QUIENES ERAN:
Pedro Díaz Clemente. Asesinado en el campo nazi de Hartheim (Mauthausen).

Pedro Díaz ClementeNació el 19 de mayo de 1904 en Santa María de Poyos, Guadalajara,
Deportado a Mauthausen el 27 de enero de 1941. Número de prisionero 5308
Trasladado a Gusen el 17 de febrero de 1941. Número de prisionero 10839
Gaseado en el castillo de Hartheim el 18 de diciembre de 1941

Aunque en algunos listados aparece como nacido en Madrid, lo cierto es que Pedro Díaz Clemente nació en el pueblo de Santa María de Poyos, (Guadalajara) hundido desde 1956 bajo las aguas del embalse de Buendía. En su juventud su familia fue a vivir a Madrid . En la capital trabajó en diversas empresas. Era una persona muy querida en la familia y muy unida a sus padres y hermanos.

En cierto momento marchó a Cataluña donde conoció a la mujer de su vida, Mercedes Espinosa Ojeda. Este amor dio como fruto una preciosa niña, Mercedes Díaz. Una vida tranquila con su mujer y su hija, parecía ser lo que le esperaba, pero no fue así. Tras la guerra, una parte del entorno familiar de su esposa de ideología franquista le obligó, por métodos expeditivos, a abandonar el país.

Mercedes quedó deshecha. Trató de conocer su paradero a través de la Cruz Roja Internacional. En el mes de mayo le llegaron noticias de su esposo: se encontraba en el campo de Barcarès. A partir de ese momento comenzaron a mantener el contacto por carta. En una de ellas, Pedro incluyó un dibujo de la familia realizado por él mismo. Más tarde, se incorporó a la 28ª Compañía de Trabajadores Españoles donde compartió trabajo con otros futuros deportados como Francesc Boix, el que más tarde sería conocido como el fotógrafo de Mauthausen. Desde dos de los destinos por los que pasó esta unidad, envió cartas a su esposa que culminaba con sencillas poesías.

Hasta que, un día, ya no se supo más. Su mujer lo esperó durante el resto de sus días, sin perder la ilusión de que igual que marchó, un día volviera a llamar a su puerta. La enfermedad, la pena y la desesperación provocaron la prematura muerte de Mercedes. Muchos años después su hija se enteró a través del historiador Benito Bermejo, que contactó con ella cuando estaba preparando su Libro Memorial (2006), de la suerte corrida por su padre. No las había abandonado, sino que fue víctima del Holocausto, de la forma más cruel, siendo gaseado en las cámaras de Hartheim e incinerado en su crematorio.

A su familia española la noticia de su asesinato aún llegó más tarde. Fue en el año 2010 cuando su sobrino nieto Jorge sintió la necesidad de investigar la historia de su tío abuelo. Su padre le había hablado largo y tendido de él y de su hermano Alfredo, un aviador republicano. Jorge veía a su padre emocionarse cada vez que mencionaba a su tío Pedro, en cuyo honor había sido bautizado con el mismo nombre. Una rápida investigación en internet le hizo toparse con la cruda realidad: “Me quedé helado, nosotros nunca sospechamos esto, siempre creímos que el estaría en Francia donde viviría con su mujer y su hija, hasta el fin de sus días. Pero no fue así, por desgracia no fue así”, recuerda Jorge.

Fue en ese momento cuando descubrió que fueron muchos los españoles que murieron en las mismas circunstancias que su tío abuelo: “Hombres y mujeres que fueron negados por su propio país, cuyas familias fueron engañadas con un mensaje: “paradero desconocido”, cuando sabían perfectamente donde habían perdido la vida”.

Así, paso a paso, Jorge descubrió que Pedro fue capturado por las tropas nazis el 17 de junio de 1940 y recluido en el Fronstalag 140 de Belfort, con el número de prisionero 7099; el 15 de enero de 1941 fue enviado al Stalag XI-B, en Fallingbostel, con la matrícula 87079; allí permaneció unos cuantos días hasta su traslado a Mauthausen el 27 de ese mismo mes junto con otros 1506 republicanos. Apenas duró 20 días en el campo central, los SS le trasladaron al mortífero subcampo de Gusen el 17 de febrero. Tras varios meses en aquel infierno, el 5 de diciembre lo enviaron finalmente al castillo de Hartheim, donde murió gaseado.

Jorge ha querido que la biografía de Pedro fuera titulada “El doble apátrida” y nos explica el porqué: “Me refiero a él como doble apátrida porque por un lado fue negado como español junto a sus compañeros por el régimen de Franco, y además, en 1956 su pueblo natal fue inundado por el mismo general, para crear el pantano de Buendía. Le robaron su país, le robaron su pueblo y le robaron su vida”.

 

Fuente: Página deportados.es Carlos Hernández y el  sobrino nieto de Pedro, Jorge Díaz a quien agradecemos que nos facilitara la información y su foto.
NACHO IZQUIERDO

Foto © Nacho Izquierdo

Guadalajara 23/01/2018,. FMGU:
El sindicato Unión General de Trabajadores ha colocado hoy una placa en el cementerio municipal de Guadalajara en homenaje a sus militantes asesinados (365 en Guadalajara) durante la dictadura franquísta. UGT ha sido la primera de las organizaciones en colocar una placa en el cementerio de Guadalajara, en cumplimiento de un acuerdo municipal aprobado en junio de 2017 y que permite a organizaciones vinculadas con las víctimas del franquismo colocar placas colectivas de homenaje a sus afiliados víctimas de la dictadura. El espacio elegido para instalar esta primera placa ha sido la fosa común del antiguo patio de Santa Isabel, lugar donde yacieron más de 350 victimas de la represión franquista de postguerra. El otro espacio de este cementerio utilizado para la represión franquista, el antiguo cementerio civil, también fue objeto de visita y homenaje por parte de los ugetistas.

Unos 500 delegados del sindicato UGT con banderas rojas, encabezados por Pepe Álvarez secretario general y por Carlos Pedrosa, secretario regional, recorrieron las calles de la ciudad desde el centro Eduardo Guitián, donde tiene lugar una asamblea de afiliados de Castilla-La Mancha, hasta el camposanto de Guadalajara, donde tuvo lugar el acto de homenaje. La ejecutiva provincial y varios concejales del PSOE tambien asistieron al acto, encabezados por su secretario provincial Pablo Bellido.

Tras la colocación de la placa de homenaje, Xulio García, portavoz del Foro por la Memoria recordó que “existe una larga lucha y reivindicación de la fosa del antiguo patio de Santa Isabel, desde más de 10 años, donde diversas organizaciones y familiares venimos pidiendo la colocación de una placa institucional con los nombres de todas las víctimas, a la que no renunciamos en absoluto, a pesar de ver hoy esta placa que agradecemos.”. Así mismo recordó que “UGT siempre homenajeó a las victimas del franquismo en Guadalajara, incluso en la clandestinidad”.

A continuación intervino el secretario general de la Unión General de Trabajadores, Pepe Álvarez, quien recordó lo importante de estos actos, pues “coincidiendo con el 130 aniversario del sindicato queremos que nos sirva también para situarnos de dónde venimos y qué hemos hecho y coger fuerzas para seguir”.

Álvarez indicó que “detrás de cada piedra del estado de bienestar ha habido un ugetista empujando y  muchas veces, no se ha reconocido su trabajo”, en especial numerosas personas anónimas y que perdieron su vida por luchar por las libertades.

Los miembros del Foro por la Memoria hicieron a continuación entrega a UGT Guadalajara de una reproducción de una bandera histórica de este sindicato.

En cumplimiento de un acuerdo del pleno municipal de junio pasado han sido solicitadas placas de homenaje de UGT, PCE, PSOE y CNT, que serán colocadas próximamente. En el cementerio de Guadalajara, fueron fusilados 822 antifranquistas entre 1939 y 1944, a los que hay que sumar 155 presos muertos a causa de las terribles condiciones de las cárceles de postguerra. Los afiliados al sindicato UGT representan el 25% de esos fusilados de Guadalajara entre 1939 y 1944.

Foto:© Nacho Izquierdo

QUIENES ERAN
Fusilados el 16 de Enero de 1941 en el cementerio de Guadalajara.

vrgohygdqkbxtdt-800x450-nopad

deportado9000Florentino Calvo Ambite, de 25 años jornalero, natural de Loranca de Tajuña sin filiación conocida, juzgado en Guadalalajara el 29/09/1940 Causa nº 873-40 : Sus hermanos Dario Calvo Ambite, de 27 años del PCE y UGT , fusilado el 2/08/1940, y Mariano Calvo Ambite, de 22 años, fusilado el 24/08/1940, también militante de PCE y UGT. Los tres eran jornaleros y los tres sufrieron idéntica suerte.

 

Simón Cillero Duro, de 63 años, de profesión comerciante, era natural del pueblo de Santa Cecilia, provincia de Soria, pero residente en Alcocer (Guadalajara) , militante de Izquierda Republicana hasta 1936, se afilió al PCE en 1936, llegando a ser concejal e Alcocer durante la guerra. El Boletín Oficial de la Provincia de Guadalajara BOPGU, de fecha 14/08/1945, inserta un edicto del Juez de Sacedón donde se dice: “Que en cumplimiento de lo ordenado por la Superioridad, en Guadalajara, fecha de Abril último, por proveído de esta fecha, se ha acordado requerir a los herederos del vecino que fue de Alcocer, Simón Cillero Duro, para que en el plazo de veinte días paguen o consignen en este Juzgado la cantidad de quinientas pesetas a que fue condenado a resultas del expediente núm. 843 de 1941, sobre responsabilidades políticas”. Es decir, su familia fue obligada a pagar una multa de 500 ptas tras un juicio de Responsabilidades Politicas celebrado 4 años después de su asesinato.

Facundo Díaz Martínez, de 54 años, natural de Sacedón, jornalero. Militante de PCE y de UGT, juzgado el 21/12/1940, Su hermano Gabriel Diaz Martínez, de 76 años, también del PCE y UGT, fue fusilado el 24/08/1940, Otro pariente, Matias Díaz Martínez de 27 años igualmente militante del PCE y de Sacedón, fue fusilado el 3/05/1940. Existen otras personas de Sacedón con idénticos apellidos también juzgados y condenados, pero ignoramos si poseen parentesco con Facundo; Amparo Diaz Martinez, Andrea Diaz Martinez, (Esta última, de 81 años),(ambas fueron condenadas a 6 meses por “excitación a la Rebelión); Paula Diaz Martinez (condenada a 12 años de cárcel); Vicente Díaz Martinez, (fusilado el 18/05/1940).

Pedro Escribano Ayora, de 29 años, natural de Budia, de profesión albañil y militante de UGT. Juzgado el 24/02/1940, fue condenado a pena de muerte y fusilado el 16 de enero de 1941. Sus hermanos Juan y Julián Escribano Ayora, ambos militantes de UGT, fueron igualmente encarcelados. De Julián sabemos que además de militar en la UGT era miembro del PCE de Budia y fue condenado a 30 años de cárcel, siendo trasladado a una Colonia Penitenciaria en 1942. Los tres eran albañiles.

Daniel Fernández Castillo, de 22 años, de profesión empleado , era natural de Guadalajara capital y militante de CNT, fue juzgado el 18/01/1940. Un hermano suyo, Vicente Fernández Castillo, era igualmente militante de CNT y carpintero de profesión fue condenado a tres años de cárcel. Según los datos de que disponemos a fecha de hoy, fueron 64 los militantes libertarios  los que fueron fusilados en el cementerio de Guadalajara entre 1939 y 1944. Posiblemente la cifra real sea mayor, pero su militancia no se refleja en los documentos.

 

Gregorio Martínez Martínez, Jornalero de 36 años era natural de Auñón, Militante de UGT, fue juzgado en Guadalajara el 21/12/1940 y fusilado en Guadalajara en esta fatídica fecha del 16 de enero de 1941. Auñon es la segunda población con mayor número de antifascistas asesinados en nuestra provincia, con 47 fusilados. La primera sería Guadalajara capital, que comparte con Sacedón la terrible cifra de 62 ejecutados.

Estanislao Villa Heras, de 67 años y profesión peón caminero, era natural de Cañaveruelas (Cuenca), residente en Alcocer (Guadalajara), Militante de CNT, fue juzgado el 3/3/1940 (Causa nº 2657-39) y asesinado como todos los anteriores el 16 de enero de 1941.

 

(Los datos han sido extraídos de sus sentencias y son sujetos a errores, si desea rectificar o añadir algún dato, diríjase a foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com

Si utiliza esta información, rogamos cite su procedencia)

Ejecuciones 1941 p

(ilustración José Ramón Urtasun de su exposición “No os olvidaremos. Navarra 1936: Memoria de la represión golpista” )

QUIENES ERAN: JOSÉ RUBIO GARCÍA. Fusilado el 8 de enero de 1941.

Jose rubio garci foto detalle

El capitán José Rubio Garcia, tras ser liberado por las fuerzas leales a la República, el 22 de julio de 1936. (detalle). Foto: Díaz Casariego. AGA Archivo Rojo

El capitán de la Guardia Civil José Rubio García Roby era natural en Alcalá de Henares y se hallaba destinado el 17 de julio de 1936 en la Comandancia de la Guardia Civil de Guadalajara, en donde llevaba desde 1934. Rubio García fue el militar que más firme y decididamente se opuso a la sublevación militar en Guadalajara, organizando la defensa de la República desde el Gobierno Civil, contando para ello con un puñado de leales. Integrado posteriormente en el Ejército Popular de la República, ascendió sucesivamente a mayor y a teniente coronel.

Durante la guerra llegó a ser  jefe de Estado Mayor en el III Cuerpo de Ejército y llegó a ejercer como jefe accidental del IV Cuerpo de Ejército. El capitán José Rubio representa como pocos el ejemplo perfecto de honor militar y de lealtad a la legalidad vigente. Tras la guerra fue sometido a un consejo de guerra en Guadalajara el 18 de mayo de 1940, y fusilado en el cementerio municipal el 8 de enero de 1941. Ese día fue fusilado él sólo y a las once de la mañana, para dar ejemplo. A petición de su familia, su cuerpo fue inmediatamente trasladado a Alcalá de Henares donde recibió sepultura. Su lealtad fue escarnecida, pues en 1963, su viuda solicitó una pensión de viudedad que le fue denegada.

El gobernador civil de Guadalajara, Miguel Benavides Shelly, indicó en su declaración posterior ante la Dirección General de Seguridad, que tuvo conocimiento muy pronto de la desafección al régimen de varios jefes y oficiales de la guarnición de Guadalajara encabezados por Ortiz de Zárate y puso en manos del capitán leal José Rubio el intento de impedir la sublevación. Rubio era pues el hombre de su máxima confianza. Conocedores los conspiradores de que sus movimientos eran espiados de cerca por Rubio y sus leales, su superior el coronel Ferrari le destinó como responsable de caja de la Comandancia, para alejarle de las operaciones en las semanas previas al alzamiento.

La Libertad 6-8-1936 capitan rubio y Benavides Guadalajara

José Rubio (izda) con el gobernador Miguel Benavides y con el Guardia Andrés Riera, quien resultó herido defendiendo el gobierno civil. Foto: Diario La Libertad, septiembre 1936

El día 21 de julio, tras el alzamiento fascista en Guadalajara, el golpista Rafael Ortiz de Zárate, comandante de Ingenieros y máximo responsable de la sublevación golpista en Guadalajara, junto con los comandantes retirados Antonio Bastos y Fernando Palanca, entró en tromba en el Gobierno Civil, saltando la cerradura del despacho del gobernador, Miguel Benavides. Allí se encontraba el capitán Rubio, con un grupo de guardias leales. Pistola en mano, Zárate se dirigió al capitán Rubio, diciéndole: -¿Donde está Benavides?, que ya no es gobernador… y dirigiéndose a Rubio, le dijo: “Usted es un traidor y quítese la guerrera. No tenga miedo, aquí no hay más que soldados… y ratas (señalando a Rubio). -Que ganas tenía de meterme con usted.” Entonces recluyeron al gobernador y a Rubio en el despacho oficial. (Declaración de Miguel Benavides ante la DGS. PS_MAD 16/6 CDMH).
Posteriormente, el capitán Rubio y otras autoridades detenidas, como el delegado de Hacienda Miñaro y el secretario de la UGT, Gregorio Tobajas, fueron trasladados a pie por la calle Mayor en dirección al Cuartel de San Carlos, entre una lluvia de proyectiles, pasando por las calles frente a un grupo de falangistas, que insultaban a los detenidos y daban gritos de ¡Arriba el fascio!  (Testimonio de Benavides). Más de 300 personas de la ciudad fueron detenidas por los golpistas, llenándose varios espacios como la Prisión Central y hasta la plaza de Toros de la ciudad.  Una sublevación que causó cerca de 120 muertos en las primeras 48 horas, iniciándose un terrible baño de sangre.

Una vez llegaron los detenidos al Cuartel de San Carlos, fueron encerrados de nuevo, y al dia siguiente, dia 22 de julio fueron liberados tras ser recuperada la ciudad por las tropas y milicias leales, momento que recoge la fotografía. Tras el aplastamiento de la sublevación, le fue encontrada al jefe civil de la sublevación, el diputado de la CEDA Felix Valenzuela, una lista con las personas que debían ser inmediatamente fusiladas y entre ellas estaba José Rubio,

Tras ser capturado al final de la guerra, el capitán Rubio fue objeto de una ejecución pública en 1941 convertida en un acto militar, con banda de música, representación de todas las unidades de la plaza y posterior desfile de la tropa ante su cadáver. Hubo más casos, como el del teniente Félix Pineda, que ya reseñamos en una entrada anterior de este blog. Estremece comprobar el odio franquísta a los militares leales a la bandera, a la Constitución y a su juramento de lealtad a la República española, expresión fiel de la plena soberanía del pueblo español. Nos encontramos con que a Rubio y los otros militares leales, les fue aplicado el código de Justicia Militar y en cambio los golpistas que le juzgaron, siguen teniendo todos sus honores militares intactos. En una España democrática, la lealtad debe ser elogiada y premiada, y la traición debe ser condenada, y lo cierto es que hoy el capitán José Rubio García sigue siendo un criminal, legal su sentencia y legal el tribunal faccioso que le condenó, sin que ni remotamente la España democrática actual sea capaz del mínimo recuerdo y consideración a su honor y dignidad de militar leal que todo lo dio por defender las libertades del pueblo español.

Tumba cementerio capitan jose rubio e 2017-04-23 at 13.51.03

Tumba en el cementerio de Alcalá de Henares del capitán José Rubio Garcia Roby. Foto: FMGU

El cuerpo al que orgullosamente perteneció, la Guardia Civil, ignora su nombre y sus actos, y las autoridades democráticas ignoran, si no desprecian su memoria, como es el caso del alcalde de Guadalajara, Antonio Román, quien lleva años manifestando su total desprecio hacia las victimas de la dictadura, negándose a poner una placa colectiva con los nombres de represión más de 800 ejecutados, más 150 muertos por hambre, malos tratos o enfermedad o los más de 90 muertos en la deportación a los campos nazis, Y cuando familiares han pedido recuperar sus restos, les han vuelto a infamar queriendo cobrarles una tasa injusta.

jose rubio 2015-12-04 at 10.55.13

Expediente militar de José Rubio García ACGC Foto: FMGU

El bombardeo de Peñalver: 8 de enero de 1937

 

Bombardeo de Peñalver. FC_CG_1305_011_30151896

Bombardeo de Peñalver. FC_CG_1305_011_30151896

La provincia de Guadalajara sufrió terribles bombardeos durante la guerra de España, especialmente la capital Guadalajara, asi como otras poblaciones como Brihuega, Trijueque, Torija, Fuentes de la Alcarria y otros pueblos situados en las líneas del frente de batalla. Sin embargo, muchos otros núcleos de población también sufrieron el horror y la muerte de los bombardeos franquistas. Este fue el caso del pueblecito de Peñalver. El 8 de Enero de 1937, a las siete y cuarto de la tarde, “aparecieron sobre el citado pueblo varios aviones facciosos que arrojaron su carga dejando caer bengalas y unas treinta bombas. (…) Parece que antes buscaron el sitio donde estaban destacadas las fuerzas de caballería, (…) con objeto de bombardear, más al no poder encontrarlo, continuaron su vuelo en busca de otros objetivos, y al observar más tarde luz en Peñalver, descargaron sobre él su metralla” . El 8 de enero de 1937 varios trimotores de ejército franquista sembraron de muerte el pequeño pueblo de Peñalver, en pleno corazón de La Alcarria. El resultado del bárbaro bombardeo fue de 21 muertos y no menos de 10 heridos. Según relata el periódico de Guadalajara, UHP, (Uníos de Hermanos Proletarios) del 15 de enero de 1937, un capitán de caballería del ejército republicano informó que el 9 de enero tres ciclistas llegaron para comunicar a las autoridades los hechos acontecidos en su pueblo, y relataron los detalles y nombres de víctimas que indica el citado artículo.

Aunque el artículo indica que posiblemente el bombardeo buscaba un cuartel de caballería para su bombardeo, éste es un extremo este difícil de comprobar.

Cuando el capitán Julián Ardeo llegó a Peñalver observó los desastres ocasiones por la aviación: varias casas destruidas, cables eléctricos por el suelo y la población aterrada.
Durante el registro encontraron 6 cadáveres en una casa destruida, entre ellos el de un niño de pecho. En otra vivienda encontraron junto a la puerta a una niña de 6 años hecha pedazos y en su interior a la madre con la cabeza sesgada, y otros tres cadáveres más. Hemos localizado en el archivo de Salamanca una foto que refleja el terrible momento.
Las víctimas de la barbarie que fallecieron en el acto fueron: Eulogio Mínguez, Aurea Mínguez (de dos meses), Pedro Mínguez (de 4 años), Eugenio Sánchez, Toribio Trijueque, Tomasa Sedano, Leocadia González (de 10 años), Honorato González (de 8 años), Pura González (de 6 años), Brígida Martínez (de 15 años) y Pedro Alba (de 16 años).

Los heridos fueron: Benita Retuerta, Elías Mínguez, Salustiano Alba, Rafaela Pérez, Francisco Pérez, Patricia González, Ramón Paramio, Nicolás Atienza, Esteban Martínez, Amparo de la Fuente, Mauricio de la Fuente, María Pintado, Eloy Pastor y Paula Trijueque, que fueron trasladados en coches al Hospital. Posteriormente, fallecieron tres de los heridos, dos en el Hospital y uno en el mismo pueblo.

Existe una versión poco creíble de los hechos que cuenta que el bombardeo se produjo porque alguien del pueblo, como venganza, encendió la luz para atraer a los aviones fascistas. Parece ser que los mozos del pueblo habían sido reclutados por el ejército republicano y enviados al frente de Brihuega, Hita. Este personaje escondió a su hijo, y fue denunciado por gente del pueblo, que no concebía como sus hijos habían sido llamados a filas mientras el suyo permanecía escondido en el pueblo. Parece ser que dejó alguna luz encendida y abandonó el pueblo, y nunca más se supo de él. Este hecho es relatado por el citado artículo de UHP, pero es de dificil comprobación.

Uno de los libros de enterramientos del cementerio municipal de Guadalajara da cuenta a posteriori del fallecimiento de seis de los heridos reseñados, que habían sido trasladados al hospital Civil de Guadalajara capital. Son los siguientes:

Elías Minguez Retuerta, de 9 años, ; Mauricio Fuente Sánchez, Rafaela Pérez Retuerta, de 16 años; Aterina Ruiz Rubio, de 24 años; Benita Retuerta Meco, de 35 años; Esteban Martinez Pastor, de 30 años. En todos ellos, el libro de enterramientos indica: “herida de metralla” como causa de la muerte, excepto Esteban Martinez Pastor, en el que indica que la causa de fallecimiento es “Herida penetrante en el tórax”.

Datos del libro A 47-38 de enterramientos (AHMGU):
Minguez Retuerta, Elias, natural de Peñalver lugar de fallecimiento: Hospital Civil 9 años 8/1/37 Heridas de metralla
Fuente Sanchez, Mauricio naturaleza: Peñalver lugar fallecimiento: Hospital Civil fecha fallecimiento: 9/1/37 causa de la muerte: Heridas de metralla
Perez Retuerta, Rafaela , natural de Peñalver, lugar de fallecimiento: Hospital Civil 16 años 10/1/37 causa de la muerte: Heridas de metralla
Ruiz Rubio, Aterina, natural de Pereda (Santander) lugar de fallecimiento: Hospital Civil 24 años fecha de fallecimiento: 11/1/37 causa de fallecimiento: Heridas de metralla
Retuerta Meco, Benita.  Natural de Peñalver lugar de fallecimiento: Hospital Civil 35 años 12/1/37  causa: Heridas de metralla
Martinez Pastor, Esteban Natural de Peñalver lugar de fallecimiento: Hospital Civil 30 años fehca:  21/1/37 causa: Herida penetrante en el torax

Agradecimientos, Inés GCE , Antonio de la Serna, AHMGU

Pañalver detalle articulo

FC_CG_1305_011_30151896 Peñalver

Bombardeo de Peñalver. FC_CG_1305_011_30151896

 

vrgohygdqkbxtdt-800x450-nopad

QUIENES ERAN:

3 de Enero de 1941. El fatídico día 3 de enero de 1941 fueron asesinadas por la dictadura franquista 10 personas en el cementerio municipal de Guadalajara. Sus cuerpos fueron arrojados a varias fosas en el cementerio de Guadalajara (Cementerio Civil, Patio de Santa Isabel, Tres de las asesinadas ese terrible día eran mujeres. El mayor número de ejecutados en esa fecha era natural de Auñón, segunda localidad de la provincia de Guadalajara con mayor número de ejecutados, con 47 personas. Sirva este sencillo post como recuerdo a su memoria. Recordemos que el número total de ejecutados en Guadalajara en cumplimiento de sentencia es de 822 personas entre 1939 y 1944. Recordemos también que esa aberración jurídica con forma de sentencia judicial que les llevó al paredón, sigue siendo legal en la España actual. El mismo dia 3 de enero, el alcalde de Guadalajara, Felipe Solano Antelo, recibió la orden del Juzgado Especial de Ejecuciones nª 6, de enterrar a los 10 ejecutados aquel día, tras procederse a su fusilamiento. La carta, firmada por el titular de ese juzgado, el alférez de ingenieros Graciano Tevar Sánchez, ordena asimismo que le sea remitida posteriormente la correspondiente partida de inhumación de cada uno de ellos, para saber su ubicación y certificar que sus órdenes fueron cumplidas. Las pruebas e indicios de los crímenes cometidos por el franquismo, no sólo son los huesos o las evidencias reflejadas en ellos, como agujeros de bala en sus cuerpos u otros signos de muerte violenta, como las balas o munición encontrada en los lugares de ejecución. Estos documentos, custodiados en el Archivo Municipal de Guadalajara, y otros archivos, son también una buena prueba del delito con ellos cometido, unas pruebas que no deben ser olvidadas, y que demuestran entre otras cosas, la maquinaria genocida del nuevo régimen dictatorial, que no se ocultaba ni mucho menos, sino que actuaba con luz y taquígrafos, pues su deseo era ejemplificar y sembrar el terror y para ello necesitaba castigar en público. Los 977 asesinados e inhumados en el cementerio municipal de Guadalajara no fueron inhumados en fosas clandestinas, en una remota cuneta, sino que la maquinaria asesina de la dictadura se encargó de anotar cada traslado, entrega, oficio, circular, declaración, y hasta de certificar la defunción de cada uno de ellos y ellas. Por supuesto que hay otros asesinados que están en fosas clandestinas, pero no los del cementerio de Guadalajara.
Orden de enterramiento del 3 de enero de 1941. (AMGU)

Orden de enterramiento del 3 de enero de 1941. (AMGU)

Los asesinados el 3 de enero de 1941 fueron:
Gregorio García Domínguez, De 56 años, jornalero, Natural de Auñón (Guadalajara), Juzgado en Guadalajara el 27/03/1940 (Causa nº 303-40). Fusilado en Guadalajara el 3 de enero de 1941. Sin filiación política ni sindical conocida. En Auñón fueron 47 los fusilados por la dictadura, entre ellos 5 mujeres.
Gregoria Jiménez Pérez, De 30 años, de profesión ama de casa, natural de Auñón,

Causa nº 653-39, juzgada en Guadalajara el 25/04/1940. Fusilada el 3 de enero de 1941. Una de las 13 mujeres guadalajareñas antifascistas fusiladas.

Valentina Lázaro Santos, de 22 años. De profesión ama de casa, natural de Auñón. Juzgada en Guadalajara el 25/04/1940, Causa nº 653-39 Juzgada como la anterior en Guadalajara el 25/04/1940 (Causa nº 653-39). Fusilada el 3 de enero de 1941. Como la anterior, sin filiación política ni sindical. Su hermano Pedro Lázaro Santos, de 34 años, fue concejal de Auñón durante la guerra y fusilado el 24 de agosto de 1940.

Lorenzo Lozano Benedito. De 35 años, profesión electricista. Natural de Villel de Mesa pero residente en Beleña de Sorbe. (En otros documentos se indica residente en Caspueñas). Juzgado en Brihuega (Causa nº 421-40) el 13/04/1940. Su hermano Mariano Lozano Benedito, militante de UGT fue condenado a 6 años y un día.
Felipe Pastor Mogollón. De 38 años, profesión alfarero, Natural de Sigüenza. Juzgado en Sigüenza, el 13/05/1940, (Causa nº 3739-39), uno de los 10 seguntinos fusilados en posguerra, un número relativamente pequeño en comparación con otras localidades de misma población. debido a que el grueso de victimas de represión de esta comarca ya habian sido asesinados en octubre de 1936, tras la ocupación de la Sierra de Guadalajara por los sublevados.
Eladio Pérez Romo. De 23 años, profesión jornalero. Natural de Auñón,  Militante de UGT.  Juzgado en Guadalajara (Causa nº 3779-39) , el 30/04/1940
Heliodora Rebollo Rebollo. De 47 años. Natural de Hontanillas. Juzgada en Guadalajara el 03/05/1940 (Causa nº 1276-39). Esposa de Justo Rebollo Torralbo, también fusilado. El dia de su juicio, fueron juzgados con ella sus familiares: Daniel Rebollo Rebollo, (condenado a 12 años y un día); Julián Rebollo Rebollo, de UGT, fusilado el 4-12-40; Tomás Rebollo Rebollo, fusilado en la misma fecha que el anterior. tambien militante de UGT y concejal de Hontanillas. Todos en la misma Causa 1276/39.
Manuel Rosas Cuenca. De 45 años, de profesión barbero. Natural de Palenciana (Córdoba), Militante del PCE. Causa nº 1936-40 (Juzgado en Guadalajara, 17/12/1940)
Victoriano Rubio Canfrán. De 36 años. De profesión panadero. Natural de Sigüenza. Juzgado en  Sigüenza el 13/05/1940 (Causa nº 3739-39).
Pablo del Sol Rincón, De 30 años, de profesión conductor. Natural de Cifuentes. Durante la guerra fue miliciano en un batallón de milicias de Aranjuez. Juzgado en Guadalajara el 06/04/1940. Causa nº 2164-39 . Su hermano Nicanor Sol Rincón, de 45 años, militante del PCE. juzgado en Guadalajara el 26/03/1940. (Causa nº 1544-39).
(Los datos han sido extraídos de sus sentencias y son sujetos a errores, si desea rectificar o añadir algún dato, diríjase a foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com
fusilados39 44