Homenajes para evitar
“una crisis de valores”

DIANA PIZARRO/NUEVA ALCARRIA

27/03/13

Soldado de la Brigada Mixta 49, miembro de las Juventudes Socialistas Unificadas, excapitán del Ejército republicano o pionera del colectivo de víctimas del Franquismo. Son algunas de las personas que han sido homenajeadas desde principios de año por el Foro de la Memoria, en actos sencillos en sus hogares, pero cargados de simbolismo. El objetivo es hacer una llamada de atención a las autoridades “sobre su necesario reconocimiento”, porque según Xulio García, uno de los fundadores del foro, “son personas que han entregado su libertad y que incluso han puesto en peligro sus vidas”. Los distinguidos representan las diferentes ideologías “que lucharon en Guadalajara por la libertad”.

Apostaron por unas ideas, por un país en libertad y por la democracia. Apostaron y perdieron. Ya era hora, por tanto, de que su compromiso fuera puesto en valor. Es lo que piensa el Foro por la Memoria de Guadalajara, que en enero comenzó una serie de reconocimientos públicos a veteranos antifascistas de la provincia, “como forma de distinción pública y como llamada de atención a las autoridades sobre su necesario reconocimiento”. También se busca la anulación de sus sentencias condenatorias, totalmente legales todavía en la España de 2013, lo que consideran “indignante” en una democracia.

Lamentablemente, hay ocasiones en las que estos homenajes llegan tarde, cuando la persona homenajeada no puede disfrutar del ensalzamiento por parte de los otros de las obras que realizaron en vida. Y para evitar que eso suceda, algo inevitable por otra parte a causa del paso del tiempo, comenzaron a entregarse estas distinciones a personas “con probada valía en la defensa de los valores democráticos, pero que han sido relegados al olvido civil”, según reconoce Pedro García Bilbao, presidente del Foro de la Memoria. El objetivo es, por tanto, rescatar sus nombres y homenajearlos, ahora que todavía hay tiempo.

La compañera e hijos del veterano anarcosindicalista Pedro Canuto Marcos reciben la placa y el homenaje del Foro.

La compañera e hijos del veterano anarcosindicalista Pedro Canuto Marcos reciben la placa y el homenaje del Foro.

Inicialmente se pensó en reunir a todos los veteranos antifranquistas en un acto en Guadalajara, pero fue imposible, por lo que se optó por actos individuales en sus propios hogares. “Entrañaba una dificultad tremenda, pues son varias personas, unos residen en Madrid, otros en Barcelona, hay incluso algunos que, por la edad, no se pueden mover de su casa…”, señala Xulio García, miembro del foro y coordinador de los homenajes. Ello llevó a que se optara por un reconocimiento “simbólico” que consiste en la entrega de un diploma en el que se reconoce la lucha individual de cada uno en la Guerra Civil o en el Franquismo. Estos diplomas reproducen una medalla republicana de 1937, e incluyen también símbolos de los partidos y organizaciones en las que los homenajeados militaron en su lucha contra la dictadura.

Además, su entrega supone una “llamada de atención” a las instituciones, que no han reconocido “debidamente” a estas personas. “Y como no queremos que haya una crisis de valores, hemos decidido realizar estos reconocimientos públicos a personas que han entregado su libertad y que incluso han puesto en peligro sus vidas”, señala Xulio García, que subraya la “obligación” que tiene con ellos la sociedad democrática. La idea del Foro por la Memoria es, por tanto, que estos “luchadores” tengan un reconocimiento institucional que hasta ahora no han recibido, en contraposición a lo que ellos consideran un “pobre certificado de reconocimiento personal” emitido por el Ministerio de Presidencia al amparo de la Ley de Memoria de 2007, “que se limita a decir, sólo si el afectado o sus familiares lo solicitan, que estos luchadores sufrieron cárcel o padecieron persecución por la dictadura franquista, pero excluye y renuncia expresamente a la reparación, pues carece de valor jurídico, debido a que la citada ley mantuvo y mantiene legales las sentencias y tribunales con la que estos compañeros y miles y miles de demócratas más de toda España fueron condenados”. Desde el Foro se subraya que los diplomas que se están entregando “reflejan y respetan” la diversa ideología de cada uno de los distinguidos, “tal como sugiere el protocolo Joinet de la ONU para los homenajes a víctimas de violencia o represión política”.

Los protagonistas

Para estos homenajes se han buscado a personas pertenecientes a distintas organizaciones con el fin de dotar de pluralidad a la iniciativa. Uno de ellos ha sido Canuto Marcos, que lamentablemente falleció dos meses antes de que comenzaran los reconocimientos, lo que no impidió la celebración de un homenaje póstumo en la sede de la CNT de Guadalajara al que asistieron su viuda, hijos y otros familiares. Exsargento de tanques y militante anarcosindicalista, nació en Guadalajara y fue primero miliciano en el Batallón Rosemberg, creado por voluntarios de todas las tendencias antifascistas de la provincia, para posteriormente pasar a ser soldado de la 49 Brigada Mixta. Ambas unidades, como recuerda el Foro por la Memoria, fueron creadas en Guadalajara. Más adelante fue nombrado sargento de tanques, cargo que ocupó hasta que acabó la contienda. El fin de la guerra supuso su reclusión en un batallón penal en Teruel. Su hermano Emiliano Marcos Centenera también fue, como Canuto, militante de la CNT, además de soldado de aerostación. Por esta condición murió fusilado en marzo de 1940 en las tapias del cementerio de Guadalajara.

Otro de los veteranos a los que se le ha reconocido su “sacrificio” ha sido Trifón Cañamares, militante del Partido Comunista de 101 años y natural de Cendejas de Enmedio, y que luchó contra la dictadura desde las filas de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) en 1936. También fue comisario político de la 12 División del IV Cuerpo de Ejército. Trifón resultó herido en combate y sufrió prisión en cárceles y campos de concentración. Fue condenado a pena de muerte, aunque se la conmutaron a 30 años de prisión. Ya durante la transición colaboró en la reconstrucción del Partido Comunista en Guadalajara y en la elaboración de las listas y candidaturas de varios pueblos.

También Gregorio Escolano, de 97 años, recibió su diploma de manos de los miembros del Foro por la Memoria. Este excapitán del ejército republicano, natural de Alcolea del Pinar, fue militante en su juventud de Izquierda Republicana, el partido de Manuel Azaña, “y por eso en esta ocasión invitamos a un representante actual de este partido, Félix Rodríguez, quien acudió también para honrar al homenajeado”. En el texto elaborado por el foro con motivo de este homenaje, se recuerda cómo la guerra truncó tantas vidas en nuestro país. Una de ellas fue la de Gregorio, que antes de la contienda era estudiante de Farmacia, “pero como miles de jóvenes tuvo que dejar los estudios por culpa del conflicto, cuyo inicio le sorprendió de vacaciones en su pueblo”. Su suegro, Faustino Clemente, fue alcalde de Alcolea del Pinar por Izquierda Republicana. El municipio se convirtió en un punto estratégico de la provincia, además de que era una de las tres localidades, junto con Guadalajara y Sigüenza, en las que había teléfono público, “y estas comunicaciones con la capital eran decisivas en esos confusos momentos”.

Trifón Cañamares, veterano militante del PCE de 101 años, agradece con unas palabras el homenaje del Foro por la Memoria. Foto: Fernanda Moral

Trifón Cañamares, veterano militante del PCE de 101 años, agradece con unas palabras el homenaje del Foro por la Memoria. Foto: Fernanda Moral

De diferentes ideologías

Tras la evacuación de Alcolea, Gregorio llegó a Guadalajara, “una ciudad en ebullición por la guerra”, y se alistó en el batallón Marlasca, que contaba con gente de todas las adscripciones políticas. Pese a que estaba destinado en Cifuentes, se encontraba de permiso en Guadalajara el “fatídico” 6 de diciembre de 1936, cuando la aviación nazi bombardeó la ciudad. Su brigada fue trasladada en 1937 a Huesca, quedando aislada en el valle de Arán. El resto de la guerra la pasó en Valencia, “donde fue obligado a rendirse”. Tras su regreso a Madrid, optó por marchar a Alcolea, donde fue instado a presentarse ante la Guardia Civil, quienes lo metieron en la “improvisada” cárcel del pueblo. Tres días después fue trasladado a la Prisión Central de Guadalajara. Ingresó en esta cárcel el día 24 de abril de 1939, “donde pudo comprobar las duras condiciones de hacinamiento y el terror de las sacas de presos condenados con pena de muerte”. En su juicio consiguió evitar la pena de muerte, aunque fue condenado a 30 años de cárcel y a pagar 7.500 pesetas, “un capital en esa época, y que por supuesto Gregorio no tenía”. Posteriormente sería trasladado a Burgos, donde estuvo en la farmacia penitenciaria. Más tarde sería de nuevo enviado a Madrid, al laboratorio y farmacia penitenciaria de la cárcel de Yeserías, de donde salió gracias a una revisión de condena en enero de 1942. “El régimen no podía sostener ya un sistema penitenciario con casi 200.000 presos y se decidió a liberar a muchos de ellos”, explica el Foro por la Memoria en su texto.

El ex capitán Gregorio Escolano recibe la placa del Foro acompañado de sus familiares

El ex capitán Gregorio Escolano recibe la placa del Foro acompañado de sus familiares

Francisco de Luz Polanco, de Tendilla, más conocido por sus amigos y familiares como José Luis, ha sido otro de los homenajeados, aunque lamentablemente también fue a título póstumo, ya que falleció en noviembre del pasado año. Según recoge el foro, este veterano guerra fue “quien mas testimonios e información ha aportado en la investigación sobre la guerra y la represión franquista en Tendilla, su pueblo”. El levantamiento contra la República se produjo cuando apenas tenía 19 años. Primero luchó en el frente del Jarama, para pasar posteriormente al del norte de Zaragoza y de Huesca, donde fue tomado preso junto a toda la brigada. Tras pasar una temporada en un corral improvisado primero, y luego en Zaragoza, fue trasladado a Miranda de Ebro, donde estuvo haciendo trincheras, pistas, puentes volados… “Después toda la quinta fue reclutada por los nacionales. Tuvimos que servir como soldados del ejército nacional durante tres años”, recordaba Francisco antes de fallecer, según cuenta el Foro por la Memoria en su web.

Tampoco se han olvidado entre tanto homenaje de Emilia Cañada Dombriz, presidenta de honor de esta organización. “Ya ha recibido varios reconocimientos, pero todo es poco, ya que fue una pionera”, señala Xulio García. Su padre era Antonio Cañadas, alcalde republicano de Guadalajara, que fue fusilado en 1939 cuando Emilia apenas contaba ocho años, y ya en la transición luchó por el desarrollo de una Memoria Histórica. “Encabezó el colectivo de víctimas de la represión franquista para recaudar dinero para el monumento que se levantó en 1979 en el antiguo cementerio civil de Guadalajara en homenaje a los guadalajareños muertos por la libertad y la democracia”, defiende Xulio García. El foro subraya, además, que Emilia fue una de las personas de la provincia que figuraba en las listas negras de la denominada Operación Cuchillo, “es decir, que debían ser asesinadas por grupos ultraderechistas en caso de triunfar el golpe militar del 23-F y que cuya cifra alcanzaba a 3.000 personas en todo el estado”.

placa emilia y francisco de luz

El Foro por la Memoria entrega una placa a Emilia Cañadas, por su trayectoria de toda una vida dedicada a la lucha por la libertad, y a los familiares de Francisco de Luz, veterano excombatiente por la libertad fallecido hace pocos meses y natural de Tendilla.

Las heridas de la guerra

La represión de la guerra y del franquismo fue “brutal”, como subraya el coordinador de los homenajes. Por ello no extraña que uno de los homenajeados, un guadalajareño de 93 años afincado en Barcelona, haya preferido que su nombre se mantenga en el anonimato. “Se trata de un militante de las JSU de Guadalajara que ha agradecido mucho el reconocimiento pero que no quiere que se revele su identidad”, explica Xulio García. “Se siente muy orgulloso de lo que hizo, pero imagino que en situaciones como la que vivió en la cárcel deja importantes huellas que no se curan con los años”.

Éstos son los primeros, pero no los únicos que se merecen un homenaje tal. “Podríamos haber elegido a otros muchos, pero ellos representan las diferentes ideologías que lucharon en Guadalajara por la libertad”, explica este miembro del Foro por la Memoria.

El Foro por la Memoria, organización política que se define antifascista y democrática, “que participa de la República y los valores que la sustentan y que se reconoce en todos aquéllos que defendieron sus ideales de libertad y justicia social bajo sus banderas”, tiene como objetivo recuperar, aunque suene redundante, la memoria “de los que lucharon y su defensa hoy, de forma que las luchas actuales se puedan basar en la fortaleza moral y en el ejemplo de los que nos precedieron”. Con este ideal, realizaron hace dos semanas la II Marcha Memorial Batalla de Guadalajara, un acto con el que pretendieron recordar uno de los episodios más importantes de la Guerra Civil. Este año se cumplían 76 años desde que en el mes de marzo de 1937, “nacionalistas y republicanos libraron en los campos de La Alcarria una de las batallas que más contribuyeron a difundir la épica del bando gubernamental”, según se recoge en el libro ‘Guadalajara 1937. Testimonios de una batalla’, editado por ‘Nueva Alcarria’. En él se recorren “todos” los escenarios de la lucha, como Brihuega, Trijueque o el palacio de Ibarra, “para contar cómo vivió Guadalajara aquella histórica batalla”.

El Foro por la Memoria
homenajea a Avelino Cortés Muñoz

DIANA PIZARRO/ NUEVA ALCARRIA

3/05/2013

El Foro por la Memoria ha celebrado tres nuevos homenajes a veteranos antifascistas, tal y como vienen realizando desde comienzos de año. Uno de los distinguidos ha sido Avelino Cortés Muñoz, nacido hace 95 años en Renera, que se alistó en el 5º Regimiento de Milicias para luchar en la Guerra Civil. Formó parte de la Brigada Mixta 85 y luchó en Andalucía y Extremadura. Al acabar la guerra fue internado en un campo de concentración de Castuera, en Badajoz, y después en la Cárcel Central de Guadalajara, donde cumplió tres años de una condena de ocho.

Militante de UGT y del PSOE desde su juventud, los miembros del Foro por la Memoria han querido denunciar el “olvido” de las autoridades hacia Avelino Cortés Muñoz y otras personas que, como él, “dieron su vida por la libertad”. Al acto asistieron Víctor Cabeza en representación de la Ejecutiva Provincial del PSOE; y Jorge del Castillo, como secretario local de Juventudes Socialistas.

Desde el Foro quieren poner en conocimiento que Avelino cobra una pensión 700 euros, y que su mujer, enferma, no recibe ninguna ayuda tras la retirada de la Dependencia. Ello les obliga a contratar a una persona un día a la semana por 100 euros al mes. Esto supone, a juicio del Foro, un “daño añadido”.

El Foro por la Memoria entrega una placa de homenaje a Avelino Cortés, veterano socialista. Asiste en nombre de la ejecutiva del PSOE Víctor Cabezas.

El Foro por la Memoria entrega una placa de homenaje a Avelino Cortés, veterano socialista. Asiste en nombre de la ejecutiva del PSOE Víctor Cabezas.

Cartel 12 mayo 2013 GUADALAJARA pequeño

 

 

 

 

II HOMENAJE A LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO y DEL NAZISMO EN GUADALAJARA

Domingo 12 de mayo 2013

Cementerio de Guadalajara

Fosa Común. Patio 4º. 17:00 h

Mayo es el mes en el que toda Europa celebra la victoria sobre el nazismo en el que se recuerda a las víctimas del fascismo. Guadalajara fue una de las primeras ciudades europeas bombardeadas por la aviación nazi. Vencida la resistencia de nuestro pueblo, el régimen franquista pudo aplicar su plan criminal para imponerse por el terror. Mayo de 1940 fue el mes en el que cayeron asesinados más ciudadanos de nuestra provincia, 594 personas, solamente en ese mes. El día 13 de mayo de 1940 fueron asesinadas en el cementerio de Guadalajara 54  personas, entre ellos militares, concejales, sindicalistas, maestros, campesinos, obreros. Más de 1000 personas fueron arrojadas a la fosa común del cementerio de nuestra capital tras su muerte a manos de los piquetes franquistas o por enfermedades y torturas, personas cuya suerte e historia empieza a ser conocida, rompiéndose así el dictado de muerte y olvido de sus verdugos, pero 89 ciudadanos de nuestra provincia murieron en la deportación a los campos de exterminio en Alemania sin que exista recuerdo alguno a ellos en nuestra provincia.

Las víctimas del terror franquista y nazi siguen siendo las grandes olvidadas en España, para vergüenza de nuestras instituciones democráticas, incapaces hasta ahora de ofrecer un homenaje oficial, como estado, a quienes cayeron en defensa de los valores democráticos que son la base de nuestra convivencia.

En este mes de la victoria de Europa sobre el nazismo en 1945, Guadalajara va a recordar a sus heroes, a quienes todo lo dieron por vencer al fascismo propio y ajeno. Es fácil constatar que nunca en estos 75 años, la corporación municipal de Guadalajara ha expresado un homenaje explícito a todas las víctimas, nunca nuestro ayuntamiento ni las autoridades representantes del estado en tanto que tales, han estado a la altura de la dignidad de los que cayeron. Es hora ya de decir bien alto que esta indignidad debe acabar.

En este mayo de 2013, el Foro por la Memoria de Guadalajara invita a todos las personas con sensibilidad democrática y antifascista de Guadalajara a participar en un acto en defensa de los valores democráticos y de homenaje a las víctimas. El acto tendrá lugar a las 17 h del próximo dia 12 de mayo, al pie de la fosa común del patio 4º.

En el transcurso del acto tendrá lugar una ofrenda floral y habrá unespecial recuerdo para los 89 guadalajareños víctimas en los campos de exterminio nazis.

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Anlässlich des Jahrestages der alliierten Befreiung Europas von dem Faschismus, das Foro por la Memoria ( “Gedächtnisforum”) gedenkt heute der in die NS Konzentrationslager deportierten spanischen Republikaner.

Foro por la Memoria de Guadalajara

http://www.memoriaguadalajara.es/

pp-franquista

EL PP DE GUADALAJARA VUELVE A HUMILLAR A LAS VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO.

Tras rechazar una nueva moción para proteger la fosa común.  

FMGU/ 26/04/2013.

En un agrio pleno municipal donde también se trataron otros temas de candente actualidad, como el recorte del número de paradas de autobús o el número incesante de desahucios por impago de hipotecas, que hicieron elevar el tono con gritos y manifestaciones de desacuerdo por buena parte del público, el equipo municipal del ayuntamiento de Guadalajara ha rechazado hoy una nueva moción municipal para pedir la protección de la fosa común del cementerio municipal, donde fueron enterrados los restos de más de 900 víctimas del franquismo.

Los grupos municipales de Izquierda Unida y PSOE en el ayuntamiento de Guadalajara, presentaron este viernes una nueva moción conjunta para denunciar la destrucción parcial de este espacio de memoria y que según el Foro por la Memoria y los partidos de la oposición se ha hecho aprovechando la remodelación que está llevando a cabo el consistorio en un espacio contiguo a la fosa común. La moción municipal ha sido rechazada tras un agrio debate en el que no han faltado descalificaciones y protestas del público asistente.


El concejal delegado del Cementerio, Mariano del Castillo ha expresado en el pleno que tras la remoción del espacio el año pasado, “ya hemos dignificado a las personas que hipoteticamente fueron fusiladas en ese espacio”, lo que ha provocado la reacción airada de parte del publico, entre los que se encontraban familiares de victimas del franquismo y miembros del Foro por la Memoria, que han protestado al escuchar que incluso se ponía en duda que allí hubieran tenido lugar ejecuciones. Desde ese momento, las protestas han subido de tono e incluso se han exhibido pancartas con retratos de algunos fusilados y lemas alusivos a la destrucción de la fosa.
En varios momentos del pleno también se ha hecho referencia por parte del equipo de gobierno a los que “actúan por odio” y “quieren reabrir heridas“, con idéntica protesta del público asistente. 



Desde el Foro por la Memoria consideramos despreciable que todavía se ponga en duda que centenares de personas fueron fusiladas en ese lugar. Creemos que las heridas se cierran cuando son curadas y el señor Castillo, con su actuación, se ha dedicado a abrirlas, a golpe de excavadora y cemento armado. Queremos recordar que en ese espacio sólo hay víctimas republicanas y que además son todas víctimas de la dictadura, es decir, no son del periodo de la guerra civil, como varias veces repitió el concejal. Las víctimas del franquismo en Guadalajara fueron enterradas  en el Patio 4º fundamentalmente desde marzo de 1940, al “llenarse” el espacio que se usaba previamente en el Cementerio Civil con los primeros antifascistas fusilados en 1939. El espacio ocupado por las víctimas fue el que indicamos en nuestros proyectos de dignificación presentados en 2009 y se expuso en anteriores mociones municipales de la oposición y no queremos entrar en polémicas con el consistorio sobre una ubicación que nunca fue negada en anteriores mociones, y que si actualmente es cuestionada es “casualmente” porque ahora se ha querido disponer de parte de ese espacio para nuevas sepulturas.



Desde el Foro por la Memoria queremos recordar que la “dignificación” entendida por el señor concejal Castillo y por el Partido Popular y a la que hace referencia, consistió en convertir la fosa, de 52 metros de largo, en una simple zona de césped, y colocar una estela con un texto infamante, donde se decía: “En recuerdo de los fallecidos que yacieron aquí a causa de sus ideas”, es decir, convirtiendo a los asesinados por la dictadura en simples “fallecidos”, e indicando que lo fueron “a causa de sus ideas” algo que consideramos humillante. Una estela, que como el resto de actuación municipal, fue colocada ignorando a los familiares de las víctimas y colectivos memorialistas como el Foro, que fueron apartados de todo el proceso y tratados con todo desprecio.



 Las palabras del concejal del Castillo son un nuevo ultraje a las víctimas del franquismo, esta vez, cayendo incluso en el negacionismo, el cual le recordamos que está penado en países de nuestro entorno, aunque ya sabemos que aquí gozan de plena impunidad. Desde el Foro quisieramos recordarle que en el Archivo Histórico Provincial se conservan varios cientos de expedientes de antifranquistas condenados en Guadalajara, en los que pone claramente: “fusilado en la Rambla del Río”, que era el espacio contiguo a la fosa, donde acababa el cementerio antes de la ampliación de 1979. Previamente lo eran en otro espacio llamado “Camino del Río” que estaba en el aparcamiento frente al parque de bomberos y que puede verse en el plano adjunto.



 Desde el Foro condenamos estas palabras y esperamos que se produzca una rectificación y condena por parte del Partido Popular, al que pedimos que deje de hacerse eco del entorno de su extrema derecha. Lamentamos que el PP con ésta y otras actuaciones, se haya auto excluído de la comunidad democrática antifascista, de la que forman incluso notables políticos conservadores europeos como la propia Ángela Merkel.



 Foro por la Memoria de Guadalajara.

Plano de 1943 que marca en rojo los lugares donde fueron enterradas victimas del franquismo. En la parte inferior, la fila 5ª (larga) y 4ª (corta). Esta última ha sido destruida. Archivo Municipal de Guadalajara. (El resaltado de color es nuestro)

Plano de 1943 que marca en rojo los lugares donde fueron enterradas victimas del franquismo. En la parte inferior, la fila 5ª (larga) y 4ª (corta). Esta última ha sido destruida. Archivo Municipal de Guadalajara. (El resaltado de color es nuestro)18042013-19 18042013-22

Obras en el Patio 4º del cementerio de Guadalajara. FMGU/Oscar de Marcos
Obras en el Patio 4º del cementerio de Guadalajara. FMGU/Oscar de Marcosmocion plaza mocion plaza 8

Miembros del Foro por la Memoria esperan en la plaza Mayor la presentación de la moción. FMGU/Xulio Garcia
Miembros del Foro por la Memoria esperan en la plaza Mayor la presentación de la moción. FMGU/Xulio Garcia

mocion3 mocion maxi mocion 2 mocion 6

Varios momentos de la presentación de la moción, presentada conjuntamente por IU y PSOE. FMGU/Xulio Garcia

Varios momentos de la presentación de la moción, presentada conjuntamente por IU y PSOE. FMGU/Xulio Garcia

Comunicado del Foro por la memoria de Guadalajara. 16 de abril de 2013

Árbol tricolor Guadalajara

 

El alcalde Román debe dimitir  

Ante las desafortunadas declaraciones del alcalde y diputado por Guadalajara, Antonio Román en las que tilda de fascistas y totalitarios a los ciudadanos que estos días manifiestan su rechazo a los desahucios, ocupando pacíficamente la vía pública para protestar frente a los diputados que olvidando sus obligaciones de servir al bien público legislan a favor de los mismos bancos que han arruinado el país y condenan a miles de familias a vivir en la calle, el Foro por la memoria de Guadalajara desea recordar lo siguiente:

1º Guadalajara es una ciudad que fue bombardeada por la aviación nazi en más de una veintena de ocasiones entre 1936 y 1939, causando decenas de víctimas mortales y centenares de heridos. Nuestra ciudad fue incendiada y sometida al terror nazi por unidades de la Luftwaffe del III Reich puestas por Adolfo Hitler al servicio de las fuerzas sublevadas contra la República española. No es una imagen literaria ni una licencia expresiva, fueron nazis literalmente los que atacaron nuestra indefensa ciudad. Antonio Román debería, como alcalde de una ciudad bombardeada literalmente por los nazis, haber desautorizado públicamente las palabras de la señora Cospedal, quien usó tan frívolamente la palabra nazi para insultar a simples ciudadanos ejerciendo un derecho de protesta.

2º Guadalajara fue invadida por tropas fascistas italianas el 29 de marzo de 1939, primeras fuerzas que ocuparon nuestra capital tras la derrota militar de la República Española. Nuestra ciudad sufrió así esta humillación añadida para hacer así hacer olvidar el arrojo y la gallardía de los soldados y el pueblo que en 1937 habían combatido con éxito en nuestra provincia a las tropas de Mussolini.

3º Guadalajara quedó sometida tras la derrota al totalitarismo nacional-católico, la variante española del totalitarismo, palabra inventada por el diputado socialista italiano Amendola, exilado en París en 1925, para definir la naturaleza del régimen de Mussolini y aceptada por él y por el propio Franco públicamente. Bajo las banderas del nacional-catolicismo fueron asesinadas en Guadalajara más de 1400 personas en los años posteriores a la guerra, sin que una sóla palabra de condena a estos hechos haya salido de su boca, excepto el ultraje continuo a las víctimas.

4º Guadalajara cuenta con casi un centenar de deportados y muertos en los campos de exterminio nazis, sin que su recuerdo sea respetado ni tenido en cuenta.

Ante estos hechos, la actuación del diputado y alcalde del PP por Guadalajara Sr. Román, ha sido la del más absoluto desprecio e impiedad hacia las víctimas del fascismo y el nazismo en Guadalajara, negando incluso el permiso administrativo municipal para colocar en la fosa de las víctimas placas con el nombre de los asesinados. Antonio Román ha ordenado la violación de una parte de la fosa de las víctimas y destruido así pruebas de los crímenes del franquismo, arrojado desprecio y olvido a sus victimas. Antonio Román ha defendido igualmente que en las calles de Guadalajara se sigan manteniendo homenajes a personajes como es el caso del golpista Boixareu Rivera, del que expresamente se ha declarado defensor al mantener a toda costa su nombre en una importante plaza de la capital y a quien ha renovado su homenaje público como”Hijo predilecto Presente” de la ciudad de Guadalajara. Antonio Román pertenece a un partido, el Partido Popular, que se ha negado sistemáticamente a condenar los asesinatos y crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen franquista, que defiende la legalidad de sus tribunales, sentencias y ejecuciones infames, que sigue con su actuación o inacción rindiendo homenaje a los golpistas y a los que vistieron voluntariamente el uniforme del III Reich en la Division Azul. Antonio Román, con su voto como diputado en las Cortes y en el ayuntamiento ha defendido estas infamias a las víctimas del nazi-fascismo y de la dictadura totalitaria y criminal nacional-católica, sostiene con su voto un gobierno con miembros de la secta conocida como Opus Dei colaboradora y cómplice de la dictadura al máximo nivel, y apoya con su voto las políticas antisociales que están llevando a la miseria a nuestros compatriotas. Pese a votar eso en las Cortes, Antonio Román muestra su miedo a dar la cara ante la población cuando en la calle, públicamente se le afea su conducta y se denuncia su hipocresía. La respuesta del Antonio Román es llamar fascistas a quienes protestan por el expolio de sus casas y el doble rasero para banqueros corruptos respecto de familias necesitadas. Comprendemos que tenga problemas morales a la hora de explicar su actuación en las Cortes y en el ayuntamiento. Criticar como fascista a alguien cuando se defiende en la práctica al fascismo y se condena a sus víctimas solo tiene un nombre: hipocresía y miseria moral.

El Foro por la Memoria de Guadalajara hace un llamamiento a todas los ciudadanos que participan de valores democráticos y antifascistas a expresar públicamente su rechazo a las medidas antisociales de este gobierno apoyado por el voto de Antonio Román. Consideramos impresentable la presencia de Antonio. Román en la alcaldía de Guadalajara, ciudad cruelmente golpeada por el nazismo y que no se merece tener a un ignorante y a un hipócrita de tal magnitud en nuestra representación. El PP de Guadalajara está demostrando el absoluto fracaso de la transición al pretender basar el sistema democrático en la reinserción como demócratas de los herederos ideológicos  del franquismo, como es el caso del propio Antonio Román, quien jamás ha condenado la participación activa de un pariente suyo directo en la Junta golpista de 1936.

Solicitamos:

La dimisión de Antonio Román como alcalde por sus insultos a los manifestantes y por el desprecio a la ciudad mártir de Guadalajara, bombardeada por los nazis,

Exigimos la autorización para poner placas con los nombres de las víctimas en la Fosa común del cementerio y la preservación de los restos de la fosa violada por orden municipal para construir sepulturas de pago.

Apoyamos las movilizaciones ciudadanas en defensa del derecho constitucional a la vivienda y a una vida digna, y las expresiones de descontento que se realizan en la vía pública para afear su conducta a los que con su voto condenan a familias enteras a la miseria.

Llamamos a todas las fuerzas políticas y sociales de Guadalajara a converger en un gran frente contra los recortes, los desahucios y el saqueo de lo público que permita la derrota de los corruptos y de quienes les apoyan en el ayuntamiento y en las Cortes.

Foro por la Memoria de Guadalajara, 16 de abril de 2013

http://www.memoriaguadalajara.es/

Los Foros por la Memoria visitan el pueblo mártir de Oradour y expresan su solidaridad con Robert Hébras

Robert Hébras posa con nosotros en la puerta de acceso al Centro de Memoria.

Robert Hébras posa con miembros de la FEFM y Ateneo Republicano du Limousin en la puerta de acceso al Centro de Memoria.

[FpMG, abril 2013].- Una delegación de militantes de la Federación Estatal de Foros por la Memoria, concretamente procedentes de Guadalajara, Alcalá de Henares, Rivas, Madrid y Miéres, acudió el pasado viernes 6 de abril al pueblo de Oradour-sur-Glane, situado en el Limousin francés, y que en junio de 1944 sufrió la masacre de sus 640 habitantes, (entre ellos varios españoles) a manos de una unidad de las SS nazi. Nos acompañó la periodista Evelyn Mesquida, autora de la investigación sobre «La Nueve», obra recientemente publicada sobre la actuación de los republicanos españoles en la división Leclerc.

Calle principal de Oradour, hoy convertido en ciudad museo de la memoria

Calle principal de Oradour, hoy convertido en ciudad museo de la memoria

La visita se hallaba programada dentro de los actos de las “V jornadas del Ateneo Republicano du Limousin” y contamos con la guía excepcional de uno de los pocos supervivientes de la matanza, Robert Hébras, junto con los compañeros del ateneo limousin. La visita tuvo una gravedad y emoción muy especiales dado lo sucedido en Oradour y de lo acertado de la actuación pública en los restos de la población que ha sabido preservar la memoria del horror de aquellos días. Recorrer las calles destruidas del pueblo mártir, preservadas para recuerdo de las víctimas y enseñanza para todos, es algo que impacta al visitante.

Robert Hébras superviviente de la matanza de Oradour Sur Glane, y nuestro guía en la visita

Robert Hébras, superviviente de la matanza de Oradour Sur Glane, y nuestro guía en la visita

10 de junio, 1944

El 9 de junio de 1944, apenas 4 días después del desembarco aliado en Normandía, la división SS Das Reich inició un mortífero avance por territorio francés, asesinando a población civil. La división había recibido la orden de sumarse al combate en Normandía y les urgía llegar cuanto antes a la zona de combate. La resistencia francesa, alzada en armas en apoyo del desembarco hizo cuanto pudo por retrasarles: voladura de puentes, bloqueos en carreteras, hostigamientos y aunque no podían impedir el avance si lograron retardar la marcha varias horas que serían cruciales en los días en los que se combatía en las playas. El mando de la división Das Reich dio ordenes de actuar de forma implacable contra cualquier resistencia, lo que incluía toma de rehenes y ejecuciones de civiles como medidas de represalia y disuasorias. La unidad había combatido en el frente del Este y este tipo de ordenes tenía para ellos un significado muy concreto. Muy pronto sería la población francesa la que iba a sufrir el mismo terror y la misma voluntad genocida que, a gran escala, se había manifestado contra la población rusa.

Robert Hébras en la época de la II Guerra Mundial

Robert Hébras en la época de la II Guerra Mundial

Obligados a dar rodeos por las carreteras para evitar las destrucciones de las vías de comunicación, muy pronto las amenazas se convirtieron en hechos. En Tulle, tras un ataque del maquis en la ciudad, 99 civiles tomados como rehenes fueron ahorcados en plaza pública por unidades de la División y un bando de guerra emitido por las fuerzas de ocupación alertó sobre el resultado de seguir oponiendo resistencia.

Oradour-sur-Glane, una pequeña población de 350 habitantes entre Limoges y Saint-Junien, cuya única experiencia de la guerra eran los hijos movilizados y la presencia de refugiados, recibió la visita de una compañía de granaderos panzer el 10 de junio de 1944. Era un pueblo más, uno de los muchos pueblecitos de la campiña francesa donde la población civil vivía buenamente sus vidas en medio de las penurias de la época; nada había pasado allí que pudiera presagiar el drama.

En sus vehículos blindados, los 287 miembros de las SS que ocuparon Oradour, (3ªCompañía, Ier Batallón, Reg. Der Fürher, Div. Waffen-SS Das Reich, incluida la plana mayor del E.M. del batallón) entraron en el pueblo y establecieron un cordón a su alrededor. Con cierta tranquilidad y sin violencias sacaron a todos de sus casas y les reunieron en la plaza del mercado. Hombres, mujeres, niños —los pequeños alumnos de la escuela comarcal también fueron allí conducidos—. Se le dijo al alcalde que había armas escondidas y que se procedería a un registro. Las mujeres y niños, en torno a 450, fueron encerrados en la Iglesia, hacinados de forma inhumana. Los hombres fueron divididos en grupos y llevados a diversas partes de la localidad. Los soldados les mataron con armas automáticas, rociaron con gasolina los cadáveres y arrojaron granadas al interior de las casas. La población fue destruida de forma sistemática.

Hébras durante un momento de la visita

Robert Hébras nos acompaña por “la Villa Mártir”, como es conocida Oradour en todo el mundo.

Al empezar los disparos, las voladuras y el fuego, los padres de algunos niños de la escuela comarcal corrieron hacia la población desde sus aldeas cercanas para buscar a sus hijos; el cordón de soldados les dejó pasar para una vez dentro asesinarles igualmente. En la iglesia el ruido de la masacre causó el terror y muchas mujeres trataron de huir con sus hijos. Los soldados dispararon a través de las puertas para impedirlo. El paso siguiente fue detonar en el interior de la iglesia varias bombas incendiarias que causaron un calor gigantesco y una deflagración intensa que causaron la muerte a las centenares de mujeres y niños allí encerrados. De lo vivido en el interior de la Iglesia en esos minutos de horror no podemos hacernos una idea. Los cuerpos de algunos bebés aparecieron colocados en el interior del confesionario, donde sus madres les habían intentado esconder en un intento desesperado de salvarles la vida aunque ellas mismas fallecieran. Las personas fueron quemadas vivas, desmembradas por la explosión, muertos por asfixia, por aplastamiento, o cocidos literalmente por el intenso calor. Varias mujeres lograron saltar por una de las cristaleras, que habían reventado por el calor, para ser luego tiroteadas por los soldados SS. Dos mujeres únicamente lograron escapar, una, la más joven de las dos, no pudo seguir pues se rompió las piernas al caer y fue asesinada allí mismo poco después; la única superviviente fue una mujer de cierta edad que había logrado alejarse tras saltar y escapar antes de que los soldados se apercibieran de su presencia. En el resto del pueblo, en grupos de 10 o 20, los hombres fueron a su vez asesinados. De los más de 200 hombres, solamente 6 escaparon con vida, todos ellos heridos, caídos al suelo entre los cuerpos de los tiroteados y que lograron apartarse de los montones de víctimas antes de que el fuego acabase con ellos.

Interior de la Iglesia de Oradour donde murieron asesinadas las mujeres y niños de la localidad.

Interior de la Iglesia de Oradour donde murieron asesinadas las mujeres y niños de la localidad.

En su marcha asesina hacia Normandía, la división Das Reich dejó un monstruoso rastro de sangre y terror. Con todo, esta verdadera marcha de la muerte causó menos víctimas civiles que el avance hacia Badajoz y Talavera de la columna Castejón a las ordenes de Yague en julio-agosto de 1936 en la GCE.

Españoles en Oradour

Oradour estaba llena de refugiados que habían encontrado en aquel pedacito de la Francia rural un hogar en medio de una guerra horrenda. Familias de Mosela, Lorena y Alsacia o de otras regiones de Francia (107 refugiados franceses), familias españolas, algunas familias judías francesas, unidos en el infortunio de la guerra y la persecución, compartieron la suerte de sus vecinos y amigos, fueron todos asesinados. En el monumento memorial junto al cementerio de la localidad decenas de placas recogen sus nombres, el recuerdo de sus familias y perpetúan el recuerdo de las victimas. El amor de las familias ha demostrado ser mucho más fuerte que el odio nazi.

¿Quienes eran los españoles de Oradour asesinados junto a sus vecinos y amigos franceses?

Se conocen algunos datos sobre ellos. Eran básicamente refugiados civiles con sus hijos, algunos nacidos ya en Francia. La presencia española no se limitaba a estos residentes, la mayoría instalados allí desde 1941, sino que existían numerosos exiliados republicanos españoles que formaban parte de un Grupo de Trabajadores Extranjeros (GTE) instalado a cierta distancia. Estos grupos se componían de refugiados o desplazados en edad militar, sujetos a las autoridades de ocupación y que prestaban sus servicios como trabajadores agrícolas o locales. Muchos de ellos colaboraban con los campesinos de la comarca: en la calle principal de Oradour existía una cocina de campaña que servía a los trabajadores que iban al pueblo durante el día; muchos niños y jóvenes de la localidad acudían a la cocina a intentar conseguir algo de comida. El castellano se oía en Oradour todos los días, siendo el colectivo español local el más numeroso entre los extranjeros. ¿Quiénes eran los residentes?

La familia Gil Espinosa la componían el matrimonio, una pariente de la esposa y las dos hijas, gemelas de 14 años. Eran originarios de Alcañiz, donde muy posiblemente habían participado en la colectivización. Sus nombres y edad: Francisco Gil Egea (circa 50 años), su esposa Francisca Espinosa (49 años), su pariente Carmen Espinosa Juanos (30 años), y las niñas Francisca y Pilar Gil Espinosa (14 años).

El Gobierno de la República en el Exilio homenajeó a las víctimas españolas con una placa en 1945.

El Gobierno de la República en el Exilio homenajeó a las víctimas españolas con una placa en 1945.

La familia Lorente Pardo, madre y dos hijos, procedían de Barcelona y llevaban en Francia desde el éxodo de enero de 1939; la madre, Antonia, era de Murcia. Sus nombres: Antonia Pardo (29 años), Nuria Lorente Pardo (9 años) y Francisco Lorente Pardo (11 años).

Las hermanas Emilia y Angelina Masachs, de 11 y 8 años, eran originarias de Sabadell y habían perdido a sus padres; se encontraban recogidas por las otras familias españolas.

La familia Serrano Pardo estaba rehaciendo su vida en Francia. El padre, José Serrano Robles (29 años) era maestro de escuela y había marchado al exilio con su esposa María Pardo. Sus tres hijas habían nacido en Francia; la pequeña Armonía Serrano Pardo (nacida el 4/6/41, es decir de 3 años) y las gemelas de 1 año de edad, Esther y Paquita Serrano Pardo.

La familia Téllez Domínguez procedía de Barcelona. El padre, Domingo Téllez (45 años) era originario de Zaragoza y se encontraba en Oradour con su esposa María Domínguez (31 años), y sus hijos Miguel (11 años), Armonía (8 años) y el pequeño Liberto, de dos años, nacido en Oradour.

La española Carmen Silva, de 39 años, era de Bilbao y estaba casada con el francés Robert Pinede.

Todos ellos (al menos 21 españoles, entre adultos y niños) fueron asesinados el 10 de junio de 1944.

Parte de la placa que contiene los nombres españoles

Parte del memorial que contiene los nombres españoles

El memorial.

Durante nuestra visita, la emoción —una emoción muy íntima y poderosa— nos arrasaba a todos los visitantes, españoles o franceses, al escuchar las palabras del señor Hébras. Todas y cada una de las víctimas, no importa de donde, francesas o españolas, judías o gentiles, adultos o menores, al ver sus fotos, al leer sus nombres, ver sus edades, niñas y niños, bebes muertos y quemados por el odio fascista, nos conmueven por igual. Al corazón del visitante le asalta un dolor inmenso y le reafirma una convicción: Todos ellos, todas esas víctimas son nuestras también, son también nuestros hermanos, nuestros padres, nuestros hijos, no importa su nacionalidad, religión o ideas. Son nuestros compañeros.

Debemos decir, con dolor pero sin sorpresa, que pese a la presencia entre las víctimas de 25 españoles refugiados —entre ellos algunos pequeños nacidos en el pueblo—, la única placa memorial dispuesta por autoridades públicas españolas es de la Junta Nacional de Liberación de 1945, es decir, que únicamente el gobierno de la República Española en el exilio supo hacer honor a las víctimas; la actual España «democrática», la «marca España», no está presente en Oradour para hacer acto de respeto y homenaje a sus hijos y a sus hermanos franceses muertos en la masacre.

Durante la visita que realizamos el Ateneo republicaine du Limousin y el Foro por la Memoria de Guadalajara, contamos con la guía del señor Robert Hébras, uno de los dos supervivientes y destacado combatiente de la memoria en Francia. Palmira Dessaix, del Ateneo limousin, hija ella misma de refugiados republicanos, actuó como traductora y guía.

Hébras y Palmira Dessaix, miembro del Ateneo Republicano du Limousin, frente al lugar donde todos los vecinos fueron reunidos en 1944 antes de la masacre.

Robert Hébras y Palmira Dessaix, miembro del Ateneo Republicano du Limousin, frente al lugar donde todos los vecinos fueron reunidos en 1944 el día de la masacre.

Un espacio de memoria ejemplar.

La visita a Oradour es, ciertamente, una experiencia que deja huella.Tras la guerra, el pueblo original fue preservado tal cual quedó tras la destrucción, convertido en “espacio de la memoria” y una villa completamente nueva fue construida en un espacio contiguo. En los años noventa se construyó un museo memorial con una exposición permanente que describe y contextualiza los hechos de junio de 1944 y cuenta con espacio para exposiciones temporales, para reflexionar, para documentarse. El Centro Memorial de Oradour es modélico en este sentido. Durante nuestra visita, un viernes de un día cualquiera de abril, diez autobuses con escolares de enseñanza media habían traído al pueblo mártir a más de un centenar de jóvenes. El centro tiene amplio apoyo institucional tanto del gobierno de la República como del Conseil Generale del Haute-Vienne, es decir, nuestro equivalente a una Diputación Provincial. El centro está dirigido por un profesor e investigador que forma parte del instituto de estudios de Historia del presente del similar francés a nuestro CSIC.

Otro momento de la visita

Recorriendo la calle principal, en compañía de miembros del Ateneo Republicano du Limousin

Polémica con revisionistas alsacianos y negacionistas.

Nuestra presencia en Oradour tenía varias razones, pero una de ellas y muy importante era la de apoyar expresamente como miembros de la Federación Estatal de Foros por la Memoria al sr. Hébras en la polémica que mantiene actualmente con una asociación alsaciana de antiguos soldados.

Posando frente al edificio donde los españoles de Oradour cocinaban en 1944

Posando frente al edificio donde los españoles de Oradour cocinaban en 1944

La polémica sobre Oradour no se reduce a este último episodio. Varios autores han pretendido revisar los hechos y niegan lo esencial del relato de los testigos y supervivientes. El revisionista francés Vincent Reynouard particularmente, ha afirmado que Oradour era un activo centro de la resistencia, una localidad en la que existían según él resistentes comunistas y que las tropas de las SS no actuaron con voluntad de exterminio. Como prueba de la presencia comunista cita la «amplia» presencia de «rojos» españoles en la localidad. Afirma que los resistentes habían almacenado explosivos en la Iglesia de la localidad y que al ser confinados allí las mujeres y niños, para poder proceder a un registro en el pueblo y ponerles a salvo, se produjo una explosión, causada por error o por intercambio de fuego con resistentes ocultos. Ante el tiroteo, creyéndose atacados, los soldados habrían disparado a los hombres retenidos. Reynouard disculpa completamente a las tropas de las SS y considera que una presencia «comunista» serviría para justificar las medidas tomadas. Publicadas en medios filonazis franceses y alemanes sus tesis, Reynouard fue acusado formalmente de justificar los crímenes de Oradour y condenado (2004) a un año de cárcel y multa, además de al alejamiento de la comarca y a la confiscación de sus documentos y escritos sobre la materia. Su libro fue retirado de circulación en Francia por orden del gobierno de la República en 1997.

Degaulle saluda a Hébras en 1945, durante una visita a Oradour

De Gaulle saluda a Hébras en 1945, durante una visita a Oradour

Pero más allá de la actuación negacionista de los neonazis franceses o alemanes sobre el recuerdo de Oradour, la polémica acompañó casi desde el principio la lucha por la memoria de las víctimas. Las autoridades de la República apoyaron desde el principio preservar Oradour como símbolo del sufrimiento de la población francesa durante la ocupación y del horror nazi, siendo De Gaulle quien en 1945 ordenó que las ruinas fuesen preservadas y protegidas. Las familias supervivientes se dividieron sobre la forma de tratar el recuerdo y los homenajes a las víctimas. Una parte de ellas, se negó a todo discurso público en los actos e incluso a la presencia oficial. El PCF, por su parte, por entonces bien implantado en la región, hizo suya la causa de Oradour y dio un gran impulso a las actividades de recuerdo y homenaje ya en 1946-49, con la participación artistas e intelectuales (Louis Aragón, Pablo Picasso). En 1953 tuvo lugar un juicio en Burdeos a los supervivientes de la compañía de granaderos panzer que habían ejecutado a los habitantes de Oradour. Francia tuvo que aceptar que entre los criminales de las SS se encontraban numerosos fascistas franceses. En efecto, en la Das Reich, como en otras unidades militares alemanas, el número de voluntarios franceses se contaba por miles, de la misma forma que aquella tarde de junio del 44 en Oradour, entre los soldados SS figuraban decenas de reclutas alsacianos recién incorporados.

Pedro A. García Bilbao y Julián Vadillo, presidente y secretario del Foro por la Memoria de Guadalajara.

Pedro A. García Bilbao y Julián Vadillo, presidente y secretario del Foro por la Memoria de Guadalajara.

Decenas de placas como estas recuerdan los lugares donde fueron hallados cuerpos de vecinos de Oradour asesinados por los SS.

Placas como esta recuerdan en Oradour los lugares donde fueron hallados cuerpos de vecinos asesinados por los SS.

En los años 90, una nueva sensibilidad sobre la necesidad de preservar la memoria de las víctimas y la defensa de los valores republicanos llevó al gobierno francés a crear el Centre de la Memoire d´Oradour, una gran instalación permanente que complementa la ineludible presencia del destruido pueblo y del recuerdo de sus habitantes asesinados. En esta decisión influyó mucho el incesante trabajo y el prestigio de Robert Hébras, uno de los supervivientes —tenia 18 años en 1944—, quien siempre había demandado una iniciativa amplia y que fuera más allá de los actos victimistas o sin discurso. Para Hébras, como ha testimoniado sobradamente en sus escritos, libros y artículos y en una intensa actividad pública, la lucha por la memoria y la defensa de los valores republicanos son irrenunciables; verdad, justicia y reparación han sido su eje vital todos esos años. La República le prestó apoyo y el Centre de la memoire d´Oradour es hoy una realidad.

Familias enteras fueron asesinadas aquel fatídico 10 de junio de 1944

Familias enteras fueron asesinadas aquel fatídico 10 de junio de 1944

Cuando las cosas parecían más encarriladas y el rechazo al creciente revisionismo era público y mayoritario, se ha producido un hecho insospechado que ha causado gran escándalo. El sr. Hébras ha sido condenado por escribir en una obra suya que resultaba difícil «distinguir entre alemanes nazis y alsacianos que llevaban el mismo uniforme». Entre las tropas SS que masacraron Oradour hubo —decíamos— un cierto número de ciudadanos franceses de Alsacia, al ser la región anexionada al Reich alemán, vio a sus jóvenes reclutados a la fuerza para el ejército. Al afirmar sus dudas sobre el carácter forzoso de la presencia de reclutas alsacianos en las SS, el Sr. Hébras se ha visto denunciado por una asociación (el colectivo «le malgré-nous») que se ha considerado agredida por tales afirmaciones. Debe recordarse que las waffen-SS eran una unidad política, no del ejército regular alemán, y al que se pertenecía por decisión voluntaria y tras ser aceptado tras un filtro con criterios político-raciales propios del nazismo. Aunque al final de la guerra, el elevado número de bajas y la necesidad de mantener la lucha llevó a las waffen-SS a flexibilizar su política de reclutamiento y admisiones, lo expuesto por el sr. Hébras es perfectamente ajustado a la realidad. Los combatientes de las SS pertenecían a unidades voluntarias e identificadas al máximo con el régimen nazi y su ideología racista y asesina; los soldados franceses, belgas o españoles que combatieron voluntariamente en las SS portaban los mismos uniformes que los alemanes y formalmente lo hicieron en defensa del nazismo y cuanto significaba. Hébras no miente ni exagera nada, es por ello que la denuncia sufrida y la condena (una multa y la declaración de inhábil como testigo por no hacer distinciones entre alsacianos y alemanes portadores del uniforme SS) constituyen un escándalo mayúsculo.

Una prueba de que las diferencias son entre nazis y demócratas. En Oradour hubo víctimas alsacianas

Una prueba de que la polémica debe ser entre nazis y demócratas y no entre alsacianos y franceses. En Oradour hubo también víctimas alsacianas

Apoyo del Foro por la memoria al sr. Hébras.

Se ha fundado en Francia una asociación de solidaridad con el sr. Hebrás para ayudarle en la causa y poder proceder al recurso ante tribunales superiores y a la que nos hemos sumado a título personal varios españoles. «Se lo debo a las víctimas», nos dijo Hébras ante el monumento. Poco antes, junto a los restos del patio de la casa del que logró escapar ensangrentado, rememoró la impresión de oír hablar en francés a los mismos soldados de uniforme alemán causantes de la matanza. Hébras en ningún caso ataca a Alsacia o a los alsacianos, sino que recuerda la presencia de soldados de ese origen en el grupo de asesinos de las SS y la dificultad para distinguirles. Se debe recordar que entre las víctimas hubo también alsacianos y que hasta se ha documentado que algunos soldados situados en el cordón exterior, ante la matanza que estaba teniendo lugar, ayudaron a escapar a algunos civiles. Nada de esto es negado por Hébras, quien sabe distinguir muy bien estas cuestiones de acciones que puedan dar lugar a exonerar a las SS de responsabilidades criminales como organización. En este sentido, la delegación española le expuso al sr. Hébras plena cercanía y apoyo. «Les malgre-nous» deberían dedicar su tiempo y preocupaciones en la defensa de la memoria de las víctimas alsacianas del nazismo y no a actuaciones equívocas que puedan llevar a hacer creer que vestir voluntariamente el uniforme del Tercer Reich y de las SS puede ser «comprendido» o justificado. Los reclutas forzosos alsacianos deberían unirse a la batalla por la memoria antifascista del sr. Hébras y sus compañeros y no a justificar lo injustificable.

La impunidad también en Francia.

En el fondo de esta polémica se encuentra el juicio de Burdeos de 1953 a los supervivientes de la compañía de granaderos panzer perpetradores de la matanza. 21 acusados, de los cuales 7 eran alemanes (entre ellos dos suboficiales SS); más 14 franceses alsacianos, de lo cuales uno era un suboficial y los otros trece fueron soldados forzados a alistarse (los conocidos como Malgré-Nous). Todos ellos fueron juzgados y hallados culpables de pertenecer a la unidad que realizó la acción, para ser casi inmediatamente indultados en aplicación de las medidas de amnistía que el gobierno francés decretó en la inmediata postguerra tras numerosos juicios y condenas a los colaboracionistas. Dadas las circunstancias y la magnitud del crimen, las medidas de gracia fueron muy mal recibidas en la región y en medios antifascistas. Se dice que el gobierno francés de la época actuó así para tratar de impedir que las condenas a muerte o a cadena perpetua inevitables a condenados por estos horrendos crímenes se convirtiera en un muro que separara a la población de Alsacia de Francia; en el fondo de la polémica se encuentra la no reconocida extensión del colaboracionismo en cifras difíciles de aceptar por la sociedad democrática francesa. En cualquier caso lo que resulta completamente absurdo es que en 2013, sean el superviviente de la matanza, y con él las víctimas, quienes sean condenados y que los que habiendo portado el uniforme de los verdugos se atrevan a alzar su voz tan injustamente.

Juicio en 1953 celebrado en Burdeos. Los 21 acusados fueron duramente condenados pero amnistiados por el gobierno francés.

Juicio en 1953 celebrado en Burdeos. Los 21 acusados fueron duramente condenados pero amnistiados por el gobierno francés.

Solidaridad del Foro por la memoria.

En este combate —y en el que haga falta—, los españoles republicanos y la Federación Estatal de Foros por la Memoria, vamos a estar al lado de nuestros hermanos franceses y de todas las víctimas.

No vamos a olvidar nuestra visita a Oradour ni el entrañable abrazo con el que el sr. Hébras nos honró. El Foro por la Memoria volverá a las tierras del Limousin, donde existe una incipiente agrupación del Foro, y el año próximo hará todo lo posible por realizar un viaje colectivo más amplio a Oradour y la Haute-Vienne en busca de la memoria que nos une a españoles y franceses antifascistas.

Fuentes:

Calvo, J.M., «Oradour-sur-glane: 10 de junio de 1944», en Aragoneses; exilio, resistencia y deportación, disponible en: [URL:http://aragonesesexilioydeportacion.blogspot.com.es], Consultado el 10 de abril de 2013.

Pons Prades, E., Republicanos españoles en la 2ª Guerra Mundial. Barcelona, Planeta, 1975, p.225.

Maldonado, J.Mª, Alcañiz, 1938. El bombardeo olvidado, Biblioteca Aragonesa de Cultura, Zaragoza, 2003.

[Catálogo general], Comprendre Oradour. Centre de la memoire d´Óradour, Conseil Génerale de la Haute-Vienne, Limoges, 2000.

Desorteaux, A., Hébras, R., Oradour/Glane. Notre village assassiné, Les chemins de la memorie, Saintes, 2001.

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IIª Marcha memorial Batalla de Guadalajara


Sábado 16 de marzo de 2013

09.30 Torija. Plaza del ayuntamiento. Recepción en la antigua comandancia militar. Información sobre la localidad y sobre el itinerario.


10.00. 10.30. Salida hacia mirador sobre Brihuega. 


10.30-11.00. Mirador sobre Brihuega. Cota 709. Explicación sobre el terreno.


11.00-12.00. Llegada a Brihuega y marcha a la zona del castillo. Acto en el muro de las ejecuciones
.

12.00. Salida hacia el campo atrincherado de El Pinoso (Canredondo), vía valle del Tajuña.


13.00-14.00 visita a las trincheras de El Pinoso. Explicación sobre el terreno.


14.00-14.30. Salida hacia Mirabueno.

14.30-15.00. Mirabueno. Visita al Mirador de Mirabueno. Vistas sobre el valle del Badiel, Mandayona y Cerro de San Cristobal. Explicación de las acciones militares en la zona.


15.00. Comida popular en el Frontón de Mirabueno.

Fin de la visita.

La visita se realizará en coches particulares de los participantes.

El Foro proporcionará itinerarios por escrito a los participantes y ofrecerá guía y explicaciones en cada punto escogido. La comida popular será encargada para el número de participantes que se inscriban.

Inscripción comida: (Coste estimado 6 euros).

Reservas e información: marchaguada2013@gmail.com

Homenaje a Gregorio Escolano, capitán republicano.

Homenaje a los veteranos alcarreños luchadores por la libertad

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Continuando con la entrega de diplomas a los veteranos antifascistas de nuestra provincia, como forma de reconocimiento público y llamada de atención a las autoridades, el pasado día 25 de enero, tuvo lugar en Guadalajara la entrega del diploma correspondiente a Gregorio Escolano García, ex capitán del ejército republicano, natural de Alcolea del Pinar. El Foro por la Memoria pretende con estos actos de entrega dar una llamada de atención a las instituciones democráticas sobre la necesidad de un reconocimiento institucional a estos veteranos que incluya, entre otras cosas, la anulación de sus sentencias condenatorias, totalmente legales todavía en la España de 2013, algo indignante en una democracia.

El homenajeado en esta ocasión fue el ex capitán republicano Gregorio Escolano García, de 97 años de edad, y natural de Alcolea del Pinar. Gregorio fue militante en su juventud de Izquierda Republicana, el partido de Manuel Azaña, y por eso en esta ocasión invitamos a un representante actual de este partido, Félix Rodriguez, quien acudió también para honrar al homenajeado.

Gregorio nació en 1916 y era estudiante de farmacia antes de la guerra, pero como miles de jóvenes tuvo que dejar los estudios por culpa del conflicto, cuyo inicio le sorprendió de vacaciones en su pueblo.

El padre de su novia (quien luego sería su suegro), era el alcalde de Alcolea del Pinar, Faustino Clemente Alda, por Izquierda Republicana, dueño en la localidad de un garaje y taller de automóviles.

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Faustino Clemente, de Izquierda Republicana, alcalde de Alcolea del Pinar (1936)

La tranquilidad en Alcolea era total antes de la guerra, y hasta había un casino republicano al que acudían personas de toda ideología y condición.

Durante los primeros días no hubo apenas movimiento en el pueblo, pero ante la alarma creada por el golpe, se constituyó en Alcolea un comité de defensa por miembros del frente popular, y se estableció comunicación continua con el gobernador Miguel Benavides, para informarle de cualquier movimiento que allí ocurriera. Alcolea, era junto a Guadalajara y Sigüenza, una de las tres localidades de la provincia que tenía teléfono público, y estas comunicaciones con la capital eran decisivas en esos confusos momentos. Poco a poco se fue viendo pasar a refugiados y el día 23 de julio se presentó en el pueblo el diputado de Unión Republicana por Soria, Benito Artigas Arpón, huído de esta provincia tras el golpe y múltiples visicitudes, quien les comunicó lo ocurrido en la vecina provincia, y siguió su camino hacia Madrid, donde constituyó el batallón Numancia.

El día 24 de julio, el anarquista Cipriano Mera llegó al pueblo, acompañado de varios autos, y con más de 60 hombres, dejando un grupo de sus seguidores allí y regresando a Madrid para pedir refuerzos.

Gregorio recuerda que Mera y sus hombres no establecieron allí ningún tipo de defensa, aunque sí se reunieron con el alcalde. También, hecho que disgusta profundamente a Gregorio, requisaron jamones y comida y destruyeron las imágenes religiosas que había en la iglesia, que fue quemada el 26 de julio. Gregorio recuerda que pensó en ese momento que sin duda las culpas de esto último caerían sobre los vecinos del pueblo. También supieron por un caminero del hallazgo de un sacerdote muerto en la carretera cerca de Estríegana, que luego resulto ser el obispo. El peón caminero que lo encontró, Indalecio Jaraba, fue tras la guerra condenado y torturado, aunque él nada tuvo que ver con la muerte del obispo. Gregorio comenta que este caminero fue tan maltratado que intentó suicidarse en la Prisión, valiéndose de una lata de sardinas. Algunas noches veían pasar un coche negro, “el coche de la muerte”, le llamaron. Era un coche que patrullaba los pueblos. No obstante, el propio Mera reprobaba estos sucesos, como demuestra en una entrevista realizada en 1974 por el periodista Vicente Talón (Publicado en su libro “Luchamos por la República”. Grafite Ediciones (2006).

Gregorio afirma que la mayoría de estos milicianos ni siquiera pasaban la noche en el pueblo, yendo y viniendo, con lo que resultaba difícil saber a qué columna o grupo pertenecían. A la mayoría él los califica como simples ladrones. Tras el primer indicio de que las tropas sublevadas se hallaban próximas, todos se marcharon rápidamente, recuerda Gregorio.

A los pocos días la práctica totalidad de los vecinos de Alcolea evacuan el pueblo el día 1 de agosto, entrando las tropas rebeldes finalmente el día 3 de agosto. Allí ya les esperaba un enlace del puesto local de la Guardia Civil, que hacía tiempo estaba en conexión con los rebeldes.

Al llegar a Guadalajara capital, Gregorio recuerda una ciudad en ebullición por la guerra, con gente y soldados de acá para allá, pero tranquila y sin altercados. Gregorio decidió entonces presentarse voluntario en Guadalajara, alistándose en el batallón Marlasca, llamado así por el militar liberal José Marlasca. Este batallón, fue promovido entre otros, por Marcelino Martín, ex alcalde socialista de Guadalajara, contaba con gente de todas las adscripciones políticas.

El batallón Marlasca se situó en Cifuentes y allí pasó un tiempo Gregorio, aunque se encontraba de permiso en Guadalajara el fatídico día 6 de diciembre de 1936, en que la ciudad fue salvajemente bombardeada por la aviación nazi, muriendo al menos una treintena de personas y causando centenares de heridos entre la población civil, produciéndose a continuación el terrible asalto a la cárcel de Guadalajara en el que centenares de personas de derechas y religiosos fueron asesinados por una multitud enfurecida, sin que ninguna autoridad pudiera evitarlo. Gregorio nada tuvo que ver con estos hechos, porque el bombardeo le hizo quedarse escondido y aterrorizado en su casa en la calle Ingeniero Mariño, pero siempre condenó estos hechos injustificables.

enero de 1937, y respondiendo al decreto de militarización de las milicias y creación del Ejército Popular Regular (EPR) de la República, el Batallón Marlasca, situado en Cifuentes. pasó a llamarse batallón 286 (Marlasca) y junto a los números 287 (Alto Aragón) y 288 (Zaragoza), de las Milicias Aragonesas, formó la 72 Brigada Mixta del nuevo IV Cuerpo de Ejército Republicano.

En un principio, Gregorio, al tener estudios superiores y conocimientos de farmacia, y ser estudiante de farmacia, fue asignado alférez y destinado a oficinas, para realizar papeleo posteriormente ascendió a teniente, y finalmente a capitán.

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Gregorio con uniforme de capitán, en 1938

Durante la batalla de Guadalajara, la 72 BM estaba en la finca “el Picaño” en el municipio de Torremocha del Campo, aunque próxima a Cifuentes. Les ordenaron avanzar por el carrascal de Brihuega y el 20 de marzo tomaron Masegoso. Recuerda que al registrar el pueblo, encontraron una veintena de fascistas italianos escondidos en tinajas en una de las casonas de la localidad. Un soldado republicano murió en un accidente en el río Tajuña, al volcarse una barca puesta por los pontoneros, y ese fue el primer muerto de Gregorio vió en su vida. Desde luego no sería el último.

Posteriormente, en junio de 1937, la Brigada fue trasladada al Huesca y separada en dos: por una parte, con el primer batallón, y añadiendo mozos recién reclutados de las quintas del 32 al 35, se creó en Villena la 102 Brigada Mixta (BM), mientras que el segundo batallón, al que pertenecía Gregorio, conservó la numeración de 72 BM.

Su brigada fue una de las que quedó aislada en el valle de Arán, con la 43 División, en la famosa “bolsa de Bielsa” teniendo que pasar por Francia para regresar a zona republicana.

Durante la llamada batalla de Sabiñánigo, Gregorio, ya teniente, fue herido en un hombro en la localidad de Biescas. Se encontraba hablando con los otros tenientes de su batallón, y cometieron el error de fumar, lo que indicó su posición a un tirador enemigo.

En febrero de 1938, estando toda la 72BM en Segorbe acuartelada sobre un cerro, se produjo un terrible bombardeo fascista, el más salvaje que Gregorio puede recordar, y todavía hoy le aterroriza. Afortunadamente, dada la orografía de la localidad aragonesa, la mayor parte de las bombas caían fuera del cerro, produciéndose muchos destrozos, pero pocas víctimas.

Gregorio sufrió un verdadero calvario para ser evacuado, primero hacia Molino Escartín (Huesca), en mula, un suplicio para alguien herido como él. En esta localidad estaba la ambulancia. Desde allí a Boltaña donde recibió las primeras y dolorosas curas, pues allí estaba el Hospital de Sangre, y desde allí a Barbastro en donde cuando se juntaron suficientes heridos para llenar un tren, fue evacuado a Barcelona. La herida no era mortal, pero tardó muchísimo en poder mover la mano.

Tras unos meses de rehabilitación se incorporó al Cuadro Eventual en espera de un nuevo destino cuya espera hizo en Tárrega. Con objeto de estar cerca de su novia, y ver a su hermano también herido como él, Gregorio había solicitado el destino al Ejército del Centro, pero no le fue concedido, siendo en su lugar, incorporado al Ejército de Levante. Para pasar desde Cataluña a Valencia tuvo que hacerlo en barco pesquero camuflado pues ya se había producido el corte de la zona republicana en Vinaroz. El 25 de septiembre fue ascendido a capitán, tal y como fue publicado en el Boletín Oficial, aunque su antigüedad era del mes de abril.

Allí pasó el resto de la contienda cuyo final le pilló en la zona de Castellón, donde se hallaba la compañía que mandaba Gregorio, cuyas órdenes hasta entonces no habían sido fortificar y prepararse. Para ello, los ingenieros militares habían construído una red de fortines de cemento armado y en cada uno de ellos se instalaron dos nidos de ametralladoras, que se cruzaban para mejor cubrir el terreno.

El 29 de marzo de 1939 se presentó en su posición un enlace motorizado informándole de la rendición y que tenía “que dejar allí mismo el armamento porque la guerra había terminado”.

Gregorio siempre opina sobre lo ocurrido entonces. “a mí no me han vencido” pues su posición nunca fue conquistada. Se vió obligado a rendirse y presentarse en Valencia. Al llegar a Valencia, prudentemente tomó habitación en una pensión que conocía, justo enfrente de la plaza de toros. Allí se puso ropas de paisano y esperó. Recuerda que no hacían más que entrar presos y más presos en la plaza de toros y pensó ¿Es esta la paz que nos habían prometido? Por eso Gregorio considera que “si Franco fue un traidor, el coronel Casado no lo fue menos”.

Se mantuvo en la pensión viviendo sin salir, pero observando todo, durante 18 días. Con el último dinero que le quedaba, pudo coger un tren a Madrid, eludiendo los controles de documentación. A su llegada a la estación de Atocha, recuerda encontrarse con alguien del pueblo, Saturnino Tejedor, veterinario y miembro del PCE, quien se hallaba como él perdido y desesperado. Tomando un tren a Guadalajara y un autobús a Alcolea, se presentó en su casa el 20 de abril de 1939, a las cuatro de la tarde. Inmediatamente le dijeron que tenía que presentarse ante la Guardia Civil. Una vez allí él explicó su situación y todo lo que le había pasado en la guerra, sin ocultar nada, como el hecho de que había sido capitán, pues nada tenía que ocultar. Nada más terminar su relato, fue conducido a la improvisada cárcel del pueblo, que se había instalado casualmente, en la tienda de su suegro.

El médico local, don Saturnino, le exploro y reconoció físicamente y se inventó una argucia para que pudiera dormir en su casa. Dijo a los guardias que Gregorio que tenía fiebre, cosa que era mentira, y gracias a eso pudo dormir en su cama aquella primera noche. Lamentablemente, la segunda noche volvió al improvisado calabozo.

Estando allí, trajeron a otro preso, absolutamente destrozado por una paliza. Era alguien apodado “el ternillas”, un pastor proviniente de la localidad de Hortezuela de Océn y al que apenas pudo reconocer, por el estado en que venía. El médico recomendó el inmediato traslado de esta persona a Sigüenza, donde murió al día siguiente. Hortezuela es uno de esos pueblos, donde no había pasado absolutamente nada, como hasta la propia Causa General franquista reconocía en sus informes.

Tras tres días en el calabozo en los que hasta su familia le traía la comida, fue trasladado a la Prisión Central de Guadalajara, donde ingresó el día 24 de abril de 1939. En el trayecto en camión hacia Guadalajara, recuerda cruzarse con otro camión que trasladaba a 12 presos a Alcolea. Cuando llegó a la Prisión Central de Guadalajara, pudo comprobar las duras condiciones de hacinamiento y el terror de las “sacas” de presos condenados con pena de muerte. Celdas que estaban preparadas para dos personas, albergaban a 10 o 12. Dormitorios atestados de presos y comida infecta. Allí convivió en la misma celda con Mariano Almendros y Francisco Lacerda, primeros fusilados de la ciudad, la noche del 30 de abril.

Gregorio recuerda que en el polígono del Balconcillo había un campo de concentración con cientos de presos de toda la provincia, donde eran clasificados y distribuídos en tres sitios. Prisión Central, prisión militar de la calle Martín Puebla, donde llevaban a los de más edad y condenados a muerte, y Convento del Carmen. Las mujeres primero estuvieron en un patio de la Central para luego ser llevadas al colegio de las Francesas. Él las recuerda, rapadas, pues se veía parte de su patio desde su celda.

Fue pasando el tiempo, y Gregorio recuerda el  terror con el que los presos vivían las noches. Pronto aprendió a distinguir si una noche había “saca” de presos para fusilar. Cuando la noche era normal es decir, sin “interrupciones” molestas, las luces se apagaban por un interruptor general y todos dormían tranquilos. Pero si esa noche se iba a proceder a la ejecución de presos, las celdas eran apagadas una a una, individualmente, quedando sólo encendidas aquellas donde estaban algunos de los elegidos. Recuerda también la llegada del contingente con los alcaldes y otras autoridades republicanas que fueron capturados en Alicante y con ellos, a don Marcelino Martín. Recuerda también cómo un grupo de falangistas locales subían a la Prisión y pedían determinados presos, a los que daban terribles palizas impunemente. Los elegidos volvían o los traían siempre ensangrentados tras la paliza.

El día 1 de agosto se produjo el “juicio” o mejor, simulacro de juicio de Gregorio Escolano. Tuvo lugar en el palacio de la Diputación. Allí mismo, en el pasillo, conoció a su defensor, un militar. La acusación contra él era por supuesto, de ser “elemento destacado de izquierdas” y haber sido capitán, pero también hubo una argucia para intentar elevar la pena. Se le acusó de “pasarse al campo enemigo” , es decir, algo parecido a una deserción del ejército. Gregorio adujo que él nunca había estado en el ejército rebelde, con lo que nunca pudo huir de él. En todo caso, pasó a su propia zona. Con ello logró escapar de la Pena de Muerte, y fue condenado a 30 años de cárcel por “adhesión a la rebelión”. Además tuvo que pagar 7500 pesetas, tras ser condenado por el Tribunal de Responsabilidades Políticas. Un capital en esa época y que por supuesto Gregorio no tenía.

El día 1 de enero de 1940, en compañía de otros 120 presos de Guadalajara Gregorio fue traslado a Burgos. Antes, pasó unos días en lo que se llamaba “transeúntes” que era un campo de presos instalado en un colegio Marista en la Ronda de Atocha. Llegaron a Burgos el día 18 de enero, donde Gregorio estuvo en la farmacia penitenciaria. Tras un periodo en Burgos, fue trasladado de nuevo a Madrid, al laboratorio y farmacia penitenciaria de la cárcel de Yeserías, donde gracias a una revisión de condena salió en enero de 1942. El régimen no podía sostener ya un sistema penitenciario con casi 200.000 presos y se decidió a liberar a muchos de ellos. Al salir, Gregorio Escolano no sabía que le esperaba un calvario aún mayor.

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Gregorio Escolano, (fila de arriba, 3º dcha) con los médicos del botiquín y farmacia del penal de Burgos (1942)

Como muchos otros combatientes republicanos pertenecientes a las quintas del 35 y del 36, “la quinta del biberón”, al salir de la cárcel, fue reclamado para cumplir con el servicio militar. Es curioso para alguien después de tres años de guerra, habiendo incluso alcanzado el grado de capitán.

Como ex preso, tuvo además que hacerlo en un batallón penal de trabajadores. En septiembre del 42 fue movilizado y enviado a Algeciras (Cádiz), al 95 Batallón de Soldados Trabajadores (penados), encargado de las obras de reconstrucción de la vía del ferrocarril Algeciras-Málaga, para cual, en régimen de esclavitud, sus componentes eran obligados a trabajar en una cantera donde tras cuartear la piedra debía transportarla y picarla con mazas y porrillos de cantero para ponerla en las vías del ferrocarril. Gregorio estuvo haciendo estas tareas, entre otros sitios, en la estación de Málaga y también en la Almoraima. Como la zona donde estaban es montañosa, había movimiento de guerrilleros en los alrededores. Un día, en agosto de 1944, los barracones donde dormían, y sin saber por qué, aparecieron rodeados por soldados de Regulares que les hicieron salir para formar, encañonándoles. Gregorio supo luego que una patrulla de la Guardia Civil había tenido un “encontronazo” con la guerrilla y eso les hizo tomar estas medidas, en prevención de que hubieran contactado con los presos y estos se les unieran. El caso es que el grueso del batallón fue trasladado dos meses después a Collado Mediano (Madrid), donde las condiciones para todos mejoraron algo aunque seguían trabajando en canteras. Estando allí le ocurrió algo digno de mencionar.

Un día le dicen a Gregorio que se presente ante el comandante del batallón, de nombre Román Alonso Burilla, quien le pregunta si sabe poner inyecciones. Al parecer, a este comandante le estaban poniendo un tratamiento y le faltaba una inyección para terminarlo. Gregorio dijo que él había sido estudiante de farmacia hacía diez años, pero que nunca había puesto ninguna. El comandante le dijo que le obligaba a que se la pusiera. En ese momento Gregorio recordó a un preso en el penal de Burgos que se equivocó en el botiquín poniéndole un colirio a un guardián, y había sido severamente castigado. El caso es que le puso la inyección como pudo y tras ello el comandante le dijo. – En la puta vida me han puesto tan bien una inyección, te concedo un permiso. Pero los soldados de batallones penales como él sólo podían gozar de un permiso durante todo el tiempo de servicio militar, y Gregorio ya había usado el suyo, para ir al entierro de la madre de su mujer. Continuando la conversación con el comandante, este le preguntó que de donde era. Y al responder, que era de Alcolea del Pinar, el comandante, que era de caballería, le dijo que había estado allí durante la guerra y le contó que había entrado en Alcolea con su escuadrón y tras preguntar por la casa del alcalde, pues sabían que tenía el granero lleno, comenzaron a desvalijar el granero con 30000 kg de trigo. El comandante subió al granero, donde encontró un par de miles de kg de cebada, que rápidamente usó para sus caballos. El comentario del comandante fue: “gracias a esa cebada, tuve los caballos salvados”. Gregorio, que no le dijo que el alcalde era su suegro, pensó en ese momento: “salvados si, pero no pagado” (se refería a la cebada).

Escolano fue puesto en libertad en mayo de 1945. Recuerda la sensación de salir de una cárcel pequeña a otra mayor, toda España, porque una vez en la calle no había trabajo para los vencidos, ni posibilidades de prosperar pues estaban vetados todos los puestos de responsabilidad para personas como él.

Escolano cree necesario desmentir una falsedad. Primero nos aclara:

Yo no soy ni he sido comunista, El comunismo no me entra en la cabeza. Pero cuando los franquistas dicen: hemos derrotado al comunismo, están mintiendo”. Gregorio recuerda que “Rusia fue uno de los pocos países que ayudaron a la República y por eso muchos se afiliaron y el PCE creció”

Gregorio sin embargo opina que en esas brigadas comunistas, como las de Líster, Modesto, etc, “había verdaderos luchadores. Todo ese miedo al comunismo en España es fruto de la propaganda. Aquí no había comunismo ni peligro tenerlo. Los comunistas tuvieron un diputado en 1931, Balbontín, y unos pocos en el 36, pero nada había que temer.”

Gregorio cree que la transición hizo un gran olvido de los combatientes y ex presos republicanos y por eso critica la ley de amnistía, comentando: “¿A mí de que me tenían que amnistiar, si no he hecho nada?” Igual enfado le produce la llamada Ley de Memoria Histórica, pues no ha sido capaz de anular las sentencias de los republicanos condenados, que a fecha de hoy, siguen teniendo valor legal.

A mí nunca me han vencido”, repite Gregorio Escolano. – “A nosotros no nos vencieron, nos entregaron, nos engañaron”, comenta, pues el alto mando les ordenó a rendirse. Nunca pensó que le iba a pasar todo lo que pasó. “y no hice nada malo, sólo defender a mi gobierno”. Y añade:

“Nunca tomaron Madrid, se pasearon por Madrid”. Gregorio siempre creyó que había que haber seguido los combates, porque la 2ª guerra mundial estaba cerca. Gregorio opina que la guerra se perdió en las cancillerías europeas y por el cierre de fronteras a material bélico para la República. “A Madrid no entraron conquistándola, no pudieron, ni por el Guadarrama, ni por el Jarama, ni por Guadalajara, con tanto ejército como tenían, cuando tomaron Madrid, se pasearon por Madrid, allí no había nadie”. “Entraron gracias a una traición”, opina Gregorio.

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Gregorio fotografiado en su casa de Alcolea del Pinar (2008)

“La transición ha sido legalizar el franquismo. Aquí trajeron a la Pasionaria, a Carrillo, al otro, y con eso dijeron que habían hecho la paz, pero ¿Donde están los enterrados? ¿Qué pasa con los que estábamos en la cárcel? De eso nada de nada. ¿Donde estan los muertos, quien saca a los muertos? No los sacarán nunca. Ahi están, No hay dinero. Cuando desaparece una chica joven como estos casos que ha habido, remueven medio mundo para sacar un cadáver. ¿Y los nuestros, donde están?

Son frases extraídas de nuestra conversación y que demuestran su lucidez sobre este asunto, a pesar de sus 97 años y se lamenta de no que no se han puesto soluciones a este problema:

“Como [la dictadura ]no podía aguantar, vinieron los americanos a salvar a Franco, a quien dejaron hacer lo que quiso internamente, a cambio de las bases americanas”. “Mucha culpa del franquismo la tienen los americanos. Pero ¿y los miles y miles de muertos? Y además, los partidos republicanos no se pudieron presentar en las primeras elecciones democráticas.

A pesar de haber sido nombrado capitán en abril de 1938, Gregorio sigue hoy día cobrando una pensión como capitán, lo que considera una injusticia, pues los alféreces provisionales del ejército franquista fueron “elevados a los altares”, pasando incluso por encima de los profesionales, como bien nos recuerda Gregorio, pero la democracia no se dio ninguna prisa por equiparar a los oficiales republicanos como él haciéndolo tarde y mal. Gregorio comenta que durante la guerra los profesionales pronto o murieron o se retiraron del frente, y que tras unos meses, sólo había en primera línea alféreces provisionales y oficiales de milicias. Gregorio cobró su primera paga como ex combatiente en 1984, pero tardaron un año en dársela. Esta paga era equivalente a la pensión mínima de entonces. No ha sido hasta el año 2000 en el que ha cobrado el 100% de la paga, aunque la correspondiente al empleo de capitán. Gregorio piensa, que tras tres años de guerra, cuatro de cárcel y tres de batallón de trabajadores, merece la paga de un profesional. Hace unos años recibió una indemnización por su estancia en la cárcel, pero insuficiente, y desde luego, su condena sigue siendo legal.

El homenaje a Gregorio Escolano ha consistido en la entrega de una placa simbólica, que reproduce una medalla republicana de 1937 entregado en presencia de su nieto Dani y uno de sus hijos. acompañado de Félix Rodriguez, de Izquierda Republicana.

Xulio García

Foro por la Memoria de Guadalajara