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Acabo de hacer una nueva versión al castellano del poema de #Nordahl Grieg, A la juventud. Rodeado de enemigos (1936). [Til ungdommen [Kringsatt av fiender] de Nordahl Grieg.

En recuerdo de Timoteo Mendieta y sus compañeros asesinados por el fascismo.

Grieg (que era sobrino del músico) fue un interbrigadista noruego. Periodista comprometido, antifascista, vino a España en 1936. Estuvo en Madrid y Guadalajara. Fue resistente contra los nazis. Escapó a Inglaterra donde luchó desde su frente de corresponsal. Murió en un bombardero británico en una misión. Está considerado un símbolo de la libertad de su país y al sacrificio de los que luchan por la vida y n defensa de la paz. Este poema, inspirado en la lucha del pueblo español contra el fascismo y a cuantos combatieron en esa lucha venidos de todo el mundo, es toda un icono nacional en Noruega. Se hizo un himno con el poema y se canta fraternalmente cuando algo aflige al país. Ah, era comunista. Esto lo cantan todos. Hasta el rey de Noruega.

A la juventud. Rodeado de enemigos (Nordahl Grieg 1936) – #Til ungdommen [Kringsatt av fiender]. Nordahl Grieg

Rodeado de enemigos
ha llegado el momento.
Entre nubes de sangre
vas a resistir

Angustiado tal vez te digas
¿con qué voy a luchar?
¿cuáles son mis armas?

Para combatir la violencia,
aquí tu escudo y tu espada,
la fe en la vida
la dignidad humana

Para ganar el futuro
defiéndela, sálvala
Arriesga tu vida
pero hazla más fuerte

Las bombas estallan
la muerte llevan
a cuanto amas y crees.
Con tu alma, detenlas,

La guerra niega la vida
pero la paz será tu legado
La marcha de la muerte
tu fe la destruirá

Persigue tus sueños,
todo lo grandioso.
Busca lo desconocido,
anhela las respuestas

Fábricas por construir
estrellas desconocidas
que la vida, ten por seguro
apenas ahora despunta

La humanidad es noble,
la tierra rica
Y si restan dolor y hambre
serán barridos

Adelante, en nombre de la vida
La injusticia será vencida
El sol, el pan y el espíritu
de todos han de ser

Será entonces cuando a las armas
quitaremos su poder.
Asegurando la dignidad humana
nacerá la paz

No vuelvas el rostro,
tiende tu mano,
a la necesidad del otro
a todos tus hermanos

Tal es nuestra promesa
de hermano a hermano
llevar el bien
a la tierra de los hombres

Y lo haremos
con la delicadeza, la ternura
y el cuidado, de quienes 
portan una criatura en sus brazos

Versión al castellano de Pedro A. Garcia Bilbao 2017

Torija, 1937

Henrik Yde: Nordahl Grieg en el Gran Danés , Gyldendal. Obtenido el 14 de septiembre de 2017 de http://denstoredanske.dk/index.php?sideId=85885

Texto en noruego

Til Ungdommen (1936)
av Nordahl Grieg

Kringsatt av Fiender,
gå inn i din tid!
Under en blodig storm –
vi deg til strid!

Kanskje du spør i angst,
udekket, åpen:
hva skal jeg kjempe med
hva er mitt våpen?

Her er ditt vern mot vold,
her er ditt sverd:
troen på livet vårt,
menneskets verd.

For all vår fremtids skyld,
søk det og dyrk det,
dø om du må – men:
øk det og styrk det!

Stilt går granatenes
glidende bånd
Stans deres drift mot død
stans dem med ånd!

Krig er forakt for liv.
Fred er å skape.
Kast dine krefter inn:
døden skal tape!

Elsk og berik med drøm
alt stort som var!
Gå mot det ukjente
fravrist det svar.

Ubygde kraftverker,
ukjente stjerner.
Skap dem, med skånet livs
dristige hjerner!

Edelt er mennesket,
jorden er rik!
Finnes her nød og sult
skyldes det svik.

Knus det! I livets navn
skal urett falle.
Solskinn og brød og ånd
eies av alle.

Da synker våpnene
maktesløs ned!
Skaper vi menneskeverd
skaper vi fred.

Den som med høyre arm
bærer en byrde,
dyr og umistelig,
kan ikke myrde.

Dette er løftet vårt
fra bror til bror:
vi vil bli gode mot
menskenes jord.

Vi vil ta vare på
skjønnheten, varmen
som om vi bar et barn
varsomt på armen!

Ocultar la realidad de las limitaciones de la democracia en España no acabará con la impunidad franquista

Timoteo Mendieta no fue un desaparecido

Pedro A. García Bilbao. // Foro por la Memoria de Guadalajara 31/08/2017

Timoteo Mendieta no fue un desaparecido. Lo que está desaparecido en el caso Mendieta en la casi totalidad de lo que se ha dicho y publicado, o en las acciones llevadas adelante para que pudiera tener un entierro personalizado y familiar, es el hecho de que fue detenido, encarcelado, juzgado, sentenciado, conducido, ejecutado y sepultado de acuerdo a la legalidad del estado franquista. Y lo que resulta aterrador es que prácticamente nadie en la esfera política española actual esté dispuesto a darse por enterado de esta realidad de fondo. 

Es sencillamente indecente ocultar los hechos y calificarlos de lo que no son. Sabemos que es difícil de asumir que la legalidad del franquismo no se cuestiona donde debe, en el Boletín Oficial del Estado (BOE), pero es algo que no se debe ocultar. La verdad, en el caso de los crímenes franquistas, es conocida; son los crímenes mejor documentados de la historia, pues el régimen construyó su propia legalidad y le dio cobertura por escrito a todas sus acciones; los Bandos de Guerra golpistas —y no impugnados a día de hoy—, consagraban el ser «pasado por las armas» a quienes se opusieran. Ahí seguimos.

No es este un caso de desaparición forzosa. No estaba desaparecido quien contaba con orden de detención, expediente carcelario, sentencia, orden de ejecución y certificado de defunción e inscripción en el registro de inhumados en cementerio establecido; lo que no tenía era una tumba individual, pues el enterramiento de los ejecutados aquel terrible día fue colectivo, si bien todo fue un espacio muy delimitado. No existía duda ninguna de su suerte final, todos los detalles de su proceso son conocidos, fechas, lugares, situación y circunstancias incluidos también los nombres de los denunciantes, los jueces, las autoridades policiales, carcelarias y militares, hasta las eclesiásticas participantes. Hasta tal punto no había dudas, que la propia familia había erigido una lápida de mármol sobre la tumba colectiva donde habían inscrito su nombre. ¿O es que a ninguno de los que han sido testigo de los trabajos de exhumación les ha llamado la atención la existencia de esa lápida?

Ha habido en fechas recientes un día internacional dedicado a la Desaparición forzosa y se ha evocado por escrito a Timoteo Mendieta ¿Cómo es posible que se ponga como ejemplo de crimen de desaparición forzosa a quien no fue objeto de ese crimen? De otros crímenes sí, pero desde luego no de desaparición.

No vamos a hacer un juicio de intenciones, pero si podemos ver hechos y tratar de ver cuales son sus antecedentes, su contexto y sus consecuencias. Ocultar la realidad de las limitaciones de la democracia en España no acabará con la impunidad franquista, que a lo que parece es la base misma sobre la que se construye la legalidad española actual.

Hay un hecho incontrovertible. Todo el proceso que llevó a la muerte por fusilamiento de Timoteo Mendieta es considerado legal por el estado español pues la legalidad franquista no es cuestionada. Se habla de Timoteo Mendieta como víctima, pero legalmente no tiene tal consideración; fue un reo acusado, juzgado y sentenciado como criminal. Siendo considerado legalmente como criminal juzgado fue ejecutado y enterrado, y con la de ejecutado legalmente le fueron devueltos sus restos a su familia por una entidad privada. Y resaltamos lo de entidad privada.

¿Cuál es el papel del estado español en la recuperación por la familia de los restos de Mendieta? Lo único que ha habido es una actuación del juzgado en los términos marcados por el tratamiento de apertura de fosas comunes legales en los cementerios establecidos. No se ha investigado un crimen, no hay tal crimen para la justicia y la ley española. Una fosa común normalizada en un cementerio, cuenta unas garantías para su apertura por cuestiones de salud pública; los ayuntamientos precisan de luz verde de sanidad o del juzgado para abrir una fosa común, para poder proceder, por ejemplo a un traslado de restos, porque lo autorizado en Guadalajara es un traslado de restos mortales de una tumba a otra, asumiendo una entidad privada los costes de identificación de restos. Las actuaciones entre el juzgado argentino y el español, lo único que han hecho es desbloquear administrativamente las pegas que el ayuntamiento de Guadalajara ponía por motivos que se pueden calificar de rechazo ideológico a estos temas.

En Guadalajara fueron ejecutadas como Timoteo Mendieta muchos cientos de personas, cientos murieron en la cárcel por las condiciones de encarcelamiento, la práctica totalidad tampoco son desaparecidos; hay documentación sobrada para acreditarlo. Los que sí fueron asesinados sin rastro documental alguno, los estamos rastreando en condiciones muy difíciles y, vaya, resulta que los que sí sufrieron condiciones de «desparición forzosa» no merecen la atención de ningún medio de comunicación ni, por supuesto, la del estado y las fuerzas políticas. ¿Qué ocurre por tanto? ¿Será que todo esto es extraordinariamente incómodo para la realidad política y social española actual? ¿No será que resulta muy funcional para mantener las cosas como están, reducir todo esto a un simple problema familiar, íntimo, que se pueda resolver privatizando las acciones y «despolitizandolo todo»? No son solamente los nostálgicos del franquismo, o los post-franquistas los que están en contra de todo esto, también hay una falsa izquierda a la que todos estos temas les preocupan porque permiten ver sus imposturas y falsedades. Para algunos es mejor la lágrima fácil, el tratamiento superficial, emotivo, íntimo, sin perspectiva.

Debemos añadir otro hecho. La mal llamada Ley de Memoria —no se llama así—, fue votada mayoritariamente por los partidos allí representados y no cuestiona la legalidad franquista —y con ello la consideración como criminales de todas las personas juzgadas por la dictadura—. Esta Ley fue creada como un cortafuegos para intentar contener las contradicciones. Tuvo muchos cómplices. Las leyes de memoria autonómicas que han ido proliferando desde entonces siguen en esa línea, no entran en temas centrales —legalidad franquista, tribunales y sentencias reconocidos, olvido del robo y expolio a las víctimas—, bien porque es competencia del estado central, bien porque se centran en aspectos secundarios sin entrar en el fondo de la cuestión.

Otro hecho. No ha sido el estado español a través de la administración de Justicia quien ha abierto la tumba de Mendieta, no ha sido el juez quien como fruto de un procedimiento de investigación de un delito ha ordenado la apertura, ni son forenses habilitados los que han intervenido, no han sido fondos del estado los que directamente han sostenido las actuaciones, el juzgado no garantiza cadena alguna de custodia, ni la seguridad del transporte, ni el actual paradero; para qué hablar de la suerte y derechos los otros cuerpos y de sus familiares o, peor aún, de todos aquellos que no dejaron familia y que no cuentan con la protección del ministerio público, ninguno de esos casos cuenta con garantías legales sobre su suerte.

Podemos por tanto afirmar, que el caso Mendieta ha contado con un tratamiento que ha hecho invisible el hecho de que las víctimas de la dictadura no son víctimas reconocidas, que se ha dado una calificación errónea a la situación, y que todo ello ayuda a que se le oculte a la opinión pública que el estado español democrático considera legales los tribunales y sentencias y por tanto como criminales a los condenados. No hay voluntad ninguna observable en las Cortes para resolver esta situación. A los hechos me remito. La ley votada en la Generalitat sobre la anulación de sentencias y tribunales franquistas sí ha supuesto una diferencia, pero es un brindis al sol, pues la competencia efectiva es del estado central y quienes la votaron en el Parlament ni quieren hablar del asunto en Madrid. Deberíamos reflexionar todos sobre esto; no es algo sin importancia, es nuestra dignidad colectiva como sociedad democrática la que está en juego, trasciende desde luego las actuaciones concretas en torno a la suerte de los restos de Timoteo Mendieta y de sus compañeros de infortunio. Ha pasado la inmensa cantidad de ochenta años y vemos como un avance que nos hayan consentido que unos hijos hayan podido enterrar a su padre. ¿cómo es posible que estemos así todavía?

Esta es la situación. La verdad, ocultada; la Justicia, burlada; la Reparación, mínima, si acaso, íntima y personal para quien no reclamaba más que el derecho a una tumba personalizada. No es esto el caso Mendieta, es el caso de España, un país en el que las dificultades para lograr Justicia y Reparación son inmensas, pues es inmensa la madeja de ignorancia, prejuicios, miedos, pero donde, sobre todo, las complicidades están muy extendidas.

foto.meiras

Comunicado de Prensa:

«La situación actual del Pazo constituye una humillación colectiva intolerable.

Por la Ilegalización de la Fundación Franco y expropiación forzosa del Pazo de Meirás».

[10 de agosto de 2017 FEFM] La Federación Estatal de Foros por la Memoria expresa públicamente su pleno apoyo a la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica da Coruña (CRMHC) en su denuncia de la situación del Pazo de Meirás, que permanece expoliado por la familia del dictador y cuya gestión se encuentra en manos de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF). Igualmente denunciamos que si se ha llegado a esta situación se debe a la impunidad franquista sobre la que se sustenta el actual régimen del 78 y que cuenta con múltiples complicidades. La situación actual del Pazo constituye una humillación colectiva intolerable.

La posición de la Federación se resume en los siguientes puntos:

  1. El actual dominio de los Franco sobre el Pazo se debe a actuaciones de fuerza y coacción de la dictadura, un verdadero expolio hasta hoy impune que no puede seguir siendo aceptado.

  2. El Pazo de Meirás, pazo que fuera de Doña Emilio Pardo Bazán y al que se sumaron tierras de otros vecinos en un contexto de coacción y terror, debe volver al pueblo.

  3. Consideramos que no se debe pagar indemnización alguna a quienes hicieron su fortuna y ocuparon propiedades gracias a su relación personal con el dictador.

  4. No se debe caer en el error de considerar que el problema consiste solamente en el estilo de uso de la propiedad o la identidad de sus gestores, lo central aquí es la persistencia del abuso y el expolio hasta el día de hoy.

  5. Es imprescindible la expropiación forzosa sin indemnización del Pazo y la Ilegalización de la FNFF.

  6. Las únicas personas que deben ser indemnizadas son las víctimas del expolio.

  7. Pleno apoyo a la constitución de una «Xunta pola devolución do Pazo de Meirás ao patrimonio público»

Las declaraciones del presidente de la Xunta de Galiza, Sr. Feijoo, y las del ministro del Interior, sr. Zoido, en el sentido de que se mostraran vigilantes para impedir actuaciones en defensa del fascismo, consideramos que lejos de constituir un aviso de la inmediata ilegalización de la Fundación Francisco Franco (FNFF), constituyen un engaño más a la ciudadanía. Los estatutos de la FNFF no han sido denunciados por la fiscalía, ni por los servicios jurídicos de la Xunta, ni por los del Ministerio del Interior. Le basta a la FNFF con cumplir con los límites expresados en sus estatutos para llevar la gestión y actividades del Pazo de Meirás dentro de la ley. Lo que ha provocado las declaraciones engañosas de la presidencia de la Xunta y de Interior, no es otra cosa que el que se haya hecho pública la presencia de la fundación en lugar tan simbólico como el Pazo de Meirás.

Al entrar la FNFF en la gestión, se han mostrado en toda su crudeza las contradicciones sobre las que se basa el actual régimen, lo que sí ha causado alarma en el ámbito del gobierno, la Xunta y el propio Partido Popular, muy deseosos de mantener en un discreto segundo término su clara defensa de la dictadura franquista y el papel, a su juicio positivo, de ésta en la formación del actual régimen.

Si fuese delito la apología del franquismo, no ya la Fundación Francisco Franco, sino la misma Casa Real tendría que haber sido procesada hace tiempo, pues son innumerables las declaraciones públicas de apoyo al dictador y al golpe de estado del 18 de julio por parte de la Casa Real y absolutamente inexistentes declaraciones suyas de condena explícita o de apoyo a las víctimas de la dictadura. Es este el contexto en el que se explican las declaraciones del sr. Zoido quien con su torpeza habitual, ha anunciado contactos directos entre Interior y la Fundación Francisco Franco para reconducir la situación, entendemos que para intentar persuadirles sobr la necesidad de adoptar un perfil más bajo y discreto.

El mantenimiento del Pazo de Meirás en manos de los Franco y la presencia de la FNFF en su gestión no pueden ni deben seguir. Es absolutamente preciso que se ponga fin a esta situación que ejemplifica las limitaciones del actual sistema democrático. Es imprescindible que las fuerzas políticas democráticas coordinen sus fuerzas, no ya para condenar el franquismo, sino para declarar aquel régimen como ilegal e ilegales las entidades que a día de hoy lo defienden y se sigan beneficiando de los atropellos y expolios que cometió la dictadura franquista.

La Federación estatal de Foros por la Memoria llama a adoptar medidas inmediatas y directas a los concellos y al Parlamento gallego, sometiendo en sus plenarios las iniciativas siguientes:

1º Declaración pública en los concellos al menos de A Coruña y de Sada de denuncia y nulidad en el territorio de sus concellos del Bando de Guerra golpista proclamado ilegalmente en 1936 y por tanto de las medidas legales posteriores que llevaron a la destitución y asesinato de sus regidores legales. No se tienen competencias legales en los concellos para anular leyes, pero se pueden hacer declaraciones de rechazo y denuncia de situaciones injustas.

En este orden proponemos que el concello de Sada desconozca como inexistente las actuaciones claramente ilegales del concello golpista y de las otras instituciones que llevaron al expolio del Pazo de Meirás y de las tierras y propiedades adyacentes, procediendo a la inmediata ocupación del terreno del Pazo. Si la fiscalía del estado, la Xunta o el gobierno central desean seguir defendiendo la vigencia actual de las leyes y actuaciones golpistas que lo hagan pública y abiertamente, en la seguridad que el debate público así suscitado devendrá letal para la ocultación de la impunidad. Esta es una batalla que la opinión pública puede ganar si se actúa con firmeza e ideas claras.

2º Formación de una Comisión pública promovida por los concellos que permita a las víctimas del expolio económico franquista denunciar los robos de tierras, propiedades y caudales al objeto de determinar su identidad, magnitud, responsables dolosos y situación actual de los bienes expoliados.

Expresamos públicamente nuestro pleno apoyo a la creación de una «Xunta pola devolución do Pazo de Meirás ao patrimonio público» un objetivo importante que no debe hacernos olvidar la necesidad de realizar actuaciones en defensa de las víctimas del expolio franquista y que vayan encaminadas a poner fin a esta nueva humillación colectiva a la que la familia Franco pretende someter al pueblo gallego.

La Federación Estatal de Foros por la memoria.

Est film permite ver a la aviación italiana fascista en su actividad en España, está rodado en la base aérea de Garrapinillos, junto a Zaragoza, en 1937. Es un documento de gran interés pues se puede visualizar el carácter de la intervención militar en España en 36-39. Se trata de un verdadero ejército de invasión. El film muestra el material de guerra en uso, los soldados, etc. El documental va a acompañado de otros dos rodados en 40-42 y en los cuales se observa el mismo material italiano de 36-39 en operaciones.
En el minuto 7.52 del segundo video sale el as franquista Garcia Morato.





En el curso organizado por la UNED a inicios de este verano sobre la batalla de Guadalajara, uno de los conferenciantes, militar e historiador militar, entre otras cuestiones más que discutibles se permitió afirmar que las tanquetas Ansaldo no se llamaban así. Claro, se llamaban Fiat Ansaldo CV L35. Volveremos sobre su intervención

Fiat Ansaldo Carro Veloce Ligero — 35 CV L35 —

A la derecha, una tanqueta Fiat Ansaldo CV L35 1935

Más material italiano

Más detalles

Film de propaganda italiana 1940. Es el mismo material usado en España.

Material aéreo

 

81 aniversario de la Sublevación fascista en Guadalajara

GUADALAJARA, LOS CUARTELES SE SUBLEVAN

21/07/2107.- Óscar de Marcos (FMGU)

Guadalajara era una provincia netamente tradicionalista, había sido feudo del Conde de Romanones, pero con escasa presencia falangista. En el verano del 36 albergaba unos cuarteles militares claramente divididos en cuanto a su lealtad a la joven Republica se refiere. Era vital para Emilio Mola que la provincia se sublevara, para así facilitar, por su cercanía a Madrid, que las columnas de Navarra y Zaragoza llegaran a la capital de la Republica. La realidad en Guadalajara y su provincia, fue otra.

Guadalajara del primer tercio de siglo era una provincia dominada por las políticas clientelistas de Álvaro Figueroa y Torres Mendieta, conde de Romanones, aunque durante los últimos años, los obreros de la provincia habían comenzado a organizarse y a reclamar mejoras en sus condiciones laborales. Se produjeron algunas huelgas y conflictos en industrias resineras y en salinas, algunos ayuntamientos habían comenzado a realizar rotulaciones de tierras y a reclamar trabajo para sus vecinos. Además, en la capital, las importantes industrias de “La Hispano” y “La Pizarrita” habían realizado varios paros y movilizaciones. Viendo peligrar el estatus social establecido, algunos terratenientes comenzaron a sentirse amenazados y a responder, en algunos casos, de forma violenta.

El triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936 propició la descomposición de los partidos tradicionalistas, dando paso así a que los más jóvenes conservadores se radicalizaran y formaran las primeras “falanges” de la provincia que, aunque poco numerosas, fueron muy conflictivas, poniéndose junto a jóvenes de Acción Popular, al servicio de la patronal para favorecer el conflicto entre patronos y obreros, con el fin de provocar una intervención militar.

Nada pudo justificar el golpe militar de julio del 36. Guadalajara fue una provincia con total ausencia de incidentes de carácter anticlerical o revolucionario, y los que se produjeron tuvieron el sello de las acciones violentas de elementos incontrolados de derechas. El 14 de abril de 1936 un grupo de ultraderechistas asalta el Ayuntamiento de Brihuega enfrentándose a los vecinos del pueblo. Previamente se habían producido enfrentamientos en municipios como Auñón, Mantiel o Imón. El mismo 14 de abril, en la capital alcarreña, durante el desfile militar de celebración del aniversario de la Republica, se producen gritos fascistas y un ataque al bar La Tropical.[1] Además, durante la primavera del 36 eran asesinados en la provincia dos carteros rurales sindicalistas, Víctor Bernáldez y Francisco Gonzalo, este último presidente de la Casa del Pueblo de Sigüenza.[2] El gobernador civil de Guadalajara, Miguel Benavides que era conocedor de las ansias subversivas de algunos militares, comunica al Ministerio de Gobernación la conveniencia de trasladar o detener a diversos militares acantonados en Guadalajara dada su marcada desafección a la Republica.[3] 

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José Rubio García, capitán de la Guardia Civil, es liberado de un cautiverio en el que fue torturado, véanse las heridas sufridas en su rostro. Foto: AGA

Los planes de los militares golpistas situaban a Guadalajara como pieza clave en el devenir de la sublevación militar. Mola establecía que 24 horas después de iniciado el golpe, las columnas que llegarían del norte deberían concentrarse en la capital alcarreña para caer sobre Madrid. Consideraba también que si el transporte por ferrocarril fuese posible, un fuerte destacamento llegaría a las inmediaciones de Guadalajara lo antes posible con la misión de ejercer una “extrema vanguardia”.[4]

El 2 de julio llega a la prisión militar de Guadalajara el ex teniente-coronel Anselmo Loscertales, condenado por su actuación durante los actos de celebración del aniversario de la Republica Española en Zaragoza. Un día después, diversos militares de Guadalajara, miembros de la Comandancia Militar, la Escuela de Pilotos y Observadores de Vuelo, el Regimiento de Aeroestación, el Colegio de Huérfanos, la Maestranza y Parque de Ingenieros y de la Clínica Militar, visitan a Loscertales y otros militares recluidos por traición en la prisión militar de Guadalajara y acuerdan crear una Junta Militar presidida por el comandante de ingenieros, Rafael Ortiz de Zarate, y completada por los capitanes José Mª Robles, Luis Javaloyes, Luis Casillas y el teniente José Burgos.[5]

Durante esos primeros días de Julio, también visitó Guadalajara el general Emilio Mola. Con el pretexto de visitar a unos familiares se reunió con varios mandos militares para darles las últimas consignas.[6] La decisión estaba tomada, la duda sería conocer el nivel de lealtad de la tropa, algo que no quedaba tan claro.

El gobernador civil de Guadalajara, Miguel Benavides, plenamente informado de los planes militares gracias a confidentes leales dentro de la tropa militar, comunica el 17 de julio al comisario de vigilancia y al teniente coronel de la Guardia Civil del destacamento de Guadalajara, Ricardo Ferrari, que extremen la protección de lugares públicos y que efectúen un seguimiento sobre significados personajes de filiación fascista.[7] Acuerdan además concentrar a la Guardia Civil en la capital, abandonando los cuarteles del medio rural.[8] Por la tarde de ese mismo día 17 llegan a Guadalajara noticias confusas de que algunas guarniciones militares se han sublevado en África. Los obreros de la capital se reúnen en la Casa del Pueblo y acuerdan declarar huelga general al menor síntoma de sublevación del ejército.

El día 18 de Julio, siguen llegando a la prisión alcarreña militares arrestados en otras provincias, entre los que se encuentran el contralmirante de la Armada, Ramón Fontela Maristany[9], el general González de Lara[10] y el general Emilio Barrera.[11]

En la noche del 19 de Julio sale de Pamplona una columna motorizada comandada por Francisco García-Escámez la cual estaba compuesta por medio batallón “Montaña Sicilia” y otro medio “Regimiento América” completados por dos compañías de requetés y un centenar de voluntarios falangistas.[12] Al llegar a Logroño se encuentran con una considerable resistencia por parte de la población civil riojana, lo cual retrasó considerablemente la marcha de la columna. Ese mismo día mientras que los destacamentos militares muestran ante el gobernador Benavides su lealtad a la Republica, el coronel de Aeroestación, Francisco Delgado, envía una avanzadilla compuesta por los capitanes Palacios y Arroyo, destinada a contactar con la columna de García-Escámez, sin lograrlo finalmente. Los capitanes, se internaron en la provincia de Soria, siendo detenidos en la población de Almazán y liberados horas más tardes por el gobernador de Soria, Benito Artigas Arpón. Otra expedición parte dirigida por el capitán Robles, a la cual se unen elementos obreros recelosos de estos movimientos. No logran tampoco contactar con la “columna fantasma” pero si traen noticias de ciertos sucesos ocurridos en Budia.

En el pueblo de Budia, situado a unos 45km de la capital, un grupo de jóvenes falangistas asaltaron el día 19 de julio el cuartel de la Guardia Civil[13] apoderándose de todas las armas. Seguidamente se dirigen a unas fincas cercanas al vecino pueblo de Brihuega y se enfrentan a los campesinos que habían incautado algunas tierras, siendo respondidos por estos, los falangistas huyen, en el camino se cruzan con el concejal de Budia Pablo García Alcalde y lo asesinan.[14] El Gobernador Civil envía al comisario de la Guardia Civil, Joaquín García Granaus, el cual realiza unas 30 detenciones, regresando a la capital en la madrugada del día 21.

Al tiempo que los dirigentes golpistas pretendían mostrar su total adhesión a la Republica, algunos militares leales trasmitían en secreto sus verdaderas intenciones. Los representantes del Frente Popular, Gregorio Tobajas, Marcelino Martín y Serrano Batanero se reúnen con el coronel Delgado y este les asegura su fidelidad a la Republica. A pesar de ello, el gobernador civil, que estaba bien informado, comunica al teniente de la Guardia Civil, Ferrari, que organice la defensa del edificio del Gobierno Civil y de otros puntos estratégicos.
Ricardo Ferrari, que había sido instigado por los componentes de la Junta Militar para que secundara el golpe, no lo tenía claro. En los cuarteles el capitán González y el sargento Tena intentan apaciguar las ansias golpistas. En la Prisión Provincial el coronel José Ojeda comunica a sus superiores su decisión de estar al lado de la Republica y en el Colegio de Huérfanos el comandante de Artillería Enrique Mateos es el que se niega a sumarse al golpe, siendo detenido y golpeado.[15]
Mientras, en la fábrica de aviación “Hispano” los trabajadores paran máquinas y desmontan los trenes de aterrizaje de los aviones, haciéndolos inservibles para un inmediato servicio.

En la tarde del día 20, a la vez que llegan noticias del fracaso del golpe en Madrid, un impetuoso Ortiz de Zarate se erige como máximo responsable del golpe militar y ordena que todas las tropas se acuartelen en el Cuartel de la Maestranza.

Durante la mañana del día 21, las fuerzas que custodiaban el Gobierno Civil, confiadas, se fueron a descansar. Poco más tarde, y después de redactar su informe sobre la intervención en Budia, también se retira el comisario Joaquín García Granaus, quedando en el edificio el capitán de la Guardia Civil, José Rubio, el secretario de la UGT, Gregorio Tobajas y algunos obreros armados. Horas más tarde, el ministro de la Guerra, Santiago Casares Quiroga telefonea al coronel Delgado exigiéndole explicaciones concretas sobre la lealtad de la tropa en Guadalajara, este le tranquiliza diciendo que “el Regimiento está al lado del Gobierno”.[16] Un grupo de obreros llega al cuartel de la Guardia Civil con la intención de que le sean entregadas armas, Ferrari duda, en un primer momento acepta la petición pero es duramente criticado por los comandantes Pastor y Cabello, el capitán Carazor y el teniente Vázquez, y en vistas de tal oposición, niega las armas a los obreros.
Al medio día llegan noticias de la sublevación de Alcalá de Henares. El capitán Rubio llama desde el Gobierno Civil al cuartel y no contesta nadie. A los pocos minutos el edificio del Gobierno sufre una lluvia de disparos resultando herido el guardia Riera. Desde el edificio contiguo, el capitán de la Guardia Civil, Espinel, niega la ayuda a los sitiados[17] que pueden aguantar poco tiempo el ataque. El coronel Ortiz de Zárate junto a los capitanes retirados por la “Ley Azaña” Bastos y Palanca[18] asaltan el despacho del gobernador civil, golpean violentamente al capitán Rubio y detienen a Miguel Benavides, son interrogados por Fernando Palanca y Antonio Bastos y finalmente recluidos en el Cuartel de San Carlos, donde escuchan a un oficial ser asesinado por enfrentarse a los golpistas.[19] Coordinadamente, otros militares toman el Ayuntamiento, la Casa del Pueblo y la Prisión Militar, liberando a los militares Barrera, González Sanz, Fontela… y a un grupo de falangistas, al tiempo encarcelan al director de la Prisión, el Sr. Ojeda. En el Cuartel de la Maestranza se producen algunos enfrentamientos con soldados leales a la Republica siendo reducidos y detenidos los gubernamentales. La mayoría de los guardias civiles se niegan a secundar el golpe, quedando recluidos en los calabozos del cuartel.
Una vez reducida toda resistencia en el edificio del Gobierno Civil, el ex capitán Antonio Bastos Ansart se hace cargo de un nutrido grupo de falangistas para atacar las bolsas de resistencia de la Casa del Pueblo y el Ateneo. Félix Valenzuela[20], a la sazón diputado a Cortes y jefe provincial de la CEDA se hace cargo del Gobierno Civil y Fernando Palanca, desde el edificio de Teléfonos intenta incesantemente el contacto con la “columna García-Escámez”. Durante esa tarde se realizarán más de 500 detenciones de elementos obreros y leales a la República y se redacta una lista de unas 57 personas a los que se debería asesinar inmediatamente.[21] Valenzuela, desde el Gobierno Civil, comunica la destitución y ordena la detención de todos los ayuntamientos del Frente Popular de la provincia. Un destacamento de la Guardia Civil al mando del teniente de Ingenieros Rodríguez Barranquero ocupa el Ayuntamiento; de Correos y Telégrafos, donde los trabajadores inútilmente intentan bloquear las puertas, se hizo cargo el comandante Manuel Aguilar; de la Central de Teléfonos, una vez tomada, se hizo cargo Fernando Palanca y de la Cárcel el comandante Natalio S. Roque. Totalmente controlada la ciudad, el coronel Delgado redacta el Bando por el cual se declara el Estado de Guerra.

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Dos milicianos acompañan a un soldado leal (C) que había sido detenido por no sumarse a la sublevación, este se distingue por el lazo rojo en su brazo izquierdo. Foto: AGA

En números, según las declaraciones más optimistas, los sublevados habían logrado movilizar, entre falangistas, tradicionalistas y militares unos 900 combatientes, muchos oficiales lucharon como simples soldados al no poder controlar la tropa la totalidad de la ciudad. Ortiz de Zárate instala una línea defensiva en torno al puente sobre el Rio Henares y sus terreras, entrada natural a Guadalajara desde Madrid, dejando los edificios de los talleres del Cuartel de Globos[22] defendido por un grupo de guardias civiles que pronto se unen a las tropas leales que llegarían de Alcalá a sofocar el golpe.
El día 22, a primera hora de la mañana, la aviación leal comienza a lanzar, en un primer momento, pasquines invitando a la rendición[23], posteriormente, los cuarteles serían bombardeados por la aviación y la artillería gubernamental. Las tropas leales (unos 4.000 soldados y 20 piezas de artillería) capitaneadas por Puigdendolas[24], tras superar sin problemas el Cuartel de Globos y el obrero Barrio de la Estación, chocan con los defensores del puente sobre el Henares[25] el cual había sido preparado para la demolición en caso de necesidad. Las tropas sublevadas provocan numerosas bajas entre los guardias civiles y de Asalto que se tienen que replegar hasta la llegada de los blindados.[26] Al tiempo, Puigdendolas ordena un ataque combinado desde la carretera de Chiloeches, justo al otro lado de la ciudad, mucho más propicia para tal fin al no tener que superar ningún obstáculo orográfico como era el rio y las terreras del Henares. Ambrosio Ristori capitanearía a los Guardias de Seguridad y Asalto.

El comandante Ambrosio Ristori organiza la retirada de los obstáculos colocados por los sublevados en el puente sobre el rio Henares. Foto: AGA

El comandante Ambrosio Ristori organiza la retirada de los obstáculos colocados por los sublevados en el puente sobre el rio Henares. Foto: AGA

Palanca logra por fin contactar con la columna de García-Escámez y le ordena marchar urgentemente sobre la ciudad, donde la situación para los sublevados es ya desesperada, este, a pesar de encontrarse aún en la localidad soriana de Almazán a una distancia de más de 130 km., decide continuar su marcha.
Llegan más tarde, procedentes de Madrid las tropas de Cipriano Mera, este rechaza las ordenes de Puigdendolas de presionar por el puente y ayudados por vecinos de Guadalajara vadean el rio por una zona somera en torno a la zona conocida como “Vado Aceña”[27], desde allí irían reduciendo las exiguas defensas sublevadas dispuestas en torno al “Cerro del Pimiento”, Campo de Futbol, Paseo de las Cruces y Prisión Provincial, donde liberan a los presos, algunos de los cuales se unen a los milicianos de Mera[28]. Quedan ya pocos focos de resistencia, y los militares que no se han rendido a primeras horas de la tarde, se recluyen en el Cuartel de Aeroestación y otros contados edificios, algunos se suicidan. En un par de horas las tropas leales logran penetrar en dicho cuartel deteniendo al coronel Francisco Delgado Jiménez junto a otros oficiales entre los que se encuentran González de Lara, Barrera, el almirante Fontela y el coronel de Infantería José Candeira, al tiempo liberan a los militares leales que habían encerrado, además de a capitán José Rubio y al gobernador Benavides. Una vez liberado el Cuartel de Aeroestación, las tropas leales se dirigen al cuartel de la Maestranza que es liberado con poco esfuerzo. Se dirigen posteriormente al cuartel de la Guardia Civil, cuerpo que en su mayoría había asistido de forma pasiva a todo lo ocurrido, se ofrecen sin resistencia a las tropas gubernamentales. El poder legal había sido reestablecido y los golpistas encarcelados.

La columna de García-Escámez en la noche del 22 de julio, había llegado ya a la localidad de Mirarlo, apenas a 40 km de Guadalajara, pero era demasiado tarde para los intereses de los sublevados. La ciudad había sido ganada hasta el final de la guerra para la causa gubernamental. Se cerraba así unos días convulsos en el que se produciría un incierto número de bajas.

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Guardias civiles, guardias de asalto, ejercito leal y milicianos celebran la derrota del golpe militar en la ciudad de Guadalajara. Foto: AGA

[1] Semanario Abril 18 de Abril de 1936. El bar “La Tropical” era el centro de reunión de las personalidades más “progresistas” de la ciudad, mientras que los reaccionarios se reunían en “El Casino”. Durante estos sucesos fue procesado el industrial Eduardo López.

[2] Paramio C., García Bilbao X. y García Bilbao P. “La Represión Franquista en Guadalajara” Ed. Silente, Pág. 23. Víctor Bernáldez fue asesinado en Moratilla de Henares el 11 de marzo de 1936 mientras que Francisco Gonzalo seria asesinado en Sigüenza el 13 de Julio del mismo año.

[3] AHN FC-Causa General. Leg. 1519 Exp. 1. Pieza anexa sobre los procesos republicanos realizados a raíz del golpe militar de Julio del 36.

[4] Cierva, R. de la. Historia de la Guerra Civil Española, Tomo I, pág. 264

[5] Arrarás Iribarren, J. Historia de la Cruzada Española. Vol. V Tomo XIX. Pág. 40

[6] Cobos, E. Historia del Movimiento en Guadalajara, pág. 3. Memorias no publicadas.

[7] AHN FC-Causa General. Leg 1519. Exp. 1

[8] Op. Cit. Arrarás, pág. 42

[9] Fontela había sido arrestado en Madrid

[10] González de Lara, fue arrestado en Burgos por orden del director general de Seguridad, José Alonso Mallol. Era partidario de la sublevación contra el gobierno de la República y estaba implicado en la conspiración. Unos meses antes, en el mes de abril, se habían formado en Burgos dos juntas clandestinas: una civil, dirigida por el general Fidel Dávila Arrondo, y otra militar, dirigida por el general González de Lara, que será el verdadero alma de la conspiración golpista en Burgos.

[11] El 31 de marzo de 1934 viajó a Roma en representación de la Unión Militar Española, junto a Antonio Goicoechea de Renovación Española y Antonio Lizarza y Rafael de Olazábal de los carlistas, para entrevistarse con el primer ministro de Italia Benito Mussolini y el mariscal Italo Balbo con la intención de conseguir ayuda en armas (20.000 fusiles, 20.000 granadas de mano y 200 ametralladoras) y dinero con el fin de derrocar a la República Española. El 13 de julio de 1936 fue detenido en Barcelona y conducido a la prisión de Guadalajara, desde donde pudo evadirse refugiándose en la Embajada de la República Francesa haciendo valer su condición de caballero de la Legión de Honor, dirigiéndose a Burgos, donde fue nombrado presidente del Tribunal Superior de Justicia Militar en los territorios sublevados hasta enero de 1939 cuando pasó a la reserva.

[12] VV.AA. Historia general de España y América, Volumen 17 Pág. 326

[13] Dicho cuartel no disponía de guardias debido a que habían sido acantonados todos en Guadalajara por orden del gobernador.

[14] Pablo García Alcalde era concejal de Budia, miembro de la Casa del Pueblo.

[15] AHN FC-Causa General 1519. Declaración de Ricardo Ortega.

[16] Op. Cit. Cobos, Emilio. Pág. 6

[17] AHN FC-Causa General 1519. Declaración de Miguel Benavides.

[18] Fernando Palanca llegó a ser alcalde de Guadalajara durante los años 1927 y 1928

[19] AHN FC-Causa General 1519. Declaración de Miguel Benavides.

[20] Valenzuela fue encarcelado durante algunos meses en la ciudad de Villa Cisneros (Dajla, Sahara Occidental) por haber estado implicado en el intento de golpe de estado de Sanjurjo en Agosto de 1932

[21] Diario La Libertad, 1 de Agosto de 1936. Pág. 5. Entrevista a Antonio Cañadas.

[22] Situados en el actual barrio de “Los Manantiales”

[23] Conde, Amparo. Relatos de Paruchy. Pág. 235. Memorias de Amparo Conde Gamazo, poetisa natural de Guadalajara
[24] Ildefonso Puigdendolas tras sofocar certeramente la sublevación en Alcalá de Henares (Madrid) se dirige a Guadalajara donde será el protagonista, junto a Cipriano Mera de restituir la legalidad en la capital alcarreña.

[25] Es la construcción más antigua que conserva la ciudad (S. X), uno de los pocos puentes andalusíes conservados actualmente en España. Se identifica la obra con los programas constructivos de Abd al-Rahman III. El 3 de junio de 1931 el puente fue declarado Monumento Histórico Artístico.

[26] En esta ocasión se emplearían los modelos Bilbao

[27] El paraje conocido como Vado Aceña se situaba cercano al actual barrio de Los Manantiales, y conectaba a la ciudad con los campos de labor de dicha zona con un pequeño puente artesanal construido de madera, que en época estival se asentaba sobre una zona somera del rio

[28] Mera, Cipriano. Guerra, exilio y cárcel de un anarcosindicalista. Confederación Sindical Solidaridad Obrera. Pág. 37

Artículo publicado en:
http://www.memoria-antifranquista.com/webvella/biblio/MAF17-cast.pdf

valdes-aguado-cesareo-hÓscar de Marcos, (FMGU).. Cesáreo Valdés Aguado nació en Millana (Guadalajara) en Febrero de 1901, se tituló en magisterio a los 20 años. Impartió magisterio en las escuelas de El Recuenco en Cuenca y Pozo de Almoguera, Valtablado del Rio y Ocentejo en Guadalajara. En noviembre de 1930, por oposición, es nombrado maestro propietario de la escuela de niños de Gallegos-Barlovento (Sta. Cruz de Tenerife).

En noviembre de 1931 volvió a Guadalajara para tomar cargo de la escuela de niños de Illana. En abril de 1932 el inspector jefe de 1º Enseñanza, Gabriel Vera y Oria pudo apreciar “la acertada organización de su escuela, su competencia y memorias presentadas”, quedando plenamente satisfecho con su labor docente, fue aprobado en sus prácticas de opositor y pronto sería nombrado oficialmente maestro propietario de las citadas escuelas.

En octubre de 1934 se casó con la también maestra, Josefina Yanguas Cano, en Madrid. Josefina también impartiría clases en Illana, trasladándose a Cogolludo finalizada la guerra.

Se afilió a la F.E.T.E. siendo uno de los dirigentes de la U.G.T. local durante la guerra colaborando en la creación de la Casa del Pueblo, así como la cooperativa agrícola, una cooperativa en la que participaron más de 400 vecinos del pueblo de un total de unos 1800 habitantes. La colectividad de Illana estaba conformada en forma de cooperativa y regida por un Consejo de Administración del cual formaba parte Cesáreo. Puso en marcha la abandonada almazara de aceite. Cesáreo Valdés puso especial interés en un proyecto para construir un canal que facilitara los planes de regadío en la vega del Tajo, a su paso por Illana.

En su labor docente ayudó a educar y alfabetizar a la población obrera local impartiendo clases para adultos durante la noche, de forma no reglada. Y colaboró a que los libros que las Misiones Pedagógicas llegaran a Illana.

Especialmente sensibilizado con las necesidades de los más jóvenes, colaboraba a la alimentación de los infantes de las familias más necesitadas del pueblo.

Los últimos días de la guerra le sorprendieron en su pueblo natal, Millana, donde fue detenido junto a otros ocho vecinos de la zona a mediados de abril de 1936. Fue trasladado a Guadalajara junto a los siguientes detenidos: Pedro Écija Guindo, Andrés Ibáñez Aranda, Miguel Lozano, Pantaleón Calvo Guerrero, Juan Gil Ruiz, Carlos Gil Grande, Maximina Gil Grande y Teodoro Portillo Sampedro.

En Guadalajara sufrió la dureza de la prisión habilitada del Convento del Carmen, donde tenemos registrados numerosos casos de torturas y enfermedades derivadas de la mala alimentación y condiciones higiénico-sanitarias. De los vecinos de Illana internados en esa prisión fallecería por dichas causas el concejal Lorenzo Fernández del Saz en agosto de 1941.

Paralelamente a su estancia en prisión, y como todos los funcionarios públicos, sufrió un proceso de depuración que concluiría con su separación definitiva del cargo de maestro, y bajada el escalafón. En dicho proceso fue acusado, entre otras cosas, de tener “ideas izquierdistas” a lo que Cesáreo contestó: “Auxiliar a las clases más humildes, compadecerse de las necesidades, ver las miserias y necesidades de los niños y remediarlas en la medida de mis posibilidades económicas es lo que en los pueblos han llamado ser de izquierdas y hasta revolucionario. Esta idea la he sentido en lo más íntimo de mi alma porque es humano”.

A finales de noviembre de ese mismo año se desarrollaría la falsa de juicio en el que fue procesado junto a otros dieciocho vecinos de Illana. Las penas a las cuales fueron condenados y por las cuales, aun hoy, siguen siendo culpables son las siguientes:

(Nombre,  Filiación,  Cargo,  Condena)

García-Antón de Marcos, Valentín UGT Concejal 30 años

Saceda Martínez, Guillermo UGT Concejal 20 años, destierro

García-Abad Fernández, Santiago Secretario Municipal 30 años

García Blanco, Adolfo

Rubio Toledano, José UGT-PCE Tesorero Colectividad 12 años

Rubio Toledano, Gregorio UGT-PCE 12 años

De Marcos García-Antón, Miguel UGT-PCE 20 años

López Yebra, León UGT-PCE 6 años

López García, Teófilo UGT 30 años

Gutiérrez García-Salceda, Eloy

Yebra García, Cándido UGT-PCE Concejal y Presi. Colectivid. 12 años

Saceda de Marcos, Julián UGT Concejal 30 años

Fernández del Saz, Lorenzo UGT Concejal 30 años

Continente Martínez, Antonio UGT Concejal 30 años

Valenciano García-Abad, Victoriano UGT Pena de Muerte

Toledano Yebra, Ignacio UGT-PCE Directivo de la Colectividad 20 años

Toledano Martínez, Justo 30 años

Sánchez García-Abad, Zoilo 30 años

Cesáreo Valdés seria condenado a pena de muerte y ejecutado el 13 de mayo de 1940 junto a otras 54 personas en lo que fue la mayor “saca” de la represión franquista en la ciudad de Guadalajara. Fue enterrado en la fosa nº 5 del patio de Sta. Isabel aunque sus restos fueron trasladados posteriormente al osario y destruidos, como el del resto de represaliados de esa fosa.

Josefina Yanguas, esposa de Cesareo, con sus hijas, Una foto que Cesareo tenía consigo en el momento de su asesinato.

Josefina Yanguas, esposa de Cesáreo, con sus hijas, Una foto que Cesareo tenía consigo en el momento de su asesinato.

A día de hoy, sus familiares no ansían los restos de Cesáreo, pero han heredado las ansias de justicia de su ya difunta esposa Josefina y siguen esperando que su asesinato deje de ser considerado legal y que Cesáreo pueda conseguir la justicia que no le dio el régimen franquista.

(Óscar de Marcos, Foro por la Memoria de Guadalajara)