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Exigimos un monumento memorial a las víctimas del franquismo y la anulación de sus sentencias.

FMGU 15/5/2017]

Ante la continuación de los trabajos de búsqueda de los restos de Timoteo Mendieta Alcalá, dirigente de UGT natural de Sacedón, asesinado en el cementerio de Guadalajara en noviembre de 1939, el Foro por la Memoria de Guadalajara desea manifestar su respeto a su familia por intentar recuperar sus restos e identificarle. Es preciso recordar que han tenido que intervenir dos juzgados e internacionalizarse la demanda familiar para que el Ayuntamiento de Guadalajara se haya visto obligado a autorizar el traslado de restos de una víctima del franquismo.

Lamentamos que dicha búsqueda no se realiza en el marco de una investigación penal sobre su asesinato, y que de ninguna forma se cuestiona la legalidad de la sentencia que le condenó, reduciendo la actuación a la recuperación de sus restos, algo importante, pero insuficiente, porque sigue sin permitir a las víctimas acceder a su derecho a la justicia.

Manifestamos nuestro completo desacuerdo con que no sea el propio juzgado quien se encargue de estos trabajos pues lo contrario implica que inevitablemente se rompe la cadena de custodia de los restos exhumados, que no son sino las pruebas de un crimen con sólo apariencia legal. La recuperación de restos de los asesinados por la dictadura es un acto de reparación personal importante y que aporta paz y reparación a muchas familias, pero no puede ser un objetivo en sí mismo, si al mismo tiempo estas victimas siguen sin tener un reconocimiento público como víctimas y en tanto no sean anuladas las sentencias que les condenaron. La actuación de la justicia en este caso se limita a facilitar un mero traslado de restos cadavéricos.

FMGU considera preciso resaltar los siguientes puntos que resumen la situación:

Negativa del PP. La familia Mendieta ha logrado iniciar el proceso de recuperación de los restos de su pariente asesinado merced a una intervención judicial ante la sinrazón en la que se encuentra el Ayuntamiento de Guadalajara (PP), que ha manifestado repetidamente su desprecio a las víctimas de la dictadura.

Más de 1000 víctimas. Timoteo Mendieta no está sólo. En el cementerio de Guadalajara, en distintos espacios, fueron arrojados los cuerpos de casi 1000 personas asesinadas por el régimen franquista. El número total de victimas mortales de la dictadura franquista en Guadalajara es de 1428, según datos recogidos por el Foro por la Memoria, de las cuales, 976 fueron inhumadas en el cementerio de Guadalajara. Al menos 120 más se encuentran en fosas localizadas en cunetas y fosas por toda la provincia y victimas con resultado de muerte se encuentran en otros muchos lugares. Ninguna de ellas ha obtenido ni un ápice de justicia.

Señaladas en color rojo, fosas comunes donde fueron enterrados casi 1000 republicanos. Arriba, cementerio civil abajo, fosa del patio 4 donde se pide permiso para hacer monumento.AMGU/ Foro por la Memoria de Guadalajara

Dos diferentes espacios. Queremos recordar que la intervención que se va a realizar tiene lugar en el antiguo cementerio civil, en una fosa donde hay unos 317 fusilados, (según los libros de enterramiento), pero asimismo recordamos que en otro espacio del cementerio, la fosa común del llamado cementerio católico, o patio de Santa Isabel, fueron ejecutadas e inhumadas otras 370 victimas, cuyos cuerpos lamentablemente fueron mayoritariamente exhumados a lo largo de los años. Existen victimas del franquismo en varios lugares más, hasta un número de 976 enterradas en esta necrópolis, como hemos dicho. La ubicación real, depende de la fiabilidad de los libros de enterramiento, que son 3 diferentes y presentan errores, incongruencias entre ellos, además de las hojas de enterramiento, aunque la cifra total que conocemos es exacta.

4º Queremos recordar con preocupación que esos espacios no tienen en la actualidad ningún tipo de protección y que no conocemos el futuro proyectado para estos lugares una vez sean vaciados de restos. El PP de Guadalajara ha impedido sistemáticamente la colocación de una placa memorial con los nombres de los fusilados, los asesinados o deportados; Con ello el equipo de gobierno del ayuntamiento mantiene a día de hoy el dictado de olvido y venganza de la dictadura, con lo que consideramos que Guadalajara sufre un grave déficit democrático. La familia de Timoteo Mendieta ha logrado, con estos trabajos de traslado que ahora comienzan una pequeña victoria moral sobre tanta sinrazón ante el abandono y desprecio al que durante años han sido sometidos.

5º Hacemos un llamamiento para que los poderes públicos tutelen y garanticen que la exhumación y la posterior identificación de los restos se realice conforme a los protocolos adoptados a tal efecto por los organismos internacionales de derechos humanos, y que se responsabilicen de los restos exhumados no reclamados por familiares o no identificados positivamente. Asimismo, para impedir que la exhumación de la fosa común tenga como consecuencia la irreparable destrucción de la memoria de las víctimas, exigimos un monumento memorial con los nombres de todas ellas.

6º Insistimos en que este procedimiento se realiza al amparo de la ley 52/2007 (Ley de memoria histórica, LMH), y por tanto es un procedimiento administrativo y no judicial, pues la LMH ni siquiera reconoce a los represaliados como víctimas o sujetos de derecho. Que se trata de una ley que además privatiza la búsqueda de restos y que crea un agravio comparativo entre las víctimas que tienen familiares conscientes y demandantes de derechos, y aquellas víctimas, (la mayoría) que no tienen ningún descendiente consciente que luche por sus derechos. Este hecho ha sido manifestado por varios de los familiares de la fosa que ha sido abierta y que han presentado alegaciones ante el ayuntamiento al no tener claro que se respete el derecho de las propias víctimas de acceso a la justicia. Esas exhumaciones deben realizarse siguiendo procedimientos acordes con el derecho internacional de derechos humanos, es decir, han de realizarse en el marco de un procedimiento judicial válido, con todas las garantías, y respetando la ideología, rituales y símbolos por los que lucharon, es decir, recuperando no sólo sus huesos, sino la memoria de su lucha e ideología. Esas tumbas deben ser un grito, una denuncia, el recuerdo de lo que jamás debemos permitir que vuelva a ocurrir.

7º Deseamos alertar por el mucho trabajo que queda por hacer. Timoteo Mendieta sigue siendo considerado un criminal por el estado español en tanto no se anule su sentencia y declarado ilegal su tribunal al igual que a todas las victimas de la dictadura. Exigimos por tanto que se reconozca a los represaliados por la dictadura el estatus político y jurídico de victimas y se anulen sus sentencias y declaren ilegales los tribunales que las emitieron.

FMGU expresa su apoyo y cariño a Ascensión y a su hija, y un recuerdo emocionado a Paz Mendieta, ya fallecida, quien hizo cuanto estuvo en su mano para recuperar la memoria de su padre.

Foro por la Memoria de Guadalajara

foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com

 

Ha fallecido Gregorio Escolano, capitán republicano.

Natural de Alcolea, era uno de los últimos oficiales republicanos que quedaban con vida en Guadalajara,

Diploma a Escolanop

El ex capitán Gregorio Escolano, cuando recibió un homenaje del Foro por la Memoria en 2013, posa acompañado de sus familiares. FMGU

Guadalajara, 26/04/2017.- Ha fallecido el veterano republicano Gregorio Escolano García, natural de Alcolea del Pinar (Guadalajara) a la edad de 101 años. Gregorio fue capitán del Ejercito Popular Regular (EPR) de la República, y un hombre lúcido y valiente durante toda su vida. Que la tierra le sea leve. Siempre le recordaremos.

En enero de 2013, a la edad de 97 años, el Foro por la Memoria de Guadalajara le hicimos un sencillo homenaje como forma de reconocimiento. consistente en la entrega de una placa con la medalla de la Libertad, En aquel momento era la segunda que entregábamos, y hasta el momento hemos entregado cerca de 50 placas. El Foro por la Memoria pretende con estos actos de entrega dar una llamada de atención a las instituciones democráticas sobre la necesidad de un reconocimiento institucional a estos veteranos que incluya, entre otras cosas, la anulación de sus sentencias condenatorias, totalmente legales todavía en la España de 2017, algo indignante en una democracia.

El ex capitán republicano Gregorio Escolano García era natural de Alcolea del Pinar. Gregorio fue militante en su juventud de Izquierda Republicana, el partido de Manuel Azaña.

Gregorio nació en 1916 y era estudiante de farmacia antes de la guerra, pero como miles de jóvenes tuvo que dejar los estudios por culpa del conflicto, cuyo inicio le sorprendió de vacaciones en su pueblo.

El padre de su novia (quien luego sería su suegro), era el alcalde de Alcolea del Pinar, Faustino Clemente Alda, por Izquierda Republicana, dueño en la localidad de un garaje y taller de automóviles.

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Faustino Clemente, alcalde de Alcolea del Pinar, de Izquierda Republicana.

La tranquilidad en Alcolea era total antes de la guerra, y hasta había un casino republicano al que acudían personas de toda ideología y condición.

 

Durante los primeros días no hubo apenas movimiento en el pueblo, pero ante la alarma creada por el golpe, se constituyó en Alcolea un comité de defensa por miembros del Frente Popular, y se estableció comunicación continua con el gobernador Miguel Benavides, para informarle de cualquier movimiento que allí ocurriera. Alcolea, era junto a Guadalajara y Sigüenza, una de las tres localidades de la provincia que tenía teléfono público, y estas comunicaciones con la capital eran decisivas en esos confusos momentos. Poco a poco se fue viendo pasar a refugiados y el día 23 de julio se presentó en el pueblo el diputado de Unión Republicana por Soria, Benito Artigas Arpón, huído de esta provincia tras el golpe y múltiples visicitudes, quien les comunicó lo ocurrido en la vecina provincia, y siguió su camino hacia Madrid, donde constituyó el batallón Numancia.

El día 24 de julio, el anarquista Cipriano Mera llegó al pueblo, acompañado de varios autos, y con más de 60 hombres, dejando un grupo de sus seguidores allí y regresando a Madrid para pedir refuerzos.

Gregorio recordaba que Mera y sus hombres no establecieron allí ningún tipo de defensa, aunque sí se reunieron con el alcalde.

También, hecho que disgusta profundamente a Gregorio, como que requisaron jamones y comida o destruyeron las imágenes religiosas que había en la iglesia, que fue quemada el 26 de julio. Gregorio recuerda que pensó en ese momento que sin duda las culpas de esto último caerían sobre los vecinos del pueblo, como así fue efectivamente. También supieron por un caminero del hallazgo de un sacerdote muerto en la carretera cerca de Estríegana, que luego resulto ser el obispo. El peón caminero que lo encontró, Indalecio Jaraba, fue tras la guerra condenado y torturado, aunque él nada tuvo que ver con la muerte del obispo. Gregorio comenta que este caminero fue tan maltratado que intentó suicidarse en la Prisión, valiéndose de una lata de sardinas. Algunas noches veían pasar un coche negro, “el coche de la muerte”, le llamaron. Era un coche que patrullaba los pueblos. No obstante, el propio Mera reprobaba estos sucesos, como demuestra en una entrevista realizada en 1974 por el periodista Vicente Talón (Publicado en su libro “Luchamos por la República”. Grafite Ediciones (2006).

Gregorio afirmaba que la mayoría de estos milicianos ni siquiera pasaban la noche en el pueblo, yendo y viniendo, con lo que resultaba difícil saber a qué columna o grupo pertenecían. A la mayoría él los califica como simples ladrones. Tras el primer indicio de que las tropas sublevadas se hallaban próximas, todos se marcharon rápidamente, recuerda Gregorio.

A los pocos días la práctica totalidad de los vecinos de Alcolea evacuan el pueblo el día 1 de agosto, entrando las tropas rebeldes finalmente el día 3 de agosto. Allí ya les esperaba un enlace del puesto local de la Guardia Civil, que hacía tiempo estaba en conexión con los rebeldes.

Al llegar a Guadalajara capital en guerra, Gregorio recordaba una ciudad en ebullición por la guerra, con gente y soldados de acá para allá, pero tranquila y sin altercados. Gregorio decidió entonces presentarse voluntario en Guadalajara, alistándose en el batallón Marlasca, llamado así por el militar liberal José Marlasca. Este batallón, fue promovido entre otros, por Marcelino Martín, ex alcalde socialista de Guadalajara, contaba con gente de todas las adscripciones políticas.

El batallón Marlasca se situó en Cifuentes y allí pasó un tiempo Gregorio, aunque se encontraba de permiso en Guadalajara el fatídico día 6 de diciembre de 1936, en que la ciudad fue salvajemente bombardeada por la aviación nazi, muriendo al menos una treintena de personas y causando centenares de heridos entre la población civil, produciéndose a continuación el terrible asalto a la cárcel de Guadalajara en el que centenares de personas de derechas y religiosos fueron asesinados por una multitud enfurecida, sin que ninguna autoridad pudiera evitarlo. Gregorio nada tuvo que ver con estos hechos, porque el bombardeo le hizo quedarse escondido y aterrorizado en su casa en la calle Ingeniero Mariño, pero siempre condenó estos hechos injustificables.

En enero de 1937, y respondiendo al decreto de militarización de las milicias y creación del Ejército Popular Regular (EPR) de la República, el Batallón Marlasca, situado en Cifuentes. pasó a llamarse batallón 286 (Marlasca) y junto a los números 287 (Alto Aragón) y 288 (Zaragoza), de las Milicias Aragonesas, formó la 72 Brigada Mixta del nuevo IV Cuerpo de Ejército Republicano.

En un principio, Gregorio, al tener estudios superiores y ser estudiante de farmacia, fue asignado alférez y destinado a oficinas, para realizar papeleo. Posteriormente ascendió a teniente, y finalmente a capitán.

Durante la batalla de Guadalajara, la 72 BM estaba en la finca “el Picaño” en el municipio de Torremocha del Campo, aunque próxima a Cifuentes. Les ordenaron avanzar por el carrascal de Brihuega y el 20 de marzo tomaron Masegoso. Recuerda que al registrar el pueblo, encontraron una veintena de fascistas italianos escondidos en tinajas en una de las casonas de la localidad. Un soldado republicano murió en un accidente en el río Tajuña, al volcarse una barca puesta por los pontoneros, y ese fue el primer muerto de Gregorio vió en su vida. Desde luego no sería el último.

Posteriormente, en junio de 1937, la Brigada fue trasladada al Huesca y separada en dos: por una parte, con el primer batallón, y añadiendo mozos recién reclutados de las quintas del 32 al 35, se creó en Villena la 102 Brigada Mixta (BM), mientras que el segundo batallón, al que pertenecía Gregorio, conservó la numeración de 72 BM.

Su brigada fue una de las que quedó aislada en el valle de Arán, con la 43 División, en la famosa “bolsa de Bielsa” teniendo que pasar por Francia para regresar a zona republicana.

Durante la llamada batalla de Sabiñánigo, Gregorio, ya teniente, fue herido en un hombro en la localidad de Biescas. Se encontraba hablando con los otros tenientes de su batallón, y cometieron el error de fumar, lo que indicó su posición a un tirador enemigo.

En febrero de 1938, estando toda la 72BM en Segorbe acuartelada sobre un cerro, se produjo un terrible bombardeo fascista, el más salvaje que Gregorio recordaba. Afortunadamente, dada la orografía de la localidad aragonesa, la mayor parte de las bombas caían fuera del cerro, produciéndose muchos destrozos, pero pocas víctimas.

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Gregorio Escolano, con uniforme de capitán, en 1938.

Gregorio sufrió un verdadero calvario para ser evacuado, primero hacia Molino Escartín (Huesca), en mula, un suplicio para alguien herido como él. En esta localidad estaba la ambulancia. Desde allí a Boltaña donde recibió las primeras y dolorosas curas, pues allí estaba el Hospital de Sangre, y desde allí a Barbastro en donde cuando se juntaron suficientes heridos para llenar un tren, fue evacuado a Barcelona. La herida no era mortal, pero tardó muchísimo en poder mover la mano.

Tras unos meses de rehabilitación se incorporó al Cuadro Eventual en espera de un nuevo destino cuya espera hizo en Tárrega. Con objeto de estar cerca de su novia, y ver a su hermano también herido como él, Gregorio había solicitado el destino al Ejército del Centro, pero no le fue concedido, siendo en su lugar, incorporado al Ejército de Levante. Para pasar desde Cataluña a Valencia tuvo que hacerlo en barco pesquero camuflado pues ya se había producido el corte de la zona republicana en Vinaroz. El 25 de septiembre fue ascendido a capitán, tal y como fue publicado en el Boletín Oficial, aunque su antigüedad era del mes de abril.

Allí pasó el resto de la contienda cuyo final le pilló en la zona de Castellón, donde se hallaba la compañía que mandaba Gregorio, cuyas órdenes hasta entonces no habían sido fortificar y prepararse. Para ello, los ingenieros militares habían construído una red de fortines de cemento armado y en cada uno de ellos se instalaron dos nidos de ametralladoras, que se cruzaban para mejor cubrir el terreno.

El 29 de marzo de 1939 se presentó en su posición un enlace motorizado informándole de la rendición y que tenía “que dejar allí mismo el armamento porque la guerra había terminado”.

Gregorio siempre opinó sobre lo ocurrido entonces. “a mí no me han vencido” pues su posición nunca fue conquistada. Se vió obligado a rendirse y presentarse en Valencia. Al llegar a Valencia, Con el fin de ocultarse frente al lugar donde estaban siendo recluidos los presos, Gregorio prudentemente tomó habitación en una pensión que conocía, justo enfrente de la plaza de toros. Allí se puso ropas de paisano y esperó. Recuerda que no hacían más que entrar presos y más presos en la plaza de toros y pensó ¿Es esta la paz que nos habían prometido? Por eso Gregorio consideraba que “si Franco fue un traidor, el coronel Casado no lo fue menos”.

Se mantuvo en la pensión viviendo sin salir, pero observando todo, durante 18 días. Con el último dinero que le quedaba, pudo coger un tren a Madrid, eludiendo los controles de documentación. A su llegada a la estación de Atocha, recuerda encontrarse con alguien del pueblo, Saturnino Tejedor, veterinario y miembro del PCE, quien se hallaba como él perdido y desesperado. Tomando un tren a Guadalajara y un autobús a Alcolea, se presentó en su casa el 20 de abril de 1939, a las cuatro de la tarde. Inmediatamente le dijeron que tenía que presentarse ante la Guardia Civil. Una vez allí él explicó su situación y todo lo que le había pasado en la guerra, sin ocultar nada, como el hecho de que había sido capitán, pues nada tenía que ocultar. Nada más terminar su relato, fue conducido a la improvisada cárcel del pueblo, que se había instalado casualmente, en la tienda de su suegro.

El médico local, don Saturnino, le exploró y reconoció físicamente y se inventó una argucia para que pudiera dormir en su casa. Dijo a los guardias que Gregorio que tenía fiebre, cosa que era mentira, y gracias a eso pudo dormir en su cama aquella primera noche. Lamentablemente, la segunda noche volvió al improvisado calabozo.

Estando allí, trajeron a otro preso, absolutamente destrozado por una paliza. Era alguien apodado “el ternillas”, un pastor proviniente de la localidad de Hortezuela de Océn y al que apenas pudo reconocer, por el estado en que venía. El médico recomendó el inmediato traslado de esta persona a Sigüenza, donde murió al día siguiente. Hortezuela es uno de esos pueblos, donde no había pasado absolutamente nada, como hasta la propia Causa General franquista reconocía en sus informes.

Tras tres días en el calabozo en los que hasta su familia le traía la comida, fue trasladado a la Prisión Central de Guadalajara, donde ingresó el día 24 de abril de 1939. En el trayecto en camión hacia Guadalajara, recuerda cruzarse con otro camión que trasladaba a 12 presos a Alcolea. Cuando llegó a la Prisión Central de Guadalajara, pudo comprobar las duras condiciones de hacinamiento y el terror de las “sacas” de presos condenados con pena de muerte. Celdas que estaban preparadas para dos personas, albergaban a 10 o 12. Dormitorios atestados de presos y comida infecta. Allí convivió en la misma celda con Mariano Almendros y Francisco Lacerda, primeros fusilados de la ciudad, la noche del 30 de abril.

Gregorio recordaba que en el polígono del Balconcillo había un campo de concentración con cientos de presos de toda la provincia, donde eran clasificados y distribuídos en tres sitios. Prisión Central, prisión militar de la calle Martín Puebla, donde llevaban a los de más edad y condenados a muerte, y Convento del Carmen. Las mujeres primero estuvieron en un patio de la Central para luego ser llevadas al colegio de las Francesas. Él las recuerda, rapadas, pues se veía parte de su patio desde su celda.

Fue pasando el tiempo, y Gregorio recordaba vívidamente el  terror con el que los presos vivían las noches. Pronto aprendió a distinguir si una noche había “saca” de presos para fusilar. Cuando la noche era normal es decir, sin “interrupciones” molestas, las luces se apagaban por un interruptor general y todos dormían tranquilos. Pero si esa noche se iba a proceder a la ejecución de presos, las celdas eran apagadas una a una, individualmente, quedando sólo encendidas aquellas donde estaban algunos de los elegidos. Recuerda también la llegada del contingente con los alcaldes y otras autoridades republicanas que fueron capturados en Alicante y con ellos, a don Marcelino Martín. Recuerda también cómo un grupo de falangistas locales subían a la Prisión y pedían determinados presos, a los que daban terribles palizas impunemente. Los elegidos volvían o los traían siempre ensangrentados tras la paliza.

El día 1 de agosto se produjo el “juicio” o mejor, simulacro de juicio de Gregorio Escolano. Tuvo lugar en el palacio de la Diputación. Allí mismo, en el pasillo, conoció a su defensor, un militar. La acusación contra él era por supuesto, de ser “elemento destacado de izquierdas” y haber sido capitán, pero también hubo una argucia para intentar elevar la pena. Se le acusó de “pasarse al campo enemigo” , es decir, algo parecido a una deserción del ejército. Gregorio adujo que él nunca había estado en el ejército rebelde, con lo que nunca pudo huir de él. En todo caso, pasó a su propia zona. Con ello logró escapar de la Pena de Muerte, y fue condenado a 30 años de cárcel por “adhesión a la rebelión”. Además tuvo que pagar 7500 pesetas, tras ser condenado por el Tribunal de Responsabilidades Políticas. Un capital en esa época y que por supuesto Gregorio no tenía.

El día 1 de enero de 1940, en compañía de otros 120 presos de Guadalajara Gregorio fue traslado a Burgos. Antes, pasó unos días en lo que se llamaba “transeúntes” que era un campo de presos instalado en un colegio Marista en la Ronda de Atocha. Llegaron a Burgos el día 18 de enero, donde Gregorio estuvo en la farmacia penitenciaria. Tras un periodo en Burgos, fue trasladado de nuevo a Madrid, al laboratorio y farmacia penitenciaria de la cárcel de Yeserías, donde gracias a una revisión de condena salió en enero de 1942. El régimen no podía sostener ya un sistema penitenciario con casi 200.000 presos y se decidió a liberar a muchos de ellos. Al salir, Gregorio Escolano no sabía que le esperaba un calvario aún mayor.

muchos otros combatientes republicanos pertenecientes a las quintas del 35 y del 36, “la quinta del biberón”, al salir de la cárcel, fue reclamado para cumplir con el servicio militar. Es curioso para alguien después de tres años de guerra, habiendo incluso alcanzado el grado de capitán.

Como ex preso, tuvo además que hacerlo en un batallón penal de trabajadores. En septiembre del 42 fue movilizado y enviado a Algeciras (Cádiz), al 95 Batallón de Soldados Trabajadores (penados), encargado de las obras de reconstrucción de la vía del ferrocarril Algeciras-Málaga, para cual, en régimen de esclavitud, sus componentes eran obligados a trabajar en una cantera donde tras cuartear la piedra debía transportarla y picarla con mazas y porrillos de cantero para ponerla en las vías del ferrocarril. Gregorio estuvo haciendo estas tareas, entre otros sitios, en la estación de Málaga y también en la Almoraima. Como la zona donde estaban es montañosa, había movimiento de guerrilleros en los alrededores. Un día, en agosto de 1944, los barracones donde dormían, y sin saber por qué, aparecieron rodeados por soldados de Regulares que les hicieron salir para formar, encañonándoles. Gregorio supo luego que una patrulla de la Guardia Civil había tenido un “encontronazo” con la guerrilla y eso les hizo tomar estas medidas, en prevención de que hubieran contactado con los presos y estos se les unieran. El caso es que el grueso del batallón fue trasladado dos meses después a Collado Mediano (Madrid), donde las condiciones para todos mejoraron algo aunque seguían trabajando en canteras. Estando allí le ocurrió algo digno de mencionar.

Un día le dicen a Gregorio que se presente ante el comandante del batallón, de nombre Román Alonso Burilla, quien le pregunta si sabe poner inyecciones. Al parecer, a este comandante le estaban poniendo un tratamiento y le faltaba una inyección para terminarlo. Gregorio dijo que él había sido estudiante de farmacia hacía diez años, pero que nunca había puesto ninguna. El comandante le dijo que le obligaba a que se la pusiera. En ese momento Gregorio recordó a un preso en el penal de Burgos que se equivocó en el botiquín poniéndole un colirio a un guardián, y había sido severamente castigado. El caso es que le puso la inyección como pudo y tras ello el comandante le dijo. – En la puta vida me han puesto tan bien una inyección, te concedo un permiso. Pero los soldados de batallones penales como él sólo podían gozar de un permiso durante todo el tiempo de servicio militar, y Gregorio ya había usado el suyo, para ir al entierro de la madre de su mujer. Continuando la conversación con el comandante, este le preguntó que de donde era. Y al responder, que era de Alcolea del Pinar, el comandante, que era de caballería, le dijo que había estado allí durante la guerra y le contó que había entrado en Alcolea con su escuadrón y tras preguntar por la casa del alcalde, pues sabían que tenía el granero lleno, comenzaron a desvalijar el granero con 30000 kg de trigo. El comandante subió al granero, donde encontró un par de miles de kg de cebada, que rápidamente usó para sus caballos. El comentario del comandante fue: “gracias a esa cebada, tuve los caballos salvados”. Gregorio, que no le dijo que el alcalde era su suegro, pensó en ese momento: “salvados si, pero no pagado” (se refería a la cebada).

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Gregorio Escolano, (fila de arriba, 3º dcha) con los médicos del botiquín y farmacia del penal de Burgos (1942)

Escolano fue puesto en libertad en mayo de 1945. Recuerda la sensación de salir de una cárcel pequeña a otra mayor, toda España, porque una vez en la calle no había trabajo para los vencidos, ni posibilidades de prosperar pues estaban vetados todos los puestos de responsabilidad para personas como él.

Escolano siempre creyó necesario desmentir una falsedad. Primero nos aclara:

– Yo no soy ni he sido comunista, El comunismo no me entra en la cabeza. Pero cuando los franquistas dicen: hemos derrotado al comunismo, están mintiendo”. Gregorio recuerda que “Rusia fue uno de los pocos países que ayudaron a la República y por eso muchos se afiliaron y el PCE creció”

Gregorio sin embargo opina que en esas brigadas comunistas, como las de Líster, Modesto, etc, “había verdaderos luchadores. Todo ese miedo al comunismo en España es fruto de la propaganda. Aquí no había comunismo ni peligro tenerlo. Los comunistas tuvieron un diputado en 1931, Balbontín, y unos pocos en el 36, pero nada había que temer.”

Gregorio cree que la transición hizo un gran olvido de los combatientes y ex presos republicanos y por eso critica la ley de amnistía, comentando: “¿A mí de que me tenían que amnistiar, si no he hecho nada?” Igual enfado le produce la llamada Ley de Memoria Histórica, pues no ha sido capaz de anular las sentencias de los republicanos condenados, que a fecha de hoy, siguen teniendo valor legal.

-“A mí nunca me han vencido”, repite Gregorio Escolano. – “A nosotros no nos vencieron, nos entregaron, nos engañaron”, comenta, pues el alto mando les ordenó a rendirse. Nunca pensó que le iba a pasar todo lo que pasó. “y no hice nada malo, sólo defender a mi gobierno”. Y añade:

-“Nunca tomaron Madrid, se pasearon por Madrid”. Gregorio siempre creyó que había que haber seguido los combates, porque la 2ª guerra mundial estaba cerca. Gregorio opina que la guerra se perdió en las cancillerías europeas y por el cierre de fronteras a material bélico para la República. “A Madrid no entraron conquistándola, no pudieron, ni por el Guadarrama, ni por el Jarama, ni por Guadalajara, con tanto ejército como tenían, cuando tomaron Madrid, se pasearon por Madrid, allí no había nadie”. “Entraron gracias a una traición”, opina Gregorio.

-“La transición ha sido legalizar el franquismo. Aquí trajeron a la Pasionaria, a Carrillo, al otro, y con eso dijeron que habían hecho la paz, pero ¿Donde están los enterrados? ¿Qué pasa con los que estábamos en la cárcel? De eso nada de nada. ¿Donde estan los muertos, quien saca a los muertos? No los sacarán nunca. Ahi están, No hay dinero. Cuando desaparece una chica joven como estos casos que ha habido, remueven medio mundo para sacar un cadáver. ¿Y los nuestros, donde están?”

Son frases extraídas de nuestra conversación y que demuestran su lucidez sobre este asunto, a pesar de sus 97 años y se lamenta de no que no se han puesto soluciones a este problema:

-“Como [la dictadura] no podía aguantar, vinieron los americanos a salvar a Franco, a quien dejaron hacer lo que quiso internamente, a cambio de las bases americanas”. “Mucha culpa del franquismo la tienen los americanos. Pero ¿y los miles y miles de muertos? Y además, los partidos republicanos no se pudieron presentar en las primeras elecciones democráticas. “

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Gregorio Escolano García, durante su entrevista en 2008. FMGU

A pesar de haber sido nombrado capitán en abril de 1938, Gregorio sigue hoy día cobrando una pensión como capitán, lo que considera una injusticia, pues los alféreces provisionales del ejército franquista fueron “elevados a los altares”, pasando incluso por encima de los profesionales, como bien nos recuerda Gregorio, pero la democracia no se dio ninguna prisa por equiparar a los oficiales republicanos como él haciéndolo tarde y mal. Gregorio comenta que durante la guerra los profesionales pronto o murieron o se retiraron del frente, y que tras unos meses, sólo había en primera línea alféreces provisionales y oficiales de milicias. Gregorio cobró su primera paga como ex combatiente en 1984, pero tardaron un año en dársela. Esta paga era equivalente a la pensión mínima de entonces. No ha sido hasta el año 2000 en el que ha cobrado el 100% de la paga, aunque la correspondiente al empleo de capitán. Gregorio piensa, que tras tres años de guerra, cuatro de cárcel y tres de batallón de trabajadores, merece la paga de un profesional. Hace unos años recibió una indemnización por su estancia en la cárcel, pero insuficiente, y desde luego, su condena sigue siendo legal.

El homenaje a Gregorio Escolano en 2013 consistió en la entrega de una placa simbólica, que reproduce una medalla republicana de 1937 entregado en presencia de su nieto Dani y uno de sus hijos. acompañado de Félix Rodriguez, de Izquierda Republicana. Con motivo de su centenario, su nieto Dani le regaló una gorra de plano de capitán del ejército republicano, idéntica a la que Gregorio usó durante la guerra.

 

Nuestro más sentido pésame a su familia y amigos y todo nuestro reconocimiento a su persona, valiente y lúcido hasta el final.

Xulio García. Foro por la Memoria de Guadalajara

(Entrevistas en 2008 y 2013, correcciones realizadas con motivo de su fallecimiento, el 26-4-2017)
Entrevista en video a Gregorio Escolano, capitán de la 72 Brigada Mixta del EPR, realizada en su casa de Alcolea del Pinar (Guadalajara) en 2008 (fragmento)
https://www.youtube.com/watch?v=JkIBNBH6z4U

 

EN RECUERDO DE FRANCISCO MAYORAL, EX MILITANTE DE JSU DE GUADALAJARA. (1920-2017)

FMGU.- Francisco Mayoral Robledo, natural de Guadalajara, y antiguo militante de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) ha fallecido el pasado 29 de marzo en su casa de Barcelona, a la edad de 97 años.

Francisco fue secretario de organización de JSU con apenas 17 años, en plena guerra, Se alistó y combatió en la 44 Brigada Mixta, con la que estuvo en la zona de El Pardo (Madrid). Aunque él sólo venía a Guadalajara durante los permisos, venía todo lo que podía a participar en las actividades de su organización en nuestra provincia. Fue incluso corresponsal del periódico “La Voz del Combatiente” diario de los comisarios de guerra del Ejército Popular. Francisco acompañó, con otros militantes de JSU a varios dirigentes de la Internacional de Jovenes Comunistas IJC que vinieron a visitar los frentes tras la batalla de Guadalajara.

 

La Voz del Combatiente, periodico en el que colaboró un joven Francisco Mayoral

Al final de la guerra, estuvo primero en un campo de concentración, pero volvió pronto a su casa. En seguida participó en la reorganización clandestina de las JSU y del PCE en Guadalajara, Una tarea difícil sobretodo en una ciudad muy pequeña como Guadalajara y por ello, junto a otros militantes, fue detenido en 1945 por propaganda ilegal, por unos pasquines que se habian repartido. Por ello fue juzgado por el Juzgado E. y O.A. (Espionaje y Otras Actividades) y Comunismo de Zaragoza, cumpliendo un año de cárcel. Sus relatos sobre varias prisiones, incluyendo la prisión central de Guadalajara, han sido muy útiles para reconstruir la memoria democrática y antifascista de nuestra ciudad. Dado que tenía formación como delineante proyectista, trabajó en la Dirección General de Regiones Devastadas, aunque tras la cárcel, se marchó a vivir a Barcelona donde pudo trabajar y seguir su vida junto a su compañera Pepita Gamo Tomico, tambien familia de represaliados. Francisco era un hombre con las ideas claras y se mantuvo fiel a ellas durante toda su vida. En 2008 le entrevistamos y comprobamos su calidad humana, personal y política. En 2013 le entregamos un diploma simbólico en su casa de Barcelona, que fue entregado personalmente por Vicente Relaño, hijo de Vicente Relaño Martinez, secretario del PCE asesinado en 1943 y que era además delineante como él.
Desde el Foro por la Memoria reivindicamos su memoria y enviamos a sus familiares un sentido pésame. No le olvidaremos,

Diploma entregado en 2013 por Vladimiro Relaño, (3d) hijo de Vicente Relaño y los compañeros del Forum per la Memoria a Francisco Mayoral. Foto : FMGU

Propuesta de Medalla de la Libertad entregada por el FMGU a Francisco Mayoral en 2013

 

 

CARTEL 80 ANIVERSARIO BATALLA DE GUADALAJARA
ACTOS CONMEMORATIVOS
80 ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE GUADALAJARA.
“La prima sconfitta del fascismo / La primera derrota del fascismo”
– Viernes 24 de marzo. 
Conferencia-coloquio:
– “Garibaldinos en la batalla de Guadalajara“.
Ponente: Marco Puppini. Profesor universitario. Vicepresidente de la Associazione Italiana Combattenti Volontari Antifascisti di Spagna – (AICVAS)
-“La batalla de Guadalajara, 80 años después”
Ponente: Pedro A. García Bilbao. Profesor universitario. Presidente del Foro por la Memoria de Guadalajara (FMGU)
Lugar: Biblioteca Pública Provincial del Palacio de Dávalos. Salón de Actos. 19 – 21 h.
Dirección: Plaza de Dávalos, 19001 Guadalajara
Sábado 25 de marzo.

VI MARCHA MEMORIAL “BATALLA DE GUADALAJARA

10:00 h Punto de encuentro: Plaza del Coso de Brihuega. (Frente al Ayuntamiento)
Saludo del alcalde de Brihuega, Luis Viejo.

11:00 h (Aprox) Acto en la tapia exterior del cementerio, Zona del Castillo de la Peña Bermeja, Brihuega.

12:00 h Ascenso al Cerro de San Cristóbal (Algora). Punto de Encuentro. Junto a la antigua N-II. (Se recomienda calzado deportivo).

14:30 h (Aprox) Comida de hermandad en Restaurante “Area 107” Carretera Nacional II, km 107, Mirabueno. Inscripción comida, Coste estimado 12 €. Reservas: 618388794 foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com

Nota; Itinerario y horario sometido a cambios según número de participantes y climatología. Se proporcionará itinerario por escrito a los participantes y  guía y explicaciones en cada punto escogido.  

Organiza:
Foro por la Memoria de Guadalajara (FMGU)
Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales (AABI)

Colabora: Ahora Brihuega, AICVAS, CNT-AIT, IU Guadalajara, PCE, UJCE

Información:  618388794 foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com

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Germinal Lázaro durante su visita a Guadalajara en 2012, posa frente a la antigua Prisión Central, donde estuvo preso su abuelo Eusebio. Foto: FMGU

Compañeros Germinal y Justo Lázaro, que la tierra os sea leve.
FMGU- 09/01/2017.- El final del año 2016 nos ha sorprendido con la triste noticia de la defunción de uno de nuestros buenos amigos, Germinal Lázaro. Su tio Justo Lázaro, también simpatizante y buen amigo del Foro, había fallecido en abril de 1015.

Germinal Lázaro (n.1944)  era uno de esos tantos familiares de victimas del franquismo que frecuentemente se dirigen a nosotros para pedir información, guiados por esa necesidad de saber, de romper ese dictado de silencio y olvido dictado por la dictadura y sus verdugos y que lamentablemente, tampoco en los últimos 40 años se ha podido destruir. Germinal tenía muy claro que quería reivindicar la figura de su abuelo y de su padre.

El tio de Germinal, Justo Lázaro (n. 1927) fallecido en abril de 2015, fue uno de nuestros principales informantes sobre la represión franquista en Brihuega, y mantenía en su memoria mucíisimos datos que compartió con nosotros. Ambos, tio y sobrino, Justo y Germinal han fallecido con unos meses diferencia,

En estos casi 10 años de existencia de nuestra asociación, hemos acompañado a varios cientos de familiares de represaliados por la dictadura franquista en su búsqueda de información y Germinal fue uno con los que más tiempo pasamos pues quería escribir un libro sobre su familia y la lucha que llevaron a cabo. Hemos mandado cientos de sentencias y documentos. Germinal no quería restos, si documentos, y sobretodo información, memoria y reivindicación.

Germinal Lázaro nació en Francia en 1944 pues su padre se exilió. Era hijo de un luchador anarcosindicalista,  Julio Lázaro Corral natural de Brihuega. Militante de la CNT, durante la guerra española combatió en Sigüenza, en el frente de Madrid y otros, como soldado de la 37 Brigada Mixta del Ejército Popular. Julio pudo exiliarse a Francia y por eso Germinal nació alli. De la ideología de su padre heredó su nombre libertario. Ello no le impidió llegar a hacerse policía en su país, llegando a ser comisario de policía de Albi (Francia).

 

Germinal, Justo y Toñi Lázaro (dcha-izda) con Pedro A. Garcia presidente del Foro por la Memoria, en la fosa común del antiguo cementerio civil, donde fue fusilado su abuelo Eusebio en 1939. Foto: FMGU

Germinal, Justo y Toñi Lázaro (dcha-izda) con Pedro A. Garcia, presidente del Foro por la Memoria, en la fosa común del antiguo cementerio civil, donde fue fusilado su abuelo Eusebio en 1939. Año 2012. Foto: FMGU

Germinal queria ávidamente saber sobre su pasado y recopilaba toda la información sobre el caso de su abuelo Eusebio, sobre los escenarios de lucha y combate de su padre Julio.  Incluso durante su visita asistió a varias presentaciones de libros libertarios con gran interés, Con todo ese material  y lo que pudo recuperar hizo un libro publicado en francés.

Vuestra memoria no se perderá compañeros Justo y Germinal. Queremos desde estas palabras dar el pésame sincero a su familia y especialmente a Toñi Lázaro, hija de Justo.

Que la tierra os sea leve, compañeros.

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Justo Lázaro Barriopedro, (1927-2015).

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Germinal Lázaro (dcha) escucha las indicaciones de nuestro compañero Domingo Bartolomé, sobre los combates en el entorno de Sigüenza Foto: FMGU

 

HOMENAJE AL ANTIFASCISTA ITALIANO GUIDO PICELLI, MUERTO EN GUADALAJARA

EL FORO POR LA MEMORIA COLOCA UNA PLACA EN EL LUGAR DONDE MURIÓ EL BRIGADISTA PICELLI

FMGU.- 05/01/2017.- Coincidiendo con los actos conmemorativos del 80º aniversario de la muerte en combate del antifascista italiano Guido Picelli, organizados por el ayuntamiento de su ciudad natal, Parma, a los que asiste una representación española y guadalajareña, el Foro por la Memoria de Guadalajara ha querido unirse a la conmemoración poniendo una placa en su memoria en el lugar donde murió el brigadista italiano, en el término municipal de Mirabueno (Guadalajara).

El antifascista italiano Guido Picelli, capitán en una de las compañías del batallón Internacional Garibaldi, resultó muerto en combate durante una ofensiva republicana al Cerro de San Cristóbal (Algora) el 5 de enero de 1937. Su figura está siendo recordada en estos días en una serie de actos organizados por el ayuntamiento de Parma y la región de Emiia-Romagna, con presencia de Antonio Rodriguez, en representación del ayuntamiento de Mirabueno; el concejal de Ahora Guadalajara, José Morales; así como el presidente del Foro por la Memoria de Guadalajara Pedro A. Garcia Bilbao y otras asociaciones,
Coincidiendo con estos actos, el Foro ha colocado una placa conmemorativa en paraje “el alto del mal nombre” de Mirabueno, lugar donde murió el brigadista italiano. Los actos de Parma continúan hoy en el barrio de Oltretorrente, donde en 1922, Picelli organizó los “Arditi del Popolo” para enfrentarse a las milicias fascistas de Mussolini.
A lo largo del año 2017 se producirá una visita de autoridades parmenses a nuestra ciudad, que se encuentra hermanada con Parma desde 1982.
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DESPRECIO A LAS VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO EN EL PAÍS DE LA IMPUNIDAD.

El Foro por la Memoria de Castilla La Mancha responde a PSOE y PP. 
logo-tricolor-cmancha-25026/10/2016.- El portavoz del Partido Popular en Castilla-La Mancha, Francisco Cañizares ha manifestado en rueda de prensa que el tema de las víctimas del franquismo “no preocupa a la inmensa mayoría de los ciudadanos”, al ser preguntado por la ley de memoria democrática de Castilla La Mancha que ha sido rechazada ayer en las Cortes Regionales. El portavoz Cañizares además ha añadido bastante cínicamente que los ciudadanos están más preocupados por la sanidad que por temas “secundarios” como según él son los derechos de las víctimas del franquismo.
Desde el Foro por la Memoria de Castilla La Mancha deseamos expresar nuestro total rechazo por estas lamentables y cínicas declaraciones, y sobretodo viniendo de un partido que ha sometido a los ciudadanos de este país a graves recortes en todas esas materias que son sin duda importantísimas y prioritarias para el bienestar de todos, Derechos de todos que ha sido vulnerados, esquilmados y privatizados como es el derecho a la sanidad pública, a la educación o a servicios sociales o asistenciales de calidad. Escuchar en boca del señor Cañizares, miembro de un gobierno que ha reducido la ayuda a la dependencia, privatizado servicios sociales fundamentales, decir que estos temas son lo que más preocupan a los ciudadanos, es un ejercicio de cinismo insoportable y más al usarlo como excusa para no atender el derecho a la justicia de las victimas de la dictadura. El Partido Popular no sólo desprecia a las victimas del franquismo, sino que además pretende convencernos de que está más preocupado por la sanidad o la dependencia cuando los hechos demuestran lo contrario. 
Las declaraciones del señor Cañizares son una prueba más del fracaso de la reinserción de los franquístas en el sistema demócrático y exigimos una rectificación. Tiene suerte en opinión de este colectivo, de vivir en el país de la impunidad, pues si sus palabras fueran sobre cualquier otro colectivo de victimas, o en cualquier otro país de nuestro entorno democrático serian constitutivas de un delito. Lamentablemente en España las victimas del franquismo no tienen ni siquiera el estatus legal de víctima, algo que ninguna de las leyes llamadas de memoria, ni autonómicas ni siquiera la ley de 2007 de Zapatero, han contemplado y que constituye la principal de nuestras reivindicaciones. Es por eso que luchamos por una ley integral de reconocimiento de las victimas del franquismo, que reconozca y equipare sus derechos a los de cualquier otra victima del terrorismo.
Ni la Ley de Memoria del PSOE ni la autonómica de Podemos amparan a las víctimas.
Desde el Foro por la Memoria denunciamos que el derecho a la justicia y la existencia de miles de victimas de la dictadura no es un tema sectorial más, sino un derecho inalienable y una de las grandes carencias esta democracia, basada en la impunidad del franquismo.
La disputa entre Podemos y PSOE defendiendo una u otra ley, es en realidad, pura cosmética. La ley de 2007, de Memoria Histórica , a la que alude ahora el PSOE y el gobierno regional, es la que precisamente ha iniciado este camino que consolida el modelo español de impunidad y nunca ha sido la respuesta normativa que solucione este problema, pues parte, al igual que las leyes autonómicas de una premisa: Todas estas leyes consideran que el franquismo y sus crímenes son legales, y no las cuestionan. No tratan a las victimas como tales.  Mientras esto no cambie, nada cambiará. Estas leyes ofrecen algunas medidas de reparación pero no cuestionan lo fundamental. No pueden pretender ahora aparecer como portavoces de la sociedad civil partidos que han boicoteado conscientemente las demandas del movimiento memorialista, expresadas entre otros documentos en la Carta de Vicálvaro, firmada por 88 asociaciones. La excusa que usa el PSOE de carecer de competencias para desarrollar una ley regional no se sostiene en absoluto, desde el momento en que ellos mismos reconocen, y es evidente, que este proyecto presentado por Podemos es una copia de la ley de Andalucía, donde recordemos, gobierna el partido socialista. El hecho cierto es que ninguna de las leyes aprobadas o proyectadas, ni estatales ni autonómicas, trata en absoluto temas relacionados con la justicia de las víctimas, ni permite el acceso de las mismas a la justicia. El proyecto presentado por Podemos ha retirado por cierto, cualquier referencia a solicitar la nulidad de las sentencias y declarar ilegales los tribunales que las dictaron, como figuraba en el texto que inicialmente se les presentó. Desde el Foro por la Memoria entendemos estas incongruencias como parte de las disputas por la hegemonía entre PSOE y Podemos, en las que no entramos.
Reiteramos nuestro deseo de que se cumplan las leyes y se atienda a las recomendaciones de Naciones Unidas sobre las victimas del franquismo y otras demandas exprsadas por 88 colectivos memorialistas en la Carta de Vicálvaro.
Foro por la Memoria de Castilla-La Mancha

“Parte del objetivo de la Transición fue que no se transformara el orden que levantó el genocidio franquista”
Daniel Feierstein es uno de los mayores expertos en el estudio y análisis de las prácticas genocidas que asolaron al mundo en el siglo XX.

153956-st-galerieDaniel Feierstein es sociólogo y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires. Se desempeña como profesor titular de la cátedra Análisis de las Prácticas Sociales Genocidas en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y como director del Centro de Estudios sobre Genocidio y de la Maestría en Diversidad Cultural, ambos en la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Es experto independiente por las Naciones Unidas para la elaboración de las Bases de un Plan Nacional de Derechos Humanos argentino.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

Diario PÚBLICO. ALEJANDRO TORRÚS. MADRID.- Describir la trayectoria profesional de Daniel Feierstein (Buenos Aires, Argentina, 1967) ocuparía más líneas que paciencia tiene el lector para leer cargos, títulos y publicaciones varias. Una manera breve de resumir la importancia del personaje pasa por señalar que Feierstein es uno de los mayores expertos en el estudio y explicación de las prácticas genocidas que asolaron al mundo durante el siglo XX.

Recibe a Público antes de participar en una mesa redonda en la librería Traficantes de Sueños de Madrid sobre los crímenes de la dictadura franquista. Antes de llegar a la capital de España ha ofrecido conferencias en Londres, Atenas y Barcelona, entre otros lugares. La conversación con Fierstein, no obstante, corre el riesgo de derivar en complejos conceptos y referencias a tratados internacionales y/o convenciones de las Naciones Unidas. Es un riesgo.

El objetivo de la entrevista, sin embargo, pasa por aclarar conceptos básicos y fundamentales para conocer más y mejor la historia reciente de España. ¿Qué es un genocidio? ¿Cometió el franquismo un genocidio en España? ¿Repercute en la actualidad española aquel genocidio?

¿Cometió el franquismo un genocidio en España?
Sin duda. En los dos sentidos: en el sociológico y en el jurídico. En el sociológico, el eje del genocidio es la destrucción de la identidad de un pueblo y creo que está muy claro que en el caso español se buscó destruir la identidad del pueblo español. Y en el sentido jurídico del término también se puede decir que existió un genocidio porque la Convención sobre Genocidio de la ONU incluye la intención de la destrucción parcial de un grupo nacional. Y aún cuando no deja claro si el grupo nacional puede ser el mismo entre los perpetradores y las víctimas, y está abierto a interpretación, creo que en el caso español es absolutamente interpretable que el objetivo del franquismo fue destruir parcialmente el grupo nacional español. Querían transformar España a través del terror.

La Convención sobre el genocidio señala que se trata de la destrucción total o parcial de un “grupo nacional, étnico, racial o religioso”. Hay quien interpreta que en España no hubo genocidio porque se trata de una lucha fratricida entre miembros de un mismo grupo nacional.
Exacto. Esa es la discusión. Pero la idea de que hay dos grupos es la idea del genocida. Todos los genocidios siempre se implementaron para transformar al propio grupo. El nazismo pretendió transformar Alemania y después transformar a Europa. Y convencer a la población de que había determinados grupos que no formaban parte del grupo nacional. Y esto fue lo que sucedió en España. Los genocidas planteaban que los rojos no formaban parte del grupo y por eso tenían que ser expulsados, erradicados. Todos los genocidios son intentos de transformar al propio grupo.

El Gobierno español y la Justicia han dicho que en España no hubo genocidio. Y ante esta posición parece que estamos ante el eterno debate de dos posturas enfrentadas y sin una verdad. ¿Cómo explicar que sí hubo un genocidio?
El Gobierno español impide la discusión. Para decir que sí o que no hubo un genocidio hay que abrir las causas y un Tribunal tiene que analizar las evidencias, escuchar a los testigos, que pueda tomar pruebas históricas del caso y luego, analizando la Convención sobre Genocidio, dirimir si lo hubo o si no lo hubo. Cuando alguien impide la discusión no está diciendo que no hubo genocidio sino que lo que está diciendo es que no se puede discutir el asunto.

¿El genocidio es sólo el asesinato de miles de personas?

“Los genocidas planteaban que los rojos no formaban parte del grupo y, por eso tenían que ser expulsados, erradicados”

El genocidio es principalmente la matanza de miembros del grupo pero tiene cinco acciones: la matanza; el sometimiento del grupo a condiciones que provoquen su destrucción; las lesiones al grupo tanto físicas como psíquicas; impedir los nacimientos dentro del grupo; y transferir los hijos del grupo que sufre la represión al otro grupo que la aplica. En España se han dado las cinco acciones. Hay genocidios, condenados, que sólo han implementado dos o tres de estas acciones. España implementó los cinco ejes de la Convención de la ONU. Por eso, la decisión de la Audiencia Nacional contraviene toda la normativa internacional. Habría que revisarla y ponerlo a discusión con juristas internacionales.

Un argumento habitual es que la izquierda también cometió asesinatos y que, por tanto, también habría cometido un genocidio.

La gran diferencia es el control del monopolio de la violencia. Esto es: quién tiene la capacidad de llevar a cabo determinadas acciones organizadas sistemáticamente. En estos casos, hay dos cuestiones a analizar. La primera es si había un aparato de poder con la capacidad de monopolio de la violencia para implementar esas acciones genocidas. En segundo término, tener en cuenta el riesgo que implica equiparar las acciones de quienes llevan a cabo un plan sistemático de destrucción de quienes resisten ese plan sistemático de destrucción. Esta equivalencia es muy dañina para la sociedad porque pone en un plano de igualdad lo que de ninguna manera puede ser igual.

En España lo que había era un gobierno democrático elegido por la población con su determinado porcentaje de votos y una oposición, que disentía de este Gobierno y apostaba por otra opción política con un determinado porcentaje de voto. En esta situación, hubo un golpe de Estado militar que a través de la violencia y el terror intenta destruir esa experiencia política. Estas dos situaciones no son equivalentes. Lo que no quiere decir que no tenga que ser revisado políticamente, moralmente, las acciones de la República española o de determinados grupos de izquierdas que defendían a la República. Creo que sí merece ser revisado, pero que la Justicia no es el lugar, pero sí un debate político que puede ser enriquecedor.

¿Se puede afirmar, sin ninguna duda, de que las élites militares y políticas que prepararon el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 tenían un “plan sistemático de destrucción” del adversario?
Sin duda. Está muy claro. Es un trabajo de la Justicia el comenzar a revisar documentos militares del franquismo y comenzar a abrirlos a la discusión para ver el papel que tuvo el terror en esta transformación social que acometieron.

Dice que el objetivo de un genocidio es eliminar la identidad de un pueblo e imponerle la identidad de las élites. ¿España sufre aún los efectos de ese genocidio de hace 80 años y de la imposición de la identidad de la élite al pueblo?
España es uno de los casos paradigmático donde se siente el efecto en la actualidad. Todo genocidio tiene sus niveles de efectividad y de logros, pero me parece que el caso español destaca por la imposibilidad de abrir la discusión. España y Turquía son los dos casos donde fue más difícil abrir una discusión colectiva. No sólo jurídica. Sino incluso una discusión social y política sobre lo que ocurrió. Esto tiene que ver con varios efectos: lo extensa de la dictadura franquista, que atravesó a varias generaciones. El otro elemento que no se tomó en cuenta suficientemente es la importancia de la apropiación sistemática de menores que se calcula en no menos de 30.000 casos. Es inconcebible. En Argentina hubo alrededor de 500 y se considera una barbaridad. Esto es importante porque atraviesa con el terror a toda la segunda generación. De tener siempre la duda con el origen. Es un elemento fundamental para entender el silencio de la Transición. La mayoría de los casos históricos logran determinados efectos pero cuando termina el régimen que lo implementó comienzan a abrirse discusiones a veces con la posibilidad de plantear acciones jurídicas.

“España tiene una gran oportunidad ante sí para poner en cuestión todo ese proceso de la Transición”

En España hasta los 90 no se abrieron con cierta fuerza los debates sobre el pasado. Tenemos 20 años de Transición con una especie de pacto de silencio particularmente emblemático. Es algo para revisar en el presente y plantearse cuáles fueron los elementos del caso español que generaron tanto nivel de silencio y aún hoy tanta insistencia en que no hay que mirar para atrás, en que la Transición debe ser rescatada, que fue el modo de pacificar el país… Estas peticiones consisten en asumir los objetivos de los genocidas muchos años después y dentro de un un régimen muy distinto de lo que fue el régimen genocida.

¿Una de las consecuencias es que esas mismas élites pueden seguir en una situación de poder privilegiada que se ganó con las armas durante la Guerra Civil?
Sí. Pero el poder no es sólo seguir gobernando. Se trata de que la transformación de la sociedad no se toca. En ningún nivel. En general, podríamos decir que ha sido difícil tocar las transformaciones de la sociedad después de un proceso genocida. Parte del objetivo de la Transición fue que no fuera transformado el orden económico, que no fuera transformada la Justicia, el orden político… que los cimientos que levantó el genocidio a través del terror no se puedan discutir. Y eso está en la base de la idea de la reconciliación. Siempre plantean la reconciliación en los términos del genocida, que no se pueda tocar o cuestionar nada de lo que el genocidio construyó. Este es el desafío fundamental para la sociedad española: el revisar toda la estructura concebida por las autoridades genocidas.

Un ejemplo: cuando finaliza la dictadura de Argentina los organismos de derechos humanos señalaron que había que dar de baja a todos los jueces, a todos los funcionarios que habían trabajado en relaciones exteriores avalando al gobierno militar. A toda la estructura del Estado que habían participado en el genocidio. Esto implicaba poner en cuestión el aparato y el presidente, que era Alfonsín, dijo que no había suficientes jueces para nombrar si había que sustituir a los jueces que habían colaborado. La respuesta de los organismos de derechos humanos fue muy sólida. Les dijo que cualquier estudiante, cualquier abogado joven sería infinitamente mejor que un juez que había desarrollado su acción durante un genocidio. Este es el gran desafío para cualquier sociedad tras un proceso genocida.

Ahora se habla mucho de cambio político, ¿es necesario revisar nuestro pasado para poder cambiar España?
España tiene una gran oportunidad ante sí para poner en cuestión todo ese proceso de Transición. La pregunta es si esa oportunidad va a ser aprovechada o no. Si este nuevo proceso lo que va a hacer es simplemente cambiar algunos discursos y sostener esa estructura de impunidad y esa estructura política construida por el terror o si se va a animar a abrir la discusión y a ponerlo en cuestión. Ese es el gran desafío de España en el presente. Puede ser una oportunidad. La estructura política española ha comenzado a estar en jaque y la pregunta es si habrá fuerza política para ponerla realmente en cuestión. Ese es el desafío del presente.

“Apelan a ese terror. La pregunta es si ese terror seguirá siendo efectivo o no cuarenta años después del fin del régimen de terror”

Desde el Partido Popular están lanzando el mensaje de que cuidado que vienen los rojos, los comunistas, los radicales, en definitiva. ¿Esto tiene que ver con aquel genocidio fundacional del que habla?
Claro. Es apelar a ese terror. La pregunta es si ese terror seguirá siendo efectivo o no cuarenta años después del fin del régimen de terror. Hay dos generaciones, como mínimo, actuando más. Este es el gran desafío. Apelan al terror de hace 80 años, pero, ¿será efectivo aún? La trampa sería si esos sectores políticos que reciben los ataques quisieran desprenderse de esa actuación y tratar de pactar con los autores ideológicos de ese proceso genocida para demostrar que no son disruptivos y que no van a llevar a cabo ninguna transformación ni a poner en cuestión el orden político de la Transición.

En España, para las víctimas de la dictadura y las asociaciones memorialistas, Argentina es una referencia. No sólo porque ha abierto la única causa judicial que investiga a la dictadura de Franco sino porque están revisando y juzgando su propio pasado. ¿Qué está pasando ahora con este proceso con el Gobierno de Macri?
El Gobierno de Macri es un retroceso en Argentina e implica un intento de destruir algunas conquistas de la última década. No obstante, en este campo precisamente, las conquistas no han sido realizadas por un gobierno y sí por una lucha social. Por tanto, les resulta más difícil revertirlo. Ha habido un desmantelamiento de algunas áreas específicas o el intento de reponer a algunos represores en puestos públicos, pero no ha sido Macri el único. El jefe del Ejército del gobierno anterior tenía vínculos con el régimen genocida también. Me resulta llamativo, en el buen sentido, pese al retroceso que implica el gobierno de Macri, que no se ha puesto en cuestión el proceso de juzgamiento porque tiene un nivel de apoyo popular que implicaría un desgaste importante.

“El Gobierno de Macri es un retroceso en Argentina e implica un intento de destruir algunas conquistas de la última década”

¿Macri tiene vínculos con la élite golpista?
Macri tiene relaciones con sectores vinculados, más que con los golpistas, con los sectores económicos que estuvieron detrás del proceso genocida sosteniéndolo, participando en algunos casos directamente y beneficiándose de ese proceso. No sólo tiene vínculos sino que él mismo es el hijo de un empresario que se hace millonario en los negocios estatales con la dictadura militar.

A largo plazo, ¿está planteando el macrismo una batalla por la memoria?
Sí. Justo. Y es una estrategia más inteligente. En lugar de avalar la impunidad y asumir la defensa directo de los represores, lo cual implicaría un costo político altísimo, lo que está haciendo es retrotraer la discusión a comienzos de los años 80 e intentar reinstalar la teoría de los dos demonios.

Es lo mismo que sucede en España: plantean que la memoria debe ser completa y que es cierto que hubo hechos muy graves de los represores pero que también habría que revisar los hechos cometidos por los grupos de izquierdas. La política del macrismo tiende a eso. A la igualación de las víctimas y los victimarios. Esto es algo que tiene mucha fuerza en España y que era absolutamente marginal en Argentina y que ahora comienza a cobrar fuerza gracias al apoyo gubernamental.

Entiendo que es una estrategia que busca captar a los más jóvenes. A los que no vivieron la dictadura.
Absolutamente. Lo que buscan es esta igualación con mucho trabajo ‘periodístico’, sin sustento histórico, que busca distorsionar la historia con esta igualación. Esto ha sido bastante fuerte durante los últimos tres o cuatro años en Argentina. Es decir, antes del triunfo del Gobierno de Macri. Hay una verdadera campaña de bombardeo a la población con el intento de equiparar.

Hace unas semanas, el Foro por la Memoria de Toledo en unión a otras instituciones logró la instalación de una estela que recuerda a los deportados de Toledo muertos en los campos nazis. Este homenaje sencillo ha provocado una reacción revisionista. Recordar a los deportados asesinados y pasados por el crematorio de Mathausen exige, según un artículo publicado en ABC, ser compensado por el recuerdo a los que murieron por haber luchado voluntariamente junto al III Reich en ejercicio de su «libertad». No es un caso de brutal equidistancia, es algo mucho peor, pues lo que esconde es claramente la legitimación —por anticomunista— de Hitler. El Foro responde:

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Vestir el uniforme nazi fue ejercicio de libertad de conciencia, y haber caído en la lucha o hecho prisionero, ameritaría ser recordado en pie de igualdad a las víctimas de la Deportación, pues el anticomunismo lo justifica todo según lo defendido en el artículo de ABC.

Apelar a la libertad de conciencia para defender la participación voluntaria en el ejército nazi en una guerra de agresión, es algo que solo muestra la degradación moral de quien tal cosa defiende. Hacerlo como reacción a la instalación de una placa homenaje a quienes murieron en los campos nazis es, además, indecente. No es una afirmación retórica, por tres veces repite tal juicio en el ABC el sr. Girona Hernández en su artículo «Ecos imborrables de la historia» (ABC Toledo, 05/03/2016). El anticomunismo, a lo que se ve, justifica todo, hasta la decisión del Tercer Reich de arrastrar al mundo a la mayor matanza de la historia humana. El carácter «romántico» de la División Azul, el simpático afán de «devolución de la visita», pero sobre todo la pretensión de que el juramento a Hitler se limitaba a la «justificada» lucha anticomunista son parte de los mitos del franquismo ampliamente repetidos en el revisionismo actual.

El juramento de los «divisionarios» españoles decía, efectivamente:

“¿Juráis ante Dios y por vuestro honor de españoles absoluta obediencia al jefe supremo del ejército alemán, Adolf Hitler, en su lucha contra el bolchevismo y que combatiréis como valientes soldados dispuestos a dar vuestra vida en cada momento por cumplir este juramento?”

Ampliemos el foco. ¿Cuál era el juramento de las Waffen SS? Pues practicamente el mismo:

“Juro por Dios obediencia incondicional como un soldado valiente que quiere estar preparado en todo momento para dar su vida en la lucha contra el bolchevismo al comandante supremo de la Wehrmacht, Adolf Hitler.”

Los campos nazis, la guerra de agresión y la política de exterminio del nazismo no fueron ejercicio de «libertad de conciencia», fueron crímenes contra la Humanidad reconocidos internacionalmente. No hay aquí equidistancia posible, no ha lugar escuchar las razones de conciencia de los nazis para llevar a cabo su exterminio. Cuando se estudia lo sucedido en los campos y en las tierras de la URSS sometidas a la guerra total, los argumentos de los genocidas se reproducen para poder conocer las dimensiones del horror y para mostrar la lógica criminal del exterminio, pero no se apela a la «objetividad» o a la «equidistancia» moral.

El Tercer Reich dejó morir de hambre a más de tres millones de prisioneros de guerra soviéticos; olvidar eso y molestarse por la falta de comodidades en un campos de prisioneros en la dura postguerra de la URSS, campos de los que volvieron pese a todo una gran proporción de los prisioneros, es retorcer la historia para perpetuar el ditado de noche y niebla. Hay una diferencia enorme entre un campo de internamiento y trabajo y un campo de exterminio. Primo Levi, miembro de la resistencia italiana deportado a Auswitchz lo ha dejado plasmado por escrito en obras estremecedoras que son de obligada lectura en los colegios italianos.

¿Qué podemos esperar de sujetos que desprecian la propia historia cercana de prisiones y campos de muerte como los existentes en Ocaña, Uclés, Quintanar donde fueron asesinados por hambre, tortura o ejecutados miles de toledanos de toda condición? Ante esto ni una reacción moral, pero basta recordar a los deportados a un campo nazi que hasta 2016 han permanecido en el olvido, para que se exija reconocimiento a los que de forma voluntaria vistieron el uniforme de la Wehrmacht. En realidad no nos extraña este vómito moral en un medio, el ABC, que rindió homenaje en portada a ese gran líder anticomunista que fue Adolfo Hitler.

Toledo vio sus calles bombardeadas y a sus habitantes asesinados por tropas alemanas, pero a lo que se ve estuvieron en misión humanitaria, obligados por su conciencia. Toledo recibió también la visita de Heinrich Himmler en 1940 al paso alegre de la paz; le acompañó su ayudante el coronel de las SS Karl Wolf o el ayudante de Menguele, Wolfgang Gerhard y otros sujetos de la plana mayor de las SS y el SD. Recorrieron el Alcázar de la mano de Moscardó y del alcalde de Toledo, de todas las autoridades locales, de apellidos hoy muy vivos en la política local y a lo que se ve muy orgullosos todos de sus amistades y fraternidad con la cúpula nazi responsable del Holocausto y la Guerra de Agresión, al fin y al cabo España fue el único lugar en el que pervivió una victoria de Hitler, las otra guerras las perdió, la nuestra no; de hecho, sin la intervención alemana del día 25 de julio de 1936, el golpe fracasado hubiera acabado por ser dominado, habida cuenta del bloqueo del Estrecho por la heroica Armada de la República Española, sólo una intervención extranjera pudo derrotar a la República.

Le recomendamos a los espíritus sensibles que no soportan el modesto homenaje a nuestros deportados, que organicen efectivamente un acto de desagravio y recuerdo a los nazis y sus aliados caídos por la «libertad de España» como rezan las estelas de la Legión Condor. Que hagan visibles las fotos de tan olvidada visita de la cúpula de las SS, que se vea bien clara la infame presencia en Toledo de estos sujetos y sus hermanos españoles de jauría —son las palabras de Himmler en el funeral de esa víctima del terrorismo que fue Reinhardt Heydricht—, que aprovechen para intentar rescatar sus motivaciones anticomunistas para sus actos criminales. Pueden invitar a Andrea Levy, del Partido Popular, o al Embajador de Israel, o a los representantes de las Comunidades Judías de España, o a los embajadores de Francia, Inglaterra o Italia: seguro que comprenderán de inmediato las razones de al ver los uniformes FeldGrau y las cruces de hierro de los veteranos que juraron fidelidad a Hitler.

Es sabido que la impunidad de los crímenes contra la Humanidad acaba por envilecer a las sociedades que se ven sometidas, ver impunes a los verdugos, triunfantes sus ideas y socialmente reconocidos a los que se beneficiaron de los crímenes, lleva a muchos a no saber moverse moralmente. El nazismo, como el fascismo, o la variante hispana del totalitarismo, el nacional-catolicismo, no precisaban traicionar sus ideales para devenir genocidas, estaba en su propia esencia y definición. Es por ello que en una contienda como la española o la guerra mundial 39-45 debería ser muy fácil orientarse, basta con preguntar ¿en que lado estaban los nazis? Pues bien, las personas decentes está claro que deben estar enfrente. Aquí no hay equidistancia que valga. Churchill lo tuvo claro. Parece que el sr. Girona Hernández no tanto.

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Desde la UJCE en Guadalajara recuerdan el triunfo del Frente Popular en nuestra ciudad hace ya 80 años. Un día memorable cuyo ejemplo sigue estando presente.

Reproducimos la crónica que hizo el periódico “ABRIL. Portavoz de las izquierdas” de las consecuencias inmediatas del triunfo del Frente Popular en Guadalajara:

«El jueves a las cinco de la tarde fueron puestos en libertad los Guardias de Asalto José del Rey y Miguel Gañán y el Teniente Máximo Moreno de las milicias socialistas que se hallaban en esta Cárcel condenados los dos primeros a 12 años y un día, y el tercero a 30 años de prisión con motivo de los sucesos gloriosos de Octubre. En la puerta de la Prisión se hallaban esperándoles varios centenares de obreros y los miembros del Radio Comunista con una bandera dedicada por este Partido al barrio proletario del Alamín. […] por su comportamiento en la reciente elección, dando casi todos sus votos al FRENTE POPULAR.[…]»

«Seguidamente se formó una manifestación, compuesta por cerca de 1.500 personas que […] se dirigió al Ayuntamiento ocupando pacíficamente su Salón principal. La Asamblea designó un Concejo, nombrando Alcalde a un comunista y otorgando la presidencia de honor de este municipio revolucionario a los tres presos libertados. El Alcalde improvisado, abrió la Sesión saludando al Frente Popular. Dijo que esta designación tenía un carácter revolucionario que podía servir de enseñanza y que había que entregar el Ayuntamiento a los concejales destituidos de elección popular. […]»

«Entre grandes aplausos se levantó la Sesión trasladándose los manifestantes a la Casa del Pueblo, donde se formó una imponente manifestación integrada por unas 5.000 personas […]. La manifestación bajó la calle Mayor cantando “La Internacional”, la “Joven Guardia”. […]»

«Acto seguido, la manifestación se dirigió al Gobierno destacándose una Comisión que gestionó la libertad de los restantes presos, entre ellos tres sindicalistas recientemente detenidos.»

Fuente: “ABRIL. Portavoz de las izquierdas”, número 41, 22 de febrero de 1936, p. 1.

El ejemplar se puede consultar en la Biblioteca Pública del Estado en Guadalajara.