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“Parte del objetivo de la Transición fue que no se transformara el orden que levantó el genocidio franquista”
Daniel Feierstein es uno de los mayores expertos en el estudio y análisis de las prácticas genocidas que asolaron al mundo en el siglo XX.

153956-st-galerieDaniel Feierstein es sociólogo y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires. Se desempeña como profesor titular de la cátedra Análisis de las Prácticas Sociales Genocidas en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y como director del Centro de Estudios sobre Genocidio y de la Maestría en Diversidad Cultural, ambos en la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Es experto independiente por las Naciones Unidas para la elaboración de las Bases de un Plan Nacional de Derechos Humanos argentino.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

Diario PÚBLICO. ALEJANDRO TORRÚS. MADRID.- Describir la trayectoria profesional de Daniel Feierstein (Buenos Aires, Argentina, 1967) ocuparía más líneas que paciencia tiene el lector para leer cargos, títulos y publicaciones varias. Una manera breve de resumir la importancia del personaje pasa por señalar que Feierstein es uno de los mayores expertos en el estudio y explicación de las prácticas genocidas que asolaron al mundo durante el siglo XX.

Recibe a Público antes de participar en una mesa redonda en la librería Traficantes de Sueños de Madrid sobre los crímenes de la dictadura franquista. Antes de llegar a la capital de España ha ofrecido conferencias en Londres, Atenas y Barcelona, entre otros lugares. La conversación con Fierstein, no obstante, corre el riesgo de derivar en complejos conceptos y referencias a tratados internacionales y/o convenciones de las Naciones Unidas. Es un riesgo.

El objetivo de la entrevista, sin embargo, pasa por aclarar conceptos básicos y fundamentales para conocer más y mejor la historia reciente de España. ¿Qué es un genocidio? ¿Cometió el franquismo un genocidio en España? ¿Repercute en la actualidad española aquel genocidio?

¿Cometió el franquismo un genocidio en España?
Sin duda. En los dos sentidos: en el sociológico y en el jurídico. En el sociológico, el eje del genocidio es la destrucción de la identidad de un pueblo y creo que está muy claro que en el caso español se buscó destruir la identidad del pueblo español. Y en el sentido jurídico del término también se puede decir que existió un genocidio porque la Convención sobre Genocidio de la ONU incluye la intención de la destrucción parcial de un grupo nacional. Y aún cuando no deja claro si el grupo nacional puede ser el mismo entre los perpetradores y las víctimas, y está abierto a interpretación, creo que en el caso español es absolutamente interpretable que el objetivo del franquismo fue destruir parcialmente el grupo nacional español. Querían transformar España a través del terror.

La Convención sobre el genocidio señala que se trata de la destrucción total o parcial de un “grupo nacional, étnico, racial o religioso”. Hay quien interpreta que en España no hubo genocidio porque se trata de una lucha fratricida entre miembros de un mismo grupo nacional.
Exacto. Esa es la discusión. Pero la idea de que hay dos grupos es la idea del genocida. Todos los genocidios siempre se implementaron para transformar al propio grupo. El nazismo pretendió transformar Alemania y después transformar a Europa. Y convencer a la población de que había determinados grupos que no formaban parte del grupo nacional. Y esto fue lo que sucedió en España. Los genocidas planteaban que los rojos no formaban parte del grupo y por eso tenían que ser expulsados, erradicados. Todos los genocidios son intentos de transformar al propio grupo.

El Gobierno español y la Justicia han dicho que en España no hubo genocidio. Y ante esta posición parece que estamos ante el eterno debate de dos posturas enfrentadas y sin una verdad. ¿Cómo explicar que sí hubo un genocidio?
El Gobierno español impide la discusión. Para decir que sí o que no hubo un genocidio hay que abrir las causas y un Tribunal tiene que analizar las evidencias, escuchar a los testigos, que pueda tomar pruebas históricas del caso y luego, analizando la Convención sobre Genocidio, dirimir si lo hubo o si no lo hubo. Cuando alguien impide la discusión no está diciendo que no hubo genocidio sino que lo que está diciendo es que no se puede discutir el asunto.

¿El genocidio es sólo el asesinato de miles de personas?

“Los genocidas planteaban que los rojos no formaban parte del grupo y, por eso tenían que ser expulsados, erradicados”

El genocidio es principalmente la matanza de miembros del grupo pero tiene cinco acciones: la matanza; el sometimiento del grupo a condiciones que provoquen su destrucción; las lesiones al grupo tanto físicas como psíquicas; impedir los nacimientos dentro del grupo; y transferir los hijos del grupo que sufre la represión al otro grupo que la aplica. En España se han dado las cinco acciones. Hay genocidios, condenados, que sólo han implementado dos o tres de estas acciones. España implementó los cinco ejes de la Convención de la ONU. Por eso, la decisión de la Audiencia Nacional contraviene toda la normativa internacional. Habría que revisarla y ponerlo a discusión con juristas internacionales.

Un argumento habitual es que la izquierda también cometió asesinatos y que, por tanto, también habría cometido un genocidio.

La gran diferencia es el control del monopolio de la violencia. Esto es: quién tiene la capacidad de llevar a cabo determinadas acciones organizadas sistemáticamente. En estos casos, hay dos cuestiones a analizar. La primera es si había un aparato de poder con la capacidad de monopolio de la violencia para implementar esas acciones genocidas. En segundo término, tener en cuenta el riesgo que implica equiparar las acciones de quienes llevan a cabo un plan sistemático de destrucción de quienes resisten ese plan sistemático de destrucción. Esta equivalencia es muy dañina para la sociedad porque pone en un plano de igualdad lo que de ninguna manera puede ser igual.

En España lo que había era un gobierno democrático elegido por la población con su determinado porcentaje de votos y una oposición, que disentía de este Gobierno y apostaba por otra opción política con un determinado porcentaje de voto. En esta situación, hubo un golpe de Estado militar que a través de la violencia y el terror intenta destruir esa experiencia política. Estas dos situaciones no son equivalentes. Lo que no quiere decir que no tenga que ser revisado políticamente, moralmente, las acciones de la República española o de determinados grupos de izquierdas que defendían a la República. Creo que sí merece ser revisado, pero que la Justicia no es el lugar, pero sí un debate político que puede ser enriquecedor.

¿Se puede afirmar, sin ninguna duda, de que las élites militares y políticas que prepararon el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 tenían un “plan sistemático de destrucción” del adversario?
Sin duda. Está muy claro. Es un trabajo de la Justicia el comenzar a revisar documentos militares del franquismo y comenzar a abrirlos a la discusión para ver el papel que tuvo el terror en esta transformación social que acometieron.

Dice que el objetivo de un genocidio es eliminar la identidad de un pueblo e imponerle la identidad de las élites. ¿España sufre aún los efectos de ese genocidio de hace 80 años y de la imposición de la identidad de la élite al pueblo?
España es uno de los casos paradigmático donde se siente el efecto en la actualidad. Todo genocidio tiene sus niveles de efectividad y de logros, pero me parece que el caso español destaca por la imposibilidad de abrir la discusión. España y Turquía son los dos casos donde fue más difícil abrir una discusión colectiva. No sólo jurídica. Sino incluso una discusión social y política sobre lo que ocurrió. Esto tiene que ver con varios efectos: lo extensa de la dictadura franquista, que atravesó a varias generaciones. El otro elemento que no se tomó en cuenta suficientemente es la importancia de la apropiación sistemática de menores que se calcula en no menos de 30.000 casos. Es inconcebible. En Argentina hubo alrededor de 500 y se considera una barbaridad. Esto es importante porque atraviesa con el terror a toda la segunda generación. De tener siempre la duda con el origen. Es un elemento fundamental para entender el silencio de la Transición. La mayoría de los casos históricos logran determinados efectos pero cuando termina el régimen que lo implementó comienzan a abrirse discusiones a veces con la posibilidad de plantear acciones jurídicas.

“España tiene una gran oportunidad ante sí para poner en cuestión todo ese proceso de la Transición”

En España hasta los 90 no se abrieron con cierta fuerza los debates sobre el pasado. Tenemos 20 años de Transición con una especie de pacto de silencio particularmente emblemático. Es algo para revisar en el presente y plantearse cuáles fueron los elementos del caso español que generaron tanto nivel de silencio y aún hoy tanta insistencia en que no hay que mirar para atrás, en que la Transición debe ser rescatada, que fue el modo de pacificar el país… Estas peticiones consisten en asumir los objetivos de los genocidas muchos años después y dentro de un un régimen muy distinto de lo que fue el régimen genocida.

¿Una de las consecuencias es que esas mismas élites pueden seguir en una situación de poder privilegiada que se ganó con las armas durante la Guerra Civil?
Sí. Pero el poder no es sólo seguir gobernando. Se trata de que la transformación de la sociedad no se toca. En ningún nivel. En general, podríamos decir que ha sido difícil tocar las transformaciones de la sociedad después de un proceso genocida. Parte del objetivo de la Transición fue que no fuera transformado el orden económico, que no fuera transformada la Justicia, el orden político… que los cimientos que levantó el genocidio a través del terror no se puedan discutir. Y eso está en la base de la idea de la reconciliación. Siempre plantean la reconciliación en los términos del genocida, que no se pueda tocar o cuestionar nada de lo que el genocidio construyó. Este es el desafío fundamental para la sociedad española: el revisar toda la estructura concebida por las autoridades genocidas.

Un ejemplo: cuando finaliza la dictadura de Argentina los organismos de derechos humanos señalaron que había que dar de baja a todos los jueces, a todos los funcionarios que habían trabajado en relaciones exteriores avalando al gobierno militar. A toda la estructura del Estado que habían participado en el genocidio. Esto implicaba poner en cuestión el aparato y el presidente, que era Alfonsín, dijo que no había suficientes jueces para nombrar si había que sustituir a los jueces que habían colaborado. La respuesta de los organismos de derechos humanos fue muy sólida. Les dijo que cualquier estudiante, cualquier abogado joven sería infinitamente mejor que un juez que había desarrollado su acción durante un genocidio. Este es el gran desafío para cualquier sociedad tras un proceso genocida.

Ahora se habla mucho de cambio político, ¿es necesario revisar nuestro pasado para poder cambiar España?
España tiene una gran oportunidad ante sí para poner en cuestión todo ese proceso de Transición. La pregunta es si esa oportunidad va a ser aprovechada o no. Si este nuevo proceso lo que va a hacer es simplemente cambiar algunos discursos y sostener esa estructura de impunidad y esa estructura política construida por el terror o si se va a animar a abrir la discusión y a ponerlo en cuestión. Ese es el gran desafío de España en el presente. Puede ser una oportunidad. La estructura política española ha comenzado a estar en jaque y la pregunta es si habrá fuerza política para ponerla realmente en cuestión. Ese es el desafío del presente.

“Apelan a ese terror. La pregunta es si ese terror seguirá siendo efectivo o no cuarenta años después del fin del régimen de terror”

Desde el Partido Popular están lanzando el mensaje de que cuidado que vienen los rojos, los comunistas, los radicales, en definitiva. ¿Esto tiene que ver con aquel genocidio fundacional del que habla?
Claro. Es apelar a ese terror. La pregunta es si ese terror seguirá siendo efectivo o no cuarenta años después del fin del régimen de terror. Hay dos generaciones, como mínimo, actuando más. Este es el gran desafío. Apelan al terror de hace 80 años, pero, ¿será efectivo aún? La trampa sería si esos sectores políticos que reciben los ataques quisieran desprenderse de esa actuación y tratar de pactar con los autores ideológicos de ese proceso genocida para demostrar que no son disruptivos y que no van a llevar a cabo ninguna transformación ni a poner en cuestión el orden político de la Transición.

En España, para las víctimas de la dictadura y las asociaciones memorialistas, Argentina es una referencia. No sólo porque ha abierto la única causa judicial que investiga a la dictadura de Franco sino porque están revisando y juzgando su propio pasado. ¿Qué está pasando ahora con este proceso con el Gobierno de Macri?
El Gobierno de Macri es un retroceso en Argentina e implica un intento de destruir algunas conquistas de la última década. No obstante, en este campo precisamente, las conquistas no han sido realizadas por un gobierno y sí por una lucha social. Por tanto, les resulta más difícil revertirlo. Ha habido un desmantelamiento de algunas áreas específicas o el intento de reponer a algunos represores en puestos públicos, pero no ha sido Macri el único. El jefe del Ejército del gobierno anterior tenía vínculos con el régimen genocida también. Me resulta llamativo, en el buen sentido, pese al retroceso que implica el gobierno de Macri, que no se ha puesto en cuestión el proceso de juzgamiento porque tiene un nivel de apoyo popular que implicaría un desgaste importante.

“El Gobierno de Macri es un retroceso en Argentina e implica un intento de destruir algunas conquistas de la última década”

¿Macri tiene vínculos con la élite golpista?
Macri tiene relaciones con sectores vinculados, más que con los golpistas, con los sectores económicos que estuvieron detrás del proceso genocida sosteniéndolo, participando en algunos casos directamente y beneficiándose de ese proceso. No sólo tiene vínculos sino que él mismo es el hijo de un empresario que se hace millonario en los negocios estatales con la dictadura militar.

A largo plazo, ¿está planteando el macrismo una batalla por la memoria?
Sí. Justo. Y es una estrategia más inteligente. En lugar de avalar la impunidad y asumir la defensa directo de los represores, lo cual implicaría un costo político altísimo, lo que está haciendo es retrotraer la discusión a comienzos de los años 80 e intentar reinstalar la teoría de los dos demonios.

Es lo mismo que sucede en España: plantean que la memoria debe ser completa y que es cierto que hubo hechos muy graves de los represores pero que también habría que revisar los hechos cometidos por los grupos de izquierdas. La política del macrismo tiende a eso. A la igualación de las víctimas y los victimarios. Esto es algo que tiene mucha fuerza en España y que era absolutamente marginal en Argentina y que ahora comienza a cobrar fuerza gracias al apoyo gubernamental.

Entiendo que es una estrategia que busca captar a los más jóvenes. A los que no vivieron la dictadura.
Absolutamente. Lo que buscan es esta igualación con mucho trabajo ‘periodístico’, sin sustento histórico, que busca distorsionar la historia con esta igualación. Esto ha sido bastante fuerte durante los últimos tres o cuatro años en Argentina. Es decir, antes del triunfo del Gobierno de Macri. Hay una verdadera campaña de bombardeo a la población con el intento de equiparar.

agustin.estevez

A NADIE SE OLVIDA
NADA OLVIDAMOS

Sigüenza, 8 de agosto de 2015, FMGU.-

18 grados de temperatura y lluvia abundante en Sigüenza. La histórica ciudad está llena de veraneantes. Ante la Catedral, no obstante, hay una cita por motivos muy distintos. Militantes del Foro por la Memoria de Guadalajara, de Izquierda Unida y de Ahora Sigüenza, con el apoyo solidario de la Fundación Andreu Nín que no pudo acudir finalmente, hemos quedado para recordar a dos vecinos de Sigüenza que en el verano de 1936 acudieron a la defensa de la República, Agustín Estévez Martín y Nicanor Estévez Rodríguez. Agustín combatió en las filas del Batallón de Ferroviarios organizado por CNT que acudió a la defensa de la ciudad, Nicanor, miembro del Frente Popular hizo cuanto estuvo en su mano por ayudar en aquellos días. Tras la caída de la defensa fueron hechos prisioneros y asesinados. Nicanor yace en una fosa común localizada con otros 16 compañeros más, Agustín fue muerto en Soria donde había sido conducido.

Jordí Estévez es nieto de Agustín. La familia hubo de marchar de la ciudad andando el tiempo y reconstruir una vida en otra parte en aquella España aniquilada. Desde su Cataluña natal y junto con su esposa Assumpció, Jordi, catedrático de antropología física en la Universidad de Barcelona, voluntario en la lucha de la memoria antifascista de hoy, tenía una cita familiar en la ciudad, él y sus hermanos tenían páginas que pasar y despedirse de seres queridos más cercanos recientemente fallecidos. Dolor, pero también un amor inmenso por quienes todo lo dieron y nunca fueron olvidados les acompañaba. Jordi, junto con otros voluntarios catalanes, dirigió la excavación en La Toba-Medranda hace algunos años, para intentar rescatar el cuerpo de otro compañero fusilado en aquel lejano verano. Fue solidario, profesional, respetuoso, entregado, absolutamente fraterno. Quienes estuvimos aquellos días en Medranda no lo olvidaremos nunca.

Rescate de los restos de Severiano Clemente, panadero de Medranda, Federación de Trabajadores de la Tierra y del Comité del Frente Popualr, asesinado por los requetés en 1936 (foto FMGU)

Rescate en 2011 de los restos de Severiano Clemente, panadero de Medranda, Federación de Trabajadores de la Tierra y del Comité del Frente Popular, asesinado por los requetés en 1936 (foto FMGU)

Quienes nos hemos enfrentado a las fosas y hemos visto el horror de la represión sentimos una profunda sensación de hermandad antifascista, nuestra organización se siente compañera de todos los que lucharon juntos y abogará siempre por la unidad de acción. En estos años hemos homenajeado a veteranos de todas las organizaciones del Frente Popular, del PCE a la CNT, de la UGT a IR, a todos ellos sin excepción. Este acto de hoy al compañero Agustin del POUM era de justicia.

La Brigada Medranda del Foro, en el Homenaje de 2012 (Foto FMGU)

La Brigada Medranda del Foro, en el Homenaje de 2012 (Foto FMGU)

Junto a Jordi y su esposa estuvimos Alfredo y Sagrario, de Medranda, Domingo Bartolomé, el concejal de IU-Ahora Sigüenza, Celia y Antonio, de Mirabueno, y por Guadalajara Oscar, Lara y Pedro; Manu de la Fundación Andreu Nin excusó su presencia y envío su apoyo, no pudieron acudir tampoco muchos otros compañeros y compañeras (José Morales, Julián, Juanje, Leticia, Emilia, Pedre, Fernanda, Arturo) que también expresaron su deseo de acompañarnos.

Le hicimos entrega a Jordi —que no esperaba tal cosa— dos diplomas. La propuesta de concesión de la Medalla de La Libertad, condecoración creada por la República en 1937, In Memorian a Agustín y Nicanor Estévez. Como dije en el sencillo acto, no somos el gobierno de la República, pero en tanto se forme el Foro no va a dejar que a nadie se olvide. A Agustín y Nicanor, nuestros compañeros, tampoco.

 

Trifón posa con una gorra de Comisario como la que usó en la guerra civil. Foto: FMGU

Trifón posa con una gorra de Comisario como la que usó en la guerra civil. Foto: FMGU

Trifón en el homenaje que recibió cuando cumplió 100 años (2011)

Trifón en el homenaje que recibió cuando cumplió 100 años (2011). Foto FMGU

 

Trifón Cañamares, con su compañera Rosa Moreno. Foto: Familia Cañamares

Trifón Cañamares, con su compañera Rosa Moreno, pocos años después de salir de la cárcel. Foto: Familia Cañamares

HA FALLECIDO TRIFÓN CAÑAMARES VETERANO COMUNISTA ALCARREÑO.

Afiliado al Partido Comunista ininterrumpidamente desde hace 79 años, Trifón Cañamares, hubiera cumplido 104 años el próximo 3 de julio.
Natural de Cendejas de Enmedio, era vecino del barrio madrileño de El Pozo del Tío Raimundo, del que fue uno de sus mayores defensores, junto al padre Llanos, con quien compartió lucha y militancia.

En 2011, Trifón recibió el merecido homenaje de sus vecinos y compañeros de lucha, al cumplir los 100 años. “Os deseo que me paséis en años y en salud, pero con las ideas claras”, fueron las palabras que este guadalajareño, puño en alto, quiso dedicar a los asistentes al acto.
Nacido en una familia de campesinos, labor que su padre compaginaba además con una carnicería, desde pequeño sufrió la injusticia, por lo que decidió hacer todo lo que estuviese en su mano para acabar con ella. Trifón se afilió al Partido Comunista en Jadraque, como muchos antifascistas de la zona, poco tiempo después de que comenzase la Guerra Civil. Muy pronto fue nombrado Comisario Delegado en la 49º Brigada Mixta del Ejército republicano, creada en Guadalajara. Condenado a pena de muerte en 1939 que fue conmutada a 30 años de cárcel, pasó por varias prisiones, principalmente Guadalajara y Burgos. Su hermano Ciriaco, y otros familiares y amigos de Cendejas también sufrieron prisión. Sin embargo, el franquismo no pudo con este hombre de fuertes ideales y durante ese periodo Trifón siguió trabajando activamente en la clandestinidad,

Ya llegada la transición se esforzó por la reconstrucción del Partido Comunista en Guadalajara. Toda una vida de lucha, con dos heridas de combate y varias condenas en cárceles y campos de concentración, no conseguieron que este guadalajareño perdiera el entusiasmo y las ganas de seguir peleando por sus ideales hasta el último día de su vida. En 2013 el Foro por la Memoria de Guadalajara entregó una placa a Trifón en reconocimiento de toda una vida de lucha y tambien vivió con mucha emoción un acto de homenaje al brigadista Guido Picelli, en un pueblo próximo al suyo, Mirabueno. En 2014, la agrupación provincial de UJCE de Guadalajara, pasó a denominarse “Agrupación Trifón Cañamares”:

Trifón Cañamares Garcia nació el 3 de julio de 1911 y ha fallecido el 11 de marzo de 2015. La capilla ardiente será instalada esta tarde en el Tanatorio de la M-40 de Madrid en el barrio de San Fermin, Avda de los Rosales, sala 11.

 

Homenajeado en enero de 2013 por el Foro por la Memoria. Foto: FMGU

Homenajeado en enero de 2013 por el Foro por la Memoria. Foto: FMGU

Homenaje de UJCE de Guadalajara a Trifón Cañamares (2014) Foto FMGU

Homenaje de UJCE de Guadalajara a Trifón Cañamares (2014) Foto FMGU

PIET AKERMAN

 

PIET AKKERMAN UN CHE GUEVARA DE AMBERES EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

(Será homenajeado el próximo dia 21 de marzo en Torija, Guadalajara)

De todas las guerras nacen leyendas, y durante mucho tiempo, me he preguntado, ¿por qué entre los casi 2.400 voluntarios que salieron de Bélgica para luchar en España, ninguno se ha convertido en un icono, en un referente ideológico o al menos estético para nuevas luchas?.

En una visita que hice a Bruselas el año pasado me reuní con el historiador belga Rudi Van Doorslaer, quien se sorprendió de que yo no conociera a ninguno de los hermanos Akkerman. Ya en 1991, Van Doorslaer había escrito un interesante artículo sobre Piet. Este compatriota, que era un joven cortador de diamantes y líder sindical de Amberes, con tan sólo 23 años alcanzó el grado de comisario político de batallón en una de las brigadas internacionales al poco de que estas fueran creadas. Su temprana muerte en combate el día 1 de enero de 1937 frente al pueblo de Algora en Guadalajara no impidió que brillaran sus cualidades de luchador antifascista y buen organizador.

El próximo 21 de marzo, durante la marcha anual organizada por El Foro de la Memoria Histórica de Guadalajara, tendrá lugar un sencillo pero sentido homenaje en recuerdo de este combatiente de Amberes.

 

El malestar de un inmigrante de segunda generación.
Piet era el hijo de Joseph Akkerman, un inmigrante polaco originario de Radom que emigró a Amberes en 1905. Dos años después de este traslado, Joseph se casó con Bluma Klipper, también proveniente de Polonia, y cuyos padres también habían emigrado a Amberes, en 1896. El primer hijo de esta pareja, Emiel, nace en 1908, y cinco años más tarde, el 22 de junio de 1913, su hermano, Israel.. Al igual que muchos otros inmigrantes judíos de Europa del Este, Joseph Akkerman logró abrirse camino con bastante rapidez en la industria del diamante, floreciente en ese momento, trabajando como partidor.

El segundo hijo, Israel, recibió su educación política en el movimiento de pioneros judíos marxista-sionista Hashomer Hatsaïr – “Joven Guardia”. El Hashomer Hatsaïr era una organización cuyos miembros se preparan para emigrar a Palestina, donde buscaban crear los primeros Kibbutz. A finales de los años 20, esta organización dio un giro político rspecto a lo que era su trayectoria previa, adoptando un pensamiento marxista radical que llevó a parte de sus miembros a cuestionarse incluso la legitimidad de pretender emigrar a Palestina.

Dentro de esta misma evolución, Israel, que era un inmigrante de segunda generación y se sentía atrapado entre dos culturas, se irá acercando progresivamente al partido comunista belga, con todo lo que esto supone. Con solo 17 años, es detenido por la policía en una protesta anti-colonial organizada por las juventudes comunistas. Es en ese tiempo cuando Israel decide cambiar su nombre, eligiendo el de Piet, uno típico flamenco. Con este cambio cargado de simbolismo, Piet deja de ser el judío “de la calle” perteneciente a la comunidad judía que habla en yiddish, para convertirse en un joven politizado que a través del comunismo se integra más plenamente en la sociedad belga. Evoluciona por decisión propia de judío oprimido a proletario oprimido.

 

Líder comunista y sindical
Debido a la debacle económica de los primeros años 30, la industria y el comercio del diamante vivirán una profunda crisis, no obstante lo cual, en 1930, Piet se inscribe como aprendiz cortador de diamantes en el Sindicato General de Trabajadores del Diamante, la A.D.B.
La situación de su gremio, y en general del resto de la economía llevan a Piet al paro y a tomar la decisión de buscar trabajo allí donde pueda encontrarse, por ejemplo en la cuenca minera en Lieja. La impotencia y la ira serán los sentimientos que han de acompañar a Akkerman cuando descubre las condiciones laborales a las que están sometidos los mineros en Walonia, en el sur de Bélgica. En 1931, su hermano Emiel, que por aquel entonces ya se había convertido en un importante líder comunista, tomó parte destacada en la organización de una violenta huelga en Wervik, así como en el levantamiento de barricadas protagonizado por los trabajadores temporales flamencos en el norte de Francia. Durante aquel verano, unos 120.000 trabajadores, de los que unos 40.000 eran belgas, sostuvieron una huelga que duró diez semanas y consiguió parar toda la industria del textil en Roubaix y Tourcoing, dos ciudades situadas en el norte de Francia.
Durante 1935 y 1936, Piet y su hermano, nuevamente reincorporados al gremio del diamante, condujeron exitosamente varias huelgas convocadas y sostenidas por el sindicato A.D.B., en Amberes, una ciudad donde los dos hermanos eran muy populares en los barrios obreros, lo que les llevó a chocar frecuentemente con la policía. En junio de 1936, el subjefe policial del distrito 7 de Amberes describía a Piet como “uno de esos elementos oscuros, buen orador, que se presenta con una profesión honrada, pero que que en cuanto algo pasa en la calle, se hacen presentes, como agitadores”.

 

La decisión de participar en la Guerra Civil Española

 

El 17 de octubre 1936, Emiel parte hacia España junto a una veintena de judíos polacos y húngaros de Amberes. Su hermano Piet le seguirá diez días después. En una carta que escribe a su madre explicando las razones que hay detrás de su decisión de incorporarse a la lucha de los trabajadores españoles dice: “Madre, no tengo derecho a no ir, siento que tengo la obligación de ir. En España hay un polvorín que va a convertir la tierra en polvo y llamas y que oprimirá a la humanidad entera. Aún con mis pocas fuerzas tengo que ayudar a prevenir una guerra mundial y derrotar al fascismo”. Para el historiador belga Van Doorslaer, Piet Akkerman era alguien que tenía las cualidades necesarias para ser uno de esos líderes sindicales excepcionales que Bélgica ha sabido producir durante de los siglos XIX y XX. Su compromiso radical de izquierda le llevó a ofrecer su vida en el campo de batalla de la Guerra Civil Española”. Él y su hermano mayor Emiel fueron a España para luchar en la que consideraban guerra de las guerras.
Instrucción en Albacete.

Aparte de los nacionales, hubo cerca de 800 voluntarios extranjeros que también salieron de Bélgica. De ellos, unos 350 eran originarios de Polonia, siendo judíos unos 100. Según el historiador ya citado Rudi Van Doorslaer, estos no eran voluntarios en tránsito ni tampoco refugiados políticos, sino trabajadores inmigrantes previamente asentados en Bélgica, a donde habían llegado durante los años 20 y 30 expulsados de sus países de origen por la pobreza y el desempleo.

 

En Albacete, base de las Brigadas Internacionales, Piet y Emiel se incorporan a un batallón formado principalmente por franceses y belgas. En esos primeros momentos en los que todo se estaba organizando por primera vez, el entrenamiento militar que recibieron no solo fue demasiado corto – de una semana – sino que también carecía de profundidad. A esto a hay que sumarle que los voluntarios tampoco recibieron uniformes, y los cascos solo llegaron cuando estaban en el frente. La mayoría de estos nuevos soldados utilizaban además sus propios zapatos y la misma ropa de abrigo con la que llegaron a España.

El 9 de noviembre, apenas dos días después de iniciada la batalla de Madrid, llegó a la base de Albacete la orden de enviar con la máxima urgencia todas las fuerzas disponibles para sostener la defensa de la capital. A pesar de la insuficiente preparación de los voluntarios y la falta de equipo, se crearon a toda velocidad tres batallones con los que constituir una nueva brigada internacional, la XII. El batallón franco-belga de Piet y Emiel se llamó André Marty, comunista francés y comandante de la base de Albacete. Además, de este, la XII BI estaba entonces formada por el batallón italiano Garibaldi y el alemán-eslavo, Thaelmann.

La partida de una banda armada.

El 10 de noviembre, antes que la nueva brigada partiese en un tren nocturno hacia el frente de Madrid, los hombres del batallón André Marty recibieron sus nuevas escopetas de la marca Remington. Estas eran unas excelentes escopetas… ¡para cazar conejos!, pero como puede imaginarse, estaban muy lejos de satisfacer las condiciones que debía tener un arma de guerra. Las escopetas de caza que les dieron no tenían ni correa, y la munición, por carecerse también de cartucheras, hubo que guardarla en los bolsillos del pantalón. En un informe que seis meses más tarde el Estado Mayor de la XII BI envió a Miaja se decía sobre aquellos días de noviembre que “la brigada que fue enviado al frente se parecía más a una banda armada que a una unidad organizada.”

 

Inicio caótico.

El 13 de noviembre, por parte republicana se lanzó un contraataque local sobre el cerro Rojo (cerro de los Ángeles) para disminuir la presión que las tropas de Franco ejercían sobre Madrid. Piet y Emiel recibieron allí su bautismo de fuego. También Marcel Baiwir, un obrero metalúrgico de Lieja, quien en una entrevista con el diario flamenco De Morgen en 2006 recordaba “… Allí he visto morir a mi primer camarada. Nunca lo olvidaré. Era un chico guapo, fuerte, un cabecilla que días antes estaba ansioso por partir al frente. Fue alcanzado por una bala en la boca. (…) Volaban tantas balas alrededor de nosotros que al final no les prestábamos atención. En el frente hubo un proverbio que todo el mundo conocía: a la bala que te mata no las oyes llegar”.

Con sus armas ligeras, los brigadistas no eran rival para el ejército de Franco, por lo que las pérdidas fueron grandes. Cuando cayó la noche, la XII BI recibió la orden de retirarse. El fracaso de este ataque se debió a una serie de problemas y errores que se repetirían con demasiada frecuencia: una mala planificación de la operación, problemas de transporte, insuficiente apoyo de la artillería y falta de entrenamiento militar entre los brigadistas.

 

El 20 de noviembre, la XII BI relevó a la XI en la Ciudad Universitaria. Entonces el batallón André Marty se hizo cargo de las posiciones existentes en la Facultad de Medicina y Odontología. Raoul Baligand, otro brigadista belga del André Marty que estuvo allí también contará muchos añois más tarde “Los fascistas ya habían entrado en el sector, por lo que les hicimos un contraataque sostenido, de edificio en edificio. A veces, mientras nosotros estábamos en la primera planta, los marroquíes ocupaban justo en el piso inferior. Cada uno de nosotros daba el máximo de si mismo. La manera de luchar era nueva, tuvimos que improvisar constantemente “.
Fue en una de las luchas por la Facultad de Medicina y Odontología en la que Emiel cayó, probablemente entre el 20 y 28 de noviembre, fecha en que el André Marty fue retirado de primera línea para permitirle descansar en el monte de El Pardo. Antes de eso, Emiel fue enterrado por sus compañeros cerca de la facultad en que cayó.

Piet, comisario político.

En esa misma semana, pero algo más al oeste, en los combates sostenidos en los bosques de Boadilla del Monte, murió el comisario político Lorenzi. Entonces Piet se convirtió en el nuevo comisario, lo que significa que se hizo cargo de cuidar de la moral , la disciplina, la formación política y el bienestar personal de cientos de hombres de distintas nacionalidades. Sin duda el hecho de que hablara varios idiomas jugó a su favor.

Entre sus funciones como comisario político, Akkerman dio prioridad al aspecto espiritual y moral de sus soldados. En su diario escribe: “El hombre debe ser la primera preocupación del comisario.” Esto implicaba hablar con todos y estar siempre dispuesto a resolver sus problemas, asegurarse de todo el mundo estaba bien alimentado y vestido y no desatender las necesidades culturales, porque eran “esenciales para fortalecer la conciencia de clase.” Con este fin era fundamental leer en grupo la prensa que llegaba o se escribía en el frente, pensada para avanzar en la educación política.

En su cuaderno de notas personal Piet no solo criticaba la falta de disciplina y la embriaguez entre las tropas, sino también los errores militares cometidos por el mando. Para Akkerman, la fuerza de las brigadas consistía en el hecho que el soldado debía “comprender” el por qué de la lucha, y conseguir esta comprensión era la tarea más importante del comisario político.

Para el historiador Van Doorslaer, este énfasis en la motivación política del brigadista – voluntario, pone en evidencia la lucha interior que vivió Akkerman entre sus convicciones antimilitaristas y la necesidad de empuñar las armas dentro de una organización militarizada para luchar contra el fascismo. Ese conflicto interno existió también entre muchos españoles que lucharon del lado de la República, los cuales en una alta proporción consideraban al Ejército como uno de los pilares característicos del antiguo régimen represivo. La necesaria militarización de las milicias populares, la obediencia a los oficiales, el saludo y la disciplina fueron aceptadas de buen grado entre los comunistas, pero generaron distintos grados de incomodidad o resistencia entre otros grupos ideológicos.

 

La estratégica carretera Madrid – Zaragoza – Barcelona.

En diciembre de 1936 el general Pozas, jefe militar de la zona central, decidió atacar ciertos objetivos en la región de Guadalajara. El propósito, aparte de intentar recuperar parte del terreno perdido tras la caída de Sigüenza, era el de llevar el peso de las operaciones lejos de Madrid, donde tras fracasar en el asalto frontal a la ciudad, el enemigo parecía reagruparse para intentar nuevos asaltos.

El mando determinó que la zona que se atacaría debía ser la de los pueblos de Almadrones, Mirabueno y Algora. Cerca de Algora, Piet llevó por primera vez a sus hombres a la batalla. “Fue realmente notable cómo ese muchacho, que parecía tan joven como un niño, con sus ojos risueños, su pequeña estatura y sus labios amigables, representaba para cientos de camaradas un líder y un iniciador”, afirmó tiempo después el brigadista y amigo de Piet, Bob Claessens en “Vers la Liberté”, el periódico del batallón André Marty.

La última operación de Piet

En la víspera de Año Nuevo, el batallón André Marty abandonó la aldea Las Inviernas para marchar en dirección a Algora. Justo antes de alcanzar este pueblo, cuentan que Piet Akkerman cayó en una emboscada en la que primero resultó alcanzado por una bala y luego por una bayoneta, que un soldado enemigo clavó en su abdomen. Esta última herida sería fatal. Según el comisario político de la XII BI, el Aléman Gustav Regler, las últimas palabras de Piet fueron: “Han podido conmigo pero, con nosotros no podrán”.

¿Podemos atribuir la muerte de Piet a su falta de experiencia militar?. Es posible, pero nunca lo podremos afirmar con rotundidad. Raoul Baligand que también participó en el ataque a Algora, pronosticó ese mismo día que “las decisiones erróneos del mando tendrán consecuencias trágicas”. Esta frase quizás sonó entonces como preludio de una tragedia y no nos sirve para explicar la muerte de Piet, pero cobra mayor sentido si profundizamos en el mismo testimonio “según las previsiones del mando, teníamos que llegar al pueblo a las 15 horas, pero la resistencia del enemigo se derrumbó más rápido de lo esperado. A las 13 horas ya dominamos la situación, pero el comandante del batallón no hizo lo que había que hacer, que era comunicar nuestra situación inmediatamente al mando. Nuestro oficial de enlace con la aviación, no hizo bien su trabajo. El resultado fue que nuestros propios aviones nos ametrallaron”. Este último hecho está contrastado. Dentro de Mirabueno murieron siete brigadistas italianos cuando fueron ametrallados por cazas propios.

Según se deduce de los imprecisos testimonios que nos han llegado, Piet habría sido enterrado en algún punto de la cañada que une Algora con Las Inviernas, posiblemente cerca de la ermita de San Miguel. Para evitar que su tumba fuera violada por el enemigo después de una posible pérdida del terreno, aquella no fue señalada de ninguna manera especial. El cuerpo de Piet, que no fue el único que recibió sepultura allí, tiene al lado desde entonces una botella que contiene una hoja de papel con su nombre.

El mismo día en que se produjo la muerte de Piet Akkerman fueron recuperados para la República Algora, Mirabueno y Almadrones. Después, la ofensiva se estancó, entre otras cosas, porque la XII BI tuvo que regresar apresuradamente a Madrid para enfrentarse a una nueva ofensiva franquista sobre la zona de la carretera de La Coruña. A la zona de Guadalajara que dejan atrás y en la que descansan varios compañeros caídos todavía le queda mucha guerra por vivir. De momento, los tres pueblos citados volverán a manos franquistas el 17 de enero. Cuando llegue el mes de marzo de 1937, justo allí se iniciará la ofensiva italiana que, aunque ganan terreno, acabará en una sonora derrota de los fascistas. Todavía un año más tarde se producirá casi en el mismo sector una nueva ofensiva republicana sobre la zona cercana a Sotodosos.

Los compañeros de lucha de Piet, y de tantos otros, finalmente no consiguieron evitar que pudieran con ellos, pero pusieron tanta fuerza en la lucha desigual y tanta fe en la victoria, que casi 80 años después somos muchos, cada vez más, los que estamos deslumbrados por su compromiso y su valentía.

Conmemoración

Por iniciativa del Foro por la Memoria de Guadalajara, los Amigos de las Brigadas Internacionales y Brunete en la Memoria, 78 años después de su muerte, brindaremos un homenaje a la memoria de Piet, tal vez el primero en España.

IV MARCHA MEMORIAL BATALLA DE GUADALAJARA
TORIJA 21 de MARZO 2015

Esta es la convocatoria:

10h00: Plaza Mayor de Torija, conmemoración en memoria de Piet Akkerman

11h30: Algora, Marcha hacia el Cerro de San Cristóbal
14h00: Comida en Mirabueno

16h30: Algora, visita al lugar donde supuestamente fue enterrado Akkerman
Sven Tuytens

http://wp.me/p3Cfkm-z2

 

cartel pequeño guada 15

IV MARCHA MEMORIAL BATALLA DE GUADALAJARA

Primera derrota del fascismo

SÁBADO 21 de Marzo 2015

Punto de encuentro: Plaza Mayor de Torija (10.00 h)

HOMENAJE A PIET AKKERMAN (Amberes 1913 – Algora 1937)

Organiza: Foro por la Memoria de Guadalajara, Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales

Colabora: Sindicato AAVV Algemene Centrale, (Amberes Bélgica) Izquierda Unida, PCE, UJCE, CCOO, UGT, CNT

Punto de cita (10.00 h) Plaza Mayor de Torija (Guadalajara) (

Es necesario llevar comida y bebida. Recomendable calzado deportivo.

Información: marchaguada15@gmail.com

http://wp.me/p3Cfkm-z2

FOSAS COMUNES DEL FRANQUISMO

El bloqueo institucional de la memoria histórica: el caso de Timoteo Mendieta

La plataforma Fíltrala publica los documentos por los que el Ayuntamiento y el Juzgado de Instrucción Número 1 de Guadalajara esquivan la orden de la jueza Servini de exhumar la fosa en la que Timoteo Mendieta fue enterrado en 1939 tras ser ejecutado.

Julián Vadillo DIAGONAL. 03/02/15 · 8:00

Asunción Mendieta Ibarra tiene 89 años. El pasado año 2014 se trasladó junto a su hija, Ascensión Vargas Mendieta, hasta Argentina para testificar delante de la jueza María Servini. ¿La razón? Denunciar la muerte de su padre, Timoteo Mendieta Alcalá, acaecida el 16 de noviembre de 1939 en el Cementerio Municipal de Guadalajara.Timoteo fue fusilado ese día tras un proceso que se llevó contra él en Guadalajara el 11 de septiembre de 1939. ¿Su delito? Haber sido leal a la República y haber sido integrante de organizaciones sindicales.

La jueza María Servini no lo dudó. Amparándose en un exhorto (petición de diligencias entre juzgados) pidió la exhumación de los restos de Timoteo Mendieta Alcalá, que reposan en la Fosa número 2 del Cementerio de Guadalajara. Así lo cursó a las autoridades competentes de la zona. Y lo que parece que tendría que ser una razón de justicia universal, una petición tan simple como la devolución de un cadáver, no ha sido posible.

Una vez que la jueza Servini emite la orden de exhumación, la misma se hizo llegar al Juzgado Núm. 1 de Guadalajara. El juzgado la remitió a su vez al Ayuntamiento de la ciudad para que facilitara un informe sobre el lugar donde está enterrado Timoteo Mendieta.

El Ayuntamiento, en un informe de cuatro hojas, explica la ubicación de las fosas, el número de personas enterradas en la misma fosa que Timoteo, el precio de la inhumación, etc. Diagonal ha tenido acceso a este informe a través de Fíltrala,plataforma en la que participa junto a eldiario.es, La Marea y Mongolia. El informe hace referencia a un documento conservado en el Archivo Municipal con fecha del 17 de noviembre de 1939 en el que se detalla que Timoteo fue enterrado en el patio 4º y fosa número 2 del cementerio civil de la localidad, también publicado por Fíltrala..

El informe, fechado el 27 de junio de 2014 y remitido al Juzgado de Instrucción Número 1 de Guadalajara, explica que la fosa en la que fue enterrado Timoteo es una fosa común cuyo primer enterramiento data del 16 de noviembre de 1939 y el último el 9 de septiembre del mismo año. En la fosa se enterraron, según consta en el informe, 22 o 23 personas ejecutadas por el Juzgado Especial de Ejecuciones, según los distintos registros.

Fíltrala también ha publicado la resolución del juzgado en respuesta al informe del Ayuntamiento. En la providencia, fechada el 30 de octubre de 2014, el juzgado afirma que hizo una “inspección ocular” en el cementerio por la que concluye que la información remitida por el Ayuntamiento es incorrecta y que “no se sabe con exactitud donde puede estar la fosa”. Por ello decide “dejar sin efecto la ejecución de la exhumación del cadáver de D. Timoteo Mendieta Alcalá, debido a que la inspección ocular realizada, y de las manifestaciones efectuadas no queda acreditado fehacientemente que en la fosa nº 2 del patio 4 del Cementerio de Guadalajara, se encuentre el cuerpo sin vida de D. Timoteo Mendieta Alcalá, ya que no se puede determinar con exactitud en qué lugar puede estar situada la fosa y cuanto terreno abarca esta”.

La resolución ase puso en conocimiento de la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina y de la propia jueza María Servini.

Las razones esgrimidas tanto por el Ayuntamiento como por el Juzgado de Guadalajara reducen una petición de defensa de los derechos humanos y de crímenes contra lesa humanidad a un asunto puramente administrativo. Según asegura a Diagonal Xulio García Bilbao, del Foro por la Memoria de Guadalajara, “la ubicación de la fosa es perfectamente correcta. Las razones que esgrimen Ayuntamiento y Juzgado son sólo una excusa para dejar sin efecto la petición”. “El mismo Ayuntamiento que dice ahora no saber la ubicación de Timoteo, autorizó en su día la colocación de una placa en su tumba. Es una contradicción”.

“El mismo Ayuntamiento que dice ahora no saber la ubicación de Timoteo, autorizó en su día la colocación de una placa en su tumba. Es una contradicción”

Un Ayuntamiento reincidente

Las organizaciones memorialistas, políticas y sindicales afirman que no es la primera vez que el Ayuntamiento de Guadalajara ha incurrido en polémicas relacionadas con la memoria histórica. Las organizaciones memorialistas, políticas y sindicales de la ciudad de Guadalajara llevan años trabajando para resarcir a las víctimas del franquismo y se han topado siempre con el “ninguneo de las autoridades municipales”, señalan.

Hace años que la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de Guadalajara pidió un cambio en el callejero de la ciudad y de la provincia, pero el Ayuntamiento, lejos de hacerlo, ha seguido manteniendo un callejero repleto de militares golpistas. Tan solo la llamada Plaza de los Caídos por Dios y por España varió su nombre por la de Plaza de los Caídos, aduciendo el Ayuntamiento que así aglutinaba a todos los caídos de ambos bandos. Una decisión que generó la protesta tanto de la CNT local como de Izquierda Unida, que se sumó a la petición de variación de callejero.
Prueba del registro de la inhumación de Mendieta. | Filtrala

 

En el cementerio municipal existen dos espacios donde se ubican los restos de los fusilados. Una de esas partes fue rehabilitada por los familiares de las víctimas en los años 80 con sus propios fondos. Pero otra parte, una enorme fosa donde se ubican gran cantidad de estos cadáveres, ha sido uno de los caballos de batalla del Foro por la Memoria de Guadalajara. El Ayuntamiento ha desoído repetida veces las peticiones del Foro para adecuar la zona y darle reconocimiento a los fusilados. Por el contrario el Ayuntamiento emprendió medidas propias y colocó una placa que no dejó satisfecha a ninguna de la fuerzas sindicales, políticas y memorialista que reclaman el reconocimiento de las personas ejecutadas por la dictadura.

Guadalajara, una provincia azotada por la represión franquista

En el año 2010 Carlos Paramio Roca, Pedro Alberto García Bilbao y Xulio García Bilbao publicaron La represión franquista en Guadalajara. Desde ese momento esta obra se ha convertido en la referencia para valorar de una forma cuantitativa, pero también cualitativa, la dimensión de la represión en esta provincia. Este trabajo, pendiente de actualización, cifra la represión en 6.377 personas de las cuales 1.262 fueron ejecutadas (202 por causas de padecimiento en prisión). Los alcarreños represaliados por el nazismo también tienen cabida como represión franquista, pues fue la dictadura quien sentenció en realidad a aquellos militantes.

En las páginas de este libro encontramos la historia de Timoteo Mendieta Alcalá. De profesión carnicero y yesero, natural del alcarreño pueblo de Sacedón, Timoteo Mendieta fue presidente de la UGT en su localidad. En Sacedón sufrió los ataques de los sectores de derecha durante la República. Al finalizar la Guerra Civil, Timoteo fue detenido y trasladado a Guadalajara. Juzgado el 11 de septiembre de 1939, fue sentenciado a muerte. Fue fusilado el 16 de noviembre de 1939 en el Cementerio de Guadalajara.

Timoteo no es el único que está en la fosa que Servini pedía exhumar. Junto a él hay 21 personas más, de los cuales cinco son también de Sacedón. Son Eusebio Viñas Ibarra, teniente del Ejército Popular de la República, de profesión jornalero y afiliado también a la UGT; Tomás y Manuel Escamilla Rebollo, campesinos y afiliados a la JSU; Castor Mercado Molada, de profesión jornalero; Valentín Alcantarilla Mercado, también jornalero; Ciriaco Écija Buendía, de profesión labrador y militante del PCE y de la UGT; y Ángel Ardiz Gil.

Junto a estos sacedonenses también están en esa fosa el jornalero Sabas López Tomico, Antonio Sierra Olivo, Juan Martínez Vivar, Pedro Parra Toledo, Fidel Serrano Mayor, Isidoro Lozano Moreda, Isidro Expósito Delgado, Feliciado Fernández Manzanares, Tomás Vicente Lorente, Ricardo Martínez López, José Rodríguez García, Jesús Barriopedro Santamaría, Julio Verges Garcia y Martina García Alcalde. Todos ellos jornaleros, integrantes de las organizaciones del Frente Popular y fusilados entre el 16 de noviembre de 1939 y el 9 de marzo de 1940. La fosa común número 2 del cementerio dejó de utilizarse el 9 de septiembre de 1940.

La lectura que se extrae de este caso y de los acompañantes de Timoteo en la fosa es que en su mayoría eran trabajadores del campo. En el caso de Martina la profesión que se marca es “sus labores”, un genérico para los represores franquistas con el que se ocultaba su verdadero trabajo y su vinculación al movimiento obrero. Todos ellos fueron fusilados por pertenencia a organizaciones del Frente Popular en ese genérico eufemístico de “auxilio o exaltación a la rebelión”. Los rebeldes juzgando por “rebeldía” a los defensores de la legalidad.

Asunción Mendieta ha pedido verdad, justicia y reparación para Timoteo Mendieta Alcalá. Una reivindicación que se tiene que hacer extensible a todos los represalidados. El Ayuntamiento y el Juzgado de Guadalajara niega ese derecho universal contemplado en la Declaración Universal de Derecho Humanos. Las víctimas del franquismo siguen olvidadas en la fosas y las cunetas.

Bono de 10 cts editado por el PCE de Guadalajara. Coleccion: FMGU

Bono de 10 cts editado por el PCE de Guadalajara. Coleccion: FMGU

Quizás por haber resistido hasta el final de la guerra y por ser escenario de la primera derrota militar del fascismo italiano, la provincia de Guadalajara fue especialmente castigada desde el primer momento por la represión franquista y con un alcance que las cifras nos muestran con horror. Entre 1939 y 1944 fueron represaliadas 7269 personas nacidas o residentes en la provincia, lo que representaba un 4.3 % de la población provincial de 1940. De esas 7269 personas, el PCE fue la segunda organización en número de castigados, con 1039 represaliados, siendo la primera UGT con 1904. Al igual que en el resto de España, el Partido Comunista había pasado de ser un pequeño grupo sin apenas presencia militante en nuestra provincia a convertirse en un grupo con miles de afiliados y principal sostén del Quinto Regimiento. Así, en Guadalajara el PCE pasa de tener 90 afiliados en 1935 en toda la provincia, a 8000 carnets entregados en noviembre de 1937. (Hernández Sánchez, 2010).

Desde el primer momento de la represión franquista, en abril de 1939, los principales dirigentes provinciales fueron fueron perseguidos con saña y asesinados o encarcelados; Vicente Relaño, secretario general del PCE de Guadalajara fue prontamente detenido y sometido a un cruel trato, aunque su ejecución se retrasó hasta 1943 porque Relaño tenía más de 10 avales de personas de derechas a las que se había salvado al ponerlas bajo la protección de la Ley republicana en los días difíciles de los primeros meses de la guerra. Otros dirigentes fueron al exilio o fueron encarcelados. Desde Guadalajara se organizó una expedición falangista a Alicante para buscar a todos los republicanos alcarreños allí detenidos. A su regreso, fueron exhibidos por las calles de la ciudad en un recorrido parecido a un auto de fe.

Vicente Relaño, fundador y secretario general del PCE de Guadalajara. Foto: FMGU

Vicente Relaño, fundador y secretario general del PCE de Guadalajara. Foto: FMGU

El número de penas de muerte ejecutadas a militantes comunistas en la provincia de Guadalajara, según estadística recogida por el Foro por la Memoria de Guadalajara y basada en las propias sentencias judiciales, fue de 166, de un total de 822 fusilados entre 1939 y 1944 en las tapias del cementerio provincial, siendo la segunda organización con mayor número de asesinados después de la FNTT-UGT.


En estas circunstancias es fácil entender que la mayoria de los militantes comunistas que estaban en condiciones en la posguerra de reorganizar el PCE en Guadalajara eran o bien los más jóvenes, que no habían vivido la guerra, o las mujeres, viudas o compañeras de militantes encarcelados o presos.

La militantes femeninas no fueron sólo las que tuvieron que afrontar las multas, ayudar a sus compañeros presos y sostener a la familia en una situación de persecución y postguerra, sino que fueron en muchos casos las encargadas de intentar la reconstrucción de la organización, cuyo principal objetivo era, como en el resto de España, sobrevivir y auxiliar a los presos.

Es de justicia citar a algunos de los militantes comunistas de Guadalajara que arriesgaron su vida y su libertad para reorganizar el partido y apoyar a sus camaradas presos. Son solamente unos pocos aquellos de los que se guarda memoria, pues cientos de ellos murieron anónimamente bajo un dictado de olvido que algunos desean que persista hasta el día de hoy. Como ejemplo de dignidad y lucha llegan hasta nosotros estos nombres:

Maria Valés Santos, natural de Torre del Burgo, encarcelada el 09/07/1942, acusada de reorganizar clandestinamente el PCE.

Gregoria Pérez Barbero, 23 años de Cendejas de la Torre, militante de JSU, detenida en 1943 junto a 21 personas más, acusada de ser «miembro de la organización clandestina del PCE». Goyi, como era conocida, estuvo varios años en la cárcel y al salir se exilió a Francia y Polonia junto a su compañero Joaquín Pérez Regalado, Al morir el dictador regresó a Guadalajara, militando en el PCE e IU,  formando incluso parte de las listas electorales de esta coalición hasta su muerte. 

Adoración Retuerta detenida «por actividades clandestinas de carácter comunista.(…)», detenida por el reparto en Guadalajara y Madrid de unos pasquines que decían «Franco os roba el aceite y el pan de vuestros hijos hambrientos, ¿a qué esperáis para manifestaros contra el hambre? Viva la República».

Tomasa Cuevas, de Brihuega, de las JSU, quien tras 12 años de cárcel en durísimas condiciones, regresó a Guadalajara en 1950 y se convertiría en uno de los mayores ejemplos de fortaleza moral, de solidaridad y de humanidad que haya podido haber en el comunismo español, rescatando la memoria de la vida, lucha y sacrificio de las mujeres de su generación.

Muchos de los militantes que lucharon por la reconstrucción del partido habían sido presos de primera hora que ya habían sido excarcelados tras cumplir penas menores, como es el caso de Pedro Martinez Magro, maestro de Jadraque que tras ser sobreseída su causa, fue puesto en libertad, participando en la reconstrucción del PCE en Guadalajara y Alcalá de Henares, hasta que en 1947 fue detenido, acusado de la explosión del polvorín militar de Alcalá de Henares y fusilado.

Un caso que ejemplifica muy bien el de aquellos combatientes que habíando logrado sobrevivir no dudan en volver a comprometerse en la lucha es el de Felix Samper Albarracín, jornalero de Sayatón y teniente del EPR quien tras salir de la carcel en 1943, fue detenido de nuevo en el 45 y acusado de pertenecer a la organización clandestina del PCE fue condenado a un año y seis meses.

Entre las mujeres que habían estado presas destaca Mercedes Wandelmer, de la Asociación de Mujeres Antifascistas (AMA) y del PCE, que pertenecía a una familia de luchadores y militantes comunistas en la que hay dos fusilados. Tras salir en libertad condicional de la prisión de Barbastro en julio de 1943, fue detenida de nuevo en 1945, (“ingresó en la clandestinidad en el PCE para combatir y derrocar al régimen legalmente constituido en España y sus más sanas y tradicionales instituciones”). Fue condenada a cinco años más de prisión.

El Socorro Rojo Internacional (SRI) sirvió como primera estructura de apoyo a los presos y permitió una tímida organización del partido en nuestra ciudad con la entrega de comida, ropa y enlace entre los presos y sus familias y con el partido. Esos fardos de ropa eran precisamente usados para la introducción de mensajes, veamos un ejemplo:

Teodora Segura Muñoz, de 18 años, de Peralejos de las Truchas, fue encarcelada en 1945 por propaganda ilegal, junto a Bonifacia de la Riba Esteras “con motivo de haber llevado clandestinamente para lectura de los presos partes de guerra y revistas, las que pasaba envueltas en legajos de ropa para los presos”.

La reconstrucción del PCE en Guadalajara empezó en la propia cárcel pues los propios presos crearon una célula para repartir las ayudas y apoyarse mutuamente. La proximidad de Madrid facilitaba conseguir propaganda y traerla a Guadalajara en arriesgados viajes en tren. Algunas de las más activas militantes de SRI que sirvieron de enlace con los presos fueron: Cecilia Abad, Tomasa Cuevas y Julia García, entre otras. En los primeros meses de la dictadura en nuestra provincia, conforme se llenaban de presos las cárceles y campos de concentración, los propios presos se organizaron para resistir y apoyarse. Uno de los primeros responsables del PCE en la Prisión Central, fue Francisco Puntas Suárez, natural de Córdoba, de profesión practicante y que llegó al empleo militar de teniente, El 9 de julio de 1939, fue asesinado conjuntamente con otros responsables del Partido en la Prisión, Juan Raposo Palomeque, Valentín Simón Fuentes y Juan Eraso Echevarría. El parte de defunción indicaba que murieron “a consecuencia de arma de fuego”, aunque gracias entre otros, al testimonio de la compañera de Raposo, Clotilde Ballesteros, sabemos que en realidad fueron torturados salvajemente y rematados a tiros.  La famosa “ley de fugas” fue usada como excusa para ocultar el crimen. La organización del PCE en la Prisión tuvo muchos cambios esos años, por la enorme cantidad de fusilados, traslados, torturas, y “caidas” que sufrió, entre otras cosas por los infiltrados y confidentes que tenía la propia organización, como el propio encargado del botiquín de la prisión, hombre de confianza del SIPM.


Gracias al libro “Mujeres en las cárceles” de la briocense Tomasa Cuevas, conocemos el nombre de otro de los militantes que participó como organizador en el interior de la Prisión Central de Guadalajara de una célula clandestina. Se trataba de un militante malagueño llamado Antonio Ramón, que estaba gravemente enfermo de tuberculosis y que falleció al poco de ser liberado en los años 50. Otro de los miembros del PCE que se hallaba preso y que agravó su causa fue Emilio Alda Garcia natural de Chiloeches, tras ser acusado de ser el responsable clandestino del PCE en la cárcel de Guadalajara. Tras él, otro preso, Emilio Esteras Cid, condenado a 30 años, fue el máximo responsable del Partido en la Prisión central entre 1943 y 1945.

Clotilde Ballesteros en 1938

Los supervivientes de la represión estaban en el constante objetivo de la policía franquista y eso, en una ciudad pequeña como Guadalajara, hacía más difícil su tarea, siendo necesario extremar las cautelas. Hacia 1946 Clotilde Ballesteros, militante comunista nacida en Mirabueno y viuda de un importante cuadro del PCE, Juan Raposo, que había sido cruelmente asesinado a golpes en la Prisión Provincial y fusilado después de muerto, recibió la visita de un extraño personaje que le propuso hacer negocios y reunir a los militantes dispersos para teóricamente reconstruir el PCE. Clotilde lograría mantenerse con éxito en la clandestinidad y sería clave en mantener el contacto con Madrid en los años más duros. Las resistentes como Clotilde estaban especialmente expuestas porque eran el punto de contacto externo. El personaje traía la supuesta carta de un histórico militante llamado Emiliano Wandelmer quien había sido secretario provincial de las JSU. Wandelmer había sido excarcelado en 1943; tanto Emiliano como su padre Pedro y su hermana Mercedes, habían tenido un compromiso público en defensa de la República y como militantes del PCE y eran muy conocidos en Guadalajara. Tras la entrada de la tropas fascistas fueron detenidos y el padre, Pedro Wandelmer, un hombre ya de edad que no obstante llegó a ser oficial del EPR, fue ejecutado, así como Ángel Waldelmer de 22 años y anarcosindicalista. Otros miembros de la familia, como Nieves, Victoriana, Joaquina o Mercedes también sufrieron cárcel y persecución.

Emiliano Wandelmer, encarcelado en Porlier había sido torturado; el odio a su familia y a su militancia valiente le había convertido en una víctima a la que destruir y aplastar moralmente. Los resistentes sabían que Wandelmer había sobrevivido, pero existía el temor de que se hubiera quebrado moralmente y estuviera, ya en libertad, siendo utilizado por la Brigada Político Social (BPS) para romper la seguridad de la resistencia. No había pruebas de que hubiese traicionado, pero las condiciones de lucha eran tan terribles que la sospecha bastaba para tener que tomar medidas preventivas. Antonio Cañadas Dombríz, militante libertario que había sido detenido en los mismos días que Emiliano, en sus memorias inéditas (Cañadas, FMGU) señala que le vigilaron y gracias a ello: (…)Supimos que Waldelmer [sic] era el traidor porque a los que sí se habían reunido con él, les extrañó que a la reunión que él habia convocado y que fue sorprendida por la policia, no acudió el sujeto y le vieron por la calle con algún policía de la Social (…)

Emiliano Wandelmer, secretario general de las JSU de Guadalajara en 1936

Emiliano Wandelmer, secretario general de las JSU de Guadalajara en 1936

Sospechando que el visitante que decía venir en nombre de Wandelmer era un policía o un infiltrado, Clotilde Ballesteros, quien ya entonces participaba activamente en la actividad clandestina del PCE, se hizo la tonta y mintió al sospechoso asegurándole que ya había abandonado toda actividad política y que estaba ocupada sólo en su hijo y su nuevo marido, también encarcelado. El visitante insistió y se entrevistó con otros militantes en libertad, entre ellos con Francisco Mayoral, ex-secretario de organización de las JSU de Guadalajara, quien acababa de salir de la cárcel. Mayoral avisó de la manera más discreta posible a todos los militantes que pudo, no sin antes poner vigilancia y seguimiento al individuo sospechoso, que desapareció tras varias visitas, al comprobar seguramente el escaso eco de sus propuestas. (García Bilbao, X., 2008)

Pedro Wandelmer, padre de Emiliano Wandelder

Pedro Wandelmer, veterano luchador comunista de Guadalajara, fusilado en mayo de 1940.

La lucha en la ciudad estaba muy centrada en recomponer lazos y en apoyar a los encarcelados y sus familias fundamentalmente, pero en las zonas de sierra de la provincia los guerrilleros se mantenían en armas, si bien en situación muy precaria. La capital, una ciudad de 20.000 habitantes donde en 1939-40 llegaron a estar encarcelados simultáneamente 5000 personas, era tan sólo uno de los espacios de lucha, el «llano» y la «montaña» eran los otros. Por el «llano» se entendían las poblaciones rurales y por la «montaña» las zonas agrestes en las que se mantenían los guerrilleros. El llano ayudaba a la montaña. En ese apoyo a la actividad guerrillera el PCE clandestino fue uno de los pilares fundamentales. Guadalajara formaba parte del corredor de la Cordillera Central que permitía conectar el centro y sur con el camino a Francia, pero la principal zona de resistencia fue el Alto Tajo, en las fronteras con Teruel y Cuenca. Entre 1947 y 48 hubo hasta 35 detenciones de vecinos de Ocentejo, Peralejos de las Truchas y otros pueblos de la zona, que fueron acusados de «apoyo a bandoleros» (García Bilbao, X. [et al], 2010)
.

La actividad clandestina del PCE siguió a pesar de todas las dificultades. Una, y no poco importante, era la de contactar con la estructura del partido a nivel nacional y de esa forma con la dirección en el exilio. Hay informes en la documentación de Jesús Monzón donde Guadalajara aparece claramente conectada con la dirección del partido en 1945 (AHPCE.Informes-jacq3). Tras la masacre de cientos de militantes en los primeros años de la dictadura, los encarcelamientos masivos y las deportaciones, la represión no cesó. Las multas, el expolio, los despidos, la persecución diaria que llegó a suponer la muerte civil de los que se habían atrevido a plantar cara al golpe y defender la República eran una cruda realidad que aplastaba cualquier intento de resistir; recordemos a comunistas como Antonio Buero Vallejo, luego famoso autor teatral, o a Ramón de Garcíasol, periodista y poeta, quienes tras sobrevivir a la guerra, la cárcel y eludir la muerte, se vieron obligados a un duro exilio interior. Buero Vallejo, en fecha tan tardía como 1980, era discutido por parte de la sociedad bienpensante de la ciudad y se entorpeció el darle su nombre a un Instituto de Bachillerato apelando a su condición de comunista.  

En medio de este panorama, muchas personas abandonaron la ciudad y fueron a Madrid o a otras provincias. El PCE resistió porque la voluntad de lucha de sus militantes fue absolutamente heroica, pero las condiciones de aislamiento y represión supusieron el desgaste brutal de la generación joven que había conocido la República y luchado en la guerra, siendo los años 40 una época de resistencia que acabó por agotarla.

La salida de la cárcel de los supervivientes de la represión inicial les llevó a encontrar una Guadalajara devastada moralmente y con toda la vida civil en manos de un régimen totalitario donde no había lugar para los que no quisieran rendirse. Las redes de apoyo a presos y familias, una solidaridad antifascista ejemplar, abarcaba a todos, incluidos militantes socialistas y libertarios, aunque las tensiones derivadas del golpe de Casado se hicieron sentir siempre. Tras 1944 y hasta el 49, la actividad guerrillera y con ella el paso por Guadalajara de partidas y cuadros procedentes de Francia en ruta a otras zonas de actividad generó un repunte de la represión y del control. Una nueva oleada de encarcelamientos y juicios se cebó entre los resistentes, llevando de nuevo a la cárcel a muchos de ellos.

A primeros de los cincuenta, la situación era de devastación. Persistían redes de veteranos militantes y el PCE mantenía contacto con la dirección en Madrid y Francia, pero la actividad era sobre todo de resistencia moral, no dejarse vencer, como primer objetivo. Surgieron dos retos: el primero fue la reproducción generacional, los mayores anteriores a la guerra estaban muertos, prisioneros, en el exilio o agotados, sólo un reducido grupo mantenía la red clandestina. Los más jóvenes, sobre todo los antiguos militantes de las JSU, ahora ya en plena madurez, serian de nuevo fundamentales en la lucha, pero era preciso incorporar a las nuevas generaciones a la militancia. El otro reto era la lucha sindical. El PCE orientó su lucha al frente del trabajo y a la lucha en los sindicatos del régimen. Desde los cincuenta hasta los años 70, la historia del PCE sería sobre todo la lucha en el movimiento obrero; la fabrica de VICASA en Azuqueca de Henáres, atrajo obreros de toda España, principalmente de Extremadura y se convertiría en un punto clave de la nueva organización del partido. 

Nunca se perdió el contacto con la dirección, pero hemos de esperar a los años 60 para encontrar una red de células del PCE que eran ya nuevas, fruto de la nueva dinámica política y no un eco de la guerra y la primera resistencia. El veterano combatiente Sixto Agudo sería encargado en los 60 de establecer renovadas líneas de comunicación entre la estructura clandestina y la dirección en Francia. El PCE mantiene una red en Guadalajara, con ramificaciones en Molina de Aragón o Sigüenza. Romero Marín, miembro del Comité Central del PCE, acude a Guadalajara en 1962 y mantiene contactos directos con la estructura clandestina gracias a Esteban Hernández Maestre, un joven albañil que había tomado el testigo de los viejos militantes y actuaba como organizador y nudo de la red, junto a su compañero Goyo Muela . Un piso clandestino en la calle Horno de San Gil de Guadalajara pasó a ser un punto clave de la red. En 1968, con jóvenes obreros emigrantes, la  actividad clandestina se relanzó. La Brigada Político Social conocía los nombres de todos los represaliados supervivientes y les tenía sometidos a vigilancia periódica, igual que con los cuadros más activos que estaban en los sindicatos. Vigilar para conocer y conocer para neutralizar era la pauta seguida por la Brigada Político Social en ese periodo. En 1969, Antonio Cezón, obrero de la fábrica Bressel, Antonio Rico, un obrero de Segovia, Juan Ignacio Begoña y Francisco Palero, entre otros, tejen ya una amplia red. La policía les vigila y detiene y maltrata cuando les parece conveniente, pero no lograrán impedir su actividad. La represión de la BPS es constante, siendo su afán tener localizados todos los posibles focos de resistencia. Pese a su historial de crímenes y torturas, los policías de la BPS escaparan impunes en la Transición.

Entre 1964 y 1976, el Tribunal de Orden Público, el famoso TOP, 32 personas de Guadalajara serán condenadas. El primero de ellos fue Enrique Aguado Marco, natural de Cobeta, con 51 años, condenado (Causa 106/64 TOP) por propaganda ilegal —distribución de Mundo Obrero— a 10.000 ptas. y un año de cárcel; Anastasio García, de Mandayona, fue detenido siéndole incautados ejemplares de Mundo Obrero, Nuestra Bandera, Fraternidad y Metal (revistas del sindicato clandestino), resultando condenado a dos años de prisión y una fuerte multa. Serían los primeros condenados en esta nueva etapa del franquismo que no cesaría hasta las elecciones del 77. Policías y jueces de la dictadura seguirían en sus puestos sin ser cuestionados. 

La trayectoria del PCE en nuestra ciudad desde los años 60 hasta la transición será tratada en otro artículo. pero podemos citar como principal determinante desde los años 50, no tanto la actividad represiva del régimen, sino la nueva línea de «Reconciliación Nacional» implantada desde 1956. Como consecuencia de esa línea, la renovación generacional acabaría por producir una fractura moral entre los veteranos de la resistencia y los cuadros jóvenes de orígen católico o de familias del régimen que se encargarían de aplicar las nuevas directrices; en ellas, la memoria de la lucha de la resistencia resultaba inconveniente. La disolución del sistema de células por centro de trabajo o actividad y la adopción de una estructura de agrupaciones territoriales acabó por destruir los lazos comunistas que en difíciles circunstancias habían logrado mantener durante tantos años.

Se puede decir que a pesar de la dura represión y del ensañamiento contra los comunistas alcarreños, en todos los años de dictadura no hubo ni un sólo día en el que no hubiera una célula clandestina comunista en Guadalajara empeñada en su lucha contra la dictadura franquista.

En 1979, Clotilde Ballesteros y Trifón Cañamares García, volvieron al pueblecito de Mirabueno. Clotilde había eludido la cárcel y en 1951 marchó a Viella y luego a Barcelona donde militó en la clandestinidad. Trifón Cañamares, aquel valiente joven militante de las JSU comisario de compañía en la 49 BM, natural de Cendejas de Enmedio (Guadalajara), había mantenido su militancia en el PCE todos aquellos años. En Mirabueno, Trifón y Clotilde defendieron la candidatura al ayuntamiento de su partido, el PCE, y lo hicieron con la sinceridad y fortaleza de corazón que había caracterizado a los militantes de su generación. En 2014, los jóvenes de la UJCE de Guadalajara le dieron el nombre de Trifón Cañamares a su agrupación provincial, y el propio Trifón, emocionado, firme y lúcido a sus 103 años, pudo dirigirse a ellos, evocar a cuantos entregaron sus vidas por un ideal de paz y justicia social y transmitir el hilo rojo de la memoria que se necesita en las batallas del presente y el futuro.

Hernández Sánchez, F., El PCE en la guerra civil, Tesis doctoral, UNED, 2010.

Garcia Bilbao, X., La represión franquista en Guadalajara, Silente 2010-

—, «Entrevista con Francisco Mayoral, militante JSU Guadalajara, 01/10/2008», FMGU)

—, «Entrevista con Jesús Salas, miembro de la resistencia antifranquista Guadalajara, 02/07/2014, FMGU)

Xulio García Bilbao
. Foro por la Memoria en Guadalajara

@memoriaguada

http://www.memoriaguadalajara.es

Orosia Castán: ¿Qué es la memoria histórica? Memoria y República contra la Impunidad

¿Qué es y qué significa en España la memoria histórica antifascista? Un grave problema para un estado basado en la más miserable de la las impuridades y el olvido y desprecio de las víctimas. Siempre hubo memoria pues quien ha visto matar a su familia difícilmente lo habrá podido olvidar. En España hemos tenido impunidad y represión y la monarquía y el estado democrático se han construido sobre esa impunidad e intentando con todas sus fuerzas reducir el recuerdo de la matanza fundacional del franquismo y las víctimas de la represión a un problema familiar y afectivo. Es preciso afrontar de cara el hecho de que en España sentencias y tribunales franquistas son legales y no han sido anuladas.

En esta conferencia dada en el Ateneo de Madrid, Orosia Castán deja las cosas muy claras sobre qué es y que representa la Memoria Histórica. A destacar que no hay dirigente político alguno en la izquierda española —ni en IU ni en Podemos, ni en prácticamente ninguna fuerza— que acepte un debate público sobre este tema. Orosia Castán expone la posición de claridad y ruptura que la verdad y la justicia exigen. Sus palabras son un reto a todas las direcciones políticas de los fuerzas de izquierda y sostienen el sentimiento y los deseos de todos cuantos no han renunciado ni a la justicia ni a la República.

Orosia Castán representa la dignidad de la lucha antifascista y por la memoria. Su trabajo como investigadora de la resistencia republicana y de la represión franquista en Valladolid es ejemplar y sin concesiones; en una España y en una provincia donde afirmar la verdad y exigir justicia es un acto heroico, Orosia Castán ha hecho de ello una norma moral y de conducta. En la actualidad forma parte del colectivo Verdad y Justicia de Valladolid y del Foro por la Memoria de Castilla y León. Su posición es firme y clara «no hay democracia alguna mientras permanezca la impunidad y el franquismo en la forma de sus tribunales y sentencias siga siendo legal y reconocido. La lucha por la República es irrenunciable».

5 de octubre de 2014. Acto de Jura civil de bandera en Guadalajara

El último servicio a la Patria de Boixareu Rivera

Foro por la Memoria de Guadalajara / 5 de octubre 2014

jura boixareu definitivo

Acto de Jura Civil. Octubre de 2014. Los soldados desfilan ajenos al nombre de la calle dedicada al faccioso Boixareu Rivera.

Jura civil de bandera. Un acto voluntario que cualquier ciudadano puede hacer no importa su edad, en el que se compromete públicamente a defender la enseña nacional, la patria y un sistema de valores compartido; una muestra de patriotismo y dignidad civil en la que la ciudadanía escenifica ante los militares su reconocimiento de la disposición al sacrificio de estos y en el que los militares renuevan su compromiso de servicio; pueblo y milicia juntos: un acto cargado de simbolismo.

No es este de 2014,el primero que se celebra en Guadalajara; el anterior fue en 2007 a instancias de una corporación del PSOE, aunque presidiría el acto el entonces alcalde electo del PP tras las elecciones que acababan de producirse. En todos los años de gobiernos PSOE, IU y de alianza entre ambos en Guadalajara, la plaza no perdió su nombre golpista nunca.  La OM 1445/2004 de 16 de mayo de 2004, que dispone este tipo de actos, no precisa decir nada sobre si los espacios urbanos donde realizarlos deben tener ciertos nombres u otros; no es preciso, la ley ante todo, que diría la vicepresidenta Soraya Sainz de Santamaría, y en España los cargos y desempeños, tribunales y sentencias de los golpistas de 1936 son reconocidas como legales todavía.

Atruenan los tambores marcando el paso; en el largo de la carrera, tramo de calle de la Plaza dedicada al Capitán Boixareu Rivera ha tenido lugar en la mañana del 5 de octubre un acto de jura civil de bandera; han rendido honores y desfilado una compañía paracaidista de la «Almogávares 6» con banda de clarines y trompetas. . Los voluntarios, Banderita, La muerte no es el final, voces de mando y cornetas llenan el aire. Poco antes ha habido un ensayo y se han repartido hojas de instrucciones escritas emanadas de la autoridad militar, por supuesto, que nos dicen cómo se debe actuar para no entorpecer el acto; se ha recalcado mucho lo de la «autoridad militar».

Gritos de viva el Rey y viva España; los soldados cantan, el público aplaude, pero todo simbólicamente bajo el nombre de un golpista, pues golpista fue el capitán al que está dedicada la plaza. Todo ha sido promovido por un alcalde del PP, el mismo que se ha negado a autorizar a poner una placa con los nombres de los más de 1200 asesinados por el fascismo en 39-45 en nuestra ciudad, entre ellos 229 concejales y 59 alcaldes; son solo una parte, pero al menos de estos sabemos su identidad, la misma que el demócrata que hoy se dirige a los soldados y al público se niega a que se recoja sobre la fosa. No sólo no ve ninguna contradicción, sino que además al sr. alcalde le incomoda sobremanera que se le recuerde este asunto.

¿Quién fue Boixareu Rivera? ¿Por qué tanto empeño en mantener su nombre en una calle? En 1936 era un joven de Guadalajara, hijo de militar, que se sumaría como voluntario a la sedición fascista. No era militar profesional, sino un estudiante que se unió al ejército golpista y llegaría a capitán de los Tiradores de Ifni. Algunos de sus amigos falangistas y carlistas de la ciudad se habían puesto a las ordenes de la Junta Golpista de Guadalajara en julio de 1936, en la que habían sido coordinados por el Teniente Jasanada, enlace entre otros con los civiles que apoyaban el golpe; su aventura criminal acabó en tragedia, Guadalajara fue liberada por el ejercito republicano rápidamente y Jasanada y otros muchos murieron en combate o bien fueron puestos ante el Tribunal Popular donde tuvieron un juicio justo. Jasanada no sobrevivió a los combates, tal vez fue pasado por las armas directamente y se evitó así que . El actual alcalde es descendiente suyo directo. Hoy el alcalde se niega a quitar el homenaje al golpista y a que los nombres de las víctimas del fascismo figuren sobre sus tumbas, incluidos los de aquellos que en nuestra provincia fueron deportados a los campos nazis. ¿Es casualidad? El hecho es que hoy la voz que dirigió el acto hablaba de constitución, patria, bandera y libertad; esas palabras han salido vacías, afectadas gravemente por la falta de credibilidad democrática de la figura del alcalde y quienes le apoyan.

El resultado final de todo esto es que este acto de jura civil, que tendría un sentido y una justificación moral en un país democrático normal, se vuelve un acto hipócrita como tantos otros actos oficiales de la España realmente existente.

Las pomposas palabras, los símbolos patrios, la música, los soldados, la fiesta ciudadana en una mañana luminosa, todo queda velado por la insensibilidad ante los detalles de fondo. Lo han organizado lo mejor que han podido y lo han vestido de fiesta y patria. Y así y todo se vuelve contra ellos, pretendían dar una imagen y un mensaje de firmeza democrática, de patriotismo. Y lo dan. Han demostrado estos señores del ayuntamiento lo que entienden por patria y democracia, el grosor de sus convicciones y lo que tienen debajo. El resultado es que han utilizado al Ejército y a los símbolos constitucionales en una mascarada que esconde la calavera franquista.

Incapaces de verse a sí mismos, estos «patriotas» del PP son incapaces de imaginar siquiera una España democrática orgullosa de haberse enfrentado al fascismo, una democracia española donde las palabras libertad, igualdad y fraternidad tengan un sentido. Pueden hacerlo impunemente porque la España oficial del régimen del 78 no reconoce entre sus mitos fundacionales a los que combatieron por defender las libertades de todos frente al fascismo y es perfectamente capaz de celebrar actos cívicos militares como este de hoy, en un espacio marcado simbólicamente por la traición y la vileza de los que levantaron sus armas contra el pueblo español y su República como muestra la placa que preside la calle. Para esta gente las palabras de Antonio Machado no tienen lugar en un acto como el de hoy. Pobre España, atrapada su alma en una fosa sin nombre.

En España lo mejor es el pueblo. Siempre ha sido lo mismo. En los trances duros, los señoritos invocan a la patria y la venden; El pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre. Antonio Machado.

Al toque de atención, firmes; a la voz de mando, desfilan calle abajo hasta la tribuna de autoridades. Los soldados gritan «Por encima de todo esta la Victoria y el Valor», hay salvas al aire, en la tribuna se habla de la unidad de la patria expresada en la bandera, de valores constitucionales y de democracia moderna, de los españoles muertos en defensa de los colores de la enseña nacional, pero ha habido acciones en la política de los promotores del acto y en la elección del espacio que le han quitado, efectivamente, toda credidlidad y convierten esta mañana de domingo en una burla cruel.

Los símbolos significan lo que significan y Boixareu Rivera, «hijo predilecto ¡Presente! de la ciudad de Guadalajara, caído por Díos y por España a manos de la hidra rojo separatista para redimir con su sangre a la Cataluña traidora», es quien le da el verdadero fondo a la jornada; su sombra prostituye la solemne ceremonia y vuelve los clarines y tambores en la expresión de una humillación más de nuestra ciudad, y convierte un acto de afirmación nacional y constitucional en un horror.

No es casualidad nada de lo que pasa. Hay algunos hechos que se deben recordar para entender que está pasando:  Boixareu Rivera murió en combate en un pueblecito de la ribera del Segre al frente de su compañía de Tiradores de Ifni y no pudo ver físicamente la victoria franquista. El PP de Guadalajara se ha negado expresamente a retirar el homenaje permanente que le brinda la ciudad.

Al hacerse en este espacio por decisión del grupo municipal del PP, Boixareu Ribera sirve así involuntariamente de inspiración y ejemplo a los jóvenes soldados y a la ciudadanía, y de ejemplo ante las «amenazas a la unidad de la patria» que en algunas zonas del territorio nacional se están produciendo, si hemos de repetir la expresión utilizada por algunos miembros del PP. Un acto como el de hoy en Francia, Italia o Alemania sería impensable; la resistencia primera vendrá de los propios militares que no se reconocen en el fascismo pasado y donde tampoco hay calles dedicadas a traidores.

El PP de Guadalajara y sus «voluntarios para la jura», buena parte de ellos cargos públicos populares y sus familias, se han vestido de demócratas, pero antes de salir a la calle se han puesto una colonia que apesta a postfranquismo, su aroma natural; posiblemente pocos de ellos han reparado en la contradicción que supone hacer un honrado acto cívico militar en una calle marcada con el nombre de un golpista; es triste, no lo ven, no se dan cuenta, es legal, dirían.

El acto de hoy en Guadalajara es un perfecto ejemplo del fracaso en la pretensión de reinsertar a los franquistas y a quienes se consideran sus continuadores, en el seno de una sociedad democrática; no se ha logrado asentar una democracia plena al hacerse la Transición sobre la base de la impunidad del franquismo y del desprecio y la negación de la República como el régimen jurídico constitucional y legal anterior al nuestro, siendo el resultado final hoy, que la primera víctima colateral de estas contradicciones sea la propia democracia, reducida a una simple fachada.

roman bandera retocado

Aunque denunciemos aquí esta aparente contradicción entre el sentido del acto y el cruce de símbolos presentes, pudiera ser que estuviéramos equivocados. Podría ser que no hubiera contradicción ninguna, que los golpistas del 36 y su herencia miserable, sean realmente la base sobre la que se ha construido la España actual y los asesinados en fosas sin nombre sigan siendo los criminales que afirman las sentencias que los condenaron. Como demócratas, como antifascistas y como personas de izquierda debemos alzar nuestra voz sobre esto. Esta es la España real, el régimen real, esta es la realidad fruto de esa herencia indeseable.

A esta ofensiva simbólica del PP y de las instituciones del régimen, sólo cabe oponerse con una fuerza igual o superior. O defendemos la República abiertamente y el ejemplo de los que antes que nosotros lucharon por ella, por la ilusión de una España democrática y antifascista, respetuosa con sus pueblos y su pluralidad, con los derechos de los trabajadores o estaremos acabados como país. No son nuestros compañeros solamente los que siguen olvidados en la fosa, es la España democrática y su futuro. Tengamos el valor de denunciar todo esto y de luchar por la República.

@memoriaguada      www.memoriaguadalajara.es

Uno, tan solo uno basta
como testigo irrefutable
de toda la nobleza humana.

Luis Cernuda

Juan López Páez con la foto de su abuelo Isidro Páez, asesinado en Guadalajara el 15 de julio de 1939 junto a otros 4 antifascistas, Archivo FMGU

Juan López Páez con la foto de su abuelo Isidro Páez, asesinado en Guadalajara el 15 de julio de 1939 junto a otros 4 antifascistas, Archivo FMGU

mí tengo entre las manos esa voz dormida de las víctimas mudas, de los fusilados contra la tapia de un cementerio, de los ajusticiados sin juicio previo en la cuneta de una carretera cualquiera por defender la libertad, de las viudas abandonadas a su suerte a la más gris miseria por el  embargo de sus bienes, de las hijas huérfanas, carne de trabajo barato en las grandes ciudades en casa de los señoritos.

foto amarillenta surgida de no se sabe donde viene a llenar el vacío de mis orígenes, a completar la historia personal y rescatarla de un silencio impuesto por el terror asentado en la médula de los huesos dentro de las familias, de lo que nunca se habló en la mesa.

solitaria foto aviva en mí los pocos detalles transmitidos que se salvaron del agujero negro en el pozo del miedo que sufrieron nuestros padres, supe que era carretero y que viajaba periódicamente a Valencia en compañía de su perra loba “Sola”  a comprar naranjas y nueces y comerciar por el camino.

estos días he tenido conocimiento que estaba afiliado a UGT y al PCE de Sacedón y  que después de ser fusilado el 15 de julio de 1939 en las tapias del Cementerio Civil de Guadalajara al año siguiente en 1940, la viuda Francisca Pérez Almansa y sus cuatro hijas Felisa,Carmen, Leandra y Milagros fueron embargadas por una multa de 13.000 ptas de entonces, subastaron tierras, enseres y hasta se llevaron medio cerdo!!!!!!.

el filósofo W.Benjamin que “Hay una misteriosa cita entre las generaciones pasadas y la nuestra. Se nos espera en esta tierra. “ por eso no hay mayor fosa que el olvido de los que lucharon por la libertad, !Abuelo mío, me has llenado de orgullo! no me importa donde están tus restos esparcidos en la fosa común desaparecida del Cementerio de Guadalajara porque dejaste sobre la tierra la semilla de tus nietos Juan, César y José María  con tus mismos ideales comunistas.

JUAN LÓPEZ PÁEZ

Nieto de Isidro Páez Jaramillo  Cerrada, asesinado en el Cementerio de Guadalajara el 15 de julio de 1939, junto a otros 4 antifascistas

foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com