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ESPAÑA HOGAR DE LA DIVISIÓN AZUL: MADRID, 20/02/1942.- Fachada exterior del “Hogar de la División Azul”, instalado por Falange en la madrileña Estación del Norte para ayudar a los divisionarios en viaje de permiso o que por cualquier circunstancia hayan de detenerse en Madrid. EFE/Hermes Pato

Negacionistas de la Shoah defienden la presencia de la División Azul en la Cofradía de las Angustias y olvidan a las víctimas de la deportación 

[Foro por la Memoria de Castilla La Mancha. 25 de abril de 2012] En el artículo «la Semana Santa, la División Azul y la memoria histórica», Carlos Caballero Jurado realiza algunas consideraciones críticas al comunicado emitido por el Foro por la Memoria de Cartilla La-Mancha en relación al estandarte de una unidad de la wehrmacht alemana empleado orgullosamente por una Cofradía de Ciudad Real y al desprecio absoluto a las víctimas ciudarealeñas en la deportación de los campos nazis. Ante esto debemos recordar públicamente que nuestra asociación incluye entre sus propósitos fundacionales el siguiente:

«1° la recuperación y divulgación de la memoria democrática de todos aquellos que lucharon contra el fascismo, el nazismo y el franquismo en el territorio de la actual Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha, desde el golpe militar de 18 de julio de 1936 hasta el momento presente y la defensa y extensión de los valores culturales y ciudadanos que constituyen la base cultural de la convivencia democrática.» [Estatutos del Foro por la Memoria de Castilla La Mancha]

Debemos señalar que, a nuestro entender, este propósito que recogemos como básico en nuestros estatutos es algo que en toda la Europa democrática es asumido como consustancial a la propia democracia y sus valores en los que nos reconocemos plenamente.

En su artículo, Caballero Jurado no dedica ni una sola línea a nuestros paisanos muertos en los campos de Mauthausen, Bergen Belsen, Gusen y Ravensbruck, algo que no nos sorprende dada la conocida trayectoria negacionista de la Shoah de este caballero. Toda su preocupación se centra en desligar a la División Azul del nazismo, a los símbolos del estandarte de su origen inequívoco y a infamar a las víctimas y a la República Española acusándoles de todo tipo de crímenes de forma que quede justificado el golpe, la guerra, la monstruosa represión franquista y, desde luego y sobre todo, la participación voluntaria de los fascistas españoles en la guerra de agresión emprendida por Hitler. Si Caballero Jurado es capaz de negar el Holocausto de millones de personas, y dedica tiempo y esfuerzo a difundir las hazañas de los que vistieron orgullosamente el uniforme del III Reich ya no nos sorprende nada de lo que pueda decir. Un análisis de su pretendida respuesta nos ofrece, no obstante, notable luz sobre las contradicciones de la extrema derecha española, pues mientras siguen fascinados por el fulgor genocida del Reich que les ayudó a aplastar al pueblo español, la condena de la historia al nazismo tras 1945, les obliga a distanciarse en algunas cuestiones formales. La forma concreta de la simbología, la oficialidad o no de los escudos elegidos, le dan munición a Caballero Jurado para pretender reconocer como nazi o no lo que le conviene. Veamos algunos de sus argumentos; escribe en relación a la forma del escudo divisionario presente en el estandarte:

«El análisis del texto (…) nos da interesantes pistas. Para empezar, contrariamente a lo que sugiere, el estandarte motivo de su denuncia no incluye ningún símbolo nazi. Aparecen el yugo y las flechas, sin duda, el escudo de la División Azul, con los colores de la bandera nacional y la palabra “España” y una versión tan estilizada de la Cruz de Hierro que hace que apenas se asemeje a ella. Ninguno de esos símbolos es “nazi”.»

El estandarte procesional es denominado «estandarte de la División Azul», como señala la propia Hermandad, y representa por tanto a esta unidad y encarna la identificación de la Hermandad con los valores de la citada división. El escudo original de la División no es el elegido para el estandarte ―y ese sí que es explícito―; comprendemos que se avergüencen de ello y que lo intenten ocultar, pero lo cierto es que mantienen lo fundamental, esto es, mantener año tras año y bien alta, orgullosamente su identificación con la División 250 de la Wehrmacht. El señor Caballero no se da por enterado de que el el verdadero problema que denunciamos, no es la iconografía escogida, sino el hecho simbólico del recuerdo orgulloso de la unidad que lo fue del ejército nazi, algo fuera de toda duda.

Los emblemas del yugo y las flechas rodean, en la iconografía escogida, una versión «estilizada» del escudo verdadero. El yugo y las flechas, unidos a al escudo, componen ya una imagen con un contenido claro, no son elementos aislados, juntos tienen una lectura inequívoca, ya no es necesario saber más, ni quienes son, ni cuando fundaron la cofradía: son gente orgullosa de esa «combinación» y lo que representa.

En el centro del escudo figura una variación de la Cruz empleada por la Wehrmacht. El conjunto no ofrece lugar a dudas: es una representación de la División Azul, es una variante maquillada del escudo original de esta unidad, pero sobre todo es el paseo orgulloso por nuestras calles de una representación simbólica de una unidad del Wehrmacht alemana que, compuesta por españoles, participó voluntariamente en la guerra de agresión perpetrada contra toda Europa.

El análisis que se nos ofrece de los motivos de crítica añade: «La Cruz de Hierro, que según este personaje esta perseguida en toda Europa, adorna en realidad los carros de combate y los aviones de las Fuerzas Armadas de la muy democrática y antinazi República Alemana».

Esta observación demuestra que algunos no quieren entender nada. No existe ninguna unidad del ejército alemán actual que mantenga iconografía de unidades del III Reich. Que elementos heráldicos tradicionales alemanes fuesen utilizados por el Reich es otro asunto. El rechazo explícito a la simbología nazi es radical; no se acepta nada que implique ni remotamente, simpatía o identificación con el régimen nazi. Las cruces de las Fuerzas Armadas alemanas actuales son anteriores al nazismo, que por otra parte se apropió de la historia alemana en lo que quiso y la prostituyó al límite. Exactamente igual que los falangistas y el régimen franquista con los símbolos heráldicos de los Reyes Católicos. El yugo y las flechas, en este contexto, significan falangismo, fascismo hispano nacional-católico, y unidas al escudo divisionario, apología del nazismo. Esa cruz, estilizada, de Malta o de Hierro, que nos da igual, no figura en el estandarte por ser «cristiana», sino por formar parte de la unidad militar que criticamos. Lamentamos que el sectarismo les impida ver algo tan obvio. No es una cruz cristiana, es otra cosa.

Sobre el juramento de fidelidad al Führer, una de las especificidades de los «divisionarios», señala:

«La División Azul juró fidelidad al Führer, pero única y exclusivamente en la que se bautizó como Cruzada contra el Comunismo. Nunca nadie –ni las autoridades soviéticas en su día- ha acusado a la División Azul de haber perpetrado ningún Crimen de Guerra o Crimen contra la Humanidad.»

Como señalábamos en el comunicado, el juramento de fidelidad a Hitler, fue voluntario, no obligado como en el caso de los reclutas alemanes, los divisionarios lo hicieron sin coacción alguna, lo que les da una marcada impronta ideológica. La misma que llevó a numerosos fascistas de toda Europa a vestir el uniforme nazi, con parecidos razonamientos. El anticomunismo es empleado aquí como excusa para abrazar el paquete completo de la solución nazi-fascista. ¿Donde situamos a Churchill entonces? ¿Como es posible entonces que un anticomunista reconocido como W. Churchill no vacilara en aliarse con la URSS para combatir al III Reich? La respuesta es clara y sencilla: los fascismos, y la variante nazi en particular, fueron algo sui generis, incompatible con la civilización, no precisaban traicionar ningún ideal fundacional para devenir totalitarios y criminales, lo eran por definición, siendo genocidas respondían a su propia lógica. Es por eso que el antifascismo es una seña de identidad inexcusable de todos los demócratas. La canciller alemana Angela Merkel, poco sospechosa de comunista, lo ha demostrado recientemente retirando la tumba de los padres de Hitler para evitar que sean un lugar de peregrinación neonazi.

La pretendida “cruzada contra el bolchevismo” lo fue sobretodo contra los judios y las democracias, como muestra este cartel pro nazi francés

La División Azul participó en lo que está tipificado como un “Crimen contra la Paz”, la guerra de agresión, algo perseguido en la legislación internacional, y lo hizo voluntariamente fuera de toda duda. Una vez en combate, la unidad tuvo las responsabilidad de todas las acciones cometidas en su jurisdicción, participó en el bloqueo por hambre al que se sometió a Leningrado y fue parte necesaria y actor activo en las agresiones a la población civil de la ciudad en la que murieron cientos de miles de personas, muchos de ellos cristianos, sin duda. Igualmente, y eso es conocido ahora gracias al acceso a los archivos, la División ejecutó a partisanos españoles ―y rusos― que combatieron en las filas soviéticas.

La defensa de la agresión a la URSS y de la actuación del III Reich que realiza Caballero Jurado le lleva desgranar los tópicos usuales en medios revisionistas. La guerra de agresión emprendida por Hitler estaría justificada por los ataques de la URSS a los países Bálticos, a Polonia o a Finlandia. Se olvida que a la caída del zarismo, las fronteras quedaron rotas y se tuvieron que redefinir, algo que no fue fácil, precisamente. Si vemos el caso de Finlandia, las hostilidades en la frontera se prolongaron en los años 20 e incluso en la guerra mundial se produjeron algunos hechos realmente curiosos: ni los fineses aceptaron atacar Leningrado más allá de la antigua frontera, ni los soviéticos, pese a su victoria aplastante en 1944 en ese frente, fueron más allá de lo que consideraron su territorio en Carelia. Tanto Mannerheim como Stalin supieron establecer un acuerdo de paz y respetarlo; una conclusión perfectamente defendible es que ni Mannerheim fue tan traidor a su patria como Franco, ni Stalin tan poco de fiar como Hitler. Pero estos detalles históricos no parece que le importen a nuestro interlocutor, pues en su razonamiento trata, sobre todo, de mostrar al contrario como algo odioso, de forma que el juramento de fidelidad al Führer sea «aceptable» en sociedad.

Critíquese a la URSS lo que se vea conveniente, argumentos y datos no faltan para establecer un dialogo que ayude a esclarecer las cosas, pero eso es una cuestión y otra muy diferente es defender al nazismo y a los fascistas españoles. No puede olvidarse que en realidad el asalto a la URSS era una obsesión hitleriana de años atrás, formaba parte de la esencia de su programa existencial: destruir el comunismo, a los judíos y esclavizar a los pueblos eslavos. Lo que hiciera la URSS era irrelevante, pues su destino estaba «previsto» en la cosmogonía nazi.

Agitar la actuación de la URSS en su política internacional para defender que en la Semana Santa de Ciudad Real se paseen orgullosos símbolos de una unidad militar de la wehrmacht y se desprecie a las victimas de la deportación, es un despropósito más.

Y un tópico que no podía faltar:

«La presencia de los españoles en la campaña contra la URSS fue la respuesta a un hecho bien establecido: el masivo apoyo de ese país al Frente Popular durante la Guerra Civil Española. Un apoyo que convirtió al gobierno frentepopulista en un satélite del régimen soviético.»

Estas dos consideraciones son la almendra central de las tesis revisionistas en lo que respecta a la División Azul. Y si una es inexacta, la otra es completamente falsa. Los españoles que estuvieron en la campaña contra la URSS adujeron, sin duda, el apoyo soviético a España en su guerra contra la sublevación y la intervención alemana e italiana que convirtió un golpe fracasado en una guerra. Pero lo esencial es el anticomunismo. El mismo que llevó a algunos franceses, belgas, holandeses, escandinavos, y de otras naciones a unirse a esa campaña. En esos países no hubo «intervenciones bélicas» soviéticas, pero sí hubo anticomunismo, el factor que une a todos esos voluntarios. Se olvida algo fundamental: el apoyo de la URSS a España, al gobierno democrático de la República Española, fue algo justo y positivo, como justo y positivo fue para la causa aliada el que la URSS se uniera a Inglaterra y Estados Unidos en su lucha contra el nazismo. Exactamente igual. La pena es que no fuese un apoyo «masivo» como califica Caballero Jurado, pues la prudente actitud de Stalin, que no deseaba propiciar una guerra mundial, le llevó tan sólo a prestar ayuda militar suficiente para resistir, pero sobre todo a intentar favorecer que Inglaterra y Francia, los aliados naturales de la España democrática, fuesen quienes dieran la ayuda definitiva para el triunfo de la República. No fue así, los franco-británicos, optaron por las políticas de «apaciguamiento» y entregaron al fascismo a España y a Checoslovaquia.

Respecto de la afirmación sobre la satelización del gobierno del Frente Popular por parte de la URSS, la respuesta es clara: falso, rotundamente falso. Un tópico revisionista más. España mantuvo notoriamente su independencia en la relación con la URSS durante toda la guerra, y su gobierno hizo cuanto pudo para intentar sumar a su causa a una Inglaterra y a una Francia temerosas por el conflicto español y sus complicaciones internacionales, sobre todo por el temor a una guerra con Alemania. Este tipo de argumentaciones son simétricas a la propaganda nazi antibritánica durante el conflicto mundial: Churchill como supuesto juguete de Stalin y los judíos, como la República Española, marioneta de los «judio-masónicos» y de la URSS. Es igual de absurdo e injusto, pero, sobre todo, rotundamente falso.

En la defensa del estandarte «divisionario» de la Cofradía de Ciudad Real, el sr. Caballero Jurado abandona las heladas estepas rusas y se nos instala en la persecución religiosa durante los años de la República y la Guerra. Nos acusa de olvidar la «persecución religiosa» frente populista. Y afirma:

«Pretende que olvidemos, por ejemplo, que tras su victoria en febrero de 1936, en Ciudad Real como en toda España, la celebración de la Semana Santa fue prohibida.»

¿La Semana Santa prohibida en 1936?

No sólo no fue prohibida, sino que transcurrió sin incidentes. Otro tópico más de la intoxicación franquista. Es más, la conflictividad religiosa disminuyó notablemente en el invierno del 36, aumentando, sin embargo, el terrorismo falangista e integrista. Debe recordarse que en la España de la Restauración, el estado era «católico», la confesión profesada por el estado era una muy concreta, y la autonomía católica respecto de la ley civil muy notable. Las procesiones, por ejemplo, podían salir a la calle sin tener que avisar de su horario, trazado o duración: lo hacían, simplemente. La República les obligó a tener que comunicar esos datos, para que los ayuntamientos pudieran regular el tráfico. Tal pretensión de regulación del uso de la vía pública se interpretó como una agresión por sectores integristas. No, la Semana Santa de 1936, no registró incidentes y desde luego, no fue prohibida. Durante la guerra, no se celebró, claro, pero tampoco hubo vuelta ciclista a España ni elección de Miss España, ni Liga de fútbol.

Se nos acusa de olvidar a las miles de víctimas religiosas de los «crímenes» del Frente Popular, y se recuerdan casos famosos de asesinatos en Ciudad Real, Daimiel, Almagro, los destrozos en el patrimonio artístico-religioso, y cómo esos hechos generaron una reafirmación de la fe que llevó a algunos combatientes veteranos a asociarse en una Hermandad de Semana Santa. Nosotros no dudamos de que el impacto de tanto sufrimiento vivido en época tan convulsa, lleve a una reafirmación de la fe religiosa, lo que lamentamos es que tal sentimiento no alcanzase para un cristiano acto de contrición y se reconociesen los crímenes cometidos en nombre de esa misma fe.

Nosotros exigimos en nuestro comunicado que quienes pasean estandartes de la División Azul pidan perdón a las víctimas de la represión nazi. Lo hacemos porque entendemos que el estandarte de la Blau Division es una vejación a las víctimas del nazismo y concretamente a los ciudarealeños muertos en los campos nazis. No se puede estar orgulloso de ese estandarte, olvidar a las víctimas en la deportación y pretender no ser objeto de crítica democrática. Hasta el momento actual, en ninguna de las reacciones a nuestro comunicado se mencionan a los asesinados en los campos. Ni el sr. Caballero Jurado, ni el Cofrade mayor, ni nadie. Y eso es un escándalo, eso es indecente, y, desde luego, incapacita moralmente a quienes callan ese crimen y se lavan las manos ante él.

Entre los muertos en la deportación nazi en Ciudad Real había muchos católicos, no tenemos la menor duda de ello, pero para ellos tampoco se tiene un recuerdo. Como entre los miles y miles de asesinados por el franquismo. Entérese, sr. Caballero Jurado, el mayor asesino de católicos en España fue Franco.

Nadie duda de los religiosos asesinados en la retaguardia republicana y son crímenes que condenamos como los condenaron las autoridades republicanas en su momento con toda claridad. Esos crímenes infaman a los que los cometieron y nadie los defiende, ni entonces, ni ahora. La República en guerra no condenó a los religiosos por serlo, no hubo leyes que les proscribiesen, ni persecución oficial y legal, es más, la Fiscalía de la República actuó contra los crímenes cometidos como demuestran las acciones llevadas a cabo y que son las que recogen, fundamentan y datan esos abusos. La represión de ese tipo no fue una acción fomentada o consentida por el estado republicano ni por el Frente Popular que apoyaba al gobierno, fue resultado de otra dinámica, la nacida del golpe militar salvaje que trituró las estructuras republicanas y que provocó en la zona leal acciones contra los contrarios a la República desde distintos frentes. Sólo cuando se pudo reorganizar el estado y las estructuras de control se pudo contener la oleada de acciones que costaron la vida a esos religiosos en el verano-otoño de 1936.

En la legislación católica, «mártir de la fe» es una expresión que se refiere a los que son muertos por odio a Cristo, a los que mueren por ser testigos de Cristo y que por afirmar y defender su fe en él, son asesinados. Es una premisa clara. Sin embargo, en la casi totalidad de los casos de religiosos asesinados, los motivos aducidos por los asesinos son otros muy distintos, no es el rechazo a Cristo, sino el rechazo al papel terrenal de la Iglesia, a la alianza con los poderosos, a la indiferencia ante el sufrimiento del pueblo, a la condición de enemigos declarados de las libertades públicas. Esto ha llevado a numerosos católicos sinceros a reconsiderar la condición de «mártires» a esas víctimas. Es imprescindible en el debate de este asunto el documentado estudio que realiza el padre Hilari Raguer, abad que fue de Montserrat, en su obra «El incienso y la pólvora». Y sobre la conflictividad religiosa en 1936, la reciente monografía «En nombre del pueblo», del profesor Rafael Cruz, un estudio que marca el estado de la cuestión en que al momento historiográfico sobe ese periodo de preguerra se refiere y expone con claridad las dinámicas violentas de los provocadores en el invierno de 1936.

Y es que, con el golpe de estado y la guerra posterior, católicos murieron por todas partes. Los primeros en caer, por centenares en los dos primeros días, fueron, eso se olvida siempre, los militares de carrera que se mantuvieron leales a la República, la práctica totalidad de ellos católicos practicantes. De hecho, las decenas de miles de españoles asesinados por el fascismo eran en su mayoría también católicos, como católicos eran los sacerdotes vascos, mallorquines, castellanos o andaluces ―en todos esos territorios hay casos de fusilamientos franquistas a religiosos―. Católico fue el párroco mallorquín fusilado por ayudar a escapar de la muerte a sus feligreses ―aunque alguno de ellos no fuese muy practicante―, católico fue el sacerdote recientemente identificado en una fosa común en Burgos junto a decenas de campesinos y trabajadores del ferrocarril, católica la cruz que le acompañó en ese instante y fue enterrada junto a él. Fueron incontables los católicos que se negaron a seguir a los integristas y a los fascistas en su golpe genocida y fueron muertos por ello. No deja de ser absurdo que se nos acuse de ser maniqueístas, cuando precisamente nos negamos a aceptar interpretaciones de ese tipo.

La argumentación del régimen franquista justificó siempre las ejecuciones de católicos, incluidos sacerdotes, declarados y reconocidos como tales sacerdotes, no por el hecho de serlo, sino por su compromiso con la causa del pueblo y su rechazo del golpe militar. En el famoso caso del sacerdote Gregorio Tobajas, abogado, periodista y presidente de la Diputación Provincial de Guadalajara en 1938, se le acusa en la farsa de juicio a la que se le somete en 1940, de «haberse casado» civilmente sin ocultarse. Becado en Roma, ordenado sacerdote, estudió en la Universidad Gregoriana, culto, educado, fue párroco en pueblos de la campiña de Sigüenza y llevado de su compromiso moral con los campesinos y la dignidad de los trabajadores fue un ardiente defensor de la República. Acabada la guerra, fue detenido, encarcelado, salvajemente torturado y ejecutado. Su condición de sacerdote fue interpretada como un agravante, como consta en la parodia de sentencia que le dictaron.

Curiosamente el caso más claro de persecución religiosa salido de una orden reconocida es la detención, encarcelamiento y proceso de los protestantes españoles, que se vieron perseguidos y acosados brutalmente en la España ocupada por los fascistas. En ese caso no existe la menor duda de la existencia de persecución religiosa explícita.

Lo que no estamos dispuestos a consentir es a que se pretenda afirmar que todos los católicos españoles apoyaron al fascismo porque no es cierto y es tremendamente injusto. Fueron tantos los católicos que supieron estar al lado de los que sufrían y eran perseguidos, los que se sacrificaron por amor a los demás y dejaron testimonio vivo de su fe, que consentir que su recuerdo sea prostituido por los integristas portavoces del odio, no es algo que debamos consentir los demócratas, sean o no creyentes.

Aunque la respuesta a nuestro comunicado no ha dudado en sacar los viejos tópicos de la propaganda fascista, queda claro que lo esencial de nuestra crítica está justificado. Se reafirman ―a través de la firma de un reconocido negacionista de la Shoah―, en su defensa orgullosa de un estandarte de una unidad militar nazi que participó voluntariamente en una guerra de agresión, olvidan por completo a las victimas de la deportación a los campos, y se escudan en los mismos viejos argumentos del fascismo para desencadenar la mayor tragedia de la historia de España. Nos dicen claramente que sólo mediante la ley se les podrá obligar a retirar sus símbolos y dejan claro que en sus corazones no existe ni un asomo de piedad cristiana por los que murieron ―católicos incluidos― en los campos nazis. Luego se ofenden porque les llamemos indecentes. El que negacionistas y filonazis actúen como portavoces oficiosos de la Cofradía de las Angustias es algo que causa todavía mayor inquietud y escándalo. Confiamos en que se desmienta tal conexión y que este debate público acabe con un reconocimiento a las victimas de la deportación en Ciudad Real.

Foro por la Memoria de Castilla La Mancha

Bibliografía y enlaces:

Comunicado del Foro por la memoria de Castilla La-Mancha

Estandartes de Semana Santa que vejan a las víctimas del nazismo

Página oficial de la Cofradía (insignias y patrimonio)

http://angustiasdeciudadreal.blogspot.com.es/p/insignias.html

Artículo de respuesta del sr. Caballero Jurado

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=22149

Amical de Mauthausen

Inicio

Sobre la iglesia y la guerra civil española

Raguer, Hilari, La polvora y el incienso: la iglesia y la guerra civil española (1936-1939), Península, 2008.

Sobre la dinámica que condujo al golpe y la situación en el invierno de 1936

Cruz, Rafael, En el nombre del pueblo: rebelión y guerra en la España de 1936, siglo XXI, 2006.

Sobre la dinámica internacional de la GCE y las relaciones con la URSS

Viñas, Ángel, La República en guerra. Contra Franco, Hitler, Mussolini y la hostilidad británica, Crítica, 2012.

Estandartes de Semana Santa que vejan a las víctimas del nazismo

Foro por la Memoria de Castilla-La Mancha, – 4 abril 2012

Denunciamos la insistencia de la Cofradía de la Virgen de las Angustias de Ciudad Real en seguir exhibiendo impúdicamente un estandarte con emblemas de la División Azul
COMUNICADO: ESTANDARTES DE SEMANA SANTA QUE VEJAN A LAS VICTIMAS DEL NAZISMO

El Foro por la Memoria de Castilla-La Mancha, asociación para la defensa de la memoria democrática y antifascista en nuestra región, denuncia la insistencia de la Cofradía de la Virgen de las Angustias de Ciudad Real en seguir exhibiendo impúdicamente un estandarte con emblemas de la División Azul.

En esta asociación consideramos que la ignorancia o la insensibilidad democrática, no pueden ser excusa para mostrar en lugar de honor los emblemas criminales que devastaron europa, pues voluntaria o involuntariamente son testimonio de homenaje y renovación pública del compromiso de los divisionarios que fundaron la hermandad en 1943 y que participaron en esa guerra de agresión que asoló Europa.

Pedimos públicamente al señor Hermano Mayor de la Cofradía, D. Francisco Javier González Ontiveros, que no se esconda tras sus creencias para despreciar los valores democráticos. Éstos están por encima de partidos y creencias religiosas y son para todos los ciudadanos.

Le informamos de que los miembros de la División 250 de la Wehrmacht, más conocida como División Azul, hicieron un juramento de lealtad a Adolf Hitler al igual que el resto de soldados y cargos del ejército alemán que ayudaron a esclavizar a Europa bajo la bota del nazismo. Muchos de ellos, claro, ya estaban acostumbrados a romper juramentos de lealtad, pues ya se habían sublevado contra el gobierno elegido democráticamente en febrero de 1936. Las mismas esvásticas adornaban su uniforme, y servían a la misma maquinaria bélica que asesinó a millones de personas entre 1939 y 1945. Vistieron el mismo feldgrau.

La cruz de Malta que figura en su estandarte, y que era el símbolo de la División 250, no era exhibida como un símbolo cristiano por el ejército del tercer Reich. Como no era el Dios cristiano el que figuraba escrito en las hebillas de sus cinturones, “Gott mit uns”. Para los 106 ciudadrealeños muertos en la deportación nazi, esa cruz nunca fue la cruz del perdón, nunca puede simbolizar los valores cristianos de paz y salvación, sino que es el símbolo de tortura de los romanos, la cruz de Espartaco. No confundan la cruz del nacionalcatolicismo con la del cristianismo. Para miles de demócratas, esa cruz en concreto que figura en el escudo de la División Azul, nunca será un símbolo de redención sino un símbolo de esclavitud de millones de hombres, mujeres y niños.

El Ejército Español ni sus miembros no deberían en un estado democrático participar en ese gigantesco insulto a las víctimas. Para empezar porque la División Azul no perteneció nunca orgánicamente al ejército español, debía lealtad al Führer de Alemania, y a diferencia de los soldados alemanes, los españoles que participaron en la División Azul lo hicieron voluntariamente, es decir, participaron voluntariamente en una guerra criminal de agresión en la que murieron millones de personas. Participaran directamente en sus crímenes o no, formaron parte de la misma maquinaria bélica. Recordamos que estos crímenes han sido condenados y perseguidos por las leyes y tribunales internacionales, y la exhaltación pública de los símbolos militares que sirvieron a esa maquinaria militar ha sido prohibida y perseguida en toda la europa democrática. La posible participación de militares en activo del Ejército Español en la exhibición de este estandarte, constituye por sí mismo un acto de humillación colectiva para la dignidad de todos los españoles y su estado democrático.

A los fieles que con ilusión acompañan a estas imágenes, les solicitamos que muestren un gesto de piedad y buena voluntad y renuncien a desfilar bajo los símbolos de los criminales de la segunda guerra mundial. No se puede aducir ignorancia, pues sólo es un gesto de desprecio a los 106 ciudarealeños que murieron en los campos nazis de Güsen y Mauthausen por su compromiso con las libertades.

Así mismo, nos dirigimos a la señora alcaldesa de Ciudad Real para que tome partido en estos hechos. Apelamos a su sensibilidad, pues es la dignidad democratica lo que esta en juego. Le pedimos que no se muestre pasiva, condescendiente o indiferente ante este acto, pues supondria una falta de respeto a la diginidad democratica de los ciudadanos y por ello le pedimos que actúe.

Enviamos copia de este comunicado a los señores embajadores de Israel y Alemania, para pedirles que soliciten oficialmente que los emblemas del ejército nazi que figuran en la cofradía sean retirados.

Foro por la Memoria de Castilla-La Mancha
Reg. ncal. de asociaciones nº 23506
http://www.foroporlamemoria.info
foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com
http://www.memoriaguadalajara.es/

(SPANIEN) STANDARTE DER KARWOCHE BELEIDIGEN DIE OPFER DES NAZIONALSOZIALISMUS

Das ‚Foro por la Memoria’ aus Kastillien-La Mancha, ( Spanien) eine Vereinigung die es sich zum Ziel gemacht hat, die demokratische und antifaschistische Erinnerung wachzuhalten, kritisiert das Beharren der Bruderschaft (Cofradía) der Jungfrau de las Angustias in Cuidad Real in der Karwoche eine Standarte mit Wahrzeichen der Blauen Division vorzuführen.
Diese Vereinigung glaubt, dass die demokratische Ignoranz oder Unsensibilität keine Ausrede sein kann um verbrecherische Symbole zu zeigen, die Europa zerstört haben. Die Symbole stellen nämlich -beabsichtigt oder unbeabsichtigt- eine öffentliche Ehrung und Anerkennung der Divisionsteilnehmer, die diese Bruderschaft 1943 gegründet haben und die in jenem Agresssionskrieg teilnahmen, der Europa verwüstet hat, dar.

Wir möchten den Grossen Bruder dieser Cofradía, Herrn Francisco Javier Ontiveros, dazu aufrufen, sich nicht hinter seinem Glauben zu verstecken, um damit die demokratischen Werte zu verachten. Diese stehen nämlich über den Parteien und Glaubensrichtungen und sind für alle Bürger gültig.

Die Mitglieder der 250. Division der Wehrmacht, besser bekannt als Blaue Division, haben einen Trueschwur auf Adolf Hitler gegeben, genauso wie alle anderen Soldaten und Offiziere des deutschen Heeres, die halfen Europa unter das Joch des Nazistiefels zu bringen. Viele von ihnen waren natürlich schon daran gewöhnt Treueschwüre zu brechen. Sie hatten sich schliesslich schon 1936 gegen die gewählte Regierung erhoben. Die gleichen Swastika haben ihre Uniformen geschmückt und dienten der gleichen Kriegsmaschinerie, die zwischen 1939 und 1945 Millionen von Menschen ermordeten. Sie trugen das gleiche feldgrau.

Das Malteser Kreuz, welches auf ihrer Standarte zu sehen ist und welches Symbol der 250. Division war, wurde vom Heer des III. Reiches nicht als christliches Symbol geführt. Genauso wenig wie der christliche Gott gemeint war, der in ihren Schnallen als „Gott mit uns“ geschrieben stand. Für die 106 Menschen aus Ciudad Real, die in der Nazideportation starben, war dieses Kreuz nie ein Kreuz der Vergebung. Es kann nie die christlichen Werte des Friedens und der Erlösung symbolisieren, sondern das Symbols der Folter der Römer, das Kreuz des Spartakus. Verwechseln Sie nicht das Kreuz des Nationalkatolizismus mit dem des Christentums. Für tausende Demokraten wird dieses Kreuz im Schild der Blauen Division niemals ein Symbols der Erlösung sondern ein Symbol der Versklavung von Millionen von Männern, Frauen und Kinder sein.

Weder das spanische Heer noch dessen Mitglieder dürften jemals in einem demokratischen Staat an solch eine gewaltigen Beleidigung der Opfer teilnehmen. An erster Stelle, weil die Blaue Division niemals organisch dem spanischen Heer angegliedert war . Sie war zur Treue zum deutschen Führer vepflichtet. Ausserdem, haben die spanischen Soldaten, im Gegensatz zu den deutschen, freiwillig an der Blauen Division teilgenommen, das heisst, sie haben freiwillig an einem verbrecherischen Angriffskrieg teilgenommen in dem Millionen von Menschen gestorben sind. Sie haben direkt an den Verbrechen teilgenommen, und, wenn nicht, waren sie teil der gleichen Kriegsmaschinerie. Wir erinnern daran, dass diese Verbrechen geahndet wurden von den internationalen Gesetzen und Gerichten, und dass die öffentliche Vorführung von militärischen Symbolen die dieser Kriegsmaschinerie gedient haben im demokratischen Europa verboten ist und verfolgt wird. Die mögliche Beteiligung von aktiven Militärs des spanischen Heeres an der Vorführung dieser Standarte stellt schon an sich eine kollektive Erniedrigung der Würde der Spanier und ihres demokratischen Staates dar.

Die Gläubigen, die mit Freude diesen Bildnissen in einer Prozession folgen, möchten wir bitten, dass sie ein Zeichen der Barmherzigkeit und guten Willens zeigen und darauf verzichten unter den Symbolen der Verbrecher des Zweiten Weltkriegs zu defillieren. Man kann das nicht mit Unwissen begründen, denn es ist einzig und allein ein Zeichen der Missachtung der 106 Einwohner von Ciudad Real, die in den Lagern von Güsen und Mauthausen wegen ihres Engagements für die Freiheit starben.

Wir bitten auch die Bürgermeisterin von Ciudad Real, sich in dieser Sache zu engagieren. Wir apellieren an ihr Einfühlungsvermögen, denn es ist die demokratische Würde, die auf dem Spiel steht. Wir bitten sie, sich nicht passiv, nachgiebig oder gleichgültig zu verhalten, denn es käme einer Respektlosigkeit gegenüber der demokratischen Würde der Bürger gleich. Deswegen bitten wir sie, zu handeln.

Wir senden eine Kopie dieses Kommuniqués den Botschaftern von Israel und Deutschland um sie zu bitten, ofiziell zu beantragen, dass die Embleme des Naziheeres, die in der Bruderschaft vorgeführt werden, entfernt werden.

Xulio García Bilbao
Foro por la Memoria de Castilla-La Mancha
Spanien
http://www.foroporlamemoria.info
foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com
http://www.memoriaguadalajara.es/

Informe sobre la Quinta Columna en Guadalajara

La Alcarria Obrera, 31 de marzo de 2012 – 1 abril 2012

Antecedentes políticos de enemigos de la causa antifascista en Guadalajara

Durante la Guerra Civil el evidente enfrentamiento político y social se vio salpicado por disputas y rencillas personales, lo que hace difícil, en muchas ocasiones, diferenciar las acusaciones fundadas de colaboración con el enemigo, a uno y otro lado de las trincheras, con las denuncias interesadas, o sencillamente falsas. Del mismo modo, al acabar el conflicto armado las investigaciones practicadas para confeccionar la llamada Causa General están contaminadas por las exageraciones o tergiversaciones de los vencedores. Es por eso por lo que estos documentos siempre deben ser leídos con espíritu crítico y poniendo en cuarentena sus afirmaciones, algunas de especial gravedad. Pero creemos que, setenta y cinco años después de aquellos hechos, es hora de dar a conocer esos documentos. Por eso reproducimos textualmente, con modificaciones menores en la puntuación para facilitar su lectura, un documento que está encabezado por el expresivo título de “Informe Político de la 5ª Columna” y que se encuentra en el Archivo de la Guerra Civil de Salamanca, en su Sección Político-Social de Madrid y con el número de legajo 405.1.

INFORME POLÍTICO DE LA 5ª COLUMNA
Antecedentes políticos de enemigos de la causa antifascista en Guadalajara.
Comisaría de Vigilancia Joaquín García, Comisario de Vigilancia de Guadalajara; llegó a esta capital después del 14 de abril de 1936; venía conceptuado como reaccionario; el día 21 de julio de la sublevación fascista, aquí; fue detenido el primer momento como todas las autoridades de la República; y después de dominada la sublevación, se incorporó a su destino, manifestando que había podido fugarse e irse al campo para esconderse por unos trigales, donde había permanecido hasta la sofocación del movimiento subversivo; lo cierto es, que nadie lo ha visto, cosa inexplicable en una población pequeña como Guadalajara y que efectivamente le sacaron a las dos horas de haberle detenido del calabozo de globos donde estaba con los leales al régimen “para informes Federico Tejero, de Hacienda, Riaza veterinario, y el capitán Rubio, de la Guardia Nacional”; y por tanto se cree que es una patraña para justificar el que los fascistas le hayan puesto en libertad, al comprobar que era uno del fascio y complicado; por el mes de Agosto intervino en Taracena en una comida que se celebró con la oficialidad de la columna; y parece ser que se embriagó e hizo manifestaciones sospechosas. Estando de Gobernador interino Cañadas Antonio fue detenido, y por su crisis de excitación luego puesto en libertad; esto con motivo de haberle acusado en su declaración un agente de policía detenido como complicado en la cárcel Militar “desaparecido en el bombardeo”.

Hospital Militar de Guadalajara. Pedro Sanz Vázquez, Médico de la Beneficencia Provincial, antiguo Director del Hospital Civil Provincial, hoy transformado en Hospital Militar de Sanidad; afiliado y organizador de la Hermandad de San Cosme y San Damián, en Guadalajara en el año 1935, en colaboración con el médico Castán “ya desaparecido”, organización de tipo fascista y rama de Acción Popular; Sanz Vázquez desempeña actualmente el cargo de Jefe del 2º Equipo Quirúrgico del citado Hospital, sin pertenecer a Sanidad Militar; votó siempre a las derechas reaccionarias en 1.931, 1.933 y en 1.936 el 16 de febrero; es yerno de Boyxareu, sujeto residente en esta capital complicado en el movimiento subversivo porque facilitó su automóvil al Gobernador fascista Valenzuela, y que actualmente utiliza el Comité Provincial del Frente Popular; y tenía un ayudante directivo de Falange Española, el practicante Roberto González “desaparecido”; en el Hospital hizo alardes fascistas delante e algunos enfermos, difamando a la República, “preguntar a la compañera de V. Relaño, camarada Isabel, de cuando estuvo enferma en el citado Hospital; organizó en el casino de Guadalajara un banquete en 1.935 en honor de los directivos de la Hermandad de San Cosme y San Damián, con asistencia de Bermejillo, Subsecretario de Sanidad de la CEDA, y hasta de un diputado canónigo que bendijo la mesa, a raíz de una conferencia que pronunció en el citado Hospital el Catedrático Enríquez de Salamanca de la CEDA.

Isidoro Martínez. Médico agregado al citado Hospital; fue sancionado por el Ayuntamiento de esta capital por desafecto al régimen, destituyéndole de la plaza de Tocólogo municipal; perteneció a la Hermandad mencionada y es de ideología fascista.

Luis Sánchez López, médico de la Beneficencia provincial, de la Sala de Medicina General del citado Hospital; perteneció a la citada Hermandad; propagandista del fascio en sus conversaciones y propagador de bulos; y algo morfinómano.

Propuesta de sanciones: En este Hospital de Sanidad Militar existe un probable foco de espionaje [que] interesa desarticularlo. Primera medida, proceder a la expulsión de estos tres médicos civiles del citado Hospital; Pedro Sanz Vázquez Médico de la B[eneficencia] Provincial, ejerce de Jefe del 2º Grupo Quirúrgico; Luis Sánchez López, Médico de la B[eneficencia] Provincial, de la Sala de Medicina General; Isidoro Martínez, Médico Civil agregado a los servicios del citado Hospital. La cesantía de los dos primeros debe acordarla el Consejo Provincial del Frente Popular, que preside el Gobernador Civil, y también procede procurar la sustitución de Sanz Vázquez, trasladando a este Hospital a un nuevo Médico Cirujano Militar o Militarizado de Madrid o Valencia “de varios que hay con motivo de la reorganización del escalafón de Sanidad Militar”, para Jefe del 2º Grupo Quirúrgico del Hospital. De la actual actuación de Sanz Vázquez, se quejan de malas curas los de la Brigada Internacional y algunos milicianos nuestros, que después de dados de alta y quejándose de dolores, al verles a los Rayos X se les ha encontrado trozos de metralla. Estos tres médicos deben ser destinados y por necesidades de servicio por disposición gubernativa con el fin de alejarles de la capital.

Servicio de Maternidad. Manuel Pardo, fue siempre un cacique sanitario de la provincia, al servicio del romanonismo; es Médico-Director de la Maternidad de Guadalajara; procede de Fuentelahiguera; cuando la Dictadura ejerció el cargo de Alcalde de esta capital, es de filiación monárquica; votó a las derechas reaccionarias en 1931, 1933 y en el 16 de febrero de 1936. Se le instruyó un expediente en el año de 1932 por la Gestora republicano-socialista por sus inmoralidades de gestión, haciéndole responsable de muchas defunciones de niños en la Inclusa por abandono de asistencia facultativa, con suspensión de empleo y sueldo; pero vinieron las derechas reaccionarias en 1933 y le dieron carpetazo al citado expediente, que quedó sin sancionar. Ejerció la presidencia del Colegio de Médicos durante 11 años, hasta el 18 de julio en que fue destituido por el Gobernador Civil, y donde ejerció un caciquismo sanitario al servicio del romanonismo y últimamente de la CEDA.

Propuesta de sanciones: Interesa su destitución del cargo de Director de Maternidad de esta capital por el Consejo Provincial del Frente Popular y nombrar para sustituirle un médico de izquierdas. Y después mandarle a un pueblo de la retaguardia como médico titular en sustitución de alguno incorporado al ramo de Guerra y por disposición gubernativa y además de las sanciones a que se estimen oportunas para la seguridad del régimen. De este modo se logra desarticular un probable foco de espionaje.

Servicios de la Cruz Roja. Dispensario. Ha sido sustituido el Comité de la Cruz Roja anterior al 18 de julio y que presidía Antonio Rojas, Inspector del Timbre. Se ha nombrado un nuevo Comité de control del Frente Popular en diciembre de 1936. Al rendir cuentas de su gestión el antiguo Comité, presentó una factura de fecha del día de la sublevación fascista en Guadalajara, y por tanto de haberse celebrado el triunfo de F.E., con gasto de cervezas, gaseosas, champán y bocadillos de jamón, en cuyo agasajo participaron Luis Suárez de Puga, Inspector Provincial de Sanidad, Luis Aguado, médico de la Beneficencia Municipal y otros más de la Beneficencia.

Interesa desarticular este probable foco de espionaje porque en las habitaciones destinadas para los médicos de guardia, situadas en el primer piso (donde habita un inquilino que es oficial retirado del Ejército y que ha cedido espontáneamente) entran sujetos extraños al personal facultativo y además allí se juega, y con este pretexto se comenta la marcha de la guerra y se forjan y propagan bulos desfavorables para nuestra causa; por tanto procede prohibir la entrada de personas extrañas al servicio en el citado Dispensario y además nombrar con carácter gubernativo un médico de izquierdas [como] Jefe de los servicios técnicos para que vigile al personal facultativo.

Instituto Provincial de Higiene. Luis Suárez de Puga, Inspector Provincial de Sanidad de Guadalajara; cacique reaccionario sanitario de los médicos del citado Instituto y de la Cruz Roja de esta capital. Está emparentado con familia reaccionaria y adinerada de la capital; votó siempre a las derechas reaccionarias en 1931, en 1933 y en febrero de 1936; no ha tenido nunca la alegoría de la República en su despacho; intervino en el agasajo de la Cruz Roja como elemento destacado el día de la sublevación fascista de Guadalajara.

Y como este centro constituye un probable foco de espionaje, interesa el traslado de este funcionario para otra provincia por el Ministerio de Sanidad a fin de desarticularle.

Delegación de Hacienda. Antonio Rojas, Inspector del Timbre, muy reaccionario, votó también siempre a las derechas reaccionarias. Fue el anterior presidente del Comité de la Cruz Roja que intervino e intimó con Suárez de Puga en [el] agasajo de la Cruz Roja el día de la sublevación fascista de Guadalajara. Interesa la destitución de este funcionario por el Ministerio de Hacienda.

J. Rego, funcionario de Hacienda de esta Delegación, fue del Partido Radical lerrouxista y el delegado gubernativo que empleó el Bienio Negro y el gobernador Pompeyo Gimeno para atropellar los pocos Ayuntamientos izquierdistas de la provincia, votando siempre en todas las elecciones a las derechas reaccionarias. Interesa la destitución de este funcionario para desarticular el espionaje.

http://laalcarriaobrera.blogspot.com.es/2012/03/informe-sobre-la-quinta-columna-en.html

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Agradecimientos: Juan Pablo Calero.

AABI. La República.es, – 20 marzo 2012

El sábado 17 de marzo celebramos  el 75 aniversario de la victoria republicana en los campos de la Alcarria

(Asociación de amigos de las Brigadas Internacionales)

75º ANIVERSARIO DE LA VICTORIA DE GUADALAJARA

El sábado 17 de marzo celebramos  el 75 aniversario de la victoria republicana en los campos de la Alcarria. Fue, después de los éxitos en la defensa de Madrid, entre noviembre  de 1936 y febrero de 1937, la primera gran derrota del fascismo internacional, encarnado en esta ocasión por el ejército expedicionario (el CTV) enviado por Mussolini en ayuda de Franco. Esa derrota de marzo 1937 fue el aviso anticipado de la deblaque mussoliniana de 1943 y de la coalición nazifascista dos años después, en 1945.

Cuatro organizaciones se pusieron de acuerdo en recordar aquellos hechos y celebrar unos actos que señalaran la voluntad de proseguir aquel combate: la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales (AABI), la Associazione Italiana Combattenti Volontari di Spagna (AICVAS), la delegación española de la Asociación Nacional de Partisanos de Italia (ANPI) y el Foro por la Memoria de Guadalajara.

El viernes 16 se celebró un primer acto en el Ateneo de Madrid, donde fue proyectado el documental “La batalla de Guadalajara” y se celebró un coloquio sobre el mismo.

En la mañana del sábado 17, dos autobuses partieron de Madrid llevando, entre otros participantes, a 32 “garibaldinos” venidos expresamente de Italia.

En Torija nos encontramos con numerosos otros compañeros alcarreños de IU y PSOE, de la Coordinadora Antifascista, de la  CNT-AIT y de la UJCE que acudieron a participar en los actos. Y en su magnífica plaza nos saludó Ana Pérez, la presidenta de la AABI, y escuchamos las palabras de bienvenida de la alcaldesa, Asunción Heras:

“Para muchos hablar de esto no tiene sentido. Pero yo creo que es bueno hablar de lo que pasó. Primero porque forma parte de la historia de nuestros pueblos. Y también  para que no vuelva a repetirse nunca más”.

A continuación, Pedro García Bilbao inició la primera parte de una impresionante lección de historia de la batalla desarrollada en las sucesivas paradas del itinerario.

Para rematar este primera parada el Foro por la Memoria quiso agradecer a los internacionales de entonces, representados el sábado por el numeroso grupo de italianos presentes en el acto, con la entrega  simbólica de la Placa Laureada de Madrid a los presidentes de AICVAS, Francesco Vaia (hijo de uno de los comandantes de la XII BI, Alessandro Vaia) y de ANPI España, Marco Cristofori.

A continuación, la caravana marchó al mirador de la Alcarria de Trijueque y al entorno del Palacio de Ibarra, donde Pedro prosiguió sus explicaciones del desarrollo de la batalla.

A las 13:00 horas, ya situados en un magnífico mirador sobre Brihuega, pudimos escuchar el relato de la recuperación de esta localidad por las fuerzas del Ejército Popular de la República aquel 18 de marzo del 37.

Lo que sucedió después fue de gran importancia, como se encargó de subrayar Pedro García. Tras atravesar la población, la comitiva se dirigió al cementerio situado junto al castillo, en uno de cuyos muros se produjeron los fusilamientos de centenares de republicanos de la comarca brioceña al acabar la guerra. Fue allí donde se les rindió un emotivo homenaje que acabó con un minuto de silencio.

Después volvimos a la Alameda donde, tras unas palabras de bienvenida del teniente de alcalde, Abelardo Mazo, se cerraron los actos de la conmemoración  con un homenaje a Tomasa Cuevas, antifascista briocense de larga trayectoria, y la lectura de un emotivo poema por la veterana Luz Alonso. Un representante de la AABI recordó a los internacionales desaparecidos y a los que quedan aún entre nosotros, como el austriaco Bert Hoffman, del que leyó el mensaje que envió para esta ocasión:

“Cuántas ganas tengo de acudir a los actos en que vais a celebrar las batallas por Madrid, por los triunfos del ejército republicano, y también por sus derrotas. Aunque mi propia vivencia no va más allá de la batalla del Ebro, me siento solidario con los compañeros que sostuvieron las penas de esas batallas.”

Una comida de  fraternidad rubricó una mañana intensa de empatía con aquellos luchadores por la libertad. Los ánimos estaban altos por el éxito de la jornada.

El recuerdo de aquella gesta es un aliento estimulante para proseguir su combate.

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http://www.larepublica.es/2012/03/75o-aniversario-de-la-victoria-de-guadalajara/

‘Una derrota en la batalla de Guadalajara muy probablemente hubiera provocado el colapso de la República en 1937′

Entrevista a Pedro A. García Bilbao. presidente del Foro por la Memoria de Guadalajara

‘Una derrota a la batalla de Guadalajara molt probablement hagués provocat el col·lapse de la República el 1937′

 

.-El doctor Pedro Alberto Garcia Bilbao exerceix a la facultat de Ciències Jurídiques i Socials de la Universitat Rey Juan Carlos i és un membre actiu del Foro por la Memoria de Guadalajara, integrat en la Federación Estatal de Foros por la Memoria. Expert de la batalla de Guadalajara, conduirà el proper dissabte, 17 de març, la visita als llocs emblemàtics del camp de batalla de Guadalajara, acte central dels actes de commemoració del 75 aniversari d’aquest episodi bèl·lic. Garcia Bilbao explica en aquesta extensa entrevista al Diari de Guerra els detalls dels actes, la transcendència de la batalla en el marc de la guerra civil i la política de recuperació d’aquest espai històric.

.-¿En qué consistirán los actos de conmemoración del 75 aniversario de la batalla de Guadalajara?

.-Por una parte, un recorrido in situ por algunos de los espacios físicos de la batalla que haré yo, como ya he hecho en otras ocasiones. Y por otro lado, un acto de confraternización entre las organizaciones y las personas asistentes en Brihuega, donde se brindará un homenaje conjunto a las personas que combatieron allí. Está en estudio realizar un acto público en favor de la lucha por la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas del franquismo. Estoy convencido que los italianos y franceses estarán encantados de participar. Es un acto, en cualquier caso, aún en estudio. Añado que durante la visita seremos recibidos por el Ayuntamiento de Torija.

.-¿Qué entidades organizan la conmemoración?

.-El Foro por la Memoria de Guadalajara, la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales y dos entidades italianas de combatientes antifascistas, la Asociación Nacional de Partisanos de Italia (Associazione Nazionale Partigiani d’Italia), que por cierto cuenta con 150.000 miembros, ¡igual que aquí! -ironiza-, y la Asociación Italiana de Combatientes Voluntarios Antifascistas de España (Associazione Italiana Combattenti Volontari Antifascisti di Spagna), que agrupa a los que estuvieron en España.

.-¿150.000 miembros?

.-Para aclarar las cosas, las asociaciones ligadas a la Brigadas Internacionales en el resto de Europa suelen ser asociaciones de muy larga trayectoria, algunas de ellas incluso son las que se crearon en su países de origen para favorecer el reclutamiento hacia España, por ejemplo las de los noruegos o los daneses. Estas asociaciones, salvo el paréntesis de la Segunda Guerra Mundial que fueron prohibidas, siguieron existiendo. En ellas participaron los veteranos, y luego se produjo una renovación y se adherieron sus familiares, amigos o militares de la izquierda. Ahora se nutren de personas jóvenes. Vendrán decenas de representantes de ambas entidades.

.-¿Algún veterano?

.-Creo que no, no creo que vaya a venir ninguno que estuvo físicamente en la batalla.

.-¿Hay alguno vivo?

.-Las noticas que tenemos es que ya no hay ninguno vivo. En los últimos meses se han producido las últimas bajas, pero las personas pasan y las luchas siguen.

.-¿Además de la recepción en Torija, hay participación institucional en los actos?

.-No, es una visita privada organizada por la sociedad civil.

.-¿Existe una política pública de recuperación del patrimonio histórico de la batalla de Guadalajara?

.-No,no,no…no existe nada semejante a, por ejemplo, lo que hay en la Terra Alta. Guadalajara, en ese sentido es tierra yerma, puede haber alguna simpatía de algún alcalde, pero es a nivel ‘primitivo’, lo cual no significa que haya habido actuaciones de recuperación; ninguna por cierto en la zona que se va a visitar. La Diputación Provincial de Guadalajara amparó un par de exposiciones sobre la guerra civil en Gualadalara capital, pero repito no hay ninguna actuación sobre el terreno. En Torija, por ejemplo, punto estratégico de la batalla, existe un museo pagado por la comunidad autónoma sobre Castilla La Mancha y el turismo. Se ha reconstruido el castillo, se difunden aspectos culturales, turísticos, incluso el viaje a la Alcarria de Camilo Jose Cela. Pero no hay ni una sola referencia en todo el museo a los espacios de la batalla de Guadalajara, es algo inexistente por completo. Las oficinas provinciales de turismo no tienen ni un solo folleto sobre ello…nada, absolutamente nada, invisible, inexistente. Ni paneles, ni planos sobre el papel.

.-¿Y existen restos históricos?

.-El gobierno autónomo pagó una investigación muy completa, una catalogación muy completa de todos los restos de la guerra civil en la zona, trincheras, búnkeres…lo hizo un colectivo de Madrid que posee un componente eminentemente técnico, el Colectivo Guadarrama. Hay que decir que el informe fue muy completo pero hoy duerme en el sueño de los justos en el archivo de la comunidad. En segundo lugar, una compañía eléctrica promotora de un línea de molinos de viento en el norte de la provincia, en un flanco del frente de la batalla, reconstruyó una línea de trincheras de casi un kilómetro de longitud. Hay los soportes físicos pero los paneles están vacíos. Es la zona de trincheras más grande de todo lo que sería la Zona Centro y está relativamente bien reconstruida. Conozco lo que se ha hecho en la Terra Alta pero esta línea de trincheras es incluso mejor, pero claro en la Terra Alta los espacios se han trabajado, hay un discurso, un plan museográfico…es mucho mas serio. Aquí, la

compañía eléctrica reconstruyó el espacio porque desgravaba. El informe del arqueólogo de la compañía les dijo que estaban construyendo sobre kilómetros de trincheras.

.-¿Y la empresa eléctrica no lo promociona?

.-Está muerto. Otra cosa es que entidades como el Gefrema buscaban un guía nativo y como conozco los espacios llevé gente allí.

.-¿Qué piensan los políticos y los vecinos de la necesidad de recuperar este patrimonio y en general de la memoria de la batalla de Guadalajara?

-.Los políticos lo que piensan lo demuestran con los hechos, y los hechos demuestran ignorancia y/o indiferencia. Y cuando ha habido propuestas reivindicativas lo que ha habido es oposición en el caso del PP y reacciones tardías y dubitativas en el caso del PSOE, cuando estaban. A nivel local, ha habido algunas actividades. En el pueblo de Abánades, que fue objeto de combates en una ofensiva en el Alto Tajo en el año 38, el ayuntamiento sí que ha apoyado una iniciativa de los vecinos, que han creado una asociación específica para el tema de la batalla y han creado el único museo que existe en la provincia, un museo digno. Además han promovido investigaciones arqueológicas en las zonas del frente.

.-Volviendo a la batalla de Guadalajara. En el marco de la guerra civil, ¿qué lugar ocupa la batalla?

.-Fue muy significativa. Pudo ser decisiva si se hubiese perdido (por la República) ya que muy probablemente hubiese provocado el colapso de la República. Hubiera supuesto el embolsamiento de Madrid, y un desastre militar y político de primera magnitud. Un derrota estratégica casi definitiva que hubiera acortado enormemente la guerra. Pero, en cambio, la victoria no fue significativa porque no permitió la explotación del éxito. Las fuerzas que detuvieron el ataque, contraatacaron y provocaron la derrota de los italianos, eran las únicas disponibles. No había más fuerzas para aprovechar el éxito. Por lo tanto, fue una batalla defensiva y no una batalla que hubiera permitido penetrar en el dispositivo enemigo y causar una derrota estratégica a los franquistas.

.-¿Fue la primera batalla de la guerra civil donde se enfrentaron italianos contra italianos?

.-Efectivamente, pero no hay que magnificar las cosas. La unidad italiana que combate por parte de la República era de tamaño batallón y enfrente tenían tres divisiones que participan en primera línea y una cuarta división de reserva (Littorio), que fue la única que salió intacta. Era un cuerpo de ejército italiano completo que participó en un sector del frente dormido hasta entonces y protegido por muy escasas fuerzas republicanas. Los franquistas lo tenían dormido porque estaban muy empeñados en la batalla del Jarama. Mussolini mandó una fuerza expedicionaria mucho mas grande de la que había demandado Franco, Mussolini escogió las fuerzas que deseaba enviar y las mandó, y escogió una fuerza enormemente considerable, casi 45.000 soldados italianos.

.-¿Todos los que habían en ese momento en España?

.-Prácticamente sí, aunque llegaron a haber unos 75.000 italianos. En Guadalajara participaron más italianos fascistas a la vez que brigadistas internacionales en toda la guerra hubo juntos. Y los italianos vinieron con toda la logística necesaria del ejército. Las fuerzas de Franco no les hubo de proporcionar ni una mochila, ni una bota, un calzoncillo, ni un tanque, una bala, armas…nada. El sistema logístico y de aprovisionamiento de las cuatro divisiones de infantería motorizadas….todo vino con la logística del ejército italiano.

.-¿Qué claves explican la derrota ‘precipitada’ de los italianos?

.-Por los dos lados se amplificó el mito de la derrota catastrófica. Amplificado por los republicanos para decir: ‘Podemos ganar’ y amplificado por los franquistas ya que a Franco no le interesaba un dictado mussoliniano sobre su persona, que es lo que hubiera podido ocurrir si la victoria de Madrid se debe a la intervención italiana. Hay varios factores a considerar, por un lado los italianos no supieron resolver los problemas a los que se enfrentaron y minusvaloraron las capacidades del enemigo, las fuerzas republicanas nada tenían que ver con las milicias con las que los italianos lucharon en Málaga. Ante el ataque italiano, retrocedieron de manera ordenada hasta líneas de resistencia. Por otro lado, los republicanos contaron con apoyo aéreo ya que poseían bases, aeropuertos muy cercanos y de cemento, como Barajas o Alcalá de Henares, que con 20 minutos de vuelo ya sobrevolaban el frente. Los franquistas poseían aeródromos lejanos y con pistas de tierra y no pudieron salir por el mal tiempo. Gracias a la observación aérea, el Estado Mayor republicano pudo conocer la situación exacta de las columnas italianas y además lograron un uso muy bueno de las reservas disponibles. Entre las fuerzas republicanas no hay competitividad, es una maniobra conjunta, el mérito no se lo lleva una unidad.

.-¿Hubo falta de moral entre la tropa italiana?

.-El hundimiento de la moral llega con la derrota.

.-¿Cuántos muertos causó?

.-Unos 600 entre las tropas italianas y unos 700 en el lado republicano. En ese sentido, fue mucho más sangrienta la batalla del Jarama. Pero la batalla de Guadalajara causó la destrucción de las tres divisiones italianas en primera línea. Hubieron de ser retiradas del frente y fueron destruidas porque las bajas afectaron a la cuadros de mandos y a las unidades de cabecera.

http://www.diarideguerra.com/noticies/197/entrevista-al-doctor-pedro-a-garcia-bilbaouna-derrota-a-la-batalla-de-guadalajara-molt-probablement-hagues-provocat-el-collapse-de-la-republica-el-1937.html

primera derrota del fascismo

Referencia: García Bilbao, Pedro A., “Guadalajara, marzo de 1937. La primera derrota de Mussolini, victoria de la República española”, en García Bilbao, Pedro A. y Barbeito Iglesias, Roberto L., Ardenas, Ebro, Guadalajara. Campos de batalla e identidad democrática. Un estudio desde la sociología de la Defensa, Silente Académica, Guadalajara, 2012.

Sanguinario Mussolini, de Miguel Hernández

Ven a Guadalajara, dictador de cadenas, // carcelaria mandíbula de canto,

Verás la retirada de tus hienas, //veras el apogeo del espanto.

Rumorosa provincia de colmenas, // la patria del panal estremecido,

La dulce Alcarria, amarga como el llanto, // Amarga te ha sabido.

La batalla de Guadalajara, junto con la de Pozoblanco, fue una de las escasas victorias de la República Española durante la Guerra Civil Española (GCE). Las tropas del Ejército Popular Regular (EPR) de la República lograron frustrar los planes del enemigo y desbaratar la fuerza atacante, obligándola a retirarse y a tener que ser completamente reconstruida, esto nos basta para calificar los combates que tuvieron lugar en la meseta de Trijueque entre el 8 y el 22 de marzo de 1937, como una victoria para la causa republicana y una derrota de sus contrarios, pero la imposibilidad de explotar el éxito por falta de reservas ha llevado a muchos a minusvalorar aquel duro enfrentamiento. Intentaremos realizar un breve resumen de los hechos y aportar un análisis que ayude, en este setenta aniversario, a mejor comprender lo sucedido.

Un ejército italiano en España

Sorprende la naturalidad con la que se toma por parte de mucha gente la presencia de unidades completas italianas, todo un cuerpo de ejército con cuatro divisiones, en lo que se supone que es una guerra civil, pero el hecho fue que Guadalajara supuso la prueba palpable de la intervención extranjera en la GCE y de la agresión que las potencias fascistas realizaron contra la España democrática.

No se trató de unidades sueltas, de técnicos, especialistas o pertrechos, era algo más que eso, Guadalajara representa cómo un ejército extranjero completo toma como objetivo la capital de España, diseña un plan de ataque y ruptura del frente y se apresta a un avance rápido que estrangule la capital y con ello la supervivencia de la República. Un objetivo que hubiera sido posible, nada descabellado si se estudia la situación vivida en los frentes españoles en el invierno de 1937

La situación militar previa

La batalla por Madrid se había desplazado a su entorno. El fracaso del ataque frontal en noviembre de 1936 no había alejado el peligro. Los esfuerzos rebeldes buscaron rodear, envolver la capital en vista de que la lucha se había estancado sangrientamente en la Casa de Campo y la Ciudad Universitaria. El éxito defensivo, lo señala Martínez Bande, había creado una subjetividad positiva en las fuerzas republicanas, pero sobre todo había permitido profundizar en la formación de unas nuevas fuerzas armadas al servicio de la República Española, tras la desintegración del ejército español con el golpe de julio de 1936. Este nuevo ejército, sobre las base de las milicias y las fuerzas leales, tenía en la región central, la defensa de Madrid, sus mejores y mas fogueadas fuerzas. Madrid sería la mejor escuela para el naciente EPR, y aunque se libraban combates muy duros en otros frentes, la continua presión  sobre Madrid impedía liberar unidades que acudieran a otros escenarios. En marzo de 1937, la batalla de Madrid vio su última ofensiva encaminada a la toma por la fuerza de la capital. Antes de esta batalla, los intentos directos (en noviembre del 36) o indirectos de la carretera de la Coruña y el Jarama (enero, febrero de 1937) habían fracasado.

Guadalajara había sido prevista por el mando de Burgos como una acción complementaria de la ofensiva del Jarama, pero el retraso en la concentración de las fuerzas italianas había impedido una acción simultánea. Las tropas de infantería italiana habían estado llegando en gran número desde diciembre de 1936. Lo hicieron protegidas por los barcos de la Escuadra Italiana y por las disposiciones de la Sociedad de Naciones que no reconocía a la República Española derechos de beligerancia en el mar. En otras palabras, el viaje desde Italia de miles de toneladas de material de guerra y de decenas de miles de hombres había sido sencillo y con riesgos limitados, al aceptar el gobierno español una legalidad internacional que condenaba la suerte de la República, pues una guerra en la que no se puede disparar al enemigo es una guerra en la que no se puede ganar.

Las fuerzas italianas desembarcadas empezaron a ser muy superiores a las esperadas por las autoridades rebeldes. La ayuda solicitada era sobre todo en material, especialistas, artillería, aviación, carros, transportes. Franco deseaba también algunas unidades de apoyo, pero consideraba peligrosa la existencia de tropas de infantería en masa o que pudieran tener un mando autónomo. Lo que podría estar en juego era la autonomía real del movimiento rebelde respecto de sus protectores italo-alemanes. El plan pasaba por crear unidades mixtas, brigadas reforzadas compuestas por tropas selectas de legionarios, regulares (tropas coloniales), o voluntarios carlistas o falangistas junto con batallones italianos y sus fuerzas blindadas, artillería y otras especialidades. Pero entre diciembre del 36 y marzo del 37, la Italiana de Mussolini realizó sus propios planes y las tropas llegadas en ese periodo lo hicieron en la cantidad, ritmo y características que Roma había decidido. Hubo que esperar al desenlace de la batalla de Guadalajara para que esa situación retornara al modelo ideal deseado por Franco.

La naturaleza de las fuerzas italianas

Hay un cierto debate sobre el carácter de las fuerzas italianas que combatieron en Guadalajara y aún en toda la GCE. ¿Eran tropas regulares italianas? ¿Fueron trabajadores engañados quienes en vez de ir a África a construir carreteras se vieron en una guerra que no esperaban? Pese a que los datos están a la vista de todos, la confusión parece persistir, algo sin mucho sentido.

Las tropa italianas se presentaron en España con una organización tomada de la milicia fascista territorial que existía en la Italia del régimen de Mussolini. El Ejercito Real italiano prestó sus cajas de Recluta, sus cuarteles, sus depósitos de material y sus oficiales profesionales para encuadrar a los voluntarios y pertrecharlos debidamente. La Armada Real italiana protegió los convoyes y la Aviación Real italiana creo sus propias unidades de voluntarios con todo su material para ir a combatir en España. En Guadalajara combatieron 4 divisiones reforzadas por algunos regimientos independientes (grupos de banderas) y otras unidades especiales (carros, lanzallamas, artillería); toda la alta oficialidad era de carrera, veteranos del ejército italiano, la mayoría de los oficiales también, y gran parte de los oficiales procedentes de la Milicia Fascista habían combatido en Etiopía. Una división concretamente, la Div. Littorio, estaba reclutada al completo entre las filas del Ejército Real. Toda la impedimenta y recursos era italiano y de los depósitos de sus fuerzas armadas, el gobierno rebelde de Burgos no tuvo que desviar ni un solo cartucho, uniforme o granada para dotar a estos voluntarios. Estamos pues, ante un ejército completo, puesto en el frente y en orden de batalla, a coste cero para el bando rebelde.

Otra cuestión debatida ha sido la supuesta carencia de formación militar en las tropas italianas. No es el caso de los artilleros o de los aviadores, por supuesto, sino el de la “masa“ de infantería que combatió en Guadalajara. “No eran soldados”, “las unidades no estaban cohesionadas pues se acababan de crear”, “no tenían apenas instrucción militar”, son los argumentos empleados para disculpar o mejor comprender lo sucedido en esta batalla. Es lícito preguntarse si esto es cierto o no. Añadimos una pregunta: ¿En la campaña de Málaga cómo actuaron esas mismas tropas italianas? La respuesta es clara, en Málaga, las bisoñas tropas italianas actuaron con notable éxito, muy bien secundadas por fuerzas mas fogueadas, eso sí,  y arrasaron por completo a un enemigo muy mal organizado y dispuesto. Las tropas italianas habían estado llegando desde diciembre, habían tenido tiempo de viajar juntas, de formarse y hasta de participar en una campaña militar con todo éxito. La diferencia no estaba en ellas, sino en la naturaleza del contrincante, las tropas italianas tenían una formación parecida o superior a la de la mayoría de las tropas de segundo nivel españolas (fueran rebeldes o leales), iban bien amparadas por la cadena de un ejército mas amplio y que cubría sus espaldas y sus cabezas, pero en Guadalajara chocaron con la elite del EPR, con las mejores fuerzas de la República, esa fue la principal diferencia con Málaga, no su falta propia de experiencia. Cuando la fuerza italiana aplastó el frente de Guadalajara y penetró en dirección a Madrid, no se suele argumentar su carácter bisoño, sino a raíz de su posterior derrota.

En resumen, las tropas italianas de Guadalajara no fueron batidas por su falta de experiencia, sino por otros elementos: el mas importante, el acierto en la defensa por parte del EPR, y en segundo lugar los errores de sus mandos (todos ellos, recordemos, profesionales), como el propio transcurso de los acontecimientos demostraría.

El plan y el escenario inicial

Demasiado tarde para coordinarse con los choques en el Jarama, las tropas italianas victoriosas en Málaga y las recién llegadas a Cádiz posteriormente, reciben la orden de concentración en Miranda de Duero y en la linde entre Soria y Guadalajara.

Orden de batalla italiano

Unidad                         nombre                        efectivos             comandante

1ª DIVISIÓN             Dio lo vuole                6.360               Gral. Edmundo Rossi

2ª DIVISIÓN             Fiame Nere                6336                Gral. Guido Amerigo Coppi

3ª DIVISIÓN              Penne Nere                6241                Gral. Luigi Nuvoloni

4º DIVISIÓN              Littorio                       7689                Gral. Annibale Bergozoli

4º grupo banderas            XXIII de Marzo            1801      Cor. Francesco Gidoni

5º grupo banderas                                        1800                Cor. Enrico Francisci

Artillería                                                           4379

Unidades de apoyo                                      612

En total, y según estos datos aportados por Martínez Bande del Servicio Histórico Militar, un total de 35 222 soldados, con unidades motorizadas en muy alto grado, unidades de carros ligeros en gran número y una notable artillería. El comandante del cuerpo italiano era el general Roatta, profesional de valía y con ordenes directas de Mussolini.

Además de la fuerza italiana, el flanco norte, la comarca de la Campiña de Guadalajara, desde la meseta de Trijueque hasta las estribaciones de la Sierra, la llamada División Soria al mando del ya general Moscardo, con la Brigada del coronel Marzo que protagonizaría los combates principales en ese sector, en torno a unos 12.000 soldados que han de añadirse al cómputo. El frente no era continuo, constaba de posiciones fijas en los pueblos y cruces, pero existían espacios vacíos muy amplios por los que penetraría la caballería nacional con notable éxito, aprovechando que las reservas republicas eran desviadas a la zona del ataque principal a cargo de los italianos.

Por el lado republicano suele exponerse el orden de batalla del contraataque, pero esto falta a los hechos. El día 8 de marzo de 1937 ¿qué fuerzas del EPR estaban en línea? (…)

El extenso frente de Guadalajara iba desde la Sierra del Guadarrama en su extremo este, bajaba por la campiña del Henares, subía a las altas mesetas (alcarrias es su nombre) que lindan con Soria (área de Algora, Almadrones, Alaminos) , descendía de nuevo al valle del Tajuña y del Cifuentes y, ya en el Alto Tajo terminaba por mezclarse con la fuerzas de la Serranía de Cuenca. En total unos 90 kms. cubiertos por la 12 División del EPR, compuesta por unidades de milicias recién militarizadas tras la creación del EPR, estas sí, con muy poca experiencia de combate. La densidad de fuerzas era muy escasa, apenas unas baterías y muy escasas armas automáticas apoyaban la delgada línea de resistencia. Había planes en marcha para reforzar el sector, e incluso algunas compañías de carros estaba desplegadas en segunda línea o retaguardia, pero lo cierto era que la sangrienta batalla del Jarama había fijado las reservas republicanas y no había con qué cubrir adecuadamente tan extenso frente. Esto le ocurría igualmente a los rebeldes, pero la intervención italiana, con la entrada en liza de un ejército extra, venido desde Italia al completo, había desequilibrado la balanza y hecho posible el ataque.

El plan era aparentemente sencillo. En la alta meseta de Trijueque, a la altura del km. 112 de la carretera nacional II (llamada de Francia por el cronista italiano), se concentrarían las cuatro divisiones italianas. En un frente de unos 15 kms de ancho, con una zona especial de concentración de unos tres kms., se produciría el ataque y la ruptura. Dos divisiones en cabeza con toda la artillería divisionaria atacarían a la vez. El día D se lograría la ruptura y el avance inicial, el D+1 se tomaría Trijueque, en el borde la meseta y sobre la carretera, el día D+2, Torija, en el valle de acceso a la meseta y que desciende hacia Guadalajara y Alcalá de Henares, el día D+3 caída de Guadalajara, enlace con las tropas de la Brigada Marzo que vendrían por la campiña y avance hacía Alcalá de Henares. Con tales objetivos cubiertos, Madrid estaría virtualmente rodeado, sus fuerzas embolsadas y el pánico se adueñaría de la situación. El plan de Roatta, el mando italiano, era lograr en cuatro días una acción de gran calado estratégico que acelerara la derrota de la República.

Éxito inicial y avance italiano.

El día 8 de marzo de 1937 tronaron los cañones italianos dirigidos desde el observatorio del Cerro de San Cristóbal junto a Algora. La sencilla línea mantenida por los batallones Alicante Rojo y Dimitroff fue pulverizada y las unidades italianas lograron una rotura completa. El avance comenzó rápidamente, pero el espacio para moverse era estrecho, la carretera se vio saturada rápidamente y el campo estaba lleno de barro por las continuas lluvias, para colmo los derrotados republicanos se retiraban combatiendo hacía su retaguardia. Tras unos 10 kms de avance, la resistencia se hizo notar de nuevo. En el km. 103 de la N-II, el cruce con el pueblo de Almadrones resistiría durante unas horas cruciales. Imposible avanzar sin tomar ese pueblo al flanco norte de la ruta. Las voladuras en los puentes de la carretera, el fango arcilloso bajo la lluvia, el atasco inmenso de vehículos y la feroz defensa de la infantería republicana atrincherada en Almadrones en el flanco del avance italiano y que combatiría hasta la última bala, pulverizó las previsiones del mando italiano. Las líneas telefónicas y telegráficas con la retaguardia republicana quedaron cortadas, pero Madrid ordenó reconocimiento aéreo inmediato. La meseta estaba cubierta por nubes espesas de lluvia y nieve, pero uno de los cazas descendió temerariamente y pudo comprobar que Almadrones resistía y la fuerza italiana estaba atascada a su altura. Desde ese momento, y pese al tiempo, el reconocimiento aéreo permitiría a las unidades de primera línea saber que había más allá de la colina gracias a un excelente flujo de información recogido por la aviación y comunicado a los mandos sobre el terreno- El peligro era claro e inmediato. El tiempo empeoró en la retaguardia nacional y la aviación no pudo operar, enfangados sus aeródromos de campaña; los aeropuertos de Barajas y Alcalá tenían pistas de cemento y eran completamente operativos. Serían una de las claves de la batalla; el campo de lucha quedaba a unos 20 minutos de vuelo.

Con todo, el día 9 de marzo el avance se reanuda. La 12 División republicana ha sido batida. En la campiña las tropas del coronel Marzo penetran en las zonas no cubiertas y aíslan posiciones republicanas, avanzando hacia el oeste, con orden de no sobrepasar la punta de lanza italiana. En la meseta se sigue la línea de la carretera N-II en dirección a Trijueque con el grueso de la fuerza italiana y se envía al Grupo de Banderas del coronel Bulgarelli por una carretera lateral en dirección a Brihuega. En el flanco Sur, el valle del Tajuña está casi abierto tras ser batidas las débiles posiciones republicanas. Cifuentes, la cabeza de comarca, se mantiene firme no obstante y lastropas de ese sector lograran formar una línea de contención por ese sector; pero el objetivo italiano es más ambicioso, el Tajuña, la meseta, Brihuega, Trijueque y, por supuesto, Torija, la llave del corredor del Henáres, la puerta de Madrid. Esa noche del 9, una unidad de infantería italiana, en una audaz marcha nocturna siguiendo la carretera secundaria que va por el estrecho valle del río, toma la importante villa de Brihuega, adelantándose a las fuerzas motorizadas que por la meseta tienen orden de tomarla a la mañana siguiente. Todo parece ir bien al segundo y tercer día de la operación, pese al evidente retraso del plan inicial.

Llegan refuerzos y el avance se complica.

Agotados tras el Jarama, los republicanos no disponen de fuerzas de reserva o de una mínima fuerza de maniobra disponible en el frente de Madrid, salvo unos pocos hombres en camiones en Alcalá de Henáres. La rotura en Algora y Almadrones causa un impacto en el mando del sector atacado, situado en Alovera y la primera reacción es comenzar a construir trincheras en Guadalajara, pero las cosas no se ven igual en el mando superior de la Defensa de Madrid. La única opción es confiar en las posiciones del frente continuo que ha blindado el Jarama y Madrid y sacar a las unidades que allí habían combatido de su reorganización y enviarlas de nuevo al combate. Primero unos pocos batallones, luego un puñado de Brigadas. La orden es retrasar el avance enemigo a cualquier precio, hasta poder concentrar ante él fuerzas capaces de asegurar la situación; pero si Trijueque cae y luego Torija, el enemigo se desparramaría por el valle del Henares, bajaría de la alta meseta alcarreña, se coordinaría con las tropas de Moscardó y Marzo y Madrid se vería envuelto. Combatientes del Jarama que apenas han tenido tiempo de reponerse, unidades que se están recomponiendo de las bajas sufridas serán enviadas de nuevo al combate. Las horas ganadas por los valientes soldados de la 12 D en Almadrones serán bien aprovechadas. Lister llega con su reducida escolta al mando del sector en Alovera y los encuentra evacuando, pero hay nuevas ordenes y nuevos mandos. Para sorpresa de los que se veían ya derrotados, una fila de camiones con tropas avanza por la carretera de Barcelona camino de Valdenoches y Torija, son los primeros batallones de la División de Lister. Los carros T-26 salen de sus bases en pesados camiones plataforma y aguardan las ordenes de despliegue bajo los árboles que flanquean la carretera en el valle de Torija. En lo alto de la meseta, horas antes, en la noche, algunas compañías de brigadistas alemanes lograron ser desplegadas de urgencia, conteniendo también a los que ya flaqueaban y retrocedían, pero una vez más la voluntad de vencer y un mando ágil ha logrado cambiar la situación. La orden es avanzar al encuentro del enemigo que avanza y atrincherarse hasta que se pueda contraatacar.

Las tropas cumplirán la orden. Fuerzas de las Brigadas Internacionales y de otras Brigadas Mixtas del EPR se atrincheran a lo largo de la N-II, en sus cruces y en los campos que la flanquean. La batalla se renueva con toda crudeza. Los italianos son muy superiores en número a los escasos batallones que los frenan, pero sus mandos no desean desligarse de la carretera. Los carros lanzallamas Ansaldo aniquilan secciones enteras de voluntarios antifascistas alemanes; la lucha se hace feroz y hay muchas bajas por ambas partes. A los escasos carros T-26 presentes en el sector previamente comienzan a unirse las fuerzas blindadas llegadas de la retaguardia más lejana. Entre Brihuega y Torija, una sola sección de carros contiene un día entero a los italianos tras una exitosa emboscada a una unidad de infantería motorizada y resiste hasta la llegada de nuevas fuerzas.

Sobre el empleo de los carros T-26 y su comparación con las tanquetas Fiat Ansaldo, mucho más ligeras y sin cañón, deben tenerse en cuenta algunas cuestiones. El tanque T-26 era vulnerable a todas las piezas de artillería presentes en el campo de batalla; su mayor altura le hacía especialmente visible a distancia en un terreno llano como la meseta de Trijueque; por lo demás, apoyado por infantería y bien emboscado, en Guadalajara jugó un excelente papel, logrando imponerse rotundamente sobre su enemigo, si bien a costa de sensibles bajas. Por su parte, las muy denostadas tanquetas Ansaldo si bien no eran rival para el T-26 en modo alguno, eran muy peligrosas para la infantería enemiga. Actuaban en masa, formando líneas de avance y apoyándose mutuamente, cubriendo el asalto de los infantes propios. Algunos tanquetas eran lanzallamas y se mostraron muy eficaces. Su baja altura las volvía menos visibles en la meseta y no se debería despreciar su uso en un contexto en el que inicialmente la superioridad artillera y de efectivos propios eran total.

Concentración republicana y detención italiana

Los días pasan y la ofensiva hacia Madrid ya no existe. Ahora es la batalla de Guadalajara, o quizá la de Trijueque o Brihuega. El mando central republicano comprende que el ataque italiano es muy peligroso y ha reorganizado completamente sus fuerzas. Se forman tres grandes agrupaciones. En la campiña, en torno a la 12 división con N. Nanetti al mando, en la alta meseta, un importante concentración de brigadas, artillería y carros con el mayor Lister, en el Tajuña, las fuerzas quedan al mando de C. Mera. Todos bajo el mando del Tte. Coronel Jurado. El sacrificio ante Trijueque ha tenido éxito. El día 12 de Marzo se inicia el contraataque. Los italianos son desalojados de Trijueque que habían tomado a un alto coste el día anterior. El bosque de Brihuega, la extensa zona triangular ente esta villa, Torija y Trijueque, había visto duros combates y ahora con intenso fuego artillero procedente de Torija, las brigadas republicanas pasan al contraataque. El Palacio de Ibarra, una señorial posesión agrícola en la linde del bosque se convierte en un icono de la guerra civil entre italianos cuando es copada en esta posición un batallón fascista completo que será aniquilado por los voluntarios italianos del batallón Garibaldi.

La contraofensiva republicana.

Las tropas italianas están agotadas. Sus mandos no han sabido aprovechar su superioridad numérica y material, no han querido, en realidad. Ante la enconada resistencia se imponía desplegarse en campo abierto y atacar en toda la línea de forma aplastante, pero hacer tal cosa implicaba crear un nuevo frente y renunciar a intentar avanzar rápidamente por la carretera principal y con ello a la resonante victoria estratégica que alcanzar Alcalá de Henares y Madrid suponía. No lo lograron y fracaso les sobrepasó. La aviación republicana mantuvo su superioridad casi todo el tiempo y trituró las largas columnas italianas, los hombres de la 12 división y los primeros refuerzos se hicieron casi matar en sus últimas posiciones antes de retroceder, de forma que cuando se logra tomar Trijueque, las fuerzas italianas están casi agotadas mientras los republicanos ya han logrado concentrarse para un contraataque. La punta de lanza italiana se alargó y estiró por la carretera sin lograr llegar a Torija, sometida al fuego de flanco de posiciones emboscadas que han ido nutriendo los refuerzos llegados en segundo escalón, son los alemanes del Thaelman y los franco-belgas. Los carros Ansaldo les asaltan frontalmente y hay muchas bajas. Sobrepasada la carretera lateral que une Brihuega con la nacional II, la infantería italiana se despliega finalmente a lo ancho de toda la meseta y avanza a través del bosque en dirección a Torija, la puerta de salid de la meseta y el comienzo de la carrera hacia Madrid. Pero los sacrificios de los antifascistas alemanes y franceses no han sido en vano, la infantería republicana empieza a llegar en masa a Torija, un grupo de artillería del 15,5 bate las zonas de concentración y de partida italiana, desde pocos kilómetros y con buenos observadores, el fuego es muy preciso. Las brigadas de la 11 división bajan de sus camiones entre el cruce con Fuentes de la Alcarria y los pabellones agrícolas del llamado Palacio de Don Luis, forman una línea de ataque y se internan a su vez en el bosque al encuentro de la infantería italiana. La lucha es muy dura y la línea italiana retrocede a la carretera de Brihuega; un batallón queda aislado en el Palacio de Ibarra, una propiedad señorial con un casón del XVIII y diversos edificios agrícolas circundado por un sencillo muro, una isla en el denso bosque. La nieve cubre el campo de batalla y la visibilidad es muy escasa. El combate por el Palacio de Ibarra se convertirá en el icono de la batalla; el batallón italiano antifascista Garibaldi, combatirá a las tropas de Mussolini y logrará rendir la posición. Los italianos han vencido a Mussolini por primera vez, una Italia libre es ya algo más que un sueño desde Guadalajara.

Las tres agrupaciones republicanas incluyen algunas de las mejores brigadas y divisiones del EPR, cuentan con superioridad local y aérea  a partir del día 14 y con ello pasan a preparar la ofensiva. El día 18 de marzo, tras un intenso ataqe artillero, los carros y la infantería republicanas toman la salida de Brihuega a la meseta y en una acción conjunta con las Brigadas de carabineros mandados por C. Mera al sur del Tajuña, envuelven casi por completo la hondonada junto al río donde está la histórica villa. El mando italiano del sector se encuentra al borde del copo definitivo; la situación se vuelve insostenible. Desde la cota 709 que domina la ciudad los carros del coronel Paulov cañonean continuamente, la aviación ataca la localidad y la infantería republica ocupa los accesos principales. Cuando Mera ordena cruzar el río y rodear la villa por el este, la orden se cumple sin problemas y apenas queda ya un camino libre el enemigo. El mando italiano ordena la evacuación y abandonan la villa en dirección a Villaviciosa dejando atrás numeroso material, heridos y prisioneros. La victoria republicana en Brihuega es total. Atrás quedan doce días de ocupación fascista en la que numerosos vecinos fueron ejecutados por los grupos de falangistas que acompañaban a las tropas italianas para tareas de ese tipo.

La línea italiana ha retrocedido en la meseta y tras Brihuega. Es toda línea la que retrocede buscando romper el contacto con el enemigo. Una división, la 4ª Littorio, la mejor división, sigue casi intacta, pero las otras tres están muy desgastadas por una intensa semana de duros combates. Los italianos han luchado con mucho valor y han sabido sacrificarse cuando era preciso, pero en un combate la acción del enemigo es un factor a tener en cuenta, no a despreciar. Y en Guadalajara, la conducta del EPR mostró grandes cualidades; mostró ser un ejército que de estar dotado de recursos materiales suficientes podía vencer, pues sus hombres reunían temple y voluntad de victoria.

Derrota y retirada ordenada

Después de la caída de Brihuega y ante el lento avance republicano en la meseta que amenazaba con ir copando las unidades italianas, el mando italiano ordena la retirada. Se trata en realidad de romper el contacto y retroceder  hasta una línea segura. El coronel Faldella, sobre el terreno ordena la retirada por entender que las unidades corren grave peligro de ser batidas y por ello ordena el repliegue. La Littorio, al mando del veterano general Bergonzoli recibe la orden de establecer una línea de contención a la altura del km. 90 de la N-II (Gajanejos), pero la disposición del terreno le aconseja fortificarse a la altura del km. 97. Las tropas se retiran en la meseta y en el flanco sur hasta posiciones seguras. El pequeño avance territorial logrado es magro consuelo para quienes tan importantes objetivos pretendieran. El mando central en Burgos ordena la inmediata afluencia de unidades de refuerzo que cubran las nuevas líneas, la orden tardará varios días todavía en ser cumplimentada por completo, pero los republicanos no están en condiciones de forzar las posiciones de retaguardia que han escogido los italianos y los franquistas para poner fin a su retirada.

La imposible explotación del éxito

El EPR logró evitar el peligro mortal que se cernía sobre la capital de la república, contuvo al enemigo y lo contraatacó con éxito. Sin fuerzas de refresco que explotaran el éxito, perseguir al enemigo y batirle por completo estaba fuera de sus posibilidades, pero esto no significa que, en esta ocasión, no les asistiera la victoria.

Además de la frustración completa del plan enemigo, Guadalajara fue una victoria moral para la república porque demostró a cuantos quisieron verlo que la España democrática era objeto de una agresión por parte de la Italia fascista. Por supuesto que Guadalajara fue una batalla que la propaganda tomó como propia, pero sin la derrota de las divisiones italianas no hubiera sido posible la campaña de la propaganda que la República emprendió de forma intensa tras combatir a un ejército extranjero completo en tierras alcarreñas.

Balance

Fue una sangrienta lucha. Al no producirse una persecución decisiva del perdedor, el balance final de bajas fue equilibrado entre los dos bandos si nos fijamos en los números totales. Las bajas republicanas fueron altas en las tropas de la 12 Div. que cubría el frente inicialmente y entre los primeros batallones que llegaron de refuerzo, los italianos por su parte vieron completamente deshechas tres de sus cuatro divisiones. El conde Ciano reconoce sobre unas tres mil bajas totales (entre muertos y heridos); informes oficiales italianos hablan de 490 muertos, 2150 heridos y 257 prisioneros. Lo cierto es que tras el combate las divisiones fueron disueltas y sus supervivientes encuadrados en nuevas unidades.

Para el bando nacional, Guadalajara significó el final de la pretensiones italianas de dar un golpe definitivo a la República y con ello hegemonizar en cierto modo la situación política del bando faccioso. La derrota de ese proyecto italiano autónomo, significó un refuerzo de la posición de Franco ante sus aliados, aunque sin rebajar por ello su dependencia. Para Mussolini, la necesidad de lavar la afrenta implicó que su apoyo se mantendría hasta la derrota del enemigo. Implicó también el final de la larga batalla de Madrid y la orientación del conflicto a otros escenarios antes de retornar de nuevo al centro.

Para los republicanos, Guadalajara fue una victoria ante un peligro cierto y letal. Significó probar ante el mundo lo que el mundo ya sabía y no deseaba ver, que España veía una agresión extranjera contra su República. Para la República fue una victoria local, que proporcionó moral y confianza, pero que no pudo tener consecuencias estratégicas a su favor. Para el Comité de no intervención las contundentes pruebas de la intervención italiana no eran necesarias, conocían sobradamente la injerencia aunque no se dieran por enterados de ella. La batalla de Guadalajara, precisamente por ser la prueba casi absoluta de la agresión italo-alemana en España, se volvió contra las acciones diplomáticas españolas para poner fin a la No-Intervención, pues reforzó precisamente el temor franco-británico a una generalización del conflicto y les convenció de la necesidad de seguir bloqueando las peticiones de ayuda de la España republicana.

Pedro A. García Bilbao URJC. Foro por la Memoria de Guadalajara

Bibliografía

  • Alcofar Nassaes J.L., Los legionarios italianos en la Guerra civil española 1936-1939, Dopesa, Barcelona, 1972.
  • Martínez Bande, J. M., La lucha en torno a Madrid, San Martín, Madrid, 1984.
  • Lister Forjan, E., Nuestra guerra. Memorias de un luchador, Silente, Guadalajara, 2007.
  • Conforti, O., Guadalajara, la primera derrota del fascismo, Oikos Tau, Barcelona, 1983.

Programa de actos conmemorativos del 75º aniversario de la Batalla de Guadalajara

75 ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE GUADALAJARA

Organizaciones antifascistas italianas y españolas realizarán un homenaje a los combatientes internacionalistas y pedirán el fin de la impunidad del franquismo.

Guadalajara. 15 de marzo // A las 09.30 del sábado 17 de marzo, en la villa de Torija tendrá lugar un acto de Homenaje a los combatientes antifascistas en la Batalla de Guadalajara. Tras una recepción en la alcaldía de la localidad, los participantes comenzarán una visita guiada a diversos escenarios de la batalla. La jornada acabara en la villa de Brihuega localidad liberada por el Ejercito Popular de la República en marzo de 1937.   Con ocasión del 75 aniversario de la Batalla de Guadalajara, diversas organizaciones italianas y españolas realizaran una declaración pública exigiendo el fin de la impunidad del franquismo y verdad, justicia y reparación para sus víctimas. Organizan y participan en los actos la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales (AABI), el Foro por la Memoria de Guadalajara, la Asociación Nacional de Partisanos de Italia (ANPI) y la Asociación Italiana de combatientes antifascistas de España (AICVAS). Las organizaciones obreras y antifascistas, sindicales y poliíicas de Guadalajara CNT-AIT y la UJCE dirigirán igualmente a los participantes italianos y españoles un mensaje de apoyo y solidaridad, exhortando a aprender del ejemplo de unidad y sacrificio vivido en tierras de la Alcarria Hace 75 años, valores imprescindible para vencer también Hoy al capitalismo salvaje que pretender destruir en la actualidad los derecHos y libertades de todos.

Declaración conjunta:

Hace 75 años, los campos de Guadalajara fueron escenario de un combate entre las fuerzas democráticas y las del fascismo internacional en el que las armas de la República española vencieron por primera vez a los ejércitos de Mussolini. Hoy  las asociaciones participantes AABI, Foro por la Memoria de Guadalajara, los compañeros italianos de AICVAS y ANPI, y las personas venidas de España y toda Europa, reunidos en Torija y Brihuega para rendir  homenaje a los combatientes internacionalistas de entonces, expresamos públicamente nuestra solidaridad con las víctimas del franquismo y exigimos que el Estado español asuma sus obligaciones de perseguir los crímenes contra la humanidad cometidos durante la dictadura y garantice la consecución de VERDAD, JUSTICIA y REPARACIÓN y el Fin de la Impunidad.
Horario y relación actos:
9.30. Recepción en Torija e inicio de los actos.
10.00 a 14.00. Visitas a mirador de Trijueque, bosque de Brihuega, cota 709, villa de Brihuega, plaza del castillo
15.00 Comida en Brihuega e intervenciones finales.

http://www.memoriaguadalajara.es

“75 Aniversario de la Batalla de Guadalajara” (una victoria republicana sobre el fascismo)

Proyección de documental y Mesa Redonda con: Severiano Montero, Francisco Vaia y Marco Cristofori y la participación de compañeros y compañeras del Foro por la Memoria de Guadalajara, la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales, la Associazione Italiana Combattenti Volontari di Spagna y la delegación española de la Asociación Nacional de Partisanos de Italia

Abre el acto y presenta por el Ateneo: Pedro García Bilbao

Salón Ciudad de Úbeda (ascensor, 4ª planta)  Calle Prado, 21     Metro Antón Martín

http://www.ateneodemadrid.com/index.php/esl/Agenda/Actividades/75-aniversario-de-la-batalla-de-Guadalajara.-Proyeccion-de-documental-y-coloquio

Xulio García: “Las heridas por los desaparecidos se heredan”.

15 de Marzo de 2012
A Xulio García Bilbao (Vigo, 1966), portavoz del Foro por la Memoria de Guadalajara, no le termina de convencer el término ‘represaliados’ para referirse a las víctimas del franquismo. “Un represaliado es alguien castigado por haber hecho algo; ha obtenido su merecido”, explica, aunque lo acepta para esta entrevista si es “en el mismo término en el que viene en las propias sentencias [de los tribunales franquistas]. Es decir, son personas represaliadas por enfrentarse a un golpe militar”, conviene aunque prefiere que hablemos de “personas asesinadas”. Represaliado “es un término que conviene utilizar con cautela”, explica este gallego de nacimiento que participa en la recuperación de la memoria histórica democrática en Guadalajara. Así lo hace también su hermano Pedro, que ejerce como presidente del Foro.“Siempre hemos sido personas sensibilizadas con este tema”, detalla Xulio, que no tiene en su familia a ninguna de esas víctimas a las que ahora se empeña en restaurar la dignidad perdida. Aterrizó en Guadalajara con tan sólo seis años, en 1972. “Hemos hecho toda nuestra vida aquí”, asegura mientras degusta tranquilamente una cerveza con limón. Luego, expone con vehemencia el trabajo realizado hasta ahora; parte del cual se materializó en un libro titulado ‘La represión franquista en Guadalajara’, escrito a tres bandas junto a su hermano y al sociólogo Carlos Paramio. Un volumen de nada menos que 635 páginas en buena parte ocupadas por un listado de perseguidos por el franquismo en la provincia. 6.230 personas que ya son, por desgracia, 7.005 en los últimos datos que manejan los autores. “Me decían que habíamos hecho la guía telefónica”, bromea, “pero es que a la gente mayor les gusta ver el nombre de su familiar así, identificado en el papel”. Tras ese inciso, continuamos la discusión terminológica.P. Supongo que, por el otro lado, los franquistas sí consideraban que esas personas habían hecho algo que mereciera tomar represalias.R. Yo me remito a las sentencias. Hasta la fecha tenemos 7005 personas identificadas de la provincia de Guadalajara que fueron condenadas entre 1936 y 1950. Estamos hablando de personas perseguidas por defender la legalidad republicana, de las cuales ya solamente hay 500 que no sabemos qué tipo de condena tuvieron. Entre estos hay que excluir los setenta ‘paseados’ que no tuvieron ni siquiera un simulacro de juicio. Fueron ejecuciones extrajudiciales, y va aumentando la cifra porque el libro lo hicimos en 2010 y vamos encontrando más datos.

En las propias sentencias, a esas personas se las condena no por hechos delictivos sino por enfrentarse a un golpe militar en mayor o menor grado, que era considerado por los golpistas como un acto de rebelión y se les ‘ajusticiaba’, entre comillas, utilizando el Código de Justicia Militar de 1870, que es ilegal su utilización para civiles. Todos los demás hechos son accesorios. Ayer tuvimos la ocasión por ejemplo de ver una sentencia de un personaje muy famoso de Guadalajara, que nos ha costado tres años conseguirla, que es la de José Serrano Batanero. Era un abogado de Cifuentes, burgués, de clase alta pero que toma conciencia de la situación social de principios de siglo y se vuelve republicano de izquierdas, se hace amigo de Manuel Azaña y es uno de los creadores del partido Acción Republicana en Guadalajara. Yo he escuchado en Cifuentes y en otros pueblos barbaridades sobre este hombre; que se comía los niños crudos. Bueno, pues en esa sentencia le condenan por auxilio a la rebelión junto a otro grupo de personas. Le condenan por defender la legalidad. Es el mundo al revés. Los que se sublevan acusan de rebelión a los que lo impiden.

P. Pusieron ustedes nombres y apellidos a 6.230 represaliados por el franquismo en Guadalajara ¿Hasta entonces éramos un Triángulo de las Bermudas de la memoria histórica?

R. Existen varios trabajos previos que es necesario reconocer; algunos por desgracia no hemos podido disponer de ellos hasta cuando ya teníamos hecho nuestro propio trabajo. El primero, fue uno genérico que hizo en toda España el general Salas Larrazábal, un general franquista que vive todavía e hizo un libro sobre las víctimas de la guerra civil en los años 70 y llegó a la conclusión de que en Guadalajara hubo 600 represaliados de franquistas y 789 republicanos. Hemos estado muchos años intentando averiguar de dónde había sacado esos datos.

Salas Larrazábal pertenece a ese grupo de historiadores militares que son de lo más serio dentro de la historiografía franquista; aunque no están exentos de ideología, no hay que rechazarlos por ello. Él si tuvo acceso sin ningún problema a los registros civiles, en una época en la que todavía no habían transcurrido cincuenta años de algunos de estos hechos, cosa que nosotros no hemos podido. Se nos han cerrado las puertas de algunos registros, por ejemplo el de Sigüenza. Allí sabemos que hay sesenta y dos personas más ‘paseadas’ de las cuales tenemos datos sólo de unos ocho.

El tema es que las víctimas que fueron asesinadas en la retaguardia republicana durante el primer año de guerra han sido plenamente estudiadas, se sabe quiénes son. Desde el año 1944 existe un estudio estatal que se llama Causa General y que indica, con infinitos errores, el número de víctimas. Por ejemplo, casi todos los muertos en la retaguardia republicana son los que se producen durante el asalto a la cárcel del 6 de diciembre de 1936. Existe un estudio muy completo de todos esos asesinados y además han recibido todo tipo de ayudas institucionales y han tenido reconocimiento público en las plazas y en las iglesias durante cuarenta años de dictadura y treinta de democracia. Pero a fecha de 2012 todavía no sabemos cuántos asesinados y represaliados existen entre los que defendían la legalidad republicana. Hasta el año pasado no sabíamos el número de muertos que hubo en la catedral de Sigüenza tras la toma de la ciudad en octubre de 1936. Cuando se rinde esa catedral, sabemos exactamente que mujeres y niños son separados, una serie de personas son asesinadas inmediatamente y se hace una lista de personas con nombre y apellidos, filiación política, a qué batallón pertenecen, edad ¡Hasta domicilio! Hemos encontrado esa lista, y dos días después se hace otra lista de los que llegan al cuartel de San Carlos, en Soria. Y faltan 114 hombres. Tenemos la lista de esos hombres. Sabemos que hubo asesinatos en los Altos de Barahona por el camino y sabemos que hubo un par de sacas al llegar a Soria, una de cuarenta y dos el primer día, otra dos días después y otra más el día de Navidad, muy gorda, pero no sabemos más.

Luego hay un par de intentos en Guadalajara en los años 80, en los años de la Transición; unos años en los cuales a la gente que hablaba de esto en el seno de los partidos de la izquierda o simplemente democráticos se les acalla. Pero hay gente que toma la iniciativa por su propia cuenta de investigar. Tenemos el caso muy famoso de Tomasa Cuevas, una mujer de Brihuega, militante del PCE, que estuvo trece años en las cárceles franquistas empezando por la de Guadalajara y que cuando salió de la cárcel y empezó la democracia en el 76 se compró una grabadora y se recorrió España buscando a sus antiguas compañeras de cárcel. Localizó a casi todas y grabó sus testimonios. Fruto de ese trabajo de varios años después escribió tres libros que se publicaron en los 80 y se llaman ‘Mujeres en las cárceles franquistas’.

Esta mujer tan valiente hizo su trabajo con la oposición directa de su partido y hasta de su propio compañero, Miguel Núñez, que era un famoso dirigente del PSUC y que intentó que lo dejara porque eso no tocaba en la agenda del partido. Casi el 80% del primer libro está dedicado a la cárcel de mujeres de Guadalajara pero cuenta muchas otras cosas, nombres y apellidos de los represores incluso. Es un trabajo biográfico y hay que tomar los datos con cautela también, porque, aunque somos una asociación que tiene un carácter político, y no lo negamos, nuestros estudios intentan tener un rigor científico y académico. No podemos hacer propaganda.

Otra persona que hizo un estudio era del Partido Socialista y se llamaba César González Camarero. Era de fuera y vino como veterinario de la Junta de Castilla la Mancha. Era muy sensible a estos temas y al recorrer los pueblos empezó a oír historias. El sí pudo acceder al registro civil de Guadalajara e hizo un trabajo bastante bueno aunque con errores porque no pudo comprobar las sentencias sino sólo el registro civil, que es una fuente muy válida pero que hay que contrastarla con otras ya que no te dice porqué es la sentencia.

P. ¿La memoria histórica va de justicia retroactiva o de abrir viejas heridas como promulga el Partido Popular?

R. Las heridas se cierran cuando son curadas. Lo que hemos hecho ha sido desvelar una parte de la historia que estaba oculta, que se negaba que existiera y que creemos que es necesario rescatar. De las personas desaparecidas, que hay bastantes en nuestra provincia, sus familiares no saben nada de ellos desde que un buen día se los llevaron. Esa herida sigue abierta hasta que no se sepa qué fue de esa persona, se hereda. El problema es que algunos no se habían enterado hasta ahora.

Según las investigaciones, se supone que en las cunetas hay 113.000 personas en toda España. Yo creo que eso es algo grave de lo que debería ocuparse el estado. Si me hablan de la crisis, creo que no podemos añadir a la crisis económica una crisis de valores y que una democracia debe estar asentada sobre el reconocimiento de las víctimas que lucharon para defenderla en cualquier época y lugar. España no será un estado democrático pleno mientras haya un colectivo de ciudadanos a los que la Justicia les ignora e incluso les desprecia, que son las víctimas del franquismo.

P. ¿Cuál es la actividad diaria del Foro? ¿Cuál es la relación de la organización con los afectados?

R. Nosotros tenemos nuestros trabajos, no vivimos de esto. Nadie cobra nada. Para el libro hemos recibido una pequeña subvención que no cubrió ni la mitad de la edición. Lo que hacemos es seguir investigando y luego por otra parte dar respuesta a familiares que continuamente se están poniendo en contacto con nosotros. También hay, aunque de momento son cuatro sólo, pero hay familiares de personas que han sido asesinadas en la retaguardia republicana, en el asalto a la cárcel y nosotros les hemos ayudado exactamente igual que a los represaliados republicanos. Sin ninguna distinción. También manejamos una página web donde estamos subiendo vídeos y entrevistas a supervivientes, veteranos y familiares.  ( http://www.memoriaguadalajara.es )

P. Una de las actividades que obtienen más visibilidad es el de la búsqueda de las fosas. ¿Queda mucho pasado por desenterrar? En 2011 hubo éxito en La Toba.

R. En la Federación de Foros por la Memoria nosotros hemos investigado y ayudado a la búsqueda de personas desaparecidas o asesinadas en fosas comunes, pero no ha sido una de nuestras prioridades. De hecho, en diez años que vamos a cumplir este mismo año me parece que hemos hecho veintitantas fosas, es decir, comparado con los más de 5.000 desaparecidos cuyos cuerpos ha recuperado el resto de asociaciones de todo el estado me parece una cantidad muy pequeña. Nosotros hacemos esto por los familiares, porque es un deber cívico, pero lo que queremos sobre todo es denunciar que eso no nos corresponde a nosotros, le corresponde al Estado y es insultante que tengan que ser los propios familiares los que investiguen los asesinatos de sus personas queridas. Esto no es una cuestión de ubicación de restos que están en una cuneta y hay que trasladarlos a un cementerio, que también es muy importante que tengan un entierro digno, por supuesto. La cuestión es que aquí hubo un régimen criminal que se instauró por la fuerza de las armas asesinando a decenas de miles de personas y queremos que se sepa y que aquellos que tuvieron la ‘suerte’, entre comillas, de tener un juicio o un simulacro de juicio, todavía sus sentencias siguen siendo plenamente vigentes para la legislación española, es decir, siguen siendo culpables. Lo que ha demostrado el auto de Garzón es que la Ley de Amnistía y la de Memoria Histórica han servido de cortafuegos; se nos está diciendo: “les hemos perdonado en el 77 y cállense que les hemos pagado los picos y las palas para desenterrarles”.

Respecto a la situación en Guadalajara, el proyecto más inmediato es el homenaje e inhumación al panadero de Medranda que tendrá lugar en el mes de mayo. Tenemos localizadas varias fosas nuevas sobre todo en la zona noreste de la provincia, que es donde el golpe triunfó en los primeros meses, y ahí el número de asesinados sin sentencia es mayor. Y tenemos algunas fosas en la zona de Sigüenza localizadas y también en la zona del Alto Tajo. Lo pondremos a disposición de la fiscalía cuando desee investigar esos crímenes.

Recuerdo que cuando hace dos años el Gobierno de Castilla la Mancha, cumpliendo la Ley de Memoria Histórica, se dirigió a todas las asociaciones memorialistas para la elaboración de un mapa de fosas nosotros acudimos a Toledo, pero lo primero que queríamos saber es para qué queremos un mapa de fosas; no estamos hablando de un mapa turístico. Son pruebas de delitos y si los familiares lo reclaman haremos una investigación y presentaremos una denuncia y los exhumaremos al amparo de la Ley que hay, que no nos gusta pero es la que hay.

P. Van ustedes a celebrar el 75 aniversario de la Batalla con una visita guiada por los principales escenarios¿Qué queda de aquella contienda en lugares como Brihuega, Torija o Trijueque?

R. La gente mayor que la conoció ha desaparecido en su mayor parte pero sí queda un recuerdo en toda la provincia sobre la presencia italiana. En la primera fase de la batalla, cuando los italianos ocupan Brihuega, varias personas, sobre todo sindicalistas, son asesinadas por ellos, entonces se le va a hacer un homenaje a esos compañeros en Brihuega. El colectivo que viene son dos asociaciones italianas: una de partisanos y otra que es la asociación de ex combatientes de las Brigadas Internacionales, que existe desde entonces porque reclutó a los italianos que vinieron a la brigada Garibaldi.

Lamentablemente no queda ningún brigadista vivo. Vienen unos treinta italianos y haremos un pequeño acto junto a la alcaldesa de Torija. Hemos convenido con las asociaciones, e invitado a todos los partidos políticos y organizaciones sindicales de Guadalajara, para que participen en hacer un comunicado conjunto pidiendo el fin de la impunidad de los crímenes del franquismo. Es decir, no sólo queremos hacer un reconocimiento a los que lucharon en la batalla que supuso la primera derrota del fascismo a nivel internacional, sino también que luchamos por lo mismo que luchaban ellos, por la justicia social y los valores democráticos.

En Trijueque se va a visitar el mirador para ver lo que es el paisaje con el valle del Henares y el escenario de lo que fue la primera fase de la batalla.

P. Aunque no les guste la Ley de Memoria Histórica ¿Cree que se cumple en Guadalajara?

R. Bueno, no nos gusta la Ley de Memoria Histórica porque lo que hace es apuntalar la impunidad, pero la Ley hay que cumplirla aunque no nos guste, y eso incluye a las autoridades y lamento muchísimo que no se haga. Y la prueba de que no sirve es que queda a la elección de los gobernantes si la cumplen o no. Espero que se haga algún día una ley que anule las sentencias judiciales de las personas que siguen siendo consideradas como culpables y que se elimine toda la simbología que sirva de exaltación del golpismo y de la represión franquista.

P. Tampoco hubo finalmente ese Memorial para las víctimas del franquismo que ustedes pedían y que se quedó en una fosa homenaje a “todas las víctimas”.

R. Es curioso que el Ayuntamiento esté muy preocupado por hacer un homenaje a todas las víctimas al mismo tiempo que mantiene el homenaje a los golpistas. En la carretera de Chiloeches hay un monumento memorial a las personas que fueron asesinadas en el asalto a la cárcel cuya terminología no me parece la más adecuada en una democracia. Sin embargo, en la fosa común, donde hay más de mil personas asesinadas por defender la legalidad democrática, consideran que hay que hacer un homenaje a todas las víctimas. Allí por cierto, sólo están los republicanos. Y además lo han hecho sin contar en absoluto con los grupos de familiares ni con las asociaciones de Derechos Humanos como la nuestra. Además, no es algo que pertenezca solamente al ámbito familiar, íntimo y personal, porque hay cientos de personas ahí asesinadas que no tienen ningún familiar y creemos que las personas que murieron por defender la democracia son muertos de todos. No es un tema ni de derechas ni de izquierdas, no hay bandos.

P. ¿Qué esperan del Gobierno en los próximos cuatro años?

R. Los gestos que vemos hacia los represaliados del franquismo son los mismos que llevamos viendo desde hace muchos años en los sitios donde gobierna el Partido Popular: un desprecio absoluto, por desgracia. Nosotros no queremos hacer esto, nuestro objetivo como asociación es desaparecer, que no sea necesaria. Hacemos algo que creemos que le corresponde al Estado y a las instituciones hacer. Se trata de que se haga un homenaje institucional. Estamos muy lejos de eso.

Hay gente que dice en el entorno del PP que no se puede homenajear a los republicanos porque entre ellos hay criminales. Es verdad. Entre 6 millones de judíos, ¡Tambien hubo criminales! Yo no veo que Ángela Merkel diga: Homenajeamos a todos los judíos asesinados menos a los criminales. ¿Se imaginan? Yo le puedo decir algunas de las personas de Guadalajara que fueron asesinadas por los franquistas y que sí que cometieron crímenes. Nosotros no pensamos en ellos cuando homenajeamos a las víctimas de la dictadura, pero sí que decimos también que las personas que les condenaron, primero no les condenaron por eso y segundo, no tenían derecho ni legitimidad para hacerlo. A los demócratas que se enfrentaron al golpe de 1936 les asesinaron por enfrentarse a un golpe militar. Y los demás hechos que pudieran haber cometido algunos, que no los negamos pero que habría que investigarlos, no son circunstancias atenuantes para su condena. Basta con mirar cualquier sentencia para comprobarlo.

Audio: “Cuando la República tuvo los medios para perseguir los crímenes lo hizo“.

Yo les pregunto a los señores del PP que dicen eso, cómo los distinguimos. La única manera que tienen ellos es dando por buenas y válidas las sentencias judiciales franquistas. Es decir: renuevan y dan por válido el discurso de los verdugos. Las personas que defienden este discurso de la equidistancia creen que existe una relación causa efecto entre los asesinados republicanos y los presuntos crímenes que hubieran cometido antes y por tanto como todos han matado nos tenemos que callar. Si me hablas de la matanza de Paracuellos o de la cárcel de Guadalajara yo te digo que es un crimen, que fue un crimen para la República y que habría que investigarlo. No me da ningún miedo hablar de eso. Pero no voy a aceptar ningún chantaje de nadie que me diga que como existieron crímenes en el otro lado nos tenemos que callar los que defendemos la justicia.

Entrevista y foto: Juan Murillo (Guetaime)

http://www.guetaime.es/xulio-garcia-las-heridas-por-los-desaparecidos-se-heredan/

http://www.memoriaguadalajara.es