Artículo publicado en Archivos de Historia

El número 43 de Via Laietana es un espacio vivo en la memoria de la ciudad de Barcelona. Espacio que se mantiene en una constante disputa por su inmensa carga simbólica. En los últimos años se ha convertido en el escenario de innumerables reivindicaciones tanto memoriales como de carácter social. Se ha convertido en un símbolo de la tortura y las vejaciones, de las violaciones de los derechos humanos. Sin embargo, no es solamente eso. Es también un espacio simbólico de la resistencia ordinaria y oposición de una lucha que consiguió desgastar la dictadura.

España, desde la Guerra Civil (1936-1939), se ha llenado de lugares de memoria. No es el único contexto que ha generado memorias colectivas en España. Pero sí es, probablemente, uno de los que lo han hecho con más fuerza, por ser de uno de los más recientes. Lugares traumáticos y lugares generacionales que se superponen, tanto en el paisaje de la memoria del ser humano como en el del territorio (Golda-Pongratz, 2018: 261). Es por lo tanto complicado no encontrar una ciudad, un pueblo o algún lugar en el que no haya un monumento, una plaza, una calle sin un significado. Sin embargo, sigue habiendo espacios que se han silenciado, que se siguen tratando de mantener sus relatos en el olvido para no generar debate y confrontación.

La comisaría de Vía Laietana

El largo periplo represivo que sufrió en sus carnes Tomasa Cuevas (1917-2007) contó con un episodio en la Comisaría de la Brigada de Investigación Social, que una vez acabada la guerra, la administración franquista decidió colocar en el número 43 de Vía Laietana, en la ciudad de Barcelona. En concreto, allí se instaló la VI Brigada Regional de Información Social, la rama de la BIS en Cataluña. Tomasa Cuevas procedía de las Juventudes del Partido Comunista y se acababa de afiliar al PSUC. Las torturas que allí sufrió la dejaron dos meses postrada en la cama. Su torturador, Pedro Polo, encabezó junto a Eduardo Quintela la dirección de esta rama de la BIS hasta 1955. La organización de la Comisaría de Vía Laietana era muy clara. En la primera planta se situaban los despachos, las salas de interrogatorio en los pisos superiores y los calabozos en el sótano (Batista, 1995).

Las torturas, lejos de ser un hecho excepcional de la represión franquista, se convirtieron en un método utilizado sistemáticamente en este edificio. Tanto en la fase de la inmediata posguerra como en el tardofranquismo se registraron estas prácticas y todo tipo de violaciones de los derechos humanos. En la comisaría de Vía Laietana sufrieron torturas y vejaciones tanto destacados dirigentes de partidos y organizaciones contrarios al régimen como militantes de base. Jóvenes intelectuales como Gregorio López Raimundo o Sebastià Piera, Miguel Núñez, dirigente del PSUC; Jordi Dagà, líder estudiantil; Manuel Vázquez Montalbán, escritor, su mujer y militante estudiantil Anna Sallés; o Salvador Puig Antich. Muchos otros nombres conocidos y anónimos pasaron por las salas de interrogatorio de Vía Laietana.

Fotograma del documental de TV3 Barcelona 1962. L'ombra dels Creix. En la imagen se pueden ver estudiantes que pasaron por Vía Laietana, entre ellos se encuentran en el centro un joven Manuel Vázquez Montalbán y Anna Sallés.

Fotograma del documental de TV3 Barcelona 1962. L’ombra dels Creix. En la imagen se pueden ver estudiantes que pasaron por Via Laietana, entre ellos se encuentran en el centro un joven Manuel Vázquez Montalbán y Anna Sallés.

La tortura fue por lo tanto una práctica estructural durante elfranquismo, utilizada por los funcionarios de orden público, en especial por las Brigadas Regionales. Esta práctica, aplicada a los militantes de la oposición política y sindical, fue habitual y quedó impune. Las BIS contaban con una red de delatores, colaboradores y confidentes en los barrios, lo que provocó continuas detenciones (Babiano, Gutmaro, & Tébar, 2018: 182).

Estas Brigadas estaban amparadas y protegidas por una “autonomía funcional”, lo que producía de facto una plena ausencia de un control judicial. Dentro de la comisaría tenía lugar una realidad paralela de la que los procesos judiciales dictaban. Por lo tanto, existía una completa impunidad a la hora de torturar. Inhibición judicial y vulneración de derechos eran elementos presentes en la fase sumarial de muchos de los procesos que sufrían los opositores políticos. En la práctica esto se traducía en torturas. Los malos tratos podían producirse en cualquier fase del proceso, pero el escenario de tortura por antonomasia fueron las Jefaturas de la Policía, como la de Via Laietana, o los cuarteles de la Guardia Civil. Las palizas y torturas frecuentes contaban con unos métodos heredados de distintos cuerpos policiales: de la GESTAPO a la CIA y el FBI (Babiano, Gutmaro, & Tébar, 2018;190).

A partir de finales de la década de los cincuenta, tiene lugar una relajación de la dureza de la represión del primer franquismo. El número de ejecuciones en Cataluña disminuyó claramente, pasa de 3.385 entre 1939 y 1954 a 12 entre 1963 y 1975. Sin embargo, el sistema judicial del franquismo seguía amparando a los torturadores en todas sus prácticas, por lo que estas vejaciones no cesaron. La tortura se perfeccionó y pasó de tener el sello de la brutalidad al esfuerzo por no dejar huella. A los electrodos, el «corro» o la «cigüeña» se le añadieron castigos como bolsas de plástico, la «bañera» o las posturas dolorosas.

Los Creix al mando en Vía Laietana

Con la jubilación de Polo, el cuerpo pedía rejuvenecerse y ocuparon su lugar los hermanos Creix. Antonio Juan Creix, especializado en comunistas y Vicente Juan Creix, que dominaba los círculos universitarios y catalanistas. Hijos de militar y partidarios del Alzamiento desde primera hora.

Antonio se hizo policia, aunque en realidad trabajó para el espionaje nacional hasta ser arrestado en 1938. Después de ser torturado en la checa de la calle Vallmajor y pasar por un campo de trabajos forzados escapó y se unió al ejercito sublevado. Posteriormente, todavía en edad, se alistaría en la División Azul. En 1941 Antonio sería destinado a Barcelona, a la Comisaria de Via Laietana, donde se reencontraría con su hermano Vicente. Ambos participaron en el desmantelamiento del PSUC. En 1974, Manolo Vázquez Montalbán los definió como unos «profesionales de la humillación» (Theros, 2012). Se acabarían convirtiendo en expertos del miedo y el dolor.

En 1958, Antonio Juan Creix, quien sería jefe de la Brigada Regional y por tanto de la comisaría de Vía Laietana, fue enviado a EE.UU. para aprender las técnicas de tortura de los estadounidenses. A esta formación sobre los «métodos, materiales y técnicas de investigación policial» también asistieron otros miembros de la BIS y de la Dirección General de Seguridad. Visitas que fueron aprobadas aprobadas por Camilo Alonso Vega.

Invitación

Aprobación de la invitación del Gobierno de los Estados Unidos presidido por el republicano Dwright D. Eisenhower, por el Ministro Camilo Alonso Vega. Fuente: elDiario.es

En 1962 se creó el Tribunal de Orden Público (TOP) encargado de reprimir las conductas opositoras. Es el momento en el que la oposición comienza a organizarse sólidamente. De forma paradójica, las detenciones, encarcelamientos y torturas supondrán todo un referente simbólico de lucha y de oposición contra el régimen franquista, produciendo un desgaste institucional sobre él (Tébar, 2012).

Como principales artífices de la represión en la ciudad de Barcelona, los hermanos Creix planificaron numerosas operaciones. Entre ellas destacan el asesinato de Quico Sabater, guerrillero comunista. También la desarticulación de la Captuxinada en 1966, los interrogatorios de los hechos del Palau de la Música en 1960 o la violencia contra la manifestación de sacerdotes delante de la comisaria.

El año 1968 Antonio fue enviado al País Vasco. Llegaba tras del asesinato de Melitón Manzanas, jefe de la Brigada Político-Social en Guipúzcoa, desde la cual también ejerció torturas. Manzanas fue, por otra parte, la primera víctima premeditada de ETA. Desde el que había sido el puesto de Manzanas, Creix dirigiría la investigación del crimen y detuvo a activistas de ETA que serían procesados el 1970 en Burgos. Posteriormente fue enviado a Sevilla, donde organizó la detención de El Lute y la primera redada del underground. Finlamente en 1974, siendo jefe de la Policía de Andalucía, es cesado y le abren un expediente (Theros, 2012).

En Barcelona, con su marcha, su lugar en la comisaria sería ocupado por su hermano Vicente. Este último, sería expedientado en 1974 tras un intento por parte del régimen de lavar su imagen. A pesar de la destitución del último hermano de los Creix, la Comisaría de Via Laietana seguiría siendo un lugar de tortura hasta los últimos días del franquismo.

La Comisaria en democracia

Comisaría de Vía Laietana

Con la transición democrática, aunque formalmente las torturas se acabaron, no cambiaron mucho las prácticas policiales que allí tenían lugar. En ningún momento tuvo lugar ningún tipo de depuración de aquellos que conformaban la Brigada Político-Social. Muchos de los miembros fueron recolocados en la lucha antiterrorista, donde continuarían realizando las mismas prácticas. La Prefectura siguió siendo sinónimo de policía franquista.

Posteriormente, el edificio se convertiría en la comisaría central de la ciudad de Barcelona hasta el despliegue de los Mossos d’Esquadra a principios del siglo XXI, de la mano de Jordi Pujol. En la actualidad, el edificio esta siendo ocupado por algunas unidades especializadas de la Policía Nacional Española, con función de Comisaria de Policía Nacional.

Memoria en conflicto

La memoria es un producto social y cultural que pertenece siempre al tiempo presente. Una imagen contemporánea del pasado, que está constantemente sujeta a cambios, es siempre mutable (Vinyes, 2018: 21). Además, no existe una memoria única e inequívoca, sino que encontramos distintas memorias. Incluso de un mismo acontecimiento se pueden tener definiciones, significados y representaciones completamente distintos, y en ocasiones, opuestos.

La memoria funciona como una narrativa que ordena y da significado a los hechos del pasado, pero no está reñida con la veracidad.

“En cada momento histórico existen diversas narrativas e interpretaciones del pasado, a menudo contrastantes y en conflicto. Este conflicto se manifiesta en confrontaciones y luchas sociales, culturales y políticas, por lo cual en cualquier momento y lugar es imposible encontrar una memoria, una visión única del pasado compartida por toda la sociedad” (Jelin, 2019: 271).

Durante el proceso de transición y consolidación de la democracia se ocultaron y silenciaron gran parte de las actitudes de denuncia y crítica hacia los verdugos. El mito fundacional de la democracia lo exigía. Si memoria implica qué se debe de recordar, y esto a su vez genera conflicto, se produjo una especie de consenso en torno al silencio. Se impuso la memoria de la reconciliación. Bien es cierto que muchos de los verdugos no fueron señalados entonces, pero sí que desde muy pronto se crearon asociaciones que pretendían conservar la memoria “popular”.

Viejas asociaciones que han mantenido el recuerdo de sus experiencias durante la guerra y el franquismo, y lo que tal vez es más importante: elaboraron nuevas formas y fórmulas de rememorar y de conmemorar. Así pues, gran cantidad de estos grupos han llevado a cabo desde los años ochenta una tarea de localización y señalización de vestigios, de “memoriales” esparcidos por la geografía española, de actos conmemorativos y han tenido una notable presencia en las aulas de institutos y centros de enseñanza a través de las charlas de los miembros de estas “viejas” asociaciones.” (Tébar, 2006)

La ideología de la reconciliación asentó un largo periodo de silencio, que tenía como representación legal la Ley de Amnistía de 1977. Esta construyó una realidad que arrasó cualquier elemento antagónico o de discusión, estableciendo una memoria única sin capacidad de debate. Este consenso produjo que la Comisaria de Vía Laietana, actualmente haciendo la función de Comisaría de la Policía Nacional, se mantuviera en el espacio social urbano de la ciudad de Barcelona de manera indiscutida, de la misma manera que muchos símbolos franquistas. A pesar de lo acontecido, para gran parte de los habitantes de la ciudad, este edificio sigue siendo sinónimo de las torturas que allí se perpetraron.

Antoni Batista, periodista barcelonés, consiguió hacer fotocopias de la documentación clasificada del archivo de la Comisaría mientras esta se depositaba en la Casa Vilardell. Esto ha permitido que el propio Batista, conocedor de este archivo, publicara en 1995 La Brigada Político Social. Un estudio que trata de forma exhaustiva el funcionamiento de este cuerpo represivo y su herencia en las técnicas de tortura de otras policías como la GESTAPO y la CIA (Batista, 1995).

Después del largo periodo de silencio que conllevó la consolidación democrática, las reivindicaciones memoriales han vuelto a estar en el centro del debate público. El objetivo de las asociaciones memoriales era el de recuperar la “memoria histórica” – sirva el tropo como metáfora de la reivindicación más allá de la contradicción que este pueda suponer- y acabar con el conocido como “pacto del silencio/olvido”. En 2005, Joan Tardà, diputado de Esquerra Republicana de Catalunya, hizo una propuesta para que el gobierno impulsara la creación de un museo de la represión franquista en la Comisaría. Además, propuso que se cediera una copia de la documentación policial generada entre 1939 y 1975 y de documentación del funcionamiento interno (Tébar, 2006:13).

Pese a la aprobación de la Ley de Memoria Histórica, el presidente Zapatero exponía en 2008: “Recordemos a las víctimas, permitamos que recuperen sus derechos, que no han tenido, y arrojemos al olvido a aquellos que promovieron esa tragedia en nuestro país. Esa será la mejor lección. Y hagámoslo unidos.” (Vinyes, 2011)

Este fragmento del discurso de Zapatero es la representación última de la ideología de la reconciliación. Con la Ley de Memoria Histórica ya aprobada, lo único que se permite recordar y conmemorar es la víctima. Una víctima desprovista de capacidad de agencia, una víctima pasiva. Recordar los verdugos implica reabrir el conflicto. Implica plantear otra memoria. Una memoria que exige respuestas más allá de la victimización.

En junio de 2017 se aprobó una proposición no de ley par la transformación en museo la Comisaria por iniciativa de ERC, con los únicos votos en contra del Partido Popular. Sin embargo, como Rosa Sans recordó en una entrevista para Sàpiens que hace muchos años que las asociaciones memoriales luchaban por la resignificación del espacio: “Nos sumamos enseguida porque muchas de las personas vinculadas a CCOO han estado víctimas de la represión; de hecho, la represión forma parte de la historia de COOO.”(Llansana, 2019).

Resignificando Vía Laietana 43

El reavivamiento del conflicto por la memoria sobre el significado de la Comisaria, debe entenderse dentro de una batalla por dominar el discurso y la hegemonía cultural y los espacios públicos, en un momento concreto de la política catalana y española. En el mismo número de la revista Sàpiens, mencionada anteriormente, podemos observar una fotografía de una manifestación reunida frente a la Comisaría el 3 de octubre de 2017, en los días más intensos del Procés. En el pie de página puede leerse: “Símbolo de la represión. La función del edificio durante el franquismo lo ha convertido en un punto frecuente de manifestaciones contra las políticas del Estado español (…)”. El hecho de que el independentismo haya resignificado este edificio, haciéndolo referente de la represión durante el franquismo pero otorgándole simbólicamente una continuidad represiva en el presente, ha hecho que la memoria del espacio esté en disputa.

Concentración delante de la Jefatura Policia Nacional en Vía Laietana.

Concentración delante de la Jefatura de Policía Nacional en Via Laietana. Fuente: El Periódico

La diputada del Partido Popular Belén Hoyo, partido que votó en contra de la resolución, considera este conflicto como un artefacto político creado por ERC en su pulso contra el estado español, con el objetivo de no hablar del presente. Hoyo recordaba a Tardà que: «los tiempos han cambiado, todavía algunos no se dan cuenta y viven anclados en el pasado» (EFE, 2017). Lo que plantea Hoyo no es el olvido frente a la memoria, sino otra memoria diferente y antagonista a la de las asociaciones memoriales y partidos políticos que reivindican la comisaría como un espacio de memoria.

Como sabemos, la memoria es selectiva, y está repleta de olvidos y silencios de distinto tipo, en este caso, deliberados, fruto de una voluntad política. De una memoria que no quiere o necesita rendir cuentas con la dictadura. Aparece aquí de la forma más evidente la memoria como espacio de lucha política, en este caso entre ERC y PP. Batalla intensa por el discurso y la hegemonía cultural en uno de sus campos abiertos: la memoria. Como señala Thomas Szasz: “En el reino animal la norma es comer o ser comido. En el reino del hombre, definir o ser definido” (Cruz, 1997: 13).

La propuesta de ERC para la musealización de la comisaría quedaba recogida en la proposición presentada por ERC al Congreso. El museo «tendrá que reproducir el funcionamento de la Prefectura durante aquellos años, en los cuales la tortura y la represión en sus dependencias constituyen su principal actividad» (EFE, 2017). Quizá la experiencia más parecida (teniendo en cuenta que se trata de casos con importantes diferencias) a esta propuesta sea la Terror Háza (o Casa del Terror) de Budapest. Un antiguo centro de detenciones y torturas reconvertido en museo en 2000 por el gobierno de Viktor Orbán. En el se conservan las celdas y las salas de interrogatorio originales, en lo que pretende ser una reconstrucción de la tortura practicada por el gobierno comunista.

Llegados a este punto cabe preguntarse sobre la idoneidad de la propuesta de convertir la Comisaría en un museo de la tortura. La memoria, como producto cambiante y mutable, a diferentes interpretaciones, representaciones y significados. Es necesario realizar preguntas sobre qué clase de debate es capaz de generar un museo donde se represente y reproduzca la tortura, y si existe la posibilidad de que la narrativa que subyace de este tipo de memorial genere algún debate abierto para la sociedad y la ciudad de Barcelona. Laurence van Ypersele nos advierte respecto a los memoriales: “El turismo memorial corre el riesgo de ir hacia lo mórbido más trivial y lo comercial”(Palou, 2018: 482).

Otro de los serios conflictos que plantea un memorial de estas características, es el papel que se le da a la víctima en el discurso. Como Ricard Vinyes ha expresado en varias ocasiones, a menudo se nos presentan, en productos culturales memoriales “(…) cualquier tipo de acto espantoso que suscite desazón o piedad sensacionales; son productos que promueven información y empatía -aunque no siempre conocimiento-, y han contribuido de manera poderosa a convertir la víctima en sujeto institucionalizado (…)” (Vinyes, 2018: 21).

El memorial debe ser un elemento que proponga un debate a la sociedad, y que permita cierta socialización del conocimiento. A su vez, puede tener un papel reparador con las víctimas. Pero ¿qué sentido tiene encerrar a las víctimas en ese estatus de forma permanente cuando el objetivo debería ser reparar a las víctimas para que dejen de serlo? El estatus de sujeto-víctima puede suponer un encierro que produzca un sujeto intemporal y abiográfico (Vinyes, 2018: 21-24).

Además, debemos atender a una cuestión de fondo que es crucial en este aspecto. Y es que las personas, hombres y mujeres que pasaron por la comisaría de Vía Laietana, no eran víctimas involuntarias de una represión ciega. Eran conscientes del riesgo que corrían con su actividad política, y aun así, no cesaron en ella.

Como señala Vinyes, estamos ante “un sujeto que es dañado por responsabilidad propia, alguien cuyas decisiones proceden de una insurrección ética que considera necesaria para poder vivir con decencia y conforme a sus proyectos y esperanzas”. Fue por tanto “su actitud ante el contexto histórico, no su protagonismo en ese contexto, lo que les hace relevantes para comprender entre otras cosas, los procesos de democratización en España» (Vinyes, 2011: 256-258).

Es esta posición moral, esta especie de economía moral -empleando el término de E. P. Thompson (Thompson, 2000)-  que fue clave en la “resistencia ordinaria” de los militantes antifranquistas, y la que dudosamente encaje con el sujeto-víctima al que la propuesta memorial de ERC parece remitirnos. A esta economía moral hace referencia Carles Vallejo, joven comunista y militante de CCOO de SEAT, que pasó por Vía Laietana: “Naturalmente en la época que viví el antifranquismo bajo la dictadura los impulsos éticos eran muy potentes, como más revolucionarios, porque de alguna manera era, claro, una militancia casi religiosa, porque aguantar según qué cosas era difícil…”(Tébar, 2012).

Consideraciones finales

El espacio de memoria de Vía Laietana debe de ser una reivindicación de los hombres y mujeres que por allí pasaron. No por su condición de víctima del franquismo, sino por la posición moral de lucha que adoptaron en un momento tan difícil y represivo como supuso una dictadura que perduro cuarenta años.

Numerosos hombres y mujeres anónimos estuvieron ahí. Son esos “actores” dentro de la historia que no suelen aparecer en las memorias oficiales, pero que fueron clave para llegar a esa democracia tan perseguida por numerosos sectores de la sociedad. No como víctimas, ya que el estatuto de víctima tiene como connotación un carácter de pasividad que no se corresponde para nada a las actitudes de resistencia antifranquista que adoptaron. Sino como personas que decidieron articular sus intereses en común y enfrentarse a la dictadura.

Cabe preguntarse si las instituciones deben pues, luchar por una política memorial garantista, que afiance el derecho a la memoria. Deben ser las facilitadoras de la participación de distintos actores sociales en la creación, producción y resignificación. De esta manera la memoria saldrá del espacio privado e inundará el espacio público, de donde jamás debería haber salido.

Todos estos agentes y asociaciones, que viven la cotidianidad que gira entorno a este espacio de memoria deben formar parte también del debate sobre qué se tiene que hacer con el espacio. Plantear su transformación en un museo al estilo de una casa de la tortura en el que se establezca un relato cerrado de lo que significa ese espacio y que además pone el estatus de sujeto-víctima es una de las opciones, pero también presenta contras. Que la sociedad civil pueda participar en la construcción memoria, decidiendo que se debe de recordar y que connotación debe de tomar en el en espacio social urbano y ejerciendo de esta manera su derecho –y no deber- a la memoria es la forma de volver a situarla en la esfera del espacio público.

Bibliografía

Babiano, J., Gutmaro, A., & Tébar, J. (2018). Verdugos impunes: el franquismo y la violación sistemática de los Derechos Humanos. Barcelona: Pasado & Presente.

Batista, A. (1995). La Brigada Politico Social. Barcelona: Edicions Empùries.

Cruz, R. (1997). La cultura regresa al primer plano. En M. Pérez, & R. Cruz, Cultura y movilización en la España contemporánea (págs. 12-34). Madrid: Alianza.

EFE. (1 de Junio de 2017). El Congrés aprova que la comissaria de Via Laietana sigui un memorial de la repressió franqusita. EL PAÍS. Recuperado el 31 de Octubre de 2020, de https://cat.elpais.com/cat/2017/06/01/actualidad/1496335592_961002.html

Golda-Pongratz, K. (2018). Lugares de Memoria. En R. Vinyes, Diccionario de la Memoria Colectiva (págs. 261-264). Barcelona : Gedisa.

Jelin, E. (2019). Memoria. En R. Vinyes, Diccionario de la Memoria Colectiva (págs. 271-275). Barcelona : Gedisa.

Llansana, M. (Diciembre de 2019). D’espai de tortura a espai de memòria. Sàpiens(213).

Palou, S. (2018). Turismo Memorial. En R. Vinyes, Diccionario de la Memoria Colectiva (págs. 481-484). Barcelona : Gedisa.

Tébar, J. (2006). La construcción de las fuentes orales para el estudio de la represión franquista. Hispania Nova(6). Recuperado el 29 de Octubre de 2020, de http://hispanianova.rediris.es/6/dossier/6d020.pdf

Tébar, J. (2012). Resistencia ordinaria: la militancia y el antifranquismo catalán ante el Tribunal de Orden Público (1963-1977). Valencia: Publicacions Universitat de València y Fundació Cipriano García CCOO.

Theros, X. (14 de Agosto de 2012). La casa de los horrores. El comisario Antonio Juan Creix fue el único torturador represaliado en la Transición. EL PAÍS. Recuperado el 23 de Noviembre de 2020, de https://elpais.com/ccaa/2012/08/13/catalunya/1344888537_227502.html

Thompson, E. P. (2000). Costumbres en común. Estudios en la cultura popular tradicional. Barcelona : Crítica.

Vinyes, R. (2011). Sobre víctimas y vacíos; ideologías y reconciliaciones; privatizaciones e impunidades. En A. Domínguez, Enrique Ruano. Memoria viva de la impunidad del Franquismo (págs. 255-273). Madrid: UCM Editorial Complutense.

Vinyes, R. (2018). Diccionario de la Memoria Colectiva. Barcelona: Gedisa.

Oscar de Marcos/FMGU

FMGU.- Guadalajara 25/05/2021.- Nos ha llegado la triste noticia del fallecimiento, a los 101 años, ayer en su casa de Francia, del compañero Josep Almudéver Mateu, último brigadista internacional. Josep nos visitó en octubre de 2016, y recibió un homenaje en Torija (Guadalajara) en un acto organizado por la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales (AABI) y el Foro por la Memoria de Guadalajara.

Desde la Federación Estatal de Foros por la Memoria, deseamos expresar nuestras condolencias a familiares y amigos de Josep Almudéver, y darle las gracias a Josep por todo lo que no ha dado, por todo lo que nos ha enseñado y por haber sido para nosotros un ejemplo de dignidad hasta el final.

Foro por la Memoria de Guadalajara

FMGU, 23/05/2021.- El domingo 23 de mayo de 2021 ha tenido lugar en el cementerio de Guadalajara un acto de homenaje para recordar a Emeterio Sanzo, soldado republicano muerto el Hospital Militar de Guadalajara en 1940 y enterrado en el Cementerio Municipal de nuestra ciudad.

Emeterio Sanzo Urbón, era como sus hermanos Jesús, Manuel y Mariano, hijo de ferroviario, y por eso, la familia cambió de residencia, motivo por el cual había nacido en Oviedo, aunque era muy joven cuando se trasladó con el resto de la familia a Beasain (Gipukoa). Emeterio era soldado profesional y al inicio de la guerra se mantuvo leal al Gobierno legalmente elegido, alcanzando el grado de sargento en el Batallón de Infantería número 123 del Ejército del Norte. Tras la caída de ese Frente, fue hecho prisionero y condenado en un Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores (BDST) donde al igual que miles de prisioneros republicanos fue obligado a realizar trabajos forzados de reconstrucción en las peores condiciones,

El BDST nº 76, creado en Rentería (Gipuzkoa) y donde se encontraba prisionero Emeterio Sanzo, se hallaba encargado entre otras tareas, de la reconstrucción del ferrocarril Madrid-Zaragoza. En julio de 1940 se encontraba en Salinas de Medinaceli (Soria), donde Emeterio cayó muy enfermo, siendo trasladado al Hospital Militar de Guadalajara donde falleció el día 3 de agosto, siendo enterrado en el cementerio de Guadalajara, situado a pocos metros del Hospital.

En diciembre de 2020, la familia Sanzo se puso en contacto con el Foro por la Memoria de Guadalajara, para solicitar información sobre su familiar desaparecido. Gotzon Sanzo, sobrino nieto de Emeterio aportaba información precisa sobre la muerte de Emeterio en el Hospital Militar de Guadalajara, (el que durante años fue conocido con el nombre del golpista Ortiz de Zárate).

Consultados los datos disponibles se pudo confirmar que Emeterio Sanzo Urbón fue enterrado en la fosa nº 8 (cuerpo 7) de la fosa común del patio 4º (o de Sta Isabel) del Cementerio Municipal de Guadalajara. La causa de la muerte escrita por sus captores fue “endocarditis y [h]emiplejía” (sic), uno de tantos eufemismos usados por los franquistas para camuflar las terribles condiciones a que eran sometidos estos presos, llevados hasta el agotamiento. Emeterio tenía 26 años.

El acto de homenaje ha consistido en la inauguración de una sencilla placa instalada por los familiares en el lugar aproximado donde fue inhumado su cuerpo. Este espacio se trata de una fosa común como las utilizadas en muchos cementerios, donde fueron enterrados no sólo víctimas de la represión franquista, sino personas sin recursos procedentes del asilo de ancianos de la cárcel o del hospital. Según datos del Foro por la Memoria, el número de víctimas de la represión franquista inhumadas en ese espacio fue al menos de 376. Muchos otros fueron enterrados en otros lugares del cementerio, dependiendo de los recursos económicos de cada familia, Las víctimas sin recursos obtenían una sepultura de categoría 7º, (gratis) en una de las dos fosas comunes del cementerio. Algunos testimonios indican que bajo el chantaje de aceptar confesar sus “pecados” ante un sacerdote, a los penados se les ofrecía poder entregar una última carta antes de ser asesinados, motivo por el cual acababan en el cementerio católico o en el civil. Extremo este que no ha podido ser demostrado documentalmente.

La fosa del llamado Patio de Santa Isabel era continuamente reutilizada y aproximadamente cada diez años, y los restos eran trasladados al osario, situado a pocos metros. En 1979 poco antes de la ampliación del cementerio, muchos de esos restos fueron trasladados al osario, A pesar de ello, resulta difícil no obstante saber si todavía el fondo de esta fosa conserva algún resto de represaliados. En 2010 el Foro por la Memoria, ante la noticia de que la fosa común del patio de Santa Isabel iba a ser utilizada para vender nuevas sepulturas, y por tanto destruído cualquier vestigio de la represión en este lugar, propuso a los grupos municipales de IU y PSOE que se presentara una moción para preservar el espacio, pero el PP rechazó la moción y convirtió el lugar en un jardín de 52 metros.

La colocación de placas conmemorativas en este cementerio forma parte de la iniciativa que, en forma de mociones municipales, se presentaron en el Ayuntamiento de la ciudad en los años 2010 y 2017, respectivamente.

El homenaje se hará extensivo a sus dos hermanos, Manuel y Jesús, también combatientes en la guerra civil. Se hará una ofrenda floral y, según ha informado Foro por la Memoria de Guadalajara, entregó un diploma a los familiares con el nombre no sólo de Emeterio, sino de sus hermanos también combatientes.

Gotzon Sanzo, en nombre de la familia , nos dejó el siguiente mensaje:

Queremos agradecer a todos la asistencia a este acto de memoria, recuerdo, reconocimiento y homenaje a nuestro tío Emeterio Sanzo Urbón, sargento del batallón de infantería nº 123 del Ejército del Norte, que entregó su vida en la orgullosa, digna y valiente defensa de los valores democráticos, de la libertad, solidaridad y legalidad de la República española.
Recordad es un derecho, y para muchos un deber, las víctimas de la guerra civil olvidadas, desterradas en el anonimato de fosas comunes, son nuestras víctimas, LAS DE TODO UN PUEBLO y merecen el más alto reconocimiento y gratitud por su entrega.
Debemos abordar la memoria histórica de la guerra civil y recordar a todas aquellas personas que lucharon en defensa de la libertad y de la democracia.

Recuperar a un familiar es volver a tener dignidad, es una conquista a un poder que se estableció por la fuerza, es darle una sepultura digna para que su nombre no se pierda en el anonimato.

La recuperación de la memoria histórica es todavía una asignatura pendiente, el derecho a la verdad, la justicia y a la reparación que exigen las victimas.
Como dicen las abuelas argentinas de la plaza de Mayo:
“NO NOS VAMOS A CONCORDIAR CON NADA NI CON NADIE, NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS NI NOS RECONCILIAMOS.
VIVA LA REPÚBLICA ESPAÑOLA
GORA EUSKADI

Gotzón Sanzo. Guadalajara 23 de mayo 2021

En ambos casos el PP votó en contra y lo que salió adelante hace cuatro años, y que hoy está vigente, incluye la preservación de lugares de memoria en el cementerio de Guadalajara y la instalación de un monumento memorial con los nombres de las víctimas mortales, todavía pendiente.

Tras descubrirse la placa del homenajeado, los asistentes del acto hicieron una ofrenda floral al son del txistu de nuestro buen amigo Mikel Castrillo, que tocó la melodía “Agur Jaunak”. El acto contó con la presencia de representantes de grupo de memoria del sindicato CNT , dada la simpatía tanto de Emeterio como sus hermanos por las ideas libertarias. El himno libertario “A las barricadas” y el himno de los soldados vascos sirvió de colofón al acto.

Muchas gracias por vuestra visita y por hacer partícipe a esta asociación del homenaje a Emeterio.




Ofrenda floral y descubrimiento de la placa de homenaje a Emeterio Sanzo

Sobre el cambio de calles dedicadas a golpistas en Guadalajara

Respuesta al Partido Popular

FMGU 10/05/2021.- El pasado día 5 de mayo, durante el acto celebrado en el parque de la Concordia de nuestra ciudad para inaugurar un monolito memorial dedicado a los 129 guadalajareños deportados a los campos nazis, Alberto Rojo, alcalde de Guadalajara anunció el cambio de calles dedicadas a golpistas en nuestra ciudad, en cumplimiento de una moción aprobada en el pleno municipal en septiembre de 2015, siendo alcalde Antonio Román.

A raíz del anuncio, tanto el grupo Vox como el Partido Popular han reaccionado negativamente y realizado declaraciones en contra del cumplimiento de dicha moción y del cambio de calles.

Desde Foro por la Memoria de Guadalajara, que fuimos la entidad promotora del cambio de nombres, nos gustaría hacer algunas apreciaciones a lo manifestado sobre todo por el Partido Popular en boca de su concejal José Luis Alguacil:

¿Calles franquistas o dedicadas a golpistas?

El Partido Popular ha indicado en sus declaraciones que: “en Guadalajara no podemos aceptar que se diga que hay un callejero franquista”, acusándonos de “falta de rigor histórico”, sustentándose para ello en afirmaciones falsas, y aludiendo a presuntos argumentos que pone en boca de los promotores del cambio de calles.

Le recordamos que la moción de septiembre de 2015 aludía a cambiar:

las calles de nuestra ciudad, para no seguir rindiendo homenaje a golpistas que fueron en contra de los valores democráticos que defendemos y que precisan un relato igualmente democrático.“
(De la moción aprobada en el pleno el 4 de septiembre de 2015)

Este hecho fue repetido varias veces en la rueda de prensa previa a la presentación de la moción. Es decir, no se aludía a calles franquistas, sino a quienes había formado parte de la conspiración golpista o se había sumado a ella. El Foro por la Memoria considera que esta, o cualquier sustitución de calles debería ser tomada con naturalidad y como un simple gesto de higiene democrática, puesto que los nombres que van a ser sustituidos no representan los valores democráticos, pues fueron todos ellos golpistas. 

La sentencia sobre Boixareu Rivera ¿Era sobre el callejero?

El Partido Popular se apoya en una sentencia del año 2013 del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-la Mancha para decir que el gobierno municipal presidido por el PP “cumplía la Ley de memoria histórica”, y atacar el cambio de calles.

Le recordamos al PP que la sentencia aludida, anulaba el acuerdo del pleno del Ayuntamiento de Guadalajara adoptado el 27 de septiembre de 2009, en la que se pedía que se retirara el título de “Hijo Predilecto Presente” de la ciudad a José Boixareu Rivera. Es decir, la sentencia NO cita el callejero. Ambos cambios, la retirada de honores, y la retirada del callejero dedicado a golpistas, fueron solicitados en diferentes mociones. La segunda de estas, que fue aprobada y es la que se va a cumplir ahora, nunca ha sido recusada judicialmente por el PP ni por nadie.

Por cierto, nunca se cita el término “presente” del titulo otorgado a Boixareu por la gestora de 1939. Una denominación no habitual que demuestra su origen franquista. Una denominación que cambia todo el sentido del homenaje.

Nos congratulamos, por cierto, de que el PP, defienda ahora que la ciudad de Guadalajara debe cumplir la llamada Ley de Memoria, pero sus declaraciones y hechos demuestran lo contrario. Véanse estos ejemplos:

  • 11-5-2009. Retirada de la Medalla de Oro de la ciudad, a Francisco Franco. El PP votó a favor, pero el alcalde indicó que dicha medalla “no supone exhaltación de la dictadura”.
  • 3-7-2009. Moción pidiendo el cambio de calles en cumplimiento de Ley de Memoria. El PP votó en contra.
  • 27-11-2009 Retirada de titulo de hijo predilecto Presente del golpista Boixareu Rivera. El PP votó en contra.
  • 30-4-2010. Moción de apoyo al juez Baltasar Garzón (por su apoyo a las victimas del franquismo) Voto en contra del PP
  • 30-4-2010 Moción para proteger la fosa del patio 4 del cementerio municipal (uno de los principales lugares de enterramiento de fusilados). El PP votó en contra.
  • 04-9-2015 Cambio de nombres de calles dedicadas a golpistas. El PP votó en contra. (Luego cambió dos calles)
  • 30-12-2016. Moción por la modificación tasa del cementerio (para los familiares de fusilados por la dictadura). El PP votó en contra.
  • 14-6-2017. Moción para la preservación de lugares de memoria en el cementerio de Guadalajara e instalación de un monumento memorial con los nombres de las víctimas mortales. El PP votó en contra.
  • 28-7-2017 Moción para subvencionar la exhumación de victimas del franquismo (Derivada de la anterior sobre la tasa) El PP votó en contra.
  • 26-1-2018 Moción de homenaje a victimas de los campos nazis. El PP votó a favor, pero con una agria intervención tanto en Ayuntamiento como en Diputación.
  • 29-11-2019 Moción para señalar con una placa el lugar donde estaba el Campo de Concentración de Las Bernardas en Guadalajara, El PP votó en contra.

Por tanto ¿Cuándo el Partido Popular ha respetado la llamada Ley de Memoria? (Luego veremos una única excepción) Por cierto, nuestra asociación es y ha sido siempre absolutamente crítica con la citada ley, aunque eso sería objeto de otro artículo, pero consideramos que las leyes están hechas para ser cumplidas.

¿Enfrentamiento? Quizás sólo con los pro golpistas,

Uno de los argumentos recurrentes por la derecha es que estos temas sólo sirven para “enfrentar a los ciudadanos”. Opinamos que en todo caso será un enfrentamiento entre los ciudadanos partidarios o que relativizan un golpe de estado, (que esperamos que sean pocos) y el resto, es decir los demócratas. No tiene sentido en una democracia una calle dedicada a Fernando Palanca, igual que no lo tendría una calle dedicada al ex teniente coronel Tejero. Ambos fueron igual de golpistas. Uno entró en el Congreso pistola en mano, y el otro, también entró pistola en mano en el despacho del gobernador civil republicano Benavides para detenerlo. Ambos atacaron con las armas la soberanía popular elegida en las urnas.

Las calles cuyos nombres se ha pedido que sean sustituidos no representan los valores democráticos, pues fueron todos ellos golpistas. Corresponde a cada cual decidir si apoya al golpismo o no, y si eso es compatible con la ley y los valores democráticos que son la base de nuestra convivencia.

 Se alude también a otras excusas, como presuntas molestias a los vecinos. ¿Dudaría el PP si de una calle dedicada al ex teniente coronel Tejero se tratara, por ejemplo?  Son muchas las veces que se han hecho cambios en los nombres de calles y todo se ha vivido con normalidad democrática. No habrá molestias que no sean solventables. Todo el proceso está controlado por el servicio de correos, por todas las instituciones, con periodos de transición y facilidades. Recordemos la introducción en 1982 del Código Postal. En aquella ocasión hubo que hacer cambios no en 5 calles, sino en todas las de España, y no pasó nada. Sólo los nostálgicos del golpismo se mostrarán verdaderamente ofendidos.

¿Consulta popular o simple nostalgia de la “democracia orgánica?

Según nos recuerda el Partido Popular, cuando se pidió por primera vez el cambio de calles en 2009 , se llevó a cabo una “consulta popular” en la que fueron consultados presuntamente los vecinos de las calles afectadas mediante una carta directa del alcalde, y que la supuesta respuesta de los vecinos fue de un 96% a favor de mantener el nombre de las calles. Nos consta que la pretendida consulta fue no obstante, contundentemente contestada por algunos de los vecinos, poniendo de manifiesto públicamente la impostura y la burla que representaba.

En primer lugar, la misiva enviada por el alcalde no indicaba en absoluto la exposición de motivos por la que se había aprobado su cambio. Por otra parte, nos resulta curioso apelar a una consulta para en definitiva incumplir una Ley. Porque de incumplir una ley estamos hablando, la ley 52/2007, llamada de memoria histórica. Una ley vigente y que como todas, hay que cumplir, ¿Por qué no sometió el PP a referendum por ejemplo, si hay que pagar las multas o tasas municipales? El cumplimiento de la ley no se puede someter a referendum.  ¿Necesita el ayuntamiento un referendum para cumplir la Ley de Régimen Local? Por cierto, se trató un referéndum al que estaban convocados exclusivamente los cabezas de familia ¿Nostalgia del Tercio familiar de las Cortes orgánicas franquistas? Además, los consultados fueron sólo los vecinos de las calles afectadas. ¿Acaso no afecta el nombre de una calle dedicada a un golpista, a todos los demócratas, vivan donde vivan? ¿No afecta por ejemplo, la existencia de una calle a Boixareu Rivera, a los vecinos de los pueblos de Lleida que el golpista arrasó a sangre y fuego a, mando de sus “Tiradores de Ifni? Algunos representantes públicos de Lleida (como el diputado de Francesc Jané o el senador Joan Josep Nuet) ya protestaron en 2009 por este hecho e incluso el prestigioso diario conservador británico “Daily Telegraph” se hizo eco de ello con estupor, para vergüenza de nuestra ciudad. El pleno municipal del ayuntamiento de Tárrega (Lleida), aprobó por unanimidad en septiembre de 2015 una moción aplaudiendo y felicitando a Guadalajara por el fin de honores municipales al golpista Boixareu Rivera, quien en enero de 1939 ocupó militarmente su localidad. Poco sabían que el cambio tardaría otros cinco años más en llevarse a efecto, y que su título de hijo predilecto “presente” seguiría vigente en 2021. ¿Cuentan los electores de Tárrega en su consulta, señores del Partido Popular? ¿O no les afecta?

Fernando Palanca, alcalde, ingeniero… y golpista.

En la protesta del PP contra los actuales cambios en el callejero, se indica que:

“… no se pone la calle por sus vínculos con el franquismo, sino por su contribución a la reconstrucción del canal del Henares, y por eso tiene su calle en el año 1928, antes del inicio de la Guerra Civil”.

Es necesario recordar que la calle otorgada al ex alcalde Fernando Palanca, fue ni más ni menos que la propia calle Mayor, y que lo fue en 1928, es decir, durante una dictadura, y que dicho nombramiento fue revocado en 1931 y que fue posteriormente, en 1939, es decir, al inicio de otra dictadura, cuando se cambió con el nombre de plaza de Fernando Palanca, a la que hasta entonces era plaza de Pablo Iglesias, por hallarse allí la Casa del Pueblo inaugurada en 1915 por el político socialista.

La actual calle Fernando Palanca, sita entre las calles Dr Creus y Pescadores, en las proximidades de la Concatedral de Santa María, y que es la que se ha pedido sea cambiada, fue inaugurada en 1984, fecha en la que se devolvió su nombre original a la plaza de Pablo Iglesias. Es decir, estamos pidiendo que se cambie una calle otorgada en abril 1984.

Aprovechamos para pedir que además, sea retirada el busto dedicado a Palanca sito en el parque de la Concordia,

¿Calle pintor Adolf Hitler?

Como ya se explicó en la rueda de prensa en la que se presentó la moción en el año 2015,  no se trata de enjuiciar en ningún caso las acciones civiles o méritos previos del señor Palanca como alcalde o ingeniero, sino de la incompatibilidad de mantener su nombre a una calle en un estado democrático, a alguien inequívocamente miembro de la trama golpista que organizó la sublevación militar del 20 de julio de 1936, a alguien con un papel fundamental en la organización y desarrollo del golpe en nuestra provincia. Fernando Palanca participó en la trama golpista desde sus inicios y en ella era concretamente el miembro encargado, junto a al también militar retirado Antonio Bastos, de organizar a las milicias de voluntarios civiles. Durante el desarrollo del golpe en Guadalajara, desde su puesto en el gobierno civil golpista, fue uno de los encargados de dirigir labores de vigilancia y las detenciones en la ciudad, ejerciendo asimismo de enlace con la columna golpista de Garcia Escámez con la que contactó para que acudiera lo más rápido posible a Guadalajara. Palanca representa en su persona una de las más abyectas responsabilidades criminales de aquella sedición, la parte civil. Como los otros políticos implicados Valenzuela y Arizcun, Palanca fueron los instigadores del golpe. Sus anteriores méritos no significan nada.

Estos datos son reconocidos incluso por los autores de los clásicos de la historiografía franquista como Joaquín Arrarás[1] o aparecen recogidos en los testimonios de la Causa General (AHN), donde Palanca concretamente es citado en la declaración de Eduardo Delgado Piñar, hijo del coronel Delgado.[2] Pero por supuesto existen textos más modernos y académicos que exponen la participación del Fernando Palanca en el golpe de 1936: Luis E. Esteban Barahona “Guadalajara: 1936, una sublevación abortada”, en V Encuentro de Historiadores del valle Henares, Libro de actas: Guadalajara 1996. Pág. 338. o “Conspiración y alzamiento, principales modelos en Castilla La Mancha” en “La guerra civil en Castilla La Mancha. 60 años después”. Francisco Alía Miranda y otros. Universidad de Castilla La Mancha. 2008. Pag 352-54
Como resumen, podríamos decir que no existe ni una sola publicación, ni artículo ni siquiera blog donde se hable del alzamiento militar en Guadalajara, que no cite a Fernando Palanca Martínez Fortún como uno de sus principales organizadores y protagonistas. Sólo para el Partido Popular, Fernando Palanca no fue un golpista. Nos gustaría que citara sus fuentes. Le va a costar encontrarlas.

TRES hermanos militares… y golpistas.

Otro de los errores citados por el Partido Popular en su rechazo a la democratización del callejero, se refiere a las calles dedicadas a los hermanos Ros Emperador, Indicando erróneamente que:

“la calle Ros Emperador se refiere a tres hermanos guadalajareños asesinados en la Guerra Civil, solo uno de ellos era militar, los otros dos fueron fusilados solo por ser hermanos de este, según figura en los archivos históricos;” (Declaraciones del concejal del PP José Luis Alguacil)

Pues bien, simplemente hay que consultar el Anuario Militar para comprobar que los tres hermanos y no uno, como dice el PP, eran militares, y dejando aparte cualquier otro hecho, los tres secundaron a los golpistas que en 1936 y atacaron a la soberanía expresada en las urnas:

Justo Ros Emperador, nacido en 1910, oficial de Ingenieros destinado en el Regimiento de Transmisiones de Marruecos (Ceuta)

Manuel Ros Emperador, nacido en 1909, oficial de Ingenieros destinado en el Regimiento de Ferrocarriles nº 1 de Leganés (Madrid)

Rómulo Ros Emperador, nacido en 1905, oficial de Artillería destinado en el Regimiento de Artillería Ligera nº 2 de Vicálvaro (Madrid).


Fuente: Anuario Militar, Diario Oficial del Ministerio de la Guerra (Madrid 1936)

Según el estudio y seguimiento que el historiador Carlos Engel[3] hizo sobre la situación militar, escalafón y peripecia de cada uno de los oficiales de Ejército al inicio de la guerra de España, Los tres hermanos Ros Emperador se unieron al ejército sublevado, y por tanto, fueron golpistas, y por tanto no deberían merecer espacios públicos de homenaje. El golpismo, en una democracia, no debe ser recompensado. ¿O sí, señor Alguacil? Por cierto, Vd que exige fuentes, le pedimos que cite sus famosos “archivos históricos” y “comité de expertos”.

La concesión de una calle y una travesía dedicada a su memoria tuvo lugar por acuerdo municipal el 20/10/1954. 

En 2017 sí, pero en 2021, no.

No es exacto que la anterior alcaldía del Partido Popular no cumpliera totalmente la ley de Memoria, En 2017, el entonces alcalde del PP, Antonio Román, decidió cambiar dos calles de las que estaban afectadas por la moción que pedía cambiar las calles que incumplían la ley. Concretamente la calle dedicada al policía golpista Gutiérrez Orejón, a la que se le devolvió el nombre de Calle del Buen Vecino, y la Plaza de los Caídos en la Guerra Civil, que pasó a denominarse Plaza de España, ¿Esas dos no causaban molestias a los vecinos?¿Por qué unas si, y el resto no? ¿Por qué lo que fue válido en 2017 para el PP no lo es en 2021?

Moscardó de Guzmán, hijo del coronel Moscardó… y golpista.

Con una impostura y descaro increíbles, el PP no duda en atribuirnos (por segunda vez) argumentos que nunca hemos utilizado quienes propusimos el cambio del nombre de la calle Moscardó de Guzmán, por otro nombre más acorde con nuestros valores democráticos. Indica el PP, que:

 “se están confundiendo porque no se refiere al General Moscardó sino a su hijo, que fue gobernador civil y se pone la calle por la “buena labor urbanizadora que hizo de la provincia de Guadalajara”. (Declaraciones a la prensa del concejal José Luis Alguacil)

¿Nos puede indicar en qué texto o declaraciones hemos afirmado que el nombre de la calle que se va a cambiar se refiere al coronel José Moscardó Ituarte defensor del Alcázar de Toledo? Ni en la propia moción donde se aprobó el cambio de calles (2015) es citado ese hecho. Pero ponen falsedades en nuestra boca para intentar desprestigiarnos. Léanse las mociones antes de rechazarlas, por favor.

Miguel Moscardó de Guzmán, hijo del coronel Moscardó, fue un militar destinado en Ceuta que se unió a la sublevación militar de 1936.[4]

 Tras cruzar el estrecho, y al mando de tropas Regulares participó en la campaña de Extremadura y posteriormente en Toledo y frente norte. En 1953 fue nombrado gobernador civil de Guadalajara. (No fue el primer gobernador franquista como algún medio erróneamente ha citado e incluso puesto en nuestra boca).

¿Honores? Nunca a los golpistas.


Queremos recordar que en otros lugares existen numerosísimos casos de personas, que siendo incluso consideradas “padres de la patria” o reunir méritos previos para merecer homenajes o reconocimientos institucionales, estos les fueron retirados por su participación en golpes de estado o su colaboración con dictaduras. Por poner unos ejemplos:

El mariscal francés Philippe Pétain era considerado hasta 1944 un verdadero héroe nacional para Francia. Era el triunfador de la batalla de Verdún, un héroe de la primera guerra mundial. Sin embargo, en 1940 entregó la nación a los nazis, y presidió un gobierno colaboracionista con la ocupación alemana que cometió numerosos crimenes. Tras la liberación de Francia, Pétain fue declarado un felón, un traidor a la nación, juzgado y condenado, y todos los honores de que gozaba su figura, en estatuas, calles etc, fueron retiradas de las calles dedicadas a su memoria y todo ello sin necesidad de ninguna comisión de expertos.

En 2011, en el 50º aniversario de la muerte del escritor francés Louis-Ferdinand Céline, las instituciones culturales francesas estaban organizando importantes celebraciones conmemorativas, pero el gobierno (de derechas) las canceló por el pasado antisemita de Céline y por su colaboración con la ocupación nazi. Uno de los máximos responsables del gobierno de Sarkozy declaró que “era un gran escritor pero sus ideas eran repugnantes y absolutamente incompatibles con los valores que sustentan a la República francesa”.

El escritor noruego Knut Hamsum, premio nobel de literatura (1920), era uno de los escritores más afamados y admirados de su país,  sin embargo, la popularidad y gloria de que gozaba, quedaron completamente truncada por su apoyo decidido a la ocupación nazi de su país, que le llevó incluso a viajar a Alemania para visitar a Hitler. Hoy en dia se sigue estudiando, pero inevitablemente su valía literaria es citada junto a su traición e infamia, No es un gesto de “revanchismo” ni nada parecido, es de nuevo “higiene democrática”. Podríamos poner muchísimos ejemplos.

Los países de nuestro entorno democrático, muchos de ellos gobernados por la derecha, tienen claros estos conceptos, Sin embargo algo pasa con el Partido Popular español. Algo que nos hace recordar el fracaso de la “reinserción” de franquistas en nuestra democracia. No olvidemos que Alianza Popular fue fundada por varios ministros de Franco, Algo habrá quedado.

Boixareu Rivera, cuñado… y golpista.

José Boixareu Rivera se unió voluntariamente a la sedición y mandando tropas mercenarias africanas participó, entre otras, en la cruenta toma de las localidades ilerdenses de Tárrega, Concavellas, Torrefeta y Vicfred, municipio, este último, donde murió en 1939.  Recordemos que es alguien a quien el ayuntamiento, además de la plaza que tiene su nombre, mantiene público su homenaje como “hijo predilecto PRESENTE”.  [5] El único verdadero motivo de serle otorgados los honores es ser cuñado del alcalde Pedro Sanz Vázquez, y por supuesto, su participación en el bando sublevado.

Miramos su hoja de servicios:

EXTRACTO DEL EXPEDIENTE MILITAR DE JOSÉ BOIXAREU RIVERA.

Capitán provisional del cuarto tabor de tiradores de Ifni, José Boixareu Rivera, muerto combate en Lérida y al que se le concede la medalla militar individual el 22 de enero de 1939 [BOE del 4-4-39 pagina 1934]. El 4º Tabor de Tiradores de Ifni, se encontraba el día 29-12-38 en línea, cubriendo el flanco derecho de la Cabeza de Puente de Balaguer. El día 07-01-39, recibió junto con todo el Regimiento al que pertenecía, la orden de avanzar, para lo cual debía romper el frente enemigo en el Sector de Asentiu. El día 10-01-39, después de haber avanzado por la carretera de Mollerusa y haber ocupado este pueblo, fue trasladado el Tabor al Sector de Castellnou, y el día 12 estableció contacto con el CTV, emprendiendo la marcha hasta quedar en línea entre Bellpuig y el Canal de Urgell. El día 15-01-39 recibió orden de tomar el importante pueblo de Tárrega, misión que cumplió. Continuó la marcha y el día 19-01-39 asaltó el pueblo de Concavellas y más tarde el de Torrefeta. El día 20-01-39 se puso de nuevo en movimiento y después de ocupar algunas localidades débilmente defendidas, prosiguió el avance para el asalto de VILFRED [SIC] , donde el enemigo intentó defenderse tenazmente, pues allí se había concentrado una Brigada Mixta, más tarde reforzada por una Agrupación de Guardias. El Tabor demostró sus magníficas cualidades combativas, pues aún sabiendo que se hallaba en inferioridad numérica, decidió atacar al mando de su Jefe, el Comandante Don Jesús López Asúnsulo. Ante el denso fuego de armas automáticas que recibía en su flanco izquierdo desde las cresterías de Palóu, se replegó momentáneamente a unas posiciones situadas al Oeste de Vichfred, donde recibió refuerzos y estableció contacto con la 53 División. En estas operaciones encontró gloriosa muerte el Capitán Don José Boixareu Rivera, a quien se le otorgó sobre el mismo campo de batalla la Medalla Militar Individual por los cuatro asaltos lanzados sobre Vichfred y por el orden con el que se retiró a la base de partida del Tabor cuando se le agotaron las municiones. Ocupado Vichfred [SIC] siguieron las maniobras de avance. Nombrado Hijo predilecto de la ciudad de Guadalajara en Pleno municipal del 21-7- 1939 , en el mismo que le otorgó su nombre a la plaza de Jaudenes.

El único verdadero motivo de serle otorgados los honores es ser cuñado del alcalde Pedro Sanz Vázquez, y por supuesto, su participación en el bando sublevado.

¿Dictadores? Sólo se condenan los lejanos.

En casi cada declaración pública, sobre la memoria histórica, el PP nos hace “viajar” a lugares como Venezuela, Cuba o Corea del Norte.

Bien, pues sugerimos a los miembros del PP, que antes de exigir condenas a las numerosas dictaduras que existen en cualquier otra parte, empiecen por condenar las dictaduras de su propio país, En este caso, la dictadura de Franco, Y ustedes todavía no la han condenado de un modo efectivo, pues se han negado a hacerlo en cada una de las ocasiones que se les ha presentado, en homenajes a víctimas o mociones sobre ello,

Normalidad democrática.

El Foro por la Memoria considera que la sustitución de calles debería ser tomada con naturalidad y como un simple gesto de higiene democrática.

Los que se ha pedido que sean sustituidos no representan los valores democráticos, pues fueron todos ellos golpistas. 

Nos gustaría recordar que, hasta agosto de 1981, la plaza Mayor de Guadalajara se denominaba “plaza de José Antonio”, la calle Mayor, que nunca fue llamada por los vecinos de ninguna otra manera, usaba la denominación oficial de “Generalísimo Franco”. La calle Ferial, “División Azul” y nuestro querido parque de la Concordia, “parque de Calvo Sotelo”, entre otros. Apenas unos meses antes de este cambio, hubo un intento en España de golpe de estado, y a pesar de eso, e incluso de incidentes en el propio pleno en que se cambiaron, el cambio se produjo. Además, no es la primera vez que se han cambiado calles por diversos motivos, y existe un protocolo que tanto correos como las admistraciones o entidades bancarias u otros organismos llevan a cabo con normalidad y sin problemas, pues se establece un periodo de transición para minimizar las molestias.  ¿Aceptarían ahora esas calles de 1981 en nuestro callejero? Nos gustaría saber su opinión. Guadalajara tuvo el oprobio de que inauguró la única estatua dedicada al dictador erigida después de su muerte, y que se mantuvo hasta el año 2005. También la ciudad de Guadalajara mantuvo la Medalla de Oro de la ciudad al dictador hasta el año 2009. No se trata de que “saquemos a Franco”, se trata de que cada vez que ustedes hablan sobre este asunto, demuestran que una parte del franquismo sigue vivo, lamentablemente. Alejemos los honores al golpismo fuera de nuestros espacios públicos, y centrémonos , efectivamente, en las cosas importantes, como la recuperación tras la pandemia,

Foro por la Memoria de Guadalajara

foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com


[1] Joaquín Arrarás Iribarren, Historia de la Cruzada Española, Tomo V, “El alzamiento: Alcalá de Henares, Guadalajara, Sigüenza, Cuenca”. Madrid Editora del Movimiento 1942, pag 55

[2] Causa General, Leg 1519 AHN

[3] Carlos Engel Mavoliner. “El cuerpo de oficiales de la guerra de España”. Alcañiz Fresno’s AF. Valladolid 2008

[4] Miguel Moscardó de Guzmán, nacido en 1910, oficial de Infantería, destinado en el Grupo de Fuerzas Regulares de Infantería (GFRI) de Ceuta de Ceuta nº3. (Del Anuario Militar de 1936)

[5] Informe sobre la concesión de la Medalla Militar individual BOE del 4-4-39, pagina 1934; 

Artículo en Nueva España (Nueva Alcarria)  28-8-1939 sobre su nombramiento como hijo predilecto ¡Presente! de la ciudad de Guadalajara y Archivo General Militar de Segovia, Expediente personal José Boixereu [sic] Rivera).

En octubre de 2017, el Foro por la Memoria de Toledo organizó unas Jornadas de Formación para cargos públicos, concejales y alcaldes, en colaboración con Izquierda Unida. Las sesiones fueron en la Diputación Provincial de Toledo.Fueron ponentes Emilio Sales ( Pte. Foro Toledo), Miguel Muga, abogado (Foro Madrid), Juan Jesús Molina, abogado (Foro Madrid), Arturo Peinado, historiador (Foro Federal) y Pedro A. García Bilbao, sociólogo (Foro Guadalajara), cuya ponencia presentamos ahora.

MGU 06/05/2020.- El día 5 de mayo de 2021 se celebró en Guadalajara (España) la inauguración de un monumento memorial a los deportados de la provincia a a los campos nazis

El Memorial fue promovido por las asociaciones Foro por la Memoria de Guadalajara y Amical de Mauthausen y otros campos. El ayuntamiento de la capital alcarreña y el de la Diputación aprobaron por unanimidad el Memorial, escogiéndose para su inauguración el 5 de mayo, aniversario de la Liberación de Europa.

Texto la intervención de Xulio García Bilbao, como portavoz del Foro por la Memoria y de la Amical de Mauthausen. Participaron igualmente el presidente de la Diputación Provincial, el alcalde de Guadalajara y el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha.

Amigas, amigos,

Queremos manifestar desde nuestras asociaciones, la Amical de Mauthausen y otros campos, y Foro por la Memoria de Guadalajara nuestro agradecimiento a cuantas personas han participado para que hoy, inauguremos este monumento, producto de dos mociones, presentadas en enero de 2018, por Ahora Guadalajara con la colaboración del Foro por la Memoria de Guadalajara y Amical de Mauthausen y otros campos y que fue aprobada por unanimidad por todos los grupos municipales y provinciales. 

Monumento en recuerdo a los 129 guadalajareños -de los cuales 89 fueron asesinados- que, exiliados en Francia, fueron deportados por su condición de luchadores antifascistas a los campos de concentración nazis. Su estancia en los campos nazis, y especialmente en el de Mauthausen fue larguísima y, además, jugaron un papel pionero en la resistencia clandestina del campo, como el guadalajareño Manuel Razola.

Con este acto queremos reafirmar nuestro compromiso ético e insoslayable para: 

  • Honrar, reivindicar y promover la vigencia de la memoria de estos españoles y españolas y, reconocer el lugar de privilegio que les corresponde, no solo en nuestra historia democrática sino también en la europea, por su defensa de la democracia y las libertades, y 
  • Dotar de referentes democráticos a nuestra sociedad, -principalmente a los jóvenes-, para convertirnos en memoria vigilante contra el antisemitismo, racismo y cualquier forma de intolerancia, así como contra los revisionismos y negacionismos.

Este es nuestro compromiso con el juramento Nunca Más pronunciado por los supervivientes después de la liberación de los campos.

Muchas gracias y un saludo fraternal

Amical de Mauthausen y otros campos y de todas las víctimas del nazismo de España

Foro por la Memoria de Guadalajara

Aquel abril en Guadalajara. Memoria de la proclamación de la II República 1931-2021. /Pedro Alberto García Bilbao. Foro por la Memoria de Guadalajara Fuente: El Hexágono 18/04/2021

La voluntad del pueblo se manifestó el pasado domingo de una manera aplastante

Flores y Abejas (19/4/1931)

Fue un día profundamente alegre (…), un día maravilloso en que la naturaleza y la historia parecían fundirse para vibrar juntas en el alma de los poetas y en los labios de los niños.

Antonio Machado

A nuestra querida Emilia Cañadas, niña republicana aquel abril, presidenta hoy del Foro por la Memoria de Guadalajara, cuya sonrisa e ilusión siguen alumbrando el día.

Fue, como todos saben, un día de primavera, el 14 de abril de 1931 hace ahora 90 años. Fue una fecha muy singular en la historia de España. Caía un régimen político agotado, decadente y corrupto, abandonado incluso por aquellos que lo sostenían, y el pueblo llenaba las calles de forma masiva, ordenada y alegre, celebrando con esperanza e ilusión un nuevo día, una promesa hecha realidad y que llegaba con toda naturalidad, como si fuese lo más normal. El mundo entero asistió estupefacto a aquel espectáculo de civismo, ciudadanía y alegría colectiva. El viejo tocón milenario de España revivía con brotes jóvenes y hermosos que alumbraban al aire cuando ya no se les esperaba, como el poema de Walt Whitman dedicado a la República de 1874 había recordado en su día. La bandera tricolor de España, la de la nación española sin la intromisión de la dinastía, ondeaba en todo el país, desde Cataluña a Andalucía, desde Asturias a Canarias, desde el País Vasco a Andalucía. La bandera tricolor era acompañada por las otras banderas españolas; había sido una larga lucha compartida y se vivía un triunfo compartido. España se reconocía en su pluralidad, unida por la ilusión de una República que nacía del corazón del pueblo, limpia, pura, sin mácula alguna.

En Guadalajara no fue distinto. Las elecciones municipales se habían celebrado dos días antes. El Conde de Romanones, el ilustre prócer local cuyo poder e influencia en la provincia era enorme, había empleado su presencia en los gobiernos de la monarquía para extender su influencia cabildeando, colocando, haciendo favores y comprando el voto en las elecciones si era preciso, había acabado por encontrarse ante un gran problema que no podía remediar. La monarquía de la Restauración se basaba en el falseamiento de las elecciones, en el turno pactado entre dos grandes partidos, era la corrupción institucionalizada: pese a todo el país, gracias a una cierta estabilidad lograda desde 1876 y las libertades formales reconocidas en una Constitución donde la soberanía era compartida entre el Rey y la nación, se había transformado. Las ciudades prosperaban, la opinión publica nacía, periódicos, telégrafo, agencias de noticias, alfabetización, cierto desarrollo industrial, el cuerpo de la nación crecía y el traje ajustado de la Restauración estaba quedándose pequeño; la España urbana se modernizaba y se agudizaba el contraste con las zonas rurales o más alejadas. Un pueblo entero deseaba crecer, respirar, trabajo digno, participar. El movimiento obrero se desarrollaba y unas incipientes clases medias ilustradas y formadas en valores republicanos disputaban el espacio a los poderes tradicionales. Y en Guadalajara también.


El alcalde de la conjunción republicano-socialista Marcelino Martín, rodeado de los concejales electos, posa en el Sotillo tras la celebración del 1º de mayo de 1931
Fila superior: Ricardo Calvo, Santiago Abad, Francisco López Moratilla, Santiago Alba y Miguel Bargalló
Fila del centro Felipe Gálvez, Diego Bartolomé, Marcelino Martín (alcalde) Antonio Cañadas y Federico Ruiz Fila inferior: Francisco Canalejas, Crispín Ortega, Gervasio Gamo, Facundo Abad y Vicente Pascual.
Foto Copyright: Foto-Estudio José Reyes

Romanones, en cierto modo un liberal que había sabido vivir a caballo del viejo régimen y sus trucos caciquiles para lograr votos en las elecciones, en la diputación o en los ayuntamientos, cada día tenía más dificultades para lograr apoyo a sus candidatos. Los republicanos de Guadalajara le disputaban los votos en las elecciones desde hacía ya años y había tenido que emplearse a fondo contra ellos, pero le resultaba cada día más difícil; en paralelo a la cuestión política, en el mundo social, el movimiento obrero se extendía al campesinado y las secciones sindicales se multiplicaban, tanto las de UGT como las de CNT. Cuando Alfonso XIII y Primo de Rivera suspendieron la Constitución, lo que lograron fue desprestigiar todo el régimen y se enajenaron a muchos sectores sociales que pudieron haber seguido apoyando la monarquía si el Rey hubiera tenido la generosidad y las luces para seguir otro camino. No lo hizo, y a sus inmoralidades sumó errores que le llevaron al total descrédito. Agotada la llamada “dictablanda”, el Rey nombró al general Berenguer presidente del gobierno y su pretensión era hacer lo que fuese preciso para intentar que todo siguiera igual que antes de la suspensión de la constitución de 1876. Ortega y Gasset llamó a aquel intento tan imposible como fallido, “El error Berenguer” en un artículo de prensa que reflejó a la perfección el sentir dominante en la nación. Ante la imposibilidad de seguir por esa senda, Berenguer dimite y el Rey nombra un nuevo presidente del consejo de ministros, el Almirante Aznar, con el cometido de ganar tiempo hasta que se pudieran convocar nuevas elecciones generales. De Aznar se dijo que geográficamente procedía de Cartagena y políticamente de la Luna, y desconectado como estaba de lo que se sentía en la calle, decidió convocar unas elecciones municipales en la convicción de que el viejo aparato caciquil del régimen aseguraría el triunfo a los candidatos monárquicos. Vana ilusión.

Romanones y sus candidatos en Guadalajara no lo tenían fácil, a ese descrédito de una Monarquía que dejó a España sin Constitución, suspendida ilegalmente, se sumaba el malestar social en la ciudad. La fábrica de motores y aviones, la Hispano Suiza, la joya de Guadalajara que Romanones había logrado atraer en su día a la capital alcarreña, arrastraba una larga crisis y el empleo estaba amenazado. Pero sobre todo se enfrentaban a una coalición de los socialistas con los republicanos, trabajo organizado y sociedad civil democrática, siguiendo el modelo coetáneo de la Tercera República Francesa y el ejemplo de éxito de anteriores elecciones a Cortes, una unidad que sería determinante.

En Guadalajara, el catedrático de Física y Química del Instituto, D. Marcelino Martin, era la cabeza visible de la muy activa agrupación socialista, cuya Casa del Pueblo era centro de una activa vida cultural, deportiva y sindical. Por parte republicana, el abogado Serrano Batanero, de Cifuentes, conocedor a la perfección de las necesidades de la provincia, alguien que conocía a las personas pueblo a pueblo, había logrado unir a todas las tendencias republicanas que eran en realidad la expresión de un sentimiento ilustrado, fraterno y patriótico entre una parte cada día más importante de las clases medias, empleados, funcionarios, maestros, profesiones liberales. No había en realidad enfrentamientos en la ciudad, los conservadores y monárquicos, con el peso de los sectores católicos, lo que estaban era desconcertados tras los virajes del Rey y el desfondamiento del régimen constitucional de 1876. Había inseguridad e incertidumbre en aquella Guadalajara, pero no miedo y lo que se abrió paso al final fue la esperanza.

Y la esperanza llenó de votos las urnas aquel día 12 de abril.

Con los recuentos y resultados primeros se vio un resultado inesperado. En ciudades importantes, en comarcas decisivas, en múltiples lugares considerados feudos tradicionales de la derecha monárquica, las candidaturas republicano-socialistas ganaban.

El gobierno quedó estupefacto con las noticias que llegaban al despacho del ministerio de la Gobernación en la puerta del Sol. Barcelona, perdida, Sevilla, Bilbao y Madrid, por todas partes. Habían planteado las elecciones para ganar tiempo y se encontraban con una derrota catastrófica. La coalición ganadora, la alianza republicano-socialista, tenía un comité permanente, habían planteado las elecciones como un plebiscito y acudieron a las elecciones con un discurso claro y explícito. Y habían ganado. Tan claro fue el resultado, que el Rey y su gobierno entendieron perfectamente el mensaje. Solo cabía mantenerse por la fuerza, pero el Rey no encontró los apoyos para seguir ese camino y comprendió que no tenía mas remedio que marcharse.

El gran temor era el vacío de poder, pero no lo hubo, pues con un gran sentido de la responsabilidad y un sentido de estado a la altura del momento, el comité republicano se erigió en gobierno provisional; Maura, Azaña y Alcalá Zamora marcharon a pie entre la multitud hasta la Puerta del Sol y al llegar ante la guardia del Ministerio de la Gobernación, allí, con toda naturalidad y con firmeza, pidieron se abriera paso al gobierno provisional de la República, las puertas se abrieron y ya el en el despacho del ministro, donde los telegramas que anunciaban que multitud de ayuntamientos electos izaban la bandera tricolor de la España que asumía su destino en sus propias manos, anunciaron que España tenía gobierno y que la República garantizaría la libertad de todos. Salieron al balcón e izaron la bandera ante una multitud entusiasmada, donde solo había sorpresa, alegría y un sentimiento de fraternidad que llevaba a abrazarse entre lágrimas y canciones.

El día 14 de abril en Guadalajara.

Guadalajara, 15/04/1931, Manifestación de apoyo a la República a su paso por la calle Ramón y Cajal Foto Copyright: Foto-Estudio José Reyes

En Guadalajara el día 14 amaneció con la noticia del resultado tras acabarse el escrutinio local. La candidatura republicano-socialista había más que duplicado en concejales a la conservadora monárquica. Queden los nombres para la historia.

Fueron electos 14 concejales republicanos (6) y socialistas (8): Marcelino Martin, Diego de Bartolomé, Antonio Cañadas, Felipe Gálvez, Federico Ruíz, Rafael Alba, Eladio Mauricio, Facundo Abad, Gervasio Gamo, Crispín Ortega, Ricardo Calvo, Miguel Bargalló, Francisco Canalejas y Saturnino Pedroviejo.

Los concejales electos conservadores y monárquicos fueron 6: Daniel Carretero, Rafael González, Juan Gallo, Eugenio Gil Lamparero, Antonio del Vado y Francisco López Moratilla.

Eran todos hombres. Habría que esperar seis años a que las primeras mujeres fueran electas como regidoras, ya en 1937. Pero en aquellos días de abril, como en los años inmediatos anteriores, las mujeres estaban en todas partes, en primera fila, haciendo que todo aquello fuera posible.

Ante tal resultado, quedaría acreditado el impacto emocional sufrido por el Conde de Romanones, quien al comprobar que en su feudo tradicional quedaba laminado él mismo, comprendió que la suerte sufrida por los monárquicos en toda España iba a seguir el mismo destino.

La mañana del 14 quedó llena de expectación, reuniones, corrillos y llamadas. En Eibar, reunidos los concejales electos en pleno municipal el día 13 habían proclamado la República, siendo los primeros en alzar la Tricolor y comunicarlo a España entera. De muchos otros ayuntamientos llegaba la misma nueva. En Guadalajara, como siempre, las miradas se centraron en Madrid. ¿Qué está pasando en Madrid?

II

A las cuatro de la tarde, Unión Radio informaba oficialmente de que la bandera tricolor de España ondeaba en el Ministerio de la Gobernación en la Puerta del Sol y en el Palacio de Telecomunicaciones en Cibeles y que el gobierno provisional de la República llamaba a la tranquilidad de todos.

Ante tales noticias, el comité republicano de Guadalajara, reunido de forma permanente en la Casa del Pueblo, salió a la calle y bajó desde la Plaza de Marlasca (hoy Santo Domingo) por la calle Mayor hasta la Plaza del Ayuntamiento (entonces Plaza Mayor). El ambiente era festivo y expectante, bajaron con banderas tricolores y guiones de los sindicatos, con el comité abriendo la marcha. La plaza se llenó rápidamente.

En el ayuntamiento, el alcalde D. Francisco de Paula Barrera, se comportó de forma correctísima. Los candidatos electos fueron recibidos en el despacho del alcalde al que expusieron educadamente que conocida la proclamación de la República, procedía el izado de la bandera tricolor en el balcón del Ayuntamiento.

El sr. De Paula Barrera explicó que sin ordenes expresas del gobierno no podía admitir tal acción de buen grado. Los concejales electos le rogaron cediera al acto simbólico del izado de la bandera de la República pues tal había sido la voluntad expresada por el pueblo y el caso es que minutos después, sin mayor problema, en el balcón ondeó al viento la bandera tricolor. Barrera era abogado y periodista y del partido de Maura —quien en 1931 era parte de la alianza republicana—, Cuando había sido nombrado por el gobierno como alcalde en 1930, había coincidido con el sr . Fluiters en una visión crítica de la dictadura de Primo de Rivera y su grupo Unión Patriótica que le había ayudado a sostener el régimen en los años con la constitución suspendida. Esta visión, conservadora, sin duda, pero moderada y constructiva en esas horas del sr. De Paula Barrera, unida al civismo de los concejales republicano socialistas, facilitaron el momento.

Marcelino Martin y otros concejales se dirigieron a la multitud desde el balcón del ayuntamiento. Martín comunicó que la República había sido proclamada y llamó a todos a conducirse con respeto y mesura. Entre las aclamaciones que siguieron, se alzó la voz del concejal Jorge Moya. Recordó a todos el sacrificio de los capitanes Galán y García Hernández y glosó sus figuras, pidiendo en aquellos momentos de triunfo y alegría un minuto de silencio en su memoria. La multitud guardó respetuoso silencio, pasado el minuto sonaron el Himno de Riego y la Marsellesa socialista tocados por la banda de la Casa del Pueblo y cantados con gran emoción por la mayoría de los presentes. Acabado el acto, en el ayuntamiento, se acordó proceder al traspaso de poderes lo antes posible, disponiéndose la formación de la nueva corporación municipal cuatro días después, el día 18 de abril.

El día 15 de abril

El gobierno provisional ya gobernaba. El gobernado civil saliente Sr. Goyanes recibió su destitución y se nombró como gobernador interino al Presidente de la Audiencia Provincial el magistrado D. Napoleón Ruíz Falcó, en tanto llegase el nuevo, el periodista sevillano Sr. D. González Taltabull.

Se declaró festiva la jornada y el cierre de fábricas, escuelas y comercios. En la mañana la gente ya llenaba las calles. Los obreros de la fábrica de motores y aviones Hispano-Suiza salieron del barrio de la estación y subieron la calle Mayor hasta la Casa del Pueblo donde ya se concentraban muchas personas. Era una curiosa mezcla. Los obreros, organizados por sus secciones sindicales con sus guiones rojos, vestidos con sus ropas de domingo, mezclados con los empleados de comercio, los obreros urbanos, los funcionarios, los maestros, los profesores del instituto, los burgueses republicanos, abogados, médicos, los estudiantes y por todas partes los jóvenes y las muchachas, las familias con los niños, las pequeñas con lacitos en el pelo, una multitud unida, que era ahora pueblo.

Guadalajara, 15/04/1931, Manifestación de apoyo a la República a su paso por la calle Ramón y Cajal Foto Copyright: Foto-Estudio José Reyes

Salió el comité republicano, ahora concejales del ayuntamiento, y marcharon juntos abriendo el paso por la Carrera abajo, la calle que marcaba la antigua muralla de la ciudad, lindera con el Parque de la Concordia, y que bajaba hacia la plaza de Bejanque donde estaban los restos del viejo Torreón y la Puerta de la ciudad. Tras los concejales iban los obreros, con sus gorras y sus chaquetas y pañuelos de domingo, marchando por oficios en grupos nutridos, con los tipógrafos socialistas los primeros, orgullosos de su Guadalajara que viera formada la primera agrupación del PSOE en toda España. Pero junto a los obreros, fueran de la UGT o de la CNT, marchaban una multitud muy plural y eso era lo nuevo y hermoso, era un día para todos, pues la República era una promesa incluyente, la de una patria española compartida. Aquellos árboles de la libertad plantados hacía ya dos generaciones habían dado fruto.

Se sumaban a la manifestación grupos venidos en coche de otros pueblos de la provincia, engrosando la multitud y llenando con sus banderas y guiones el aire. De Fontanar vino la agrupación republicana Galán y García Hernández. La marcha era alegre, no era compacta, sino similar a un paseo del pueblo por una ancha avenida un día de primavera. Algunas muchachas, cogidas entre sí del brazo como hacen las adolescentes, portaban sus mejores galas con escarapelas prendidas en el pecho o con gorros frigios. Y banderas muchas banderas. Varias bandas de música (la de la diputación, la de la Casa del Pueblo, la del Ateneo Instructivo del obrero) acompañaban el paso poniendo música al aire de la mañana.

La marcha siguió por Ingeniero Mariño —Mariño había sido un ingeniero de la diputación que junto a mi pariente el Dr. Julio Freijanes, director provincial de Sanidad, había diseñado el tendido de agua corriente a toda la ciudad unos años atrás—, y tras dar toda la vuelta volvió a subir por la calle Mayor hasta de nuevo la plaza de Marlasca (San Ginés), donde desde el balcon de la Casa del Pueblo, los concejales Cañadas, Vera, Gálvez y Ramos se dirigieron a la multitud cerrando la marcha. Este sería el mismo itinerario seguido por el camión que paseó a los presos detenidos en Alicante en 1939 y traídos desde el campo de concentración de Albatera, que como si fuera un auto de fe de la Inquisición, los expuso al escarnio público, infamándoles así, antes de pasar por el tribunal militar faccioso que los condenaría a muerte.

Pero aquel día, el mañana no estaba escrito y tras recogerse a comer y descansar, en la tarde la ciudadanía tuvo una nueva cita en la Plaza de la Concordia. La banda de música de la diputación ofreció un concierto con música española popular, la Marsellesa socialista y el Himno de Riego, rescatado como Himno Nacional, algo que tal vez alguno de los presentes recordara, era guiño histórico de justicia a los liberales José Marlasca y Julián Antonio Moreno, asesinados en Guadalajara por los realistas en 1823, pues en los años del trienio liberal, la canción de marcha de la columna del general Riego había sido ya himno nacional.

Pasaron los días

El nuevo ayuntamiento se formó el día 18. El alcalde saliente cedió la vara de mando. Se sometió a votación el puesto de Alcalde.Presidente de la Corporación Municipal de Guadalajara, siendo elegido el catedrático de Física y Química del instituto, Sr. D. Marcelino Martín.

En sus palabras al recibir la vara de alcalde, Martín, muy consciente de que Guadalajara había sido ciudad comunera en 1520, dirá: Los Comuneros de Castilla fueron los primeros en luchar contra el poder absolutista de los reyes (…) hoy habéis derribado [la monarquía] con vuestros votos. […] Soy alcalde del Pueblo, los otros lo eran del Rey.

Y así sería. Marcelino Martín, haciendo coherencia con su afirmación de que se debía por encima a la Justicia y a la voluntad del pueblo, llevó su compromiso hasta el final de sus días. La tarea ante él y su generación era inmensa, se entregaron en cuerpo y alma a la tarea de consolidar la República, cuyo éxito sería el de lograr que el libre juego y ejercicio de la democracia marcasen el devenir de la Nación. Romanones en los años siguientes respondió participando con las nuevas reglas constitucionales y dando batalla política, pero ese ejercicio era parte del juego democrático y a la postre contribuía a normalizar las cosas. Y surgieron otras voces, que dejaron atrás a Romanones al que tildaban de liberal, que lo que temían no era el fracaso, sino la consolidación de la joven república, pero la intensidad de la emoción y sentir democrático que el pueblo español mostró aquellos días de abril, la sinceridad y hermandad mostrada en las calles de Guadalajara por su ciudadanía fueron tales que no sería nada fácil la tarea de acabar con aquella esperanza. Aquellos días de abril quedarían para siempre en la memoria colectiva como ejemplo de lo que los españoles llevaban en el corazón.

Antonio Machado, quien estuvo entre quienes alzaron la bandera en el ayuntamiento de Segovia aquel día 14 de abril de 1931, lo resumió así: Fue un día profundamente alegre —muchos que ya éramos viejos no recordábamos otro más alegre—, un día maravilloso en que la naturaleza y la historia parecían fundirse para vibrar juntas en el alma de los poetas y en los labios de los niños.

Y así fueron aquellos días de abril en Guadalajara en 1931, en el que un pueblo, al decir del semanario Flores y Abejas (19/4/1931) se había comportado con sensatez, cordura y patriotismo, como lo había hecho en toda España. El futuro aparecía lleno de esperanza. ¿Qué podría salir mal?

Pedro A. García Bilbao

15 de abril de 2021

Intervención de Pedro A. García Bilbao, del Colectivo al Servicio de la Republica, en el acto del 23 de Abril de 2021 en conmemoración del 500 aniversario de la Revolución de las Comunidades de Castilla. El acto se celebró en la Plaza del Concejo, donde en 1520 la asamblea de los comunes alzaron su voz en defensa de sus libertades y derechos vulnerados por los abusos del rey borgoñón.