ANIVERSARIOS:

24-09-1936 José Fitor Cabot

24-09-1936 José Fitor Cabot

JOSÉ FITOR CABOT, (Madrid 08/05/1885,  Olmeda de Jadraque, 24/09/1936)
Maestro de La Olmeda de Jadraque (Guadalajara). Asesinado hace 80 años.

FMGU.- 24/09/2106.- Se cumplen 80 años del asesinato de José Fitor Cabot. maestro Nacional de la Olmeda de Jadraque (Guadalajara). José fue detenido ese mismo día 24 por dos conocidos guardias civiles del puesto de Imón (Guadalajara). concretamente el cabo C.N.H y el guardia A.M.B , quienes acompañaron a un grupo de falangistas Estos guardias fueron, según diversos testimonios , presuntamente los principales ejecutores de la represión contra los defensores de la legalidad republicana en la comarca de Sigüenza.

José Fitor era de origen valenciano, aunque nacido en Madrid. Estaba casado con Luz Gómez, persona tambien de gran cultura que aunque no tenía el titulo de maestra, ayudaba a José en su tarea docence. Ambos tenían cuatro hijos, José, Carlos, Pilar y Chelines, la única que vive.
En su juventud José Fitor emigró junto a sus padres a América y vivieron en Argentina, Uruguay y Estados Unidos. Cuando llegó la época de empezar sus estudios superiores, José regresó a España para cumplir su sueño de ser maestro. Tuvo muchos destinos, pero en nuestra provincia, según hemos localizado en su expediente, fue maestro en Hiendelaencina (1908) y Balbacid (1909). En 1930 es citado como maestro en la Escuela Elemental de niños de Humanes de Mohernando. Allí en compañía de su esposa montó un cuadro artístico con sus alumnos, y junto con ellos y algunos vecinos, representaron obras de teatro que hicieron las delicias de los vecinos.

Al ser trasladado a la Olmeda, José Fitor comprobó la terrible situación social y laboral en que se encontraban los campesinos de la zona y sobretodo los trabajadores de las salinas de Imón y la Olmeda, al paso del río Salado. No era una novedad seguramente para este veterano maestro el ver la condición de los campesinos, tras destinos como Hiendelaencina, donde había visto la explotación a la que eran sometidos los trabajadores de las minas de plata de esa localidad. En Imón y La Olmeda, los trabajadores de las salinas eran tratados en condiciones de semi esclavitud, con jornadas de 10 y 12 horas removiendo sal, para ganar un jornal de 3,50 ptas en 1936. Cada trabajador además, estaba obligado a sacar al menos dos quintales métricos de sal mínimo para poder cobrar. El maestro se conmovió sin duda al ver esos cuerpos semidesnudos cuyas heridas no cicatrizaban por acción de la sal. El sueldo medio de un albañil, por ejemplo, era de unas 7 ptas.
En junio de 1936, además, el pueblo sufrió una terrible tormenta de pedrisco, y los pequeños huertos y cultivos que algunos de estos trabajadores usaban como un complemento a su mermada economía, se perdieron casi totalmente. Lo que vino fue miseria y hambre. Los empleados de la salina acudierOLMEDA IMON .jpgon entonces al patrón, A.B, quien en lugar de compadecerse de su terrible desgracia, se aprovechó de la situación obligándoles a una rebaja mayor de su sueldo. La recientemente creada sección local de UGT organizó entonces una protesta pidiendo justas mejoras laborales. La misma fue disuelta a tiros por los guardias civiles, con el resultado de varios heridos, entre ellos una mujer, y numerosos detenidos. La organización de los trabajadores para reclamar derechos era algo inaceptable para los señoritos reaccionarios de la zona.

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13-07-1936 Francisco Gonzalo de Francisco

En Sigüenza, el presidente y fundador de la Casa del Pueblo de UGT, fundador de la Agrupación Socialista en Sigüenza, Francisco Gonzalo, de profesión cartero rural, recibió serias amenazas por los esbirros de los señoritos locales tras denunciar estos hechos en el semanario “Abril” de Guadalajara, de carácter de izquierdas. A la semana siguiente, el maestro José Fitor mandó una carta solidarizándose con Gonzalo, y exponiendo que él mismo estaba siendo amenazado por los caciques locales y sus esbirros en el pueblo de la Olmeda.

El 13 de julio, Francisco Gonzalo  fue asesinado a tiros por un grupo de falangistas locales. En Sigüenza puede decirse que la guerra empezó ese día.

Lo sucesos durante la mal llamada “batalla de Sigúenza” son conocidos y serán objeto de otro artículo con interesantes novedades, pero lo que sabemos de José Fitor es que se queda en el pueblo de La Olmeda, a pesar de la evacuación de la zona, y de tener conocimiento del avance de las tropas golpistas de Mola hacia Sigüenza, que iban acompañadas de una terrible maquinaria de “limpieza” de la retaguardia. Supo seguramente de la resistencia de las milicias republicanas en la Catedral, y seguramente llegó a su conocimiento los asesinatos cometidos en la retaguardia republicana. El propio sacerdote de La Olmeda, Rufino Lapastora fue asesinado en Sigüenza, hecho que José ni siquiera conoció, pues ocurrió apenas dos días antes que su propio asesinato y lejos de su pueblo. El hecho es que José Fitor se queda en La Olmeda, pues no tenía conciencia de haber hecho absolutamente nada malo.

El 24 de septiembre, un camión con falangistas llega al pueblo buscando a varios vecinos. Les acompañan los citados guardias civiles. Por testimonio directo de una de sus hijas, la única que vive, Chelines Fitor, sabemos que Chelines se encontraba en la escuela con las otras niñas, y a través de los cristales vió como se llevaban a su padre, gritando ¡mis hijas, mis hijas! La maestra y las tres hijas de José se abrazaron llorando.

Cuando volvieron a casa, su madre y sus hermanos lloraban sin parar. Unas vecinas misericordiosas les habían llevado algo de comer. Las niñas comieron algo de sopa. Los demás no probaron bocado. La esposa de José y las hijas pasaron la noche en vela, esperando acontecimientos. Al día siguiente, casi al alba, llamaron a la puerta. Un peón caminero conocido, que vivía a cinco kilómetros, vino a darles la terrible noticia. Este hombre, todavía conmocionado, había presenciado el asesinato de José. Sus asesinos le bajaron del camión, disparándole y dejándole abandonado. Al parecer los guardias civiles impidieron que le fuera robado el reloj. El camión, con otros detenidos y la partida de ejecutores, siguió su camino de muerte. Con mucho miedo, y al oir gemidos, el caminero se acercó para comprobar que se trataba del viejo maestro, que se hallaba agonizante. El caminero pudo escuchar sus últimas palabras que usó para pedirle que entregara su cartera y su reloj ensangrentados a su viuda. En pocos minutos, José falleció. El caminero cumplió la promesa

Doña Luz, la esposa de José, siempre guardó en su corazón el triste consuelo de saber que su marido al menos no murió solo, y agradeció al peón Caminero su generosidad y valor.

Dejó a las niñas con las vecinas y se fue corriendo acompañando al caminero. Se pusieron a buscar entre la zanja y las cunetas, se adentraron en el matorral, pero no encontraron más que un rastro de sangre seca. Al parecer un camión habia pasado recogiendo los cadáveres dejados en las cunetas. Este extremo no nos consta pues el Foro por la Memoria tiene localizadas algunos lugares de enterramiento muy precisos que por cierto pondremos a disposición de la fiscalía si desea investigar estos crímenes de lesa humanidad. Los sacerdotes y otras personas asesinadas en la retaguardia republicana, fueron en su mayor parte exhumadas en la posguerra al amparo de un decreto de mayo de 1940 que obligaba al nuevo estado franquista a su exhumación. Las familias de estas víctimas recibieron si lo solicitaron, ayudas, pensiones y reconocimiento. Fueron victimas de crímenes que la propia República condenó y nunca ordenó. Pero aquellos que fueron asesinados por las tropas y voluntarios fascistas, no sólo sabemos todavía cuantos son, sino que incluso sus crímenes son todavía considerados legales e impunes.

Sirvan estas palabras de homenaje muy especialmente a su hija Chelines, y sobretodo a su nieta Pilar, gran preservadora de su memoria.

Foro por la Memoria de Guadalajara

foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com

Información extraída tras varias entrevistas con los familiares, expedientes personales de los guardias civiles, prensa y documentación de la época.

BUERO: UN HOMENAJE INCOMPLETO.

El Foro por la Memoria pide un reconocimiento público del compromiso democrático  de Buero Vallejo.

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FMGU.- 23/09/2016.-  En este año 2016, en que se cumplen 100 años del nacimiento del dramaturgo alcarreño Antonio Buero Vallejo, estamos asistiendo a un merecido homenaje a esta importante figura en la ciudad que le vio nacer, Guadalajara.

Sin embargo, desde el Foro por la Memoria queremos hacer una serie de consideraciones, a tenor de la programación elegida y el cariz observado en algunos aspectos del homenaje.

Los escaparates y fachadas de comercios de nuestra ciudad se han visto engalanados con frases extraídas de textos y obras de Antonio Buero Vallejo, algo que sin duda hace al autor alcarreño presente en el corazón dela ciudad.  Exposiciones de sus pinturas, representación de sus obras, (pocas, por cierto), y otras actividades están previstas en el homenaje, pero todavía queda, desde nuestro punto de vista, algo importantísimo por hacer y que va más allá de su figura y nos habla de todos nosotros como sociedad democrática.

LA DEUDA QUE TODAVÍA TENEMOS CON BUERO VALLEJO

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11 de abril de 1942. Penal de El Dueso. La comuna de la celda 142. De izquierda a derecha: Antonio Buero, Matías Pérez Batanero, Luis Guerra, Isidoro Martínez Pérez. Foto: Herederos de Antonio Buero Vallejo.

Desde el Foro por la Memoria queremos recordar que existe todavía una deuda que los demócratas de Guadalajara tenemos para con el ilustre autor arriacense:   el reconocimiento colectivo y público de Buero como ejemplo de compromiso democrático y antifranquista;  Un compromiso que le llevó a participar como sanitario en el ejército republicano durante la guerra civil y a formar parte de la primera clandestinidad activa contra la dictadura. Un compromiso político que le llevó a campos de concentración y a su paso por varias cárceles, a ser condenado a pena de muerte y, tras serle conmutada, a cumplir 6 años y medio de prisión en las peores condiciones posibles. Un compromiso que Antonio Buero Vallejo mantuvo vivo durante toda su vida y que además imprime en todos sus textos, sus personajes, sus creaciones.

Con esta grave ausencia en la conmemoración nos encontramos ante la misma lamentable situación a la que ya asistimos en el año 2013, cuando se conmemoró el centenario de quien fue uno de sus mejores amigos: el poeta Ramón de Garciasol, Entonces, como ahora, asistimos a un homenaje mutilado e incompleto. (Véase nuestro artículo de entonces denunciando este hecho: La memoria mutilada de Ramón de Garciasol)

Los actos organizados por el equipo de gobierno municipal de homenaje a Buero Vallejo han olvidado este aspecto esencial y desde el Foro consideramos que esa deuda no se salda con un panel o algunos de los dibujos de Buero de la cárcel colocados en la exposición sobre su obra artística inaugurada hace unos días. Los poderes públicos tienen obligaciones morales y políticas con quienes se sacrificaron por las libertades de todos cuando hacerlo era ilegal y exigía sacrificio y entrega. La exposición sobre su obra plástica es correcta y cumple su función. Referencias a su compromiso político inevitablemente serán objeto de debate en la mesa redonda prevista en torno a su vida, pero creemos que la deuda que los demócratas tenemos para con Buero hubiera exigido un espacio y un acto de homenaje específico y, sobre todo, institucional. Es una deuda con Buero y que a través de Buero, para con toda una generación de alcarreños que como él sufrieron la dictadura y la represión por tener el coraje moral de saber resistir. Recordemos que según datos recogidos por esta asociación, entre 1939 y 1944, fueron represaliadas 7269 personas nacidas o residentes en la provincia, lo que representaba un 4,3% de la población provincial de 1940. (Datos recogidos por el Foro por la Memoria en las propias sentencias judiciales y que ya forman parte del proyecto “Victimas de la dictadura”, de la Facultad de Humanidades de la UCLM.

Resulta alentador que entre las autoridades públicas que participan en el homenaje a Buero Vallejo, (creemos que en parte obligadas ante el imperativo generado por el propio aniversario), existan incluso descendientes de algunos de los golpistas más destacados en nuestra ciudad en aquel lejano 1936, y sin duda lo celebraríamos como una prueba efectiva de la tan necesaria reconciliación y normalización democrática, si no fuera por el hecho de que en el homenaje Institucional a Buero se ha excluido creemos que conscientemente, cualquier referente público a su compromiso antifascista y a su condición de resistente de la dictadura.

EL BUERO AUTOR, RECONOCIDO. EL BUERO RESISTENTE, IGNORADO.

Gracias a su brillante carrera e indudable valor artístico, se puede afirmar que incluso en los peores años de la dictadura, en medio de un desolador panorama cultural, Buero Vallejo destacó por su valor como autor y gracias a ello fue aceptado, reconocido y hasta admirado en ciertos ámbitos culturales de nuestra ciudad, como lo fue siempre en el seno del grupo de teatro Antorcha TCE. Pero no olvidemos que Buero y los que como él lucharon contra la dictadura, vivieron siempre estigmatizados y el propio autor alcarreño incluso fue perpetuamente investigado y censurado debido a su continuado compromiso democrático. Un compromiso que nosotros queremos resaltar y que como decimos está totalmente ausente en las celebraciones.

Nos encontramos por tanto ante el hecho de que los mismos que se niegan a condenar la dictadura de modo efectivo en las instituciones, a retirar los nombres golpistas de nuestras calles incumpliendo no sólo leyes de ámbito nacional sino el mandato del pleno municipal, aquellos que se niegan a homenajear a las víctimas de la dictadura, se dedican ahora a homenajear hipócritamente a Antonio Buero Vallejo, pero sólo por ser autor de renombre y por ser nacido en nuestra ciudad, aunque para poder hacerlo ha sido necesario que el autor arriacense haya sido despojado de la esencia de su ideología, censurado su compromiso político, manipulada su figura e ignorada su memoria política y de lucha . Los resistentes no tienen derecho alguno de reconocimiento por el hecho de haberlo sido a lo que parece.

Ignorar el  ejemplo democrático de Antonio Buero Vallejo es literalmente vaciar de contenido una parte fundamental de su figura y sinceramente, creemos que es aprovecharse de su nombre. Es como si, por ejemplo,  en Turín se hiciera un homenaje al escritor y científico Primo Levi, y su condición de resistente y paso por el campo de Concentración de Auschwitz y su denuncia del Holocausto fueran eludidos o se limitaran a una simple anécdota más citada en su biografía y despachada con un par de líneas.

No existía un Buero escritor y un Buero político. Ambas eran la misma persona y ambos son inseparables, pues la denuncia de la injusticia, de la tortura, de la dictadura, se encuentran como decimos impregnadas en toda su obra, en sus textos y en la voz de sus personajes. Y fue sólo gracias a su maestría como escritor que pudo estrenarlas sorteando hábilmente la censura, pues Buero creía y ha sido definido por sus estudiosos como un autor “posibilísta”, un concepto que Buero aceptaba, pero que entendía no como una “acomodación” al sistema, a la dictadura o a la realidad, sino por el contrario, como la manera de aprovechar cualquier resquicio legal que permitiera sortear la censura y denunciar la tragedia que veía a su alrededor. Buero se mantenía en el “posibilísmo”, pero bordeando “lo imposible”, como él mismo cita en una de sus entrevistas.  En sus obras, a pesar de su aparente pesimismo, dejaba siempre entrever un hilo de esperanza. Gracias a ello tuvieron cierto impacto social incluso en la primera época de la dictadura. Siempre buscó en sus obras una respuesta moral y una más o menos velada condena política mostrando una continua actitud crítica ante el poder.

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“La hora del rancho en El Dueso” (1941) Dibujo de Antonio Buero Vallejo realizado en la cárcel. BNE

Antonio Buero nunca se negó a colaborar allí donde hiciera falta firmando numerosos escritos colectivos de intelectuales y denunciando la censura, la falta de libertades, e incluso los excesos y torturas policiales, y no sólo en sus obras teatrales, sino en documentos colectivos de denuncia. Y lo hizo valientemente en pleno franquismo cuando algunos de los que ahora mutilan esta parte fundamental de su pasado vivían “plácidamente”. Entre los actos y demostraciones públicas de su actividad, y según su propio dossier del Gabinete de Enlace del Ministerio de Información y Turismo (AGA. 42.08804,03),  Antonio Buero Vallejo participó entre otras en las siguientes denuncias públicas contra la dictadura, que fueron objeto de seguimiento por el control que sobre su proceder llevaba la tristemente célebre Brigada Político Social:

–       Carta pública al Ministro de Información Manuel Fraga contra la censura gubernativa. (noviembre de 1960).

–       Conferencia pro-amnistía de  los presos y exiliados políticos españoles. (Paris marzo 1961).

–       Carta colectiva dirigida a Manuel Fraga y otras autoridades, pidiendo que informe en los medios sobre las huelgas contra la dictadura, y en contra de los “medios autoritarios”,

–       Carta colectiva del 4 de julio de 1963,  dirigida a Manuel Fraga, protestando por la muerte del detenido Manuel Moreno Barranco en la cárcel de Jerez de la Frontera.

–       Denuncia de malos tratos policiales en 1963 contra huelguistas en Sama de Langreo.

–       Homenaje en el sepelio del general republicano Vicente Rojo Lluch. 1966

Relacion que es, en realidad,  mucho más amplia y que alcanza incluso los primeros pasos de la democracia.

En fecha tan tardía como 1976, sus obras eran todavía sometidas a censura por el Ministerio de Información y Turismo,  y a pesar de la enorme habilidad del autor para sortear la censura, alguna de ellas fue prohibida , como lo fue su adaptación de “El Puente”, o su obra “Aventura en lo gris”, y que sólo logró estrenar tras modificar su texto.

El caso más notorio quizás fue el de “La doble historia del doctor Valmy”, obra que denuncia la tortura y que Buero pretendió estrenar ya en 1964 (recordemos, un año después del asesinato de Julián Grimau). La obra, tras recorrer infinitos despachos oficiales y diversas censuras y negativas y ser prohibida, tuvo que ser publicada previamente en varias revistas teatrales estadounidenses y estrenada finalmente en 1968 en idioma inglés. “La doble historia del doctor Valmy” pudo recorrer varios países, como una denuncia de lo que pasaba en España y sólo pudo estrenarse en nuestro país en 1976 tras ser eliminadas de su texto varias frases. En primer lugar cambiando el nombre de sus personajes, pues el “doctor Valmy”, iba a llamarse “doctor Barga”, y Buero tuvo que cambiarlo porque, claro a juzgar de sus censores, “parece español” y eso había que evitarlo. El informe del Ministerio de Información tras su estreno en 1976 es una prueba fehaciente de que la dictadura no murió en 1975, sino que coleó todavía bastante tiempo más. Titulado “campaña teatral contra la policía”, el texto critica el intento de Buero de denunciar la tortura y el hecho de que se describa claramente que en la policía político-social había “verdugos y torturadores”. Lo que Buero hacía no era otra cosa más que reflejar la realidad de la época y que muchos demócratas, sindicalistas, anfifranquístas, sufrieron literalmente en sus carnes.

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Estreno de “La doble historia del doctor Valmy” ARCM

Paulus: No le quite las esposas.
Luigi: Hágame caso, jefe, la bañera y la corriente a un tiempo. Eso ya no lo aguanta.
Paulus: ¿Qué te crees imbécil? ¿Que ya no hay nada peor? Te engañas. Ya no eres más que un guiñapo. Y a los Guiñapos se les hace trizas.
“La doble historia del doctor Valmy”. Antonio Buero Vallejo

En 1977 participó en varios actos públicos y manifestaciones a favor de las libertades democráticas, en actos a favor de la amnistía de los presos políticos e incluso pintó en un mural su famoso retrato de Miguel Hernández realizado en 1940 en la cárcel de Toreno. En 1980, Buero participó, junto con numerosos intelectuales en la “Tribuna Popular por los Derechos Democráticos en la Constitución”, manifiesto impulsado por la ORT y presidido por Paquita Sauquillo, entonces militante de ese partido. En 1986 asistió al homenaje público a las Brigadas Internacionales, celebrado en el Palacio de Congresos de la Castellana y allí al reconocerle, varios alcarreños fuimos a saludarle, cosa que él agradeció. La lista de sus actividades políticas seria enorme y no podemos ponerla aquí en su totalidad pues entre otras cosas, Antonio Buero Vallejo era consciente de vivir en un exilio interior y era discreto en la medida de sus posibilidades, pues era un personaje público y bien conocido, pero nunca ocultó su ideología. Creemos que todo esto debe ser recordado.

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Buero reproduce en un mural su famoso retrato a Miguel Hernández en un homenaje de 1976. Foto: Biblioteca Virtual Cervantes.

Es necesario recordar también, que el Instituto Nacional de Bachillerato “Buero Vallejo” de Guadalajara, se denominó INB “Mixto nº 2”, hasta 1984, pues aunque el claustro de profesores solicitó poner el nombre del autor alcarreño a su instituto, y el informe del cambio de nombre se aprobó por unanimidad también en el ayuntamiento, una parte de la asociación de padres de alumnos vetó indirectamente la denominación y bloqueó en la práctica el cambio, usando para ello un silencio administrativo.

En 1983 se reinició el proceso de cambio de nombre a iniciativa de quien había sido uno de sus principales impulsores en 1979, pues por aquel entonces había sido el director de este instituto, Angel Luis Abós. En esta segunda y definitiva solicitud de 1983, el cambio se pudo producir gracias a que se había cambiado el reglamento correspondiente y el cambio de nombre fue finalmente publicado en el BOE del 23 de diciembre de 1983, siendo director General de Enseñanzas Medias José Segovia, y el propio Angel Luis Abós, director Provincial de Educación. Casi un año después, en noviembre de 1984, Antonio Buero Vallejo acudió por fin al instituto que llevaba su nombre, siendo director del mismo Teodoro Alonso y alcalde, Javier de Irizar. Los alumnos y profesores del instituto pudieron comprobar en persona su valía personal e intelectual. Buero agradecía el gesto y reconocimiento, aunque era un hombre muy modesto que no buscaba homenajes.

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Octubre de 1984.- Buero Vallejo, visitando el Instituto, que (por fin) llevaba su nombre. Foto: Prensa Alcarreña

Posteriormente, en 1991, con motivo del 75 aniversario del autor arriacense, siendo alcaldesa Blanca Calvo, tuvieron lugar en nuestra ciudad una serie de actos y representaciones teatrales recordado su figura y su obra y se inauguró una placa conmemorativa en la casa donde nació en la calle Miguel Fluiters.

Muchos otros homenajes se han celebrado posteriormente en nuestra ciudad a favor de su ilustre hijo: Medallas de Oro de la Ciudad, de la Provincia y hasta de Castilla La Mancha, calle y Teatro con su nombre, inauguración de bustos y otros homenajes, algo que le honra a él y nos honra a todos, pero estos citados más arriba fueron los primeros actos Institucionales en nuestra ciudad en su homenaje y es necesario reconocerlo. Pero la deuda pendiente de la ciudad con el compromiso democrático de nuestro afamado autor sigue sin ser saldada.

Como un sencillo gesto, el Foro por la Memoria de Guadalajara ha hecho entrega a Carlos Buero, hijo del autor, aprovechando su visita a Guadalajara en días pasados, de varios documentos sobre su padre, que son testimonio de su inequívoca lucha contra la dictadura franquista. Uno de ellos es un dossier que incluye su sentencia y todo su expediente carcelario, desde su detención e interrogatorios de 1939, hasta su puesta en libertad, en 1946.  El otro es un informe del llamado Gabinete de Enlace del Ministerio de Información y Turismo y contiene informes de miembros del Servicio de Información franquista, del ministerio que dirigía Manuel Fraga, que no lo olvidemos, se dedicaba a algo más que “inaugurar paradores”, sino que su principal ocupación era la censura política de todas las creaciones culturales y de los medios de prensa. En este informe encontramos hasta un seguimiento de sus movimientos, en pleno 1976. Así mismo, el Foro por la Memoria ha hecho entrega al hijo de Buero de un diploma simbólico en homenaje a su padre, centrado en su lucha por las libertades. Este diploma es similar a los más de 30 que el Foro ha entregado ya como una forma de reconocimiento institucional a los alcarreños que se enfrentaron al golpismo y la dictadura.

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Diploma simbólico entregado a Carlos Buero en reconocimiento al  compromiso antifranquista de su padre. El Foro ha entregado ya más de 30 a otros tantos antifascistas.

En resumen, consideramos que un homenaje institucional a Antonio Buero Vallejo que no incluya un reconocimiento específico por su compromiso democrático es sencillamente un homenaje incompleto. No basta con que su paso por prisión sea simplemente citado, sino que es necesario un acto público y un reconocimiento institucional que ponga en valor de un modo específica su lucha por las libertades y lo haga de una manera clara, completa e inequívoca.

Desde el Foro por la Memoria proponemos que se aproveche el aniversario y como sugerencia, el ayuntamiento ponga nombres de obras de Buero Vallejo a las calles dedicadas a golpistas y que el equipo de gobierno se niega vergonzantemente a modificar a pesar de que ello se aprobó en pleno municipal del 4 de septiembre de 2015.

Demandamos un acto público específico de reconocimiento institucional de su compromiso democrático y por las libertades, la petición pública de anulación de su sentencia y la de todos los luchadores contra la dictadura. Es de justicia.  Una sociedad democrática sana necesita referentes morales de compromiso con la libertad y Buero, el combatiente, Buero el resistente antifascista lo es sin ninguna duda. Al ocultar esa condición suya y referirse a él únicamente en su faceta artística y creativa lo que se pone de manifiesto son las carencias de la transición y el lamentable fracaso de la “reinserción democrática” de quienes apoyaron la dictadura y sus descendientes. En definitiva, la ausencia de un reconocimiento a su ejemplo antifascista y de compromiso democrático, de lo que nos habla es de lo endeble y frágil de nuestro actual sistema democrático, incapaz de reconocerse en él desde su perspectiva indudable de ciudadano comprometido con las libertades de todos hasta el punto de luchar por ellas, resistir a la dictadura y afrontar la cárcel y el exilio interior.

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Decía Kevin Spacey en Sospechosos habituales que el mejor truco del diablo fue convencer al mundo de que no existía.

Algo así parece que sucede en nuestro país con Franco.

El pasado 18 de julio se cumplieron 80 años del golpe de Estado que terminó con la ilusión de la realidad Republicana en España, esa que retrató Orwell en los primeros días de su estancia en Barcelona en Homenaje a Cataluña. Resulta curioso la indiferencia con la que se ha pasado por alto este hecho en nuestro país o, en el peor de los casos, lo que más ha llamado la atención ha sido algún enaltecimiento del golpe de militar por parte de algún representante político y debates televisivos a mayor honra del dictador. Era lo que se podría esperar si tenemos en cuenta los monumentos, calles y demás honores que tienen en nuestras ciudades los golpistas, mientras sus víctimas no logran en el descanso en las cunetas de todo el territorio nacional. Este tipo de cuestiones, simplemente, no serían permitidas en cualquier democracia. Pero esto es España.

Hay que referirse a un país en el que los 40 años de terrible represión de dictadura franquista son aceptados de forma más o menos amplia, sin el más mínimo reproche social. Todos podemos conocer en nuestro entorno a alguna persona que legitime de forma velada (y muchas veces explícita) el golpe militar del 36, pero, eso sí, no acepta que se le llame descriptivamente facha. En su defensa siempre hablan de las atrocidades que cometieron ambos bandos en la guerra civil, haciendo un planteamiento falso que omite el levantamiento contra el orden republicano constitucionalmente establecido y la represión posterior a la guerra. Igualmente hemos vivido alguna historia familiar que se tiene oculta, que cuando se habla sobre ella aparece un silencio incómodo, casi vergonzoso, que indica que eso no debe tratarse, que ya pasó y debe olvidarse. Lo observamos a diario. “Yo no soy fascista, soy patriota”, “Es que la República era un caos”, “Con Franco en España se vivía bien”, “Hablar de memoria histórica es reabrir heridas”… y un largo número de frases cuyo único objetivo es dar una imagen suavizada de los que fue una cruel dictadura que asesinó a miles de personas. Pasar página, pelillos a la mar.

Incluso en el ámbito académico al régimen franquista se le define como autoritario no como totalitario, queriendo, de esta manera, atenuar el grado de crudeza de la dictadura española. Fueron 40 años de franquismo que marcaron profundamente la idiosincrasia, la actitud y los comportamientos políticos que calaron en una generación, que se trasladó a las siguientes y que perviven en la actualidad. Es lo que se ha denominado franquismo sociológico, un hecho de tolerancia social por el que se aceptan los comportamientos fascistas como algo no especialmente malo, que, unido a una élite proveniente del régimen que protagonizó el cambio de régimen sin perder el poder económico, político y mediático, lideraron una transición gatopardista que sirviera para asegurar su posición privilegiada, es lo que nos ha conducido hasta la situación de nuestros días.

Cuando el PSOE llegó al poder en el 82 Alfonso Guerra dijo que “A España no la va a conocer ni la madre que la parió”.

Pasados cerca de 40 años de democracia en España, a día de hoy, no sólo no ha cambiado sino que las diferencias sociales se han agrandando y se ha profundizado en la división del pueblo. Una España como la de Los Santos Inocentes pero con Smartphones. 

…Porque la clase dominante, antes apoyando a Franco y ahora demócrata de toda la vida pero siempre manejando los hilos del poder, ha impuesto su discurso ideológico y el relato de su historia. Así, en este paradigma las clases no existen, son un invento de la izquierda trasnochada.

….Porque, en todo caso, se admite la existencia de una gran clase media con aires de grandeza que repudia su propio origen.

Porque ha sido generalizado el convencimiento de que una persona que tiene un bar con dos camareros contratados y trabajando 14 horas diarias es un empresario (un emprendedor) y, por tanto, tiene más en común con la idea de empresario tipo Florentino Pérez que con su vecino reponedor en el Carrefour, con el inmigrante marroquí que se cruza todos los días camino del trabajo y vino a España a buscarse un futuro mejor o con los jóvenes que abarrotan las oficinas de (des)empleo buscando acceder en unas condiciones dignas al mercado laboral. Se cree que sus intereses de clase están más próximos a los empresarios simplemente porque puede financiarse a plazos un viaje de vacaciones con su familia a la Riviera Maya. Y además hemos llegado a esta situación por convencimiento propio. Se dice que no hay nada más estúpido que un obrero de derechas, a lo que yo añado de derechas sí, pero además convencido y contento.

Ese es el error. Negar la existencia y la permanencia de esa élite proveniente del franquismo en el poder, rechazar los lazos comunes que tenemos y que conforman la conciencia e intereses colectivos y de solidaridad de la ciudadanía como base de la estructura social, admitir el franquismo como un mal menor en nuestra historia y convencernos del argumento falaz de que en esta injusta y desigual sociedad todos tenemos las mismas oportunidades.

La reparación de la memoria histórica, recordando todo lo acontecido y poniendo en valor el honor de los ajusticiados por el régimen franquista, es la base sobre la que reconstruir construir nuestra democracia, no es un acto de revanchismo guerracivilista, sino de justicia. Negarla es aceptar el truco del diablo.

Azuqueca de Henares (Guadalajara), 10/06/2016.- El colectivo memorialista alcarreño Foro por la Memoria de Guadalajara ha hecho entrega a los candidatos al congreso de los diputados por la provincia de Guadalajara de la formación Unidos-Podemos de un documento con propuestas reivindicando un compromiso político y electoral contra la impunidad de los crímenes del franquismo, así como del borrador de una propuesta de Ley de Reconocimiento a las victimas de la dictadura.

El documento, que han suscrito más de 80 asociaciones de todo el Estado Español, en entre las que se encuentra el Foro y que ha sido rubricado en Vicálvaro (Madrid) pide entre otras cosas abordar las recomendaciones de la ONU en materia de desapariciones forzadas como es el caso de la represión franquista y anteriormente, la Guerra Civil de 1936., El canditato de Unidos-Podemos al congreso por Guadalajara, Ariel Jerez, así como la número 2 de dicha candidatura, Adela Somolinos, han mostrado su interés por la lista de reivindicaciones memorialistas.

enlace al documento: http://goo.gl/R4yfK0
El Encuentro Estatal de Colectivos de la Memoria Histórica y de Víctimas del Franquismo que es el nombre que recibe el colectivo de firmantes del documento ha iniciado una serie de actuaciones de cara a las elecciones del 26 de junio, con objeto de que los candidatos y candidatas de las distintas formaciones políticas conozcan las principales reivindicaciones de estos colectivos. Hasta el momento, además del candidato de Unidos-Podemos al congreso por Guadalajara, Ariel Jerez, y la número 2 de dicha lista, Adela Somolinos, han recibido el documento el diputado de las Cortes de Castilla La Mancha de Podemos José Molina, el secretario de organización de Podemos Pablo Echenique y el candidato socialista por Vizcaya, Patxi López- Como culminación a estas actividades, Encuentro de Memoria convocará una concentración el próximo jueves 16 de junio, a las 20:00 h en la Puerta del Sol de Madrid, bajo el lema “Por un compromiso político y electoral con las víctimas del franquismo”.

Justicia en Vegueta. Sobre las víctimas en la fosa del cementerio de Las Palmas

Pedro A. García Bilbao. Federación Estatal de Foros por la Memoria

Pedro A. García Bilbao en el archivo del cementerio Vegueta (Las Palmas)

Pedro A. García Bilbao en el archivo del cementerio Vegueta (Las Palmas)

Quienes se opusieron al golpe de estado y la dictadura en Canarias fueron perseguidos y en muchos casos, asesinados. De una parte de ellos nunca se encontrará rastro pues fueron arrojados al mar o a lugares desconocidos, otros fueron objeto de parodias de juicio, ejecutados y acabarían en fosas de los cementerios establecidos, registrada su entrada, pero negándoseles a ellos y sus familias el derecho a conocer el punto exacto y a señalar con una placa sus nombres: A eso se llegó, a negar a las familias el duelo, el dolor público, el poder disponer de un lugar donde llevar flores y ligar el recuerdo del ser querido con un espacio concreto: una monstruosidad más que se ha prolongado sutilmente hasta el presente. Esto es algo que debe acabar ya de una vez. No hay excusa ninguna, la sociedad y el estado democrático deben actuar y tomar medidas.

En esta geografía del horror al que España fue arrojada por los golpistas y la dictadura, encontramos diversos tipos de fosas: aquellas de uso claro para deshacerse de los cadáveres de los asesinados como fueron las clandestinas, en cunetas y campos, o las ligadas a campos de concentración y cárceles, pero también las que radicaban en los cementerios y eran de uso civil normal. Nadie debe olvidar la magnitud del crimen: según datos oficiales del propio régimen, los ejecutados en la postguerra superaron los 170.000, un horror tal que no es de extrañar que a día de hoy, en 2016 siga siendo difícil para nuestra sociedad mirarlo de frente, habida cuenta de que la impunidad con la que se llevó a cabo, se prolonga hasta el presente.

La fosa de uso común del cementerio de Vegueta en Las Palmas, fue usada durante décadas en el empleo propio de los cementerios. Se sabe incluso que la fosa fue abierta en varias ocasiones y que se produjeron traslados al osario. La estimación de cuerpos allí inhumados, es del orden de varios miles. Pretender que es fácil o seguro localizar e identificar un cuerpo concreto entre tal magnitud de enterramientos en fosa, resulta no sólo aventurado sino irresponsable, si además se induce a hacer creer a los familiares que resulta efectivamente posible hacerlo con certeza. No lo es. De lo que sí existe certeza, es que la fosa de Vegueta fue el lugar donde varias decenas de personas que se opusieron al golpe de estado de 1936, acabaron siendo enterradas tras su asesinato con pretensiones de legalidad por los tribunales golpistas. En todos estos años, no ha habido ni un recuerdo, ni una placa, nada que recordase a las víctimas, a las que tenían familia y a las que no. El dictado de muerte y olvido se prolonga hasta ayer mismo, pero hoy está a punto de acabar.

El ayuntamiento de Las Palmas ha establecido el compromiso firme de considerar Vegueta como un espacio de memoria y situar en la fosa las placas con los nombres y el recuerdo privado y público que merecen los allí inmolados; Son todos ellos ciudadanos que hicieron de sus vidas un ejemplo honrado por la libertad y la justicia social y que la sociedad democrática debe reconocer como propios. La justa reclamación de los familiares para recuperar los restos de los seres queridos está fuera de toda duda, y los poderes públicos tienen la obligación moral de ayudarles a conseguirlo, con la sola limitación de lo técnicamente posible. La disposición del terreno y características de la fosa de Vegueta presentan limitaciones serias de tipo técnico a este empeño. La composición del suelo, los usos de la fosa, la historia de sus aperturas y cierres, sus dimensiones, su ratio de represaliados/inhumados, el desfase entre datos registrados y las ubicaciones concretas, configuran un escenario en el que afirmar que es posible localizar con certeza restos concretos en condiciones de ser identificados, —animando expectativas al punto de jugar con los sentimientos de los familiares, es sencillamente indecente.

La Federación Estatal de Foros por la Memoria ha llevado a buen término una quincena de exhumaciones de fosas comunes del franquismo en varias comunidades autónomas, todas ellas realizadas por profesionales y expertos de diversas disciplinas (arqueólogos/as, antropologos/as forense, historiadores, documentalistas, juristas, etc…) actuando siempre como voluntarios sin percibir ningún tipo de remuneración por una labor concebida como trabajo estrictamente militante. Nuestra experiencia en este campo nos hace llegar a una conclusión definitiva: el lugar que presenta más dificultades técnicas para llevar a cabo una exhumación viable y sobre todo una identificación positiva de restos, es, con mucha diferencia, la fosa de uso común de un cementerio.

Aquellos que cayeron ante piquetes de ejecución tras simulacros de jucio no son desaparecidos, el crimen cometido está probado por la documentación del proceso, por las actas de los jucios, por las sentencias, las ordenes de ejecucion y por los registros de entrada en los cementerios; aunque los cuerpos no aparecieran, su suerte y el crimen están probados. Lo que impide la accion de la justicia es que el franquismo sigue siendo legal, como prueba que son reconocidos como tales sus tribunales y sentencias y que sus víctimas siguen siendo legalmente criminales. Esta injusta situación no depende de los ayuntamientos actuales, sino del conjunto del estado. Se hace preciso el compromiso político de los diputados y del gobierno para acabar con esto. Si estas muertes fueran legalmente crímenes, sería el estado, a través de la administración de Justicia quien actuaría; hemos de movernos en el marco actual, obviamente, pero siempre sin perder la perspectiva de fondo.

Quienes estamos exponiendo esta posición estamos siendo atacados. Se nos ha llamado intrusos en Canarias y en el colmo del despropósito, «comunistas», usado despectivamente. Los compañeros de San Lorenzo que yacen en Vegueta eran también comunistas. Nos sentimos a su lado; son, desde luego, nuestros compañeros, como lo son todos los que cayeron a manos de los golpistas, no importa su filiación política; el fascismo no hizo distingos entre quienes defendieron las libertades en Canarias y en España. Quienes así pretenden atacarnos se descalifican por sí solos.

Tenemos la obligación moral de hablar claro, en unos casos será posible recuperar los cuerpos, en otros, sencillamente, no lo será, pero en todos los casos, lo que sí podemos hacer, es exigir a los poderes públicos que les reconozcan como es debido, que el estado haga suya su memoria y su defensa, que dignifique los espacios, que construya los memoriales públicos que se precisan, que se repare económicamente a las familias —pues no se olvide que se expolió y robó a las víctimas—, que se declaren nulos los tribunales y sentencias golpistas, que sea el estado y la justicia quienes se ocupen integramente de estas cuestiones y que se ponga fin a esta indigna política de «privatizar» la memoria que puede convertirse en terreno propicio para el abuso y la manipulación del dolor. Estas exigencias son de justicia. Pido a todas las personas y organizaciones en Canarias que se sumen a estas demandas y otras que estamos intentando hacer avanzar en el conjunto del estado. No es el momento de dividirnos, por el contrario, avanzamos en un frente común. Algunos de estos retos son competencia del estado central, otros del gobierno autónomo, del cabildo o del ayuntamiento, pero es obligación de todos los demócratas y antifascistas exigirlos. No es la dignidad de las víctimas la que está en juego, sino la del estado democrático. En su nivel de competencias, el actual Ayuntamiento de Las Palmas está actuando con compromiso y buen sentido. Unámonos en esta lucha. Es de justicia.

Enlace: http://www.foroporlamemoria.info/seccion/exhumaciones/

“Parte del objetivo de la Transición fue que no se transformara el orden que levantó el genocidio franquista”
Daniel Feierstein es uno de los mayores expertos en el estudio y análisis de las prácticas genocidas que asolaron al mundo en el siglo XX.

153956-st-galerieDaniel Feierstein es sociólogo y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires. Se desempeña como profesor titular de la cátedra Análisis de las Prácticas Sociales Genocidas en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y como director del Centro de Estudios sobre Genocidio y de la Maestría en Diversidad Cultural, ambos en la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Es experto independiente por las Naciones Unidas para la elaboración de las Bases de un Plan Nacional de Derechos Humanos argentino.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

Diario PÚBLICO. ALEJANDRO TORRÚS. MADRID.- Describir la trayectoria profesional de Daniel Feierstein (Buenos Aires, Argentina, 1967) ocuparía más líneas que paciencia tiene el lector para leer cargos, títulos y publicaciones varias. Una manera breve de resumir la importancia del personaje pasa por señalar que Feierstein es uno de los mayores expertos en el estudio y explicación de las prácticas genocidas que asolaron al mundo durante el siglo XX.

Recibe a Público antes de participar en una mesa redonda en la librería Traficantes de Sueños de Madrid sobre los crímenes de la dictadura franquista. Antes de llegar a la capital de España ha ofrecido conferencias en Londres, Atenas y Barcelona, entre otros lugares. La conversación con Fierstein, no obstante, corre el riesgo de derivar en complejos conceptos y referencias a tratados internacionales y/o convenciones de las Naciones Unidas. Es un riesgo.

El objetivo de la entrevista, sin embargo, pasa por aclarar conceptos básicos y fundamentales para conocer más y mejor la historia reciente de España. ¿Qué es un genocidio? ¿Cometió el franquismo un genocidio en España? ¿Repercute en la actualidad española aquel genocidio?

¿Cometió el franquismo un genocidio en España?
Sin duda. En los dos sentidos: en el sociológico y en el jurídico. En el sociológico, el eje del genocidio es la destrucción de la identidad de un pueblo y creo que está muy claro que en el caso español se buscó destruir la identidad del pueblo español. Y en el sentido jurídico del término también se puede decir que existió un genocidio porque la Convención sobre Genocidio de la ONU incluye la intención de la destrucción parcial de un grupo nacional. Y aún cuando no deja claro si el grupo nacional puede ser el mismo entre los perpetradores y las víctimas, y está abierto a interpretación, creo que en el caso español es absolutamente interpretable que el objetivo del franquismo fue destruir parcialmente el grupo nacional español. Querían transformar España a través del terror.

La Convención sobre el genocidio señala que se trata de la destrucción total o parcial de un “grupo nacional, étnico, racial o religioso”. Hay quien interpreta que en España no hubo genocidio porque se trata de una lucha fratricida entre miembros de un mismo grupo nacional.
Exacto. Esa es la discusión. Pero la idea de que hay dos grupos es la idea del genocida. Todos los genocidios siempre se implementaron para transformar al propio grupo. El nazismo pretendió transformar Alemania y después transformar a Europa. Y convencer a la población de que había determinados grupos que no formaban parte del grupo nacional. Y esto fue lo que sucedió en España. Los genocidas planteaban que los rojos no formaban parte del grupo y por eso tenían que ser expulsados, erradicados. Todos los genocidios son intentos de transformar al propio grupo.

El Gobierno español y la Justicia han dicho que en España no hubo genocidio. Y ante esta posición parece que estamos ante el eterno debate de dos posturas enfrentadas y sin una verdad. ¿Cómo explicar que sí hubo un genocidio?
El Gobierno español impide la discusión. Para decir que sí o que no hubo un genocidio hay que abrir las causas y un Tribunal tiene que analizar las evidencias, escuchar a los testigos, que pueda tomar pruebas históricas del caso y luego, analizando la Convención sobre Genocidio, dirimir si lo hubo o si no lo hubo. Cuando alguien impide la discusión no está diciendo que no hubo genocidio sino que lo que está diciendo es que no se puede discutir el asunto.

¿El genocidio es sólo el asesinato de miles de personas?

“Los genocidas planteaban que los rojos no formaban parte del grupo y, por eso tenían que ser expulsados, erradicados”

El genocidio es principalmente la matanza de miembros del grupo pero tiene cinco acciones: la matanza; el sometimiento del grupo a condiciones que provoquen su destrucción; las lesiones al grupo tanto físicas como psíquicas; impedir los nacimientos dentro del grupo; y transferir los hijos del grupo que sufre la represión al otro grupo que la aplica. En España se han dado las cinco acciones. Hay genocidios, condenados, que sólo han implementado dos o tres de estas acciones. España implementó los cinco ejes de la Convención de la ONU. Por eso, la decisión de la Audiencia Nacional contraviene toda la normativa internacional. Habría que revisarla y ponerlo a discusión con juristas internacionales.

Un argumento habitual es que la izquierda también cometió asesinatos y que, por tanto, también habría cometido un genocidio.

La gran diferencia es el control del monopolio de la violencia. Esto es: quién tiene la capacidad de llevar a cabo determinadas acciones organizadas sistemáticamente. En estos casos, hay dos cuestiones a analizar. La primera es si había un aparato de poder con la capacidad de monopolio de la violencia para implementar esas acciones genocidas. En segundo término, tener en cuenta el riesgo que implica equiparar las acciones de quienes llevan a cabo un plan sistemático de destrucción de quienes resisten ese plan sistemático de destrucción. Esta equivalencia es muy dañina para la sociedad porque pone en un plano de igualdad lo que de ninguna manera puede ser igual.

En España lo que había era un gobierno democrático elegido por la población con su determinado porcentaje de votos y una oposición, que disentía de este Gobierno y apostaba por otra opción política con un determinado porcentaje de voto. En esta situación, hubo un golpe de Estado militar que a través de la violencia y el terror intenta destruir esa experiencia política. Estas dos situaciones no son equivalentes. Lo que no quiere decir que no tenga que ser revisado políticamente, moralmente, las acciones de la República española o de determinados grupos de izquierdas que defendían a la República. Creo que sí merece ser revisado, pero que la Justicia no es el lugar, pero sí un debate político que puede ser enriquecedor.

¿Se puede afirmar, sin ninguna duda, de que las élites militares y políticas que prepararon el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 tenían un “plan sistemático de destrucción” del adversario?
Sin duda. Está muy claro. Es un trabajo de la Justicia el comenzar a revisar documentos militares del franquismo y comenzar a abrirlos a la discusión para ver el papel que tuvo el terror en esta transformación social que acometieron.

Dice que el objetivo de un genocidio es eliminar la identidad de un pueblo e imponerle la identidad de las élites. ¿España sufre aún los efectos de ese genocidio de hace 80 años y de la imposición de la identidad de la élite al pueblo?
España es uno de los casos paradigmático donde se siente el efecto en la actualidad. Todo genocidio tiene sus niveles de efectividad y de logros, pero me parece que el caso español destaca por la imposibilidad de abrir la discusión. España y Turquía son los dos casos donde fue más difícil abrir una discusión colectiva. No sólo jurídica. Sino incluso una discusión social y política sobre lo que ocurrió. Esto tiene que ver con varios efectos: lo extensa de la dictadura franquista, que atravesó a varias generaciones. El otro elemento que no se tomó en cuenta suficientemente es la importancia de la apropiación sistemática de menores que se calcula en no menos de 30.000 casos. Es inconcebible. En Argentina hubo alrededor de 500 y se considera una barbaridad. Esto es importante porque atraviesa con el terror a toda la segunda generación. De tener siempre la duda con el origen. Es un elemento fundamental para entender el silencio de la Transición. La mayoría de los casos históricos logran determinados efectos pero cuando termina el régimen que lo implementó comienzan a abrirse discusiones a veces con la posibilidad de plantear acciones jurídicas.

“España tiene una gran oportunidad ante sí para poner en cuestión todo ese proceso de la Transición”

En España hasta los 90 no se abrieron con cierta fuerza los debates sobre el pasado. Tenemos 20 años de Transición con una especie de pacto de silencio particularmente emblemático. Es algo para revisar en el presente y plantearse cuáles fueron los elementos del caso español que generaron tanto nivel de silencio y aún hoy tanta insistencia en que no hay que mirar para atrás, en que la Transición debe ser rescatada, que fue el modo de pacificar el país… Estas peticiones consisten en asumir los objetivos de los genocidas muchos años después y dentro de un un régimen muy distinto de lo que fue el régimen genocida.

¿Una de las consecuencias es que esas mismas élites pueden seguir en una situación de poder privilegiada que se ganó con las armas durante la Guerra Civil?
Sí. Pero el poder no es sólo seguir gobernando. Se trata de que la transformación de la sociedad no se toca. En ningún nivel. En general, podríamos decir que ha sido difícil tocar las transformaciones de la sociedad después de un proceso genocida. Parte del objetivo de la Transición fue que no fuera transformado el orden económico, que no fuera transformada la Justicia, el orden político… que los cimientos que levantó el genocidio a través del terror no se puedan discutir. Y eso está en la base de la idea de la reconciliación. Siempre plantean la reconciliación en los términos del genocida, que no se pueda tocar o cuestionar nada de lo que el genocidio construyó. Este es el desafío fundamental para la sociedad española: el revisar toda la estructura concebida por las autoridades genocidas.

Un ejemplo: cuando finaliza la dictadura de Argentina los organismos de derechos humanos señalaron que había que dar de baja a todos los jueces, a todos los funcionarios que habían trabajado en relaciones exteriores avalando al gobierno militar. A toda la estructura del Estado que habían participado en el genocidio. Esto implicaba poner en cuestión el aparato y el presidente, que era Alfonsín, dijo que no había suficientes jueces para nombrar si había que sustituir a los jueces que habían colaborado. La respuesta de los organismos de derechos humanos fue muy sólida. Les dijo que cualquier estudiante, cualquier abogado joven sería infinitamente mejor que un juez que había desarrollado su acción durante un genocidio. Este es el gran desafío para cualquier sociedad tras un proceso genocida.

Ahora se habla mucho de cambio político, ¿es necesario revisar nuestro pasado para poder cambiar España?
España tiene una gran oportunidad ante sí para poner en cuestión todo ese proceso de Transición. La pregunta es si esa oportunidad va a ser aprovechada o no. Si este nuevo proceso lo que va a hacer es simplemente cambiar algunos discursos y sostener esa estructura de impunidad y esa estructura política construida por el terror o si se va a animar a abrir la discusión y a ponerlo en cuestión. Ese es el gran desafío de España en el presente. Puede ser una oportunidad. La estructura política española ha comenzado a estar en jaque y la pregunta es si habrá fuerza política para ponerla realmente en cuestión. Ese es el desafío del presente.

“Apelan a ese terror. La pregunta es si ese terror seguirá siendo efectivo o no cuarenta años después del fin del régimen de terror”

Desde el Partido Popular están lanzando el mensaje de que cuidado que vienen los rojos, los comunistas, los radicales, en definitiva. ¿Esto tiene que ver con aquel genocidio fundacional del que habla?
Claro. Es apelar a ese terror. La pregunta es si ese terror seguirá siendo efectivo o no cuarenta años después del fin del régimen de terror. Hay dos generaciones, como mínimo, actuando más. Este es el gran desafío. Apelan al terror de hace 80 años, pero, ¿será efectivo aún? La trampa sería si esos sectores políticos que reciben los ataques quisieran desprenderse de esa actuación y tratar de pactar con los autores ideológicos de ese proceso genocida para demostrar que no son disruptivos y que no van a llevar a cabo ninguna transformación ni a poner en cuestión el orden político de la Transición.

En España, para las víctimas de la dictadura y las asociaciones memorialistas, Argentina es una referencia. No sólo porque ha abierto la única causa judicial que investiga a la dictadura de Franco sino porque están revisando y juzgando su propio pasado. ¿Qué está pasando ahora con este proceso con el Gobierno de Macri?
El Gobierno de Macri es un retroceso en Argentina e implica un intento de destruir algunas conquistas de la última década. No obstante, en este campo precisamente, las conquistas no han sido realizadas por un gobierno y sí por una lucha social. Por tanto, les resulta más difícil revertirlo. Ha habido un desmantelamiento de algunas áreas específicas o el intento de reponer a algunos represores en puestos públicos, pero no ha sido Macri el único. El jefe del Ejército del gobierno anterior tenía vínculos con el régimen genocida también. Me resulta llamativo, en el buen sentido, pese al retroceso que implica el gobierno de Macri, que no se ha puesto en cuestión el proceso de juzgamiento porque tiene un nivel de apoyo popular que implicaría un desgaste importante.

“El Gobierno de Macri es un retroceso en Argentina e implica un intento de destruir algunas conquistas de la última década”

¿Macri tiene vínculos con la élite golpista?
Macri tiene relaciones con sectores vinculados, más que con los golpistas, con los sectores económicos que estuvieron detrás del proceso genocida sosteniéndolo, participando en algunos casos directamente y beneficiándose de ese proceso. No sólo tiene vínculos sino que él mismo es el hijo de un empresario que se hace millonario en los negocios estatales con la dictadura militar.

A largo plazo, ¿está planteando el macrismo una batalla por la memoria?
Sí. Justo. Y es una estrategia más inteligente. En lugar de avalar la impunidad y asumir la defensa directo de los represores, lo cual implicaría un costo político altísimo, lo que está haciendo es retrotraer la discusión a comienzos de los años 80 e intentar reinstalar la teoría de los dos demonios.

Es lo mismo que sucede en España: plantean que la memoria debe ser completa y que es cierto que hubo hechos muy graves de los represores pero que también habría que revisar los hechos cometidos por los grupos de izquierdas. La política del macrismo tiende a eso. A la igualación de las víctimas y los victimarios. Esto es algo que tiene mucha fuerza en España y que era absolutamente marginal en Argentina y que ahora comienza a cobrar fuerza gracias al apoyo gubernamental.

Entiendo que es una estrategia que busca captar a los más jóvenes. A los que no vivieron la dictadura.
Absolutamente. Lo que buscan es esta igualación con mucho trabajo ‘periodístico’, sin sustento histórico, que busca distorsionar la historia con esta igualación. Esto ha sido bastante fuerte durante los últimos tres o cuatro años en Argentina. Es decir, antes del triunfo del Gobierno de Macri. Hay una verdadera campaña de bombardeo a la población con el intento de equiparar.

El PP de Toledo blanquea a Franco en Guadamur usando a los nazis

[FMCLM – Foro por la Memoria de Castilla La Mancha: Comunicado de prensa 16 de mayo de 2016]

13226969_1108918729128503_9099830531366202887_nEl cierre de las Jornadas Visigodas de Guadamur ha permitido asistir a un nuevo episodio del blanqueo de la imagen de Franco y la frivolización de la conexión nazi con la dictadura franquista. El espectaculo de luz y sonido «Lux Gothorum», dedicado a la historia del legado godo y de los tesoros arqueólogicos encontrados en Guadamur, fue proyectado sobre los muros del castillo medieval envolviendo en música épica los rostros de Franco, Hitler, Petain y Himmler.

El texto de la presentación hacía referencia a la entrevista de Hendaya en la que Franco lograba, «con gran pericia su neutralidad en la segunda guerra mundial», y además el retorno del tesoro de Guarrazar, compuesto por coronas y ricos ajuares de tumbas góticas encontradas en esta localidad toledana. El ayuntamiento de Guadamur ha hecho público un comunicado expresando que si bien pudiera no ser conveniente hacer aparecer las imagenes de los lideres nazis, no se afirma nada que sea incorrecto y se piden disculpas.

La alcaldesa Sagrario Gutierrez ha añadido que ella «no reniega de ningún periodo histórico» y que «no habría habido protestas si Santiago Carrillo hubiera participado en las negociaciones». Las imagenes de gran tamaño del lider de las SS, Heinrich Himmler causaron estupor y sorpresa en una parte del público, pero los gritos de bravo y vivas que acompañaron el final del acto acallaron toda protesta.

La respuesta del PP de Guadamur ha sido sacar pecho ante las críticas e insistir en el papel de Franco como alguien que nos salva de la guerra y un recuperador del patrimonio histórico. La presencia nazi sería ocasional o inadecuada, pero no objeto de homenaje según el PP.

Ante estos hechos el Foro por la Memoria de Castilla La Mancha expresa públicamente lo siguiente:

1º Las Jornadas históricas sobre nuestro pasado visigodo han sido utilizadas para blanquear la imagen de Franco afirmando incorrectamente que nos libró de la guerra mundial. Olvida la sra. alcaldesa que las tropas del III Reich combatieron en suelo toledano, que unidades de la Luftwaffe tuvieron base en Escalona, Torrijos, entre otros lugares y que unidades blindadas del Heer bajo mando franquista ayudaron a la ocupación de la provincia.

2º Las Jornadas Históricas no han tenido tiempo en explicar en doce años que sí existió efectivamente una conexión nazi falangista construida sobre aspectos mitificados y pseudocientíficos de nuestro pasado visigodo.

3º En su visita a Toledo en 1940, Heinrich Himmler fue acompañado por el arqueólogo falangista Julio Martínez Santaolaya, formado en Alemania y bilingüe, miembro de la sociedad SS-Ahnenerbe (Herencia Ancestral) fundada por el propio Himmler. El objetivo de esta sociedad era la búsqueda del supuesto pasado ario difundido por toda Europa. Santaolaya era un firme defensor de la teoría de la difusion aria y de la herencia goda como elemento identificador de los «verdaderos españoles».
Tras la visita al Alcazar de Toledo, Himmler tenía previsto visitar la necrópolis visigoda de Castiltierra en Segovia, donde existió un importante asentamiento visigodo. Todas estas visitas formaban parte de un delirio nazi falangista que manipulaba la historia y pretendía justificar su visión racial de dominacion y genocidio de la que fue cómplice el régimen franquista. Cualquier acercamiento histórico al pasado visigodo que no duda en poner imágenes de Franco y de lideres nazis no debe ocultar esta realidad.

4º El ayuntamiento de Guadamur oculta en su Jornadas las conexiones historicas del régimen franquista con los nazis y no ha dudado en usar la devolución del tesoro de Guarrazar para lavarle la cara al régimen.

5º No es la primera vez que se han producido incidentes con la conexión nazi franquista en Castilla La Mancha:

  • Hace unas semanas tras un homenaje a los 190 toledanos asesinados en el campo de Gusen Mathausen, Victor Girona —del Ateneo de Toledo— publicó en ABC un artículo denunciando que se realizara tal homenaje mientras se olvidaba a los prisioneros alemanes y españoles que acabaron detenidos en la URSS, defendiendo como cuestión de conciencia el vestir el uniforme de la Wehrmacht para combatir el comunismo.
  • Dos años atrás, igualmente, se denunció públicamente la participación en la Semana Santa de Ciudad Real, de simbología nazi en una cofradia religiosa fundada por veteranos de la División Azul. Estamos ante un panorama cultural de tolerancia plena, impunidad es la palabra, con la conexión nazi falangista del franquismo, en el que políticamente a día de hoy se justifica la participación de los nazis en la guerra española y se disculpa o legitima la guerra de agresión empleando el anticomunismo como excusa.

El propio callejero de Guadamur es prueba del desprecio profundo de esa corporación municipal por los valores democráticos y del desprecio a las víctimas del fascismo. No es posible el consenso con quienes igualan a víctimas y verdugos y siguen a día de hoy legitimando el golpe, la guerra, la participación nazi y la complicidad con el nazismo en el transcurso de la guerra mundial.

6º El Foro por la Memoria de Castilla la Mancha pide públicamente la dimisión de la alcaldesa Sagrario Gutierrez y al Partido Popular de Toledo que desautorice toda muestra de apoyo y reconocimento al golpismo franquista, la dictadura y la complicidad con el nazismo y apoye la lucha democrática contra la impunidad del franquismo que permanece a día de hoy.

En Toledo a 16 de mayo de 2016
memoriacastillalamancha@gmail.com