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HOMENAJE A LOS ASESINADOS DEL FRANQUISMO EN LOS MUROS DEL CEMENTERIO (VIEJO) DE ALCALÁ DE HENARES.

Alcalá de Henares, 21/11/2021.- Inauguración del monumento dedicado a los antifascistas asesinados por el franquismo en Alcalá de Henares (Madrid);
Alcalá de Henares (Madrid) ha localizado las tumbas de 268 personas que el franquismo mató entre abril de 1939 y febrero de 1948. Todas fueron ejecutadas después de la Guerra Civil. Siete décadas después de los últimos asesinatos, el trabajo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Alcalá de Henares (ARMHADH) señala los lugares de enterramiento.

El Foro por la Memoria de Guadalajara hemos asistido y colocado un ramo de flores en homenaje a los fusilados de Guadalajara en Alcalá:


FUSILADOS DE GUADALAJARA EN ALCALÁ DE HENARES

Cabellos García, Juan 35 casado, profesión, pintor, residente en Villanueva de la Torre, militante de CNT y JJLL, Comisario Político de Cía (70ª BM) Fusilado en Alcalá de Henares, (prisión el 15/07/1939) Causa nº 5001-39 (Alcalá de Henares, 30/04/1939) Registro Civil (Libro 80 / Folio 195 / nº 5v). Se le acusó de “formar parte, antes el Movimiento, de las Juventudes Libertarias y pertenecer a la CNT, de la cual fue directivo”.

Chércoles Hernando, Manuel 34 años, soltero, profesión: pocero, natural de Moratilla de Henares, residente en Madrid, militante del PCE, Fusilado en Alcalá de Henares (Prisión 14/10/1944) Causa nº 113711-42 (Alcalá de Henares, 03/07/1944). Acusado de ser “uno de los reorganizadores del PCE de Madrid tras la guerra” (nombrado secretario de Finanzas) 

Cobeña de las Heras, Ignacio,  25 años,  casado, labrador, Guadalajara/residente en Alcalá de Henares, militante de UGT, Fusilado en Alcalá de H. Prisión (12/12/1939) Causa nº 12514-39 (Alcalá de Henares, 03/07/1939), Registro Civil (Libro 80 / Folio 407 / nº 112). 

García Barrena, Felipe, 37 casado, natural y residente en Torremocha del Campo, Fusilado en Alcalá de H. Prisión (30/08/1939) Registro Civil (Libro 80 / Folio 250 / nº 33). Registro Civil de Alcalá de Henares (Libro 80 / nº 250 / Folio 33).  

Romo de la Riva, Fermín 38 años, casado mecánico, natural de Azuqueca de Henares, secretario de la Casa del Pueblo. UGT y PCE, Fusilado en Alcalá de H.Prisión (19/12/1939). Causa nº 10142-39 (Alcalá de Henares, 05/06/1939)  Civil:  Libro 80 / Folio 423 / nº 115). Consejo de Guerra Permanente nº 2. Dirigente y organizador la Casa del Pueblo de Meco 

Fotos del acto:

FMGU, Guadalajara, 7/11/2021

Comunicado de ASEREF:

Esta mañana del domingo 7 de noviembre 2021, estuve representando ASEREF , la asociacion por el recuerdo del exilio republicano español en Francia, en el memorial, en homenaje a 977 victimas del franquismo, que fue inaugurado, en el cementerio de Guadalajara, este viernes. ASEREF saluda el Foro por la Memoria de Guadalajara y le asegura de toda su solidadidad y fraternidad. No pudimos estar viernes para la inauguration lo sentimos. Esta mañana en Madrid se celebran las brigadas internacionales y la lucha par la defensa de Madrid, tambien saludamos a las asociaciones que han organizado este acto. No hemos podido participar pero ASEREF esta tambien de todo corazon con vosotros. í Salud y Republica !Eloy Martinez Monegal presidente de ASEREF

Eloy Martinez Monegal presidente de ASEREF
a Guadalajara el 7 de noviembre 2021

a Guadalajara el 7 de noviembre 2021

Communiqué d’ASEREF:

Ce dimanche matin 7 novembre 2021, je représentais ASEREF, l’association pour le souvenir de l’exil républicain espagnol en France, au mémorial, en hommage aux 977 victimes du régime franquiste, qui a été inauguré, au cimetière de Guadalajara, ce vendredi. L’ASEREF salue le Forum Mémoire de Guadalajara et l’assure de toute sa solidarité et de sa fraternité. Nous ne pouvions pas être vendredi à l’inauguration nous en sommes désolés. Ce matin, à Madrid a lieu un hommage aux brigades internationales et à la lutte pour la défense de Madrid, nous saluons également les associations qui ont organisé cet événement. Nous n’avons malheureusement pas pu y participer mais ASEREF est également de tout cœur avec les organisateurs de cet acte mémoriel important. í Salud y Republica !Eloy Martinez Président d’ASEREFà

Guadalajara le 7 novembre 2021

Eloy Martinez Monegal presidente de ASEREFa Guadalajara el 7 de noviembre 2021

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Respuesta del Foro por la Memoria a ASEREF

Queridos compañeros de ASEREF

Gracias de todo corazón por este hermoso detalle de honrar a los guadalajareños/as muertos por la libertad, Ayer vimos vuestras flores cuando fuimos a visitarlo con los polacos de la asociación de amigos de las brigadas, Fue una hermosa sorpresa, Una lección de amor y solidaridad , de un país hermano, que os agradeceremos siempre, Una lección, de un país con una cultura de memoria que es un ejemplo. GRACIAS HERMANOS en nombre del Foro por la Memoria de Guadalajara

Xulio Garcia Bilbao
Foro por la Memoria 

Guadalajara, FMGU, 5/11/2021. Intervención de Xulio García , portavoz del Foro por la Memoria de Guadalajara, en el acto de inauguración del Memorial a las Víctimas del franquismo en el Cementerio de Guadalajara. (1939-1945).


DISCURSO EN LA INAUGURACIÓN DEL MONUMENTO A LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO EN GUADALAJARA.
Guadalajara, 5 de noviembre de 2021

Buenas tardes


Autoridades presentes, familiares, representantes de los partidos políticos y sindicatos, vecinos y vecinas.
En este cementerio de Guadalajara donde nos encontramos, entre 1939 y 1945, fueron enterradas 976 personas victimas de la represión franquista. De ellas, 822 fueron asesinadas aquí mismo, frente a pelotones militares de ejecución. Otras 154 fallecieron debido a las terribles condiciones a las que fueron sometidas en la cárcel por torturas, hambre y enfermedades derivadas de su hacinamiento. Estas 976 son las que figuran en este memorial.

Estas personas, estos compañeros y compañeras, se encuentran repartidos por diversos espacios de este cementerio, pero fundamentalmente en dos fosas comunes: Una de ellas es esta de aquí, en la tapia suroeste.
Hay que decir que esta fosa había sido sometida al olvido casi absoluto institucional cuando no a la infamia y ha sido objeto de lucha y debate en varias mociones promovidas por nuestra asociación y la agrupación de familiares, Hasta que se aprobó la moción de junio de 2017 , que permitió entre otras cosas, la construcción este memorial.

Este espacio ha sido objeto del olvido MEDIATICO, a pesar de que sindicatos, partidos y familiares pusieron placas en él, y que era oficialmente, un jardín. Era una fosa casi INVISIBLE. Hasta hoy.

 El otro lugar de asesinato y enterramiento, está a unos 60 metros, en el propio cementerio, en la tapia sur. Era el antiguo cementerio civil.  Hay que decir no obstante, que prácticamente en todo el cementerio fueron enterradas muchas otras víctimas, dependiendo sobre todo, de los recursos económicos de sus familiares, muy mermados por el expolio y el robo.

Otras muchas víctimas de la represión franquista se encuentran enterradas en fosas clandestinas y cunetas por toda la provincia, de los que hemos podido poner nombre y apellidos de momento a 160 de ellos. Seguramente son muchos más.
A lo largo de todos estos años se han sucedido homenajes, los primeros y más numerosos, los de sus familiares, Homenajes privados, hechos incluso en la clandestinidad de la dictadura, pero también en el olvido institucional de la democracia. También tuvieron lugar homenajes de sus organizaciones políticas y sindicales, incluso en clandestinidad, por militantes, que en ocasiones llegaron a saltar la tapia del cementerio civil para poder hacerlos. En 1979, un grupo de víctimas de la dictadura logró recaudar dinero y que les fuera concedido por el nuevo ayuntamiento democrático un espacio para poner un monumento en el antiguo cementerio civil. Un monumento importante, pero un monumento privado. Ahora que inauguramos este, no nos olvidemos de ese monumento, del del civil, puesfue un esfuerzo en el que colaboraron muchas personas. La presidenta de esa comisión pro-monumento era Emilia Cañadas, hija de Antonio Cañadas, alcalde republicano fusilado en 1939. Emilia es la presidenta de honor de mi asociación, Foro por la Memoria, y es algo que nos honra. Hoy se encuentra con nosotros.

Las víctimas eran muy diversas y concurrían en ellas circunstancias diversas. Eran de varias organizaciones políticas y sindicales. Pero, aunque pudieran ser diferentes, hay algo que les une: Y es que quien les condenó, quien les asesinó, lo hizo con el fin de imponer unos determinados objetivos políticos. Con el fin de imponer una dictadura criminal. Y lo consiguió. Y estos compañeros y compañeras lucharon por evitarlo. Algunos podrán decir lo que quieran, pero el único motivo por el que estos compañeros y compañeras fueron condenados es por “Auxilio a la Rebelión”, es decir, por rebelarse y organizarse contra el bando de guerra de unos golpistas. Y cualquier otro argumento, es falso y sólo pretende en el fondo justificar un golpe de Estado, una guerra y una dictadura.

Y como demócratas, tenemos la obligación de denunciar el verdadero significado político de su persecución. La verdad de las víctimas nos obliga a impedir el triunfo del relato de sus verdugos y condenar lo que el franquismo pretendió con sus asesinatos y persecución política: Imponer una dictadura. Es decir; en resumen: la lealtad debe ser recompensada y la traición: condenada. Y por eso estamos aquí.

Es decir, estas victimas, que ni siquiera estaban contadas hasta hace poco tiempo, habían recibido homenajes privados de sus familias, y colectivos de sus organizaciones. Faltaba el homenaje más importante. El institucional, el de las autoridades que nos representan a todos.. Y ese ha llegado hoy, con la inauguración de este memorial.

Es una deuda que los demócratas teníamos que pagar. Era necesario. Aquí hay fusilados cinco guardias civiles por defender la legalidad republicana, entre ellos, un teniente coronel. (José Rubio García) Aquí hay asesinados muchos militares.  

Aquí hay también 62 alcaldes enterrados, 75 concejales, y multitud de funcionarios, aunque lo que más hay son por supuesto, son jornaleros y obreros que dieron sus vidas por la libertad. Lucharon por la legalidad democrática de la República, por un estado republicano que les amparaba.

Tras este acto de homenaje, queda lo que consideramos que es más importante: Y es que a estas victimas, las que eran de una organización o de otra, las que tienen familiares o no los tienen, los que fueron enterrados en un lugar u otro, las que sabemos donde están o no lo sabemos… A todas ellas se les reconozca su derecho de acceso a la justicia, Y que nadie entienda justicia como revancha o nada parecido. Justicia para nosotros significa que sus sentencias sean anuladas, y que dejen de ser oficialmente criminales, y que sean declarados ilegales los tribunales que las emitieron,
Sus sentencias fueron reales, tuvieron consecuencias reales, E aquí la prueba, No se obtiene reparación ni mucho menos justicia, no se repara a nadie con la entrega de un certificado, por muy honorífico que sea. Necesitamos que se anulen sus sentencias. Por cierto, justicia tampoco es solamente recuperar sus restos sin jueces, Es un acto de reparación personal importante, pero lo debe hacer la administración central del Estado.


Por último: NO queremos hablar de ellos sólo como muertos, sino recordarlos vivos por lo que hicieron; Luchar por la libertad, Poner como ejemplo su compromiso por la legalidad, por la justicia social. Porque frente al hecho de un golpe de Estado, dieron un paso para defender al gobierno legítimo.

Eso es todo, Muchas gracias


Foro por la Memoria de Guadalajara

02/08/2021.- Hace diez años, tras cuatro dias excavando en un campo de labor, recuperamos los restos de Severiano Clemente González, panadero de Medranda, simpatizante del Frente Popular y UGT. Severiano fue asesinado por requetés en La Toba (Guadalajara) el 17-11-1936 ; Al localizar sus restos presentamos una denuncia por crímenes de lesa humanidad ante el juzgado de Sigüenza que resolvió que dicha actuación estaba regulada por la ley de memoria y no procedia un proceso judicial Severiano fue enterrado con honores un año más tarde. ✊ Foto: Xulio García/FMGU

En memoria de Primitivo Florián de las Heras.
29/03/2020.- Ha fallecido Primitivo Florián de las Heras a los 99 años de edad, padre de nuestra compañera Ascensión Florián. Esta pandemia terrible se está llevando a la generación de los “niños de la guerra civil”. Los que soportaron la postguerra, el hambre, la guerra y muchos, como fue el caso de Primitivo, el asesinato de su padre.

ESCUCHAR TESTIMONIO DE FLORIAN DE LAS HERAS. (CADENA SER)

 

En memoria de Primitivo Florián de las Heras.
Primitivo Florián (c) recibe en julio de 2017 un diploma homenajeando a su padre, de manos de Paco Barba, de UGT y acompañado de su hija Ascensión Foto: FMGU


29/03/2020.- Ha fallecido Primitivo Florián de las Heras a los 99 años de edad, padre de nuestra compañera Ascensión Florián. Esta pandemia terrible se está llevando a la generación de los “niños de la guerra civil”. Los que soportaron la postguerra, el hambre, la guerra y muchos, como fue el caso de Primitivo, el asesinato de su padre.

Primitivo sufrió como miles de niños esa postguerra, y sufrió, entre otras cosas, la muerte de su hermano Benito Florián de las Heras con apenas 5 añitos, quien fue victima de la metralla de una granada de mano , que encontró jugando en su pueblo, Torija.

Primitivo Florián era hijo de Gregorio Florián Expósito, natural de Torija que fue asesinado el 26 de Julio de 1939. Gregorio era labrador y fue primero militante de CNT y posteriormente de UGT.

En el año 2017, los 25 cuerpos de la fosa número 1 del antiguo Cementerio Civil de Guadalajara, fueron exhumados y la mayor parte de ellos, fueron identificados y entregados a sus familiares. Primitivo tuvo la suerte de que el cuerpo de su padre estaba entre los identificados, y aunque estaba ciego, pudo dar sepultura a los restos de su padre en Torija. Primitivo había pedido por escrito que fuera el propio juzgado quien llevara a cabo todo el proceso directamente, pero no pudo ser. Nunca renunció a que el buen nombre de su padre quedara oficialmente limpio, y se anulara la sentencia que le condenó a muerte, como a otros 822 antifranquistas,
En julio de 2017, nuestra asociación entregó un diploma simbólico a Primitivo Florián, en homenaje a su padre, al que ambos actos, la recuperación de los restos de su padre, y el diploma que le entregó UGT y nosotros,, le sirvieron para obtener reparación personal, a la espera de la justicia que algún día llegará con la anulación de la sentencia de su padre.
Hoy nos ha dejado Primitivo, y acompañamos de todo corazón en el dolor a su familia, que no ha podido ni despedirle como se merece.


Esperamos que pronto acabe esta pesadilla y recordemos que la defensa de lo público, como hicieron los defensores de la legalidad de la República que nuestra asociación y otras defienden, será la mejor manera de honrarles.
Nunca os olvidaremos,

foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com

QUIENES ERAN: LOS HERMANOS CASTEL. LA OLMEDA DE JADRAQUE.

FMGU.- 28/12/2109.- Se cumplen 83 años del asesinato de los hermanos Castel Roldán, jornaleros en las salinas de Imón y la Olmeda de Jadraque (Guadalajara), que ocasionalmente ejercían el oficio de músicos y reparaban zapatos en los pueblos que recorrían. Su familia era originaria de Atienza, en donde uno de sus parientes, Juan Castel “tío mona”, ejercía de músico de la famosa “Caballada”. Sin embargo, la familia de los Castel Roldán vivía en la Olmeda de Jadraque, donde, cuando tenían ocasión, se alquilaban como jornaleros en las salinas. Los hermanos Mauricio, Francisco y Toribio Castel Roldán participaron en las movilizaciones obreras de primavera de 1936, lo que era suficiente motivo para formar parte de la lista negra de los franquistas. El joven Lino Castel, de 16 años, por su parte, era aprendiz de herrero y vivía en Sigüenza.

Los hermanos Castel, músicos y zapateros.
 
Mauricio, Francisco y Toribio, los tres hijos mayores. aprendieron música de su padre, y formaron una ronda de cuerda (guitarra, laúd y bandurria) con la que iban a tocar por los pueblos de la zona. Como todos los campesinos de la zona, no poseían tierras ni propiedades y como otros músicos vivían de trabajos eventuales. Conocían el oficio de zapateros y colchoneros y se alquilaban como peones en el campo y en las salinas. Su actuación como músicos les hizo relativamente famosos. incluso aparecieron tocando en un número de la revista “Estampa” de junio de 1928. Con ellos tocaba también a veces un músico de Palazuelos, Hermenegildo Garbajosa (Ver imagen adjunta).

Los Castel tocando en Palazuelos en junio de 1928. Colección FMGU

Entre su repertorio conocemos incluso una melodía, un “pasacalles” festivo, que fue perpetuado por otros músicos locales, como la ronda de Sienes, de quien fue recogido en 1996 por Xulio García Bilbao y Juan José Molina. Gracias a nuestro amigo el gran músico Rafael Martín, quien nos ha grabado especialmente una versión de este hermoso pasacalles, podemos escucharlo. En Sienes fue renombrado “Pasacalles del Corpus” y gracias a la difusión de la Escuela de Folclore, actualmente es tocado por muchos músicos de toda Castilla. (escuchar a continuación).

Pasacalles tocado por los hermanos Castel. Grabado por Rafael Martín. para el FMGU

La situación laboral en las salinas de la Olmeda.

La terrible situación social y laboral en que se encontraban los campesinos de la zona de Sigüenza y sobretodo los trabajadores de las salinas de Imón y la Olmeda, al paso del río Salado, hizo que se organizaran creando el sindicato UGT en su zona. En Imón y La Olmeda, los trabajadores de las salinas eran tratados en condiciones de semi esclavitud, con jornadas de 10 y 12 horas removiendo sal, para ganar un jornal de 3,50 ptas en 1936. Cada trabajador además, estaba obligado a sacar al menos dos quintales métricos de sal mínimo para poder cobrar. Tenía que ser terrible ver esos cuerpos semidesnudos cuyas heridas no cicatrizaban por acción de la sal. El sueldo medio de un albañil, por ejemplo, era de unas 7 ptas diarias.

Nota: Sobre los sucesos en la Olmeda de Jadraque, ver articulo en el semanario “Abril : portavoz de las izquierdas”: Año II Número 56 – 1936 junio 13 Pág. 4

Salinas de la Olmeda de Jadraque. Foto: FMG
Salinas de la Olmeda de Jadraque Foto: FMGU


En junio de 1936, el pueblo de la Olmeda sufrió además una terrible tormenta de pedrisco, y los pequeños huertos y cultivos que algunos de estos trabajadores usaban como un complemento a su mermada economía, se perdieron casi totalmente. Lo que vino fue miseria y hambre. Los empleados de la salina acudieron entonces al patrón, Anselmo Bernal, quien en lugar de compadecerse de su terrible desgracia, se aprovechó de la situación obligándoles a una rebaja mayor de su sueldo. La recién creada sección local de UGT organizó entonces una protesta pidiendo justas mejoras laborales. La misma fue disuelta a tiros por los guardias civiles con el resultado de varios heridos, entre ellos una mujer, y numerosos detenidos. La organización de los trabajadores para reclamar derechos era algo inaceptable para los señoritos reaccionarios de la zona. Las protestas fueron aplastadas por la Guardia Civil por la simple petición de un salario justo y domingos libres.

Puñado de sal de las salinas de La Olmeda de Jadraque. Foto: FMGU

Comienzo de la guerra en Sigüenza.

En Sigüenza el presidente y fundador de la Casa del Pueblo de UGT, fundador de la Agrupación Socialista en Sigüenza, Francisco Gonzalo de Francisco, de profesión cartero rural, recibió serias amenazas por los esbirros de los señoritos locales tras denunciar estos hechos en el semanario “Abril” de Guadalajara, de carácter de izquierdas. A la semana siguiente, el maestro José Fitor mandó una carta solidarizándose con Gonzalo, y exponiendo que él mismo estaba siendo amenazado por los caciques locales y sus esbirros en el pueblo de la Olmeda. El 13 de julio, Francisco Gonzalo  fue asesinado a tiros por un grupo de falangistas locales. En Sigüenza puede decirse que la guerra empezó ese día. El maestro José Fitor por su parte, sería asesinado en septiembre de 1936.

Inicio de la represión.

Tras la ocupación de los pueblos situados al norte de Sigüenza por las tropas sublevadas de Mola, tuvo lugar una labor de “limpieza” de todos aquellos que eran identificados con los defensores de la República, simpatizantes del Frente Popular, sindicalistas, o simples demócratas. Esto ocurrió de un modo sistemático por las tropas sublevadas según se iban ocupando los pueblos e incluso siguió durante meses después de la ocupación militar. 

Justina Álvaro nos cuenta la detención ilegal y asesinato de su hermano en Bujalcayado

Los familiares de los huídos a la zona leal fueron perseguidos, encarcelados y sometidos a una estrecha vigilancia. Sólo en 1938, es decir, dos años después de la ocupación militar de la zona, en el sector de Sigüenza, fueron detenidas  otras 78 personas por orden del SIPM, (Servicio de Información y Policía Militar) que fue la agencia de inteligencia que existió en la zona sublevada durante la Guerra. (Datos del Foro por la Memoria).

Muchos vecinos se quedaron en los pueblos a pesar de la evacuación de la zona, y de tener conocimiento del avance de las tropas golpistas de Mola hacia Sigüenza, que iban acompañadas de una terrible maquinaria de “limpieza” de la retaguardia. Muchas personas incluso habían vuelto a sus casas pues no tenían conciencia de haber hecho nada malo; Pero tener familiares en la zona leal era motivo para ser perseguidos.

Respecto al pueblo de Imón, el Foro por la Memoria de Guadalajara dispone de la identidad de al menos 15 vecinos “paseados” por las tropas sublevadas, y localizadas varias de las fosas clandestinas, donde supuestamente se hayan enterrados, la mayoría de ellos asesinados en otoño de 1936  Pondremos esos datos y localizaciones a disposición de la fiscalía si desea investigar estos crímenes de lesa humanidad. Los sacerdotes y otras personas asesinadas en la retaguardia republicana, fueron en su mayor parte exhumados en la posguerra al amparo de un decreto de mayo de 1940 que obligaba al nuevo estado franquista a su exhumación. Las familias de estas víctimas recibieron si lo solicitaron, ayudas, pensiones y reconocimiento. Fueron victimas de crímenes que la propia República condenó y nunca ordenó. Pero aquellos que fueron asesinados por las tropas y voluntarios fascistas, no sólo no sabemos todavía cuantos son, sino que incluso sus crímenes son todavía considerados legales e impunes.

La represión en Sigüenza, como en el resto de España, se recrudeció tras el final de la contienda, y decenas de vecinos de la comarca de Sigüenza fueron fusilados en Guadalajara, y cientos encarcelados, estos ya mediante un proceso de apariencia judicial. 

Los Castel, asesinados. Los hechos.

Los padres de la familia Castel, Francisco Castel Zamora y su esposa Salvadora Roldán Madrigal, padres de ocho hijos, vivían en la Olmeda con las hijas (Paz, Demetria, Matilde) y el hijo pequeños (Santiago) a comienzos de 1936. El hijo mediano, Lino Castel estaba empezando a trabajar como aprendiz de herrero en Sigüenza. Desconocemos la situación familiar durante el asedio de Sigüenza, pero sí que vivían en la ciudad desde 1938.
Los hermanos mayores, Toribio Mauricio y Francisco, habían escapado de su pueblo al producirse la llegada de las tropas franquístas pero más tarde volvieron. No tenemos referencia de que lograran pasar a la zona republicana. La siguiente referencia es que fueron detenidos en diciembre de 1936 por un grupo de requetés guiados por dos conocidos guardias civiles del puesto de Imón (Guadalajara). concretamente el cabo C.N.H y el guardia A.M.B. Estos guardias fueron, según diversos testimonios , presuntamente los principales ejecutores de la represión contra los defensores de la legalidad republicana en los pueblos al norte de Sigüenza.

El cabo C.N.H era natural de Fuentelencina, y el guardia civil 2º A.M.B, era natural de Atienza. Por tanto, ambos eran buenos conocedores de la provincia. Ambos estaban destinados en el puesto de Imón y habían participado activamente al servicio de los propietarios en la represión contra los salineros. Pocos días antes de la sublevación de 1936, el 14 de julio, todos los guardias civiles de la provincia habían sido concentrados primero en Sigüenza y luego en Guadalajara por orden del gobernador civil republicano, Miguel Benavides. El día 20 de agosto sabemos por los expedientes de estos dos guardias, que ambos huyen a zona sublevada. Al reincorporarse a la zona de Sigüenza, colaboran activamente en la represión.

Los hermanos asesinados:

Lino Castel Roldán, nacido el 23/09/1920 en la Olmeda de Jadraque, Vivía con su hermana Matilde, casada con un herrero, donde Lino era aprendiz en el taller de su cuñado en la Travesaña Baja de Sigüenza. El 27/12/1936, el joven Castel se dirigía a entregar un encargo de una cerradura a casa de un sacerdote y al llegar al cruce de la calle Villegas con la plaza de la Catedral, fue reconocido por el cabo C.N.H. del puesto de Imón, quien le preguntó si era hermano de los Castel. Inmediatamente fue detenido y asesinado en un paraje de los que rodean Sigüenza. Era el 27/12/1936 y Lino tenía 16 años. Anotada como causa de la muerte; “a consecuencia de la guerra de liberación marxista, según resulta del Expediente del juzgado de instrucción.” (Inscrito con el numero 73). Su prima Carmen Loranca, que fue testigo de la detención, le quiso llevar unas mantas a la cárcel y el encargado de la puerta le dijo que “ya no le hacen falta”. Lino fue el primero de los hermanos asesinados. Lino no había participado en ninguna huelga ni era jornalero como sus hermanos, y fue asesinado por la Guardia Civil el dia anterior a sus hermanos, lo que demuestra que era un acto planificado.

Mauricio Castel (en segunda fila, en el centro) con sus compañeros de armas en la guerra de África. Archivo familiar /FMGU

Toribio Castel (en segunda fila, en el centro con un papel en la mano) con sus compañeros de armas en la guerra de África. Archivo familiar /FMGU

Mauricio Castel FMGU
Mauricio Castel FMGU

Mauricio Castel Roldán, nacido en Atienza, vecino de la Olmeda de Jadraque, soltero, fue asesinado a los 28 años en Guijosa el 28/12/1936. Según el acta de defunción del registro civil de la Olmeda de Jadraque. falleció “a consecuencia de la guerra de liberación marxista” (Inscrito numero 71). De profesión jornalero  en las salinas de Imón. Hombre alto y fuerte, Mauricio había hecho el servicio militar en Castellón. (ver foto)

Francisco Castel Roldán, nacido y vecino en la Olmeda de Jadraque, asesinado en Guijosa, el 28/12/1936 a los 21 años. “a consecuencia de la guerra de liberación marxista”, según consta en acta de defunción del registro civil de la Olmeda de Jadraque. (numero 72) Jornalero, músico, ex trabajador de las salinas de Imón. Ayudaba en el taller de reparación de calzado que tenía su familia, Soltero. Estos dos hermanos, Mauricio y Francisco, estaban aseándose en la puerta de su casa en la calle Real de la Olmeda, cuando fueron detenidos por los requetés y los guardias y trasladados al pueblo de Guijosa donde fueron asesinados. No supieron que su hermano Lino les había precedido en Sigüenza.

Toribio Castel Roldán, nacido y vecino de la Olmeda de Jadraque, de 31 años y soltero, fue asesinado en Paredes de Sigüenza el 29/12/1936. “a consecuencia de la guerra de liberación marxista” según consta en acta de defunción del registro civil de la Olmeda de Jadraque. (Inscrito número 74) Jornalero, ex trabajador de Imón y músico. Mauricio fue soldado en la guerra de África. (Ver foto). El día que Toribio estaba trabajando en el lugar llamado “La Fuentecilla”, una pequeña huerta de La Olmeda donde plantaban patatas. Estando allí, un amigo le avisó de que se habían llevado a sus hermanos, Toribio huyó en su bicicleta por el camino de Riofrío. Capturado al dia siguiente fue asesinado en Paredes de Sigüenza. Días después la familia recibió la noticia y alguien les dijo donde estaba la bicicleta que recogió Santiago, el hijo pequeño (13 años).

Tras el asesinato de los hermanos mayores, los requetés registraron la casa familiar en Sigüenza buscando al único hijo varón que quedaba, el pequeño Santiago Castel Roldán, que se escondió durante tres días y debido a ello salvó la vida. Posteriormente se enteró de que habían matado a sus cuatro hermanos. Vivió en Sigüenza y Leganés y sin duda, con un dolor y miedo inmensos.

Francisco Castel FMGU
Francisco Castel FMGU

Tras la desaparición de sus hijos, el padre, Francisco Castel Zamora, acudió desde la Olmeda al cuartelillo de Sigüenza a pedir explicaciones y recibió una terrible paliza que le dejó la cara hinchada y molido a golpes. No se pudo levantar en una semana de la cama.

Tras la guerra registró el fallecimiento de sus hijos en el juzgado de paz municipal de la Olmeda, el 14 de agosto de 1943. Ambos padres, Francisco y Salvadora siempre vivieron traumatizados por el terrible asesinato de sus hijos.

La familia mantuvo la esperanza de que estuvieran vivos y quizás de que alguno de ellos pudo escapar. Incluso se fantaseaba de que pudieran estar en Francia. Incluso al llegar la democracia, pensaban que a lo mejor podían volver, aunque tenían el certificado de defunción y tenían una localización precisa del lugar de enterramiento de al menos tres de ellos por gente que asistió a su enterramiento.

El periodista Luis Monje Ciruelo, natural de Palazuelos, en su libro, “Memorias de un niño de la guerra“, hace referencia a la muerte de los hermanos Castel, sin conocer su nombre, y comete el error de decir que matan al zapatero y sus dos hijos, y en realidad son CUATRO hijos del zapatero, y el padre no es asesinado.

[…]”Otra lamentable actuación, con el resultado de tres hombres muertos, se produjo en un pueblo cercano a Palazuelos, con la llegada de las tropas nacionales. El rumor corrió en voz baja pero, por desgracia, no tardé en confirmarse con hallazgo de los cadáveres. Eran el zapatero de Olmeda de Jadraque y sus dos hijos. Los tres formaban un trío de músicos con guitarra, laúd y bandurria para las fiestas de los pueblos comarcanos. Tal vez esta forma de ganarse la vida, sumando ingresos al oficio familiar, despertaría las envídias de alguien, que no dudaría  en denunciar su probable ideología izquierdista, entonces motivo suficiente para ese trágico final.” […] Luis Monje Ciruelo. “Memorias de un niño de la guerra“.  Ediciones AACHE 2005 pp 40-41

Hace algunos meses, coincidiendo con una actuación de los hermanos Cubero, músicos guadalajareños famosos por haber actualizado el folclore provincial, miembros del Foro por la Memoria Guadalajara les contamos la historia de los hermanos Castel y quisieron amablemente acudir a la hermosa puerta medieval de la villa de Palazuelos, donde reprodujeron la famosa foto de los hermanos Castel tocando allí en 1928. Sirva este sencillo acto, así como la grabación del pasacalles que ellos tocaban realizada por Rafael Martín, como homenaje a su memoria.

Los Hermanos Cubero en homenaje a los Castel en Palazuelos.

Los Hermanos Cubero en homenaje a los Castel en Palazuelos. FMGU

Texto e investigación: Xulio García Bilbao (FMGU)
Foto de los hermanos Cubero: Óscar de Marcos, (FMGU)
Copyright. textos: fotos: Foro por la Memoria Guadalajara
Informantes: Susana Castel, Paco Loranca, sobrinos de los asesinados.

Pasacalles recogido a Alfonso Cuadrón y la ronda de Sienes por Xulio García Bilbao y Juan José Molina Robledo (2-11-1996),
Grabación mp3 2019: Rafael Martín. Laúd, bandurria, guitarra.

Agradecimientos: Paco Loranca, Susana Castel, Hermanos Cubero, Rafael Martin, Raúl Lorca. Alfonso Cuadrón.

© Foro por la Memoria de Guadalajara

foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com

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La fosa de Guadalajara, el caso Mendieta y la impunidad que permanece
Pedro A. García Bilbao. Foro por la memoria de Guadalajara. Ilustración de José Ramón Urtasun, alusiva a las fosas halladas en Navarra.  Descargar texto

«¡Todos ustedes, los que quedan, sean dignos de nosotros, los 27 que vamos a morir!» Guy Moquet, 17 años, resistente francés, fusilado en 1940.

Siempre supimos que aquel horror estaba ahí, pero no conocíamos los detalles hasta hace poco 1. Antes que nosotros comenzásemos a investigar, miles de personas de Guadalajara sabían ya sobradamente lo que ocultaban las fosas del cementerio civil y la del patio de Santa Isabel. Y era muy sencillo, lo sabían porque era allí donde habían matado a sus parientes, por cientos y cientos. Algunos intentaron hace décadas investigar lo ocurrido, poner nombre a las víctimas y hacerse una idea de conjunto sobre la magnitud de lo ocurrido. No les fue fácil.

No hemos olvidado a César González Camarero, el primero tal vez en poder acceder a los listados oficiales de enterramiento y que encontró un silencio brutal y una colaboración nula de las autoridades cuando en los años 90 intentó investigar lo ocurrido. También encontró graves dificultades Emilia Cañadas, hija del fusilado alcalde Antonio Cañadas: En 1979, Emilia y un grupo de familiares y militantes de izquierdas lograron con aportaciones particulares hacer un sencillo monumento privado. Cuarenta años después, todavía no hay ningún monumento público e institucional. Un dia lluvioso de invierno de aquel 1979, con la presencia de cientos de personas, ella y Francisco Tobajas entre otros, alzaron su voz en un acto en el que no se permitió ni una sola bandera republicana, que ni el ayuntamiento, ni el estado central, ni los partidos se atrevieron a promover y sostener como era su obligación democrática. Ella nunca calló y siempre supo qué había pasado, sacó fuerzas del ejemplo heroico de su padre y de lo aprendido de niña en la escuela republicana que recordaba con inmenso cariño. Ella nunca olvidó a todas y cada una de las personas a las que les costó la vida el sueño de una España hermosa donde brillara la libertad y la justicia social; ella ha vivido siempre con ese ideal allí donde estuvo. Hace ya muchos años que los restos de su padre fueron trasladados a un espacio familiar propio y lejano, pero como ella siempre supo, nada de esto es algo que resista ser tratado como algo individual y despolitizado. El estado democrático tiene la obligación de proteger y amparar a las víctimas de crímenes, siempre lo ha dicho alto y claro y nunca ha contado con su amparo.

No se trata sencillamente de devolver unos restos mortales para enterrar bien lo que fue mal enterrado, pero nos empujan a ello a creer que con eso basta y nos exponen una y otra vez el dolor del familiar «correcto», aquel que actúa en clave estrictamente personal y ajena a otras consideraciones. La presión es enorme para reducirlo todo a eso. En Guadalajara, finalmente, acabaron por personarse los que juegan al juego de la memoria dentro de los límites que trae consigo la impunidad2.

Hace unos años, en Granada y a raíz de un documental sobre la guerrilla en la montaña granadina, el profesor José Antonio Fortes lo dice claramente: el sistema soporta los acercamientos en clave sentimental o histórica, pero no en clave de análisis político. La memoria histórica es un campo de batalla de la lucha de clases y el aplastamiento criminal, genocida, de la resistencia armada republicana, de la lucha proletaria y hasta de la burguesía republicana por la reacción y el fascismo, es algo que no puede ser explicitado: el bloque de poder actual no lo soporta, sus relaciones con el pasado fascista son demasiado fuertes. Ese aplastamiento de la resistencia antifascista fue, además, en todos los órdenes: militar, pero también económico, cultural, ideológico con unas consecuencias que duran hasta el presente. Quienes intenten así decirlo serán acusados de «radicales, intransigentes» 3. Y en esas estamos todavía en junio de 2017.

Pero la realidad se impone, entra por las ventanas si le cierras las puertas. Hay muchos problemas en todo esto. Una familia pidió apoyo y ha logrado ayuda para recuperar los restos de su ser querido4 ¿Pero qué ocurre con los que no tienen familia? Y sobre todo, ¿Donde queda la responsabilidad del estado español en todo esto? En todo lo acaecido en la búsqueda de la identificación concreta de Timoteo Mendieta para entregar sus restos a la familia, se han puesto de manifiesto las brutales carencias del actual régimen en materia de verdad, justicia y reparación para las víctimas de la dictadura. Nada de esto, sin embargo, ha sido denunciado ni ha tenido espacio en las labores de exhumación y el aparato de comunicación montado alrededor 5.

Mendieta tuvo siempre una familia que le recordó y defendió. No olvidamos a su hija Paz Mendieta 6, ya fallecida, quien hace ya años, como el resto de sus hermanos, asumió la causa de recuperar sus restos y dignificar su memoria, lo que implicaba defender orgullosamente el compromiso público que su padre había asumido con su militancia socialista y el valiente compromiso que tuvo como presidente de la Casa del Pueblo de la UGT en su pueblo en una hora muy difícil. El no fue olvidado, pero no es el caso de otros muchos cientos de sus compañeros.

La búsqueda de las víctimas no puede depender de las familias solamente. ¿No saben acaso que en ocasiones ni siquiera las familias están en condiciones de recordar siempre a todos los suyos?

Cuando analizamos el largo rosario de identidades de los asesinados en Guadalajara encontramos casos terribles; se equivocan gravemente los que optan por dejar en manos de la iniciativa y la memoria familiar todo. ¿es que no saben que nos enfrentamos a la historia de un exterminio, que familias enteras desaparecieron? El hermano más joven que se dio por desaparecido sin serlo, el tío mayor, la hermana soltera, el padre viudo y mayor al que matan el último, meses después de hacerle pasar por ver la muerte de sus hijos y nueras, esos cayeron también y al morir sus más cercanos terminaron por ser olvidados. Ha sido en estos últimos tiempos con la publicación de las investigaciones realizadas para identificar a los miles de represaliados en Guadalajara cuando numerosas familias han podido encontrar los nombres y la suerte de parientes que habían sido borrados de su recuerdo. Es algo que no debe sorprendernos. Los supervivientes callaron en muchos casos para proteger a los hijos pequeños, algunos culparon a los propios muertos por la desgracia que trajeron a sus familias, según les repitieron durante años en la iglesia, la escuela, en la prensa, y repetían también los vencedores que se adueñaron de la ciudad. Algunos, hoy, en el ayuntamiento lo siguen diciendo.

Para poder saber que había pasado realmente tuvieron que pasar muchas cosas. Empezamos ahora a comprender las verdaderas dimensiones del horror. Algunas personas siempre fueron capaces de entender que aquello era algo más que un drama individual o familiar, una simple suma de víctimas individuales. Algunas personas valientes siempre supieron qué les unía, qué unió a campesinos, jornaleros, artesanos, obreros, empleados, funcionarios públicos, militares, hombres y mujeres de todas las edades, a más de doscientos concejales y decenas de alcaldes de toda la provincia que fueron asesinados. Hubo valientes que no sólo no olvidaron a los que murieron, sino que lucharon activamente por romper el dictado de infamia y olvido con el que la dictadura pretendió enterrarles para siempre.

¿Cómo olvidar a Miguel Rodríguez Gutierrez o a Tomasa Cuevas7? Ambos, cada uno por su lado, trascendieron la memoria individual y recogieron las voces y testimonios de tantos y largos años de cárcel y represión. Rodríguez Gutierrez —Mirogu, como era conocido como periodista—, un valiente joven de la Juventud Socialista Unificada (JSU) natural de Romancos, un pueblo cercano a Brihuega, contó sobre cuanto vio y fue testigo. En 1942 se enfrentó al jefe local de Falange de su pueblo, quien tenia aterrorizada a la población y golpeaba salvajemente a las mujeres de su familia. Mirogu no dudó en tomar una pistola y matarle en medio de una de aquellas palizas brutales. Condenado a muerte, luego conmutada por trabajos forzados, Mirogu dejó constancia escrita de cuanto vio y sufrió y de las condiciones de vida en prisiones y campos de concentración.

Pero sobre todo contamos con el inmenso esfuerzo de Tomasa Cuevas, una jovencísima militante comunista en los años de la guerra, natural de Brihuega, resistente siempre tras la ocupación, presa durante años en varias ocasiones, que fue testigo directo de todo ese sufrimiento colectivo. En sus años de madurez, ya en los años 70, recorrió España entera buscando a las supervivientes de las muchas prisiones que conoció empezando por la de Guadalajara, lo hizo sin apenas medios, sin el apoyo de nadie y hasta en contra de la dirección de su partido, Tomasa entrevistó a las mujeres y hombres que sobrevivieron y escribió libros estremecedores publicados en los años 80. Ni ella ni nadie que haya leído sus testimonios se puede sorprender de nada. ¿Han oído hablar de Tomasa Cuevas los miembros del equipo británico de forenses desplazado a Guadalajara? ¿Sus anfitriones españoles les hablaron de ella? ¿Han aprendido algo gracias a ella sobre los últimos días de la vida de las personas que han desenterrado? No parece a la vista de sus declaraciones y su proceder. Tal vez no lo consideran necesario o sencillamente se les ocultó esta importante fuente de información.

No tengo palabras para expresar el inmenso respeto que sentimos ante el ejemplo de coraje, de valor y de dignidad humana que encarnó Tomasa Cuevas. Fue leal siempre a sus ideales, nunca deseó otra cosa que un mundo más justo y humano, y supo encontrar esperanza, compañerismo y fortaleza para resistir en el ejemplo de sus compañeras y compañeros sometidos a la dura prueba del cautiverio y la muerte.

No se trata solamente del trabajo y el ejemplo de Tomasa Cuevas, de Mirogu, de Cesar González Camarero, de Emilia Cañadas, de Isabel Hernando, de Isabel Sacristán, de Clotilde Ballesteros, de las aportaciones de más de 192 familias que han pedido datos y ofrecido testimonios. Las investigaciones que hemos realizado se apoyaron en su esfuerzo pionero y en su ejemplo. Hemos cruzado los datos y testimonios disponibles y se han podido comprobar muchos casos y algunos extremos inquietantes, que podrían haber sido cruzados con lo encontrado en la fosa por el equipo británico de forenses voluntarios, lamentablemente ha habido quien parece haber despreciado sistemáticamente cualquier trabajo previo a su llegada.

Veamos un caso. Francisco Nuño, 54 años, de Tórtola de Henares, fue detenido junto a su esposa; los franquistas buscaban a su hijo, un cuadro del PCE, eran sencillos campesinos. Nuño fue golpeado día tras día durante una semana hasta que le arrojaron las botas ensangrentadas a la esposa y le escupieron a la cara que ya no tendría que esperarle. Su certificado de defunción pone «muerto en la cárcel», pero gracias a los datos de Tomasa Cuevas, a los expedientes carcelarios y a los partes de enterramiento hemos podido conocer su suerte. ¡curiosos desaparecidos estos con certifcado de defunción!

Otro caso. Gregorio Tobajas, sacerdote secularizado, becado en la Universidad Gregoriana de Roma, periodista y abogado, cometió el inmenso crimen de enamorarse de una maestra socialista en el pueblo de la Sierra donde era párroco; fue la primera pareja que se casó civilmente en Guadalajara. Fundó la sección de la Federación de Trabajadores de la Tierra de UGT en la provincia, fue redactor del semanario Abril y llegó a ser presidente de la Diputación Provincial. Tobajas era alguien particularmente odiado, pues era un sacerdote que se casó por amor y que se puso al servicio del pueblo. Tobajas no sólo fue fusilado aunque su sentencia fuese esa; fue objeto de todo tipo de brutalidades. Fue torturado múltiples veces a lo largo de varios meses, le destrozaron poco a poco, mostraron varias veces su cuerpo martirizado a los demás presos y se ocuparon bien de que se pudieran oir sus gritos. En noches de nieve y viento le sacaban al patio de la prisión donde le arrojan agua y le mantenían así hasta el borde de la resistencia. ¿Cuantas veces le quemaron las manos, le destrozaron las costillas o le quebraron brazos y piernas? ¿cuantas veces, cuanto tiempo se prolongó tal horror? Lo sabemos bien, no tenemos los detalles del forense, pero conocemos su suerte. Los forenses británicos voluntarios han encontrado varios cuerpos sometidos a tortura. El de Tobajas no podrá ya ser recuperado pues fue vaciada su fosa y arrojado al osario hace unos años. Da igual. Era persona muy conocida y su suerte fue conocida por los cientos de personas que le escuchaban gritar en las noches de la prisión.

¿Alguien le había contado sobre Tobajas a Larry Owens, el forense voluntario británico? Se sorprendió el británico por los disparos en la cara que ha encontrado, no los esperaba, creía que era cuerpos de personas ejecutadas «normalmente» suponemos. ¿Qué le habían contado su anfitriones españoles sobre lo que se iba a encontrar en nuestra ciudad? Los disparos en la cara fueron práctica habitual a los cuerpos de los muertos bajo tortura en la cárcel de Guadalajara. Vicente Relaño, el secretario provincial del PCE fue muerto a golpes esposado al portón de entrada al patio de la prisión; le habían golpeado muchas veces durante meses, pero aquel último día le golpearon en público hasta la muerte y le dispararon con pistola en la cabeza, la conducción en camión a la zona de ejecución fue sólo un trámite, los que murieron ese día llevaron su cadaver destrozado a sus pies todo el trayecto.

Tenemos varias teorías sobre el porqué de este peculiar tratamiento. Hay una constante que tal vez lo explique: la extrema dignidad ante la muerte de los condenados. Las noches en que habría ejecuciones se dejaba encendida la luz de las celdas donde había personas que fueran a ser ejecutadas. Al llegar la madrugada eran nombrada la lista mortal y sacaban al exterior a los citados. Noche tras noche, los hombres y las mujeres condenadas se despedían en alto de sus compañeros, se oían sus gritos de Viva la República, o su apoyo a su partido y a la lucha de los trabajadores, el camión bajaba por calles sumidas aún en la noche y se oía cantar a los que iban al encuentro de la muerte.

La Guadalajara ocupada por el fascismo era despertada cada madrugada por voces que cantaban Hijos del Pueblo, Joven Guardia o la Internacional. No fue una vez, ni dos, ni tres, ocurrió durante meses, hasta que finalmente se ordenó que además de esposados y atados, se condujese a los condenados amordazados a la zona de ejecución. La dignidad ante la muerte era entendida como una ofensa más de aquella gente que debía ser borrada de la faz de la tierra. Muchos murieron amordazados ante los piquetes. En este contexto, no es de extrañar que las personas más significadas y conocidas fueran objeto de especial atenciòn previa. El régimen franquísta ejecutaba venganzas, no justicia. El hecho es que hay muchos casos de personas que no llegaron a ser fusiladas porque llegaron a la zona de ejecución ya muertos, con el cuerpo reventado por los golpes y la cabeza destrozada por tiros de pistola.

Nunca sabremos exactamente cuantos de los que figuran como «muertos en prisión» lo fueron así y no solamente por hambre o enfermedad. Los datos globales nos hablan de un verdadero campo de exterminio. Las raciones diarias no permitían la supervivencia a poco que se tuviera cierta edad o no tuvieran paquetes del exterior. Los muertos en prision cuentan con decenas de personas de más de 55 años, las personas mayores o enfermas no sobrevivían, sencillamente.

Debemos recordad que esta situación se prolongo durante casi seis años, que hubo meses con más de 10 ejecuciones diarias, con unas cifras totales que crecían y crecían inexorablemente; hoy sabemos que hubo cosas peores que ser ejecutado8. No fueron hechos puntuales, fueron una práctica continuada, consentida, amparada, buscada por las autoridades del régimen. Esta afirmación se sostiene en hechos conocidos y probados. Se nombró como autoridades carcelarias a destacadas personas que eran parientes de personas condenadas por la justicia de la República o que habían sido muertas ilegalmente o no durante la guerra. Pero sobre todo, el régimen favoreció la venganza privada. La dirección de la Prisión Provincial y el Gobierno Civil permitieron el acceso a los presos a voluntarios falangistas con el objetivo de golpearles y torturarles, llegando incluso a la muerte en algunos casos. Hubo grupos venidos de pueblos concretos para golpear a personas conocidas, pero existió un grupo de torturadores vocacionales que ha podido ser pefectamente identificado;. Los testimonios son sobradamente claros y no admiten discusión.

Tomasa Cuevas dio sus nombres, corroborados por testimonios scritos y orales sobradamente. Alguien podria haberle dicho a Larry Owen que se conoce a los autores más que presumibles de las lesiones encontradas en los cuerpos. Cuevas identificó en su libro a los falangistas Gayoso, Trallero y el Gutemberg, nombres que han dejado un recuerdo de muerte y horror que llega hasta el presente.

Larry Owens especula con uno de los cuerpos encontrados que analizaron, un persona de muy fuerte complexión y gran altura. Cristina Fallarás 9 recoge esas apreciaciones de Owens sobre uno de los casos;

“Era un individuo muy normal, un hombre más. (…) era alto, sobre todo para esa época, más o menos 1,75. Era muy fuerte, se puede ver que los músculos eran muy grandes. No era siniestro, era amplio. Durante su vida, alguien se había peleado con él, y le fracturó la nariz. Pesaba unos 80 kilos. Los demás, en general, tienen más señales de tortura prolongada que él. Quizás sea porque era muy grande y le tenían miedo. Lo sacaron un día, pusieron una pistola de bala pequeña al lado izquierdo de la cabeza y lo mataron. Era tan fuerte y su hueso del cráneo era tan grueso que, al contrario de lo que pasa con otros individuos, la bala ni pudo expulsar el fragmento de hueso de salida. Era un tipo con buena salud, que podría haber ayudado mucho a su país, pero… se acabó”.

Es claro que Owens es un buen profesional. Gayoso, Trallero, pero sobre todo el Gutemberg eran sujetos de baja estatura y escasa complexión. Esta escoria humana, embrutecida y sin escrúpulos fueron responsables de un gran número de atrocidades y asesinatos cometidos en el interior de la prisión durante varios años. Sí, hay base para la especulación de Owens.

Pero tan responsables como esa basura, fueron los directores de la prisión, los gobernadores de la provincia y los jueces del régimen; absolutamente ninguna de sus atrocidades hubiera podido realizarse sin su consentimiento. Ha de decirse que los tres acabaron mal sus vidas. Despreciados por los mismos que les utilizaron, horrorizadas algunas de las almas bienpensantes que emplearon a aquellos sujetos, se vieron solos e ignorados, apartados como apestados. El alcohol y la enfermedad acabaron con sus vidas en los años siguientes.

Tenemos muchas referencias que podrían haber sido comprobadas, pero no ha habido voluntad ninguna de cooperación entr quiens ha abierto la fosa para localizar a Mendieta. Como hemos relatado, sabemos sobradamente que algunas personas por razón de su figura simbólica o por su origen recibieron un tratamiento especial. Los condenados de Sacedón, por ejemplo. Sacedón es, con mucho, el pueblo de cierto tamaño con mayor proporción de víctimas; el pueblo sufrió un verdadero baño de sangre. Hubo más muertos en Sacedón que en Guadalajara capital. Timoteo Medieta era de Sacedón y buena parte de los que murieron con él el mismo día. ¿Alguien le ha explicado a Owens lo que aconteció en esa población?

Labor del forense es determinar técnicamente si los disparos fueron post-morten o la causa de la muerte. Con acceso al cadáver los forenses pueden establecer los hechos de forma clara, pero no es la única forma. En el caso de Guadalajara las torturas y los asesinatos anteriores a las ejecuciones cuentan con decenas y decenas de testimonios cruzados. Owens ha corroborado lo que ya sabíamos; el no ha escuchado a los hijos de los fallecidos hablar sobre la impresión que les producía ver los cuerpos destrozados, las mudas de ropa destrozadas y ensangrentadas, con incluso jirones de carne y restos. A Owens y sus compañeros les ha impresionado el testigo mudo de los cuerpos, a nosotros las voces que han llegado hasta nosotros y que no han tenido voz precisamente estos días en los que el único afán era localizar un cuerpo.

Tenemos unas cuantas hipotesis que podríamos haber compartido con el equipo que ha hecho los trabajos en la fosa, pero no ha sido posible con el equipo de la exhumación; es más que evidente que sus fines en todo esto son compatibles con ignorar los más elementales protocolos científicos que pasan por establecer el estado de la cuestión en un tema, ver los antecedentes, las publicaciones, los testimonios y las hipótesis establecidas previamente. Es realmente ofensivo que se hayan sorprendido con las pruebas de tortura que han encontrado. Un cuerpo con 25 fracturas de costillas en distinto grado de cicatrización causó estupor en el equipo de forense británico. ¿cómo es posible? ¡Pero qué esperaban! Nos preguntamos por los datos de ese tipo que han encontrado. Una pregunta esteril porque no han compartido los resultados. Es igual, no necesitamos comprobación forense para saber cual fue el destino de cientos de presos. 

Estas son las cosas que ocurren cuando las fosas no se abren en el marco de una investigación penal, con forenses especializados y tutela judicial; se pierden los detalles, se ignora aquello con lo que no se simpatiza y se destruyen las pruebas.
Mendieta y sus cientos compañeros no eran desaparecidos, no sé si se ha caido en la cuenta de ello. No lo son. Tienen todos nombre y apellidos, expedientes carcelarios, sentencias, partes firmados y sellados por el Tribunal Especial de Ejecuciones creado por la auditoria especial del Ejército de Ocupación. Lo de ejército de ocupación no es una licencia, es literalmente el adjetivo que figura en la documentacion. Todo documentado: le entrego tantos presos, le devuelvo tantos cadaveres, todo sellado y firmado.

Conocemos también los nombres y apellidos de los verdugos, pero las leyes de la democracia española defienden su honor y citarles es exponerse a las acciones legales de sus descendientes. Los que no tienen derecho al honor son sus víctimas y las infamias vertidas sobre ellos por sus verdugos en la Causa General, están publicadas en internet libremente: cuando muchas personas han buscado datos de sus familiares fusilados se han encontrado con la Causa General que sigue, en 2017, infamando a las víctimas. Hay una explicación a esto: lo que pasa es que no son legalmente víctimas, siguen siendo legalmente criminales y por eso mantener los insultos y las infamias no constituye delito.

Hay un total de 976 víctimas mortales de la represión franquista en el cementerio de Guadalajara, entre ejecutados con sentencia y muertos de inanición, enfermedad o tortura; todos ellos entre abril de 1939 y 1945. Hay más en otras poblaciones de la provincia. Los desaparecidos son aparte, los asesinados en las cunetas son otra cuenta, los deportados muertos en los campos nazis (100 solamente de nuestra provincia) también aparte; los muertos en los bombardeos, en combate, o el exilio interior o exterior son aparte; los soldados, e incluso familias refugiadas, que volvieron a sus pueblos acabada la guerra para ser asesinados sin más, son también aparte. La investigación para identificar a los muertos desconocidos sigue abierta.

En realidad, el trabajo de campo en búsqueda de Mendieta ha sido una operación sencilla pues estaba allí, era sabido, a escasos pasos de la lápida con su nombre, estaba fuera de duda; no eran desaparecidos ¿Cómo hay que explicarlo? El problema consistía en vencer las pegas administrativas para luego acceder, abrir y lograr identificaciones individuales, una tarea posible entre los cuerpos de las fosas.

La apertura de la fosa de Mendieta no ha sido realizada en el marco de una investigación judicial, no han trabajado como forenses en un proceso legal que determine los crímenes cometidos. No ha habido nada de eso. La apertura de las fosas no se ha hecho con garaníias legales y tutela judicial. Lo que el juez ha autorizado no es más que un traslado de restos. El reglamento del cementerio establece que sólo se puede abrir una fosa común con autorización judicial o de la autoridad sanitaria, no por motivos legales de tipo penal o de investigación, sino por un simple problema de salud pública. Para las autoridades españolas, ayuntamiento, jueces, estado central, lo ocurrido no es más que una devolución de restos mortales a sus familiares con garantías de salud pública. Sigue siendo un criminal legalmente. Han logrado identificar el cuerpo concreto entre sus compañeros de fosa; no es poco, pero sin duda no es suficiente. En todo el proceso seguido, no sólo no se han respetado los protocolos propios de un proceso de exhumación con tutela judicial, —pues no se consideran crímenes lo allí sucedido—, tampoco se ha aplicado lo indicado en el Informe Joinet10 de Naciones Unidas que exige el respeto a las creencias y símbolos de las víctimas. Todo se ha hecho como si fuera exclusivamente una cuestión individual y familiar.

En las zonas de enterramiento masivo del cementerio de Guadalajara donde fueron arrojadas las víctimas de la represión, las cosas no han acabado con la identificación positiva de Mendieta y de algunos de sus compañeros que se ha podido realizar. El ayuntamiento del PP se sigue oponiendo a declarar zona protegida el espacio de las fosas, así cómo a autorizar la instalación de una placa memorial con los nombres. Sigue sin haber un monumento público y el estado español sigue sin considerar como propios y merecedores de respeto a los que allí yacen. Esta es la cruda realidad cuarenta años después de las elecciones democráticas de junio de 1977.

1Véase: García Bilbao, Pedro A. (et al.) [2010]: La represión franquista en Guadalajara 1939-1950, Silente, Guadalajara.
2Véase: Veleta, Willy (2017), «La incesante búsqueda de Timoteo Mendieta», en Ctxt. Contexto y acción, disponible en [URL: http://ctxt.es/es/20170510/Politica/12592/Timoteo-mendieta-busqueda-restos-guadalajara.htm], consultado el 01/06/2017
3 García Bilbao, Pedro. A. (2009), «Memoria histórica y postfranquismo. Reseña: Causa 661/52. La insolencia del condenado. (Falconetti Peña, 2009)», en Sociología Crítica, disponible en [URL: http://wp.me/pF2pW-1AA], consultado el 01/05/2017.
4Véase la posición del Foro ante el inicio de los trabajos en 2016: Foro por la memoria de Guadalajara (2016), «Ante la recuperación de los restos de Timoteo Mendieta», en Memoria Guadalajara, disponible en [URL: http://wp.me/p3Cfkm-KR], consultado el 01/06/2017
5Véase la posición del Foro por la Memoria de Guadalajara (2017): «Ante la apertura de fosas antifranquistas en el cementerio de Guadalajara», en Memoria Guadalajara, disponible en [URL: http://wp.me/p3Cfkm-11i] consultado el 01/06/2017.
6Foro por la memoria de Guadalajara (2009), «Paz Mendieta: In memoriam», en Memoria Guadalajara, disponible en [URL: http://wp.me/p3Cfkm-16], consultado el 01/06/2017
7 Véase: Cuevas, Tomasa (1998), Prison of Women: Testimonies of War and Resistance in Spain, 1939-1975, Publisher: State University of New York Press; —(2005), Presas, Icaria Editorial, Barcelona. A destacar la presentación que realiza la hispanista Mary E, Giles en su edición en inglés.
8Foro por la memoria de Guadalajara (2017): «La matanza del 13 de mayo de 1940. Un día para el recuerdo en Guadalajara», en Memoria Guadalajara, disponible en [URL:http://wp.me/p3Cfkm-116 ], consultado el 01/06/2017
9 Véase: Fallaras, Cristina (2017), «La memoria en los huesos», en Ctxt. Contexto y acción, disponible en [URL: http://ctxt.es/es/20170531/Politica/13046/memoria-historica-ctxt-timoteo-mendienta-franquismo-guerra-civil-exhumacion-guadalajara.htm], consultado el 15/06/2017
10 Naciones Unidas (XXX): «Texto: Informe Joinet. La administración de la Justicia y los drechos humanos de los detenidos. La cuestión de la impunidad de los autores de violaciones de los derechos humanos (civiles y políticos)», en Sociología Crítica, descargable en [URL:https://dedona.files.wordpress.com/2010/03/informe-de-joinet-sobre-la-impunidad.pdf], consultado el 01/06/2017

Militares republicanos españoles

FMGU 28-5-2017.- El capitán Félix Pineda Montoya fue fusilado a manos de los fascistas, el 13 de agosto de 1940. Un macabro ritual que tuvo lugar a menos de 1000 metros de donde tuvo lugar el Desfile de las Fuerzas Armadas el 27 de mayo. El alcalde de Guadalajara se niega a autorizar una placa con su nombre en la fosa colectiva donde yace.

Félix Pineda Montoya, el capitán Pineda, se hallaba encuadrado en julio de 1936 en la Caja de Reclutas nª 1 de Guadalajara, y era el delegado en Guadalajara de la UMRA (Unión Militar Republicana Antifascista), y había tenido una actuación destacada en la derrota del golpe militar en Guadalajara, habiéndose negado a participar en la sublevación y oponiéndose a sus instigadores. El 20 de julio de 1936 acompañó al coronel Puigdengolas en el aplastamiento de la sublevación en Alcalá de Henares, participando activamente en los combates para liberar Guadalajara el día 22. Tras el fracaso de la sublevación, que costó 120 muertos sólo en dos días de combates en Guadalajara, Félix Pineda fue nombrado Comandante  Militar de Guadalajara.

Esta actuación suya, la de un militar profesional leal a sus mandos y a su juramento de lealtad a la bandera nacional y al poder constituido legalmente, constituía un desafío a los militares golpistas y su proyecto. Su ejecución sería pública ante todas las fuerzas militares de la guarnición, con todo el aparato formal dispuesto por el código militar, para así exaltar al nuevo ejército «nacional» y humillar al condenado como «traidor». Este uso «pedagógico» de las ejecuciones se repetiría en numerosas ocasiones por toda la geografía nacional, cebándose especialmente en aquellos militares que se habían mantenido fieles a la República Española en julio de 1936.

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“Instrucciones que se citan:

Habiendo sido sentenciado a la última pena el capitán de infantería DON FÉLIX PINEDA MONTOYA por el delito de adhesión a la rebelión Militar, y con objeto de verificar cuanto dispone el artículo 636 del Código de Justicia Militar, se cumplimentarán las instrucciones siguientes:

.- La ejecución tendrá lugar pasado mañana día 13 del actual a las 8 horas en el sitio denominado LA RAMBLA.

.- El Regimiento Mixto de Infantería de Máquinas de Acompañamiento nombrará un piquete ejecutor compuesto de un Subalterno, un Sargento, un Cabo y cuatro soldados. Este piquete se presentará en la Prisión Militar a las 6,30 horas de pasado mañana, siendo el encargado de la custodia del procesado desde dicha hora, hasta que haya sido pasado por las armas.

.- Un capellán de la Academia de Infantería facilitará los Auxilios espirituales al reo, constituyéndose en la Prisión Militar a las 6, 30 horas del indicado día 13, y acompañará al mismo hasta cumplirse la sentencia.

.- Para la conducción del procesado al lugar de la ejecución y cumplimiento de las demás formalidades, el comandante Jefe de Sanidad, dispondrá que un médico, con una ambulancia y una camilla completa, se halle en mencionada prisión a las 7 horas del citado día.

.- A fin de presenciar el acto, asistirán con armas una sección de tropa de la Academia de Infantería con la banda de cornetas y tambores; otra del Regimiento Mixto nº 85 llevando también la banda; otra del Centro electrotécnico y un pelotón del Destacamento de Artillería.

.-Estas unidades se encontrarán en el lugar de ejecución a las 7.30 horas ocupando, con arreglo a lo mandado, los emplazamientos que les señalará el Ayudante Mayor de Plaza.

.-Un capitán del Regimiento Mixto nº 85 asumirá el mando de estas fuerzas manteniéndolas en la posición de “firmes” en el momento de consumarse la ejecución.

.- Seguidamente de ejecutado el reo, el capitán citado ordenará que las bandas toquen “marcha”, y a continuación desfilarán todas las unidades por delante del cadáver, retirándose después las mencionadas fuerzas a sus cuarteles.

.- Por el expresado regimiento se designará un cabo y cuatro camilleros con correas de suspensión para conducir el cadáver al sitio de enterramiento que indicará el Juez de Ejecuciones- Este personal se hallará en el lugar de la ejecución a las 7.30 horas.

.- Por el Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil se dispondrá lo necesario a fin de vigilar los alrededores de la Rambla nombrando la fuerza que considere indispensable, con objeto de evitar algún caso de alteración de Orden Público que pudiera presentarse.

Guadalajara 11 de agosto de 1940

El general gobernador.

Firma

Sello Gobierno Militar Guadalajara.”

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(Fuente: Expediente procesal de Félix Pineda Montoya  Causa nº 1370-39, AHPGU más elaboración e investigación propias. Si la usas, cíta su procedencia)