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CARTEL 80 ANIVERSARIO BATALLA DE GUADALAJARA
ACTOS CONMEMORATIVOS
80 ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE GUADALAJARA.
“La prima sconfitta del fascismo / La primera derrota del fascismo”
– Viernes 24 de marzo. 
Conferencia-coloquio:
– “Garibaldinos en la batalla de Guadalajara“.
Ponente: Marco Puppini. Profesor universitario. Vicepresidente de la Associazione Italiana Combattenti Volontari Antifascisti di Spagna – (AICVAS)
-“La batalla de Guadalajara, 80 años después”
Ponente: Pedro A. García Bilbao. Profesor universitario. Presidente del Foro por la Memoria de Guadalajara (FMGU)
Lugar: Biblioteca Pública Provincial del Palacio de Dávalos. Salón de Actos. 19 – 21 h.
Dirección: Plaza de Dávalos, 19001 Guadalajara
Sábado 25 de marzo.

VI MARCHA MEMORIAL “BATALLA DE GUADALAJARA

10:00 h Punto de encuentro: Plaza del Coso de Brihuega. (Frente al Ayuntamiento)
Saludo del alcalde de Brihuega, Luis Viejo.

11:00 h (Aprox) Acto en la tapia exterior del cementerio, Zona del Castillo de la Peña Bermeja, Brihuega.

12:00 h Ascenso al Cerro de San Cristóbal (Algora). Punto de Encuentro. Junto a la antigua N-II. (Se recomienda calzado deportivo).

14:30 h (Aprox) Comida de hermandad en Restaurante “Area 107” Carretera Nacional II, km 107, Mirabueno. Inscripción comida, Coste estimado 12 €. Reservas: 618388794 foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com

Nota; Itinerario y horario sometido a cambios según número de participantes y climatología. Se proporcionará itinerario por escrito a los participantes y  guía y explicaciones en cada punto escogido.  

Organiza:
Foro por la Memoria de Guadalajara (FMGU)
Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales (AABI)

Colabora: Ahora Brihuega, AICVAS, CNT-AIT, IU Guadalajara, PCE, UJCE

Información:  618388794 foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com

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Germinal Lázaro durante su visita a Guadalajara en 2012, posa frente a la antigua Prisión Central, donde estuvo preso su abuelo Eusebio. Foto: FMGU

Compañeros Germinal y Justo Lázaro, que la tierra os sea leve.
FMGU- 09/01/2017.- El final del año 2016 nos ha sorprendido con la triste noticia de la defunción de uno de nuestros buenos amigos, Germinal Lázaro. Su tio Justo Lázaro, también simpatizante y buen amigo del Foro, había fallecido en abril de 1015.

Germinal Lázaro (n.1944)  era uno de esos tantos familiares de victimas del franquismo que frecuentemente se dirigen a nosotros para pedir información, guiados por esa necesidad de saber, de romper ese dictado de silencio y olvido dictado por la dictadura y sus verdugos y que lamentablemente, tampoco en los últimos 40 años se ha podido destruir. Germinal tenía muy claro que quería reivindicar la figura de su abuelo y de su padre.

El tio de Germinal, Justo Lázaro (n. 1927) fallecido en abril de 2015, fue uno de nuestros principales informantes sobre la represión franquista en Brihuega, y mantenía en su memoria mucíisimos datos que compartió con nosotros. Ambos, tio y sobrino, Justo y Germinal han fallecido con unos meses diferencia,

En estos casi 10 años de existencia de nuestra asociación, hemos acompañado a varios cientos de familiares de represaliados por la dictadura franquista en su búsqueda de información y Germinal fue uno con los que más tiempo pasamos pues quería escribir un libro sobre su familia y la lucha que llevaron a cabo. Hemos mandado cientos de sentencias y documentos. Germinal no quería restos, si documentos, y sobretodo información, memoria y reivindicación.

Germinal Lázaro nació en Francia en 1944 pues su padre se exilió. Era hijo de un luchador anarcosindicalista,  Julio Lázaro Corral natural de Brihuega. Militante de la CNT, durante la guerra española combatió en Sigüenza, en el frente de Madrid y otros, como soldado de la 37 Brigada Mixta del Ejército Popular. Julio pudo exiliarse a Francia y por eso Germinal nació alli. De la ideología de su padre heredó su nombre libertario. Ello no le impidió llegar a hacerse policía en su país, llegando a ser comisario de policía de Albi (Francia).

 

Germinal, Justo y Toñi Lázaro (dcha-izda) con Pedro A. Garcia presidente del Foro por la Memoria, en la fosa común del antiguo cementerio civil, donde fue fusilado su abuelo Eusebio en 1939. Foto: FMGU

Germinal, Justo y Toñi Lázaro (dcha-izda) con Pedro A. Garcia, presidente del Foro por la Memoria, en la fosa común del antiguo cementerio civil, donde fue fusilado su abuelo Eusebio en 1939. Año 2012. Foto: FMGU

Germinal queria ávidamente saber sobre su pasado y recopilaba toda la información sobre el caso de su abuelo Eusebio, sobre los escenarios de lucha y combate de su padre Julio.  Incluso durante su visita asistió a varias presentaciones de libros libertarios con gran interés, Con todo ese material  y lo que pudo recuperar hizo un libro publicado en francés.

Vuestra memoria no se perderá compañeros Justo y Germinal. Queremos desde estas palabras dar el pésame sincero a su familia y especialmente a Toñi Lázaro, hija de Justo.

Que la tierra os sea leve, compañeros.

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Justo Lázaro Barriopedro, (1927-2015).

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Germinal Lázaro (dcha) escucha las indicaciones de nuestro compañero Domingo Bartolomé, sobre los combates en el entorno de Sigüenza Foto: FMGU

 

HOMENAJE AL ANTIFASCISTA ITALIANO GUIDO PICELLI, MUERTO EN GUADALAJARA

EL FORO POR LA MEMORIA COLOCA UNA PLACA EN EL LUGAR DONDE MURIÓ EL BRIGADISTA PICELLI

FMGU.- 05/01/2017.- Coincidiendo con los actos conmemorativos del 80º aniversario de la muerte en combate del antifascista italiano Guido Picelli, organizados por el ayuntamiento de su ciudad natal, Parma, a los que asiste una representación española y guadalajareña, el Foro por la Memoria de Guadalajara ha querido unirse a la conmemoración poniendo una placa en su memoria en el lugar donde murió el brigadista italiano, en el término municipal de Mirabueno (Guadalajara).

El antifascista italiano Guido Picelli, capitán en una de las compañías del batallón Internacional Garibaldi, resultó muerto en combate durante una ofensiva republicana al Cerro de San Cristóbal (Algora) el 5 de enero de 1937. Su figura está siendo recordada en estos días en una serie de actos organizados por el ayuntamiento de Parma y la región de Emiia-Romagna, con presencia de Antonio Rodriguez, en representación del ayuntamiento de Mirabueno; el concejal de Ahora Guadalajara, José Morales; así como el presidente del Foro por la Memoria de Guadalajara Pedro A. Garcia Bilbao y otras asociaciones,
Coincidiendo con estos actos, el Foro ha colocado una placa conmemorativa en paraje “el alto del mal nombre” de Mirabueno, lugar donde murió el brigadista italiano. Los actos de Parma continúan hoy en el barrio de Oltretorrente, donde en 1922, Picelli organizó los “Arditi del Popolo” para enfrentarse a las milicias fascistas de Mussolini.
A lo largo del año 2017 se producirá una visita de autoridades parmenses a nuestra ciudad, que se encuentra hermanada con Parma desde 1982.
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DESPRECIO A LAS VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO EN EL PAÍS DE LA IMPUNIDAD.

El Foro por la Memoria de Castilla La Mancha responde a PSOE y PP. 
logo-tricolor-cmancha-25026/10/2016.- El portavoz del Partido Popular en Castilla-La Mancha, Francisco Cañizares ha manifestado en rueda de prensa que el tema de las víctimas del franquismo “no preocupa a la inmensa mayoría de los ciudadanos”, al ser preguntado por la ley de memoria democrática de Castilla La Mancha que ha sido rechazada ayer en las Cortes Regionales. El portavoz Cañizares además ha añadido bastante cínicamente que los ciudadanos están más preocupados por la sanidad que por temas “secundarios” como según él son los derechos de las víctimas del franquismo.
Desde el Foro por la Memoria de Castilla La Mancha deseamos expresar nuestro total rechazo por estas lamentables y cínicas declaraciones, y sobretodo viniendo de un partido que ha sometido a los ciudadanos de este país a graves recortes en todas esas materias que son sin duda importantísimas y prioritarias para el bienestar de todos, Derechos de todos que ha sido vulnerados, esquilmados y privatizados como es el derecho a la sanidad pública, a la educación o a servicios sociales o asistenciales de calidad. Escuchar en boca del señor Cañizares, miembro de un gobierno que ha reducido la ayuda a la dependencia, privatizado servicios sociales fundamentales, decir que estos temas son lo que más preocupan a los ciudadanos, es un ejercicio de cinismo insoportable y más al usarlo como excusa para no atender el derecho a la justicia de las victimas de la dictadura. El Partido Popular no sólo desprecia a las victimas del franquismo, sino que además pretende convencernos de que está más preocupado por la sanidad o la dependencia cuando los hechos demuestran lo contrario. 
Las declaraciones del señor Cañizares son una prueba más del fracaso de la reinserción de los franquístas en el sistema demócrático y exigimos una rectificación. Tiene suerte en opinión de este colectivo, de vivir en el país de la impunidad, pues si sus palabras fueran sobre cualquier otro colectivo de victimas, o en cualquier otro país de nuestro entorno democrático serian constitutivas de un delito. Lamentablemente en España las victimas del franquismo no tienen ni siquiera el estatus legal de víctima, algo que ninguna de las leyes llamadas de memoria, ni autonómicas ni siquiera la ley de 2007 de Zapatero, han contemplado y que constituye la principal de nuestras reivindicaciones. Es por eso que luchamos por una ley integral de reconocimiento de las victimas del franquismo, que reconozca y equipare sus derechos a los de cualquier otra victima del terrorismo.
Ni la Ley de Memoria del PSOE ni la autonómica de Podemos amparan a las víctimas.
Desde el Foro por la Memoria denunciamos que el derecho a la justicia y la existencia de miles de victimas de la dictadura no es un tema sectorial más, sino un derecho inalienable y una de las grandes carencias esta democracia, basada en la impunidad del franquismo.
La disputa entre Podemos y PSOE defendiendo una u otra ley, es en realidad, pura cosmética. La ley de 2007, de Memoria Histórica , a la que alude ahora el PSOE y el gobierno regional, es la que precisamente ha iniciado este camino que consolida el modelo español de impunidad y nunca ha sido la respuesta normativa que solucione este problema, pues parte, al igual que las leyes autonómicas de una premisa: Todas estas leyes consideran que el franquismo y sus crímenes son legales, y no las cuestionan. No tratan a las victimas como tales.  Mientras esto no cambie, nada cambiará. Estas leyes ofrecen algunas medidas de reparación pero no cuestionan lo fundamental. No pueden pretender ahora aparecer como portavoces de la sociedad civil partidos que han boicoteado conscientemente las demandas del movimiento memorialista, expresadas entre otros documentos en la Carta de Vicálvaro, firmada por 88 asociaciones. La excusa que usa el PSOE de carecer de competencias para desarrollar una ley regional no se sostiene en absoluto, desde el momento en que ellos mismos reconocen, y es evidente, que este proyecto presentado por Podemos es una copia de la ley de Andalucía, donde recordemos, gobierna el partido socialista. El hecho cierto es que ninguna de las leyes aprobadas o proyectadas, ni estatales ni autonómicas, trata en absoluto temas relacionados con la justicia de las víctimas, ni permite el acceso de las mismas a la justicia. El proyecto presentado por Podemos ha retirado por cierto, cualquier referencia a solicitar la nulidad de las sentencias y declarar ilegales los tribunales que las dictaron, como figuraba en el texto que inicialmente se les presentó. Desde el Foro por la Memoria entendemos estas incongruencias como parte de las disputas por la hegemonía entre PSOE y Podemos, en las que no entramos.
Reiteramos nuestro deseo de que se cumplan las leyes y se atienda a las recomendaciones de Naciones Unidas sobre las victimas del franquismo y otras demandas exprsadas por 88 colectivos memorialistas en la Carta de Vicálvaro.
Foro por la Memoria de Castilla-La Mancha

“Parte del objetivo de la Transición fue que no se transformara el orden que levantó el genocidio franquista”
Daniel Feierstein es uno de los mayores expertos en el estudio y análisis de las prácticas genocidas que asolaron al mundo en el siglo XX.

153956-st-galerieDaniel Feierstein es sociólogo y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires. Se desempeña como profesor titular de la cátedra Análisis de las Prácticas Sociales Genocidas en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y como director del Centro de Estudios sobre Genocidio y de la Maestría en Diversidad Cultural, ambos en la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Es experto independiente por las Naciones Unidas para la elaboración de las Bases de un Plan Nacional de Derechos Humanos argentino.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

Diario PÚBLICO. ALEJANDRO TORRÚS. MADRID.- Describir la trayectoria profesional de Daniel Feierstein (Buenos Aires, Argentina, 1967) ocuparía más líneas que paciencia tiene el lector para leer cargos, títulos y publicaciones varias. Una manera breve de resumir la importancia del personaje pasa por señalar que Feierstein es uno de los mayores expertos en el estudio y explicación de las prácticas genocidas que asolaron al mundo durante el siglo XX.

Recibe a Público antes de participar en una mesa redonda en la librería Traficantes de Sueños de Madrid sobre los crímenes de la dictadura franquista. Antes de llegar a la capital de España ha ofrecido conferencias en Londres, Atenas y Barcelona, entre otros lugares. La conversación con Fierstein, no obstante, corre el riesgo de derivar en complejos conceptos y referencias a tratados internacionales y/o convenciones de las Naciones Unidas. Es un riesgo.

El objetivo de la entrevista, sin embargo, pasa por aclarar conceptos básicos y fundamentales para conocer más y mejor la historia reciente de España. ¿Qué es un genocidio? ¿Cometió el franquismo un genocidio en España? ¿Repercute en la actualidad española aquel genocidio?

¿Cometió el franquismo un genocidio en España?
Sin duda. En los dos sentidos: en el sociológico y en el jurídico. En el sociológico, el eje del genocidio es la destrucción de la identidad de un pueblo y creo que está muy claro que en el caso español se buscó destruir la identidad del pueblo español. Y en el sentido jurídico del término también se puede decir que existió un genocidio porque la Convención sobre Genocidio de la ONU incluye la intención de la destrucción parcial de un grupo nacional. Y aún cuando no deja claro si el grupo nacional puede ser el mismo entre los perpetradores y las víctimas, y está abierto a interpretación, creo que en el caso español es absolutamente interpretable que el objetivo del franquismo fue destruir parcialmente el grupo nacional español. Querían transformar España a través del terror.

La Convención sobre el genocidio señala que se trata de la destrucción total o parcial de un “grupo nacional, étnico, racial o religioso”. Hay quien interpreta que en España no hubo genocidio porque se trata de una lucha fratricida entre miembros de un mismo grupo nacional.
Exacto. Esa es la discusión. Pero la idea de que hay dos grupos es la idea del genocida. Todos los genocidios siempre se implementaron para transformar al propio grupo. El nazismo pretendió transformar Alemania y después transformar a Europa. Y convencer a la población de que había determinados grupos que no formaban parte del grupo nacional. Y esto fue lo que sucedió en España. Los genocidas planteaban que los rojos no formaban parte del grupo y por eso tenían que ser expulsados, erradicados. Todos los genocidios son intentos de transformar al propio grupo.

El Gobierno español y la Justicia han dicho que en España no hubo genocidio. Y ante esta posición parece que estamos ante el eterno debate de dos posturas enfrentadas y sin una verdad. ¿Cómo explicar que sí hubo un genocidio?
El Gobierno español impide la discusión. Para decir que sí o que no hubo un genocidio hay que abrir las causas y un Tribunal tiene que analizar las evidencias, escuchar a los testigos, que pueda tomar pruebas históricas del caso y luego, analizando la Convención sobre Genocidio, dirimir si lo hubo o si no lo hubo. Cuando alguien impide la discusión no está diciendo que no hubo genocidio sino que lo que está diciendo es que no se puede discutir el asunto.

¿El genocidio es sólo el asesinato de miles de personas?

“Los genocidas planteaban que los rojos no formaban parte del grupo y, por eso tenían que ser expulsados, erradicados”

El genocidio es principalmente la matanza de miembros del grupo pero tiene cinco acciones: la matanza; el sometimiento del grupo a condiciones que provoquen su destrucción; las lesiones al grupo tanto físicas como psíquicas; impedir los nacimientos dentro del grupo; y transferir los hijos del grupo que sufre la represión al otro grupo que la aplica. En España se han dado las cinco acciones. Hay genocidios, condenados, que sólo han implementado dos o tres de estas acciones. España implementó los cinco ejes de la Convención de la ONU. Por eso, la decisión de la Audiencia Nacional contraviene toda la normativa internacional. Habría que revisarla y ponerlo a discusión con juristas internacionales.

Un argumento habitual es que la izquierda también cometió asesinatos y que, por tanto, también habría cometido un genocidio.

La gran diferencia es el control del monopolio de la violencia. Esto es: quién tiene la capacidad de llevar a cabo determinadas acciones organizadas sistemáticamente. En estos casos, hay dos cuestiones a analizar. La primera es si había un aparato de poder con la capacidad de monopolio de la violencia para implementar esas acciones genocidas. En segundo término, tener en cuenta el riesgo que implica equiparar las acciones de quienes llevan a cabo un plan sistemático de destrucción de quienes resisten ese plan sistemático de destrucción. Esta equivalencia es muy dañina para la sociedad porque pone en un plano de igualdad lo que de ninguna manera puede ser igual.

En España lo que había era un gobierno democrático elegido por la población con su determinado porcentaje de votos y una oposición, que disentía de este Gobierno y apostaba por otra opción política con un determinado porcentaje de voto. En esta situación, hubo un golpe de Estado militar que a través de la violencia y el terror intenta destruir esa experiencia política. Estas dos situaciones no son equivalentes. Lo que no quiere decir que no tenga que ser revisado políticamente, moralmente, las acciones de la República española o de determinados grupos de izquierdas que defendían a la República. Creo que sí merece ser revisado, pero que la Justicia no es el lugar, pero sí un debate político que puede ser enriquecedor.

¿Se puede afirmar, sin ninguna duda, de que las élites militares y políticas que prepararon el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 tenían un “plan sistemático de destrucción” del adversario?
Sin duda. Está muy claro. Es un trabajo de la Justicia el comenzar a revisar documentos militares del franquismo y comenzar a abrirlos a la discusión para ver el papel que tuvo el terror en esta transformación social que acometieron.

Dice que el objetivo de un genocidio es eliminar la identidad de un pueblo e imponerle la identidad de las élites. ¿España sufre aún los efectos de ese genocidio de hace 80 años y de la imposición de la identidad de la élite al pueblo?
España es uno de los casos paradigmático donde se siente el efecto en la actualidad. Todo genocidio tiene sus niveles de efectividad y de logros, pero me parece que el caso español destaca por la imposibilidad de abrir la discusión. España y Turquía son los dos casos donde fue más difícil abrir una discusión colectiva. No sólo jurídica. Sino incluso una discusión social y política sobre lo que ocurrió. Esto tiene que ver con varios efectos: lo extensa de la dictadura franquista, que atravesó a varias generaciones. El otro elemento que no se tomó en cuenta suficientemente es la importancia de la apropiación sistemática de menores que se calcula en no menos de 30.000 casos. Es inconcebible. En Argentina hubo alrededor de 500 y se considera una barbaridad. Esto es importante porque atraviesa con el terror a toda la segunda generación. De tener siempre la duda con el origen. Es un elemento fundamental para entender el silencio de la Transición. La mayoría de los casos históricos logran determinados efectos pero cuando termina el régimen que lo implementó comienzan a abrirse discusiones a veces con la posibilidad de plantear acciones jurídicas.

“España tiene una gran oportunidad ante sí para poner en cuestión todo ese proceso de la Transición”

En España hasta los 90 no se abrieron con cierta fuerza los debates sobre el pasado. Tenemos 20 años de Transición con una especie de pacto de silencio particularmente emblemático. Es algo para revisar en el presente y plantearse cuáles fueron los elementos del caso español que generaron tanto nivel de silencio y aún hoy tanta insistencia en que no hay que mirar para atrás, en que la Transición debe ser rescatada, que fue el modo de pacificar el país… Estas peticiones consisten en asumir los objetivos de los genocidas muchos años después y dentro de un un régimen muy distinto de lo que fue el régimen genocida.

¿Una de las consecuencias es que esas mismas élites pueden seguir en una situación de poder privilegiada que se ganó con las armas durante la Guerra Civil?
Sí. Pero el poder no es sólo seguir gobernando. Se trata de que la transformación de la sociedad no se toca. En ningún nivel. En general, podríamos decir que ha sido difícil tocar las transformaciones de la sociedad después de un proceso genocida. Parte del objetivo de la Transición fue que no fuera transformado el orden económico, que no fuera transformada la Justicia, el orden político… que los cimientos que levantó el genocidio a través del terror no se puedan discutir. Y eso está en la base de la idea de la reconciliación. Siempre plantean la reconciliación en los términos del genocida, que no se pueda tocar o cuestionar nada de lo que el genocidio construyó. Este es el desafío fundamental para la sociedad española: el revisar toda la estructura concebida por las autoridades genocidas.

Un ejemplo: cuando finaliza la dictadura de Argentina los organismos de derechos humanos señalaron que había que dar de baja a todos los jueces, a todos los funcionarios que habían trabajado en relaciones exteriores avalando al gobierno militar. A toda la estructura del Estado que habían participado en el genocidio. Esto implicaba poner en cuestión el aparato y el presidente, que era Alfonsín, dijo que no había suficientes jueces para nombrar si había que sustituir a los jueces que habían colaborado. La respuesta de los organismos de derechos humanos fue muy sólida. Les dijo que cualquier estudiante, cualquier abogado joven sería infinitamente mejor que un juez que había desarrollado su acción durante un genocidio. Este es el gran desafío para cualquier sociedad tras un proceso genocida.

Ahora se habla mucho de cambio político, ¿es necesario revisar nuestro pasado para poder cambiar España?
España tiene una gran oportunidad ante sí para poner en cuestión todo ese proceso de Transición. La pregunta es si esa oportunidad va a ser aprovechada o no. Si este nuevo proceso lo que va a hacer es simplemente cambiar algunos discursos y sostener esa estructura de impunidad y esa estructura política construida por el terror o si se va a animar a abrir la discusión y a ponerlo en cuestión. Ese es el gran desafío de España en el presente. Puede ser una oportunidad. La estructura política española ha comenzado a estar en jaque y la pregunta es si habrá fuerza política para ponerla realmente en cuestión. Ese es el desafío del presente.

“Apelan a ese terror. La pregunta es si ese terror seguirá siendo efectivo o no cuarenta años después del fin del régimen de terror”

Desde el Partido Popular están lanzando el mensaje de que cuidado que vienen los rojos, los comunistas, los radicales, en definitiva. ¿Esto tiene que ver con aquel genocidio fundacional del que habla?
Claro. Es apelar a ese terror. La pregunta es si ese terror seguirá siendo efectivo o no cuarenta años después del fin del régimen de terror. Hay dos generaciones, como mínimo, actuando más. Este es el gran desafío. Apelan al terror de hace 80 años, pero, ¿será efectivo aún? La trampa sería si esos sectores políticos que reciben los ataques quisieran desprenderse de esa actuación y tratar de pactar con los autores ideológicos de ese proceso genocida para demostrar que no son disruptivos y que no van a llevar a cabo ninguna transformación ni a poner en cuestión el orden político de la Transición.

En España, para las víctimas de la dictadura y las asociaciones memorialistas, Argentina es una referencia. No sólo porque ha abierto la única causa judicial que investiga a la dictadura de Franco sino porque están revisando y juzgando su propio pasado. ¿Qué está pasando ahora con este proceso con el Gobierno de Macri?
El Gobierno de Macri es un retroceso en Argentina e implica un intento de destruir algunas conquistas de la última década. No obstante, en este campo precisamente, las conquistas no han sido realizadas por un gobierno y sí por una lucha social. Por tanto, les resulta más difícil revertirlo. Ha habido un desmantelamiento de algunas áreas específicas o el intento de reponer a algunos represores en puestos públicos, pero no ha sido Macri el único. El jefe del Ejército del gobierno anterior tenía vínculos con el régimen genocida también. Me resulta llamativo, en el buen sentido, pese al retroceso que implica el gobierno de Macri, que no se ha puesto en cuestión el proceso de juzgamiento porque tiene un nivel de apoyo popular que implicaría un desgaste importante.

“El Gobierno de Macri es un retroceso en Argentina e implica un intento de destruir algunas conquistas de la última década”

¿Macri tiene vínculos con la élite golpista?
Macri tiene relaciones con sectores vinculados, más que con los golpistas, con los sectores económicos que estuvieron detrás del proceso genocida sosteniéndolo, participando en algunos casos directamente y beneficiándose de ese proceso. No sólo tiene vínculos sino que él mismo es el hijo de un empresario que se hace millonario en los negocios estatales con la dictadura militar.

A largo plazo, ¿está planteando el macrismo una batalla por la memoria?
Sí. Justo. Y es una estrategia más inteligente. En lugar de avalar la impunidad y asumir la defensa directo de los represores, lo cual implicaría un costo político altísimo, lo que está haciendo es retrotraer la discusión a comienzos de los años 80 e intentar reinstalar la teoría de los dos demonios.

Es lo mismo que sucede en España: plantean que la memoria debe ser completa y que es cierto que hubo hechos muy graves de los represores pero que también habría que revisar los hechos cometidos por los grupos de izquierdas. La política del macrismo tiende a eso. A la igualación de las víctimas y los victimarios. Esto es algo que tiene mucha fuerza en España y que era absolutamente marginal en Argentina y que ahora comienza a cobrar fuerza gracias al apoyo gubernamental.

Entiendo que es una estrategia que busca captar a los más jóvenes. A los que no vivieron la dictadura.
Absolutamente. Lo que buscan es esta igualación con mucho trabajo ‘periodístico’, sin sustento histórico, que busca distorsionar la historia con esta igualación. Esto ha sido bastante fuerte durante los últimos tres o cuatro años en Argentina. Es decir, antes del triunfo del Gobierno de Macri. Hay una verdadera campaña de bombardeo a la población con el intento de equiparar.

Hace unas semanas, el Foro por la Memoria de Toledo en unión a otras instituciones logró la instalación de una estela que recuerda a los deportados de Toledo muertos en los campos nazis. Este homenaje sencillo ha provocado una reacción revisionista. Recordar a los deportados asesinados y pasados por el crematorio de Mathausen exige, según un artículo publicado en ABC, ser compensado por el recuerdo a los que murieron por haber luchado voluntariamente junto al III Reich en ejercicio de su «libertad». No es un caso de brutal equidistancia, es algo mucho peor, pues lo que esconde es claramente la legitimación —por anticomunista— de Hitler. El Foro responde:

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Vestir el uniforme nazi fue ejercicio de libertad de conciencia, y haber caído en la lucha o hecho prisionero, ameritaría ser recordado en pie de igualdad a las víctimas de la Deportación, pues el anticomunismo lo justifica todo según lo defendido en el artículo de ABC.

Apelar a la libertad de conciencia para defender la participación voluntaria en el ejército nazi en una guerra de agresión, es algo que solo muestra la degradación moral de quien tal cosa defiende. Hacerlo como reacción a la instalación de una placa homenaje a quienes murieron en los campos nazis es, además, indecente. No es una afirmación retórica, por tres veces repite tal juicio en el ABC el sr. Girona Hernández en su artículo «Ecos imborrables de la historia» (ABC Toledo, 05/03/2016). El anticomunismo, a lo que se ve, justifica todo, hasta la decisión del Tercer Reich de arrastrar al mundo a la mayor matanza de la historia humana. El carácter «romántico» de la División Azul, el simpático afán de «devolución de la visita», pero sobre todo la pretensión de que el juramento a Hitler se limitaba a la «justificada» lucha anticomunista son parte de los mitos del franquismo ampliamente repetidos en el revisionismo actual.

El juramento de los «divisionarios» españoles decía, efectivamente:

“¿Juráis ante Dios y por vuestro honor de españoles absoluta obediencia al jefe supremo del ejército alemán, Adolf Hitler, en su lucha contra el bolchevismo y que combatiréis como valientes soldados dispuestos a dar vuestra vida en cada momento por cumplir este juramento?”

Ampliemos el foco. ¿Cuál era el juramento de las Waffen SS? Pues practicamente el mismo:

“Juro por Dios obediencia incondicional como un soldado valiente que quiere estar preparado en todo momento para dar su vida en la lucha contra el bolchevismo al comandante supremo de la Wehrmacht, Adolf Hitler.”

Los campos nazis, la guerra de agresión y la política de exterminio del nazismo no fueron ejercicio de «libertad de conciencia», fueron crímenes contra la Humanidad reconocidos internacionalmente. No hay aquí equidistancia posible, no ha lugar escuchar las razones de conciencia de los nazis para llevar a cabo su exterminio. Cuando se estudia lo sucedido en los campos y en las tierras de la URSS sometidas a la guerra total, los argumentos de los genocidas se reproducen para poder conocer las dimensiones del horror y para mostrar la lógica criminal del exterminio, pero no se apela a la «objetividad» o a la «equidistancia» moral.

El Tercer Reich dejó morir de hambre a más de tres millones de prisioneros de guerra soviéticos; olvidar eso y molestarse por la falta de comodidades en un campos de prisioneros en la dura postguerra de la URSS, campos de los que volvieron pese a todo una gran proporción de los prisioneros, es retorcer la historia para perpetuar el ditado de noche y niebla. Hay una diferencia enorme entre un campo de internamiento y trabajo y un campo de exterminio. Primo Levi, miembro de la resistencia italiana deportado a Auswitchz lo ha dejado plasmado por escrito en obras estremecedoras que son de obligada lectura en los colegios italianos.

¿Qué podemos esperar de sujetos que desprecian la propia historia cercana de prisiones y campos de muerte como los existentes en Ocaña, Uclés, Quintanar donde fueron asesinados por hambre, tortura o ejecutados miles de toledanos de toda condición? Ante esto ni una reacción moral, pero basta recordar a los deportados a un campo nazi que hasta 2016 han permanecido en el olvido, para que se exija reconocimiento a los que de forma voluntaria vistieron el uniforme de la Wehrmacht. En realidad no nos extraña este vómito moral en un medio, el ABC, que rindió homenaje en portada a ese gran líder anticomunista que fue Adolfo Hitler.

Toledo vio sus calles bombardeadas y a sus habitantes asesinados por tropas alemanas, pero a lo que se ve estuvieron en misión humanitaria, obligados por su conciencia. Toledo recibió también la visita de Heinrich Himmler en 1940 al paso alegre de la paz; le acompañó su ayudante el coronel de las SS Karl Wolf o el ayudante de Menguele, Wolfgang Gerhard y otros sujetos de la plana mayor de las SS y el SD. Recorrieron el Alcázar de la mano de Moscardó y del alcalde de Toledo, de todas las autoridades locales, de apellidos hoy muy vivos en la política local y a lo que se ve muy orgullosos todos de sus amistades y fraternidad con la cúpula nazi responsable del Holocausto y la Guerra de Agresión, al fin y al cabo España fue el único lugar en el que pervivió una victoria de Hitler, las otra guerras las perdió, la nuestra no; de hecho, sin la intervención alemana del día 25 de julio de 1936, el golpe fracasado hubiera acabado por ser dominado, habida cuenta del bloqueo del Estrecho por la heroica Armada de la República Española, sólo una intervención extranjera pudo derrotar a la República.

Le recomendamos a los espíritus sensibles que no soportan el modesto homenaje a nuestros deportados, que organicen efectivamente un acto de desagravio y recuerdo a los nazis y sus aliados caídos por la «libertad de España» como rezan las estelas de la Legión Condor. Que hagan visibles las fotos de tan olvidada visita de la cúpula de las SS, que se vea bien clara la infame presencia en Toledo de estos sujetos y sus hermanos españoles de jauría —son las palabras de Himmler en el funeral de esa víctima del terrorismo que fue Reinhardt Heydricht—, que aprovechen para intentar rescatar sus motivaciones anticomunistas para sus actos criminales. Pueden invitar a Andrea Levy, del Partido Popular, o al Embajador de Israel, o a los representantes de las Comunidades Judías de España, o a los embajadores de Francia, Inglaterra o Italia: seguro que comprenderán de inmediato las razones de al ver los uniformes FeldGrau y las cruces de hierro de los veteranos que juraron fidelidad a Hitler.

Es sabido que la impunidad de los crímenes contra la Humanidad acaba por envilecer a las sociedades que se ven sometidas, ver impunes a los verdugos, triunfantes sus ideas y socialmente reconocidos a los que se beneficiaron de los crímenes, lleva a muchos a no saber moverse moralmente. El nazismo, como el fascismo, o la variante hispana del totalitarismo, el nacional-catolicismo, no precisaban traicionar sus ideales para devenir genocidas, estaba en su propia esencia y definición. Es por ello que en una contienda como la española o la guerra mundial 39-45 debería ser muy fácil orientarse, basta con preguntar ¿en que lado estaban los nazis? Pues bien, las personas decentes está claro que deben estar enfrente. Aquí no hay equidistancia que valga. Churchill lo tuvo claro. Parece que el sr. Girona Hernández no tanto.

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Desde la UJCE en Guadalajara recuerdan el triunfo del Frente Popular en nuestra ciudad hace ya 80 años. Un día memorable cuyo ejemplo sigue estando presente.

Reproducimos la crónica que hizo el periódico “ABRIL. Portavoz de las izquierdas” de las consecuencias inmediatas del triunfo del Frente Popular en Guadalajara:

«El jueves a las cinco de la tarde fueron puestos en libertad los Guardias de Asalto José del Rey y Miguel Gañán y el Teniente Máximo Moreno de las milicias socialistas que se hallaban en esta Cárcel condenados los dos primeros a 12 años y un día, y el tercero a 30 años de prisión con motivo de los sucesos gloriosos de Octubre. En la puerta de la Prisión se hallaban esperándoles varios centenares de obreros y los miembros del Radio Comunista con una bandera dedicada por este Partido al barrio proletario del Alamín. […] por su comportamiento en la reciente elección, dando casi todos sus votos al FRENTE POPULAR.[…]»

«Seguidamente se formó una manifestación, compuesta por cerca de 1.500 personas que […] se dirigió al Ayuntamiento ocupando pacíficamente su Salón principal. La Asamblea designó un Concejo, nombrando Alcalde a un comunista y otorgando la presidencia de honor de este municipio revolucionario a los tres presos libertados. El Alcalde improvisado, abrió la Sesión saludando al Frente Popular. Dijo que esta designación tenía un carácter revolucionario que podía servir de enseñanza y que había que entregar el Ayuntamiento a los concejales destituidos de elección popular. […]»

«Entre grandes aplausos se levantó la Sesión trasladándose los manifestantes a la Casa del Pueblo, donde se formó una imponente manifestación integrada por unas 5.000 personas […]. La manifestación bajó la calle Mayor cantando “La Internacional”, la “Joven Guardia”. […]»

«Acto seguido, la manifestación se dirigió al Gobierno destacándose una Comisión que gestionó la libertad de los restantes presos, entre ellos tres sindicalistas recientemente detenidos.»

Fuente: “ABRIL. Portavoz de las izquierdas”, número 41, 22 de febrero de 1936, p. 1.

El ejemplar se puede consultar en la Biblioteca Pública del Estado en Guadalajara.