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La jueza de Sigüenza archiva la causa de “lesa humanidad” de La Toba

Foro por la Memoria de Guadalajara, – 13 agosto 2011

El Foro por la Memoria recurrirá la decisión judicial

 

 

La jueza de Sigüenza ha archivado la causa concerniente a la denuncia interpuesta por la Federación de Foros por la Memoria por un supuesto delito de asesinato y de “lesa humanidad” en el marco del hallazgo de los supuestos restos de Severiano Clemente, el panadero de Medranda, fusilado el 17 de noviembre de 1936 en un paraje de la Toba.

Tal y como explica el abogado de la federación, Miguel Ángel Muga, la jueza ha dictado un auto de archivo en el que no alega la prescripción de la causa sino que se limita a manifestar que “es de aplicación la Ley de Memoria, que es un proceso administrativo y que corresponde al Gobierno la organización y exhumación de las fosas”. Sin embargo, según el abogado, el texto de la Ley simplemente se limita a decir  “que se facilitará por el Gobierno, pero no se dice en ningún caso que tenga competencias para realizar esas labores, que deja en manos de la familia”.

Muga apunta que “ni siquiera se han iniciado unas diligencias previas, que es lo que corresponde para  investigar un crimen” sino unas diligencias indeterminadas que es la fórmula que se utiliza cuando se trata de una tramitación legal que no  tiene detrás un delito.

Al mismo tiempo señala que existe un apartado dentro de la Ley de Memoria que permite a las víctimas iniciar cualquier tipo de acción judicial “artículo que se salta a la torera y no valora”.

Con todo ello, la Federación de Foros por la Memoria presentará el próximo martes por la mañana un recurso de reforma subsidiaria de apelación, es decir, “ un recurso de reforma que se presenta ante el juez que ha dictado el auto previamente y en el mismo sentido se  le da traslado a la Audiencia Provincial para que lo resuelva”. La jueza del Juzgado de Primera Instancia de Instrucción de Sigüenza tendrá que resolver este recurso para lo que, según la Ley, tiene diez días, “aunque pueden ser más”, aclara Muga.  Con el fallo de la juez la federación tiene cinco días para presentar alegaciones y después se le da traslado a la Audiencia Provincial, “que  puede tardar entre tres o cuatro meses”.

La Ley de Memoria

La Ley de Memoria más que lanzar un salvavidas a las familias, según el abogado,  supone “el cierre del modelo español de impunidad”, que señala que la única ocasión en la que los jueces han fallado a favor de la causa fue mediante una estimación parcial del recurso  después de encontrar los restos en un pueblo de Cáceres en el que la Audiencia Provincial reconocía “que la juez tenía que haber abordado las diligencias mínimas, pero que correspondía el archivo por prescripción”.

Cabe recordar que una vez encontrados los restos, ni el juez, ni las Guardia Civil se personaron en el lugar para proceder al levantamiento del cadáver, unas labores que tuvieron que realizar el equipo de voluntarios de la Federación de Foros por la Memoria. Muga incide en que al tratarse de una desaparición “el delito no ha prescrito” y añade, que dadas las circunstancias, entienden que es una causa de “lesa humanidad” que “nunca prescriben” y critica que las instituciones “ni siquiera realicen las actuaciones mínimas que acrediten la verdad”.

Los restos están en la Universidad de Barcelona para ser identificados

Los supuestos restos de Severiano Clemente,  encontrados tras las labores arqueológicas realizadas en el paraje conocido como “La viña del tío Morillas”el pasado fin de semana, han sido trasladados a la Universidad Autónoma de Barcelona. Tal y como explica Xulio García desde el Foro por la Memoria de Guadalajara, en estos momentos  “se están limpiando los huesos y se procede a la extracción de material genético válido para comprobar el ADN”. Para que se pueda realizar la identificación, aclara el representante del foro, “hay que buscar ADN mitocondrial que se trasmite únicamente por el lado materno, para comparar el ADN de la familia con el de los huesos”.

La prueba de ADN, comenta, será  la definitiva, por lo que “una  entrevistadora, una antropóloga social, está estudiando a cada miembro de la familia y realizando el árbol genealógico para ver quién es el familiar más idóneo para la prueba. Para ello preguntamos a los familiares sobre algunos rasgos antropomórficos de la víctima: Esos detalles físicos, como la edad o enfermedades o lesiones previas sufridas por la víctima, pueden ayudar a identificar los restos”.

Este tipo de investigaciones tienen una duración de entre seis meses y un año.

En relación a las labores arqueológicas desarrolladas sobre el terreno, indica que “aseguramos el levantamiento para que no se perdiera nada, así lo retiramos con tierra porque podía haber restos interesantes”. Se trata de un trabajo voluntario y la única fase que tiene un coste económico, afirma García, “es el laboratorio para pagar la identificación. Y para eso, todavía falta”.

 

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Recuperamos éste articulo de 2008, que por desgracia, sigue teniendo actualidad.

Xulio García Bilbao (Foro por la Memoria de Guadalajara, 26/10/2008)

Don Ángel Jiménez (2008)

Desde los últimas semanas, en el Foro por la Memoria de Guadalajara estamos, me imagino que como en todas las asociaciones de memoria democrática, literalmente abrumados por las peticiones de ayuda, sobretodo desde el comienzo de las diligencias de Garzón.

 El otro día me llama un señor y me dice algo parecido a lo siguiente: “es que he oído hablar de esto de la Memoria Histórica, y me enterado que mi abuelo era carabinero. Es para saber si puedo sacar algo“. Por supuesto, le dí referencia de la base de datos del Archivo de la Memoria Histórica, donde le indiqué que podría hallar algún dato. Cuando le pregunté los apellidos de su abuelo, me dijo que “no sé el segundo apellido“. Tras oír esto me di cuenta de que es la típica persona que no tiene ni idea de quien era su abuelo, ni mucho menos de aquello por lo que murió, pero que ahora de repente, se ha despertado en él un “súbito interés” por él, quizás al oír hablar de dinero. Allá cada uno. Lo siento pero tuve esa sensación. 

Entonces le dije que nosotros somos una asociación de memoria histórica democrática, y que para pedir ayudas estaba la administración, que por supuesto tenía derecho a ello y le facilité algunos contactos para hacerlo si deseaba. Que nosotros no somos exactamente una asociación de familiares, aunque entre nosotros haya familiares, que nosotros luchamos también por la justicia y los derechos humanos y por honrar aquello por lo que lucharon. No estoy seguro de que este familiar entendiera lo que le dije. Quería haberle hablado de que la 65 Brigada Mixta del IV Cuerpo de Ejercito Republicano estaba compuesta por carabineros, que tuvo un papel heroico en la batalla de Guadalajara, que unos 20 carabineros fueron fusilados en Brihuega por los fascistas durante la ocupación italiana, y muchas más cosas, pero nada de eso le interesó. No le culpo. 

Está bien dar respuesta humanitaria a los familiares, pero no podemos quedarnos en eso. El “miabuelismo” aleja a muchos de entender que las víctimas del terror franquista, murieron por defender unos ideales.

Este caso es por supuesto una excepción, porque afortunadamente la totalidad de personas lo que quieren es honrar a sus familiares asesinados.

Acabo de venir de casa de uno de ellos. Se trata de un señor de 81 años, don Ángel Jiménez Loriente, hijo de Wenceslao Jiménez, un concejal socialista fusilado, natural de Mondéjar (Guadalajara). Su madre, Carmen Loriente, también sufrió represión y fue condenada a 30 años. Después de la cárcel fue desterrada a Zaragoza.

 Don Ángel ha gastado casi hasta el último céntimo que tiene en intentar cumplir la promesa que le hizo a su padre en la cárcel de Guadalajara, la víspera de su fusilamiento: “Defiende el buen nombre de la familia“, le dijo. Don Ángel tenía 11 años.

 La colección de cartas, peticiones oficiales, oficios judiciales y otros, que don Ángel ha usado para intentar cumplir la promesa hecha a su padre, alcanza la cifra de 116 documentos, que don Ángel, ya cansado, ha donado al Foro por la Memoria de Guadalajara, y al Archivo Histórico Provincial. Hay cartas al rey, a Aznar, a todos los ministerios y archivos imaginables desde el año 82 aproximadamente, cuando este gran luchador comenzó su solitaria cruzada.

 Como éxito a todos sus requerimientos, lo único que ha conseguido es una respuesta del Ministerio de Justicia, donde ante la petición de la ANULACION de las sentencias de sus padres, le dicen, que “sus delitos ya han sido amnistiados por la Ley 46/1977“, es decir la Ley de Amnistía del 77. Esto fue hace unos diez años. La Constitución derogó las leyes franquistas, pero no es lo mismo DEROGAR que ANULAR. Para las leyes actuales, los padres de don Ángel fueron culpables y los tribunales que les juzgaron, legales. Pero en el 77 “se les perdonó“. La verdad es que no hacia falta, pues la Comisión liquidadora de Responsabilidades Políticas, esa que dirigía en 1947 el ex ministro monárquico Eduardo Aunós, ya les habia “perdonado”. La ley de Amnistía del 77 hizo lo mismo, lo mismito que Franco en el 47.

También ha escrito don Ángel a la Asociación de Derechos Humanos, y al Ministerio de Exteriores, pidiendo que el asesinato de su padre sea considerado “crimen de lesa humanidad” (sin respuesta).

Finalmente, intentando demostrar la ilegitimidad del Tribunal que condenó a su padre, escribió en 1994 al entonces ministro de Defensa, García Vargas, y luego a su sucesor Suárez Pertierra, pidiendo información sobre los conocimientos jurídicos de los miembros del tribunal que juzgó a su padre, intentando demostrar que los jueces no eran tales y no estaban capacitados ni legitimados para juzgar o condenar a nadie. Ante todo esto lo que obtuvo es una carta del Ministerio de Defensa, indicándole que “los componentes de los tribunales que dictaron la sentencia, eran militares“. También pidió que se modificara la acusación de “adhesión a la rebelión” diciendo que su padre no se rebeló contra nadie, sino todo lo contrario. Los que se rebelaron fueron los golpistas que le mataron. Todo ello para intentar conseguir la nulidad de la sentencia. Ha intentando dar respuesta a todas y cada una de las falsas acusaciones (once) que aparecen en la sentencia de su padre, sin conseguirlo. Está agotado y totalmente arruinado.

El padre de don Ángel, Wenceslao Jiménez, concejal socialista de Mondéjar, unos días antes de ser fusilado en las tapias del cementerio de Guadalajara, el 07/08/1940, con otros ¡42 compañeros!, decidió cortarse el pelo, para “estar presentable ante la muerte“. El peluquero de la cárcel, también preso, de nombre Eusebio Ambite, natural de Hontoba (Guadalajara), se quedó tan impresionado por su entereza, que cuando salió de la cárcel en los años 40, fue a visitar a don Ángel, y le devolvió los treinta céntimos que su padre le había pagado por cortarle el pelo aquel día. Los tenía guardados desde entonces. Hoy don Ángel me enseñó esas tres monedas. Es casi lo único que le queda. Espero que algún día pueda cumplir la promesa que hizo a su padre y veamos verdad, dignidad y justicia para todas las víctimas del franquismo.

 

Xulio García Bilbao

Foro por la Memoria de Guadalajara (2008)

Nota:  Le hemos cambiado el título original, “los tres céntimos de don Ángel” aunque como el propio protagonista nos corrigió luego, las tres monedas eran de 10 céntimos, por tanto, fueron 30 céntimos.