Guadalajara, 05/05/2022.- Con motivo de homenajear a los deportados guadalajareños a los campos nazis, Ha tenido lugar una ofrenda floral en el monolito instalado en el Parque de La Concordia de Guadalajara.

Coincidiendo con el día de la liberación del campo de concentración de Mauthausen, el 5 de mayo de 1945, las instituciones de Guadalajara, encabezadas por el alcalde de la ciudad, Alberto Rojo, han realizado una ofrenda floral en la placa instalada en el parque de La Concordia, que por este motivo se inauguraba el año pasado.

Al acto han asistido entre otros, la subdelegada del Gobierno, Mercedes Gómez, el delegado de la Junta de Comunidades, Eusebio Robles; el vicepresidente de la Diputación Provincial, Rubén García, y el portavoz del Foro por la Memoria de Guadalajara, Xulio García, quien asistió en nombre de la Amical de Mauthausen y otros campos, asociación que cumple este año 60 años y Daniel Touset, portavoz de Unidas Podemos en la Diputación. Asistieron también Pilar Cuevas, delegada provincial de Hacienda de C-LM y Sara Simón, concejala del Derechos de la Ciudadanía

El 26 de abril de 2019, el Consejo de Ministros acordó instaurar el 5 de mayo como ‘Día de Homenaje a los españoles deportados y fallecidos en Mauthausen y en otros campos y a todas las víctimas del nazismo de España‘. La fecha elegida coincide con la conmemoración de la liberación en 1945 del campo de Mauthausen, en Austria, donde fueron concentrados la mayoría de los deportados españoles, y donde, finalmente, fallecieron la mayor parte: 129 guadalajareños fueron deportados a los campos nazis y de ellos, fallecieron 89.

HOMENAJE AL VETERANO COMPAÑERO EVELIO SÁNCHEZ

01/05/2022.- La manifestación convocada por los sindicatos de clase, UGT y CCOO ha vuelto a llenar las calles de Guadalajara, como siempre, en un ambiente festivo y reivindicativo, aprovechando un día soleado en nuestra ciudad. Un acto especialmente festivo, de reencuentros para muchos militantes de izquierdas después de levantadas las limitaciones por la pandemia.

La manifestación sin embargo ha sido especialmente triste, dado el aciago balance de accidentes laborales que viene sufriendo nuestra provincia y que ha estado en la mente y en la boca de todos.

 Tras los discursos de los representantes de los sindicatos y el tradicional canto de La Internacional, ha tenido lugar un merecido homenaje a un querido compañero. Evelio Sánchez-Largo Garrido, veterano militante del PCE y fundador de CCOO.
El homenaje ha consistido en la entrega de un diploma, elaborado por el Foro por la Memoria de Guadalajara, con la “propuesta de la Medalla de la Libertad”.
El diploma fue entregado por Javier Morales, secretario provincial de CCOO, María Fernández, secretaria provincial del PCE, y contó con la presencia de la familia de Evelio, encabezada por su esposa Felicísima Valtierra. Asistieron tambien el presidente del Foro por la Memoria, Pedro A. García Bilbao y el coordinador provincial de IU, Daniel Touset. El Foro por la Memoria ha entregado más de 90 diplomas como el de hoy a veteranos antifranquistas y sus familias y reproduce una medalla de 1937, la cual propone que le sea entregada al homenajeado, cuando gobiernen “las autoridades legítimas de la República española”.

Evelio Sánchez ha recibido el sencillo diploma emocionado, y se lo ha dedicado a su querida compañera Felicísima y al recuerdo de tantos camaradas que ya no están.
El camarada Evelio Sánchez-Largo Garrido nació en Los Yébenes (Toledo) en 1935, hijo de campesinos pobres, desde los 6 años tuvo que dedicarse a cuidar el ganado. A su padre, también llamado Evelio, no le vió durante los tres años de guerra, y después, tampoco, porque estuvo siete años preso en las cárceles de Franco. Su madre Eulalia tuvo que sacar adelante a la familia como tantas compañeras de presos.
El joven Evelio tuvo contacto con la guerrilla antifranquista, concretamente con el grupo de “el manco de Pesquera” de los montes de Toledo, con los que colaboró con apenas 10 años llevándoles muchas veces comida y haciendo de enlace, incluso asistiendo en una ocasión a un tiroteo con la Guardia Civil.

Al salir su padre de la cárcel, en 1946, la familia se plantea emigrar a Argentina, vendiendo incluso la casa, pero finalmente se quedan en Madrid, donde Evelio, tras varias vicisitudes, aprende el oficio de tornero, ingresando en la fábrica de Barreiros.
El compromiso político de Evelio Sánchez le hace ingresar en 1960 en el Partido Comunista de España, y poco después , juntamente con Marcelino Camacho, es uno de los fundadores de Comisiones Obreras. Despedido de Barreiros por motivos sindicales, teniendo que dedicarse a varios oficios. En 1966 se produce su primera detención por la policía franquista, por reparto de “propaganda ilegal” durante las elecciones sindicales. Un mes de cárcel y libertad condicional. En 1968 se produce la segunda detención en la famosa “caída” de toda la cúpula de CCOO en una reunión en la madrileña plaza de Mariano de Cavia. Evelio fue detenido un total de 22 veces, sufriendo la mayor parte de las veces terribles torturas policiales en los sótanos de la DGS de la Puerta del Sol, siendo una de las víctimas del torturador policial Antonio González Pacheco, conocido como “Billy el Niño” interrogado incluso por el número 2 del Ministerio de Gobernación, Saturnino Yagüe, que era quien daba las órdenes. Evelio comenta que su peor detención fue la cuarta , durante el estado de excepción de 1972, en la que estuvo 18 dias en la Dirección General de Seguridad, sometido a todo tipo de torturas diariamente. Finalmente, sin lograr extraerle ni un solo nombre de compañeros, ni un solo dato, fue trasladado a la cárcel de Carabanchel, donde dice “ir a la cárcel era descansar, porque allí se acaban las torturas y estabas con tus camaradas”. Juzgado por el Tribunal del Orden Público, su causa fue sobreseída tras cuatro meses de prisión . Su última detención, poco antes del referéndum de 1976, y tuvo que ser puesto en libertad dada la protesta y presión ciudadana de sus vecinos, Dirigente de asociaciones de vecinos en Villaverde Alto y tambien miembro de las mismas en Guadalajara, ciudad donde vive desde el año 2008. En Madrid fue candidato entre otras en la lista del PCE a las municipales de 1979, y en nuestra provincia en las listas de Unidas Podemos en las últimas municipales.
Este homenaje ha sido una sencilla muestra de cariño de sus amigos y compañeros.

Agradecimientos: Manolo Diéguez , José Morales y Julio Martínez

Evelio Sánchez posa con su diploma acompañado de: (De izda a dcha: Pedro A. Garcia Bilbao, presidente del Foro por la Memoria de Guadalajara; María Fernández, secretaria política del PCE de Guadalajara; Daniel Touset, coordinador provincial de IU y Javier Morales, secretario provincial de CCOO. Foro por la Memoria.

El dia 7 de mayo en Sacedón (Guadalajara) , Amical de Mauhausen y Foro por la Memoria participaremos en este homenaje a los 6 sacedonenses deportados a los campos nazis, 3 murieron alli asesinados, y otros 3 sobrevivieron , haciendo suyo el compromiso “nunca más” de todos los supervivientes de los campos nazis, Uno de ellos MANUEL RAZOLA dedicó especialmente su vida a difundir este horror, Sus familiares que viven en Francia asistirán especialmente a este acto.

Sacedonenses

Bernardino Buendia Gallego de Sacedón asesinado  el 24 de marzo de 1942 en Gusen
Clemente Escamilla Rebollo, de Sacedón asesinado  el 18 de diciembre de 1941 en Mauthausen
Carlos Puerta García de Sacedón asesinado en Neuengamme
Pedro Díaz Clemente de Santa Maria de Poyos, asesinado el 18 de diciembre de 1941 en Hartheim

Liberados
Luis Corona López liberado el 5 de mayo de 1945 en Mauthausen

Antonio Puerto Páez liberado el 5 de mayo de 1945 en Mauthausen 

Manuel Teodoro Razona Romo, liberado el 5 de mayo de 1945 en Mauthausen

Constitución del Consejo Asesor de Memoria Democrática de Castilla-La Mancha, en Toledo, con asistencia de Diputaciones, FEMP, Universidades y Asociaciones de Memoria.

EL FORO POR LA MEMORIA DE GUADALAJARA EN EL CONSEJO ASESOR DE MEMORIA DEMOCRÁTICA DE CASTILLA-LA MANCHA

Toledo, 28 marzo 2022. El vicepresidente de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha presidido este lunes la reunión de constitución del Consejo Asesor de la Memoria Democrática de Castilla-La Mancha, un órgano consultivo que participará en la definición de las líneas estratégicas en esta materia, del que forma parte , junto a otras dos asociaciones, el Foro por la Memoria de Guadalajara
El nuevo órgano será el encargado de coordinar el impulso y la promoción de los derechos humanos en torno a la recuperación de la memoria democrática para el reconocimiento institucional y social de las personas desaparecidas y represaliadas y mejorar el conocimiento de la reciente historia regional en la lucha por las libertades democráticas, ha informado la Junta en un comunicado.
Este órgano, creado por el decreto 109/2021, de 19 de octubre, será, además, el encargado de informar los planes y programas que lleve a cabo el Ejecutivo regional.
En el Consejo Asesor de la Memoria Democrática de Castilla-La Mancha están representados las universidades de la región (UCLM y Universidad de Alcalá de Henares), las entidades locales con la presencia de las cinco diputaciones y ayuntamientos (a través de la FEMP), y la sociedad civil a través de las asociaciones memorialistas, La provincia de Guadalajara está representada por la asociación Foro por la Memoria de Guadalajara, en la persona de su presidente  Pedro A. García Bilbao , y la Diputación Provincial de Guadalajara
El Consejo Asesor seguirá adelante con algunos de los diferentes proyectos relativos a la memoria democrática en los que ha trabajado el Gobierno regional en los últimos meses, entre ellos un acuerdo marco con la Universidad de Castilla-La Mancha, que incluye elaborar un mapa regional de fosas y su integración en el proyecto estatal de fosas que promueve el Ministerio de la Presidencia, y la creación del portal web de Memoria Democrática de Castilla-La Mancha.

foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com


Trijueque (Guadalajara), 18/03/2022.- Siguiendo la serie de homenajes que el Foro por la Memoria de Guadalajara viene realizando a los luchadores y luchadoras por la libertad, y con ocasión del LXXXV Aniversario de la Batalla de Guadalajara, hemos querido en esta ocasión homenajear al mayor de milicias Gonzalo Pando Rivero, jefe de la 9ª Brigada Mixta del Ejército Popular, quien luchó heroicamente en la Batalla de Guadalajara. en marzo de 1937. El mayor Pando, médico de profesión, se hallaba destinado en el pueblo de Rascafría, y al comienzo de la guerra de España fundó el batallón Thaelman, con el que combatió en los frentes de la Sierra de Madrid. Afiliándose al Partido Comunista, fue nombrado jefe de la 9ª Brigada Mixta . Gonzalo Pando fue uno de los más apreciados jefes de la 11 División, comandada por Enrique Líster. Pando falleció en combate el 31 de julio de 1937, durante la batalla de Brunete.

El homenaje al mayor Pando consistió, una vez más en la entrega de un diploma con la propuesta de Medalla de la Libertad, que el Foro por la Memoria venimos entregando a veteranos luchadores y sus descendientes. El primero de estos diplomas se entregó personalmente a 2013 a Trifón Cañamares, de 102 años, comisario en la 49ª BM. El diploma para el comandante Pando el pasado 18 de marzo en Trijueque, ha sido el homenaje número 75 y le ha sido entregado a su sobrina nieta Ana Pérez Groba Pando (o Ana Afzali), quien aceptó emocionada la propuesta de medalla al valor en nombre de la familia Pando. Ana es la autora, además de una excelente biografía sobre su antepasado,Gonzalo Pando Rivero: De médico a comandante republicano de la Guerra Civil Española”. Ana aceptó la medalla, además portando una bandera tricolor de la República en una mano, y con una gorra de oficial republicano adornando su cabeza. (Aunque era de teniente y no de de mayor como su tío abuelo). Tras el homenaje en Trijueque, acudió a visitar Brihuega y tambien el monumento Memorial a las victimas de la dictadura inaugurado en el Cementerio de Guadalajara.
La Medalla de la Libertad fue una condecoración auténtica que fue creada por el gobierno de la República Española en 1937. El Foro por la Memoria no entrega la medalla, por supuesto, sino que lo que hace es una sencilla propuesta simbólica, “en ausencia del gobierno legítimo de la República Española”, para que le sea entregado al portador o descendientes, cuando la República sea proclamada.
Gracias Gonzalo Pando y gracias a Ana Pérez por aceptar ese sencillo homenaje.

Homenaje al mayor Gonzalo Pando, en Trijueque (Guadalajara)

Antecedentes

El colectivo Memoria y dignidad, formado en Arnedo (La Rioja) por personas de distinta procedencia o afiliación pero coincidente sensibilidad democrática, convocó el día 5 de enero de 2022, un acto en recuerdo y homenaje de las víctimas ocasionadas por la Guardia Civil en la misma fecha de 1932; lo sucedido en su día merece sobradamente la calificación de masacre, causó decenas de muertos y heridos en una concentración de personas que celebraba el acuerdo y final de una huelga por despidos en una fábrica de la localidad tras varias jornadas de intensa movilización local y con extensas muestras de solidaridad en toda la provincia. Aquel 5 de enero de 1932, todo parecía arreglado. La actuación de los sindicatos, la UGT principalmente, y la presión política e institucional del gobierno republicano, habían logrado sentar en la mesa de negociación a la patronal del sector y tras varios días se acordó reintegrar a sus puestos de trabajo a los despedidos, que lo habían sido fundamentalmente por haber participado en la formación de las secciones sindicales en la comarca.

Lo que fue un acuerdo tras un conflicto laboral se convertiría en una verdadera tragedia por cuestiones ajenas a la dinámica de la relación entre sindicato y patronal. Estaban reunidos en el ayuntamiento de Arnedo los distintos representantes sindicales, patronales e institucionales: sindicalistas, patronos, diputados, alcalde, gobernador civil y hasta el propio comandante de la Guardia Civil en la provincia, solo faltaba salir al balcón para mostrar la firma del acuerdo. En torno al ayuntamiento, en la llamada Plaza de la República, habría tal vez unas doscientas personas, buena parte de ellas mujeres con sus hijos, familia de los trabajadores afectados, y desde luego muchos trabajadores afiliados a los sindicatos, portando sus enseñas y guiones de sus organizaciones; se vivía un ambiente de alivio y alegría por la resolución del conflicto, pero también de cierta indignación por las noticias procedentes de Castilblanco, donde pocos días antes se había producido un enfrentamiento entre campesinos y guardias civiles que se había cobrado varias víctimas mortales, entre ellos varios guardias, linchados por la multitud tras haber disparado contra los trabajadores en una protesta.

La Plaza de la República de Arnedo era y es en la actualidad (hoy se denomina Plaza de Nuestra Sra. de Vico), un espacio no muy grande, con unos 25 metros de ancho y casas con soportales a ambos lados. El ayuntamiento y la plaza hacen esquina con la calle Juan Carlos I, todavía más estrecha. La multitud estaba a la espera de que se abriera el balcón, llenando todo el espacio. Del otro lado, es decir enfrente del ayuntamiento, bajo los soportales, se encontraba desplegada en línea una unidad de la Guardia Civil, unos 28 efectivos al mando de un subteniente y un sargento, el comandante responsable del Cuerpo en la provincia y por tanto el superior del subteniente, se encontraba en la reunión del ayuntamiento.

El hecho es que en un momento dado de aquella tarde, mientras se esperaba en la plaza, comenzó un griterío que dio pasó de inmediato a tres descargas cerradas de los 28 guardias. Tres descargas realizadas a bocajarro, disparando a bulto a una distancia de apenas unos tres o cuatro metros. Cayeron muertas 11 personas (seis hombres y cinco mujeres) quedando heridas otras treinta personas. Sobre cómo empezó todo parece haber coincidencia en que algunas personas increparon a los guardias y que empujada una muchacha por un guardia, su padre forcejeó con éste arrojándole al suelo, tras lo cual el subteniente ordenó fuego directo sobre la masa de gente. Entre las víctimas mortales estaban una madre joven con su bebé en brazos y una mujer de más de 70 años. La gente corrió espantada desde el primer disparo pero las descargas les persiguieron.

Los representantes reunidos en el ayuntamiento quedaron sorprendidos por los gritos y disparos primero y por la plaza anegada en sangre. Además de hacer frente a la necesidad de ayudar a los heridos, se avisó de inmediato a las autoridades en Madrid, donde el ministro de la Gobernación, Casares Quiroga, respondía en el Congreso a preguntas sobre lo sucedido en Castilblanco. El diputado socialista Orad de la Torre, en comunicación directa, informó de lo que acababa de suceder casi en tiempo real, produciéndose un intenso debate en la Cámara con una gran tensión. El presidente del gobierno, D. Manuel Azaña, expuso que se hacía necesario aclarar los hechos y actuar en consecuencia una vez se supiera qué había ocurrido.

Días después, el general Sanjurjo, director general de la Guardia Civil, realizó un a defensa cerrada de la acción de sus hombres y defendió la necesidad de actuar sin contemplaciones ante el «peligro social» que representaba el socialismo y los sindicatos. Sanjurjo fue destituido, si bien, en vez de mandarle a la reserva o bien a disposición del mando, fue encargado del Cuerpo de Carabineros. Unos meses después, en agosto de 1932, Sanjurjo se sublevaría contra la República, fracasando entre otros motivos por la decidida actuación del presidente Azaña. La Guardia Civil fue puesta bajo el mando del Ministerio de la Gobernación, dejando de estarlo bajo el de la Guerra.

El subteniente de la Guardia Civil responsable de la masacre fue finalmente procesado dos años después, siendo absuelto. La acción de aquel cinco de enero quedó impune. En 1936, caído Logroño ante las tropas sediciosas y requetés venidos de Pamplona, el puesto local de la Guardia Civil se unió a la sublevación y se hizo cargo del poder local. La represión subsiguiente, en esos primeras semanas, se cobró las vidas de 42 personas más, entre ellas, alcaldes, concejales, maestros, funcionarios leales, campesinos, obreros, muchos sindicalistas o afiliados a los partidos que apoyaban al gobierno del Frente Popular.

Pasados noventa años (90) nunca había habido un acto en conmemoración de los sucesos de 1932 y de recuerdo a las víctimas, y cuando finalmente se hizo, el acto de conmemoración y homenaje no fue institucional, sino privado, ninguna autoridad pública subió a la tribuna, nadie del estado, el gobierno autónomo, el estado central, nadie tampoco del ayuntamiento, tampoco participaron en tanto que tales, los partidos de izquierda y democráticos o los sindicatos. Este es el hecho, esta es la realidad democrática de España en 2022.

El acto, muy sentido, muy concurrido, llenó la plaza, fue organizado por el Colectivo Memoria y Dignidad, como parte de unas jornadas diversas que permitieron reconstruir lo sucedido. El acto del día cinco, en la calle Rey Juan Carlos I, en la esquina de la antigua Plaza de la República, en el mismo espacio donde cayeron muchas de las víctimas, contó con un micrófono abierto; a continuación, la intervención que hice en esos momentos.

AABI

Tras los sucesivos fracasos del ejército de Franco en la conquista de Madrid (noviembre de 1936) y en las operaciones posteriores sobre Pozuelo y Boadilla (diciembre), tendentes a rodear Madrid por el noroeste, el mando  republicano intentó sorprender al franquista mediante una operación lejos de Madrid y en un día poco esperado: el 1 de enero de 1937. Se trataba de tomar tres pueblos del norte de Guadalajara -Algora, Mirabueno y Almadrones- al objeto de, si era posible, llegar hasta Sigüenza y perforar aquel frente relativamente desguarnecido.

La fuerza encargada de la operación fue la XII BI junto con una brigada mixta, caballería, doce carros de asalto y dos baterías, todo ello bajo el mando del general Lukacs. Pacciardi pasó a dirigir la XII BI y Guido Picelli sustituyó a Pacciardi al mando del batallón Garibaldi. Los otros batallones siguieron con su mando: El franco belga o André Marty  con Jean Marie Geoffroy y el Dombrowski con Kochanek. El ataque comenzó en la madrugada del 1 de enero de 1937. Desde la zona de Las Inviernas salieron desplegados dos batallones internacionales con el objetivo inicial de tomar dos pueblos: el Franco-Belga tomaría Algora, el Garibaldi Mirabueno.

El asalto a Mirabueno.

Así lo cuenta Giovanni Pesce:

Llega la noche del 29 de diciembre de 1936; se sale hacia el frente. Ahora todos los garibaldinos están armados. La 2ª Compañía es acuartelada en una escuela [del pueblo de Las Inviernas]. A pesar de ser invierno el clima es templado; parece primavera.

A primera hora [del día 1 de enero] salimos y, tras 20 kilómetros, bajamos de los camiones para proseguir a pie. La carretera Madrid-Zaragoza está ocupada por las fuerzas fascistas. Avanzamos lentamente observando el terreno. El ruido de los dos tanques que nos preceden romper el silencio del campo. En el bosque los carros de combate  derriban plantas y setos abriéndonos el camino. Picelli observa las posiciones fascistas con los prismáticos. La caballería intenta tomar contacto con el enemigo. Acampamos. Mientras preparamos la comida el comandante de la compañía y los comisarios son convocados por el mando. Tras una detallada exposición, el mando reparte las tareas de cada unidad: el batallón Garibaldi tiene que ocupar Mirabueno; los franceses tienen que ocupar por sorpresa Algora y los polacos Almadrones.

Comienza el avance. No encontramos resistencia, se teme cualquier sorpresa. Picelli ordena enviar por delante pequeñas patrullas… Avanzamos a través de los campos divididos por muretes, lo que nos permite avanzar rápidamente sin ser vistos por el enemigo… En un momento a Giordano le parece oír un ruido que viene de detrás de un muro. Damos la voz de alarma. Unas sombras  saltan y desaparecen. Estamos en posición de tiro. Corremos tras el enemigo para no darle tiempo a prepararse. Tras unos 300 metros vemos moverse otras sombras. Mientras emplazamos la ametralladora el enemigo dispara las primeras ráfagas.  Los fusiles ametralladores nos protegen mientras avanzamos. Los fascistas disparan a lo loco pero se retiran abandonando armas y municiones. Las ráfagas de nuestros tanques golpean con precisión  las defensas del enemigo.

En las primeras casa de Mirabueno encontramos mayor resistencia. Hay fascistas emboscados que nos disparan. Dirigiendo la operación está Pacciardi; al mando del batallón Garibaldi está Picelli, al que vemos correr de un lado a otro, dar órdenes y consejos sin dejar de disparar… Los fascistas huyen desordenadamente. Capturamos algunos prisioneros y entramos en Mirabueno…. Nos hacemos con tres ambulancias y varios coches, uno de ellos cargado con paquetes de regalo enviados por Franco a sus tropas…

La toma de Algora

Narración escrita por Raymond Hantz, Jefe de Sección de la Compañía de Ametralladoras del Batallón André Marty:

Geoffroy [en la mañana del 1 de enero] reúne a los suboficiales para explicarnos nuestra misión.  Tres batallones estarán en línea, cada uno con su objetivo.  El nuestro es Algora, un pueblo que está a 8 km al que debemos atacar y tomar. Como apoyo tenemos la batería Thälmann, que se encuentra donde ahora estamos. Tenemos que atacar a las 8h. Haremos una marcha de aproximación hasta llegar a 2 kms de Algora, nos detendremos y entonces la batería Thälmann iniciará los disparos contra Algora durante media hora.  Los 3 tanques que se nos asignan avanzarán sobre la misma línea de la 3ª compañía, donde estará el Comandante.  La 1ª irá a la derecha y la 2ª a la izquierda. Formación en triángulo.  La compañía de ametralladoras se distribuirá entre todas las compañías; mi sección va con la 2ª, a la izquierda por tanto. Una vez terminado el bombardeo, los tanques avanzarán delante del batallón y formarán el centro de ataque, sirviendo de punto de encuentro. Estoy completamente de acuerdo con el plan de ataque y comienzo a tener confianza en Geoffroy.

A las 8h ya estamos en la línea de partida.  Se da la orden de avanzar; atravesamos campos y más campos, nuevo esfuerzo para los ametralladores. El sol comienza a pegar fuerte.  No paramos ni un instante ya que hay que seguir a los tanques.  En cierto momento aparece una nube de aviones a solo 100 metros de altitud. Son los nuestros.  Vuelan sobre nuestras cabezas.  Los saludamos con el puño en alto pero, de repente, sus ametralladores disparan.  ¿Qué sucede?  Nuestros aviones se han equivocado al tomarnos por fascistas. Vuelan casi al ras del suelo y tiran sin parar.  Intentamos hacerles comprender con señales que se equivocan, pero siguen disparando; no nos queda más remedio  que dispersarnos lo mejor posible.  Aunque están al alcance de nuestros fusiles –algunos pasan a 20 metros de nuestras cabezas– no les tiramos. Hieren a varios compañeros y finalmente se van.  Este error nos ha desconcertado un poco, pero retomamos nuestra formación y avanzamos.[1]

Llegamos a 2 km de Algora.  Allí creo que, siguiendo el plan de ataque, nos vamos a parar, pero no es así, hay que continuar.  Comienzo a inquietarme.  A 800 metros del pueblo los fascistas abren fuego.  Los tanques responden al cañón de 37 mm y seguimos avanzando.  Cosa sorprendente, las balas se hunden a nuestro alrededor y no hay heridos.  A unos 600 metros del pueblo, veo que desde nuestra izquierda también llegan balas.  Hago colocar dos piezas con algunos fusileros sobre un alto.  Los camaradas tienen la posibilidad de ver de dónde vienen los tiros y responder.  Coloco mis otras dos piezas detrás de parapetos de piedra y ordeno abrir fuego sobre Algora.  En el campanario se encuentra una ametralladora que nos tira continuamente.  Con unas ráfagas de Maxim bien dirigidas se queda en silencio. Llegan tiros de fusil de una casa situada en la parte delantera; otras ráfagas de Maxim bien dirigidas hacen un barrido y acalla los tiros. Hacemos también algunos disparos de fusil en el momento en que los fascistas comienzan a evacuar el pueblo.  Los tanques no dejan de disparar; los compañeros se lanzan a la bayoneta, unos pocos disparos más de fusil y el pueblo está en nuestras manos.  Arrebatamos bastante fusiles y munición a los fascistas; tienen un oficial herido.  Todo el batallón, incluidas mis 4 piezas, está en el pueblo.  Los compañeros están felices.  Solo tenemos que lamentar algunos heridos.

Por la tarde se produce la reacción de los franquistas, su presencia es advertida al jefe del batallón, Geoffroy, pero éste comete el grave error de no dar el aviso por bueno:

Un destacamento de once camaradas había tomado posición a vanguardia del pueblo, sobre la cumbre de la colina. Un poco antes de anochecer ese destacamento envía un enlace para informar que hay movimientos de tropas por esa zona. Geoffroy desatiende la información y manda regresar al enlace…  Tras reunirse con sus camaradas, en enlace vuelve para informar que hay caballería que se dirige a la derecha del pueblo.  Respuesta del Geoffroy: “Se trata de caballería española, no hay problema”.  El camarada vuelve de nuevo, pero ven acercarse las tropas y la caballería; el destacamento vuelve para anunciar que se trata de infantería y caballería fascista en gran número.  El comandante no se preocupa…  Uno de mis camaradas, Castille, jefe de sección de ametralladores y convencido de las certezas de Geoffroy,  avanza a su encuentro.  Habla español e intenta iniciar una conversación. Cuando está a poco pasos se da cuenta del error pero los fascistas lo matan sin darle tiempo a defenderse; también toman prisionero a un enlace. Sin esperar la orden, los camaradas abren fuego.  ¡Ya era hora!  ¡Los fascistas iban a recuperar el pueblo sin apenas disparos!  Reculan ante el tiroteo, pero se refugian detrás de pequeños muros desde los que disparan a placer.  Caen numerosos compañeros. Piet Akkerman, el comisario político del batallón, cae mortalmente herido.  Los fascistas, numerosos, rodean el pueblo.  Desde mi posición había visto llegar a la caballería; podría haberla obligado a replegarse con el fuego de las 4 ametralladoras. Envié un enlace para pedir órdenes.  Pero… prohibición de disparar. Durante mucho tiempo lamenté no haber actuado de forma distinta.[2]

El combate dura hasta el amanecer. Los voluntarios han trepado hasta los techos de las casas y disparan. Hacia medianoche el médico del batallón va en busca de refuerzos. Vuelve por la mañana con tres carros de combate…

El ataque a Almadrones

El Dombrowski, con la ayuda de la brigada española, debe tomar Almadrones, pero se encuentran con el fuego cruzado de las ametralladoras franquistas,  apostadas en el km 103 de la carretera de Zaragoza, que impiden el avance. Al día siguiente, cuando el mayor Kochanek sale del carro de combate para alentar a sus hombres, cae mortalmente herido por ráfagas de ametralladoras. El día 3, por fin, cae Almadrones. Así lo cuenta Giovanni Pesce:

Hoy [3 de enero] las Compañías 2ª y 4ª  [del Garibaldi] dan apoyo al batallón Dombrowski. Atravesamos el bosque, protegidos por los tanques, sin encontrar resistencia… Un fuego violenta se desencadena a nuestras espaldas. Nos creemos rodeados, pero no, es un malentendido. Al iniciar la maniobra envolvente hemos caído bajo el fuego de nuestras ametralladoras [del Dombrowski]. El mando restablece las transmisiones y los contactos son perfectos… Avanzamos por un bosque espeso; la artillería enemiga dispara a ciegas. Tenemos que avanzar más deprisa para evitar que los fascistas se atrincheren en el pueblo. Arrastramos las ametralladoras por turnos, aunque casi siempre tenemos que llevarla a hombros. Gracias a la maniobra, dirigida personalmente por Pacciardi, avanzamos hacia el objetivo. Los garibaldinos le ganan la retaguardia al enemigo y las unidades de choque de la 4ª Compañía se lanzan al asalto del pueblo; nosotros, los de la 2ª, les guardamos la retaguardia. Almadrones es por fin liberada por el Ejército Republicano. La carretera de Francia queda expedita a lo largo de 116 kilómetros desde Madrid.

El día 4  las fuerzas republicanas toman tres pueblos situados junto a los ríos Dulce y Henares: Matillas, Castejón de Henares y Villaseca de Henares.

Al día siguiente, 5, hay dos misiones: seguir avanzando por el río Dulce hacia Aragosa (en dirección a Sigüenza) y tomar la altura dominante de toda aquella zona: el cerro de San Cristóbal, defendido por una unidad requeté. Los garibaldinos se lanzaron a cubrir el espacio boscoso de El Roblazo (entre Mirabueno y Algora) mientras el batallón Dombrowski, a su derecha, tiene que atacar el cerro de San Cristóbal. 

De nuevo Pesce describe aquella acción:

Los garibaldinos se dirigen a sus objetivos. Picelli va a la cabeza; su presencia infunde valor. Le decimos que no se exponga demasiado, que no vaya siempre delante. Sabemos que no nos va a escuchar. Y helo aquí en cabeza bajo un tiroteo intenso. Los polacos se baten con furia, pero los fascistas resisten; parece imposible ocupar el cerro, posición clave para conservar Algora. La lucha prosigue con más violencia y en el furor de la batalla nos dan la triste noticia: Guido Picelli ha caído como un héroe a la cabeza de sus hombres…

Su muerte es un duro hándicap para la culminación del propósito. Su cadáver no pudo ser recuperado hasta la noche y al día siguiente, tras ser velado en una casa de Mirabueno, fue trasladado a Madrid y posteriormente a Barcelona, donde fue enterrado. Le sustituyó Albino Marvin, que también cayó herido.  Se previó proseguir el ataque el día 6 de enero, pero  los internacionales recibieron la orden de trasladarse a Collado Villalba. Una brigada de Carabineros sustituyó a la XII BI, que marchó  para participar en la detención de la ofensiva franquista sobre la carretera de La Coruña. En esa operación participaron la XII BI, que atacó Majadahonda el 11 de enero, y la XIV BI, que lo hizo sobre Las Rozas. 

[1] El error se debe a que los batallones André Marty y el Garibaldi no habían puesto los paneles de señalización previstos para estos casos. 

[2] El comportamiento de este mando se repetiría con demasiada frecuencia. Geoffroy (su nombre real era Jean Marie François) era un antiguo capitán francés que se enroló al grupo de voluntarios extranjeros que en agosto de 1936 se unieron a los milicianos vascos con los que lucharon hasta que Irún cayó el 5 de septiembre. En octubre actuó como jefe provisional de los primeros batallones de Albacete hasta que, finalmente, el general Kleber fue nombrado jefe de la XI BI. En diciembre fue nombrado comandante del batallón André Marty en sustitución de François Bernard, herido en Boadilla. Su actuación militar no fue acertada ni en Algora ni en la batalla del Jarama, por lo que fue destituido. Raymond Hantz dice, además, que se emborrachaba con frecuencia en plena batalla.

AABI

FMGU 1/12/2021.- El día 9 de julio de 1939, Juan Eraso Echevarría, un joven estudiante iruñés de 24 años, militante del PCE, fue asesinado en el patio de la Prisión junto a otros cuatro camaradas:
Francisco Puntas Suárez, joven auxiliar de farmacia,, natural de Córdoba y que había sido teniente del Ejército Republicano de 30 años;
Juan Raposo Palomeque de 32 años, natural de Madrid y residente en Guadalajara, militante del PCE, de profesión metalúrgico; presidente del Socorro Rojo Internacional SRI de Guadalajara.
Valentín Simón Fuentes, de 30 años, natural de Madrid, de profesión contable y también del PCE; y Miguel Torres González natural de Sigüenza, (Guadalajara) 24 años, de profesión empleado,
Todos fueron asesinados juntos el día 9 de julio de 1939. Como causa de la muerte de todos ellos, el registro de defunciones municipal indica “a consecuencia de herida de arma de fuego“, A diferencia de los fusilados, en los que pone “Orden del juzgado de Ejecuciones”, Los autores de su muerte fueron conocidos falangistas de la ciudad, a los que se les permitía entrar a la cárcel para torturar presos republicanos, Los agentes del SIPM (Servicio de Información de la Policía Militar) franquista, encargados de su custodia, miraron para otro lado, e indicaron que se les había aplicado la “ley de fugas”.
En una entrevista con Clotilde Ballesteros, la viuda de Juan Raposo, uno de los asesinados en ese día, sabemos que en realidad, tanto Raposo como Echevarría y sus compañeros fueron asesinados a golpes en el patio de la Prisión Central de Guadalajara y posteriormente rematados a tiros, y que era una práctica frecuente en la Prisión. Todos los presos pudieron oír los gritos, Clotilde Ballesteros, que era también militante del PCE, recibió poco después los efectos personales de su marido, y entre ellos una camisa llena de sangre y desgarrada, con trozos de piel pegados.

Los cuatro asesinados el 9 de julio de 1939 fueron enterrados en la fosa común del llamado Patio de Santa Isabel del Cementerio Municipal de Guadalajara, concretamente en la fosa 24.

Este espacio es el que está junto al nuevo monumento memorial que se ha erigido con los nombres de los 976 asesinados por la dictadura entre 1939 y 1945. Se trata de una fosa común donde fueron enterrados no sólo victimas de la dictadura, sino todos aquellos fallecidos sin recursos procedentes del asilo, o enfermos del hospital, entre otros. La fosa del patio de Santa Isabel fue vaciada a los largo de los años y reutilizada en numerosas ocasiones.
El Foro por la Memoria de Guadalajara se ha puesto en contacto con la Asociación Republicana Iruñesa “Nicolás Guerendarain” y con el Partido Comunista de Euskadi , para poder localizar a algún familiar de Juan Eraso Echevarría, natural de Irún,