedad de Paco Naranjo, de CCOO
Marzo de 1985, Entrega en deposito al Museo Ferroviario de RENFE, de un cuadro que nos pinto Rafael Alberti para el Congreso del Sector Ferroviario de CCOO, celebrado en Cádiz. De izquierda a derecha: Manuel Fernandez Aller, Paco Naranjo, Paco Caballero, Miguel Zurdo, dos directivos del Museo y Domingo Bartolome.


RESTAURADO EL MEMORIAL DE GUADALAJARA.
Recolocadas las placas individuales de homenaje a las victimas del franquismo.
 
 


Guadalajara, 09/10/2022.- El monumento memorial dedicado a las víctimas de la dictadura franquista que fue inaugurado hace un año en el Cementerio Municipal de Guadalajara, ha sido restaurado, tras los desperfectos accidentales que había sufrido en meses pasados.

El monumento, que contiene los nombres de 977 víctimas mortales de la dictadura franquista inhumadas en diversos espacios del cementerio, sufría algunos daños desde el pasado mes de abril, por causas ajenas al ayuntamiento, y estaba en proceso de restauración.

El pasado 1 de noviembre, fecha en que tiene lugar un importante homenaje a las víctimas, pudo ser visitado por centenares de personas.

Miembros del Foro por la Memoria de Guadalajara hemos recolocado además, algunas placas de homenaje individual que familiares habían solicitado para ese espacio en los últimos años y que habían sido retiradas momentáneamente para no ser dañadas durante las obras. Placas individuales dedicadas a víctimas del franquismo han sido colocadas por familiares en varias zonas del cementerio desde la recuperación de la democracia en 1977. Las placas recolocadas por el Foro lo han sido a petición de sus familiares en el lugar donde fueron asesinados y enterrados sus seres queridos, tal y como está registrado en el libro de enterramientos municipal y tal y como les había sido autorizado. Tal es el caso de la placa dedicada al maestro de Illana Cesareo Valdés, fusilado el 13 de mayo de 1940, y que había sido colocada por su nieto, también maestro, y residente en Estados Unidos, acompañado de miembros del Foro y de su sindicato, UGT.
Han ayudado en la recolocación, José Morales, concejal de Unidas Podemos, Alfredo Vicente Ruano, portavoz de Podemos en Guadalajara (ambos socios del Foro por la Memoria) y Daniel Touset, Coordinador provincial de Izquierda Unida.

Fotos. Xulio García/Foro por la Memoria

Federación Estatal de Foros por la Memoria,

La #LeyMemoriaDemocratica establece el 31 de octubre como “Día de recuerdo a las víctimas del golpe militar, la Guerra Civil y la dictadura”.

Hemos sido invitados a participar en los actos de homenaje, pero no vamos asistir.

Explicamos los porqués:

Instaurar el 31 de octubre como día de homenaje es uno de los elementos de la Ley de Memoria que ha concitado un rechazo prácticamente unánime del movimiento memorialista realmente existente.

El 31 de octubre se conmemora la aprobación en 1978 de la Constitución por el Congreso. Esa fecha poco o nada tiene que ver con las víctimas del franquismo. La conmemoración está condenada a la irrelevancia.

Los colectivos memorialistas hemos presentado propuestas de fechas alternativas -Badajoz, Gernika, La Desbandá; el asesinato de Lorca…- que sí tienen que ver con la memoria histórica y las víctimas del franquismo. La Federación Estatal de Foros por la Memoria hizo pública y transmitió la propuesta del 12 de Diciembre: ese día de 1946 la ONU condenó al franquismo como régimen fascista, colaborador en la 2ªGuerra Mundial de la Alemania nazi y la Italia fascista

La conmemoración del 31 de octubre pretende transmitir la idea de que con la aprobación de la Constitución todas las heridas quedaron cerradas. Que el régimen de 1978 colmaba las expectativas de las víctimas y de las/los antifranquistas. En sí esta conmemoración es un ejemplo de revisionismo histórico: si lo que se pretende transmitir fuera mínimamente cierto, no hubiera habido que hacer una Ley de Memoria ¡¡¡44 años después!!!

No vamos a participar en una operación de lavado del régimen el 78 cuando la impunidad del franquismo aún permanece y el camino de la Justicia para las víctimas está vetado, Ley de Memoria Democrática mediante.

Un hombre puño en alto en un homenaje a víctimas del franquismo, en Madrid en julio de 2022.
Un hombre puño en alto en un homenaje a víctimas del franquismo, en Madrid en julio de 2022. Europa Presss

Ángel Munárriz

30 de octubre de 2022 19:34h

@angel_munarriz

“¿Que si las víctimas del franquismo son víctimas con todas las consecuencias, equivalentes a las de ETA?”. Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), no reprime una risa sarcástica ante la pregunta. “Haz tú mismo este ejercicio –sugiere al periodista–: coge la Ley de Reconocimiento y Protección Integral de Víctimas del Terrorismo y la Ley de Memoria Democrática y compara. Donde pone ‘víctima del terrorismo’, pon ‘víctima del franquismo’. No tiene nada que ver”.

Vamos allá. Las víctimas del franquismo son “una referencia ética” para la democracia, con derecho a una “protección integral” mediante “ayudas, prestaciones y honores” que son “exigibles” ante el Estado en un proceso “rápido”. Las víctimas del franquismo tienen además “derecho” a beneficiarse de medidas para “resarcir” su sufrimiento mediante “indemnizaciones y ayudas” con “aplicación retroactiva”. En caso de “necesidad personal”, Interior podrá dar “ayudas extraordinarias”. Las víctimas del franquismo disponen de un plan de empleo propio. Justicia establecerá una Oficina de Información y Asistencia a las Víctimas del Franquismo en la Audiencia Nacional para asesorarlas en sus procesos judiciales.

Así quedaría. Pero esa ley no existe. Todo lo que está en cursiva debe sustituirse por “víctimas del terrorismo”. La doble vara de medir no existe sólo según la interpretación de Silva. Viene expresamente recogida en los dos informes sobre trato a las víctimas en España firmados por Naciones Unidas en 2014 [ver aquí y aquí]. Hay “distintas categorías de víctimas”, dice un informe. El otro señala: “Muchas organizaciones y víctimas han expresado que se siguen sintiendo como ‘víctimas de segunda categoría'”.

¿Ha desaparecido la sensación de ser “víctimas de segunda”? Con motivo del primer “día de recuerdo y homenaje a las víctimas”, establecido por la nueva ley para el 31 de octubre –este lunes–, infoLibre ha recabado respuestas en el movimiento memorialista. El resultado es claro: en absoluto ha desaparecido. Este periódico solicitó este viernes al Ministerio de Presidencia una entrevista con el secretario de Memoria Democrática, Fernando Martínez, sin éxito.

“Demasiadas sombras”

El Encuentro de Colectivos de Memoria Histórica, que aglutina a más de cien colectivos, mantiene en portada de su web un comunicado que dice: “La nueva ley de memoria no garantiza la justicia a las víctimas de la dictadura”. ¿Qué ocurre? ¿Cómo una ley que pretende por segunda vez dar satisfacción a las demandas de las asociaciones de víctimas deja este sabor amargo? Bueno, quizás sería más exacto decir sabor agridulce. Porque algunos avances sí son reconocidos en el ámbito memorialista. Paqui Maqueda, activista de Nuestra Memoria, en Sevilla, cita ejemplos: el sistema educativo incluirá entre sus fines la enseñanza de la “represión”; habrá una “comisión de trabajo sobre la memoria y la reconciliación con el pueblo gitano”; también un “reconocimiento del sufrimiento padecido por las personas” con la polio… Son cosas que, afirma, a los ajenos a la lucha que hay detrás les pueden parecer poco, pero ella les da valor, como a la retirada de calles y monumentos franquistas, “aunque no al ritmo que nos gustaría”.

Ahora bien, sobre la nueva ley ve cómo se ciernen “demasiadas sombras”. Y sobre las sombras también cita ejemplos. Algunos son muy concretos: la Iglesia ni aparece. Otras críticas forman parte de su sospecha de que la ley puede quedarse en más ruido que nueces. “No queremos una ley bonita que luego no se desarrolle. Y, cuando llegue el PP, que la pueda parar”, señala. Tiene dudas sobre qué alcance tendrá la “ilegalidad e ilegitimidad” de los tribunales franquistas. Lo mismo sobre el “derecho al resarcimiento de los bienes incautados y las sanciones económicas”, que afecta –explica Maqueda– a lo que aún llama “mi casa”, que le quitaron en Carmona a su bisabuelo, una de las víctimas de una familia que incluye muertos en combate, esclavos, asesinados… No es la de Maqueda una sospecha infundada: la propia ley (artículo 5.4) establece expresamente que el Estado no asumirá ninguna responsabilidad económica.

Maqueda extiende sus dudas al alcance que tendrá la Fiscalía de Derechos Humanos y Memoria Democrática. Se pregunta –y se contesta que no– si va a “aglutinar e investigar las querellas interpuestas en Argentina”. Y dice: “Allí, en Argentina, fue donde tuve por primera vez conciencia de estar reconocida como víctima. Declaré en un juzgado, frente a un auxiliar judicial. Eso nunca lo hemos tenido aquí y seguimos sin tenerlo”. Sin derogación de la Ley de Amnistía, ve más que difícil conseguirlo.

La cantautora sevillana Lucía Sócam, familiar de represaliados y cuyas letras suelen abordar la guerra, la dictadura y la lucha antifascista, deja clara su premisa: “Los pasos que se han dado han sido gracias a las familias y las asociaciones. El Estado ha ido a remolque”. No niega –nadie lo hace– que la ley avanza, pero afirma –todos coinciden– que se queda corta en aspectos esenciales. “Es una ley para no molestar, que ni habla de verdugos, ni de las empresas que hicieron ricas a costa de los esclavos, ni de la Iglesia”. Su abuelo, dice, “sigue siendo un delincuente legalmente en este país”. Y su tía-abuela, una de las “17 rosas de Guillena”, consta aún como desaparecida, cuando ha sido exhumada y descansa en un panteón identificada “con nombre y apellidos” en un informe forense. ¿Le dará la vuelta a esta situación la nueva ley? A estas alturas, tiene que ver para creer.

“Siguen sin ser víctimas”

Le preguntamos a Xulio García, miembro de la dirección de la Federación Estatal de Foros por la Memoria: ¿Por qué si la ley pretendía dar satisfacción a los herederos de las víctimas hay tan poca satisfacción?. En primer lugar, hace una precisión: las leyes de 2007 y 2022 han servido también para hacer “de cortafuegos” de los planteamientos más ambiciosos del movimiento memorialista. “El resultado, y me duele decirlo, es que el modelo español de impunidad queda renovado”.

Las víctimas siguen sin ser víctimas. Es decir, nominalmente sí, pero legalmente no, porque la víctima tiene derecho a la reparación automáticamente. Ocurre así con las víctimas de ETA o de la violencia machista, pero no con las del franquismo”, afirma García, que cree que la anulación de la “aberración jurídica” de las sentencias franquistas carece de implicaciones reales por la falta de responsabilidad expresa del Estado y los particulares. De lo contrario, desplegaría “consecuencias inmediatas”. García tampoco niega mejoras, entre ellas la creación de un banco de ADN, la nueva fiscalía, las sanciones, la mayor apertura de archivos… Pero, también al igual que Maqueda, recela de la posible lentitud en la aplicación y del obstruccionismo de aquello que dependa de las comunidades sin sintonía con la norma.

Le preocupa particularmente en qué se traducirá el artículo 16.1: “Corresponderá a la Administración General del Estado la búsqueda de personas desaparecidas […], sin perjuicio de las competencias de otras administraciones”. En opinión de García, a partir de ese “sin perjuicio”, se abre la posibilidad que todo siga como hasta ahora, con el modelo de exhumaciones por subvención. García cree que la nueva redacción va a “perpetuar el modelo privatizado”Paqui Maqueda explica: “Nos hemos visto comprando pico y pala, contratando arqueólogos y convertidos en gestores de dinero público, teniendo en muchos casos que poner las familias sus propios recursos”.

“No molestar”

Así que pese a los avances, señala García, sigue vigente la campaña de Encuentro por la Memoria “por una ley que ponga fin a la impunidad del franquismo”. Pero, cuando se habla de “fin a la impunidad” o de “justicia para las víctimas”, ¿a qué nos referimos? ¿A juicios con acusados en el banquillo? García señala que, como es obvio, la mayoría de delitos serían a estas alturas imposibles de juzgar, pero sí cree que debería derogarse la Ley de Amnistía para desarrollar investigaciones judiciales. Y si hay responsables vivos, juzgarlos. Coincide Emilio Silva (ARMH): “Hay que investigar aunque esté muerto el autor. Y si hay responsables vivos, pues claro que juzgarlos. ¿Por qué van a ser diferentes los crímenes del franquismo?”.

Silva cree que el trato a las víctimas durante la democracia parte de una premisa que se mantiene: “No molestar a las élites, a los verdugos ni a sus herederos”. A su juicio, el consenso político de la transición se basaba en “esperar a que las víctimas se fueran muriendo, sin hablar ni ser ser atendidas”. Y así ocurrió hasta que hubo “un accidente inesperado”, y es que resultó que hubo “nietos” que en los 90 armaron un movimiento exigente, como resultado del cual la política “tuvo que moverse”. Pero lo ha hecho “sin contar la historia de los verdugos, ni tocar a la Iglesia, ni tampoco a las empresas que se lucraron con el trabajo esclavo“. “En Argentina ha habido condenas a civiles, militares y religiosos. Aquí, nada de eso”, afirma. Y añade: “La política española ha aprendido un truco: hacer unos preámbulos maravillosos que se diluyen en el articulado. La nueva ley es una fotocopia en color de la transición”.

Exhumaciones, indemnizaciones, callejero…

Repasemos con Silva algunos temas concretos. ¿Exhumaciones? “España acaba de mandar 39 forenses a Ucrania a investigar crímenes de guerra. Aquí seguimos esperando que los manden a las fosas del país que les paga el sueldo”. A la espera de ver en qué modelo de exhumaciones se concreta la nueva ley, cree si de verdad hubiera “voluntad política” se crearía “una institución” que garantizara la exhumaciones como un “derecho” ¿Responsabilidad económica? “El Estado no va a asumir ninguna indemnización para quienes sufrieron multas e incautaciones, pero la ley mete en una disposición adicional [la 19] una nueva compensación a los partidos. No sé cómo se han atrevido”. ¿Retirada de calles franquistas? “Sigue faltando un listado de calles que no pueden existir. Lo demás abre la puerta a recursos que obligan a decidir qué cantidad de franquismo es necesario para no poder tener una calle en este país”.

Silva tampoco comparte las conmemoraciones incluidas en la ley: el 31 de octubre, fecha de aprobación en las Cortes de la Constitución (1978) y la primera ley de memoria (2007), pasa a ser “día de recuerdo y homenaje a todas las víctimas del golpe militar, la guerra y la dictadura”. “¿Cómo que ‘todas las víctimas’. ¿Es lo mismo atacar una democracia que defenderla? ¿Tengo yo que homenajear a mi abuelo el mismo día que a Primo de Rivera”?, protesta Silva. En cuanto al 8 de mayo, fecha de derrota del fascismo y el nazismo en 1945, pasa a ser el “día de recuerdo y homenaje a las víctimas del exilio”. “¿Qué le aportó a los exiliados españoles aquella victoria en cuanto que exiliados, si aún quedaban más de treinta años de dictadura en su país?”, se pregunta Silva.

¿Y en cuanto a la justicia para las víctimas? Aquí Silva es más duro. “Hay un apartheid de víctimas. Unas que interesan al Estado y otras que no. La discriminación es clara. Dice Pedro Sánchez [en una reciente visita a una fosa en Valladolid] que el Gobierno ‘cumple su compromiso con la justicia y la reparación’. Que explique cómo. Se dice que la ley incorpora los tratados internacionales [artículo 2.2], pero eso ya está en el 96 de la Constitución”. Silva que remite a un reciente artículo sobre la nueva ley del jurista Carlos Castresana en infoLibre, con afirmaciones como estas: las recomendaciones de la ONU “se han seguido muy limitadamente”; la ley representa un “avance”, pero “sigue siendo insuficiente” por falta de “mecanismos efectivos de rendición de cuentas”; la norma no contempla “el acceso a la verdad como un derecho fundamental” ni “el derecho a la justicia en términos que se aproximen a los estándares internacionales”. “El ejemplo más claro de lo que es la ley –afirma Silva– lo tienes en Queipo de Llano, cuyos crímenes de guerra no se investigan, porque parece que todo el problema es que esté en La Macarena. Es triste, pero el gran castigo a los franquistas es la pérdida de unos títulos nobiliarios“.

Falta de pedagogía antifascista

No todo lo que afecta a las víctimas del franquismo y sus herederos está en el BOE. Su dignificación también exige un respeto social. ¿Se ha logrado? La mayoría de respuestas son ambivalentes. La cantautora Lucía Sócam ve “dos polos”, uno mayoritario, “respetuoso” o incluso que ha “tomado conciencia” a raíz de la apertura del debate, y otro “neofascista” que se ha ido envalentonado. Paqui Maqueda ve el vaso por la mitad: “La mayoría entiende tu dolor, pero sigue siendo posible alabar a Queipo sin ninguna consecuencia”, como acaba de hacer el diputado de Vox Francisco José Contreras. A su juicio, en España ha faltado “pedagogía de la memoria”, un mal de todo el periodo democrático.

Coincide Enrique Díez, profesor de Educación de la Universidad de León, que en su ensayo La asignatura pendiente (Plaza y Valdés, 2020) ha constatado los déficits educativos sobre la guerra, la represión y la dictadura. En su investigación, basada en entrevistas a 610 profesores y en el análisis de libros de ESO y Bachillerato de 15 editoriales, Díez encuentra “cinco temas tabú”: 1) La incautación de bienes. 2) El papel de la Iglesia. 3) Los responsables y partícipes directos de la represión, con nombres y apellidos. 4) El hecho de que una parte de la sociedad civil se implicó en la represión. 5) La falta de reconocimiento y reparación a las víctimas y a los luchadores antifranquistas. No es la única investigación sobre el tema. El artículo ¿Historia olvidada o historia no enseñada? (2019), obra de seis investigadores, acreditaba que sólo un 26,6% de los alumnos de ESO era capaz de definir qué era una dictadura. Tiene interés situar estas conclusiones junto a otros datos de 2018: casi la mitad (un 45%) de los estudiantes de 4º de ESO y Bachillerato del instituto de Salamanca en que se centró otra investigación académica veían innecesario reparar a las víctimas.

Díez, que para paliar estos déficits ha publicado Pedagogía antifascista (Octatedro, 2022), advierte contra la tendencia a volcar sobre la educación la responsabilidad de todos los problemas sociales y recuerda el viejo dicho: “Para educar a un solo niño se necesita a toda la tribu”. No obstante, se pregunta “qué hemos hecho en cuarenta años” para haber creado lo que a su juicio es una generalizada falta de empatía. Por un lado, señala a la parte curricular. “Los chavales siguen aprendiendo más del nazismo que del franquismo, donde se llega tarde y mal si se llega”, afirma, escéptico con los cambios que se puedan establecer a raíz de las nuevas leyes educativa y de memoria. Por otro, señala Díez, hay otro problema más profundo. “La escuela se ha despolitizado. Una de sus funciones, la de transformación, ha retrocedido frente a la educación para el mercado y la competición, a la que se suman multitud de referentes neoliberales e individualistas en televisión y redes sociales”. “Ahora mismo, escucho a adolescentes que ven lo rebelde y lo desafiante ser de Vox y meterse con las ‘feminazis'”, lamenta.

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Por Gloria Magro. (Tomado de https://elhexagono.wordpress.com)

Dispuestos a luchar hasta agotar el ultimo cartucho, dispuestos a defender las libertades populares marchamos decididos a no terminar la lucha hasta derrotar al enemigo. Pueblo de España en pie; mujeres defended la vida de vuestros hijos, defended la libertad de vuestros hombres. Todos contra la reacción, todos contra el fascismo… Discurso de La Pasionaria, Cine Olympia. Madrid,1936.

Tres hermanos acudieron a escuchar las encendidas palabras de Dolores Ibárruri en Lavapiés al inicio de la Guerra Civil y poco después se alistaron en su batallón dispuestos a defender a la República: Carmelo Marín Martínez tenía 18 años, Agustín 20 y Francisco, 22. La pista de dos de ellos se pierde en la Batalla de Sigüenza. Tras la caída de la ciudad, los prisioneros fueron trasladados al campo de concentración del cuartel de Santa Clara en Soria. Muchos volvieron como trabajadores forzados en la reconstrucción de la catedral pero otros se quedaron por el camino, sembrando los campos y las fosas comunes.

La misma semana en que se ha aprobado la Ley de Memoria Democrática, la asociación Recuerdo y Dignidad realizaba una prospección para intentar localizar en el cementerio municipal de Soria los restos de varios de aquellos desaparecidos, entre ellos los hermanos Marín Martínez, así como la llamada Fosa de los Ilustres.

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Foto: Maribel Dorado Marín

El viento y el frío propio de finales de octubre acompaña en el cementerio municipal El Espino a los investigadores de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y a los miembros de la Asociación Recuerdo y Dignidad. La lluvia azota con fuerza a los presentes, entre ellos a la sobrina de Carmelo y Agustín Marín Martínez, Maribel Dorado, que se ha desplazado hasta Soria para presenciar la inhumación. La incertidumbre que ha acompañado a su familia durante más de ochenta años. El acto es público, abierto a quien quiera presenciar la excavación, una lección de historia del fascismo en España apenas a unos metros bajo tierra. Un grupo de alumnos de Instituto la contempla con su profesor. Sin embargo, la prospección resulta infructuosa junto a la muralla de Valobos, anexa al actual crematorio. Bajo el mismo cielo inclemente se reanuda al día siguiente, ya en la parte alta, pero el resultado es el mismo. El cementerio ha sufrido distintas intervenciones a lo largo de los años y desde la Asociación conjeturan ya que no será posible encontrar los restos de los represaliados que han permanecido allí enterrados de forma anónima y oculta desde la Guerra Civil.

Los investigadores sabían que las posibilidades de tener éxito eran escasas y pese a ello consideran que es «una actuación necesaria para poder cerrar un oscuro capítulo de la historia de nuestra ciudad». Se trataba del segundo intento de localizar no solo la conocida como Fosa de los Ilustres, sino también otra gran fosa común en la que se ocultaron los restos mortales de más de una veintena de víctimas del franquismo. Entre ellas los investigadores habían identificado a un seguntino y al herrero de Jadraque de la época, Clemente Domínguez.

En torno a estos sucesos y a la fosa, Recuerdo y Dignidad ha realizado una exhaustiva investigación que una vez publicada dará a conocer el modus operandi de los asesinatos. Fusilados como Juan Antonio Gaya Tovar, médico, profesor y secretario del Instituto Antonio Machado. El día de su fusilamiento llevaba en el bolsillo una resolución de la Autoridad Judicial Militar de Zaragoza en la que se le declaraba exento de responsabilidad por los hechos que motivaron su detención, que se produjo cuando acudía a atender a un herido. Después de muerto, se embargaron sus bienes y se le imputaron responsabilidades políticas, se puede leer en El Diario.es. Como él, el alcalde de Ágreda, un fotógrafo y director de periódico, un practicante y el jefe de Telégrafos, entre otros.

Y también podrían estar los tíos más jóvenes de Maribel Dorado. Las investigaciones del Foro por la Memoria de Guadalajara la han conducido hasta aquí, demasiado tarde ya para su abuela, que nunca dejó de llorar a sus hijos desparecidos. «Las esperanzas de encontrar a mi tío mayor las tengo perdidas, pero si quería encontrar a los dos pequeños -explica-. Mi abuela falleció con 92 años sin saber nada y llorando todos los días por sus hijos. Tengo grabada una frase de ella, todas las noches de su vida los recordaba: hijos míos de mis entrañas donde estaréis».

La historia de su familia quedó marcada por estas desapariciones. «Mi abuelo murió a los 4 meses de que se fueran sus hijos -prosigue-. Ella se quedó sin medios y con la obsesión de saber donde estarían. No pudo enterrar a su marido, que fue a la fosa común, pero siempre deseó tener una sepultura donde descansar con sus hijos». Como madre de desaparecidos también tuvo que luchar por obtener una pensión en los años 1980, una vez se concedieron reparaciones a los soldados republicanos y a sus familias. «Con ese dinero, una pensión principal y dos secundarias, después de solicitar a Tierno Galván una sepultura la conseguimos en La Almudena por intercesión personal suya». Allí serían conducidos los restos de Carmelo, Agustín y Francisco Marín Martínez, de aparecer.

Solo de la Batalla de Sigüenza, el Foro por la Memoria de Guadalajara acredita a partir de de documentos militares de la época la desaparición de 157 prisioneros, lo que a juicio de esta organización puede tratarse de «un crimen de guerra», hechos que por resolución de la ONU no prescriben. La Asociación trasladó esta información al relator especial para desapariciones Forzosas, Ariel Dulitski. «La ONU recogió la información, lo que supuso un importante paso, pues se trata de pruebas de un caso flagrante de desapariciones forzadas, pero recordó que es el Estado español el encargado de investigar estas desapariciones«, afirmaba en su día Xulio García, responsable del Foro a El Mundo.

Hasta ahora, han sido asociaciones privadas las que han llevado a cabo las búsquedas y también las inhumaciones, habiendo de correr los familiares en caso de haberlos con las pruebas de ADN, sin el recurso al amparo de la justicia al estar prescritos los casos para la legislación española.

La Ley de Memoria Democrática entró en vigor el pasado día 21 de noviembre y su texto se puede consultar en el B.O.E. Se basa en los principios de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, así como en los valores democráticos de concordia, convivencia, pluralismo político, defensa de los derechos humanos, cultura de paz e igualdad de hombres y mujeres, como reza el comunicado de Presidencia del Gobierno. Para el ministro de presidencia y memoria democrática, Félix Bolaños, con esta ley «pasamos definitivamente página de la etapa más negra de nuestra historia, de la Dictadura y de la Guerra Civil, y abrazamos y reivindicamos lo mejor de nuestra historia, a las personas que lucharon por la democracia, por la Transición, por la Ley de Amnistía y por la Constitución». Para el ministro, la Ley de Memoria sitúa a España al mismo nivel que otras democracias europeas y ajusta a nuestro país a los principios de derecho internacional.

La nueva ley es el paso más grande que se ha dado en este sentido durante el último periodo democrático en España, y sin embargo, no supone una reparación o un marco legislativo completo. Xulio García Bilbao, del Foro por la Memoria de Guadalajara, así lo cree. «Muchas asociaciones de memoria histórica denunciamos desde que se promulgó la ley, en 2007, que era  insuficiente y por supuesto dejaba a las víctimas lejos de su derecho de acceso a la justicia. No tenía un reglamento aprobado para desarrollarla y eso nos trajo muchos problemas«, explica. «En mi asociación -prosigue- la Federación Estatal de Foros por la Memoria, elaboramos un proyecto alternativo de ley de víctimas del franquismo que equiparara a las víctimas de la dictadura con las víctimas de cualquier otra naturaleza. La llegamos a presentar en Guadalajara en 2015, cuando nos reunimos 60 asociaciones de todo el Estado español y redactamos un documento reivindicativo que se resumía en 16 puntos que entregamos a todos los partidos políticos de cara a las elecciones de este año»

Los principales puntos de La Carta de Vicálvaro, como se llamó al documento, eran anulación de la Ley de Amnistía de 1977 y el cumplimiento de las recomendaciones de Naciones Unidas en materia de derechos humanos. En el año 2020 se reunieron con la ministra Carmen Calvo «e incluso consideramos que el que se plantearan una nueva ley ya era un triunfo en sí mismo porque demostraba que la anterior ley de 2007 estaba obsoleta en muchos aspectos«.  Xulio García Bilbao afirma que el Gobierno aceptó introducir varios cambios en el texto tras un proceso abierto a la participación ciudadana. Entre ellos, el cambio de ilegal a ilegítimo en el artículo 5, en el tema de la nulidad, «aunque sea un término que en este caso este vacío de contenido por qué no tiene consecuencias jurídicas«, precisa.

Como experto en la búsqueda en archivos militares de personas desaparecidas en la guerra, así como en localizar fosas y rastrear causas judiciales de la Guerra Civil y la represión posterior, García Bilbao cree que la nueva ley es un avance, «pero incurre por desgracia en algunas faltas fundamentales para nosotros. Enuncia mejoras que realmente no lo son. Por ejemplo dice que se van a anular la sentencia judiciales pero no es cierto, es una simple declaración que no tendrá consecuencias jurídicas. Así que en realidad esa reparación es solo moral». Por otra parte, no conlleva reparaciones económicas, explica.

Otro punto en el que la nueva ley no da respuesta a las demandas de las asociaciones memorialistas, según señalan éstas, es el referido a la búsqueda de desaparecidos. «Reivindicábamos que fuera el propio Estado el que se encargara de la búsqueda pero vemos que no es así. La ley crea una fiscalía de sala que se limita a hacer una investigación sin consecuencias jurídicas. El derecho de las víctimas de acceso a la justicia no existe en esta nueva ley», señala el responsable del Foro por la Memoria de Guadalajara.

Las asociaciones apelan a que se desarrolle cuanto antes el reglamento de la nueva Ley de Memoria, incluyendo la creación de un banco de ADN, así como un régimen sancionador para quienes no cumplan la ley. «En materia de justicia la ley es muy deficiente y eso sigue siendo una gran asignatura pendiente. La impunidad de los crímenes de la dictadura permanece. Y permanece el modelo privatizado de exhumaciones en el cual son los propios familiares y las asociaciones y universidades los que se van a encargar de llevar a cabo esas exhumaciones«, aclara Xulio García Bilbao.

Siguiendo las vías del tren desde Sigüenza a Soria los campos están sembrados de muertos, represaliados cuyo nombre se quiso borrar de la Historia, como el de Abundio Andaluz, vicepresidente de la Diputación de Soria, localizado en 2017 por la Asociación Recuerdo y Dignidad con ayuda del pastor que encontró su cuerpo, le dio sepultura y ubicó el lugar para que no se perdiera.

Seguirán siendo familiares y asociaciones privadas los que prosigan la búsqueda y lleven a cabo las exhumaciones de los cuerpos, meras reliquias arqueológicas sin culpables pese a la nueva ley, la más avanzada que ha habido hasta ahora en España en materia de Memoria Histórica y Democrática.

Enlace a la página del Congreso

INFORMACIÓN GENERAL

Fecha de celebración: 8 y 9 de noviembre de 2022.

Lugar de celebración: Aula Magna de la Facultad de Letras de la Universidad de Castilla-La Mancha. Avda. Camilo José Cela, s/n. 13071 Ciudad Real. Reconocimiento académico: convalidado por 1 crédito ECTS para alumnos de Grado y Máster matriculados en la UCLM. Homologado como actividad de formación permanente del profesorado de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

El plazo de presentación de las propuestas de comunicaciones  es hasta el 15 de septiembre de 2022, siguiendo las normas establecidas en el siguiente enlace: Normas de presentación de propuestas   Una vez recibidas, las propuestas serán examinadas por la organización y se comunicará su aceptación o rechazo el 30 de septiembre de 2022. Las comunicaciones seleccionadas para su publicación deberán entregarse el 30 de noviembre de 2022, siguiendo las siguientes normas: Normas de estilo para comunicaciones

CIRCULARES Y PROGRAMA: Programa I Congreso MDCLM

INSCRIPCIÓN:

OBJETIVOS

            En los últimos años se están incrementando considerablemente las políticas públicas en materia de conservación, defensa, fomento y divulgación de la Memoria Democrática en virtud de los principios de verdad, justicia, reparación y no repetición.  En el actual territorio de Castilla-La Mancha se han venido realizando significativas iniciativas al respecto, generalmente promovidas por asociaciones o por grupos de investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha, UNED y Universidad Complutense. En muchos casos estas actividades solo son conocidas por el público en general a través de la prensa. El objetivo principal de este congreso consiste en analizar, debatir y estudiar científica y académicamente las principales actuaciones, investigaciones y actividades que se vienen promoviendo en esta Comunidad Autónoma.

PROGRAMA

MARTES, 8 DE NOVIEMBRE

Sesión inaugural

HORAACTIVIDAD
09,00-09,30Recogida de documentación y credenciales
09,30-10,00Acto de Inauguración (Aula Magna)
10,00-11,00Ponencia inaugural:La Memoria Democrática en EspañaFernando Martínez López (secretario de Estado de Memoria Democrática)

I Sesión: Exhumaciones, fosas y reconocimientos

HORAACTIVIDAD
11,30-12,30Ponencia invitada:¿Qué nos dicen los huesos? El papel de los antropólogos forenses hoy en casos humanitariosNicholas Marquez Grant (Cranfield Forensic Institute)
12,30-14,00Presentación de comunicaciones (4)

II Sesión: La Memoria democrática en el ámbito educativo.

HORAACTIVIDAD
16,00-17,00Ponencia invitada:Enseñanza de la Historia y Memoria DemocráticaCosme Jesús Gómez Carrasco (Universidad de Murcia)
17,00-18,30Presentación de comunicaciones (4)
18,30-19,30Proyección de audiovisuales y presentación de libros

MIÉRCOLES, 9 DE NOVIEMBRE

III Sesión: Políticas de memoria en Castilla-La Mancha.

Asociaciones, Grupos y Centros de Investigación

HORAACTIVIDAD
09,00-10,00Ponencia invitada:El Plan Regional de Estudios sobre la Memoria Democrática de Castilla-La ManchaFrancisco Alía Miranda (Universidad de Castilla-La Mancha)
10,00-11,30Presentación de comunicaciones (4)

IV Sesión: Violencia y represión. La mujer

HORAACTIVIDAD
11,30-12,30Ponencia invitada:Balance de la represión del Franquismo en Castilla-La ManchaGutmaro Gómez Bravo (Universidad Complutense de Madrid)
12,30-14,00Presentación de comunicaciones (4)

V Sesión:  Vestigios y lugares de memoria de la guerra y posguerra

HORAACTIVIDAD
16,00-17,00Ponencia invitada:Cicatrices en el paisaje. Fortificaciones de la Guerra CivilIsabel Baquedano Beltrán (jefa del Área de Protección. Subdirección general de Patrimonio Histórico. Dirección General de Patrimonio Cultural. Consejería de Cultura, Turismo y Deporte. Comunidad de Madrid)
17,00-18,30Presentación de comunicaciones (4)
18,30-18,45Acto de clausura y entrega de certificados

CALENDARIO

Convocatoria del Congreso: abril 2022.

Plazo de presentación de propuesta de comunicaciones: 1 de abril a 15 de septiembre de 2022.

Selección de comunicaciones y comunicación a los autores seleccionados: 15 a 30 de septiembre de 2022.

Celebración del congreso: 8 y 9 de noviembre de 2022.

Entrega definitiva de comunicaciones seleccionadas para su publicación: 30 de noviembre.

MATRÍCULA

La matrícula se realizará exclusivamente a través de la plataforma de la UCLM:

El plazo de matrícula es del 15 de mayo al 5 de noviembre de 2022.

Cuota de inscripción: 10€

COMITÉ ORGANIZADOR

Presidente: Francisco Alía Miranda (Catedrático de Historia Contemporánea y director del Departamento de Historia UCLM).

Secretaria: Alba Nueda Lozano (Investigador predoctoral UCLM).

Vocales: Ángel Ramón del Valle Calzado (Catedrático Escuela Universitaria UCLM), José Antonio Castellanos López (Profesor Titular UCLM), Juan Antonio Inarejos Muñoz (Profesor Titular UCLM), Silvia García Alcázar (Profesor Contratado Doctor UCLM), Ainhoa Campos Posada (Investigadora posdoctoral UCLM) y Alfonso Villalta Luna (Profesor Ayudante Doctor UNED).

ENTIDADES ORGANIZADORAS

Plan Regional de Estudios sobre la Memoria Democrática de Castilla-La Mancha (Universidad de Castilla-La Mancha y Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha).

Proyecto de investigación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha “Catálogo de vestigios de la Guerra Civil (1936-1939) en Castilla-La Mancha: Mapa Interactivo” (SBPLY/19/180501/000054).

Departamento de Historia de la Universidad de Castilla-La Mancha. Área de Historia Contemporánea de la Facultad de Letras de Ciudad Real.

Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática. Secretaría de Estado de Memoria Democrática.

ENTIDADES COLABORADORAS

Centro de Estudios y Documentación de las Brigadas Internacionales (CEDOBI). Centro Mixto de Investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha y el Instituto de Estudios Albacetenses “Don Juan Manuel”, perteneciente al CSIC.

INFORMACIÓN Y CONTACTO

www.memoriademocraticaclm.uclm.es

Proyecto.memoriaclm@uclm.es

Entrevista a María Luisa Bargalló , hija de Modesto Bargalló.
Refugiada española, maestra de Agua Caliente Entrevista a María Luisa Bargalló

Por Ursula Mansur
Secretos de nuestra Historia

La estimada profesora del Centro Escolar Agua Caliente, la Química Luisa Bargalló fue recientemente homenajeada por el CUT La Universidad de Tijuana y el rector Jesús Ruiz Barraza ya que cumplió cien años de edad y a través de una entrevista nos relata la difícil situación que vivió en su natal España siendo hija de un republicano durante el contexto de la guerra civil española contra el fascismo (1936-1939) ; nos cuenta cómo sobrevivió en los campos de concentración, huyó con su familia a Francia y después su exilio en México durante el acogimiento del Presidente Lázaro Cárdenas a los exiliados; así como su llegada a Tijuana, y su desarrollo como maestra de secundaria y preparatoria en el Centro Escolar Agua Caliente recién creado, después de que fuera clausurado y expropiado el Casino Agua Caliente, culminando el período presidencial de Abelardo L. Rodríguez, comenzando el gobierno del Presidente Cárdenas.

La entrevista fue realizada el 12 de marzo del 2020 y la maestra Bargalló nos relata también de su trayectoria como mujer de ciencia y docente de muchas generaciones de tijuanenses que la recuerdan con mucho cariño.
UM- ¿Qué recuerdas de tu huida de España?
LB- Yo nací en Barcelona, y toda mi familia es catalana, pero yo no vivía en Cataluña, sólo iba en las vacaciones a visitar a la familia, porque mi papá era maestro de una Escuela Normal, y estudió en Madrid, y cuando terminó la carrera se fue a vivir a Guadalajara, que está pegadito a Madrid, y se quedó ahí para poder hacer el doctorado en ciencias. Entonces yo me crie en Guadalajara, ahí hice la primaria y parte de la secundaria (por cierto, que cuando llegué a México no traía papeles, tuve que presentar todo a título de suficiencia y recientemente, hace dos años, le hicieron a mi papá un homenaje en España, entonces recuperaron mis documentos y me los entregaron, a estas alturas, si cuando llegué tuve que presentar todos los exámenes a título de suficiencia (RIE).

UM- ¿Cómo se llamaba tu padre? ¿Él también se dedicaba a la Química?
LB: Modesto Bargalló, Sí él también era maestro de Química, en la familia, el famoso era él. Yo nunca fui famosa (RIE). Él si era muy reconocido, en España se han acordado mucho de él y le han hecho muchos homenajes. Mi hija ha ido varias veces y nos cuenta que a mi papá lo pusieron en lo que se llama El Claustro de maestros; por mi papá también nos pusieron a mi hija y a mí, aunque de nosotras no saben casi nada, bueno, de mi hija saben que fue directora de la Facultad de Medicina, estamos los tres en El Claustro de la Escuela de Guadalajara, España.

UM- ¿A los cuántos años decidiste que te ibas a dedicar a la Química?
LB-Yo desde chiquita, me decían que iba a ser maestra, porque mi abuela era maestra, mis bisabuelos y abuelos habían sido maestros; en España que son un poco ridículos con eso del árbol genealógico, así se decía que desde el siglo XVII todos en la familia habían sido maestros. Entonces decidieron que yo iba a ser maestra; pero al llegar a la prepa me gustó mucho la Química y acabé siendo maestra. Estudié la prepa en el colegio Luis Vives que es una escuela que los exiliados españoles pusieron en México, en el D.F., y luego estudié Ciencias Químicas en la UNAM.

De sus recuerdos en España nos relata:
Nací el 17 de diciembre de 1921, era la época en que la gente no nacía en hospitales, sino que nacías en casa, y como mis abuelos vivían en Barcelona, nací en Barcelona, pero luego me llevaron a Guadalajara, aunque iba mucho a Cataluña. La guerra comenzó en julio, eran vacaciones de verano y me cogió en Barcelona y ya no volví a casa, mi mamá y yo nos quedamos en Barcelona, tenía catorce años cuando empezó la guerra. Mi papá era director del Consejo de Cultura de la República y tenía que andar por todos lados. Entonces me presenté en forma libre, podía presentarse uno a título de suficiencia, aunque no hubiera clases, presenté segundo y tercero de secundaria, y los pasé estudiando en casa, fue en Tarragona, que es otra provincia de España, era una secundaria oficial, no me acuerdo el nombre, pero sólo había una oficial, que era del gobierno. Durante la guerra, me la pasé en Barcelona, aguantando bombardeos todos los días…si salíamos, a conseguir comida, teníamos que ir hacer cola para conseguir comida, aunque también podían bombardearnos en casa, nos daba igual.
Mi papá fue republicano toda la vida, desde estudiante, y mi tío Miguel, (quien después estuvo aquí en Tijuana), en esa época era diputado y tenía un montón de puestos políticos, y también era republicano, y como llegó Franco que era dictador, y contrario, pues tuvimos que salir de España.
UM- ¿Qué canciones recuerdas de la guerra civil española, la de ¡Ay Carmela!?
LB- ¡Ay Carmela! Si te quieres acordar…ya no me acuerdo de las letras. Había una que decía: “De las bombas que tiran, de las bombas que tiran los alemanes…” (porque eran alemanes los que nos bombardeaban) “se hacen las madrileñas, se hacen las madrileñas, se hacen las madrileñas tirabuzones, tirabuzones”.

UM- ¿Quiénes las cantaban?, ¿los jóvenes, en las calles, y en el frente de batalla?
LB- Sí también en el frente de batalla, los jóvenes iban en el frente.

UM- ¿Y te tocó participar en algo?
LB- Yo era muy chica, tenía un hermano que estaba chico. Fuimos con mi mamá a los hospitales, ahí en Barcelona a ayudar a curar a los heridos. Mi papá sí estuvo muy cerca del frente porque lo cambiaron de Guadalajara y se iba pasando a escuelas que estuvieran cerca del frente, para conseguirles comida a los niños.
UM- ¿Cómo conseguían la comida, se organizaban?
LB- Haciendo cola, en el mercado negro, y como se pudiera, sí todo estaba organizado, pero lo que no había era comida. En la guerra de España; Italia, Japón y Alemania eran los países del eje y estaban con Franco. Y los aliados que eran todos los demás, sobre todo Francia, Inglaterra y Estados Unidos, tenían miedo de que se desatara la segunda guerra mundial, y con tal de no meterse en una guerra, nos dejaron solos. Tuvimos que luchar solos contra Italia y Alemania. Fueron tres años de estarlos aguantando, hasta que salimos…
UM- ¿Entonces hasta 1939 saliste de España?
LB- Sí, fue en 1939, a finales de enero, pero no recuerdo la fecha, creo que el 29, salimos a pie, hacia los pirineos y al llegar a Francia, nos cogió la policía y nos metieron en un campo de concentración. Ahí estuvimos no mucho, tres semanas, aunque se me hicieron eternas.
UM- ¿Qué recuerdos tienes del campo de concentración?
LB-campo de concentración, ya de por sí la palabrita ya es… en primer lugar nos dieron de comer siempre lo mismo, tengo un aborrecido recuerdo de un arroz de color rosa y dormíamos en paja, menos mal, otros no tuvieron ni paja, a nosotros si nos pusieron paja, fuimos cuidados por soldados senegaleses, eran negros, yo no soy racista, pero yo creo que eligieron los más feos que había en África; algo pasó que nos reímos porque éramos muy jóvenes, y los jóvenes en circunstancias difíciles aun así se ríen; entonces uno de ellos, un senegalés me dio un bayonetazo, me pegó con su bayoneta en la pierna, y todavía tengo la cicatriz.
UM- ¿Cómo pudieron escapar del campo de concentración?
LB-Eso fue, gracias a que mi papá y mi tío habían estudiado en Francia también. De los compañeros de cuarto de mi tío y mi papá, en aquel entonces, que eran tres, uno era Serrai, que en ese momento era rector de la Sorbona de París y René Aut, que era dueño y director de un periódico en Alsacia; ellos nos localizaron y nos sacaron del campo de concentración. Estuvimos en Alsacia con René desde febrero, marzo, abril y mayo; y en ese mes, el rector de la Sorbona, nos avisó que se estaba organizando una expedición de intelectuales a México y que nos había anotado, pero que le contestáramos que, si queríamos ir, y dijimos que sí; y entonces nos fuimos a Perpiñán, y otra vez nos metieron en un campo, en lo que salíamos, fue sólo dos o tres días y salimos por Sète, que es pegadito a Marsella y nos subimos al primer barco de refugiados que llegó a México que se llamaba el Sinaia, en ese barco llegamos a Veracruz…yo sí hablaba francés y lo que no hablaba era inglés, y me tocó venir a vivir a la frontera (RIE).

La maestra Bargalló recuerda que, a su llegada al puerto de Veracruz, tuvieron un gran recibimiento y recuerda que ese fue gran gesto de generosidad del presidente Lázaro Cárdenas. En su relato continúa describiendo su estancia en Veracruz, su llegada a la Ciudad de México, y más tarde su llegada a la ciudad de Tijuana, y cómo se convirtió en maestra del Centro Escolar Agua Caliente, motivada por su tío Miguel Bargalló, quien, desde luego, al igual que su padre, era exiliado, ya que habían sido acusados por el régimen fascista de Franco de ser masones, propagandistas e inspiradores de los crímenes que se habían cometido en Guadalajara, España, durante la guerra civil. Para Luisa Bargalló convertirse en maestra del Centro Escolar Agua Caliente en Tijuana, significó la retribución que ella tenía que dar a México, en agradecimiento de haberle dado el exilio.
(Fragmento de la entrevista de duración de 1 hora, continuará).Ursula Mansur es autora de La reina Calafia y el origen de la palabra California, fue invitada a formar parte de Mujeres con propósito por el mundo por rescatar temas de migrantes, de indígenas, y temas histórico-culturales de la frontera de México y Estados Unidos, a través del teatro, cine y publicaciones. Ha recibido reconocimientos de la SOCIEDAD DE HISTORIA, el SEMINARIO DE CULTURA MEXICANA y EL PATRONATO CIUDADANO DEL ARCHIVO HISTORICO DE TIJUANA. Es colaboradora de la asociación activista ROOTS de Estados Unidos y es la editora de Latinas with purpose, que próximamente publicarán Tell me a story, historias de latinas migrantes.
Es coordinadora de tours Tijuana agua caliente



Fuente: https://diariotijuana.info/2022/07/refugiada-espanola-maestra-de-agua-caliente-entrevista-a-maria-luisa-bargallo

Foto: Foro por la Memoria

8-6-2022.- El memorial dedicado en Guadalajara dedicado a las víctimas de la represión franquista de Guadalajara, sufre graves desperfectos desde el pasado mes de abril. El Foro por la Memoria de Guadalajara, una de las entidades que promovió y colaboró en su construcción, ha expresado su protesta en numerosas ocasiones desde que fue descubierta la caía accidental de la primera loseta, el 26 de abril pasado. A estas denuncias se ha unido el Partido Comunista y Unión General de Trabajadores.

Dicho monumento, ubicado en el corazón del cementerio municipal de la ciudad, tiene tan solo siete meses de antigüedad (fue inaugurado el 5 de noviembre de 2021) y presenta numerosos daños y desperfectos debido a una ineficiente construcción: losetas caídas y hechas añicos, pintadas, vandalismo, estado de fragilidad, degradación general…

Las víctimas se encuentran repartidas por todo el cementerio: en fosas que habían sido sometidas al olvido, habían sido invisibles y habían sido el objeto de lucha y debate en varias mociones en el Ayuntamiento de Guadalajara. Pero fue en junio de 2017 cuando se aprobó la moción y permitió la construcción de este necesario memorial, un monumento por la justicia social, que conmemora a esas 976 víctimas de la represión franquista que lucharon por la libertad y dieron su vida por defender un gobierno legítimo. 
La destrucción no es la consecuencia de la actuación de ningún vándalo, sino el fruto de la impericia de los albañiles que procedieron a colocar las baldosas, todas ellas del mismo tamaño y con nombres grabados en su anverso. Por desgracia, y a pesar de transcurrido un mes y medio desde la caída de la primera placa la única actuación municipal visible ha sido la de limitar el entorno con una cinta de la Policía Local. Ni siquiera se ha puesto una lona para taparlo, tal y como ha pedido el Foro por la Memoria, asociación que acude con frecuencia a este espacio de memoria acompañando a familiares de víctimas procedentes de toda España, visitas y acompañamiento que ha dejado de realizar en vista del lamentable estado del memorial, que produce vergüenza ajena.

El pasado pleno municipal, el concejal de Unidas Podemos, José Morales, hizo una pregunta a instancia nuestra al equipo de gobierno municipal sobre el estado del memorial, y sobre su restauración. Dicha denuncia incluía una cuestión sobre la errata cometida por el ayuntamiento en la instalación de varias placas dedicadas a las víctimas recuperadas en el cementerio civil
https://guadalajara.5avd.tv/ (minuto 07:41:43) a la cual la concejala de Cementerio, Lucía de Luz, indicó «que se habían caído dos placas» cuando a fecha de 7 de mayo de 2022 el número de placas es de 28, y se siguen cayendo. La respuesta respecto a la errata cometida, dijo que ya se habia corregido, cosa que a fecha de 8 de junio, no es cierta.


Arriba, primera placa caída el día 26 de mayo de 2022, Foto: Foro por la Memoria

Último homenaje realizado alli a familiares, realizado el 2 de mayo, en el que sólo era una la placa caída. Foto: Foro por la Memoria


El PCE , partido que se ha hecho eco de esta denuncia, indica que estos daños y desperfectos son debidos “debido a una ineficiente construcción: losetas caídas y hechas añicos, pintadas, vandalismo, estado de fragilidad, degradación general…”

María Fernández, secretaria provincial del PCE indica: “Exigimos al Ayuntamiento de Guadalajara que tome medidas al respecto. Conmemoraciones, recuerdos y homenajes como este son la clave para aprender del pasado y no cometer los mismos errores en el presente”.

FMGU 07/05/2022.- Organizado por el Ayuntamiento de Sacedón (Guadalajara), ha tenido lugar hoy la Inauguración en el cementerio municipal de una placa de homenaje a los 7 sacedonenses deportados a los campos nazis, con motivo del Dia de recuerdo a las víctimas españolas del nazismo. El acto, presidido por las concejalas Alicia Guitart, (2ª teniente de alcalde), y Catherine García (1ª teniente de alcalde) de Sacedón, en ausencia del alcalde, (ausente por enfermedad) contó con la intervención, además de las citadas, de Concha Díaz, vicepresidenta de la asociación Amical de Mauthausen y otros campos, Xulio Garcia, portavoz del Foro por la Memoria de Guadalajara, y Jorge Díaz, en representación de los familiares de los deportados, Al mismo asistió también el presidente del Foro por la Memoria, Pedro A. Garcia Bilbao, así como como un grupo de familiares de deportados. El Foro por la Memoria hizo entrega al ayuntamiento de un diploma con la propuesta de Medalla de la Libertad al ayuntamiento de Sacedón, con el nombre del deportado Manuel Razola Romo, quien fue uno de los luchadores y supervivientes que organizaron la resistencia en el propio campo de Mauthausen, y ya en la posguerra, fundador de la asociación Amical de Mauthausen y otros campos, que esta año cumple 60 años de existencia.

FMGU