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MGU 06/05/2020.- El día 5 de mayo de 2021 se celebró en Guadalajara (España) la inauguración de un monumento memorial a los deportados de la provincia a a los campos nazis

El Memorial fue promovido por las asociaciones Foro por la Memoria de Guadalajara y Amical de Mauthausen y otros campos. El ayuntamiento de la capital alcarreña y el de la Diputación aprobaron por unanimidad el Memorial, escogiéndose para su inauguración el 5 de mayo, aniversario de la Liberación de Europa.

Texto la intervención de Xulio García Bilbao, como portavoz del Foro por la Memoria y de la Amical de Mauthausen. Participaron igualmente el presidente de la Diputación Provincial, el alcalde de Guadalajara y el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha.

Amigas, amigos,

Queremos manifestar desde nuestras asociaciones, la Amical de Mauthausen y otros campos, y Foro por la Memoria de Guadalajara nuestro agradecimiento a cuantas personas han participado para que hoy, inauguremos este monumento, producto de dos mociones, presentadas en enero de 2018, por Ahora Guadalajara con la colaboración del Foro por la Memoria de Guadalajara y Amical de Mauthausen y otros campos y que fue aprobada por unanimidad por todos los grupos municipales y provinciales. 

Monumento en recuerdo a los 129 guadalajareños -de los cuales 89 fueron asesinados- que, exiliados en Francia, fueron deportados por su condición de luchadores antifascistas a los campos de concentración nazis. Su estancia en los campos nazis, y especialmente en el de Mauthausen fue larguísima y, además, jugaron un papel pionero en la resistencia clandestina del campo, como el guadalajareño Manuel Razola.

Con este acto queremos reafirmar nuestro compromiso ético e insoslayable para: 

  • Honrar, reivindicar y promover la vigencia de la memoria de estos españoles y españolas y, reconocer el lugar de privilegio que les corresponde, no solo en nuestra historia democrática sino también en la europea, por su defensa de la democracia y las libertades, y 
  • Dotar de referentes democráticos a nuestra sociedad, -principalmente a los jóvenes-, para convertirnos en memoria vigilante contra el antisemitismo, racismo y cualquier forma de intolerancia, así como contra los revisionismos y negacionismos.

Este es nuestro compromiso con el juramento Nunca Más pronunciado por los supervivientes después de la liberación de los campos.

Muchas gracias y un saludo fraternal

Amical de Mauthausen y otros campos y de todas las víctimas del nazismo de España

Foro por la Memoria de Guadalajara

Aquel abril en Guadalajara. Memoria de la proclamación de la II República 1931-2021. /Pedro Alberto García Bilbao. Foro por la Memoria de Guadalajara Fuente: El Hexágono 18/04/2021

La voluntad del pueblo se manifestó el pasado domingo de una manera aplastante

Flores y Abejas (19/4/1931)

Fue un día profundamente alegre (…), un día maravilloso en que la naturaleza y la historia parecían fundirse para vibrar juntas en el alma de los poetas y en los labios de los niños.

Antonio Machado

A nuestra querida Emilia Cañadas, niña republicana aquel abril, presidenta hoy del Foro por la Memoria de Guadalajara, cuya sonrisa e ilusión siguen alumbrando el día.

Fue, como todos saben, un día de primavera, el 14 de abril de 1931 hace ahora 90 años. Fue una fecha muy singular en la historia de España. Caía un régimen político agotado, decadente y corrupto, abandonado incluso por aquellos que lo sostenían, y el pueblo llenaba las calles de forma masiva, ordenada y alegre, celebrando con esperanza e ilusión un nuevo día, una promesa hecha realidad y que llegaba con toda naturalidad, como si fuese lo más normal. El mundo entero asistió estupefacto a aquel espectáculo de civismo, ciudadanía y alegría colectiva. El viejo tocón milenario de España revivía con brotes jóvenes y hermosos que alumbraban al aire cuando ya no se les esperaba, como el poema de Walt Whitman dedicado a la República de 1874 había recordado en su día. La bandera tricolor de España, la de la nación española sin la intromisión de la dinastía, ondeaba en todo el país, desde Cataluña a Andalucía, desde Asturias a Canarias, desde el País Vasco a Andalucía. La bandera tricolor era acompañada por las otras banderas españolas; había sido una larga lucha compartida y se vivía un triunfo compartido. España se reconocía en su pluralidad, unida por la ilusión de una República que nacía del corazón del pueblo, limpia, pura, sin mácula alguna.

En Guadalajara no fue distinto. Las elecciones municipales se habían celebrado dos días antes. El Conde de Romanones, el ilustre prócer local cuyo poder e influencia en la provincia era enorme, había empleado su presencia en los gobiernos de la monarquía para extender su influencia cabildeando, colocando, haciendo favores y comprando el voto en las elecciones si era preciso, había acabado por encontrarse ante un gran problema que no podía remediar. La monarquía de la Restauración se basaba en el falseamiento de las elecciones, en el turno pactado entre dos grandes partidos, era la corrupción institucionalizada: pese a todo el país, gracias a una cierta estabilidad lograda desde 1876 y las libertades formales reconocidas en una Constitución donde la soberanía era compartida entre el Rey y la nación, se había transformado. Las ciudades prosperaban, la opinión publica nacía, periódicos, telégrafo, agencias de noticias, alfabetización, cierto desarrollo industrial, el cuerpo de la nación crecía y el traje ajustado de la Restauración estaba quedándose pequeño; la España urbana se modernizaba y se agudizaba el contraste con las zonas rurales o más alejadas. Un pueblo entero deseaba crecer, respirar, trabajo digno, participar. El movimiento obrero se desarrollaba y unas incipientes clases medias ilustradas y formadas en valores republicanos disputaban el espacio a los poderes tradicionales. Y en Guadalajara también.


El alcalde de la conjunción republicano-socialista Marcelino Martín, rodeado de los concejales electos, posa en el Sotillo tras la celebración del 1º de mayo de 1931
Fila superior: Ricardo Calvo, Santiago Abad, Francisco López Moratilla, Santiago Alba y Miguel Bargalló
Fila del centro Felipe Gálvez, Diego Bartolomé, Marcelino Martín (alcalde) Antonio Cañadas y Federico Ruiz Fila inferior: Francisco Canalejas, Crispín Ortega, Gervasio Gamo, Facundo Abad y Vicente Pascual.
Foto Copyright: Foto-Estudio José Reyes

Romanones, en cierto modo un liberal que había sabido vivir a caballo del viejo régimen y sus trucos caciquiles para lograr votos en las elecciones, en la diputación o en los ayuntamientos, cada día tenía más dificultades para lograr apoyo a sus candidatos. Los republicanos de Guadalajara le disputaban los votos en las elecciones desde hacía ya años y había tenido que emplearse a fondo contra ellos, pero le resultaba cada día más difícil; en paralelo a la cuestión política, en el mundo social, el movimiento obrero se extendía al campesinado y las secciones sindicales se multiplicaban, tanto las de UGT como las de CNT. Cuando Alfonso XIII y Primo de Rivera suspendieron la Constitución, lo que lograron fue desprestigiar todo el régimen y se enajenaron a muchos sectores sociales que pudieron haber seguido apoyando la monarquía si el Rey hubiera tenido la generosidad y las luces para seguir otro camino. No lo hizo, y a sus inmoralidades sumó errores que le llevaron al total descrédito. Agotada la llamada “dictablanda”, el Rey nombró al general Berenguer presidente del gobierno y su pretensión era hacer lo que fuese preciso para intentar que todo siguiera igual que antes de la suspensión de la constitución de 1876. Ortega y Gasset llamó a aquel intento tan imposible como fallido, “El error Berenguer” en un artículo de prensa que reflejó a la perfección el sentir dominante en la nación. Ante la imposibilidad de seguir por esa senda, Berenguer dimite y el Rey nombra un nuevo presidente del consejo de ministros, el Almirante Aznar, con el cometido de ganar tiempo hasta que se pudieran convocar nuevas elecciones generales. De Aznar se dijo que geográficamente procedía de Cartagena y políticamente de la Luna, y desconectado como estaba de lo que se sentía en la calle, decidió convocar unas elecciones municipales en la convicción de que el viejo aparato caciquil del régimen aseguraría el triunfo a los candidatos monárquicos. Vana ilusión.

Romanones y sus candidatos en Guadalajara no lo tenían fácil, a ese descrédito de una Monarquía que dejó a España sin Constitución, suspendida ilegalmente, se sumaba el malestar social en la ciudad. La fábrica de motores y aviones, la Hispano Suiza, la joya de Guadalajara que Romanones había logrado atraer en su día a la capital alcarreña, arrastraba una larga crisis y el empleo estaba amenazado. Pero sobre todo se enfrentaban a una coalición de los socialistas con los republicanos, trabajo organizado y sociedad civil democrática, siguiendo el modelo coetáneo de la Tercera República Francesa y el ejemplo de éxito de anteriores elecciones a Cortes, una unidad que sería determinante.

En Guadalajara, el catedrático de Física y Química del Instituto, D. Marcelino Martin, era la cabeza visible de la muy activa agrupación socialista, cuya Casa del Pueblo era centro de una activa vida cultural, deportiva y sindical. Por parte republicana, el abogado Serrano Batanero, de Cifuentes, conocedor a la perfección de las necesidades de la provincia, alguien que conocía a las personas pueblo a pueblo, había logrado unir a todas las tendencias republicanas que eran en realidad la expresión de un sentimiento ilustrado, fraterno y patriótico entre una parte cada día más importante de las clases medias, empleados, funcionarios, maestros, profesiones liberales. No había en realidad enfrentamientos en la ciudad, los conservadores y monárquicos, con el peso de los sectores católicos, lo que estaban era desconcertados tras los virajes del Rey y el desfondamiento del régimen constitucional de 1876. Había inseguridad e incertidumbre en aquella Guadalajara, pero no miedo y lo que se abrió paso al final fue la esperanza.

Y la esperanza llenó de votos las urnas aquel día 12 de abril.

Con los recuentos y resultados primeros se vio un resultado inesperado. En ciudades importantes, en comarcas decisivas, en múltiples lugares considerados feudos tradicionales de la derecha monárquica, las candidaturas republicano-socialistas ganaban.

El gobierno quedó estupefacto con las noticias que llegaban al despacho del ministerio de la Gobernación en la puerta del Sol. Barcelona, perdida, Sevilla, Bilbao y Madrid, por todas partes. Habían planteado las elecciones para ganar tiempo y se encontraban con una derrota catastrófica. La coalición ganadora, la alianza republicano-socialista, tenía un comité permanente, habían planteado las elecciones como un plebiscito y acudieron a las elecciones con un discurso claro y explícito. Y habían ganado. Tan claro fue el resultado, que el Rey y su gobierno entendieron perfectamente el mensaje. Solo cabía mantenerse por la fuerza, pero el Rey no encontró los apoyos para seguir ese camino y comprendió que no tenía mas remedio que marcharse.

El gran temor era el vacío de poder, pero no lo hubo, pues con un gran sentido de la responsabilidad y un sentido de estado a la altura del momento, el comité republicano se erigió en gobierno provisional; Maura, Azaña y Alcalá Zamora marcharon a pie entre la multitud hasta la Puerta del Sol y al llegar ante la guardia del Ministerio de la Gobernación, allí, con toda naturalidad y con firmeza, pidieron se abriera paso al gobierno provisional de la República, las puertas se abrieron y ya el en el despacho del ministro, donde los telegramas que anunciaban que multitud de ayuntamientos electos izaban la bandera tricolor de la España que asumía su destino en sus propias manos, anunciaron que España tenía gobierno y que la República garantizaría la libertad de todos. Salieron al balcón e izaron la bandera ante una multitud entusiasmada, donde solo había sorpresa, alegría y un sentimiento de fraternidad que llevaba a abrazarse entre lágrimas y canciones.

El día 14 de abril en Guadalajara.

Guadalajara, 15/04/1931, Manifestación de apoyo a la República a su paso por la calle Ramón y Cajal Foto Copyright: Foto-Estudio José Reyes

En Guadalajara el día 14 amaneció con la noticia del resultado tras acabarse el escrutinio local. La candidatura republicano-socialista había más que duplicado en concejales a la conservadora monárquica. Queden los nombres para la historia.

Fueron electos 14 concejales republicanos (6) y socialistas (8): Marcelino Martin, Diego de Bartolomé, Antonio Cañadas, Felipe Gálvez, Federico Ruíz, Rafael Alba, Eladio Mauricio, Facundo Abad, Gervasio Gamo, Crispín Ortega, Ricardo Calvo, Miguel Bargalló, Francisco Canalejas y Saturnino Pedroviejo.

Los concejales electos conservadores y monárquicos fueron 6: Daniel Carretero, Rafael González, Juan Gallo, Eugenio Gil Lamparero, Antonio del Vado y Francisco López Moratilla.

Eran todos hombres. Habría que esperar seis años a que las primeras mujeres fueran electas como regidoras, ya en 1937. Pero en aquellos días de abril, como en los años inmediatos anteriores, las mujeres estaban en todas partes, en primera fila, haciendo que todo aquello fuera posible.

Ante tal resultado, quedaría acreditado el impacto emocional sufrido por el Conde de Romanones, quien al comprobar que en su feudo tradicional quedaba laminado él mismo, comprendió que la suerte sufrida por los monárquicos en toda España iba a seguir el mismo destino.

La mañana del 14 quedó llena de expectación, reuniones, corrillos y llamadas. En Eibar, reunidos los concejales electos en pleno municipal el día 13 habían proclamado la República, siendo los primeros en alzar la Tricolor y comunicarlo a España entera. De muchos otros ayuntamientos llegaba la misma nueva. En Guadalajara, como siempre, las miradas se centraron en Madrid. ¿Qué está pasando en Madrid?

II

A las cuatro de la tarde, Unión Radio informaba oficialmente de que la bandera tricolor de España ondeaba en el Ministerio de la Gobernación en la Puerta del Sol y en el Palacio de Telecomunicaciones en Cibeles y que el gobierno provisional de la República llamaba a la tranquilidad de todos.

Ante tales noticias, el comité republicano de Guadalajara, reunido de forma permanente en la Casa del Pueblo, salió a la calle y bajó desde la Plaza de Marlasca (hoy Santo Domingo) por la calle Mayor hasta la Plaza del Ayuntamiento (entonces Plaza Mayor). El ambiente era festivo y expectante, bajaron con banderas tricolores y guiones de los sindicatos, con el comité abriendo la marcha. La plaza se llenó rápidamente.

En el ayuntamiento, el alcalde D. Francisco de Paula Barrera, se comportó de forma correctísima. Los candidatos electos fueron recibidos en el despacho del alcalde al que expusieron educadamente que conocida la proclamación de la República, procedía el izado de la bandera tricolor en el balcón del Ayuntamiento.

El sr. De Paula Barrera explicó que sin ordenes expresas del gobierno no podía admitir tal acción de buen grado. Los concejales electos le rogaron cediera al acto simbólico del izado de la bandera de la República pues tal había sido la voluntad expresada por el pueblo y el caso es que minutos después, sin mayor problema, en el balcón ondeó al viento la bandera tricolor. Barrera era abogado y periodista y del partido de Maura —quien en 1931 era parte de la alianza republicana—, Cuando había sido nombrado por el gobierno como alcalde en 1930, había coincidido con el sr . Fluiters en una visión crítica de la dictadura de Primo de Rivera y su grupo Unión Patriótica que le había ayudado a sostener el régimen en los años con la constitución suspendida. Esta visión, conservadora, sin duda, pero moderada y constructiva en esas horas del sr. De Paula Barrera, unida al civismo de los concejales republicano socialistas, facilitaron el momento.

Marcelino Martin y otros concejales se dirigieron a la multitud desde el balcón del ayuntamiento. Martín comunicó que la República había sido proclamada y llamó a todos a conducirse con respeto y mesura. Entre las aclamaciones que siguieron, se alzó la voz del concejal Jorge Moya. Recordó a todos el sacrificio de los capitanes Galán y García Hernández y glosó sus figuras, pidiendo en aquellos momentos de triunfo y alegría un minuto de silencio en su memoria. La multitud guardó respetuoso silencio, pasado el minuto sonaron el Himno de Riego y la Marsellesa socialista tocados por la banda de la Casa del Pueblo y cantados con gran emoción por la mayoría de los presentes. Acabado el acto, en el ayuntamiento, se acordó proceder al traspaso de poderes lo antes posible, disponiéndose la formación de la nueva corporación municipal cuatro días después, el día 18 de abril.

El día 15 de abril

El gobierno provisional ya gobernaba. El gobernado civil saliente Sr. Goyanes recibió su destitución y se nombró como gobernador interino al Presidente de la Audiencia Provincial el magistrado D. Napoleón Ruíz Falcó, en tanto llegase el nuevo, el periodista sevillano Sr. D. González Taltabull.

Se declaró festiva la jornada y el cierre de fábricas, escuelas y comercios. En la mañana la gente ya llenaba las calles. Los obreros de la fábrica de motores y aviones Hispano-Suiza salieron del barrio de la estación y subieron la calle Mayor hasta la Casa del Pueblo donde ya se concentraban muchas personas. Era una curiosa mezcla. Los obreros, organizados por sus secciones sindicales con sus guiones rojos, vestidos con sus ropas de domingo, mezclados con los empleados de comercio, los obreros urbanos, los funcionarios, los maestros, los profesores del instituto, los burgueses republicanos, abogados, médicos, los estudiantes y por todas partes los jóvenes y las muchachas, las familias con los niños, las pequeñas con lacitos en el pelo, una multitud unida, que era ahora pueblo.

Guadalajara, 15/04/1931, Manifestación de apoyo a la República a su paso por la calle Ramón y Cajal Foto Copyright: Foto-Estudio José Reyes

Salió el comité republicano, ahora concejales del ayuntamiento, y marcharon juntos abriendo el paso por la Carrera abajo, la calle que marcaba la antigua muralla de la ciudad, lindera con el Parque de la Concordia, y que bajaba hacia la plaza de Bejanque donde estaban los restos del viejo Torreón y la Puerta de la ciudad. Tras los concejales iban los obreros, con sus gorras y sus chaquetas y pañuelos de domingo, marchando por oficios en grupos nutridos, con los tipógrafos socialistas los primeros, orgullosos de su Guadalajara que viera formada la primera agrupación del PSOE en toda España. Pero junto a los obreros, fueran de la UGT o de la CNT, marchaban una multitud muy plural y eso era lo nuevo y hermoso, era un día para todos, pues la República era una promesa incluyente, la de una patria española compartida. Aquellos árboles de la libertad plantados hacía ya dos generaciones habían dado fruto.

Se sumaban a la manifestación grupos venidos en coche de otros pueblos de la provincia, engrosando la multitud y llenando con sus banderas y guiones el aire. De Fontanar vino la agrupación republicana Galán y García Hernández. La marcha era alegre, no era compacta, sino similar a un paseo del pueblo por una ancha avenida un día de primavera. Algunas muchachas, cogidas entre sí del brazo como hacen las adolescentes, portaban sus mejores galas con escarapelas prendidas en el pecho o con gorros frigios. Y banderas muchas banderas. Varias bandas de música (la de la diputación, la de la Casa del Pueblo, la del Ateneo Instructivo del obrero) acompañaban el paso poniendo música al aire de la mañana.

La marcha siguió por Ingeniero Mariño —Mariño había sido un ingeniero de la diputación que junto a mi pariente el Dr. Julio Freijanes, director provincial de Sanidad, había diseñado el tendido de agua corriente a toda la ciudad unos años atrás—, y tras dar toda la vuelta volvió a subir por la calle Mayor hasta de nuevo la plaza de Marlasca (San Ginés), donde desde el balcon de la Casa del Pueblo, los concejales Cañadas, Vera, Gálvez y Ramos se dirigieron a la multitud cerrando la marcha. Este sería el mismo itinerario seguido por el camión que paseó a los presos detenidos en Alicante en 1939 y traídos desde el campo de concentración de Albatera, que como si fuera un auto de fe de la Inquisición, los expuso al escarnio público, infamándoles así, antes de pasar por el tribunal militar faccioso que los condenaría a muerte.

Pero aquel día, el mañana no estaba escrito y tras recogerse a comer y descansar, en la tarde la ciudadanía tuvo una nueva cita en la Plaza de la Concordia. La banda de música de la diputación ofreció un concierto con música española popular, la Marsellesa socialista y el Himno de Riego, rescatado como Himno Nacional, algo que tal vez alguno de los presentes recordara, era guiño histórico de justicia a los liberales José Marlasca y Julián Antonio Moreno, asesinados en Guadalajara por los realistas en 1823, pues en los años del trienio liberal, la canción de marcha de la columna del general Riego había sido ya himno nacional.

Pasaron los días

El nuevo ayuntamiento se formó el día 18. El alcalde saliente cedió la vara de mando. Se sometió a votación el puesto de Alcalde.Presidente de la Corporación Municipal de Guadalajara, siendo elegido el catedrático de Física y Química del instituto, Sr. D. Marcelino Martín.

En sus palabras al recibir la vara de alcalde, Martín, muy consciente de que Guadalajara había sido ciudad comunera en 1520, dirá: Los Comuneros de Castilla fueron los primeros en luchar contra el poder absolutista de los reyes (…) hoy habéis derribado [la monarquía] con vuestros votos. […] Soy alcalde del Pueblo, los otros lo eran del Rey.

Y así sería. Marcelino Martín, haciendo coherencia con su afirmación de que se debía por encima a la Justicia y a la voluntad del pueblo, llevó su compromiso hasta el final de sus días. La tarea ante él y su generación era inmensa, se entregaron en cuerpo y alma a la tarea de consolidar la República, cuyo éxito sería el de lograr que el libre juego y ejercicio de la democracia marcasen el devenir de la Nación. Romanones en los años siguientes respondió participando con las nuevas reglas constitucionales y dando batalla política, pero ese ejercicio era parte del juego democrático y a la postre contribuía a normalizar las cosas. Y surgieron otras voces, que dejaron atrás a Romanones al que tildaban de liberal, que lo que temían no era el fracaso, sino la consolidación de la joven república, pero la intensidad de la emoción y sentir democrático que el pueblo español mostró aquellos días de abril, la sinceridad y hermandad mostrada en las calles de Guadalajara por su ciudadanía fueron tales que no sería nada fácil la tarea de acabar con aquella esperanza. Aquellos días de abril quedarían para siempre en la memoria colectiva como ejemplo de lo que los españoles llevaban en el corazón.

Antonio Machado, quien estuvo entre quienes alzaron la bandera en el ayuntamiento de Segovia aquel día 14 de abril de 1931, lo resumió así: Fue un día profundamente alegre —muchos que ya éramos viejos no recordábamos otro más alegre—, un día maravilloso en que la naturaleza y la historia parecían fundirse para vibrar juntas en el alma de los poetas y en los labios de los niños.

Y así fueron aquellos días de abril en Guadalajara en 1931, en el que un pueblo, al decir del semanario Flores y Abejas (19/4/1931) se había comportado con sensatez, cordura y patriotismo, como lo había hecho en toda España. El futuro aparecía lleno de esperanza. ¿Qué podría salir mal?

Pedro A. García Bilbao

15 de abril de 2021

Intervención de Pedro A. García Bilbao, del Colectivo al Servicio de la Republica, en el acto del 23 de Abril de 2021 en conmemoración del 500 aniversario de la Revolución de las Comunidades de Castilla. El acto se celebró en la Plaza del Concejo, donde en 1520 la asamblea de los comunes alzaron su voz en defensa de sus libertades y derechos vulnerados por los abusos del rey borgoñón.

Un debate de los que ya no se encuentran en las televisiones. La Clave, el mítico programa de José Luís Balbín dedicó un espacio a El Valle de los Caídos. Emitido el18 de noviembre de 1983. Entre los participantes un veterano de Guadalajara, Pedro Pérez Ranz, quien fue trabajador forzado en Cuelgamuros, y el periodista Daniel Sueiro. De visión imprescindible.

En el 90 aniversario de la proclamación de la República, recordamos las palabras del primer alcalde Republicano Marcelino Martín González del Arco,

Pleno del Ayuntamiento de Guadalajara 18 de abril de 1931:

Seguidamente por mí, el secretario, de lectura del acto de entrega de la alcaldía por Don Francisco de Paula barra a don Crispín Ortega.

El Sr. presidente manifiesta se iba a proceder a la designación de alcalde en votación secreta y por papeletas, efectuándose esto en la forma indicada dio por resultado 13 votos a favor de don Marcelino Martín González del arco, y cinco votos en blanco, y en virtud del resultado de la votación, fue proclamado por mayoría absoluta de votos Alcalde Presidente de esta Exma. corporación don Marcelino Martín González del arco, tomando posesión de la presidencia, y haciéndole entrega de la misma e insignias del cargo don Crispín Ortega. Acto seguido hace uso de la palabra

“Tengo que hacer saber que los Comuneros de Castilla fueron los que empezaron a luchar contra el correctivo absolutista de Los Reyes, Y todos con vuestros votos derribasteis es a la monarquía. En este tránsito del gobierno, según Salmerón la República tenía que traerla Castilla. Y yo como primer alcalde republicano Y por encima de mis ideales digo que está primero la Justicia, pues soy alcalde del Pueblo Y los otros lo eran del rey.

¡Viva la República! ¡Viva Guadalajara!”

Los papeles del 23F que sentenciaban a muerte al alcalde Javier de Irizar, a varios diputados y otros políticos y sindicalistas guadalajareños.

Portada de la revista Actual de 1982 con la lista de personas que la ultraderecha iba a asesinar

FMGU 23/03/2021.- Cualquier persona mayor de 45 años recuerda lo que estaba haciendo exactamente aquella tarde aciaga de 1981. Era lunes, el calendario marcaba la fecha del 23 de febrero y en las Cortes Generales se celebraba la votación para investir presidente del Gobierno a Leopoldo Calvo-Sotelo. En esto, entró en el Parlamento el coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero y el resto de la historia, al menos una parte, por todos es sabida.

Sin embargo, entre todos los interrogantes que subyacen de aquella histórica jornada la que más nos interesa en este 40 aniversario es ¿qué habría pasado si aquel intento de golpe de Estado hubiera triunfado? Pues, por extraño que parezca, hubo gente que ya había pensado en ello. Y con muy mala intención, por cierto.

Jesús Salas Berbegal, hoy 23 de febrero de 2021, en su casa de Guadalajara. Foto: FMGU

El semanario Actual, ya desaparecido, comenzó a publicar en agosto de 1982 las listas de las más de 3.000 personas que iban a ser asesinadas al día siguiente del golpe en el caso de que este hubiera triunfado. Contaba la publicación que aquella larguísima retahíla de nombres había sido acordada en una reunión que tuvo lugar en Madrid el 22 de diciembre de 1980 entre los integrantes de las recién creadas ‘Milicias Populares Patrióticas’. Aquel grupúsculo había sido constituido por elementos violentos escindidos de formaciones de ultraderecha como ‘Frente de la Juventud’, ‘Fuerza Nueva’, ‘Fuerza Joven’, ‘Falange Primera Línea’ y ‘Juventudes Nacionales Revolucionarias’.

En Actual, incluso, se podía leer que el estadio Santiago Bernabéu sería escogido como lugar de ejecución masiva, a imagen y semejanza del horroroso centro de detención en que el general Augusto Pinochet convirtió el Estadio Nacional de Chile en Santiago. Leído 40 años después todo esto puede sonar a broma o a bravuconada, pero muchas personas recibieron la noticia de su inclusión en aquel tenebroso listín con terror y escalofríos.

La revista Actual publicó los nombres de gran parte de los 3.000 sentenciados por la ultraderecha española. No todos porque, según aseguraba la propia publicación, “sería necesario un número entero para publicar ambas listas”. Eso sí, el semanario hizo una salvedad con aquellos, digamos, personajes públicos, cuya vida, de prosperar el golpe, hubiera corrido verdadero peligro.

Antonio Rico Niño hoy 23 de febrero de 2021, en su casa de Azuqueca de Henares. Foto: FMGU

Escritores como Rafael Alberti, Miguel Delibes o Camilo José Cela; actores y actrices como Ana Belén, Marisol, Paco Rabal, Tony Leblanc o Concha Velasco; cantantes como Luis Eduardo Aute, Ramoncín o Miguel Ríos, periodistas como José Luis Balbín, Mercedes Milá o Forges, formaron parte de esas listas llenas de sangre en las que también hubo lugar para dos únicos políticos que no pertenecían a partidos izquierdas, Juan José Rosón y Adolfo Suárez, ambos considerados traidores por los más nostálgicos del franquismo.

Afortunadamente, sobre todo para los 3.000 señalados, todo aquello se convirtió solo en una pesadilla. Imposible de olvidar, pero pesadilla al fin y al cabo.

 

Emilia Cañadas, hoy 23 de febrero de 2021, en su casa de Cabanillas del Campo. Foto: FMGU

Los 17 guadalajareños en la lista de sangre del 23F y su militancia conocida en 1981 Entre ellos figura Emilia Cañadas, presidenta de honor del Foro por la Memoria de Guadalajara:

GUADALAJARA : Jesús Salas Berbegal (FDI), José Sandoval, Carlos de Luxán Meléndez (diputado del PSOE), Bartolomé González Lorente, Emilia Cañadas Dombriz (FDI), Antonio Rico Niño (CCOO, PCE), Alfredo (sic) Trillo Hernando (UGT y PSOE), Ángel García Méndez (PCE), Maria Eugenia Abad Vicente, Emilio Gamo Medina (PCE), Rafael Domínguez Única (FDI), Javier Irizar Ortega (alcalde PSOE), Manuel Guillén Guerrero, Pablo Llorente Pérez (PSOE), Pilar Magro, Rafael de Mora Granados (PSOE).

foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com
Fuente: Infobierzoy elaboración propia,

Gogora pone a disposición pública la base de datos de víctimas mortales de la Guerra Civil, un primer paso para el objetivo de las instituciones públicas vascas: el reconocimiento institucional de la verdad de la Memoria Histórica

EL pasado lunes fue presentado en la sede del Instituto Gogora, en Bilbao, la base de datos de víctimas mortales de la Guerra Civil en Euskadi, que está disponible para su consulta en la propia página web de Gogora.

Este trabajo es el resultado de un convenio realizado entre la Secretaría General para la Paz y para la Convivencia, el Instituto Gogora de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, la Cátedra Unesco de Derechos Humanos y Poderes Públicos de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y la Sociedad de Ciencias Aranzadi.

Esta base de datos se centra de forma exclusiva en el estudio de todas aquellas víctimas que fallecieron como consecuencia de la contienda bélica y la posterior represión franquista. Además, hay que remarcar que en este trabajo se recogen tanto a las personas, vascas o no, que perecieron en Euskadi durante el periodo aludido, como a aquellas con vecindad vasca que lo hicieron fuera de los tres territorios históricos de la Comunidad Autónoma del País Vasco.

La premisa fundamental de este trabajo era la de crear un censo lo más solvente y contrastado posible, para lo que era imprescindible consultar las principales fuentes archivísticas y bibliográficas donde aparecían inscritas y/o recogidas cada una de las víctimas mortales. El cruce de datos de todas estas acciones ha permitido tener un acercamiento bastante aproximado sobre el número de víctimas mortales acaecidas como consecuencia de la Guerra Civil, siendo siempre este resultado abierto a nuevas investigaciones y aportaciones o como consecuencia del acceso a los fondos aún sin consultar. Sin embargo, existen personas fallecidas cuya muerte no se registró en ninguna fuente archivística consultable. Por ello, este estudio debe servir para hacer un llamamiento a las familias de fallecidos y represaliados durante la Guerra Civil y el primer franquismo para que se acerquen al Instituto Gogora a dar su testimonio y ofrecer información sobre sus familiares. Es por ello que se ha incluido en el censo de víctimas a todas aquellas personas cuyos familiares atestiguan que fallecieron en la guerra, aunque no hubiera registro que así lo demostrara.

El resultado de estas acciones investigadoras se ha plasmado en una base de datos que ahora se abre a la ciudadanía y que contiene, hasta el momento, 20.970 registros, 977 de mujeres. Las víctimas mortales han sido clasificadas en dos apartados: víctimas mortales causadas por sublevados y víctimas mortales causadas por republicanos, cada uno de ellos subdividido en distintas categorías.

El primero de los apartados contiene siete categorías. La primera es Personas muertas en bombardeos de sublevados. Se trata, fundamentalmente, de fallecidos a causa de bombardeos de la aviación, de las fuerzas navales y de la artillería sobre la población civil no combatiente. La guerra aérea en Euskadi comenzó muy pronto, con el bombardeo de Otxandio el 22 de julio de 1936, que causó más de sesenta víctimas mortales. A partir de ahí las operaciones aéreas sublevadas fueron in crescendo, registrándose 695 operaciones de la aviación rebelde en la campaña de la primavera de 1937, según explica el profesor Xabier Irujo, cuando se produjeron los trágicos bombardeos de Durango y Gernika. Según se desprende de la investigación, se han podido registrar 1.361 víctimas mortales causadas por bombardeos. Es preciso subrayar que se trata de la nómina de personas registradas y no del número de personas muertas en estos bombardeos, que pudo ser más alto según estudios recientes.

La segunda categoría agrupa a aquellas Personas ejecutadas por consejo de guerra, bien en Euskadi, o aquellos vascos que fueron juzgados o ejecutados en otras provincias. La gradual sustitución de la represión extrajudicial por una represión legal se produjo, entre otras razones, por el fracaso parcial de la sublevación militar, la estabilización de los frentes de guerra, la llegada del invierno y el deseo de justificar el golpe y legitimar el nuevo orden militar ante la opinión pública internacional. Así, desde comienzos de 1937 se empezó a canalizar la represión a gran escala a través de los procesos sumarísimos de urgencia. Se han encontrado en el curso de la investigación a 991 ejecutados con sentencia judicial, más de la mitad de ellos registrados en el territorio histórico de Bizkaia, donde la represión legal franquista se empleó más a fondo.

Personas ejecutadas extrajudicialmente por los sublevados contiene 1.155 registros. La represión franquista de tipo extrajudicial, no reglada, se produjo, sobre todo, en los primeros meses tras la sublevación rebelde de julio de 1936. No fue hasta comienzos de 1937 cuando se empezaron a conformar los tribunales militares y a producirse los procesos sumarísimos, engrasándose la maquinaria represiva legal franquista, por lo que las ejecuciones extrajudiciales fueron muy numerosas en los territorios donde había triunfado el golpe de Estado o en los que cayeron en manos franquistas en los meses siguientes. Por tanto, este tipo de represión se produjo principalmente en los territorios de Gipuzkoa y Araba en los primeros meses de la contienda, hasta que se pusieron en marcha los consejos de guerra.

Personas muertas en cautividad es la siguiente categoría, que agrupa a todas aquellas personas que fallecieron en una situación de privación de libertad, bien fuera en la cárcel, campos de concentración o batallones de trabajadores. El hacinamiento, los malos tratos, las malas condiciones higiénicas, la débil atención sanitaria o la deficiente alimentación, entre otras causas, provocaron la propagación de enfermedades entre los reclusos y reclusas, lo que derivó en miles de fallecidos. Este estudio revela 2.238 personas que fallecieron en los centros de detención de Euskadi, o vascos y vascas que perecieron en centros de otras partes del Estado. Al margen de esta categoría hemos agrupado a los 89 vascos y dos vascas que fallecieron en campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Los Combatientes del ejército vasco se agrupan en otra categoría, donde se han localizado 7.204 gudaris y milicianos, fallecidos tanto durante el periodo de la Guerra Civil en Euskadi, vascos o foráneos, como combatientes vascos fallecidos fuera de los tres territorios históricos. En este sentido, hay que reconocer a quienes dieron su vida en el campo de batalla por defender el gobierno legítimo en el curso de un conflicto armado que por su resultado les convirtió a ellos en traidores, en una especie de mundo al revés. Sus figuras deben ser recuperadas y su inclusión en la memoria democrática del presente es un deber inexcusable de los poderes públicos.

Por último, bajo el epígrafe de Otros casos se encuentran 243 civiles fallecidos por causas accidentales derivadas de la guerra, como muertes a causa de balas perdidas o a causa de la explosión de artefactos explosivos.

El segundo de los apartados, Víctimas mortales causadas por republicanos, agrupa, a su vez, a cuatro categorías. La primera es Personas muertas en bombardeos republicanos, en la que se han podido identificar a 75 víctimas mortales producto de bombardeos tanto de aviación como de artillería republicana. Los episodios más conocidos de este tipo de bombardeos se produjeron en Vitoria-Gasteiz, con el bombardeo del cuartel de artillería en septiembre de 1936, y Bermeo, con el bombardeo de artillería republicana sobre el Manicomio de Santa Eufemia.

Las dos siguientes categorías engloban a las Personas ejecutadas por republicanos. La primera recoge a los 19 individuos ejecutados con sentencia del Tribunal Popular de Euzkadi. Fue este un tribunal, se instituyeron otros nueve por la España republicana, creado para ocuparse de las causas de rebelión y sedición. Mientras, en la segunda se agrupan los 971 casos de ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo por republicanos, siendo los casos más conocidos de este tipo de violencia los episodios de los asaltos a las cárceles de Donostia y Bilbao.

En la última categoría de este apartado se encuentran los Sublevados muertos en combate. Son 5.922 personas que se agrupan entre fallecidos en el frente vasco, vascos que fallecieron en otros frentes de la Guerra Civil y soldados de otros frentes que fueron trasladados a los hospitales de alguno de los tres territorios históricos. En esta misma categoría se ha constatado abundantes casos en los que los fallecidos vascos en los frentes de Aragón, Catalunya o Valencia en 1938 y 1939 habían combatido previamente en el campo republicano y fueron obligados a reengancharse en el ejército franquista.

Al margen de estas categorías, se incluyen en la base de datos a 700 personas cuyos casos tienen soporte documental, pero sin la suficiente información como para clasificarlos en alguna de las categorías propuestas.

En definitiva, se trata de una investigación viva, cuyos resultados se tienen que calificar siempre de provisionales y abiertos a nuevas incorporaciones y modificaciones, pero que, sin embargo, supone un primer paso necesario para cumplir un objetivo prioritario de las instituciones públicas vascas en materia de memoria histórica: contribuir a culminar el proceso de reconocimiento institucional de la verdad de la Memoria Histórica.

  • 1 El Constitucional niega la necesidad de amparo a Gerardo Iglesias tras haber visto que su querella contra un policía de la Brigada Político Social, no era ni siquiera admitida a trámite en la jurisdicción normal. Los argumentos son esclarecedores de la situación real
  • 2 El policía de la BPS, Pascual Honrado, fue uno de los responsables de la represión en Asturias contra la resistencia antifranquista. Aplicó los métodos usuales de la BPS, tortura y violencia. Iglesias y dos compañeros le pusieron querella por torturas y por Lesa Humanidad.
  • 3 Iglesias explicó: “España necesita “verdad, justicia y reparación de lo que significó la dictadura franquista”, y que “no se trata tanto de juzgar y condenar a personas concretas” sino de “construir un relato sobre qué fue aquello” a partir de un juicio”.
  • 4 Pues bien: Gerardo Iglesias y todos nosotros acabamos de recibir del Constitucional un buen ejemplo de lo que fue “aquello” y lo que es “esto”. El Constitucional se lo dice claro y repite y explica los argumentos del Tribunal
  • 5 Primero: Lo de Lesa Humanidad no se aplica a nada anterior a 2003, cuando España se vio obligada a firmar el acuerdo internacional sobre ese tema e incluirlo en el Código Penal. No procede acudir a esa figura. Antes de 2003 no reconocía esa tipificación,.
  • 6 Segundo: Si las “torturas” denunciadas fueran tomadas como delito común y no como Lesa Humanidad, los hechos de hace más de 50 años. A los veinte años quedaron prescritos. Es decir, por aquí tampoco.
  • 7 Tercero: Y aunque no hubieran prescrito, cualquier delito realizado por un funcionario público de este tipo quedaba sujeto a la Ley de Amnistía de 1977. Y añade un servidor: Votada y Defendida por el partido de Gerardo Iglesias.
  • 8 En resumen, nada de nada. Gerardo Iglesias anuncia que seguirá denunciando en instancias internacionales. Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el Comité contra la Tortura o el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
  • 9 Se hace preciso reflexionar sobre todo esto. En primer lugar está suficientemente acreditado que el policía Pascual Honrado fue miembro de la Brigada Político Social. La pregunta inmediata es ¿Porqué no ha sido denunciado como tal miembro de ese cuerpo represivo?
  • 10 Son dos temas: Uno – Existencia de la BPS y pertenencia a ese cuerpo represivo de la dictadura. Dos – Emplear la tortura en su labor represiva. Ambas van unidas dada la naturaleza del régimen y de ese Cuerpo.
  • 11 Iglesias no le denunció como miembro identificado de una organización policial criminal al servicio de una dictadura (como la Gestapo o las SS-SD). Hubiera sido inútil. HABER SIDO MIEMBRO DE LA BRIGADA POLITICO SOCIAL NO ES DELITO.
  • 12 La Brigada Político Social fue un cuerpo policial LEGAL de un Estado reconocido por el actual régimen español como su antecesor en derecho. Cualquier exceso de sus funcionarios está prescrito o amnistiado. INCLUSO IGLESIAS está el mismo amnistiado
  • 13. Conocer aquello que dice Iglesias. y la Verdad Justicia y Reparación, significa legalmente en España, tener que asumir que la BPS, el franquismo y sus métodos son LEGALES, no son considerados delito. Y que Iglesias fue detenido como criminal y que esa consideración sigue.
  • 14. El policía Pascual Honrado es considerado servidor público con su honor protegido por la Ley, su jubilación y sus medallas. Iglesias es sin embargo, un criminal amnistiado en 1977. Esa es la realidad legal en España. La ley de Memoria del PSOE y Unidos Podemos no lo cambiará

[Sociología Crítica. Puede parecer increíble, pero la derecha española que se considera heredera de los franquistas de una forma u otra, los que a día de hoy siguen despreciando a la República Española y se ponen enfermos de rabia cuando se habla de la necesidad de preservar la memoria histórica antifascista, esa derecha se siente fascinada por el Israel actual, las excelentes relaciones de Israel con el Partido Popular, con el expresidente Aznar y con buena parte de las clases dirigentes españolas constituyen un fenómeno a estudiar; Israel se lleva estupendamente con los que defienden el papel de la División Azul que combatió con uniforme de la Verhrmatch en el Frente Ruso cuyo papel y dignidad recientemente ha defendido el gobierno de Mariano Rajoy. Y lo que resulta más curioso todavía, en Israel cuando en muchas ocasiones se hacen cursos de sensibilización antinazi se olvida el franquismo o se le niega su faceta fascista. Quizá sea preciso volver a leer este clarificador artículo de José María Marquez]

recortefalangista

La frase no es mía, desde luego. Hay que educar al pueblo que lo ha envenenado la repugnante raza judía con sus riquezas. El que así se expresaba en una de sus charlas por la radio era el ex general Queipo de Llano. Normal, dirán ustedes, después de las bestialidades que llegó a pronunciar este individuo. Eso ocurría en 1936. Pues bien, cuando pasaron unos años, este hermano honorario de la Macarena, y otros sujetos como él, cambió por completo su lenguaje y dejó de meterse con los judíos. Desde mediados de 1944 todo empezó a cambiar y se sustituyeron los adjetivos que se utilizaban para referirse a ellos. Y no era complicado conocer el por qué de ese radical cambio de actitud: los aliados habían entrado en Roma y habían desembarcado en Normandía, los alemanes estaban recibiendo su propia medicina en el frente del este y todos, menos algunos fanáticos, sabían ya que la guerra estaba perdida para Hitler y sus aliados. Entre estos estaba la dictadura de Franco y, lógicamente, fueron muchos los que se vieron con la soga al cuello si las cosas cambiaban en España.

Pero antes de que esto ocurriera, hubo barra libre para el insulto, la difamación, la burla y la persecución de los judíos sin cortapisas de ninguna clase. Y eso que en este país, como decía el ministro fascista (¡de Justicia!), Eduardo Aunós, los Reyes Católicos ahorraron tener que tomar medidas contra los judíos gracias a su expulsión. Pero, ojo, decía este iluminado: nos hallamos lejos de poder decir que en España no existan infiltraciones semitas en el sentido de influencia moral, porque hasta la decadencia española se explica en parte por la supervivencia más o menos larvada de estigmas hebreos. Hasta la crítica a la labor de la dictadura y la desconfianza hacia los que gobernaban la entendía este hombre como otros tantos vicios de origen semita que es preciso raer sin contemplaciones ni debilidades.

Y, como Aunós, fueron muchos los que se montaron en el carro de la difamación a los judíos y que alentaron abiertamente su persecución. Y así ocurrió desde los primeros días del golpe militar. En Melilla, por ejemplo, faltó tiempo para que en un conocido café del centro de la ciudad los veladores tuvieran encima un cartelito que decía: “Prohibido sentarse a judíos y alimañas de otras especies”.

El ABC de Sevilla, ese diario que algunos llaman “conservador”, pero que en el verano de 1936 era fascismo puro, ya el 24 de julio hizo su proclama para el día de Santiago llamando abiertamente a la muerte de los judíos para: salvar a la Patria de que caiga en las garras de la anti-España, constituida por la banca judía […] luchemos para formar un solo frente nacional contra los judíos y las logias de masones. […] Muera la canalla judía internacional, que sólo desea la ruina de nuestra querida España para apoderarse de sus riquezas. […] Muera esa Prensa miserable de la izquierda, que protegida con dinero de los judíos durante muchos años ha venido sembrando odios profundos.

El llamado “almirante” Francisco Bastarreche (que no lo era, pues había sido expulsado de la Armada el 26 de julio de 1936 por el Gobierno de la República), decía: En el ocaso de la guerra y luego en la posguerra hay que multiplicar este celo patriótico y esta obediencia ciega a Franco, haciendo de cada ciudadano un policía para que nunca haya más judíos ni rojos emboscados, sino simplemente españoles de corazón. Esto lo manifestaba uno de esos golpistas que tanto se esforzó para ganar, como cuando bombardeó desde el crucero “Canarias” a los malagueños que huían por la carretera a Motril.

Por cierto, todavía tiene varias calles y plazas con su nombre. Y es que entonces todo valía. Sería después cuando hubo que hablar de “los judíos que salvó Franco” y olvidar, olvidar a toda prisa las burradas que se dijeron, como cuando su propio jefe de Prensa y Propaganda, Juan Pujol Martínez, escribía:

¿Contra quién estamos luchando los españoles? No es sólo contra nuestros compatriotas marxistas, ni contra la hez de las grandes ciudades europeas, fauna de puertos y arrabales fabriles, piojería de los slums y de los barrios malditos, ni contra la vasta y triste Rusia. O, mejor dicho, no es contra todo eso solamente. Empujando a esas hordas, alentándolas, dirigiéndolas, está el Comité Secreto Israelita que gobierna al pueblo judío distribuido por el mundo, obstinado ahora más que nunca en dominarlo. En realidad, España está guerreando contra la Judería universal, que ya es dueña de Rusia y que ahora pretendía apoderarse de nuestro país.

Esta boquita cobraba todo su esplendor cuando se refería a nombres propios. Juzguen ustedes:

Por casualidad, también es un judío español –Fernando Ríos, y no de los Ríos, como el muy farsante suele firmar- el que trata de la colaboración en el aprovisionamiento de los rojos por parte del Gobierno de Francia, con otro pedazo de judío, León Blum, según se ha probado documentalmente. Rossemberg, el jorobado siniestro que es ahora el verdadero dictador de España. Judía y bien empedernida y hedionda esa alimaña de Margarita Nelken, venida aquí de un gheto alemán, con el padre buhonero. Judío es Companys, descendiente de judíos conversos, y no hay más que verle la jeta para comprenderlo, sin necesidad de más exploraciones en su árbol genealógico. Judío es Indalecio Prieto, bien que lo ignore…

Y esta bilis la echaba fuera una persona que murió amortajada con el hábito franciscano. No sé si entonces se conocía la regla franciscana que dice:

Aconsejo, amonesto y exhorto en el Señor Jesucristo a mis hermanos que, cuando van por el mundo, no litiguen ni contiendan de palabra ni juzguen a otros; sino sean apacibles, pacíficos y mesurados, mansos y humildes, hablando a todos decorosamente, como conviene.

Eran los buenos tiempos, cuando el escritor Cristóbal de Castro se burlaba de los judíos apiñados en Lisboa para huir de Europa, cuando Felipe Cortines Murube llamaba a Ángel Pestaña esbirro de Judá, cuando Eugenio Montes añoraba su querida Praga libre de la roña judía, cuando el escritor Luis Araújo daba las gracias a Franco por haber salvado la civilización cristiana de la barbarie comunista: judía y asiática, es decir, la más espantosa de todas las barbaries, cuando José Antonio Jiménez Arnau veía en cada ciudad alemana una Jerusalén que chupaba su sangre o el periodista César González Ruano (del que la Fundación MAPFRE mantiene un prestigioso premio con su nombre) aplaudía de forma entusiasta las medidas de Mussolini expulsando a los judíos de la enseñanza, porque para él no eran sino los envenenadores de la juventud. ¡Qué gran periodista González Ruano!, y qué gran fascista.

Cuando las bandas armadas de Franco ocuparon Barcelona, el escritor y periodista Enrique de Angulo hizo todo lo que pudo para alentar la persecución de los judíos de la ciudad. Decía este moderno inquisidor:

La colonia israelita de Barcelona tenía, además, constituido su tribunal rabínico. Sin perjuicio, claro es, de someter al resto de los ciudadanos no judíos al suplicio alucinante de las checas y de los tribunales populares.

Porque es lo cierto que la dominación sefardita tiranizaba toda la ciudad y su influencia y el maleficio de su maldad se extendían por todas partes. Judíos fueron los que idearon y realizaron los tormentos del S.I.M. rojo; que han batido el record mundial de refinamiento de la crueldad.

Decía el “conservador” ABC: En Viena han sido expulsados de la abogacía setecientos veinte abogados judíos. La medida se halla inspirada en un legítimo derecho de defensa. El virus israelita arteramente diluido en el comunismo, en el marxismo y en la masonería, es el que ha contagiado a las sociedades modernas, infestando a las llamadas democracias […] El camino a seguir, se halla claramente marcado.

Cuando el Gobierno de la República se marchó hacia Valencia, decía el escritor López Prudencio: en este peregrinaje hacia Levante, que deben presentir primera etapa de su éxodo al lejano Oriente, donde desaparecieron ya los helenos y los apóstoles cuyo arte, cuya filosofía y cuya fe, integraron la civilización cristiana y donde ahora viven los cosacos bárbaros y los judíos protervos que colaboran en el siniestro intento de aniquilar esa civilización. También este hombre tiene calle puesta en Badajoz, como Dios manda, y hasta premio de comunicación con su nombre, que lo paga la Diputación.

¡Que viva España cada vez más grande! ¡Viva Franco, que al frente de nuestras tropas acabará con la esclavitud ruso-judía! gritaba Millán Astray en Salamanca, de la misma forma que Alfredo Kindelán, otro jefe de la militarada, decía en el homenaje a la nazi Legión Cóndor y la fascista Ala Littoria: luchamos contra el comunismo, la masonería internacional y los judíos, y les vencimos con la ayuda del Altísimo y de la Virgen María.

Tus adornos y tus arreos no pueden ser las modas inmundas de la Francia judía y traidora, sino el recato y el pudor de la moral cristiana… Así rezaba el manifiesto a la mujer de la Unión Diocesana de Mujeres Católicas.

Los diabéticos de Córdoba se debían a la huella que dejó la población judía antes de la expulsión, y el hambre de la posguerra, por si no lo sabían ustedes, lo produjo la lucha de tres años contra el contubernio judaicomasónico internacional.

Se podría llenar este artículo de perlas y citas textuales de muchos escritores, periodistas, militares, poetas y “prohombres” desahogando su racismo. ¿No se habían enterado ustedes que eso del antijudaísmo del franquismo era propaganda marxista, como algunos dicen todavía? Nada como aquellos tiempos.

Ahora el Gobierno va a incluir en el currículo escolar el estudio del Holocausto judío, lo que no está nada mal. Pero, la pregunta es obligada, ¿resultará que los animales eran solamente los nazis? Estudiar el Holocausto sin estudiar el fascismo no serviría de nada, obviamente, de la misma forma que estudiar el fascismo en nuestro país sin conocer el franquismo sería una estafa al conocimiento.

¡Viva el olvido!

“La repugnante raza judía” fue publicado por el historiador José María García Márquez en el periódico Luz de Levante.