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Decía Kevin Spacey en Sospechosos habituales que el mejor truco del diablo fue convencer al mundo de que no existía.

Algo así parece que sucede en nuestro país con Franco.

El pasado 18 de julio se cumplieron 80 años del golpe de Estado que terminó con la ilusión de la realidad Republicana en España, esa que retrató Orwell en los primeros días de su estancia en Barcelona en Homenaje a Cataluña. Resulta curioso la indiferencia con la que se ha pasado por alto este hecho en nuestro país o, en el peor de los casos, lo que más ha llamado la atención ha sido algún enaltecimiento del golpe de militar por parte de algún representante político y debates televisivos a mayor honra del dictador. Era lo que se podría esperar si tenemos en cuenta los monumentos, calles y demás honores que tienen en nuestras ciudades los golpistas, mientras sus víctimas no logran en el descanso en las cunetas de todo el territorio nacional. Este tipo de cuestiones, simplemente, no serían permitidas en cualquier democracia. Pero esto es España.

Hay que referirse a un país en el que los 40 años de terrible represión de dictadura franquista son aceptados de forma más o menos amplia, sin el más mínimo reproche social. Todos podemos conocer en nuestro entorno a alguna persona que legitime de forma velada (y muchas veces explícita) el golpe militar del 36, pero, eso sí, no acepta que se le llame descriptivamente facha. En su defensa siempre hablan de las atrocidades que cometieron ambos bandos en la guerra civil, haciendo un planteamiento falso que omite el levantamiento contra el orden republicano constitucionalmente establecido y la represión posterior a la guerra. Igualmente hemos vivido alguna historia familiar que se tiene oculta, que cuando se habla sobre ella aparece un silencio incómodo, casi vergonzoso, que indica que eso no debe tratarse, que ya pasó y debe olvidarse. Lo observamos a diario. “Yo no soy fascista, soy patriota”, “Es que la República era un caos”, “Con Franco en España se vivía bien”, “Hablar de memoria histórica es reabrir heridas”… y un largo número de frases cuyo único objetivo es dar una imagen suavizada de los que fue una cruel dictadura que asesinó a miles de personas. Pasar página, pelillos a la mar.

Incluso en el ámbito académico al régimen franquista se le define como autoritario no como totalitario, queriendo, de esta manera, atenuar el grado de crudeza de la dictadura española. Fueron 40 años de franquismo que marcaron profundamente la idiosincrasia, la actitud y los comportamientos políticos que calaron en una generación, que se trasladó a las siguientes y que perviven en la actualidad. Es lo que se ha denominado franquismo sociológico, un hecho de tolerancia social por el que se aceptan los comportamientos fascistas como algo no especialmente malo, que, unido a una élite proveniente del régimen que protagonizó el cambio de régimen sin perder el poder económico, político y mediático, lideraron una transición gatopardista que sirviera para asegurar su posición privilegiada, es lo que nos ha conducido hasta la situación de nuestros días.

Cuando el PSOE llegó al poder en el 82 Alfonso Guerra dijo que “A España no la va a conocer ni la madre que la parió”.

Pasados cerca de 40 años de democracia en España, a día de hoy, no sólo no ha cambiado sino que las diferencias sociales se han agrandando y se ha profundizado en la división del pueblo. Una España como la de Los Santos Inocentes pero con Smartphones. 

…Porque la clase dominante, antes apoyando a Franco y ahora demócrata de toda la vida pero siempre manejando los hilos del poder, ha impuesto su discurso ideológico y el relato de su historia. Así, en este paradigma las clases no existen, son un invento de la izquierda trasnochada.

….Porque, en todo caso, se admite la existencia de una gran clase media con aires de grandeza que repudia su propio origen.

Porque ha sido generalizado el convencimiento de que una persona que tiene un bar con dos camareros contratados y trabajando 14 horas diarias es un empresario (un emprendedor) y, por tanto, tiene más en común con la idea de empresario tipo Florentino Pérez que con su vecino reponedor en el Carrefour, con el inmigrante marroquí que se cruza todos los días camino del trabajo y vino a España a buscarse un futuro mejor o con los jóvenes que abarrotan las oficinas de (des)empleo buscando acceder en unas condiciones dignas al mercado laboral. Se cree que sus intereses de clase están más próximos a los empresarios simplemente porque puede financiarse a plazos un viaje de vacaciones con su familia a la Riviera Maya. Y además hemos llegado a esta situación por convencimiento propio. Se dice que no hay nada más estúpido que un obrero de derechas, a lo que yo añado de derechas sí, pero además convencido y contento.

Ese es el error. Negar la existencia y la permanencia de esa élite proveniente del franquismo en el poder, rechazar los lazos comunes que tenemos y que conforman la conciencia e intereses colectivos y de solidaridad de la ciudadanía como base de la estructura social, admitir el franquismo como un mal menor en nuestra historia y convencernos del argumento falaz de que en esta injusta y desigual sociedad todos tenemos las mismas oportunidades.

La reparación de la memoria histórica, recordando todo lo acontecido y poniendo en valor el honor de los ajusticiados por el régimen franquista, es la base sobre la que reconstruir construir nuestra democracia, no es un acto de revanchismo guerracivilista, sino de justicia. Negarla es aceptar el truco del diablo.

Azuqueca de Henares (Guadalajara), 10/06/2016.- El colectivo memorialista alcarreño Foro por la Memoria de Guadalajara ha hecho entrega a los candidatos al congreso de los diputados por la provincia de Guadalajara de la formación Unidos-Podemos de un documento con propuestas reivindicando un compromiso político y electoral contra la impunidad de los crímenes del franquismo, así como del borrador de una propuesta de Ley de Reconocimiento a las victimas de la dictadura.

El documento, que han suscrito más de 80 asociaciones de todo el Estado Español, en entre las que se encuentra el Foro y que ha sido rubricado en Vicálvaro (Madrid) pide entre otras cosas abordar las recomendaciones de la ONU en materia de desapariciones forzadas como es el caso de la represión franquista y anteriormente, la Guerra Civil de 1936., El canditato de Unidos-Podemos al congreso por Guadalajara, Ariel Jerez, así como la número 2 de dicha candidatura, Adela Somolinos, han mostrado su interés por la lista de reivindicaciones memorialistas.

enlace al documento: http://goo.gl/R4yfK0
El Encuentro Estatal de Colectivos de la Memoria Histórica y de Víctimas del Franquismo que es el nombre que recibe el colectivo de firmantes del documento ha iniciado una serie de actuaciones de cara a las elecciones del 26 de junio, con objeto de que los candidatos y candidatas de las distintas formaciones políticas conozcan las principales reivindicaciones de estos colectivos. Hasta el momento, además del candidato de Unidos-Podemos al congreso por Guadalajara, Ariel Jerez, y la número 2 de dicha lista, Adela Somolinos, han recibido el documento el diputado de las Cortes de Castilla La Mancha de Podemos José Molina, el secretario de organización de Podemos Pablo Echenique y el candidato socialista por Vizcaya, Patxi López- Como culminación a estas actividades, Encuentro de Memoria convocará una concentración el próximo jueves 16 de junio, a las 20:00 h en la Puerta del Sol de Madrid, bajo el lema “Por un compromiso político y electoral con las víctimas del franquismo”.

Justicia en Vegueta. Sobre las víctimas en la fosa del cementerio de Las Palmas

Pedro A. García Bilbao. Federación Estatal de Foros por la Memoria

Pedro A. García Bilbao en el archivo del cementerio Vegueta (Las Palmas)

Pedro A. García Bilbao en el archivo del cementerio Vegueta (Las Palmas)

Quienes se opusieron al golpe de estado y la dictadura en Canarias fueron perseguidos y en muchos casos, asesinados. De una parte de ellos nunca se encontrará rastro pues fueron arrojados al mar o a lugares desconocidos, otros fueron objeto de parodias de juicio, ejecutados y acabarían en fosas de los cementerios establecidos, registrada su entrada, pero negándoseles a ellos y sus familias el derecho a conocer el punto exacto y a señalar con una placa sus nombres: A eso se llegó, a negar a las familias el duelo, el dolor público, el poder disponer de un lugar donde llevar flores y ligar el recuerdo del ser querido con un espacio concreto: una monstruosidad más que se ha prolongado sutilmente hasta el presente. Esto es algo que debe acabar ya de una vez. No hay excusa ninguna, la sociedad y el estado democrático deben actuar y tomar medidas.

En esta geografía del horror al que España fue arrojada por los golpistas y la dictadura, encontramos diversos tipos de fosas: aquellas de uso claro para deshacerse de los cadáveres de los asesinados como fueron las clandestinas, en cunetas y campos, o las ligadas a campos de concentración y cárceles, pero también las que radicaban en los cementerios y eran de uso civil normal. Nadie debe olvidar la magnitud del crimen: según datos oficiales del propio régimen, los ejecutados en la postguerra superaron los 170.000, un horror tal que no es de extrañar que a día de hoy, en 2016 siga siendo difícil para nuestra sociedad mirarlo de frente, habida cuenta de que la impunidad con la que se llevó a cabo, se prolonga hasta el presente.

La fosa de uso común del cementerio de Vegueta en Las Palmas, fue usada durante décadas en el empleo propio de los cementerios. Se sabe incluso que la fosa fue abierta en varias ocasiones y que se produjeron traslados al osario. La estimación de cuerpos allí inhumados, es del orden de varios miles. Pretender que es fácil o seguro localizar e identificar un cuerpo concreto entre tal magnitud de enterramientos en fosa, resulta no sólo aventurado sino irresponsable, si además se induce a hacer creer a los familiares que resulta efectivamente posible hacerlo con certeza. No lo es. De lo que sí existe certeza, es que la fosa de Vegueta fue el lugar donde varias decenas de personas que se opusieron al golpe de estado de 1936, acabaron siendo enterradas tras su asesinato con pretensiones de legalidad por los tribunales golpistas. En todos estos años, no ha habido ni un recuerdo, ni una placa, nada que recordase a las víctimas, a las que tenían familia y a las que no. El dictado de muerte y olvido se prolonga hasta ayer mismo, pero hoy está a punto de acabar.

El ayuntamiento de Las Palmas ha establecido el compromiso firme de considerar Vegueta como un espacio de memoria y situar en la fosa las placas con los nombres y el recuerdo privado y público que merecen los allí inmolados; Son todos ellos ciudadanos que hicieron de sus vidas un ejemplo honrado por la libertad y la justicia social y que la sociedad democrática debe reconocer como propios. La justa reclamación de los familiares para recuperar los restos de los seres queridos está fuera de toda duda, y los poderes públicos tienen la obligación moral de ayudarles a conseguirlo, con la sola limitación de lo técnicamente posible. La disposición del terreno y características de la fosa de Vegueta presentan limitaciones serias de tipo técnico a este empeño. La composición del suelo, los usos de la fosa, la historia de sus aperturas y cierres, sus dimensiones, su ratio de represaliados/inhumados, el desfase entre datos registrados y las ubicaciones concretas, configuran un escenario en el que afirmar que es posible localizar con certeza restos concretos en condiciones de ser identificados, —animando expectativas al punto de jugar con los sentimientos de los familiares, es sencillamente indecente.

La Federación Estatal de Foros por la Memoria ha llevado a buen término una quincena de exhumaciones de fosas comunes del franquismo en varias comunidades autónomas, todas ellas realizadas por profesionales y expertos de diversas disciplinas (arqueólogos/as, antropologos/as forense, historiadores, documentalistas, juristas, etc…) actuando siempre como voluntarios sin percibir ningún tipo de remuneración por una labor concebida como trabajo estrictamente militante. Nuestra experiencia en este campo nos hace llegar a una conclusión definitiva: el lugar que presenta más dificultades técnicas para llevar a cabo una exhumación viable y sobre todo una identificación positiva de restos, es, con mucha diferencia, la fosa de uso común de un cementerio.

Aquellos que cayeron ante piquetes de ejecución tras simulacros de jucio no son desaparecidos, el crimen cometido está probado por la documentación del proceso, por las actas de los jucios, por las sentencias, las ordenes de ejecucion y por los registros de entrada en los cementerios; aunque los cuerpos no aparecieran, su suerte y el crimen están probados. Lo que impide la accion de la justicia es que el franquismo sigue siendo legal, como prueba que son reconocidos como tales sus tribunales y sentencias y que sus víctimas siguen siendo legalmente criminales. Esta injusta situación no depende de los ayuntamientos actuales, sino del conjunto del estado. Se hace preciso el compromiso político de los diputados y del gobierno para acabar con esto. Si estas muertes fueran legalmente crímenes, sería el estado, a través de la administración de Justicia quien actuaría; hemos de movernos en el marco actual, obviamente, pero siempre sin perder la perspectiva de fondo.

Quienes estamos exponiendo esta posición estamos siendo atacados. Se nos ha llamado intrusos en Canarias y en el colmo del despropósito, «comunistas», usado despectivamente. Los compañeros de San Lorenzo que yacen en Vegueta eran también comunistas. Nos sentimos a su lado; son, desde luego, nuestros compañeros, como lo son todos los que cayeron a manos de los golpistas, no importa su filiación política; el fascismo no hizo distingos entre quienes defendieron las libertades en Canarias y en España. Quienes así pretenden atacarnos se descalifican por sí solos.

Tenemos la obligación moral de hablar claro, en unos casos será posible recuperar los cuerpos, en otros, sencillamente, no lo será, pero en todos los casos, lo que sí podemos hacer, es exigir a los poderes públicos que les reconozcan como es debido, que el estado haga suya su memoria y su defensa, que dignifique los espacios, que construya los memoriales públicos que se precisan, que se repare económicamente a las familias —pues no se olvide que se expolió y robó a las víctimas—, que se declaren nulos los tribunales y sentencias golpistas, que sea el estado y la justicia quienes se ocupen integramente de estas cuestiones y que se ponga fin a esta indigna política de «privatizar» la memoria que puede convertirse en terreno propicio para el abuso y la manipulación del dolor. Estas exigencias son de justicia. Pido a todas las personas y organizaciones en Canarias que se sumen a estas demandas y otras que estamos intentando hacer avanzar en el conjunto del estado. No es el momento de dividirnos, por el contrario, avanzamos en un frente común. Algunos de estos retos son competencia del estado central, otros del gobierno autónomo, del cabildo o del ayuntamiento, pero es obligación de todos los demócratas y antifascistas exigirlos. No es la dignidad de las víctimas la que está en juego, sino la del estado democrático. En su nivel de competencias, el actual Ayuntamiento de Las Palmas está actuando con compromiso y buen sentido. Unámonos en esta lucha. Es de justicia.

Enlace: http://www.foroporlamemoria.info/seccion/exhumaciones/

“Parte del objetivo de la Transición fue que no se transformara el orden que levantó el genocidio franquista”
Daniel Feierstein es uno de los mayores expertos en el estudio y análisis de las prácticas genocidas que asolaron al mundo en el siglo XX.

153956-st-galerieDaniel Feierstein es sociólogo y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires. Se desempeña como profesor titular de la cátedra Análisis de las Prácticas Sociales Genocidas en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y como director del Centro de Estudios sobre Genocidio y de la Maestría en Diversidad Cultural, ambos en la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Es experto independiente por las Naciones Unidas para la elaboración de las Bases de un Plan Nacional de Derechos Humanos argentino.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

Diario PÚBLICO. ALEJANDRO TORRÚS. MADRID.- Describir la trayectoria profesional de Daniel Feierstein (Buenos Aires, Argentina, 1967) ocuparía más líneas que paciencia tiene el lector para leer cargos, títulos y publicaciones varias. Una manera breve de resumir la importancia del personaje pasa por señalar que Feierstein es uno de los mayores expertos en el estudio y explicación de las prácticas genocidas que asolaron al mundo durante el siglo XX.

Recibe a Público antes de participar en una mesa redonda en la librería Traficantes de Sueños de Madrid sobre los crímenes de la dictadura franquista. Antes de llegar a la capital de España ha ofrecido conferencias en Londres, Atenas y Barcelona, entre otros lugares. La conversación con Fierstein, no obstante, corre el riesgo de derivar en complejos conceptos y referencias a tratados internacionales y/o convenciones de las Naciones Unidas. Es un riesgo.

El objetivo de la entrevista, sin embargo, pasa por aclarar conceptos básicos y fundamentales para conocer más y mejor la historia reciente de España. ¿Qué es un genocidio? ¿Cometió el franquismo un genocidio en España? ¿Repercute en la actualidad española aquel genocidio?

¿Cometió el franquismo un genocidio en España?
Sin duda. En los dos sentidos: en el sociológico y en el jurídico. En el sociológico, el eje del genocidio es la destrucción de la identidad de un pueblo y creo que está muy claro que en el caso español se buscó destruir la identidad del pueblo español. Y en el sentido jurídico del término también se puede decir que existió un genocidio porque la Convención sobre Genocidio de la ONU incluye la intención de la destrucción parcial de un grupo nacional. Y aún cuando no deja claro si el grupo nacional puede ser el mismo entre los perpetradores y las víctimas, y está abierto a interpretación, creo que en el caso español es absolutamente interpretable que el objetivo del franquismo fue destruir parcialmente el grupo nacional español. Querían transformar España a través del terror.

La Convención sobre el genocidio señala que se trata de la destrucción total o parcial de un “grupo nacional, étnico, racial o religioso”. Hay quien interpreta que en España no hubo genocidio porque se trata de una lucha fratricida entre miembros de un mismo grupo nacional.
Exacto. Esa es la discusión. Pero la idea de que hay dos grupos es la idea del genocida. Todos los genocidios siempre se implementaron para transformar al propio grupo. El nazismo pretendió transformar Alemania y después transformar a Europa. Y convencer a la población de que había determinados grupos que no formaban parte del grupo nacional. Y esto fue lo que sucedió en España. Los genocidas planteaban que los rojos no formaban parte del grupo y por eso tenían que ser expulsados, erradicados. Todos los genocidios son intentos de transformar al propio grupo.

El Gobierno español y la Justicia han dicho que en España no hubo genocidio. Y ante esta posición parece que estamos ante el eterno debate de dos posturas enfrentadas y sin una verdad. ¿Cómo explicar que sí hubo un genocidio?
El Gobierno español impide la discusión. Para decir que sí o que no hubo un genocidio hay que abrir las causas y un Tribunal tiene que analizar las evidencias, escuchar a los testigos, que pueda tomar pruebas históricas del caso y luego, analizando la Convención sobre Genocidio, dirimir si lo hubo o si no lo hubo. Cuando alguien impide la discusión no está diciendo que no hubo genocidio sino que lo que está diciendo es que no se puede discutir el asunto.

¿El genocidio es sólo el asesinato de miles de personas?

“Los genocidas planteaban que los rojos no formaban parte del grupo y, por eso tenían que ser expulsados, erradicados”

El genocidio es principalmente la matanza de miembros del grupo pero tiene cinco acciones: la matanza; el sometimiento del grupo a condiciones que provoquen su destrucción; las lesiones al grupo tanto físicas como psíquicas; impedir los nacimientos dentro del grupo; y transferir los hijos del grupo que sufre la represión al otro grupo que la aplica. En España se han dado las cinco acciones. Hay genocidios, condenados, que sólo han implementado dos o tres de estas acciones. España implementó los cinco ejes de la Convención de la ONU. Por eso, la decisión de la Audiencia Nacional contraviene toda la normativa internacional. Habría que revisarla y ponerlo a discusión con juristas internacionales.

Un argumento habitual es que la izquierda también cometió asesinatos y que, por tanto, también habría cometido un genocidio.

La gran diferencia es el control del monopolio de la violencia. Esto es: quién tiene la capacidad de llevar a cabo determinadas acciones organizadas sistemáticamente. En estos casos, hay dos cuestiones a analizar. La primera es si había un aparato de poder con la capacidad de monopolio de la violencia para implementar esas acciones genocidas. En segundo término, tener en cuenta el riesgo que implica equiparar las acciones de quienes llevan a cabo un plan sistemático de destrucción de quienes resisten ese plan sistemático de destrucción. Esta equivalencia es muy dañina para la sociedad porque pone en un plano de igualdad lo que de ninguna manera puede ser igual.

En España lo que había era un gobierno democrático elegido por la población con su determinado porcentaje de votos y una oposición, que disentía de este Gobierno y apostaba por otra opción política con un determinado porcentaje de voto. En esta situación, hubo un golpe de Estado militar que a través de la violencia y el terror intenta destruir esa experiencia política. Estas dos situaciones no son equivalentes. Lo que no quiere decir que no tenga que ser revisado políticamente, moralmente, las acciones de la República española o de determinados grupos de izquierdas que defendían a la República. Creo que sí merece ser revisado, pero que la Justicia no es el lugar, pero sí un debate político que puede ser enriquecedor.

¿Se puede afirmar, sin ninguna duda, de que las élites militares y políticas que prepararon el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 tenían un “plan sistemático de destrucción” del adversario?
Sin duda. Está muy claro. Es un trabajo de la Justicia el comenzar a revisar documentos militares del franquismo y comenzar a abrirlos a la discusión para ver el papel que tuvo el terror en esta transformación social que acometieron.

Dice que el objetivo de un genocidio es eliminar la identidad de un pueblo e imponerle la identidad de las élites. ¿España sufre aún los efectos de ese genocidio de hace 80 años y de la imposición de la identidad de la élite al pueblo?
España es uno de los casos paradigmático donde se siente el efecto en la actualidad. Todo genocidio tiene sus niveles de efectividad y de logros, pero me parece que el caso español destaca por la imposibilidad de abrir la discusión. España y Turquía son los dos casos donde fue más difícil abrir una discusión colectiva. No sólo jurídica. Sino incluso una discusión social y política sobre lo que ocurrió. Esto tiene que ver con varios efectos: lo extensa de la dictadura franquista, que atravesó a varias generaciones. El otro elemento que no se tomó en cuenta suficientemente es la importancia de la apropiación sistemática de menores que se calcula en no menos de 30.000 casos. Es inconcebible. En Argentina hubo alrededor de 500 y se considera una barbaridad. Esto es importante porque atraviesa con el terror a toda la segunda generación. De tener siempre la duda con el origen. Es un elemento fundamental para entender el silencio de la Transición. La mayoría de los casos históricos logran determinados efectos pero cuando termina el régimen que lo implementó comienzan a abrirse discusiones a veces con la posibilidad de plantear acciones jurídicas.

“España tiene una gran oportunidad ante sí para poner en cuestión todo ese proceso de la Transición”

En España hasta los 90 no se abrieron con cierta fuerza los debates sobre el pasado. Tenemos 20 años de Transición con una especie de pacto de silencio particularmente emblemático. Es algo para revisar en el presente y plantearse cuáles fueron los elementos del caso español que generaron tanto nivel de silencio y aún hoy tanta insistencia en que no hay que mirar para atrás, en que la Transición debe ser rescatada, que fue el modo de pacificar el país… Estas peticiones consisten en asumir los objetivos de los genocidas muchos años después y dentro de un un régimen muy distinto de lo que fue el régimen genocida.

¿Una de las consecuencias es que esas mismas élites pueden seguir en una situación de poder privilegiada que se ganó con las armas durante la Guerra Civil?
Sí. Pero el poder no es sólo seguir gobernando. Se trata de que la transformación de la sociedad no se toca. En ningún nivel. En general, podríamos decir que ha sido difícil tocar las transformaciones de la sociedad después de un proceso genocida. Parte del objetivo de la Transición fue que no fuera transformado el orden económico, que no fuera transformada la Justicia, el orden político… que los cimientos que levantó el genocidio a través del terror no se puedan discutir. Y eso está en la base de la idea de la reconciliación. Siempre plantean la reconciliación en los términos del genocida, que no se pueda tocar o cuestionar nada de lo que el genocidio construyó. Este es el desafío fundamental para la sociedad española: el revisar toda la estructura concebida por las autoridades genocidas.

Un ejemplo: cuando finaliza la dictadura de Argentina los organismos de derechos humanos señalaron que había que dar de baja a todos los jueces, a todos los funcionarios que habían trabajado en relaciones exteriores avalando al gobierno militar. A toda la estructura del Estado que habían participado en el genocidio. Esto implicaba poner en cuestión el aparato y el presidente, que era Alfonsín, dijo que no había suficientes jueces para nombrar si había que sustituir a los jueces que habían colaborado. La respuesta de los organismos de derechos humanos fue muy sólida. Les dijo que cualquier estudiante, cualquier abogado joven sería infinitamente mejor que un juez que había desarrollado su acción durante un genocidio. Este es el gran desafío para cualquier sociedad tras un proceso genocida.

Ahora se habla mucho de cambio político, ¿es necesario revisar nuestro pasado para poder cambiar España?
España tiene una gran oportunidad ante sí para poner en cuestión todo ese proceso de Transición. La pregunta es si esa oportunidad va a ser aprovechada o no. Si este nuevo proceso lo que va a hacer es simplemente cambiar algunos discursos y sostener esa estructura de impunidad y esa estructura política construida por el terror o si se va a animar a abrir la discusión y a ponerlo en cuestión. Ese es el gran desafío de España en el presente. Puede ser una oportunidad. La estructura política española ha comenzado a estar en jaque y la pregunta es si habrá fuerza política para ponerla realmente en cuestión. Ese es el desafío del presente.

“Apelan a ese terror. La pregunta es si ese terror seguirá siendo efectivo o no cuarenta años después del fin del régimen de terror”

Desde el Partido Popular están lanzando el mensaje de que cuidado que vienen los rojos, los comunistas, los radicales, en definitiva. ¿Esto tiene que ver con aquel genocidio fundacional del que habla?
Claro. Es apelar a ese terror. La pregunta es si ese terror seguirá siendo efectivo o no cuarenta años después del fin del régimen de terror. Hay dos generaciones, como mínimo, actuando más. Este es el gran desafío. Apelan al terror de hace 80 años, pero, ¿será efectivo aún? La trampa sería si esos sectores políticos que reciben los ataques quisieran desprenderse de esa actuación y tratar de pactar con los autores ideológicos de ese proceso genocida para demostrar que no son disruptivos y que no van a llevar a cabo ninguna transformación ni a poner en cuestión el orden político de la Transición.

En España, para las víctimas de la dictadura y las asociaciones memorialistas, Argentina es una referencia. No sólo porque ha abierto la única causa judicial que investiga a la dictadura de Franco sino porque están revisando y juzgando su propio pasado. ¿Qué está pasando ahora con este proceso con el Gobierno de Macri?
El Gobierno de Macri es un retroceso en Argentina e implica un intento de destruir algunas conquistas de la última década. No obstante, en este campo precisamente, las conquistas no han sido realizadas por un gobierno y sí por una lucha social. Por tanto, les resulta más difícil revertirlo. Ha habido un desmantelamiento de algunas áreas específicas o el intento de reponer a algunos represores en puestos públicos, pero no ha sido Macri el único. El jefe del Ejército del gobierno anterior tenía vínculos con el régimen genocida también. Me resulta llamativo, en el buen sentido, pese al retroceso que implica el gobierno de Macri, que no se ha puesto en cuestión el proceso de juzgamiento porque tiene un nivel de apoyo popular que implicaría un desgaste importante.

“El Gobierno de Macri es un retroceso en Argentina e implica un intento de destruir algunas conquistas de la última década”

¿Macri tiene vínculos con la élite golpista?
Macri tiene relaciones con sectores vinculados, más que con los golpistas, con los sectores económicos que estuvieron detrás del proceso genocida sosteniéndolo, participando en algunos casos directamente y beneficiándose de ese proceso. No sólo tiene vínculos sino que él mismo es el hijo de un empresario que se hace millonario en los negocios estatales con la dictadura militar.

A largo plazo, ¿está planteando el macrismo una batalla por la memoria?
Sí. Justo. Y es una estrategia más inteligente. En lugar de avalar la impunidad y asumir la defensa directo de los represores, lo cual implicaría un costo político altísimo, lo que está haciendo es retrotraer la discusión a comienzos de los años 80 e intentar reinstalar la teoría de los dos demonios.

Es lo mismo que sucede en España: plantean que la memoria debe ser completa y que es cierto que hubo hechos muy graves de los represores pero que también habría que revisar los hechos cometidos por los grupos de izquierdas. La política del macrismo tiende a eso. A la igualación de las víctimas y los victimarios. Esto es algo que tiene mucha fuerza en España y que era absolutamente marginal en Argentina y que ahora comienza a cobrar fuerza gracias al apoyo gubernamental.

Entiendo que es una estrategia que busca captar a los más jóvenes. A los que no vivieron la dictadura.
Absolutamente. Lo que buscan es esta igualación con mucho trabajo ‘periodístico’, sin sustento histórico, que busca distorsionar la historia con esta igualación. Esto ha sido bastante fuerte durante los últimos tres o cuatro años en Argentina. Es decir, antes del triunfo del Gobierno de Macri. Hay una verdadera campaña de bombardeo a la población con el intento de equiparar.

El PP de Toledo blanquea a Franco en Guadamur usando a los nazis

[FMCLM – Foro por la Memoria de Castilla La Mancha: Comunicado de prensa 16 de mayo de 2016]

13226969_1108918729128503_9099830531366202887_nEl cierre de las Jornadas Visigodas de Guadamur ha permitido asistir a un nuevo episodio del blanqueo de la imagen de Franco y la frivolización de la conexión nazi con la dictadura franquista. El espectaculo de luz y sonido «Lux Gothorum», dedicado a la historia del legado godo y de los tesoros arqueólogicos encontrados en Guadamur, fue proyectado sobre los muros del castillo medieval envolviendo en música épica los rostros de Franco, Hitler, Petain y Himmler.

El texto de la presentación hacía referencia a la entrevista de Hendaya en la que Franco lograba, «con gran pericia su neutralidad en la segunda guerra mundial», y además el retorno del tesoro de Guarrazar, compuesto por coronas y ricos ajuares de tumbas góticas encontradas en esta localidad toledana. El ayuntamiento de Guadamur ha hecho público un comunicado expresando que si bien pudiera no ser conveniente hacer aparecer las imagenes de los lideres nazis, no se afirma nada que sea incorrecto y se piden disculpas.

La alcaldesa Sagrario Gutierrez ha añadido que ella «no reniega de ningún periodo histórico» y que «no habría habido protestas si Santiago Carrillo hubiera participado en las negociaciones». Las imagenes de gran tamaño del lider de las SS, Heinrich Himmler causaron estupor y sorpresa en una parte del público, pero los gritos de bravo y vivas que acompañaron el final del acto acallaron toda protesta.

La respuesta del PP de Guadamur ha sido sacar pecho ante las críticas e insistir en el papel de Franco como alguien que nos salva de la guerra y un recuperador del patrimonio histórico. La presencia nazi sería ocasional o inadecuada, pero no objeto de homenaje según el PP.

Ante estos hechos el Foro por la Memoria de Castilla La Mancha expresa públicamente lo siguiente:

1º Las Jornadas históricas sobre nuestro pasado visigodo han sido utilizadas para blanquear la imagen de Franco afirmando incorrectamente que nos libró de la guerra mundial. Olvida la sra. alcaldesa que las tropas del III Reich combatieron en suelo toledano, que unidades de la Luftwaffe tuvieron base en Escalona, Torrijos, entre otros lugares y que unidades blindadas del Heer bajo mando franquista ayudaron a la ocupación de la provincia.

2º Las Jornadas Históricas no han tenido tiempo en explicar en doce años que sí existió efectivamente una conexión nazi falangista construida sobre aspectos mitificados y pseudocientíficos de nuestro pasado visigodo.

3º En su visita a Toledo en 1940, Heinrich Himmler fue acompañado por el arqueólogo falangista Julio Martínez Santaolaya, formado en Alemania y bilingüe, miembro de la sociedad SS-Ahnenerbe (Herencia Ancestral) fundada por el propio Himmler. El objetivo de esta sociedad era la búsqueda del supuesto pasado ario difundido por toda Europa. Santaolaya era un firme defensor de la teoría de la difusion aria y de la herencia goda como elemento identificador de los «verdaderos españoles».
Tras la visita al Alcazar de Toledo, Himmler tenía previsto visitar la necrópolis visigoda de Castiltierra en Segovia, donde existió un importante asentamiento visigodo. Todas estas visitas formaban parte de un delirio nazi falangista que manipulaba la historia y pretendía justificar su visión racial de dominacion y genocidio de la que fue cómplice el régimen franquista. Cualquier acercamiento histórico al pasado visigodo que no duda en poner imágenes de Franco y de lideres nazis no debe ocultar esta realidad.

4º El ayuntamiento de Guadamur oculta en su Jornadas las conexiones historicas del régimen franquista con los nazis y no ha dudado en usar la devolución del tesoro de Guarrazar para lavarle la cara al régimen.

5º No es la primera vez que se han producido incidentes con la conexión nazi franquista en Castilla La Mancha:

  • Hace unas semanas tras un homenaje a los 190 toledanos asesinados en el campo de Gusen Mathausen, Victor Girona —del Ateneo de Toledo— publicó en ABC un artículo denunciando que se realizara tal homenaje mientras se olvidaba a los prisioneros alemanes y españoles que acabaron detenidos en la URSS, defendiendo como cuestión de conciencia el vestir el uniforme de la Wehrmacht para combatir el comunismo.
  • Dos años atrás, igualmente, se denunció públicamente la participación en la Semana Santa de Ciudad Real, de simbología nazi en una cofradia religiosa fundada por veteranos de la División Azul. Estamos ante un panorama cultural de tolerancia plena, impunidad es la palabra, con la conexión nazi falangista del franquismo, en el que políticamente a día de hoy se justifica la participación de los nazis en la guerra española y se disculpa o legitima la guerra de agresión empleando el anticomunismo como excusa.

El propio callejero de Guadamur es prueba del desprecio profundo de esa corporación municipal por los valores democráticos y del desprecio a las víctimas del fascismo. No es posible el consenso con quienes igualan a víctimas y verdugos y siguen a día de hoy legitimando el golpe, la guerra, la participación nazi y la complicidad con el nazismo en el transcurso de la guerra mundial.

6º El Foro por la Memoria de Castilla la Mancha pide públicamente la dimisión de la alcaldesa Sagrario Gutierrez y al Partido Popular de Toledo que desautorice toda muestra de apoyo y reconocimento al golpismo franquista, la dictadura y la complicidad con el nazismo y apoye la lucha democrática contra la impunidad del franquismo que permanece a día de hoy.

En Toledo a 16 de mayo de 2016
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La matanza del 13 de mayo de 1940. Un día para el recuerdo en Guadalajara

 

FMGU.- El 13 de mayo de 1940, tuvo lugar la mayor ejecución de presos antifascistas en Guadalajara. No olvidemos sus nombres y que dieron su vida por la libertad. Hasta 822 fueron asesinados en el cementerio de Guadalajara entre 1939 y 1944. En este día de recuerdo, no olvidemos que no existe ningún monumento a su memoria . La mitad de ellos aproximadamente fueron enterrados en el Cementerio Civil pero el resto fueron enterrados en el Patio de Santa Isabel fosa número 5, donde sus cuerpos fueron trasladados al osario y posteriormente destruidos. Ningún juez ni español ni argentino les va a desenterrar porque de buena parte de ellos sus cuerpos fueron destruidos y porque sus asesinatos siguen siendo considerados LEGALES para la “justicia” española:

Fusilados el 13 de mayo 1940 en Guadalajara

Aguado García, Antonio,
Alonso Puerta, Pedro,
Alonso Romera, Eusebio,
Andradas Román, Victoriano,
Arcas Barrera, Pedro,
Barranquero Moraleja, Toribio,
Barriopedro Arroyo, Juan,
Benito Fernández, Luís,
Bermejo de la Luna, Vicente,
Blanco Moreno, Jesús,
Caballero Sanz, Antonio,
Cordón Gómez, Pascual
Cortijo Cezón, Antonio
Costa Godofre, Teodoro
Costero Costero, Valentín
Écija Martínez, Pablo
Elizalde González, Emilio
Frías Crespo, Mariano
Frutos Muñoz, Joaquín
García Rivas, Antonio
González Tierraseca, Matías
Guindal Palomo, Teófilo
Gutierrez Saceda, Eloy
Hita López, Florentino
Hita Ramos, Cirilo
Lanza Morales, Joaquín
López Arcos, Juan Antonio
López Cámara, Benito
López Martínez, Juan
Luz Medel, Saturnino de
Manzano Expósito, Julián
Martínez Santamaría, Ramón S
Muñoz Guijarro, Federico
Muñoz Lucía, Esteban
Oliva de Miguel, Fernando
Paganos Domingo, Ricardo
Pareja Martínez, Mariano
Pérez López, Saturnino
Relaño Martínez, Arsenio
Río Oliva, Antonio del
Rivas Solano, Cecilio Ignacio
Roncero Frías, Mariano
Ruiz Cortés, Mariano
Ruiz Sanchez, Florentino
Sánchez Cogollor, Eugenio
Sánchez Fraile, Perfecto
Sánchez Garrido, Ildefonso
Solano Paganos, Isidoro
Soria Blanco, Juan
Tapia Serrano, Andrés
Taravillo Martínez, Román
Valdés Aguado, Cesareo
Vindel Regidor, Casimiro
Yela García, Celestino

Galeria de retratos: https://goo.gl/BFWSI7 

estadistica general guadalajara Estads-Guadalajara112-13-14-15.P65

13-05-1940 Antonio Caballero Sainz

13-5-1940 Antonio Caballero Sainz

13-5-1940 Arsenio Relaño Martinez

13-5-1940 Arsenio Relaño Martinez

13-05-1940-celestino-yela-garcia

13-5-1940 Celestino Yela Garcia

13-05-1940 Saturnino de Luz Medel

13-5-1940 Saturnino de Luz Medel

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