Trifón posa con una gorra de Comisario como la que usó en la guerra civil. Foto: FMGU
Trifón en el homenaje que recibió cuando cumplió 100 años (2011). Foto FMGU
Trifón Cañamares, con su compañera Rosa Moreno, pocos años después de salir de la cárcel. Foto: Familia Cañamares
HA FALLECIDO TRIFÓN CAÑAMARES VETERANO COMUNISTA ALCARREÑO.
Afiliado al Partido Comunista ininterrumpidamente desde hace 79 años, Trifón Cañamares, hubiera cumplido 104 años el próximo 3 de julio.
Natural de Cendejas de Enmedio, era vecino del barrio madrileño de El Pozo del Tío Raimundo, del que fue uno de sus mayores defensores, junto al padre Llanos, con quien compartió lucha y militancia.
En 2011, Trifón recibió el merecido homenaje de sus vecinos y compañeros de lucha, al cumplir los 100 años. “Os deseo que me paséis en años y en salud, pero con las ideas claras”, fueron las palabras que este guadalajareño, puño en alto, quiso dedicar a los asistentes al acto.
Nacido en una familia de campesinos, labor que su padre compaginaba además con una carnicería, desde pequeño sufrió la injusticia, por lo que decidió hacer todo lo que estuviese en su mano para acabar con ella. Trifón se afilió al Partido Comunista en Jadraque, como muchos antifascistas de la zona, poco tiempo después de que comenzase la Guerra Civil. Muy pronto fue nombrado Comisario Delegado en la 49º Brigada Mixta del Ejército republicano, creada en Guadalajara. Condenado a pena de muerte en 1939 que fue conmutada a 30 años de cárcel, pasó por varias prisiones, principalmente Guadalajara y Burgos. Su hermano Ciriaco, y otros familiares y amigos de Cendejas también sufrieron prisión. Sin embargo, el franquismo no pudo con este hombre de fuertes ideales y durante ese periodo Trifón siguió trabajando activamente en la clandestinidad,
Ya llegada la transición se esforzó por la reconstrucción del Partido Comunista en Guadalajara. Toda una vida de lucha, con dos heridas de combate y varias condenas en cárceles y campos de concentración, no conseguieron que este guadalajareño perdiera el entusiasmo y las ganas de seguir peleando por sus ideales hasta el último día de su vida. En 2013 el Foro por la Memoria de Guadalajara entregó una placa a Trifón en reconocimiento de toda una vida de lucha y tambien vivió con mucha emoción un acto de homenaje al brigadista Guido Picelli, en un pueblo próximo al suyo, Mirabueno. En 2014, la agrupación provincial de UJCE de Guadalajara, pasó a denominarse “Agrupación Trifón Cañamares”:
Trifón Cañamares Garcia nació el 3 de julio de 1911 y ha fallecido el 11 de marzo de 2015. La capilla ardiente será instalada esta tarde en el Tanatorio de la M-40 de Madrid en el barrio de San Fermin, Avda de los Rosales, sala 11.
Homenajeado en enero de 2013 por el Foro por la Memoria. Foto: FMGU
Homenaje de UJCE de Guadalajara a Trifón Cañamares (2014) Foto FMGU
PIET AKKERMAN UN CHE GUEVARA DE AMBERES EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
(Será homenajeado el próximo dia 21 de marzo en Torija, Guadalajara)
De todas las guerras nacen leyendas, y durante mucho tiempo, me he preguntado, ¿por qué entre los casi 2.400 voluntarios que salieron de Bélgica para luchar en España, ninguno se ha convertido en un icono, en un referente ideológico o al menos estético para nuevas luchas?.
En una visita que hice a Bruselas el año pasado me reuní con el historiador belga Rudi Van Doorslaer, quien se sorprendió de que yo no conociera a ninguno de los hermanos Akkerman. Ya en 1991, Van Doorslaer había escrito un interesante artículo sobre Piet. Este compatriota, que era un joven cortador de diamantes y líder sindical de Amberes, con tan sólo 23 años alcanzó el grado de comisario político de batallón en una de las brigadas internacionales al poco de que estas fueran creadas. Su temprana muerte en combate el día 1 de enero de 1937 frente al pueblo de Algora en Guadalajara no impidió que brillaran sus cualidades de luchador antifascista y buen organizador.
El próximo 21 de marzo, durante la marcha anual organizada por El Foro de la Memoria Histórica de Guadalajara, tendrá lugar un sencillo pero sentido homenaje en recuerdo de este combatiente de Amberes.
El malestar de un inmigrante de segunda generación.
Piet era el hijo de Joseph Akkerman, un inmigrante polaco originario de Radom que emigró a Amberes en 1905. Dos años después de este traslado, Joseph se casó con Bluma Klipper, también proveniente de Polonia, y cuyos padres también habían emigrado a Amberes, en 1896. El primer hijo de esta pareja, Emiel, nace en 1908, y cinco años más tarde, el 22 de junio de 1913, su hermano, Israel.. Al igual que muchos otros inmigrantes judíos de Europa del Este, Joseph Akkerman logró abrirse camino con bastante rapidez en la industria del diamante, floreciente en ese momento, trabajando como partidor.
El segundo hijo, Israel, recibió su educación política en el movimiento de pioneros judíos marxista-sionista Hashomer Hatsaïr – “Joven Guardia”. El Hashomer Hatsaïr era una organización cuyos miembros se preparan para emigrar a Palestina, donde buscaban crear los primeros Kibbutz. A finales de los años 20, esta organización dio un giro político rspecto a lo que era su trayectoria previa, adoptando un pensamiento marxista radical que llevó a parte de sus miembros a cuestionarse incluso la legitimidad de pretender emigrar a Palestina.
Dentro de esta misma evolución, Israel, que era un inmigrante de segunda generación y se sentía atrapado entre dos culturas, se irá acercando progresivamente al partido comunista belga, con todo lo que esto supone. Con solo 17 años, es detenido por la policía en una protesta anti-colonial organizada por las juventudes comunistas. Es en ese tiempo cuando Israel decide cambiar su nombre, eligiendo el de Piet, uno típico flamenco. Con este cambio cargado de simbolismo, Piet deja de ser el judío “de la calle” perteneciente a la comunidad judía que habla en yiddish, para convertirse en un joven politizado que a través del comunismo se integra más plenamente en la sociedad belga. Evoluciona por decisión propia de judío oprimido a proletario oprimido.
Líder comunista y sindical
Debido a la debacle económica de los primeros años 30, la industria y el comercio del diamante vivirán una profunda crisis, no obstante lo cual, en 1930, Piet se inscribe como aprendiz cortador de diamantes en el Sindicato General de Trabajadores del Diamante, la A.D.B.
La situación de su gremio, y en general del resto de la economía llevan a Piet al paro y a tomar la decisión de buscar trabajo allí donde pueda encontrarse, por ejemplo en la cuenca minera en Lieja. La impotencia y la ira serán los sentimientos que han de acompañar a Akkerman cuando descubre las condiciones laborales a las que están sometidos los mineros en Walonia, en el sur de Bélgica. En 1931, su hermano Emiel, que por aquel entonces ya se había convertido en un importante líder comunista, tomó parte destacada en la organización de una violenta huelga en Wervik, así como en el levantamiento de barricadas protagonizado por los trabajadores temporales flamencos en el norte de Francia. Durante aquel verano, unos 120.000 trabajadores, de los que unos 40.000 eran belgas, sostuvieron una huelga que duró diez semanas y consiguió parar toda la industria del textil en Roubaix y Tourcoing, dos ciudades situadas en el norte de Francia.
Durante 1935 y 1936, Piet y su hermano, nuevamente reincorporados al gremio del diamante, condujeron exitosamente varias huelgas convocadas y sostenidas por el sindicato A.D.B., en Amberes, una ciudad donde los dos hermanos eran muy populares en los barrios obreros, lo que les llevó a chocar frecuentemente con la policía. En junio de 1936, el subjefe policial del distrito 7 de Amberes describía a Piet como “uno de esos elementos oscuros, buen orador, que se presenta con una profesión honrada, pero que que en cuanto algo pasa en la calle, se hacen presentes, como agitadores”.
La decisión de participar en la Guerra Civil Española
El 17 de octubre 1936, Emiel parte hacia España junto a una veintena de judíos polacos y húngaros de Amberes. Su hermano Piet le seguirá diez días después. En una carta que escribe a su madre explicando las razones que hay detrás de su decisión de incorporarse a la lucha de los trabajadores españoles dice: “Madre, no tengo derecho a no ir, siento que tengo la obligación de ir. En España hay un polvorín que va a convertir la tierra en polvo y llamas y que oprimirá a la humanidad entera. Aún con mis pocas fuerzas tengo que ayudar a prevenir una guerra mundial y derrotar al fascismo”. Para el historiador belga Van Doorslaer, Piet Akkerman era alguien que tenía las cualidades necesarias para ser “uno de esos líderes sindicales excepcionales que Bélgica ha sabido producir durante de los siglos XIX y XX. Su compromiso radical de izquierda le llevó a ofrecer su vida en el campo de batalla de la Guerra Civil Española”. Él y su hermano mayor Emiel fueron a España para luchar en la que consideraban guerra de las guerras.
Instrucción en Albacete.
Aparte de los nacionales, hubo cerca de 800 voluntarios extranjeros que también salieron de Bélgica. De ellos, unos 350 eran originarios de Polonia, siendo judíos unos 100. Según el historiador ya citado Rudi Van Doorslaer, estos no eran voluntarios en tránsito ni tampoco refugiados políticos, sino trabajadores inmigrantes previamente asentados en Bélgica, a donde habían llegado durante los años 20 y 30 expulsados de sus países de origen por la pobreza y el desempleo.
En Albacete, base de las Brigadas Internacionales, Piet y Emiel se incorporan a un batallón formado principalmente por franceses y belgas. En esos primeros momentos en los que todo se estaba organizando por primera vez, el entrenamiento militar que recibieron no solo fue demasiado corto – de una semana – sino que también carecía de profundidad. A esto a hay que sumarle que los voluntarios tampoco recibieron uniformes, y los cascos solo llegaron cuando estaban en el frente. La mayoría de estos nuevos soldados utilizaban además sus propios zapatos y la misma ropa de abrigo con la que llegaron a España.
El 9 de noviembre, apenas dos días después de iniciada la batalla de Madrid, llegó a la base de Albacete la orden de enviar con la máxima urgencia todas las fuerzas disponibles para sostener la defensa de la capital. A pesar de la insuficiente preparación de los voluntarios y la falta de equipo, se crearon a toda velocidad tres batallones con los que constituir una nueva brigada internacional, la XII. El batallón franco-belga de Piet y Emiel se llamó André Marty, comunista francés y comandante de la base de Albacete. Además, de este, la XII BI estaba entonces formada por el batallón italiano Garibaldi y el alemán-eslavo, Thaelmann.
La partida de una banda armada.
El 10 de noviembre, antes que la nueva brigada partiese en un tren nocturno hacia el frente de Madrid, los hombres del batallón André Marty recibieron sus nuevas escopetas de la marca Remington. Estas eran unas excelentes escopetas… ¡para cazar conejos!, pero como puede imaginarse, estaban muy lejos de satisfacer las condiciones que debía tener un arma de guerra. Las escopetas de caza que les dieron no tenían ni correa, y la munición, por carecerse también de cartucheras, hubo que guardarla en los bolsillos del pantalón. En un informe que seis meses más tarde el Estado Mayor de la XII BI envió a Miaja se decía sobre aquellos días de noviembre que “la brigada que fue enviado al frente se parecía más a una banda armada que a una unidad organizada.”
Inicio caótico.
El 13 de noviembre, por parte republicana se lanzó un contraataque local sobre el cerro Rojo (cerro de los Ángeles) para disminuir la presión que las tropas de Franco ejercían sobre Madrid. Piet y Emiel recibieron allí su bautismo de fuego. También Marcel Baiwir, un obrero metalúrgico de Lieja, quien en una entrevista con el diario flamenco De Morgen en 2006 recordaba “… Allí he visto morir a mi primer camarada. Nunca lo olvidaré. Era un chico guapo, fuerte, un cabecilla que días antes estaba ansioso por partir al frente. Fue alcanzado por una bala en la boca. (…) Volaban tantas balas alrededor de nosotros que al final no les prestábamos atención. En el frente hubo un proverbio que todo el mundo conocía: a la bala que te mata no las oyes llegar”.
Con sus armas ligeras, los brigadistas no eran rival para el ejército de Franco, por lo que las pérdidas fueron grandes. Cuando cayó la noche, la XII BI recibió la orden de retirarse. El fracaso de este ataque se debió a una serie de problemas y errores que se repetirían con demasiada frecuencia: una mala planificación de la operación, problemas de transporte, insuficiente apoyo de la artillería y falta de entrenamiento militar entre los brigadistas.
El 20 de noviembre, la XII BI relevó a la XI en la Ciudad Universitaria. Entonces el batallón André Marty se hizo cargo de las posiciones existentes en la Facultad de Medicina y Odontología. Raoul Baligand, otro brigadista belga del André Marty que estuvo allí también contará muchos añois más tarde “Los fascistas ya habían entrado en el sector, por lo que les hicimos un contraataque sostenido, de edificio en edificio. A veces, mientras nosotros estábamos en la primera planta, los marroquíes ocupaban justo en el piso inferior. Cada uno de nosotros daba el máximo de si mismo. La manera de luchar era nueva, tuvimos que improvisar constantemente “.
Fue en una de las luchas por la Facultad de Medicina y Odontología en la que Emiel cayó, probablemente entre el 20 y 28 de noviembre, fecha en que el André Marty fue retirado de primera línea para permitirle descansar en el monte de El Pardo. Antes de eso, Emiel fue enterrado por sus compañeros cerca de la facultad en que cayó.
Piet, comisario político.
En esa misma semana, pero algo más al oeste, en los combates sostenidos en los bosques de Boadilla del Monte, murió el comisario político Lorenzi. Entonces Piet se convirtió en el nuevo comisario, lo que significa que se hizo cargo de cuidar de la moral , la disciplina, la formación política y el bienestar personal de cientos de hombres de distintas nacionalidades. Sin duda el hecho de que hablara varios idiomas jugó a su favor.
Entre sus funciones como comisario político, Akkerman dio prioridad al aspecto espiritual y moral de sus soldados. En su diario escribe: “El hombre debe ser la primera preocupación del comisario.” Esto implicaba hablar con todos y estar siempre dispuesto a resolver sus problemas, asegurarse de todo el mundo estaba bien alimentado y vestido y no desatender las necesidades culturales, porque eran “esenciales para fortalecer la conciencia de clase.” Con este fin era fundamental leer en grupo la prensa que llegaba o se escribía en el frente, pensada para avanzar en la educación política.
En su cuaderno de notas personal Piet no solo criticaba la falta de disciplina y la embriaguez entre las tropas, sino también los errores militares cometidos por el mando. Para Akkerman, la fuerza de las brigadas consistía en el hecho que el soldado debía “comprender” el por qué de la lucha, y conseguir esta comprensión era la tarea más importante del comisario político.
Para el historiador Van Doorslaer, este énfasis en la motivación política del brigadista – voluntario, pone en evidencia la lucha interior que vivió Akkerman entre sus convicciones antimilitaristas y la necesidad de empuñar las armas dentro de una organización militarizada para luchar contra el fascismo. Ese conflicto interno existió también entre muchos españoles que lucharon del lado de la República, los cuales en una alta proporción consideraban al Ejército como uno de los pilares característicos del antiguo régimen represivo. La necesaria militarización de las milicias populares, la obediencia a los oficiales, el saludo y la disciplina fueron aceptadas de buen grado entre los comunistas, pero generaron distintos grados de incomodidad o resistencia entre otros grupos ideológicos.
La estratégica carretera Madrid – Zaragoza – Barcelona.
En diciembre de 1936 el general Pozas, jefe militar de la zona central, decidió atacar ciertos objetivos en la región de Guadalajara. El propósito, aparte de intentar recuperar parte del terreno perdido tras la caída de Sigüenza, era el de llevar el peso de las operaciones lejos de Madrid, donde tras fracasar en el asalto frontal a la ciudad, el enemigo parecía reagruparse para intentar nuevos asaltos.
El mando determinó que la zona que se atacaría debía ser la de los pueblos de Almadrones, Mirabueno y Algora. Cerca de Algora, Piet llevó por primera vez a sus hombres a la batalla. “Fue realmente notable cómo ese muchacho, que parecía tan joven como un niño, con sus ojos risueños, su pequeña estatura y sus labios amigables, representaba para cientos de camaradas un líder y un iniciador”, afirmó tiempo después el brigadista y amigo de Piet, Bob Claessens en “Vers la Liberté”, el periódico del batallón André Marty.
La última operación de Piet
En la víspera de Año Nuevo, el batallón André Marty abandonó la aldea Las Inviernas para marchar en dirección a Algora. Justo antes de alcanzar este pueblo, cuentan que Piet Akkerman cayó en una emboscada en la que primero resultó alcanzado por una bala y luego por una bayoneta, que un soldado enemigo clavó en su abdomen. Esta última herida sería fatal. Según el comisario político de la XII BI, el Aléman Gustav Regler, las últimas palabras de Piet fueron: “Han podido conmigo pero, con nosotros no podrán”.
¿Podemos atribuir la muerte de Piet a su falta de experiencia militar?. Es posible, pero nunca lo podremos afirmar con rotundidad. Raoul Baligand que también participó en el ataque a Algora, pronosticó ese mismo día que “las decisiones erróneos del mando tendrán consecuencias trágicas”. Esta frase quizás sonó entonces como preludio de una tragedia y no nos sirve para explicar la muerte de Piet, pero cobra mayor sentido si profundizamos en el mismo testimonio “según las previsiones del mando, teníamos que llegar al pueblo a las 15 horas, pero la resistencia del enemigo se derrumbó más rápido de lo esperado. A las 13 horas ya dominamos la situación, pero el comandante del batallón no hizo lo que había que hacer, que era comunicar nuestra situación inmediatamente al mando. Nuestro oficial de enlace con la aviación, no hizo bien su trabajo. El resultado fue que nuestros propios aviones nos ametrallaron”. Este último hecho está contrastado. Dentro de Mirabueno murieron siete brigadistas italianos cuando fueron ametrallados por cazas propios.
Según se deduce de los imprecisos testimonios que nos han llegado, Piet habría sido enterrado en algún punto de la cañada que une Algora con Las Inviernas, posiblemente cerca de la ermita de San Miguel. Para evitar que su tumba fuera violada por el enemigo después de una posible pérdida del terreno, aquella no fue señalada de ninguna manera especial. El cuerpo de Piet, que no fue el único que recibió sepultura allí, tiene al lado desde entonces una botella que contiene una hoja de papel con su nombre.
El mismo día en que se produjo la muerte de Piet Akkerman fueron recuperados para la República Algora, Mirabueno y Almadrones. Después, la ofensiva se estancó, entre otras cosas, porque la XII BI tuvo que regresar apresuradamente a Madrid para enfrentarse a una nueva ofensiva franquista sobre la zona de la carretera de La Coruña. A la zona de Guadalajara que dejan atrás y en la que descansan varios compañeros caídos todavía le queda mucha guerra por vivir. De momento, los tres pueblos citados volverán a manos franquistas el 17 de enero. Cuando llegue el mes de marzo de 1937, justo allí se iniciará la ofensiva italiana que, aunque ganan terreno, acabará en una sonora derrota de los fascistas. Todavía un año más tarde se producirá casi en el mismo sector una nueva ofensiva republicana sobre la zona cercana a Sotodosos.
Los compañeros de lucha de Piet, y de tantos otros, finalmente no consiguieron evitar que pudieran con ellos, pero pusieron tanta fuerza en la lucha desigual y tanta fe en la victoria, que casi 80 años después somos muchos, cada vez más, los que estamos deslumbrados por su compromiso y su valentía.
Conmemoración
Por iniciativa del Foro por la Memoria de Guadalajara, los Amigos de las Brigadas Internacionales y Brunete en la Memoria, 78 años después de su muerte, brindaremos un homenaje a la memoria de Piet, tal vez el primero en España.
IV MARCHA MEMORIAL BATALLA DE GUADALAJARA
TORIJA 21 de MARZO 2015
Esta es la convocatoria:
10h00: Plaza Mayor de Torija, conmemoración en memoria de Piet Akkerman
11h30: Algora, Marcha hacia el Cerro de San Cristóbal
14h00: Comida en Mirabueno
16h30: Algora, visita al lugar donde supuestamente fue enterrado Akkerman
Sven Tuytens
El bloqueo institucional de la memoria histórica: el caso de Timoteo Mendieta
La plataforma Fíltrala publica los documentos por los que el Ayuntamiento y el Juzgado de Instrucción Número 1 de Guadalajara esquivan la orden de la jueza Servini de exhumar la fosa en la que Timoteo Mendieta fue enterrado en 1939 tras ser ejecutado.
Asunción Mendieta Ibarra tiene 89 años. El pasado año 2014 se trasladó junto a su hija, Ascensión Vargas Mendieta, hasta Argentina para testificar delante de la jueza María Servini. ¿La razón? Denunciar la muerte de su padre, Timoteo Mendieta Alcalá, acaecida el 16 de noviembre de 1939 en el Cementerio Municipal de Guadalajara.Timoteo fue fusilado ese día tras un proceso que se llevó contra él en Guadalajara el 11 de septiembre de 1939. ¿Su delito? Haber sido leal a la República y haber sido integrante de organizaciones sindicales.
La jueza María Servini no lo dudó. Amparándose en un exhorto (petición de diligencias entre juzgados) pidió la exhumación de los restos de Timoteo Mendieta Alcalá, que reposan en la Fosa número 2 del Cementerio de Guadalajara. Así lo cursó a las autoridades competentes de la zona. Y lo que parece que tendría que ser una razón de justicia universal, una petición tan simple como la devolución de un cadáver, no ha sido posible.
Una vez que la jueza Servini emite la orden de exhumación, la misma se hizo llegar al Juzgado Núm. 1 de Guadalajara. El juzgado la remitió a su vez al Ayuntamiento de la ciudad para que facilitara un informe sobre el lugar donde está enterrado Timoteo Mendieta.
El Ayuntamiento, en un informe de cuatro hojas, explica la ubicación de las fosas, el número de personas enterradas en la misma fosa que Timoteo, el precio de la inhumación, etc. Diagonal ha tenido acceso a este informe a través de Fíltrala,plataforma en la que participa junto a eldiario.es, La Marea y Mongolia. El informe hace referencia a un documento conservado en el Archivo Municipal con fecha del 17 de noviembre de 1939 en el que se detalla que Timoteo fue enterrado en el patio 4º y fosa número 2 del cementerio civil de la localidad, también publicado por Fíltrala..
El informe, fechado el 27 de junio de 2014 y remitido al Juzgado de Instrucción Número 1 de Guadalajara, explica que la fosa en la que fue enterrado Timoteo es una fosa común cuyo primer enterramiento data del 16 de noviembre de 1939 y el último el 9 de septiembre del mismo año. En la fosa se enterraron, según consta en el informe, 22 o 23 personas ejecutadas por el Juzgado Especial de Ejecuciones, según los distintos registros.
Fíltrala también ha publicado la resolución del juzgado en respuesta al informe del Ayuntamiento. En la providencia, fechada el 30 de octubre de 2014, el juzgado afirma que hizo una “inspección ocular” en el cementerio por la que concluye que la información remitida por el Ayuntamiento es incorrecta y que “no se sabe con exactitud donde puede estar la fosa”. Por ello decide “dejar sin efecto la ejecución de la exhumación del cadáver de D. Timoteo Mendieta Alcalá, debido a que la inspección ocular realizada, y de las manifestaciones efectuadas no queda acreditado fehacientemente que en la fosa nº 2 del patio 4 del Cementerio de Guadalajara, se encuentre el cuerpo sin vida de D. Timoteo Mendieta Alcalá, ya que no se puede determinar con exactitud en qué lugar puede estar situada la fosa y cuanto terreno abarca esta”.
Las razones esgrimidas tanto por el Ayuntamiento como por el Juzgado de Guadalajara reducen una petición de defensa de los derechos humanos y de crímenes contra lesa humanidad a un asunto puramente administrativo. Según asegura a Diagonal Xulio García Bilbao, del Foro por la Memoria de Guadalajara, “la ubicación de la fosa es perfectamente correcta. Las razones que esgrimen Ayuntamiento y Juzgado son sólo una excusa para dejar sin efecto la petición”. “El mismo Ayuntamiento que dice ahora no saber la ubicación de Timoteo, autorizó en su día la colocación de una placa en su tumba. Es una contradicción”.
“El mismo Ayuntamiento que dice ahora no saber la ubicación de Timoteo, autorizó en su día la colocación de una placa en su tumba. Es una contradicción”
Un Ayuntamiento reincidente
Las organizaciones memorialistas, políticas y sindicales afirman que no es la primera vez que el Ayuntamiento de Guadalajara ha incurrido en polémicas relacionadas con la memoria histórica. Las organizaciones memorialistas, políticas y sindicales de la ciudad de Guadalajara llevan años trabajando para resarcir a las víctimas del franquismo y se han topado siempre con el “ninguneo de las autoridades municipales”, señalan.
Hace años que la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de Guadalajara pidió un cambio en el callejero de la ciudad y de la provincia, pero el Ayuntamiento, lejos de hacerlo, ha seguido manteniendo un callejero repleto de militares golpistas. Tan solo la llamada Plaza de los Caídos por Dios y por España varió su nombre por la de Plaza de los Caídos, aduciendo el Ayuntamiento que así aglutinaba a todos los caídos de ambos bandos. Una decisión que generó la protesta tanto de la CNT local como de Izquierda Unida, que se sumó a la petición de variación de callejero. Prueba del registro de la inhumación de Mendieta. | Filtrala
En el cementerio municipal existen dos espacios donde se ubican los restos de los fusilados. Una de esas partes fue rehabilitada por los familiares de las víctimas en los años 80 con sus propios fondos. Pero otra parte, una enorme fosa donde se ubican gran cantidad de estos cadáveres, ha sido uno de los caballos de batalla del Foro por la Memoria de Guadalajara. El Ayuntamiento ha desoído repetida veces las peticiones del Foro para adecuar la zona y darle reconocimiento a los fusilados. Por el contrario el Ayuntamiento emprendió medidas propias y colocó una placa que no dejó satisfecha a ninguna de la fuerzas sindicales, políticas y memorialista que reclaman el reconocimiento de las personas ejecutadas por la dictadura.
Guadalajara, una provincia azotada por la represión franquista
En el año 2010 Carlos Paramio Roca, Pedro Alberto García Bilbao y Xulio García Bilbao publicaron La represión franquista en Guadalajara. Desde ese momento esta obra se ha convertido en la referencia para valorar de una forma cuantitativa, pero también cualitativa, la dimensión de la represión en esta provincia. Este trabajo, pendiente de actualización, cifra la represión en 6.377 personas de las cuales 1.262 fueron ejecutadas (202 por causas de padecimiento en prisión). Los alcarreños represaliados por el nazismo también tienen cabida como represión franquista, pues fue la dictadura quien sentenció en realidad a aquellos militantes.
En las páginas de este libro encontramos la historia de Timoteo Mendieta Alcalá. De profesión carnicero y yesero, natural del alcarreño pueblo de Sacedón, Timoteo Mendieta fue presidente de la UGT en su localidad. En Sacedón sufrió los ataques de los sectores de derecha durante la República. Al finalizar la Guerra Civil, Timoteo fue detenido y trasladado a Guadalajara. Juzgado el 11 de septiembre de 1939, fue sentenciado a muerte. Fue fusilado el 16 de noviembre de 1939 en el Cementerio de Guadalajara.
Timoteo no es el único que está en la fosa que Servini pedía exhumar. Junto a él hay 21 personas más, de los cuales cinco son también de Sacedón. Son Eusebio Viñas Ibarra, teniente del Ejército Popular de la República, de profesión jornalero y afiliado también a la UGT; Tomás y Manuel Escamilla Rebollo, campesinos y afiliados a la JSU; Castor Mercado Molada, de profesión jornalero; Valentín Alcantarilla Mercado, también jornalero; Ciriaco Écija Buendía, de profesión labrador y militante del PCE y de la UGT; y Ángel Ardiz Gil.
Junto a estos sacedonenses también están en esa fosa el jornalero Sabas López Tomico, Antonio Sierra Olivo, Juan Martínez Vivar, Pedro Parra Toledo, Fidel Serrano Mayor, Isidoro Lozano Moreda, Isidro Expósito Delgado, Feliciado Fernández Manzanares, Tomás Vicente Lorente, Ricardo Martínez López, José Rodríguez García, Jesús Barriopedro Santamaría, Julio Verges Garcia y Martina García Alcalde. Todos ellos jornaleros, integrantes de las organizaciones del Frente Popular y fusilados entre el 16 de noviembre de 1939 y el 9 de marzo de 1940. La fosa común número 2 del cementerio dejó de utilizarse el 9 de septiembre de 1940.
La lectura que se extrae de este caso y de los acompañantes de Timoteo en la fosa es que en su mayoría eran trabajadores del campo. En el caso de Martina la profesión que se marca es “sus labores”, un genérico para los represores franquistas con el que se ocultaba su verdadero trabajo y su vinculación al movimiento obrero. Todos ellos fueron fusilados por pertenencia a organizaciones del Frente Popular en ese genérico eufemístico de “auxilio o exaltación a la rebelión”. Los rebeldes juzgando por “rebeldía” a los defensores de la legalidad.
Asunción Mendieta ha pedido verdad, justicia y reparación para Timoteo Mendieta Alcalá. Una reivindicación que se tiene que hacer extensible a todos los represalidados. El Ayuntamiento y el Juzgado de Guadalajara niega ese derecho universal contemplado en la Declaración Universal de Derecho Humanos. Las víctimas del franquismo siguen olvidadas en la fosas y las cunetas.
Bono de 10 cts editado por el PCE de Guadalajara. Coleccion: FMGU
Quizás por haber resistido hasta el final de la guerra y por ser escenario de la primera derrota militar del fascismo italiano, la provincia de Guadalajara fue especialmente castigada desde el primer momento por la represión franquista y con un alcance que las cifras nos muestran con horror. Entre 1939 y 1944 fueron represaliadas 7269 personas nacidas o residentes en la provincia, lo que representaba un 4.3 % de la población provincial de 1940. De esas 7269 personas, el PCE fue la segunda organización en número de castigados, con 1039 represaliados, siendo la primera UGT con 1904. Al igual que en el resto de España, el Partido Comunista había pasado de ser un pequeño grupo sin apenas presencia militante en nuestra provincia a convertirse en un grupo con miles de afiliados y principal sostén del Quinto Regimiento. Así, en Guadalajara el PCE pasa de tener 90 afiliados en 1935 en toda la provincia, a 8000 carnets entregados en noviembre de 1937. (Hernández Sánchez, 2010).
Desde el primer momento de la represión franquista, en abril de 1939, los principales dirigentes provinciales fueron fueron perseguidos con saña y asesinados o encarcelados; Vicente Relaño, secretario general del PCE de Guadalajara fue prontamente detenido y sometido a un cruel trato, aunque su ejecución se retrasó hasta 1943 porque Relaño tenía más de 10 avales de personas de derechas a las que se había salvado al ponerlas bajo la protección de la Ley republicana en los días difíciles de los primeros meses de la guerra. Otros dirigentes fueron al exilio o fueron encarcelados. Desde Guadalajara se organizó una expedición falangista a Alicante para buscar a todos los republicanos alcarreños allí detenidos. A su regreso, fueron exhibidos por las calles de la ciudad en un recorrido parecido a un auto de fe.
Vicente Relaño, fundador y secretario general del PCE de Guadalajara. Foto: FMGU
El número de penas de muerte ejecutadas a militantes comunistas en la provincia de Guadalajara, según estadística recogida por el Foro por la Memoria de Guadalajara y basada en las propias sentencias judiciales, fue de 166, de un total de 822 fusilados entre 1939 y 1944 en las tapias del cementerio provincial, siendo la segunda organización con mayor número de asesinados después de la FNTT-UGT.
En estas circunstancias es fácil entender que la mayoria de los militantes comunistas que estaban en condiciones en la posguerra de reorganizar el PCE en Guadalajara eran o bien los más jóvenes, que no habían vivido la guerra, o las mujeres, viudas o compañeras de militantes encarcelados o presos.
La militantes femeninas no fueron sólo las que tuvieron que afrontar las multas, ayudar a sus compañeros presos y sostener a la familia en una situación de persecución y postguerra, sino que fueron en muchos casos las encargadas de intentar la reconstrucción de la organización, cuyo principal objetivo era, como en el resto de España, sobrevivir y auxiliar a los presos.
Es de justicia citar a algunos de los militantes comunistas de Guadalajara que arriesgaron su vida y su libertad para reorganizar el partido y apoyar a sus camaradas presos. Son solamente unos pocos aquellos de los que se guarda memoria, pues cientos de ellos murieron anónimamente bajo un dictado de olvido que algunos desean que persista hasta el día de hoy. Como ejemplo de dignidad y lucha llegan hasta nosotros estos nombres:
Maria Valés Santos, natural de Torre del Burgo, encarcelada el 09/07/1942, acusada de reorganizar clandestinamente el PCE.
Gregoria Pérez Barbero, 23 años de Cendejas de la Torre, militante de JSU, detenida en 1943 junto a 21 personas más, acusada de ser «miembro de la organización clandestina del PCE». Goyi, como era conocida, estuvo varios años en la cárcel y al salir se exilió a Francia y Polonia junto a su compañero Joaquín Pérez Regalado, Al morir el dictador regresó a Guadalajara, militando en el PCE e IU, formando incluso parte de las listas electorales de esta coalición hasta su muerte.
Adoración Retuerta detenida «por actividades clandestinas de carácter comunista.(…)», detenida por el reparto en Guadalajara y Madrid de unos pasquines que decían «Franco os roba el aceite y el pan de vuestros hijos hambrientos, ¿a qué esperáis para manifestaros contra el hambre? Viva la República».
Tomasa Cuevas, de Brihuega, de las JSU, quien tras 12 años de cárcel en durísimas condiciones, regresó a Guadalajara en 1950 y se convertiría en uno de los mayores ejemplos de fortaleza moral, de solidaridad y de humanidad que haya podido haber en el comunismo español, rescatando la memoria de la vida, lucha y sacrificio de las mujeres de su generación.
Muchos de los militantes que lucharon por la reconstrucción del partido habían sido presos de primera hora que ya habían sido excarcelados tras cumplir penas menores, como es el caso de Pedro Martinez Magro, maestro de Jadraque que tras ser sobreseída su causa, fue puesto en libertad, participando en la reconstrucción del PCE en Guadalajara y Alcalá de Henares, hasta que en 1947 fue detenido, acusado de la explosión del polvorín militar de Alcalá de Henares y fusilado.
Un caso que ejemplifica muy bien el de aquellos combatientes que habíando logrado sobrevivir no dudan en volver a comprometerse en la lucha es el de Felix Samper Albarracín, jornalero de Sayatón y teniente del EPR quien tras salir de la carcel en 1943, fue detenido de nuevo en el 45 y acusado de pertenecer a la organización clandestina del PCE fue condenado a un año y seis meses.
Entre las mujeres que habían estado presas destaca Mercedes Wandelmer, de la Asociación de Mujeres Antifascistas (AMA) y del PCE, que pertenecía a una familia de luchadores y militantes comunistas en la que hay dos fusilados. Tras salir en libertad condicional de la prisión de Barbastro en julio de 1943, fue detenida de nuevo en 1945, (“ingresó en la clandestinidad en el PCE para combatir y derrocar al régimen legalmente constituido en España y sus más sanas y tradicionales instituciones”). Fue condenada a cinco años más de prisión.
El Socorro Rojo Internacional (SRI) sirvió como primera estructura de apoyo a los presos y permitió una tímida organización del partido en nuestra ciudad con la entrega de comida, ropa y enlace entre los presos y sus familias y con el partido. Esos fardos de ropa eran precisamente usados para la introducción de mensajes, veamos un ejemplo:
Teodora Segura Muñoz, de 18 años, de Peralejos de las Truchas, fue encarcelada en 1945 por propaganda ilegal, junto a Bonifacia de la Riba Esteras “con motivo de haber llevado clandestinamente para lectura de los presos partes de guerra y revistas, las que pasaba envueltas en legajos de ropa para los presos”.
La reconstrucción del PCE en Guadalajara empezó en la propia cárcel pues los propios presos crearon una célula para repartir las ayudas y apoyarse mutuamente. La proximidad de Madrid facilitaba conseguir propaganda y traerla a Guadalajara en arriesgados viajes en tren. Algunas de las más activas militantes de SRI que sirvieron de enlace con los presos fueron: Cecilia Abad, Tomasa Cuevas y Julia García, entre otras. En los primeros meses de la dictadura en nuestra provincia, conforme se llenaban de presos las cárceles y campos de concentración, los propios presos se organizaron para resistir y apoyarse. Uno de los primeros responsables del PCE en la Prisión Central, fue Francisco Puntas Suárez, natural de Córdoba, de profesión practicante y que llegó al empleo militar de teniente, El 9 de julio de 1939, fue asesinado conjuntamente con otros responsables del Partido en la Prisión, Juan Raposo Palomeque, Valentín Simón Fuentes y Juan Eraso Echevarría. El parte de defunción indicaba que murieron “a consecuencia de arma de fuego”, aunque gracias entre otros, al testimonio de la compañera de Raposo, Clotilde Ballesteros, sabemos que en realidad fueron torturados salvajemente y rematados a tiros. La famosa “ley de fugas” fue usada como excusa para ocultar el crimen. La organización del PCE en la Prisión tuvo muchos cambios esos años, por la enorme cantidad de fusilados, traslados, torturas, y “caidas” que sufrió, entre otras cosas por los infiltrados y confidentes que tenía la propia organización, como el propio encargado del botiquín de la prisión, hombre de confianza del SIPM.
Gracias al libro “Mujeres en las cárceles” de la briocense Tomasa Cuevas, conocemos el nombre de otro de los militantes que participó como organizador en el interior de la Prisión Central de Guadalajara de una célula clandestina. Se trataba de un militante malagueño llamado Antonio Ramón, que estaba gravemente enfermo de tuberculosis y que falleció al poco de ser liberado en los años 50. Otro de los miembros del PCE que se hallaba preso y que agravó su causa fue Emilio Alda Garcia natural de Chiloeches, tras ser acusado de ser el responsable clandestino del PCE en la cárcel de Guadalajara. Tras él, otro preso, Emilio Esteras Cid, condenado a 30 años, fue el máximo responsable del Partido en la Prisión central entre 1943 y 1945.
Clotilde Ballesteros en 1938
Los supervivientes de la represión estaban en el constante objetivo de la policía franquista y eso, en una ciudad pequeña como Guadalajara, hacía más difícil su tarea, siendo necesario extremar las cautelas. Hacia 1946 Clotilde Ballesteros, militante comunista nacida en Mirabueno y viuda de un importante cuadro del PCE, Juan Raposo, que había sido cruelmente asesinado a golpes en la Prisión Provincial y fusilado después de muerto, recibió la visita de un extraño personaje que le propuso hacer negocios y reunir a los militantes dispersos para teóricamente reconstruir el PCE. Clotilde lograría mantenerse con éxito en la clandestinidad y sería clave en mantener el contacto con Madrid en los años más duros. Las resistentes como Clotilde estaban especialmente expuestas porque eran el punto de contacto externo. El personaje traía la supuesta carta de un histórico militante llamado Emiliano Wandelmer quien había sido secretario provincial de las JSU. Wandelmer había sido excarcelado en 1943; tanto Emiliano como su padre Pedro y su hermana Mercedes, habían tenido un compromiso público en defensa de la República y como militantes del PCE y eran muy conocidos en Guadalajara. Tras la entrada de la tropas fascistas fueron detenidos y el padre, Pedro Wandelmer, un hombre ya de edad que no obstante llegó a ser oficial del EPR, fue ejecutado, así como Ángel Waldelmer de 22 años y anarcosindicalista. Otros miembros de la familia, como Nieves, Victoriana, Joaquina o Mercedes también sufrieron cárcel y persecución.
Emiliano Wandelmer, encarcelado en Porlier había sido torturado; el odio a su familia y a su militancia valiente le había convertido en una víctima a la que destruir y aplastar moralmente. Los resistentes sabían que Wandelmer había sobrevivido, pero existía el temor de que se hubiera quebrado moralmente y estuviera, ya en libertad, siendo utilizado por la Brigada Político Social (BPS) para romper la seguridad de la resistencia. No había pruebas de que hubiese traicionado, pero las condiciones de lucha eran tan terribles que la sospecha bastaba para tener que tomar medidas preventivas. Antonio Cañadas Dombríz, militante libertario que había sido detenido en los mismos días que Emiliano, en sus memorias inéditas (Cañadas, FMGU) señala que le vigilaron y gracias a ello: (…)Supimos que Waldelmer [sic] era el traidor porque a los que sí se habían reunido con él, les extrañó que a la reunión que él habia convocado y que fue sorprendida por la policia, no acudió el sujeto y le vieron por la calle con algún policía de la Social (…)
Emiliano Wandelmer, secretario general de las JSU de Guadalajara en 1936
Sospechando que el visitante que decía venir en nombre de Wandelmer era un policía o un infiltrado, Clotilde Ballesteros, quien ya entonces participaba activamente en la actividad clandestina del PCE, se hizo la tonta y mintió al sospechoso asegurándole que ya había abandonado toda actividad política y que estaba ocupada sólo en su hijo y su nuevo marido, también encarcelado. El visitante insistió y se entrevistó con otros militantes en libertad, entre ellos con Francisco Mayoral, ex-secretario de organización de las JSU de Guadalajara, quien acababa de salir de la cárcel. Mayoral avisó de la manera más discreta posible a todos los militantes que pudo, no sin antes poner vigilancia y seguimiento al individuo sospechoso, que desapareció tras varias visitas, al comprobar seguramente el escaso eco de sus propuestas. (García Bilbao, X., 2008)
Pedro Wandelmer, veterano luchador comunista de Guadalajara, fusilado en mayo de 1940.
La lucha en la ciudad estaba muy centrada en recomponer lazos y en apoyar a los encarcelados y sus familias fundamentalmente, pero en las zonas de sierra de la provincia los guerrilleros se mantenían en armas, si bien en situación muy precaria. La capital, una ciudad de 20.000 habitantes donde en 1939-40 llegaron a estar encarcelados simultáneamente 5000 personas, era tan sólo uno de los espacios de lucha, el «llano» y la «montaña» eran los otros. Por el «llano» se entendían las poblaciones rurales y por la «montaña» las zonas agrestes en las que se mantenían los guerrilleros. El llano ayudaba a la montaña. En ese apoyo a la actividad guerrillera el PCE clandestino fue uno de los pilares fundamentales. Guadalajara formaba parte del corredor de la Cordillera Central que permitía conectar el centro y sur con el camino a Francia, pero la principal zona de resistencia fue el Alto Tajo, en las fronteras con Teruel y Cuenca. Entre 1947 y 48 hubo hasta 35 detenciones de vecinos de Ocentejo, Peralejos de las Truchas y otros pueblos de la zona, que fueron acusados de «apoyo a bandoleros» (García Bilbao, X. [et al], 2010) .
La actividad clandestina del PCE siguió a pesar de todas las dificultades. Una, y no poco importante, era la de contactar con la estructura del partido a nivel nacional y de esa forma con la dirección en el exilio. Hay informes en la documentación de Jesús Monzón donde Guadalajara aparece claramente conectada con la dirección del partido en 1945 (AHPCE.Informes-jacq3). Tras la masacre de cientos de militantes en los primeros años de la dictadura, los encarcelamientos masivos y las deportaciones, la represión no cesó. Las multas, el expolio, los despidos, la persecución diaria que llegó a suponer la muerte civil de los que se habían atrevido a plantar cara al golpe y defender la República eran una cruda realidad que aplastaba cualquier intento de resistir; recordemos a comunistas como Antonio Buero Vallejo, luego famoso autor teatral, o a Ramón de Garcíasol, periodista y poeta, quienes tras sobrevivir a la guerra, la cárcel y eludir la muerte, se vieron obligados a un duro exilio interior. Buero Vallejo, en fecha tan tardía como 1980, era discutido por parte de la sociedad bienpensante de la ciudad y se entorpeció el darle su nombre a un Instituto de Bachillerato apelando a su condición de comunista.
En medio de este panorama, muchas personas abandonaron la ciudad y fueron a Madrid o a otras provincias. El PCE resistió porque la voluntad de lucha de sus militantes fue absolutamente heroica, pero las condiciones de aislamiento y represión supusieron el desgaste brutal de la generación joven que había conocido la República y luchado en la guerra, siendo los años 40 una época de resistencia que acabó por agotarla.
La salida de la cárcel de los supervivientes de la represión inicial les llevó a encontrar una Guadalajara devastada moralmente y con toda la vida civil en manos de un régimen totalitario donde no había lugar para los que no quisieran rendirse. Las redes de apoyo a presos y familias, una solidaridad antifascista ejemplar, abarcaba a todos, incluidos militantes socialistas y libertarios, aunque las tensiones derivadas del golpe de Casado se hicieron sentir siempre. Tras 1944 y hasta el 49, la actividad guerrillera y con ella el paso por Guadalajara de partidas y cuadros procedentes de Francia en ruta a otras zonas de actividad generó un repunte de la represión y del control. Una nueva oleada de encarcelamientos y juicios se cebó entre los resistentes, llevando de nuevo a la cárcel a muchos de ellos.
A primeros de los cincuenta, la situación era de devastación. Persistían redes de veteranos militantes y el PCE mantenía contacto con la dirección en Madrid y Francia, pero la actividad era sobre todo de resistencia moral, no dejarse vencer, como primer objetivo. Surgieron dos retos: el primero fue la reproducción generacional, los mayores anteriores a la guerra estaban muertos, prisioneros, en el exilio o agotados, sólo un reducido grupo mantenía la red clandestina. Los más jóvenes, sobre todo los antiguos militantes de las JSU, ahora ya en plena madurez, serian de nuevo fundamentales en la lucha, pero era preciso incorporar a las nuevas generaciones a la militancia. El otro reto era la lucha sindical. El PCE orientó su lucha al frente del trabajo y a la lucha en los sindicatos del régimen. Desde los cincuenta hasta los años 70, la historia del PCE sería sobre todo la lucha en el movimiento obrero; la fabrica de VICASA en Azuqueca de Henáres, atrajo obreros de toda España, principalmente de Extremadura y se convertiría en un punto clave de la nueva organización del partido.
Nunca se perdió el contacto con la dirección, pero hemos de esperar a los años 60 para encontrar una red de células del PCE que eran ya nuevas, fruto de la nueva dinámica política y no un eco de la guerra y la primera resistencia. El veterano combatiente Sixto Agudo sería encargado en los 60 de establecer renovadas líneas de comunicación entre la estructura clandestina y la dirección en Francia. El PCE mantiene una red en Guadalajara, con ramificaciones en Molina de Aragón o Sigüenza. Romero Marín, miembro del Comité Central del PCE, acude a Guadalajara en 1962 y mantiene contactos directos con la estructura clandestina gracias a Esteban Hernández Maestre, un joven albañil que había tomado el testigo de los viejos militantes y actuaba como organizador y nudo de la red, junto a su compañero Goyo Muela . Un piso clandestino en la calle Horno de San Gil de Guadalajara pasó a ser un punto clave de la red. En 1968, con jóvenes obreros emigrantes, la actividad clandestina se relanzó. La Brigada Político Social conocía los nombres de todos los represaliados supervivientes y les tenía sometidos a vigilancia periódica, igual que con los cuadros más activos que estaban en los sindicatos. Vigilar para conocer y conocer para neutralizar era la pauta seguida por la Brigada Político Social en ese periodo. En 1969, Antonio Cezón, obrero de la fábrica Bressel, Antonio Rico, un obrero de Segovia, Juan Ignacio Begoña y Francisco Palero, entre otros, tejen ya una amplia red. La policía les vigila y detiene y maltrata cuando les parece conveniente, pero no lograrán impedir su actividad. La represión de la BPS es constante, siendo su afán tener localizados todos los posibles focos de resistencia. Pese a su historial de crímenes y torturas, los policías de la BPS escaparan impunes en la Transición.
Entre 1964 y 1976, el Tribunal de Orden Público, el famoso TOP, 32 personas de Guadalajara serán condenadas. El primero de ellos fue Enrique Aguado Marco, natural de Cobeta, con 51 años, condenado (Causa 106/64 TOP) por propaganda ilegal —distribución de Mundo Obrero— a 10.000 ptas. y un año de cárcel; Anastasio García, de Mandayona, fue detenido siéndole incautados ejemplares de Mundo Obrero, Nuestra Bandera, Fraternidad y Metal (revistas del sindicato clandestino), resultando condenado a dos años de prisión y una fuerte multa. Serían los primeros condenados en esta nueva etapa del franquismo que no cesaría hasta las elecciones del 77. Policías y jueces de la dictadura seguirían en sus puestos sin ser cuestionados.
La trayectoria del PCE en nuestra ciudad desde los años 60 hasta la transición será tratada en otro artículo. pero podemos citar como principal determinante desde los años 50, no tanto la actividad represiva del régimen, sino la nueva línea de «Reconciliación Nacional» implantada desde 1956. Como consecuencia de esa línea, la renovación generacional acabaría por producir una fractura moral entre los veteranos de la resistencia y los cuadros jóvenes de orígen católico o de familias del régimen que se encargarían de aplicar las nuevas directrices; en ellas, la memoria de la lucha de la resistencia resultaba inconveniente. La disolución del sistema de células por centro de trabajo o actividad y la adopción de una estructura de agrupaciones territoriales acabó por destruir los lazos comunistas que en difíciles circunstancias habían logrado mantener durante tantos años.
Se puede decir que a pesar de la dura represión y del ensañamiento contra los comunistas alcarreños, en todos los años de dictadura no hubo ni un sólo día en el que no hubiera una célula clandestina comunista en Guadalajara empeñada en su lucha contra la dictadura franquista.
En 1979, Clotilde Ballesteros y Trifón Cañamares García, volvieron al pueblecito de Mirabueno. Clotilde había eludido la cárcel y en 1951 marchó a Viella y luego a Barcelona donde militó en la clandestinidad. Trifón Cañamares, aquel valiente joven militante de las JSU comisario de compañía en la 49 BM, natural de Cendejas de Enmedio (Guadalajara), había mantenido su militancia en el PCE todos aquellos años. En Mirabueno, Trifón y Clotilde defendieron la candidatura al ayuntamiento de su partido, el PCE, y lo hicieron con la sinceridad y fortaleza de corazón que había caracterizado a los militantes de su generación. En 2014, los jóvenes de la UJCE de Guadalajara le dieron el nombre de Trifón Cañamares a su agrupación provincial, y el propio Trifón, emocionado, firme y lúcido a sus 103 años, pudo dirigirse a ellos, evocar a cuantos entregaron sus vidas por un ideal de paz y justicia social y transmitir el hilo rojo de la memoria que se necesita en las batallas del presente y el futuro.
Hernández Sánchez, F., El PCE en la guerra civil, Tesis doctoral, UNED, 2010.
Garcia Bilbao, X., La represión franquista en Guadalajara, Silente 2010-
—, «Entrevista con Francisco Mayoral, militante JSU Guadalajara, 01/10/2008», FMGU)
—, «Entrevista con Jesús Salas, miembro de la resistencia antifranquista Guadalajara, 02/07/2014, FMGU)
Xulio García Bilbao . Foro por la Memoria en Guadalajara
Orosia Castán: ¿Qué es la memoria histórica? Memoria y República contra la Impunidad
¿Qué es y qué significa en España la memoria histórica antifascista? Un grave problema para un estado basado en la más miserable de la las impuridades y el olvido y desprecio de las víctimas. Siempre hubo memoria pues quien ha visto matar a su familia difícilmente lo habrá podido olvidar. En España hemos tenido impunidad y represión y la monarquía y el estado democrático se han construido sobre esa impunidad e intentando con todas sus fuerzas reducir el recuerdo de la matanza fundacional del franquismo y las víctimas de la represión a un problema familiar y afectivo. Es preciso afrontar de cara el hecho de que en España sentencias y tribunales franquistas son legales y no han sido anuladas.
En esta conferencia dada en el Ateneo de Madrid, Orosia Castán deja las cosas muy claras sobre qué es y que representa la Memoria Histórica. A destacar que no hay dirigente político alguno en la izquierda española —ni en IU ni en Podemos, ni en prácticamente ninguna fuerza— que acepte un debate público sobre este tema. Orosia Castán expone la posición de claridad y ruptura que la verdad y la justicia exigen. Sus palabras son un reto a todas las direcciones políticas de los fuerzas de izquierda y sostienen el sentimiento y los deseos de todos cuantos no han renunciado ni a la justicia ni a la República.
Orosia Castán representa la dignidad de la lucha antifascista y por la memoria. Su trabajo como investigadora de la resistencia republicana y de la represión franquista en Valladolid es ejemplar y sin concesiones; en una España y en una provincia donde afirmar la verdad y exigir justicia es un acto heroico, Orosia Castán ha hecho de ello una norma moral y de conducta. En la actualidad forma parte del colectivo Verdad y Justicia de Valladolid y del Foro por la Memoria de Castilla y León. Su posición es firme y clara «no hay democracia alguna mientras permanezca la impunidad y el franquismo en la forma de sus tribunales y sentencias siga siendo legal y reconocido. La lucha por la República es irrenunciable».
Medalla de Oro de Navarra: apología del franquismo
Félix Huarte fue unos de los constructores del Valle de los caídos y emplearon trabajadores esclavos, lúcrándose con ello y contribuyendo a su humillación y condena.
Los colectivos pertenecientes al Autobús de la Memoria queremos explicar públicamente nuestro rechazo a esta concesión.
La reciente decisión del Gobierno de Navarra de conceder la Medalla de Oro de Navarra a dos autoridades de la pasada dictadura franquista, Félix Huarte y Miguel Javier Urmeneta sitúa de nuevo las políticas de la memoria de esta comunidad en la órbita de la apología del régimen franquista, de sus autoridades, y de las clases dominantes de entonces. Una vez más, se nos quiere hacer creer que fue la dictadura quien nos trajo el desarrollo económico, y que fueron sus empresarios y políticos quienes se preocuparon de generar un mayor bienestar social. Ante esto, los colectivos pertenecientes al Autobús de la Memoria queremos plantear una serie de cuestiones básicas relacionadas con el conocimiento de nuestra historia más reciente de cara a explicar públicamente nuestro rechazo a esta concesión.
El estado franquista, un obstáculo para el desarrollo económico y social. Es indiscutible que Navarra, al igual que el resto del Estado español, tuvo entre finales de los cincuenta y los primeros setenta, escasos quince años, las mayores tasas de crecimiento de su economía en toda la historia.
Son los años del desarrollismo, de las mayores tasas de crecimiento del PIB a nivel mundial, algo que se da en regímenes de muy diferente naturaleza. No vamos a entrar ahora en ese tipo de explicaciones, ya que en el caso de Navarra, al igual que en el resto del estado español, lo verdaderamente importante de la dictadura no es el hecho de que se subiera a la ola de crecimiento mundial en los sesenta, sino el que hundiera a la sociedad española, y también a la navarra, en un auténtico agujero negro de hambre, estancamiento y retroceso de derechos sociales. Como consecuencia del golpe de 1936 España no recupera hasta 1951 los niveles de producción per cápita previos a la guerra. El descenso de la ratio de las rentas del trabajo sobre los beneficios empresariales fue brutal, de modo que el franquismo condenó a la ciudadanía, y especialmente a la clase trabajadora, no sólo a la pobreza material, sino también a un raquítico desarrollo de los servicios básicos sanitarios o educativos en comparación de nuestro entorno europeo, donde en mismos años estaban en plena expansión.
Félix Huarte, un empresario cómplice con el golpismo, los crímenes de guerra y la dictadura. La propia empresa “Huarte y Cía, S.A.”, al terminar la guerra, se esfuerza en poner de manifiesto su contribución al triunfo de los golpistas. En un escrito dirigido al Gobernador Civil de Navarra, del 19 de agosto de 1939 (documento reproducido por J. Paredes, Félix Huarte, Fuentes Históricas, edit. Rialp, pp. 137 – 139), la empresa subraya que “hemos puesto TODO al servicio de la Causa Nacional”. En la carta se detalla que sus aportaciones fueron de tres tipos: “aportaciones de trabajo” (blindaje de vehículos, construcción de piezas para bombas, trabajos de fortificación…), coches y camiones, y donativos y suscripciones (que ascendieron a 356.786 pts.), algo que fue constatado por la Jefatura de Falange de Navarra, quien da fe de “sus aportaciones cuantiosas en metálico y la prestación desinteresada de trabajos al ejército”. Ahí estuvo Félix Huarte, colaborando con la destrucción de la democracia y el triunfo de una de las dictaduras más sangrientas de Europa. Posteriormente, además de esa colaboración económica se convirtió en una de las máximas autoridades del franquismo en Navarra, como vicepresidente de la Diputación Foral. Unas autoridades, conviene recordarlo, que cuando el desarrollo industrial sacó a la luz las tensiones sociales, respondieron castigando con multas, detenciones, torturas y encarcelamientos a las y los trabajadores que intentaron organizarse clandestinamente para defender sus derechos.
Huarte, uno de los constructores del gran mausoleo franquista. El propio progreso económico de la empresa constructora de Huarte está ligada a su conexión con el régimen franquista. Su enriquecimiento, por lo tanto, estuvo ligado a su capacidad de ganar oscuros concursos de obras públicas, muchas de ellas de dudosa utilidad social, como el llamado Valle de los Caídos. Si bien a veces se ha señalado que Huarte utilizó presos durante sus trabajos en este mausoleo, la documentación actualmente disponible deja claro que la empresa empieza a trabajar en esta obra en 1950, cuando están recién clausurados los tres destacamentos penales de esta construcción. Ahora bien, el hecho de que no utilizara presos en esta obra no significa que su trabajo allí no estuviera claramente ligado a la legitimación de la dictadura y a la posibilidad de enriquecerse con una obra faraónica de nula utilidad social, un auténtico dispendio de gastos públicos que terminó en manos privadas, ya fuera mediante el empleo de mano de obra cautiva, como en el caso de otro de los grandes constructores de la dictadura, Banús, o con obreros libres despojados de todo tipo de derechos laborales, en el caso de Huarte. Además, debido a los problemas de acceso a la documentación todavía no hemos podido constatar si esta constructora utilizó presos en otras obras, como en el aeródromo de Ablitas (Navarra), construido por Huarte durante la guerra, en el que trabajaron prisioneros republicanos englobados en el Batallón de Trabajadores nº 63.
Así pues, la concesión de estas medallas póstumas no es sino una manera más, lamentablemente no la única, de mantener un homenaje público a la dictadura, y de intentar blanquear la historia del franquismo y de sus cómplices empresariales (entre los que también destacó aquí el Diario de Navarra). Los últimos ejemplos son más que significativos: se hacen oídos sordos a las recomendaciones del relator especial de la ONU para la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, Pablo de Greiff; se da refugio a franquistas criminales perseguidos por la Interpol, y ahora se nos quiere presentar a la élites políticas y empresariales de la dictadura como motores del progreso económico. Con esta decisión, una vez más, nuestras autoridades se sitúan en las antípodas de lo que debería ser una política de la memoria que refuerce la defensa de los derechos humanos en nuestras sociedades, de modo que hacemos un llamamiento a la sociedad para colaborar en las iniciativas que en los próximos días se pondrán en marcha para protestar contra esta decisión y a los grupos políticos con representación institucional para que intenten frenar este insulto a la memoria democrática.
La iniciativa Autobús de la Memoria está compuesta por los siguientes colectivos: Asociación Pueblo de las Viudas de Sartaguda / Alargunen Herria; Ahaztuak 1936 – 1977; Memoriaren Bideak; Psicólogos sin Fronteras; Sanfermines 1978; Gogoan; Basilio Lacort Herri Ekimena; Eguzki Bideoak; Katakrak Liburuak; Asociación por la Memoria Democrática Maravillas Lamberto (Larraga); Buñuel 1936; Asociación Valentín Plaza (Castejón); Altaffaylla Kultur Taldea; Orreaga Fundazioa; Unidad Cívica Navarra por la República y Asociación Cultural Tambarria (Corella).
La ruptura del régimen del 78 e IU / José María Pedreño
Para poder entender lo que está ocurriendo en la política española se hace necesario realizar un análisis de los contextos histórico e internacional.
Cuando hablamos de “nuevo orden mundial imperial” no hablamos sólo de la invasión de Irak o de Afganistán, sino de la implantación de un modelo económico, político, cultural y social diseñado para que los grandes poderes económicos sigan acumulando beneficios. El “nuevo orden mundial imperial” nos lo están imponiendo, en unos casos, utilizando la democracia representativa, revoluciones naranjas y, en otros muchos casos, la guerra. Se trata pues del sometimiento de todo y de todos al poder económico, es decir, a lo que llaman “mercados” y muchos hemos llamado siempre capitalismo. Y el capitalismo no está basado en la creación de riqueza, sino en la acumulación de riqueza a través de la especulación, la explotación y el expolio. Basta leer los informes del PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) de los últimos años para darnos cuenta de que, en las últimas décadas, se ha reducido drásticamente el tejido productivo mundial, siendo sustituido por la especulación. Para facilitar esta tarea, el capitalismo, siguiendo tesis neoliberales, potenció la sustitución del patrón oro, por el patrón monetario. Por eso las políticas económicas diseñadas por los gobiernos no son de carácter productivo, sino de carácter monetarista y especulativo.
Las resistencias tienen múltiples variantes ideológicas y toma distintas formas de ejercerse. En unos casos es la lucha armada, como está sucediendo en estos momentos en el este de Ucrania –aprovechada por Putin para fortalecer los intereses geoestratégicos de Rusia-, o bien formas pacíficas, como está sucediendo en estos momentos en España. Por ejemplo, si analizamos el auge del independentismo del pueblo catalán, en estos momentos no sólo tiene que ver con su identidad cultural e histórica, sino que también se identifica el centralismo de la oligarquía española con el “nuevo orden mundial imperial”. Las palabras de David Fernández, diputado de la CUP son muy expresivas en este sentido: … o es la hora de los pueblos o será la de los mercados…”. El nacimiento y crecimiento de Podemos es otro ejemplo de resistencia democrática al “nuevo orden mundial imperial”.
Pero el caso es que ese “nuevo orden mundial imperial” se identifica también con el régimen del 78, o más bien el régimen del 78 está claramente identificado con el “nuevo orden mundial”, en especial los partidos del régimen. Esto afecta enormemente a IU que está viviendo en su seno una gran contradicción: asumir que la “ruptura” es posible, porque la correlación de fuerzas en este momento es favorable al gran cambio o la defensa del régimen de la transición. Mientras que amplios sectores de la organización defendemos la ruptura con ese régimen, una buena parte de la misma sigue asentada en su defensa, en especial por parte de compañeros y compañeras que ostentan o han ostentado cargos públicos remunerados y que han hecho de la política institucional su medio de vida. Y es en ese sector, apegado al régimen del 78, en el que algunas compañeras y compañeros, cuando han participado en las instituciones del régimen, en vez de enfrentarse con los poderes reales, se han dejado llevar por las tendencias del momento y han privatizado servicios públicos en las ciudades donde IU ha gobernado o cogobernado con otras fuerzas políticas, han actuado en los consejos de administración de empresas públicas y cajas de ahorro como si fueran miembros de la alta burguesía y han secuestrado la organización en federaciones donde el número de votos ha permitido tener una gran presencia en las instituciones, copando los órganos de dirección, utilizando el clientelismo político para garantizar su mayoría en las asambleas. Esa forma de actuar no difiere de la del resto de partidos del régimen y, por eso, en muchos casos se identifica a IU como un partido de la “casta”, sin tener en cuenta que la inmensa mayoría de los y las militantes de IU y sus cargos públicos no tienen nada que ver con esas prácticas.
Si tuviéramos que hacer un resumen del comportamiento de muchos de los dirigentes de IU en lo últimos 30 años sería el siguiente:
En vez de fomentar la rebeldía y el espíritu de lucha han tratado en todo momento de encauzar las cosas hacía el terreno de la negociación cupular con el pretexto de preservar el aparato orgánico.
Tienen una tendencia a ocupar pasivamente las instituciones existentes, sin luchar por modificarlas.
Han caído en las prácticas políticas tradicionales, siendo incapaces de desarrollar prácticas nuevas.
Han preferido el ambiente burocrático del aparato al trabajo de base.
Han usado el partido como trampolín para su ascenso personal.
No han respetado la autonomía de las organizaciones populares.
Han practicado el hegemonismo en vez de buscar la hegemonía. El hegemonismo es lo opuesto a la hegemonía. La hegemonía no tiene que ver con pretender imponer la dirección desde arriba, acaparando cargos e instrumentalizando a los demás, eso es lo más desmovilizador que existe. No se trata de instrumentalizar, sino, por el contrario, de sumar a todos los que estén convencidos y atraídos por el proyecto que se pretende realizar. Y sólo se suma si se respeta a los demás. El grado de hegemonía no puede medirse por la cantidad de cargos que se logren conquistar Se trata de ganar la conciencia de la gente no de acaparar cargos.
Han cometido durante años el error de pretender conducir los movimientos de masas desde arriba, por órdenes. No han entendido que la participación popular no es algo que se pueda decretar desde arriba. Sólo si se parte de las motivaciones de la gente, sólo si se le hace descubrir a ella misma la necesidad de realizar determinadas tareas, sólo si se gana su conciencia y su corazón, estas personas estarán dispuestas a comprometerse plenamente con las acciones que emprendan.
Se han perpetuado en el debate estéril y el tacticismo cupular olvidando el trabajo sobre lo concreto, menospreciando al mismo tiempo a los militantes que realizan trabajo de base pegados al terreno, considerando que cualquier movimiento en la base debería estar subordinado a sus intereses.
Muchos entendemos que la correlación de fuerzas –o de debilidades, como dice Juan Carlos Monedero en Público parafraseando a Manuel Vázquez Montalbán- dio como resultado la imperfecta democracia actual. No es de extrañar que, en estos momentos, en que Podemos aparece en muchas encuestas como primera fuerza política, traído por la crisis del régimen del 78, muchas y muchos compañeros de IU se hayan marchado a esa formación y que en IU aparezcan dos proyectos distintos: el antiguo, asentado en los llamados “logros de la transición” y el actual que cuestiona la transición y las formas orgánicas derivadas de la misma que son las que han propiciado que militantes de IU se vean involucrados en casos como el de las “tarjetas black”.
Estamos asistiendo a la destrucción del poco desarrollado estado social que tenemos y que tanta lucha y tanta sangre ha costado construir y, para poder hacerlo, las élites necesitan destruir o degradar el estado derecho, poniendo en peligro y destruyendo si lo consideran necesario la propia democracia representativa. Dada está situación en la que los ciudadanos y ciudadanas vemos día a día como no sólo nos quitan derechos sociales y económicos y son criminalizadas nuestras resistencias, entendemos que la única forma de defender la democracia es con más democracia. Por eso, la resistencia toma formas de democracia radical y participativa.
IU no debe temer formas orgánicas como GANEMOS y que nuestros candidatos se sometan a elecciones primarias en las que participen otras personas a título individual u organizaciones, independientemente de si son coaliciones o son agrupaciones de electores. Hay que recordar que los militantes del PCE estamos a titulo individual en IU y el PCE no ha desaparecido por ello. Entonces ¿por qué se tiene miedo a que los militantes de IU estén a título individual en este tipo de agrupaciones electorales? ¿No será realmente porque aquellos y aquellas que llevan años viviendo de la política tienen miedo a perder lo que consideran su puesto de trabajo?
En estos momentos es prioritario derrotar al régimen del 78 en todos los ámbitos institucionales y quien piense que IU lo va a hacer sola y que bastan acuerdos cupulares con otras formaciones para acumular fuerzas está olvidando que esta ya no es la época en la que el secretario general del Partido lo sabía todo y todos asumíamos sus planteamientos. Hoy el desarrollo de las comunicaciones e Internet permite que todos tengamos tantos o más conocimiento que nuestros dirigentes y cargos públicos. El socialismo del siglo XXI, la democracia participativa, se abre camino a pasos agigantados y los militantes de IU, y en especial los comunistas, debemos ser más pueblo que nunca. Eso no significa perder nuestras señas de identidad, sino ser capaces de dirigir desde la base con el ejemplo y la generosidad de que siempre hemos hecho gala.
No obstante, y para finalizar, al hablar del fin del régimen del 78, de defensa de la democracia y de los derechos sociales que estamos perdiendo, estamos hablando de memoria. El interés de la “casta” es que se cree una comisión de la verdad, para cambiar verdad por impunidad, lo que no acabaría con la impunidad del franquismo, base sobre la que se sustenta el régimen del 78, y que se siga juzgando el franquismo en Argentina. Se trata de acabar con la impunidad sobre la que se asienta el régimen del 78 en España, no de cambiar verdad por impunidad o acabar con la impunidad del franquismo en Argentina. Para ello nada mejor que seguir la hoja de ruta trazada por la ONU, basada en el derecho penal internacional. Pero hay algo más, cuando hablamos de memoria debemos añadir el epíteto de democrática y defender la democracia en estos momentos implica defender la memoria de la II República y de los hombres y mujeres que la defendieron, del movimiento obrero organizado que conquistó derechos sociales y económicos para todos y de la lucha contra el fascismo. No podemos hablar de verdadera democracia sin tener en cuenta esa memoria.
José María Pedreño
Presidente de la Federación Estatal de Foros por la Memoria
Militante del PCE
Necesitamos Justicia en España. Ante las ordenes argentinas contra franquistas.
Declaración del Foro por la Memoria de Guadalajara. 01/11/14
Se ha cursado en Argentina orden internacional de detención contra veinte altos cargos y policias de la dictadura franquista, todos ellos implicados en ordenes de ejecución o tortura. Entre ellos hay personalidades muy conocidas en la España actual y que disfrutan de la riqueza y honores obtenidos al servicio del régimen. A día de hoy y dada la situación legal, no hay ninguna probabilidad de que estas personas respondan ante la justicia, ni en Argentina ni, desde luego, en España, donde la dictadura sigue siendo considerada un régimen fuente del derecho, con sentencias y tribunales reconocidos todavía.
Los ahora reclamados contarán con el apoyo fiscal español que acudirá de nuevo a la La Ley de Amnistía de 1977 para ayudarles a eludir la demanda argentina. Esta es la cruda realidad ante la que nos encontramos. Los crímenes del franquismo siguen impunes y todos sus verdugos, desde el más infame de sus esbirros hasta los más pretenciosos ex-ministros, siguen completamente a salvo de la acción de la justicia.
Estos hechos no están desligados de la situación social y política española actual, pues la relación de fuerzas vivida está directamente relacionada con el mantenimiento de la impunidad. Nadie ha sido condenado, todos los privilegios y honores a los verdugos del régimen siguen intactos
Ante la imposibilidad de conseguir justicia en España, numerosas personas y organizaciones se han tenido que dirigir a los tribunales de Argentina. En el marco del desarrollo de este proceso se han producido estas veinte ordenes de detención, pero eso no basta. Necesitamos Justicia en España.
No se puede explicar la impunidad actual en España sin la existencia de la complicidad, del miedo o del silencio de la casi totalidad de las fuerzas políticas españolas de todo signo, que en su mayoría siguen obstinándose en considerar innecesario derogar la Ley de Amnistía. En cualquier caso, el hecho es que la acción de la justicia argentina ordenando veinte detenciones de altos cargos y policías del régimen no ha provocado la exigencia de responsabilidades políticas algunas. Un caso de corrupción causa revuelo político, veinte ordenes de detención internacional no merecen ni siquiera una reflexión.
Por todo ello, el Foro por la Memoria de Guadalajara expone ante la opinión pública lo siguiente:
EXIGIMOS que el Estado Español cumpla con las demandas de Naciones Unidas en materia de derechos humanos y de crímenes de lesa humanidad.
EXIGIMOS la anulación o la inaplicabilidad de la Ley de Amnistía de 1977
EXIGIMOS que se declare ilegal el régimen franquista y sus tribunales militares y sentencias
EXIGIMOS a todos los partidos políticos parlamentarios una declaración pública de condena de los crímenes franquistas y un compromiso de iniciar los pasos necesarios para lograr Verdad, Justicia y Reparación a las víctimas
EXIGIMOS que se retracten todos los dirigentes de izquierda que sigan defendiendo de una forma u otra la Ley de Amnistia de 1977, pues está demostrado por los hechos que es la mejor guardiana de la impunidad.
EXIGIMOS la detención y el juicio en España de los reclamados en Argentina y que la fiscalía investigue las ordenes de destrucción de los archivos de la represión que se llevó a cabo en 1976-77
EXIGIMOS la recusación automática de todos los jueces del régimen que siguen en ejercicio en los casos en los que se juzguen estos hechos.
DENUNCIAMOS el olvido y el silencio sobre la impunidad que se sigue dando en los actuales procesos de dialogo entre las distintas fuerzas políticas para lograr alianzas y unidad electoral. Esto es algo que debe acabar.
Llamamos a un acto público con presencia de representantes de todas las organizaciones políticas democráticas en las que se exponga con claridad el rechazo a la impunidad y un compromiso político y electoral de acabar con ella de inmediato.
Llamamos a todas las organizaciones de memoria y antifascistas de todo el estado a secundar estas demandas si las comparten.
Llamamos a todas las personas que compartan estas demandas a que lo expresen y apoyen este documento y el acto público que se va a organizar.
Nada se olvida, a nadie olvidamos,
Por el fin de la Impunidad. Foro por la memoria de Guadalajara 1 de noviembre de 2014
Octubre de 1934 y el sueño de la República de Abril
Pedro Alberto García Bilbao
Octubre de 1934, una acción defensiva de la clase obrera para intentar evitar que la República fuese destruida desde dentro y desde arriba y arrastrada al fascismo por la CEDA. Fue una acción desesperada ante un peligro real…, la demostración de una enorme voluntad de resistir y vencer…. Al grito de ANTES VIENA que BERLIN una huelga general se volvió Huelga General Revolucionaria…. En Viena en febrero de 1934 la milicia del sindicato socialista (la liga armada o SchuzBund) montó barricadas armadas en Viena y plantó cara a la dictadura en la que estaba cayendo la República austriaca meses antes de se anexionada por los nazis; fue una lucha sangrienta y sin esperanza de victoria, pero hicieron lo que debían, no quisieron caer en manos de los nazis sin luchar. Varios cientos de niños austriacos fueron acogidos en España, también en Asturias. El fascismo ocupaba países sin lucha abierta, desde arriba y desde dentro, destruyendo el sistema democrático sin que nadie se opusiera, con clases medias que se pasaban al fascismo antes que hacer frente común con los trabajadores.organizados en sindicatos y partidos de izquierda.
En España la conciencia antifascista estaba muy extendida. el ejemplo de lo sucedido en Alemania e Italia era conocido. La CEDA en el gobierno era algo más que una coalición derechista, era antirrepublicana y estaba en plena deriva autoritaria y comenzaba a destruir el proyecto de republicano de Abril del 31. Las organizaciones de la clase obrera eran muy conscientes del peligro, la voluntad de resistir y vencer se vertebrada desde abajo en las llamadas Alianzas Obreras de cada provincia, en la consigan de UHP, Uníos Hermanos Proletarios, en la sensación de que algo debía hacerse. la Huelga General se lanzó con muchos apoyos pero la represión fue muy duran en Asturias, la organización de la HG fue mucho más allá, incluía tomar el control de las localidades lo que lograron con éxito en buena parte del territorio de la provincia. A partir de ahí empezaron a pasar cosas. Les aplastaron con el ejército traído de África y la represión fue brutal. Hubo 40.000 detenidos, se incumplió la ley republicana al punto de negarse a sí misma toda legitimidad con los excesos represivos. La acción obrera fue ilegal es cierto, la República tenía la ley de su lado para reprimir el movimiento, pero pasaron dos cosas más.
Primera, el peligro de deriva fascista desde el poder era real.
Segundo, la represión fue tan dura, cruel e ilegal que aquel gobierno derechista quedó tocado de muerte.
Octubre del 34 fue, en efecto, una acción defensiva de la clase obrera, que demostró a todos que en España se iba a resistir al fascismo, que había voluntad de lucha y que incluso sectores de las clases medias republicanas no estaban dispuestas a caer en la trampa del fascismo y se mantendrían leales al sueño de la República de Abril frente a la derecha reaccionaria antirrepublicana y prefascista; de la unidad de ambos grupos nacería el Frente Popular con el objetivo de poner en libertad a los presos de la represión con una amnistía general, expulsar del gobierno a la derecha reaccionaria y rescatar el sueño de la República de Abril.
¡¡¡Uníos Hermanos Proletarios!!!!!
Viva la República
Viva la lucha de la clase obrera.
Muerte al fascismo
Honor a los combatientes de Octubre — Al Servicio de la República ASR