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“Parte del objetivo de la Transición fue que no se transformara el orden que levantó el genocidio franquista”
Daniel Feierstein es uno de los mayores expertos en el estudio y análisis de las prácticas genocidas que asolaron al mundo en el siglo XX.

153956-st-galerieDaniel Feierstein es sociólogo y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires. Se desempeña como profesor titular de la cátedra Análisis de las Prácticas Sociales Genocidas en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y como director del Centro de Estudios sobre Genocidio y de la Maestría en Diversidad Cultural, ambos en la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Es experto independiente por las Naciones Unidas para la elaboración de las Bases de un Plan Nacional de Derechos Humanos argentino.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

Diario PÚBLICO. ALEJANDRO TORRÚS. MADRID.- Describir la trayectoria profesional de Daniel Feierstein (Buenos Aires, Argentina, 1967) ocuparía más líneas que paciencia tiene el lector para leer cargos, títulos y publicaciones varias. Una manera breve de resumir la importancia del personaje pasa por señalar que Feierstein es uno de los mayores expertos en el estudio y explicación de las prácticas genocidas que asolaron al mundo durante el siglo XX.

Recibe a Público antes de participar en una mesa redonda en la librería Traficantes de Sueños de Madrid sobre los crímenes de la dictadura franquista. Antes de llegar a la capital de España ha ofrecido conferencias en Londres, Atenas y Barcelona, entre otros lugares. La conversación con Fierstein, no obstante, corre el riesgo de derivar en complejos conceptos y referencias a tratados internacionales y/o convenciones de las Naciones Unidas. Es un riesgo.

El objetivo de la entrevista, sin embargo, pasa por aclarar conceptos básicos y fundamentales para conocer más y mejor la historia reciente de España. ¿Qué es un genocidio? ¿Cometió el franquismo un genocidio en España? ¿Repercute en la actualidad española aquel genocidio?

¿Cometió el franquismo un genocidio en España?
Sin duda. En los dos sentidos: en el sociológico y en el jurídico. En el sociológico, el eje del genocidio es la destrucción de la identidad de un pueblo y creo que está muy claro que en el caso español se buscó destruir la identidad del pueblo español. Y en el sentido jurídico del término también se puede decir que existió un genocidio porque la Convención sobre Genocidio de la ONU incluye la intención de la destrucción parcial de un grupo nacional. Y aún cuando no deja claro si el grupo nacional puede ser el mismo entre los perpetradores y las víctimas, y está abierto a interpretación, creo que en el caso español es absolutamente interpretable que el objetivo del franquismo fue destruir parcialmente el grupo nacional español. Querían transformar España a través del terror.

La Convención sobre el genocidio señala que se trata de la destrucción total o parcial de un “grupo nacional, étnico, racial o religioso”. Hay quien interpreta que en España no hubo genocidio porque se trata de una lucha fratricida entre miembros de un mismo grupo nacional.
Exacto. Esa es la discusión. Pero la idea de que hay dos grupos es la idea del genocida. Todos los genocidios siempre se implementaron para transformar al propio grupo. El nazismo pretendió transformar Alemania y después transformar a Europa. Y convencer a la población de que había determinados grupos que no formaban parte del grupo nacional. Y esto fue lo que sucedió en España. Los genocidas planteaban que los rojos no formaban parte del grupo y por eso tenían que ser expulsados, erradicados. Todos los genocidios son intentos de transformar al propio grupo.

El Gobierno español y la Justicia han dicho que en España no hubo genocidio. Y ante esta posición parece que estamos ante el eterno debate de dos posturas enfrentadas y sin una verdad. ¿Cómo explicar que sí hubo un genocidio?
El Gobierno español impide la discusión. Para decir que sí o que no hubo un genocidio hay que abrir las causas y un Tribunal tiene que analizar las evidencias, escuchar a los testigos, que pueda tomar pruebas históricas del caso y luego, analizando la Convención sobre Genocidio, dirimir si lo hubo o si no lo hubo. Cuando alguien impide la discusión no está diciendo que no hubo genocidio sino que lo que está diciendo es que no se puede discutir el asunto.

¿El genocidio es sólo el asesinato de miles de personas?

“Los genocidas planteaban que los rojos no formaban parte del grupo y, por eso tenían que ser expulsados, erradicados”

El genocidio es principalmente la matanza de miembros del grupo pero tiene cinco acciones: la matanza; el sometimiento del grupo a condiciones que provoquen su destrucción; las lesiones al grupo tanto físicas como psíquicas; impedir los nacimientos dentro del grupo; y transferir los hijos del grupo que sufre la represión al otro grupo que la aplica. En España se han dado las cinco acciones. Hay genocidios, condenados, que sólo han implementado dos o tres de estas acciones. España implementó los cinco ejes de la Convención de la ONU. Por eso, la decisión de la Audiencia Nacional contraviene toda la normativa internacional. Habría que revisarla y ponerlo a discusión con juristas internacionales.

Un argumento habitual es que la izquierda también cometió asesinatos y que, por tanto, también habría cometido un genocidio.

La gran diferencia es el control del monopolio de la violencia. Esto es: quién tiene la capacidad de llevar a cabo determinadas acciones organizadas sistemáticamente. En estos casos, hay dos cuestiones a analizar. La primera es si había un aparato de poder con la capacidad de monopolio de la violencia para implementar esas acciones genocidas. En segundo término, tener en cuenta el riesgo que implica equiparar las acciones de quienes llevan a cabo un plan sistemático de destrucción de quienes resisten ese plan sistemático de destrucción. Esta equivalencia es muy dañina para la sociedad porque pone en un plano de igualdad lo que de ninguna manera puede ser igual.

En España lo que había era un gobierno democrático elegido por la población con su determinado porcentaje de votos y una oposición, que disentía de este Gobierno y apostaba por otra opción política con un determinado porcentaje de voto. En esta situación, hubo un golpe de Estado militar que a través de la violencia y el terror intenta destruir esa experiencia política. Estas dos situaciones no son equivalentes. Lo que no quiere decir que no tenga que ser revisado políticamente, moralmente, las acciones de la República española o de determinados grupos de izquierdas que defendían a la República. Creo que sí merece ser revisado, pero que la Justicia no es el lugar, pero sí un debate político que puede ser enriquecedor.

¿Se puede afirmar, sin ninguna duda, de que las élites militares y políticas que prepararon el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 tenían un “plan sistemático de destrucción” del adversario?
Sin duda. Está muy claro. Es un trabajo de la Justicia el comenzar a revisar documentos militares del franquismo y comenzar a abrirlos a la discusión para ver el papel que tuvo el terror en esta transformación social que acometieron.

Dice que el objetivo de un genocidio es eliminar la identidad de un pueblo e imponerle la identidad de las élites. ¿España sufre aún los efectos de ese genocidio de hace 80 años y de la imposición de la identidad de la élite al pueblo?
España es uno de los casos paradigmático donde se siente el efecto en la actualidad. Todo genocidio tiene sus niveles de efectividad y de logros, pero me parece que el caso español destaca por la imposibilidad de abrir la discusión. España y Turquía son los dos casos donde fue más difícil abrir una discusión colectiva. No sólo jurídica. Sino incluso una discusión social y política sobre lo que ocurrió. Esto tiene que ver con varios efectos: lo extensa de la dictadura franquista, que atravesó a varias generaciones. El otro elemento que no se tomó en cuenta suficientemente es la importancia de la apropiación sistemática de menores que se calcula en no menos de 30.000 casos. Es inconcebible. En Argentina hubo alrededor de 500 y se considera una barbaridad. Esto es importante porque atraviesa con el terror a toda la segunda generación. De tener siempre la duda con el origen. Es un elemento fundamental para entender el silencio de la Transición. La mayoría de los casos históricos logran determinados efectos pero cuando termina el régimen que lo implementó comienzan a abrirse discusiones a veces con la posibilidad de plantear acciones jurídicas.

“España tiene una gran oportunidad ante sí para poner en cuestión todo ese proceso de la Transición”

En España hasta los 90 no se abrieron con cierta fuerza los debates sobre el pasado. Tenemos 20 años de Transición con una especie de pacto de silencio particularmente emblemático. Es algo para revisar en el presente y plantearse cuáles fueron los elementos del caso español que generaron tanto nivel de silencio y aún hoy tanta insistencia en que no hay que mirar para atrás, en que la Transición debe ser rescatada, que fue el modo de pacificar el país… Estas peticiones consisten en asumir los objetivos de los genocidas muchos años después y dentro de un un régimen muy distinto de lo que fue el régimen genocida.

¿Una de las consecuencias es que esas mismas élites pueden seguir en una situación de poder privilegiada que se ganó con las armas durante la Guerra Civil?
Sí. Pero el poder no es sólo seguir gobernando. Se trata de que la transformación de la sociedad no se toca. En ningún nivel. En general, podríamos decir que ha sido difícil tocar las transformaciones de la sociedad después de un proceso genocida. Parte del objetivo de la Transición fue que no fuera transformado el orden económico, que no fuera transformada la Justicia, el orden político… que los cimientos que levantó el genocidio a través del terror no se puedan discutir. Y eso está en la base de la idea de la reconciliación. Siempre plantean la reconciliación en los términos del genocida, que no se pueda tocar o cuestionar nada de lo que el genocidio construyó. Este es el desafío fundamental para la sociedad española: el revisar toda la estructura concebida por las autoridades genocidas.

Un ejemplo: cuando finaliza la dictadura de Argentina los organismos de derechos humanos señalaron que había que dar de baja a todos los jueces, a todos los funcionarios que habían trabajado en relaciones exteriores avalando al gobierno militar. A toda la estructura del Estado que habían participado en el genocidio. Esto implicaba poner en cuestión el aparato y el presidente, que era Alfonsín, dijo que no había suficientes jueces para nombrar si había que sustituir a los jueces que habían colaborado. La respuesta de los organismos de derechos humanos fue muy sólida. Les dijo que cualquier estudiante, cualquier abogado joven sería infinitamente mejor que un juez que había desarrollado su acción durante un genocidio. Este es el gran desafío para cualquier sociedad tras un proceso genocida.

Ahora se habla mucho de cambio político, ¿es necesario revisar nuestro pasado para poder cambiar España?
España tiene una gran oportunidad ante sí para poner en cuestión todo ese proceso de Transición. La pregunta es si esa oportunidad va a ser aprovechada o no. Si este nuevo proceso lo que va a hacer es simplemente cambiar algunos discursos y sostener esa estructura de impunidad y esa estructura política construida por el terror o si se va a animar a abrir la discusión y a ponerlo en cuestión. Ese es el gran desafío de España en el presente. Puede ser una oportunidad. La estructura política española ha comenzado a estar en jaque y la pregunta es si habrá fuerza política para ponerla realmente en cuestión. Ese es el desafío del presente.

“Apelan a ese terror. La pregunta es si ese terror seguirá siendo efectivo o no cuarenta años después del fin del régimen de terror”

Desde el Partido Popular están lanzando el mensaje de que cuidado que vienen los rojos, los comunistas, los radicales, en definitiva. ¿Esto tiene que ver con aquel genocidio fundacional del que habla?
Claro. Es apelar a ese terror. La pregunta es si ese terror seguirá siendo efectivo o no cuarenta años después del fin del régimen de terror. Hay dos generaciones, como mínimo, actuando más. Este es el gran desafío. Apelan al terror de hace 80 años, pero, ¿será efectivo aún? La trampa sería si esos sectores políticos que reciben los ataques quisieran desprenderse de esa actuación y tratar de pactar con los autores ideológicos de ese proceso genocida para demostrar que no son disruptivos y que no van a llevar a cabo ninguna transformación ni a poner en cuestión el orden político de la Transición.

En España, para las víctimas de la dictadura y las asociaciones memorialistas, Argentina es una referencia. No sólo porque ha abierto la única causa judicial que investiga a la dictadura de Franco sino porque están revisando y juzgando su propio pasado. ¿Qué está pasando ahora con este proceso con el Gobierno de Macri?
El Gobierno de Macri es un retroceso en Argentina e implica un intento de destruir algunas conquistas de la última década. No obstante, en este campo precisamente, las conquistas no han sido realizadas por un gobierno y sí por una lucha social. Por tanto, les resulta más difícil revertirlo. Ha habido un desmantelamiento de algunas áreas específicas o el intento de reponer a algunos represores en puestos públicos, pero no ha sido Macri el único. El jefe del Ejército del gobierno anterior tenía vínculos con el régimen genocida también. Me resulta llamativo, en el buen sentido, pese al retroceso que implica el gobierno de Macri, que no se ha puesto en cuestión el proceso de juzgamiento porque tiene un nivel de apoyo popular que implicaría un desgaste importante.

“El Gobierno de Macri es un retroceso en Argentina e implica un intento de destruir algunas conquistas de la última década”

¿Macri tiene vínculos con la élite golpista?
Macri tiene relaciones con sectores vinculados, más que con los golpistas, con los sectores económicos que estuvieron detrás del proceso genocida sosteniéndolo, participando en algunos casos directamente y beneficiándose de ese proceso. No sólo tiene vínculos sino que él mismo es el hijo de un empresario que se hace millonario en los negocios estatales con la dictadura militar.

A largo plazo, ¿está planteando el macrismo una batalla por la memoria?
Sí. Justo. Y es una estrategia más inteligente. En lugar de avalar la impunidad y asumir la defensa directo de los represores, lo cual implicaría un costo político altísimo, lo que está haciendo es retrotraer la discusión a comienzos de los años 80 e intentar reinstalar la teoría de los dos demonios.

Es lo mismo que sucede en España: plantean que la memoria debe ser completa y que es cierto que hubo hechos muy graves de los represores pero que también habría que revisar los hechos cometidos por los grupos de izquierdas. La política del macrismo tiende a eso. A la igualación de las víctimas y los victimarios. Esto es algo que tiene mucha fuerza en España y que era absolutamente marginal en Argentina y que ahora comienza a cobrar fuerza gracias al apoyo gubernamental.

Entiendo que es una estrategia que busca captar a los más jóvenes. A los que no vivieron la dictadura.
Absolutamente. Lo que buscan es esta igualación con mucho trabajo ‘periodístico’, sin sustento histórico, que busca distorsionar la historia con esta igualación. Esto ha sido bastante fuerte durante los últimos tres o cuatro años en Argentina. Es decir, antes del triunfo del Gobierno de Macri. Hay una verdadera campaña de bombardeo a la población con el intento de equiparar.

El PP de Toledo blanquea a Franco en Guadamur usando a los nazis

[FMCLM – Foro por la Memoria de Castilla La Mancha: Comunicado de prensa 16 de mayo de 2016]

13226969_1108918729128503_9099830531366202887_nEl cierre de las Jornadas Visigodas de Guadamur ha permitido asistir a un nuevo episodio del blanqueo de la imagen de Franco y la frivolización de la conexión nazi con la dictadura franquista. El espectaculo de luz y sonido «Lux Gothorum», dedicado a la historia del legado godo y de los tesoros arqueólogicos encontrados en Guadamur, fue proyectado sobre los muros del castillo medieval envolviendo en música épica los rostros de Franco, Hitler, Petain y Himmler.

El texto de la presentación hacía referencia a la entrevista de Hendaya en la que Franco lograba, «con gran pericia su neutralidad en la segunda guerra mundial», y además el retorno del tesoro de Guarrazar, compuesto por coronas y ricos ajuares de tumbas góticas encontradas en esta localidad toledana. El ayuntamiento de Guadamur ha hecho público un comunicado expresando que si bien pudiera no ser conveniente hacer aparecer las imagenes de los lideres nazis, no se afirma nada que sea incorrecto y se piden disculpas.

La alcaldesa Sagrario Gutierrez ha añadido que ella «no reniega de ningún periodo histórico» y que «no habría habido protestas si Santiago Carrillo hubiera participado en las negociaciones». Las imagenes de gran tamaño del lider de las SS, Heinrich Himmler causaron estupor y sorpresa en una parte del público, pero los gritos de bravo y vivas que acompañaron el final del acto acallaron toda protesta.

La respuesta del PP de Guadamur ha sido sacar pecho ante las críticas e insistir en el papel de Franco como alguien que nos salva de la guerra y un recuperador del patrimonio histórico. La presencia nazi sería ocasional o inadecuada, pero no objeto de homenaje según el PP.

Ante estos hechos el Foro por la Memoria de Castilla La Mancha expresa públicamente lo siguiente:

1º Las Jornadas históricas sobre nuestro pasado visigodo han sido utilizadas para blanquear la imagen de Franco afirmando incorrectamente que nos libró de la guerra mundial. Olvida la sra. alcaldesa que las tropas del III Reich combatieron en suelo toledano, que unidades de la Luftwaffe tuvieron base en Escalona, Torrijos, entre otros lugares y que unidades blindadas del Heer bajo mando franquista ayudaron a la ocupación de la provincia.

2º Las Jornadas Históricas no han tenido tiempo en explicar en doce años que sí existió efectivamente una conexión nazi falangista construida sobre aspectos mitificados y pseudocientíficos de nuestro pasado visigodo.

3º En su visita a Toledo en 1940, Heinrich Himmler fue acompañado por el arqueólogo falangista Julio Martínez Santaolaya, formado en Alemania y bilingüe, miembro de la sociedad SS-Ahnenerbe (Herencia Ancestral) fundada por el propio Himmler. El objetivo de esta sociedad era la búsqueda del supuesto pasado ario difundido por toda Europa. Santaolaya era un firme defensor de la teoría de la difusion aria y de la herencia goda como elemento identificador de los «verdaderos españoles».
Tras la visita al Alcazar de Toledo, Himmler tenía previsto visitar la necrópolis visigoda de Castiltierra en Segovia, donde existió un importante asentamiento visigodo. Todas estas visitas formaban parte de un delirio nazi falangista que manipulaba la historia y pretendía justificar su visión racial de dominacion y genocidio de la que fue cómplice el régimen franquista. Cualquier acercamiento histórico al pasado visigodo que no duda en poner imágenes de Franco y de lideres nazis no debe ocultar esta realidad.

4º El ayuntamiento de Guadamur oculta en su Jornadas las conexiones historicas del régimen franquista con los nazis y no ha dudado en usar la devolución del tesoro de Guarrazar para lavarle la cara al régimen.

5º No es la primera vez que se han producido incidentes con la conexión nazi franquista en Castilla La Mancha:

  • Hace unas semanas tras un homenaje a los 190 toledanos asesinados en el campo de Gusen Mathausen, Victor Girona —del Ateneo de Toledo— publicó en ABC un artículo denunciando que se realizara tal homenaje mientras se olvidaba a los prisioneros alemanes y españoles que acabaron detenidos en la URSS, defendiendo como cuestión de conciencia el vestir el uniforme de la Wehrmacht para combatir el comunismo.
  • Dos años atrás, igualmente, se denunció públicamente la participación en la Semana Santa de Ciudad Real, de simbología nazi en una cofradia religiosa fundada por veteranos de la División Azul. Estamos ante un panorama cultural de tolerancia plena, impunidad es la palabra, con la conexión nazi falangista del franquismo, en el que políticamente a día de hoy se justifica la participación de los nazis en la guerra española y se disculpa o legitima la guerra de agresión empleando el anticomunismo como excusa.

El propio callejero de Guadamur es prueba del desprecio profundo de esa corporación municipal por los valores democráticos y del desprecio a las víctimas del fascismo. No es posible el consenso con quienes igualan a víctimas y verdugos y siguen a día de hoy legitimando el golpe, la guerra, la participación nazi y la complicidad con el nazismo en el transcurso de la guerra mundial.

6º El Foro por la Memoria de Castilla la Mancha pide públicamente la dimisión de la alcaldesa Sagrario Gutierrez y al Partido Popular de Toledo que desautorice toda muestra de apoyo y reconocimento al golpismo franquista, la dictadura y la complicidad con el nazismo y apoye la lucha democrática contra la impunidad del franquismo que permanece a día de hoy.

En Toledo a 16 de mayo de 2016
memoriacastillalamancha@gmail.com

martin.villaRespeto a mis amigos que han firmado en favor de una “Comisión de la Verdad” de los crímenes del franquismo; pero lo siento. Yo no apoyo ni entiendo esa iniciativa, ¿De que estamos hablando?

Una comisión de la Verdad ¿Dónde? ¿En el Congreso? A lo mejor la preside Pablo Casado, ¿En el Senado? quizás la presida Rita Barberá, ¿Acaso dudáis de que no sería así?

¿En el Ayuntamiento de Madrid? quizás la dirija el concejal Fanjul, biznieto del general o un tal Percival Manglano, alguien que como saben, ha demostrado ser muy “sensible” a estos temas.

A lo mejor es una comisión de expertos, y eligen a Stanley Payne o peor, a Pío Moa. También, como hemos visto recientemente, nos podemos llevar una sorpresa con Antonio Elorza y sus recientes opiniones sobre todo esto. Por cierto, Elorza, gran amigo de los promotores de la comisión de la Verdad.

Ya hemos visto como actuaría en España una comisión de la verdad. Ya lo hemos visto al ver como tratan a la Cátedra Complutense de Memoria Histórica del siglo XX (CCMHSXX) con el tema de la retirada de las calles franquistas en Madrid. Ya hemos visto como son recogidas y aceptadas por los medios de comunicación sus opiniones, como son despreciadas, como son manipuladas, dadas la vuelta.

Una comisión de la verdad a cambio de continuar con la impunidad, con el franquismo legal e institucionalizado, sin anular los referéndum franquistas que trajeron la monarquía, sin declarar ilegal el franquismo, sus tribunales y sentencias… una comisión de la verdad, no sirve para nada.

Los crímenes del franquismo son los mejor documentados de la historia. Tenemos enormes dosis de verdad en libros, publicaciones, miles de documentos y documentales… Seguiremos investigando, pero no es precisamente VERDAD lo que necesitamos con más urgencia.

NECESITAMOS JUSTICIA, y perdónenme, la necesitamos AQUÍ; y para ello, necesitamos que se anule de una maldita vez la ley de Amnistía de 1977. Todo lo que no sea eso, sera repartir carguitos, o acabar hablando de Paracuellos, Y yo no paso por ahí.
Y por eso, yo no firmo la primera cosa que me ponen delante.

Xulio García

«Doce Brigada Bandera de gloria. Somos hermanos de España e Italia»

Letra: García y García / Música: Vittorio Cao

Doce Brigada, bandera de gloria,
Doce Brigada, arrojo y valor.
Garibaldinos en pie y adelante,
por la victoria del pueblo español.
Tienes la fe que destroza trincheras,
tienes del pueblo el mando y timón.
Oh, Garibaldi, tu nombre resuena
como la base de nuestra redención

Somos hermanos de España e Italia,
todos luchamos con igual valor
ante la muerte, el honor y la gloria,
pechos iguales y un mismo corazón.

En tu camino dejaste a la historia,
duras derrotas al fascio traidor;
tu nombre corre las líneas facciosas
llevando a ellas espanto y terror.
Duros los puños en tromba ataquemos
la bestia inmunda que España invadió.
Que nuestro emblema se clave en la tumba
del asesino que al pueblo vendió.

Somos hermanos de España e Italia,
todos luchamos con igual valor
ante la muerte, el honor y la gloria,
pechos iguales y un mismo corazón.

Hijos de acero del pueblo italiano
hombres que saben cumplir su deber,
vuestra conducta señaló el camino
a nuestro pueblo que sabrá vencer.
Tras de los mares, en la esclava Italia,
vuestros hermanos que el fascio aplastó,
saben que vuestra victoria en España
será la aurora de su liberación.

Somos hermanos de España e Italia,
todos luchamos con igual valor
ante la muerte, el honor y la gloria,
pechos iguales y un mismo corazón.

Vendrán mañana las duras batallas,
se oirán de nuevo rugir el canon,
mas ni las balas ni bombas traidoras
harán que tiemble tu bravo corazón.
Doce Brigada, bandera de gloria.
Doce Brigada, arrojo y valor.
Garibaldinos en pie y adelante
por la victoria del pueblo español.

Somos hermanos de España e Italia,
todos luchamos con igual valor
ante la muerte, el honor y la gloria,
pechos iguales y un mismo corazón.

Docebrigada

Hace unas semanas, el Foro por la Memoria de Toledo en unión a otras instituciones logró la instalación de una estela que recuerda a los deportados de Toledo muertos en los campos nazis. Este homenaje sencillo ha provocado una reacción revisionista. Recordar a los deportados asesinados y pasados por el crematorio de Mathausen exige, según un artículo publicado en ABC, ser compensado por el recuerdo a los que murieron por haber luchado voluntariamente junto al III Reich en ejercicio de su «libertad». No es un caso de brutal equidistancia, es algo mucho peor, pues lo que esconde es claramente la legitimación —por anticomunista— de Hitler. El Foro responde:

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Vestir el uniforme nazi fue ejercicio de libertad de conciencia, y haber caído en la lucha o hecho prisionero, ameritaría ser recordado en pie de igualdad a las víctimas de la Deportación, pues el anticomunismo lo justifica todo según lo defendido en el artículo de ABC.

Apelar a la libertad de conciencia para defender la participación voluntaria en el ejército nazi en una guerra de agresión, es algo que solo muestra la degradación moral de quien tal cosa defiende. Hacerlo como reacción a la instalación de una placa homenaje a quienes murieron en los campos nazis es, además, indecente. No es una afirmación retórica, por tres veces repite tal juicio en el ABC el sr. Girona Hernández en su artículo «Ecos imborrables de la historia» (ABC Toledo, 05/03/2016). El anticomunismo, a lo que se ve, justifica todo, hasta la decisión del Tercer Reich de arrastrar al mundo a la mayor matanza de la historia humana. El carácter «romántico» de la División Azul, el simpático afán de «devolución de la visita», pero sobre todo la pretensión de que el juramento a Hitler se limitaba a la «justificada» lucha anticomunista son parte de los mitos del franquismo ampliamente repetidos en el revisionismo actual.

El juramento de los «divisionarios» españoles decía, efectivamente:

“¿Juráis ante Dios y por vuestro honor de españoles absoluta obediencia al jefe supremo del ejército alemán, Adolf Hitler, en su lucha contra el bolchevismo y que combatiréis como valientes soldados dispuestos a dar vuestra vida en cada momento por cumplir este juramento?”

Ampliemos el foco. ¿Cuál era el juramento de las Waffen SS? Pues practicamente el mismo:

“Juro por Dios obediencia incondicional como un soldado valiente que quiere estar preparado en todo momento para dar su vida en la lucha contra el bolchevismo al comandante supremo de la Wehrmacht, Adolf Hitler.”

Los campos nazis, la guerra de agresión y la política de exterminio del nazismo no fueron ejercicio de «libertad de conciencia», fueron crímenes contra la Humanidad reconocidos internacionalmente. No hay aquí equidistancia posible, no ha lugar escuchar las razones de conciencia de los nazis para llevar a cabo su exterminio. Cuando se estudia lo sucedido en los campos y en las tierras de la URSS sometidas a la guerra total, los argumentos de los genocidas se reproducen para poder conocer las dimensiones del horror y para mostrar la lógica criminal del exterminio, pero no se apela a la «objetividad» o a la «equidistancia» moral.

El Tercer Reich dejó morir de hambre a más de tres millones de prisioneros de guerra soviéticos; olvidar eso y molestarse por la falta de comodidades en un campos de prisioneros en la dura postguerra de la URSS, campos de los que volvieron pese a todo una gran proporción de los prisioneros, es retorcer la historia para perpetuar el ditado de noche y niebla. Hay una diferencia enorme entre un campo de internamiento y trabajo y un campo de exterminio. Primo Levi, miembro de la resistencia italiana deportado a Auswitchz lo ha dejado plasmado por escrito en obras estremecedoras que son de obligada lectura en los colegios italianos.

¿Qué podemos esperar de sujetos que desprecian la propia historia cercana de prisiones y campos de muerte como los existentes en Ocaña, Uclés, Quintanar donde fueron asesinados por hambre, tortura o ejecutados miles de toledanos de toda condición? Ante esto ni una reacción moral, pero basta recordar a los deportados a un campo nazi que hasta 2016 han permanecido en el olvido, para que se exija reconocimiento a los que de forma voluntaria vistieron el uniforme de la Wehrmacht. En realidad no nos extraña este vómito moral en un medio, el ABC, que rindió homenaje en portada a ese gran líder anticomunista que fue Adolfo Hitler.

Toledo vio sus calles bombardeadas y a sus habitantes asesinados por tropas alemanas, pero a lo que se ve estuvieron en misión humanitaria, obligados por su conciencia. Toledo recibió también la visita de Heinrich Himmler en 1940 al paso alegre de la paz; le acompañó su ayudante el coronel de las SS Karl Wolf o el ayudante de Menguele, Wolfgang Gerhard y otros sujetos de la plana mayor de las SS y el SD. Recorrieron el Alcázar de la mano de Moscardó y del alcalde de Toledo, de todas las autoridades locales, de apellidos hoy muy vivos en la política local y a lo que se ve muy orgullosos todos de sus amistades y fraternidad con la cúpula nazi responsable del Holocausto y la Guerra de Agresión, al fin y al cabo España fue el único lugar en el que pervivió una victoria de Hitler, las otra guerras las perdió, la nuestra no; de hecho, sin la intervención alemana del día 25 de julio de 1936, el golpe fracasado hubiera acabado por ser dominado, habida cuenta del bloqueo del Estrecho por la heroica Armada de la República Española, sólo una intervención extranjera pudo derrotar a la República.

Le recomendamos a los espíritus sensibles que no soportan el modesto homenaje a nuestros deportados, que organicen efectivamente un acto de desagravio y recuerdo a los nazis y sus aliados caídos por la «libertad de España» como rezan las estelas de la Legión Condor. Que hagan visibles las fotos de tan olvidada visita de la cúpula de las SS, que se vea bien clara la infame presencia en Toledo de estos sujetos y sus hermanos españoles de jauría —son las palabras de Himmler en el funeral de esa víctima del terrorismo que fue Reinhardt Heydricht—, que aprovechen para intentar rescatar sus motivaciones anticomunistas para sus actos criminales. Pueden invitar a Andrea Levy, del Partido Popular, o al Embajador de Israel, o a los representantes de las Comunidades Judías de España, o a los embajadores de Francia, Inglaterra o Italia: seguro que comprenderán de inmediato las razones de al ver los uniformes FeldGrau y las cruces de hierro de los veteranos que juraron fidelidad a Hitler.

Es sabido que la impunidad de los crímenes contra la Humanidad acaba por envilecer a las sociedades que se ven sometidas, ver impunes a los verdugos, triunfantes sus ideas y socialmente reconocidos a los que se beneficiaron de los crímenes, lleva a muchos a no saber moverse moralmente. El nazismo, como el fascismo, o la variante hispana del totalitarismo, el nacional-catolicismo, no precisaban traicionar sus ideales para devenir genocidas, estaba en su propia esencia y definición. Es por ello que en una contienda como la española o la guerra mundial 39-45 debería ser muy fácil orientarse, basta con preguntar ¿en que lado estaban los nazis? Pues bien, las personas decentes está claro que deben estar enfrente. Aquí no hay equidistancia que valga. Churchill lo tuvo claro. Parece que el sr. Girona Hernández no tanto.

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Desde la UJCE en Guadalajara recuerdan el triunfo del Frente Popular en nuestra ciudad hace ya 80 años. Un día memorable cuyo ejemplo sigue estando presente.

Reproducimos la crónica que hizo el periódico “ABRIL. Portavoz de las izquierdas” de las consecuencias inmediatas del triunfo del Frente Popular en Guadalajara:

«El jueves a las cinco de la tarde fueron puestos en libertad los Guardias de Asalto José del Rey y Miguel Gañán y el Teniente Máximo Moreno de las milicias socialistas que se hallaban en esta Cárcel condenados los dos primeros a 12 años y un día, y el tercero a 30 años de prisión con motivo de los sucesos gloriosos de Octubre. En la puerta de la Prisión se hallaban esperándoles varios centenares de obreros y los miembros del Radio Comunista con una bandera dedicada por este Partido al barrio proletario del Alamín. […] por su comportamiento en la reciente elección, dando casi todos sus votos al FRENTE POPULAR.[…]»

«Seguidamente se formó una manifestación, compuesta por cerca de 1.500 personas que […] se dirigió al Ayuntamiento ocupando pacíficamente su Salón principal. La Asamblea designó un Concejo, nombrando Alcalde a un comunista y otorgando la presidencia de honor de este municipio revolucionario a los tres presos libertados. El Alcalde improvisado, abrió la Sesión saludando al Frente Popular. Dijo que esta designación tenía un carácter revolucionario que podía servir de enseñanza y que había que entregar el Ayuntamiento a los concejales destituidos de elección popular. […]»

«Entre grandes aplausos se levantó la Sesión trasladándose los manifestantes a la Casa del Pueblo, donde se formó una imponente manifestación integrada por unas 5.000 personas […]. La manifestación bajó la calle Mayor cantando “La Internacional”, la “Joven Guardia”. […]»

«Acto seguido, la manifestación se dirigió al Gobierno destacándose una Comisión que gestionó la libertad de los restantes presos, entre ellos tres sindicalistas recientemente detenidos.»

Fuente: “ABRIL. Portavoz de las izquierdas”, número 41, 22 de febrero de 1936, p. 1.

El ejemplar se puede consultar en la Biblioteca Pública del Estado en Guadalajara.

Los nietos de los ex-generales Dávila y Saliquet (1) entienden bastante poco de lo que implica ser militar y servir al pueblo y honrarlo, algo previsible visto el historial de sus parientes. Sus respuestas a la retirada de los indebidos honores a sus parientes en las calles de Madrid así lo demuestran. Saliquet, responsable del asalto a la comandancia del ejército en Valladolid y de tomarla a punta de pistola contra los oficiales leales, asumió ilegalmente el mando sobre la sangre de sus camaradas de armas y daría las ordenes que llevarían a la espantosa masacre de población civil en Castilla León. A día de hoy, 2015, siguen apareciendo en Valladolid y Burgos, decenas de fosas comunes incluso con centenares de personas asesinadas. Castilla León vivió un verdadero horror y el nombre de Saliquet está indisolublemente ligado a él.  Las protestas del nieto lo que demuestran es la atrofia moral en la que se educó y el desprecio total y absoluto a las víctimas. O eso o que, efectivamente, este buen señor no comprende nada.

En realidad es todo mucho más sencillo. Dávila y Saliquet traicionaron a su bandera y a su juramento de fidelidad a la Constitución, como resultado de sus acciones cientos de miles de españoles murieron, fueron encarcelados o marcharon al exilio y España entera vivió décadas de una dictadura atroz. Dávila y Saliquet, de haberseles podido poner a disposición de la justicia —como Fanjul o Goded— habrían tenido un juicio justo y ocasión de haber acabado sus vidas dignamente ante un piquete; hasta es posible que hubieran recapacitado y se hubieran arrepentido de sus crímenes contra el pueblo español. Lo que resulta lamentable es que sus parientes, en vez de limitarse a expresar su opinión en lo referente a lo personal —muy respetable—, insistan en justificar sus crímenes y su actuación pública. Que no teman, la impunidad lograda en la Transición sigue casi intacta.

Lo ocurrido —esta tardía y tímida decisión municipal—  es sólo un poco de higiene pública. Es en realidad hacer menos visible la presencia de los golpistas declarados para que otras injusticias puedan seguir intactas.

(1) El dia 22 de julio de 2015 se publicó en la Gaceta ( 22/071936 Gaceta de Madrid. Nº 204, p.770 ) el cese en el ejército del los generales golpistas. El decreto señalaba:


MINISTERIO DE LA GUERRA DECRETOS A propuesta del Ministro de la Gue­rra, y de acuerdo con el Consejo de Ministros, Vengo en decretar lo siguiente: 

Artículo lº Los Generales de divi­sión D. Francisco Franco Bahamonde, D. Manuel Goded Llopis, D. Miguel Cabanellas Ferrer, D. Gonzalo Queipo de Llano Sierra, D. Joaquín Fanjul Goñi y D. Andrés Saliquet Zumáta causaran baja definitiva en el Ejército, con pérdida de empleos, prerrogati­vas, sueldos, gratificaciones, pensiones, honorarios, condecoraciones y de­ más que les correspondan».

Artículo 2° El Gobierno dará en su día cuenta a las Cortes del presente De­ creto. 

Dado en Madrid a veintiuno de Julio de mil novecientos treinta y seis. MANUEL AZAÑA El Ministro de la Guerra, Luís Castelló Pantoja. ( 22/071936 Gaceta de Madrid. Nº 204, p.770)  Descargar texto.