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HOMENAJE A SEVERIANO CLEMENTE EN MEDRANDA (GUADALAJARA)

El pequeño pueblo alcarreño de Medranda, próximo a Jadraque, ha vivido hoy momentos de intensa emoción durante el homenaje e inhumación de Severiano Clemente González, panadero de la localidad, fusilado por requetés en noviembre de 1936.
Los restos de Clemente fueron localizados y exhumados por la Federación Estatal de Foros por la Memoria en agosto pasado, tras un intenso trabajo de investigación y excavación.

El acto de hoy ha tenido lugar en el Centro Social de Medranda, y ha consistido en la exposición del informe forense que permitió la identificación de los restos y en la proyección del documental: “La Toba, historia de una exhumación”. En el acto hablaron varios representantes de los Foros por la Memoria y dirigieron unas palabras los alcaldes de Medranda Luis Fernández Cárcamo y de La Toba, Julián Atienza.

Tras el acto, una comitiva con los familiares y vecinos del pueblo llevó los restos al cementerio, donde rodeado de banderas republicanas, se le dió sepultura.

Foro por la Memoria de Guadalajara

Federación Estatal de Foros por la Memoria

http://www.foroporlamemoria.info/2012/06/homenaje-a-severiano-clemente-asesinado-en-1936-por-defender-la-democracia-y-exhumado-en-2011/

HOMENAJE A SEVERIANO CLEMENTE EN MEDRANDA (GUADALAJARA)

Centro Social de Medranda. 12.00 h

Charla-homenaje.
Presentación de los informes histórico y antropológico.
Memoria de la exhumación llevada a cabo en agosto de 2011.

Cementerio municipal de Medranda. 13.30 h

Entierro y colocación de la lápida con la inscripción: “Aquí yace Severiano Clemente González, asesinado el 17 de noviembre de 1936 a los 44 años, por defender la democracia y la libertad”
Organiza:
Foro por la Memoria de Guadalajara
Federación Estatal de Foros por la Memoria

http://www.foroporlamemoria.info
foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com
http://www.memoriaguadalajara.es/

13 de Mayo
HOMENAJE A LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO y del NAZISMO

Bixen Carrasco.

Amical de Mauthausen. Asoc. Immer Gucken

Texto de la intervención en el cementerio 13-05-2012

Ahora mismo, mientras os leo estas líneas, en el Memorial del Campo de Concentración de Mauthausen, en la República de Austria, está sucediendo un prodigio. Un prodigio que no lo es tanto, pero que nos lo parece porque la realidad a la que estamos acostumbrados, lo que estamos viendo aquí y ahora, es muy distinta.

Frente al monumento erigido en recuerdo a los miles de republicanos españoles muertos durante su cautiverio en Mauthausen-Gusen y sus kommandos van pasando dignatarios, embajadores y representaciones militares en uniforme de gala del ejército checo, eslovaco, serbio, polaco, ruso, ucraniano, belga, bosnio, albanés, incluso del ejército francés. Pasan tantas delegaciones que no siempre es fácil identificarlas correctamente. Todos rinden honores, se cuadran, saludan y depositan una corona de flores en recuerdo de los  republicanos. Esa es la huella que dejaron los deportados en aquél horror.

El monumento está en territorio francés porque el gobierno español de la época era el mismo que se desentendió de ellos y los dejó a merced de los nazis, sus valedores y grandes amigos, a los que tanto les debieron. Del mismo modo que ese gobierno se desentendió de ellos tampoco reclamó un trozo de esa tierra, regada con la sangre de sus ciudadanos, para instalar en ella un Memorial que los recordara. El monumento es el único del Memorial que fue costeado por los supervivientes y familiares de deportados. Deportados que llevaban el triángulo azul, el de los apátridas.

Este año se cumplen 50 años de la fundación de la Amical de Mauthausen, la asociación que aglutina a las víctimas españolas del nazismo. La Amical se fundó, por tanto, durante el franquismo y sus primeros años de funcionamiento fueron en la clandestinidad, una situación sangrante en comparación con los deportados, viudas y huérfanos de otros países, donde siempre han sido tratados con la atención y consideración que merecen.

El homenaje de aquellos que están ahora mismo depositando coronas en el monumento de los republicanos, que saludan a la tricolor, levantan el puño y dicen “gracias” en castellano es igual de clamoroso que las ausencias institucionales en este día y en este lugar. Cada cual se retrata con lo que hace y con  lo que no hace.

Corren malos tiempos para las entidades memorialistas. Pero por esa misma razón hay que decirlo bien alto y bien claro: los verdugos de Mauthausen-Gusen, los de Buchenwald, los de Dachau y los que traían sacas a este lugar eran los mismos, como iguales eran las justificaciones de sus crímenes. Persiguieron y masacraron a sus enemigos con igual saña y pusieron el mismo empeño en que su solo recuerdo fuera borrado del mapa.

Pero igual que eran grandes las similitudes en aquella época lo son hoy en día las diferencias. En la República de Austria los asuntos de Memoria Histórica, Conmemoración del Holocausto y Estudios de la Resistencia Antifascista son competencia del Ministerio del Interior.

La República Francesa ofrece pensiones a los deportados republicanos, a sus viudas y húerfanos  porque en su mayoría fueron deportados desde Francia, asumiendo como propia parte de la culpa del régimen colaboracionista de Vichy.

Un ex-canciller de la República Federal Alemana viajó a la villa de Gernika hace pocos años y pidió perdón porque los soldados de un gobierno de su país con el que él nada tuvo que ver destruyó la ciudad tantos años antes.

No hay comparación posible. Todas estas diferencias son el camino que nos separa del Recuerdo, la Visibilidad, la Dignificación y la Memoria.

Ese camino es el trabajo que tenemos por delante. Salud y Memoria. Muchas gracias.

Intervención de Emilia Cañadas en el cementerio de Guadalajara

http://www.youtube.com/watch?v=v9lbkr6oYzQ&feature=youtube_gdata_player

El Día de Guadalajara

NOTICIA SOBRE EL ACTO DE GUADALAJARA

http://www.youtube.com/watch?v=_hCwRxiMJAQ&feature=share

Fotos: Nacho Izquierdo. Photojournalist.

http://www.nuestramirada.org/profile/IgnacioIzquierdoPatino

y Foros por la Memoria de la Comunidad de Madrid y de Guadalajara

13 de Mayo
HOMENAJE A LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO y del NAZISMO

13 de Mayo 2012. 12.00 horas

Cementerio de Guadalajara

Fosa Común. (Patio 4º)

 

Mayo es el mes en el que toda Europa celebra la victoria sobre el nazismo en el que se recuerda a las víctimas del fascismo. Guadalajara fue una de las primeras ciudades europeas bombardeadas por la aviación nazi. Vencida la resistencia de nuestro pueblo, el régimen franquista pudo aplicar su plan criminal para imponerse por el terror. Mayo de 1940 fue el mes en el que cayeron asesinados más ciudadanos de nuestra provincia, 594 personas, solamente en ese mes. El día 13 de mayo de 1940 fueron asesinadas en el cementerio de Guadalajara 54 personas, entre ellos militares, concejales, sindicalistas, maestros, campesinos, obreros. Más de 1000 personas fueron arrojadas a la fosa común del cementerio de nuestra capital tras su muerte a manos de los piquetes franquistas o por enfermedades y torturas, personas cuya suerte e historia empieza a ser conocida, rompiéndose así el dictado de muerte y olvido de sus verdugos, pero 89 ciudadanos de nuestra provincia murieron en la deportación a los campos de exterminio en Alemania sin que exista recuerdo alguno a ellos en nuestra provincia.

Las víctimas del terror franquista y nazi siguen siendo las grandes olvidadas en España, para vergüenza de nuestras instituciones democráticas, incapaces hasta ahora de ofrecer un homenaje oficial, como estado, a quienes cayeron en defensa de los valores democráticos
que son la base de nuestra convivencia.

En este mes de la victoria de Europa sobre el nazismo en 1945, Guadalajara va a recordar a sus heroes, a quienes todo lo dieron por vencer al fascismo propio y ajeno. Es fácil constatar que nunca en estos 75 años, la corporación municipal de Guadalajara ha expresado un homenaje explícito a todas las víctimas, nunca nuestro ayuntamiento ni las autoridades representantes del estado en tanto que tales, han estado a la altura de la dignidad de los que cayeron. Es hora ya de decir bien alto que esta indignidad debe acabar.

En este mayo de 2012, el Foro por la Memoria de Guadalajara invita a todos los miembros de la corporación municipal y otras autoridades de Guadalajara a participar en un acto en defensa de los valores democráticos y de homenaje a las víctimas. El acto tendrá lugar a las 12 h del próximo dia 13 de mayo, al pie de la fosa común del patio 4º.

En el transcurso del acto tendrá lugar una ofrenda floral y habrá un especial recuerdo para los 89 guadalajareños víctimas en los campos de exterminio nazis.

Esta invitación personalizada a todos los miembros de la corporación municipal se hace extensiva al subdelegado del gobierno, a la delegación de Defensa y a los partidos y sindicatos.

Foro por la Memoria de Guadalajara

ENVIADO A:

CONCEJALES

PP
Antonio Román Jasanada
Juan Antonio de las Heras Muela
Jaime Carnicero de la Cámara
Ana Guarinos López
Encarnación Jiménez Mínguez
Isabel Nogueroles Viñes
Eladio Freijo Muñoz
Verónica Renales RomoFrancisco Jose Úbeda Mira
Lorenzo Robisco Pascual
Carmen Heredia Martínez
Mariano del Castillo García
Alfonso Esteban Señor
Luis García Sánchez
Ana María Manzano Esteban
Armengol Engonga García
PSOE
Magdalena Valerio Cordero
Daniel Jiménez Díaz
Elena de la Cruz Martín
Rafael de Lucas Vegas
María del Pilar Cuevas
Víctor Manuel Cabeza
Araceli Martínez EstebanAlberto López Bravo
IU
José Luis Maximiliano Romo
Coronel José Ignacio Asiain Sastre
Subdelegación de Defensa
Plaza de los Caidos, s/n
19001 Guadalajara
Tfno:949211708
Fax:949234353

David Pinillos
Unión General de Trabajadores
edificio “Europa”,Avda del Ocio  4
Guadalajara
José María Rey
Comisiones Obreras
Paseo Doctor Fernández Iparraguirre 12
Guadalajara

D. Juan Pablo Sánchez Sánchez Seco.
SUBDELEGACIÓN DEL GOBIERNO EN GUADALAJARA. :
Paseo Fernández Iparraguirre, 8. 19071

Foro por la Memoria de Guadalajara
Plaza Boixareu Rivera 107, 5 C,19002 Guadalajara
Registro Nacional de Asociaciones nº 21102 sección primera.

ESPAÑA HOGAR DE LA DIVISIÓN AZUL: MADRID, 20/02/1942.- Fachada exterior del "Hogar de la División Azul", instalado por Falange en la madrileña Estación del Norte para ayudar a los divisionarios en viaje de permiso o que por cualquier circunstancia hayan de detenerse en Madrid. EFE/Hermes Pato

Negacionistas de la Shoah defienden la presencia de la División Azul en la Cofradía de las Angustias y olvidan a las víctimas de la deportación 

[Foro por la Memoria de Castilla La Mancha. 25 de abril de 2012] En el artículo «la Semana Santa, la División Azul y la memoria histórica», Carlos Caballero Jurado realiza algunas consideraciones críticas al comunicado emitido por el Foro por la Memoria de Cartilla La-Mancha en relación al estandarte de una unidad de la wehrmacht alemana empleado orgullosamente por una Cofradía de Ciudad Real y al desprecio absoluto a las víctimas ciudarealeñas en la deportación de los campos nazis. Ante esto debemos recordar públicamente que nuestra asociación incluye entre sus propósitos fundacionales el siguiente:

«1° la recuperación y divulgación de la memoria democrática de todos aquellos que lucharon contra el fascismo, el nazismo y el franquismo en el territorio de la actual Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha, desde el golpe militar de 18 de julio de 1936 hasta el momento presente y la defensa y extensión de los valores culturales y ciudadanos que constituyen la base cultural de la convivencia democrática.» [Estatutos del Foro por la Memoria de Castilla La Mancha]

Debemos señalar que, a nuestro entender, este propósito que recogemos como básico en nuestros estatutos es algo que en toda la Europa democrática es asumido como consustancial a la propia democracia y sus valores en los que nos reconocemos plenamente.

En su artículo, Caballero Jurado no dedica ni una sola línea a nuestros paisanos muertos en los campos de Mauthausen, Bergen Belsen, Gusen y Ravensbruck, algo que no nos sorprende dada la conocida trayectoria negacionista de la Shoah de este caballero. Toda su preocupación se centra en desligar a la División Azul del nazismo, a los símbolos del estandarte de su origen inequívoco y a infamar a las víctimas y a la República Española acusándoles de todo tipo de crímenes de forma que quede justificado el golpe, la guerra, la monstruosa represión franquista y, desde luego y sobre todo, la participación voluntaria de los fascistas españoles en la guerra de agresión emprendida por Hitler. Si Caballero Jurado es capaz de negar el Holocausto de millones de personas, y dedica tiempo y esfuerzo a difundir las hazañas de los que vistieron orgullosamente el uniforme del III Reich ya no nos sorprende nada de lo que pueda decir. Un análisis de su pretendida respuesta nos ofrece, no obstante, notable luz sobre las contradicciones de la extrema derecha española, pues mientras siguen fascinados por el fulgor genocida del Reich que les ayudó a aplastar al pueblo español, la condena de la historia al nazismo tras 1945, les obliga a distanciarse en algunas cuestiones formales. La forma concreta de la simbología, la oficialidad o no de los escudos elegidos, le dan munición a Caballero Jurado para pretender reconocer como nazi o no lo que le conviene. Veamos algunos de sus argumentos; escribe en relación a la forma del escudo divisionario presente en el estandarte:

«El análisis del texto (…) nos da interesantes pistas. Para empezar, contrariamente a lo que sugiere, el estandarte motivo de su denuncia no incluye ningún símbolo nazi. Aparecen el yugo y las flechas, sin duda, el escudo de la División Azul, con los colores de la bandera nacional y la palabra “España” y una versión tan estilizada de la Cruz de Hierro que hace que apenas se asemeje a ella. Ninguno de esos símbolos es “nazi”.»

El estandarte procesional es denominado «estandarte de la División Azul», como señala la propia Hermandad, y representa por tanto a esta unidad y encarna la identificación de la Hermandad con los valores de la citada división. El escudo original de la División no es el elegido para el estandarte y ese sí que es explícito; comprendemos que se avergüencen de ello y que lo intenten ocultar, pero lo cierto es que mantienen lo fundamental, esto es, mantener año tras año y bien alta, orgullosamente su identificación con la División 250 de la Wehrmacht. El señor Caballero no se da por enterado de que el el verdadero problema que denunciamos, no es la iconografía escogida, sino el hecho simbólico del recuerdo orgulloso de la unidad que lo fue del ejército nazi, algo fuera de toda duda.

Los emblemas del yugo y las flechas rodean, en la iconografía escogida, una versión «estilizada» del escudo verdadero. El yugo y las flechas, unidos a al escudo, componen ya una imagen con un contenido claro, no son elementos aislados, juntos tienen una lectura inequívoca, ya no es necesario saber más, ni quienes son, ni cuando fundaron la cofradía: son gente orgullosa de esa «combinación» y lo que representa.

En el centro del escudo figura una variación de la Cruz empleada por la Wehrmacht. El conjunto no ofrece lugar a dudas: es una representación de la División Azul, es una variante maquillada del escudo original de esta unidad, pero sobre todo es el paseo orgulloso por nuestras calles de una representación simbólica de una unidad del Wehrmacht alemana que, compuesta por españoles, participó voluntariamente en la guerra de agresión perpetrada contra toda Europa.

El análisis que se nos ofrece de los motivos de crítica añade: «La Cruz de Hierro, que según este personaje esta perseguida en toda Europa, adorna en realidad los carros de combate y los aviones de las Fuerzas Armadas de la muy democrática y antinazi República Alemana».

Esta observación demuestra que algunos no quieren entender nada. No existe ninguna unidad del ejército alemán actual que mantenga iconografía de unidades del III Reich. Que elementos heráldicos tradicionales alemanes fuesen utilizados por el Reich es otro asunto. El rechazo explícito a la simbología nazi es radical; no se acepta nada que implique ni remotamente, simpatía o identificación con el régimen nazi. Las cruces de las Fuerzas Armadas alemanas actuales son anteriores al nazismo, que por otra parte se apropió de la historia alemana en lo que quiso y la prostituyó al límite. Exactamente igual que los falangistas y el régimen franquista con los símbolos heráldicos de los Reyes Católicos. El yugo y las flechas, en este contexto, significan falangismo, fascismo hispano nacional-católico, y unidas al escudo divisionario, apología del nazismo. Esa cruz, estilizada, de Malta o de Hierro, que nos da igual, no figura en el estandarte por ser «cristiana», sino por formar parte de la unidad militar que criticamos. Lamentamos que el sectarismo les impida ver algo tan obvio. No es una cruz cristiana, es otra cosa.

Sobre el juramento de fidelidad al Führer, una de las especificidades de los «divisionarios», señala:

«La División Azul juró fidelidad al Führer, pero única y exclusivamente en la que se bautizó como Cruzada contra el Comunismo. Nunca nadie –ni las autoridades soviéticas en su día- ha acusado a la División Azul de haber perpetrado ningún Crimen de Guerra o Crimen contra la Humanidad.»

Como señalábamos en el comunicado, el juramento de fidelidad a Hitler, fue voluntario, no obligado como en el caso de los reclutas alemanes, los divisionarios lo hicieron sin coacción alguna, lo que les da una marcada impronta ideológica. La misma que llevó a numerosos fascistas de toda Europa a vestir el uniforme nazi, con parecidos razonamientos. El anticomunismo es empleado aquí como excusa para abrazar el paquete completo de la solución nazi-fascista. ¿Donde situamos a Churchill entonces? ¿Como es posible entonces que un anticomunista reconocido como W. Churchill no vacilara en aliarse con la URSS para combatir al III Reich? La respuesta es clara y sencilla: los fascismos, y la variante nazi en particular, fueron algo sui generis, incompatible con la civilización, no precisaban traicionar ningún ideal fundacional para devenir totalitarios y criminales, lo eran por definición, siendo genocidas respondían a su propia lógica. Es por eso que el antifascismo es una seña de identidad inexcusable de todos los demócratas. La canciller alemana Angela Merkel, poco sospechosa de comunista, lo ha demostrado recientemente retirando la tumba de los padres de Hitler para evitar que sean un lugar de peregrinación neonazi.

La pretendida "cruzada contra el bolchevismo" lo fue sobretodo contra los judios y las democracias, como muestra este cartel pro nazi francés

La División Azul participó en lo que está tipificado como un “Crimen contra la Paz”, la guerra de agresión, algo perseguido en la legislación internacional, y lo hizo voluntariamente fuera de toda duda. Una vez en combate, la unidad tuvo las responsabilidad de todas las acciones cometidas en su jurisdicción, participó en el bloqueo por hambre al que se sometió a Leningrado y fue parte necesaria y actor activo en las agresiones a la población civil de la ciudad en la que murieron cientos de miles de personas, muchos de ellos cristianos, sin duda. Igualmente, y eso es conocido ahora gracias al acceso a los archivos, la División ejecutó a partisanos españoles y rusos que combatieron en las filas soviéticas.

La defensa de la agresión a la URSS y de la actuación del III Reich que realiza Caballero Jurado le lleva desgranar los tópicos usuales en medios revisionistas. La guerra de agresión emprendida por Hitler estaría justificada por los ataques de la URSS a los países Bálticos, a Polonia o a Finlandia. Se olvida que a la caída del zarismo, las fronteras quedaron rotas y se tuvieron que redefinir, algo que no fue fácil, precisamente. Si vemos el caso de Finlandia, las hostilidades en la frontera se prolongaron en los años 20 e incluso en la guerra mundial se produjeron algunos hechos realmente curiosos: ni los fineses aceptaron atacar Leningrado más allá de la antigua frontera, ni los soviéticos, pese a su victoria aplastante en 1944 en ese frente, fueron más allá de lo que consideraron su territorio en Carelia. Tanto Mannerheim como Stalin supieron establecer un acuerdo de paz y respetarlo; una conclusión perfectamente defendible es que ni Mannerheim fue tan traidor a su patria como Franco, ni Stalin tan poco de fiar como Hitler. Pero estos detalles históricos no parece que le importen a nuestro interlocutor, pues en su razonamiento trata, sobre todo, de mostrar al contrario como algo odioso, de forma que el juramento de fidelidad al Führer sea «aceptable» en sociedad.

Critíquese a la URSS lo que se vea conveniente, argumentos y datos no faltan para establecer un dialogo que ayude a esclarecer las cosas, pero eso es una cuestión y otra muy diferente es defender al nazismo y a los fascistas españoles. No puede olvidarse que en realidad el asalto a la URSS era una obsesión hitleriana de años atrás, formaba parte de la esencia de su programa existencial: destruir el comunismo, a los judíos y esclavizar a los pueblos eslavos. Lo que hiciera la URSS era irrelevante, pues su destino estaba «previsto» en la cosmogonía nazi.

Agitar la actuación de la URSS en su política internacional para defender que en la Semana Santa de Ciudad Real se paseen orgullosos símbolos de una unidad militar de la wehrmacht y se desprecie a las victimas de la deportación, es un despropósito más.

Y un tópico que no podía faltar:

«La presencia de los españoles en la campaña contra la URSS fue la respuesta a un hecho bien establecido: el masivo apoyo de ese país al Frente Popular durante la Guerra Civil Española. Un apoyo que convirtió al gobierno frentepopulista en un satélite del régimen soviético.»

Estas dos consideraciones son la almendra central de las tesis revisionistas en lo que respecta a la División Azul. Y si una es inexacta, la otra es completamente falsa. Los españoles que estuvieron en la campaña contra la URSS adujeron, sin duda, el apoyo soviético a España en su guerra contra la sublevación y la intervención alemana e italiana que convirtió un golpe fracasado en una guerra. Pero lo esencial es el anticomunismo. El mismo que llevó a algunos franceses, belgas, holandeses, escandinavos, y de otras naciones a unirse a esa campaña. En esos países no hubo «intervenciones bélicas» soviéticas, pero sí hubo anticomunismo, el factor que une a todos esos voluntarios. Se olvida algo fundamental: el apoyo de la URSS a España, al gobierno democrático de la República Española, fue algo justo y positivo, como justo y positivo fue para la causa aliada el que la URSS se uniera a Inglaterra y Estados Unidos en su lucha contra el nazismo. Exactamente igual. La pena es que no fuese un apoyo «masivo» como califica Caballero Jurado, pues la prudente actitud de Stalin, que no deseaba propiciar una guerra mundial, le llevó tan sólo a prestar ayuda militar suficiente para resistir, pero sobre todo a intentar favorecer que Inglaterra y Francia, los aliados naturales de la España democrática, fuesen quienes dieran la ayuda definitiva para el triunfo de la República. No fue así, los franco-británicos, optaron por las políticas de «apaciguamiento» y entregaron al fascismo a España y a Checoslovaquia.

Respecto de la afirmación sobre la satelización del gobierno del Frente Popular por parte de la URSS, la respuesta es clara: falso, rotundamente falso. Un tópico revisionista más. España mantuvo notoriamente su independencia en la relación con la URSS durante toda la guerra, y su gobierno hizo cuanto pudo para intentar sumar a su causa a una Inglaterra y a una Francia temerosas por el conflicto español y sus complicaciones internacionales, sobre todo por el temor a una guerra con Alemania. Este tipo de argumentaciones son simétricas a la propaganda nazi antibritánica durante el conflicto mundial: Churchill como supuesto juguete de Stalin y los judíos, como la República Española, marioneta de los «judio-masónicos» y de la URSS. Es igual de absurdo e injusto, pero, sobre todo, rotundamente falso.

En la defensa del estandarte «divisionario» de la Cofradía de Ciudad Real, el sr. Caballero Jurado abandona las heladas estepas rusas y se nos instala en la persecución religiosa durante los años de la República y la Guerra. Nos acusa de olvidar la «persecución religiosa» frente populista. Y afirma:

«Pretende que olvidemos, por ejemplo, que tras su victoria en febrero de 1936, en Ciudad Real como en toda España, la celebración de la Semana Santa fue prohibida.»

¿La Semana Santa prohibida en 1936?

No sólo no fue prohibida, sino que transcurrió sin incidentes. Otro tópico más de la intoxicación franquista. Es más, la conflictividad religiosa disminuyó notablemente en el invierno del 36, aumentando, sin embargo, el terrorismo falangista e integrista. Debe recordarse que en la España de la Restauración, el estado era «católico», la confesión profesada por el estado era una muy concreta, y la autonomía católica respecto de la ley civil muy notable. Las procesiones, por ejemplo, podían salir a la calle sin tener que avisar de su horario, trazado o duración: lo hacían, simplemente. La República les obligó a tener que comunicar esos datos, para que los ayuntamientos pudieran regular el tráfico. Tal pretensión de regulación del uso de la vía pública se interpretó como una agresión por sectores integristas. No, la Semana Santa de 1936, no registró incidentes y desde luego, no fue prohibida. Durante la guerra, no se celebró, claro, pero tampoco hubo vuelta ciclista a España ni elección de Miss España, ni Liga de fútbol.

Se nos acusa de olvidar a las miles de víctimas religiosas de los «crímenes» del Frente Popular, y se recuerdan casos famosos de asesinatos en Ciudad Real, Daimiel, Almagro, los destrozos en el patrimonio artístico-religioso, y cómo esos hechos generaron una reafirmación de la fe que llevó a algunos combatientes veteranos a asociarse en una Hermandad de Semana Santa. Nosotros no dudamos de que el impacto de tanto sufrimiento vivido en época tan convulsa, lleve a una reafirmación de la fe religiosa, lo que lamentamos es que tal sentimiento no alcanzase para un cristiano acto de contrición y se reconociesen los crímenes cometidos en nombre de esa misma fe.

Nosotros exigimos en nuestro comunicado que quienes pasean estandartes de la División Azul pidan perdón a las víctimas de la represión nazi. Lo hacemos porque entendemos que el estandarte de la Blau Division es una vejación a las víctimas del nazismo y concretamente a los ciudarealeños muertos en los campos nazis. No se puede estar orgulloso de ese estandarte, olvidar a las víctimas en la deportación y pretender no ser objeto de crítica democrática. Hasta el momento actual, en ninguna de las reacciones a nuestro comunicado se mencionan a los asesinados en los campos. Ni el sr. Caballero Jurado, ni el Cofrade mayor, ni nadie. Y eso es un escándalo, eso es indecente, y, desde luego, incapacita moralmente a quienes callan ese crimen y se lavan las manos ante él.

Entre los muertos en la deportación nazi en Ciudad Real había muchos católicos, no tenemos la menor duda de ello, pero para ellos tampoco se tiene un recuerdo. Como entre los miles y miles de asesinados por el franquismo. Entérese, sr. Caballero Jurado, el mayor asesino de católicos en España fue Franco.

Nadie duda de los religiosos asesinados en la retaguardia republicana y son crímenes que condenamos como los condenaron las autoridades republicanas en su momento con toda claridad. Esos crímenes infaman a los que los cometieron y nadie los defiende, ni entonces, ni ahora. La República en guerra no condenó a los religiosos por serlo, no hubo leyes que les proscribiesen, ni persecución oficial y legal, es más, la Fiscalía de la República actuó contra los crímenes cometidos como demuestran las acciones llevadas a cabo y que son las que recogen, fundamentan y datan esos abusos. La represión de ese tipo no fue una acción fomentada o consentida por el estado republicano ni por el Frente Popular que apoyaba al gobierno, fue resultado de otra dinámica, la nacida del golpe militar salvaje que trituró las estructuras republicanas y que provocó en la zona leal acciones contra los contrarios a la República desde distintos frentes. Sólo cuando se pudo reorganizar el estado y las estructuras de control se pudo contener la oleada de acciones que costaron la vida a esos religiosos en el verano-otoño de 1936.

En la legislación católica, «mártir de la fe» es una expresión que se refiere a los que son muertos por odio a Cristo, a los que mueren por ser testigos de Cristo y que por afirmar y defender su fe en él, son asesinados. Es una premisa clara. Sin embargo, en la casi totalidad de los casos de religiosos asesinados, los motivos aducidos por los asesinos son otros muy distintos, no es el rechazo a Cristo, sino el rechazo al papel terrenal de la Iglesia, a la alianza con los poderosos, a la indiferencia ante el sufrimiento del pueblo, a la condición de enemigos declarados de las libertades públicas. Esto ha llevado a numerosos católicos sinceros a reconsiderar la condición de «mártires» a esas víctimas. Es imprescindible en el debate de este asunto el documentado estudio que realiza el padre Hilari Raguer, abad que fue de Montserrat, en su obra «El incienso y la pólvora». Y sobre la conflictividad religiosa en 1936, la reciente monografía «En nombre del pueblo», del profesor Rafael Cruz, un estudio que marca el estado de la cuestión en que al momento historiográfico sobe ese periodo de preguerra se refiere y expone con claridad las dinámicas violentas de los provocadores en el invierno de 1936.

Y es que, con el golpe de estado y la guerra posterior, católicos murieron por todas partes. Los primeros en caer, por centenares en los dos primeros días, fueron, eso se olvida siempre, los militares de carrera que se mantuvieron leales a la República, la práctica totalidad de ellos católicos practicantes. De hecho, las decenas de miles de españoles asesinados por el fascismo eran en su mayoría también católicos, como católicos eran los sacerdotes vascos, mallorquines, castellanos o andaluces en todos esos territorios hay casos de fusilamientos franquistas a religiosos. Católico fue el párroco mallorquín fusilado por ayudar a escapar de la muerte a sus feligreses aunque alguno de ellos no fuese muy practicante, católico fue el sacerdote recientemente identificado en una fosa común en Burgos junto a decenas de campesinos y trabajadores del ferrocarril, católica la cruz que le acompañó en ese instante y fue enterrada junto a él. Fueron incontables los católicos que se negaron a seguir a los integristas y a los fascistas en su golpe genocida y fueron muertos por ello. No deja de ser absurdo que se nos acuse de ser maniqueístas, cuando precisamente nos negamos a aceptar interpretaciones de ese tipo.

La argumentación del régimen franquista justificó siempre las ejecuciones de católicos, incluidos sacerdotes, declarados y reconocidos como tales sacerdotes, no por el hecho de serlo, sino por su compromiso con la causa del pueblo y su rechazo del golpe militar. En el famoso caso del sacerdote Gregorio Tobajas, abogado, periodista y presidente de la Diputación Provincial de Guadalajara en 1938, se le acusa en la farsa de juicio a la que se le somete en 1940, de «haberse casado» civilmente sin ocultarse. Becado en Roma, ordenado sacerdote, estudió en la Universidad Gregoriana, culto, educado, fue párroco en pueblos de la campiña de Sigüenza y llevado de su compromiso moral con los campesinos y la dignidad de los trabajadores fue un ardiente defensor de la República. Acabada la guerra, fue detenido, encarcelado, salvajemente torturado y ejecutado. Su condición de sacerdote fue interpretada como un agravante, como consta en la parodia de sentencia que le dictaron.

Curiosamente el caso más claro de persecución religiosa salido de una orden reconocida es la detención, encarcelamiento y proceso de los protestantes españoles, que se vieron perseguidos y acosados brutalmente en la España ocupada por los fascistas. En ese caso no existe la menor duda de la existencia de persecución religiosa explícita.

Lo que no estamos dispuestos a consentir es a que se pretenda afirmar que todos los católicos españoles apoyaron al fascismo porque no es cierto y es tremendamente injusto. Fueron tantos los católicos que supieron estar al lado de los que sufrían y eran perseguidos, los que se sacrificaron por amor a los demás y dejaron testimonio vivo de su fe, que consentir que su recuerdo sea prostituido por los integristas portavoces del odio, no es algo que debamos consentir los demócratas, sean o no creyentes.

Aunque la respuesta a nuestro comunicado no ha dudado en sacar los viejos tópicos de la propaganda fascista, queda claro que lo esencial de nuestra crítica está justificado. Se reafirman a través de la firma de un reconocido negacionista de la Shoah, en su defensa orgullosa de un estandarte de una unidad militar nazi que participó voluntariamente en una guerra de agresión, olvidan por completo a las victimas de la deportación a los campos, y se escudan en los mismos viejos argumentos del fascismo para desencadenar la mayor tragedia de la historia de España. Nos dicen claramente que sólo mediante la ley se les podrá obligar a retirar sus símbolos y dejan claro que en sus corazones no existe ni un asomo de piedad cristiana por los que murieron católicos incluidos en los campos nazis. Luego se ofenden porque les llamemos indecentes. El que negacionistas y filonazis actúen como portavoces oficiosos de la Cofradía de las Angustias es algo que causa todavía mayor inquietud y escándalo. Confiamos en que se desmienta tal conexión y que este debate público acabe con un reconocimiento a las victimas de la deportación en Ciudad Real.

Foro por la Memoria de Castilla La Mancha

Bibliografía y enlaces:

Comunicado del Foro por la memoria de Castilla La-Mancha

http://www.foroporlamemoria.info/2012/04/estandartes-de-semana-santa-que-vejan-a-las-vicitmas-del-nazismo/

Página oficial de la Cofradía (insignias y patrimonio)

http://angustiasdeciudadreal.blogspot.com.es/p/insignias.html

Artículo de respuesta del sr. Caballero Jurado

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=22149

Amical de Mauthausen

http://www.amical-mauthausen.org

Sobre la iglesia y la guerra civil española

Raguer, Hilari, La polvora y el incienso: la iglesia y la guerra civil española (1936-1939), Península, 2008.

Sobre la dinámica que condujo al golpe y la situación en el invierno de 1936

Cruz, Rafael, En el nombre del pueblo: rebelión y guerra en la España de 1936, siglo XXI, 2006.

Sobre la dinámica internacional de la GCE y las relaciones con la URSS

Viñas, Ángel, La República en guerra. Contra Franco, Hitler, Mussolini y la hostilidad británica, Crítica, 2012.

Guadalajara: El mapa de las fosas sitúa ocho en la provincia, pero son más

El Día de Guadalajara, – 7 mayo 2011

El mapa contabiliza 315 víctimas de la represión, pero el Foro por la Memoria tiene documentadas 1.260

 

Rubén Madrid

En él consta la fosa de Cincovillas, la única que ha sido exhumada en la provincia, en 2005.

Son todas las que están, pero no están todas las que son. El Mapa de Fosas comunes que ha publicado el Gobierno central en http://www.memoriahistorica.gob.es, con 2.246 enterramientos de la represión ejercida durante la Guerra Civil y la dictadura, sitúa ocho de ellas en la provincia de Guadalajara y las clasifica según el grado de intervención. El número, pese a todo, sigue siendo mucho menor del que registra en su investigación el Foro por la Memoria de Guadalajara, que cuestiona la funcionalidad de este mapa y critica que no se ha consultado con esta asociación para la elaboración de esta documentación.

El plano de todo el país, cuyo vistazo panorámico resulta escalofriante, refleja todos los puntos de los que la Oficina de Víctimas puesta en marcha al calor de la Ley de Memoria Histórica tiene constancia: las exhumadas, las que sólo lo han sido parcialmente, las que contenían cuerpos que fueron trasladados en su día al Valle de los Caídos, las desaparecidas porque sobre ellas se han construido infraestructuras y las que no han sido tocadas. Cada tipología aparece diferenciada en el plano por colores.

Así constan las ocho que se encuentran entre los límites provinciales, una mínima parte de las nada menos que 139 de la región. En color rojo aparece la única que ha sido objeto de exhumación, ubicada en Cincovillas, cerca de Alcolea de las Peñas. Allí en 2005 se excavó y certificó la existencia de tres cadáveres, víctimas republicanas de la represión. Otro tipo de fosas documentadas son las existentes en Orea, con dos víctimas; Guadalajara, con otras ocho víctimas –siete de ellas identificadas con nombres y apellidos publicados–; y Sigüenza, con 220 víctimas, pertenecientes a aquellos muertos que fueron trasladados al Valle de los Caídos. El Foro por la Memoria Histórica confirma que todos estos eran cadáveres procedentes del bando nacional: “No hay ningún represaliado republicano de Guadalajara en el Valle de los Caídos”, según su portavoz, Xulio García Bilbao.

Más fosas

El mapa también sitúa en la provincia una fosa con una víctima más en Luzón, sin ofrecer detalles; otra más en las inmediaciones del castillo de Sigüenza, también sin exhumar; y otras dos en el cementerio de la capital, una con entre tres y cinco víctimas, y en ambos casos sin haber sido intervenidas.

Cabría pensar que este es el mapa de los horrores en la provincia de Guadalajara. No es así. Lo dice el Foro por la Memoria de Guadalajara, que califica los datos del mapa de “incompletos”, al contrastarlos con su labor de investigación, que ha cristalizado ya en un libro y que continúa todavía en proceso de actualización con nombres, apellidos y pruebas para contrastar los datos que ofrecen. Así, el portavoz del Foro mantiene que “hay muchas más” fosas y que el número de víctimas del bando republicano que registra el mapa queda muy lejos del que ellos pueden ya demostrar: 315 frente a 1.260.

Según los cálculos que traslada García Bilbao, sólo en el cementerio de Guadalajara  estarían enterrados 820 y 143 represaliados en dos fosas. A ellos se sumarían los 89 guadalajareños muertos en el campo de concentración austriaco de Mauthausen, “perfectamente certificados por el proceso de Nuremberg. A estos 1.260 se le unen 115 más –documentados tras la publicación del libro ‘La represión franquista en Guadalajara’–, en cuatro fosas de la comarca de Molina y cinco de la zona de Sigüenza, en puntos como el castillo medieval –que sí recoge el mapa–, los altos de Barahona u otras de la misma comarca.

El mapa colgado desde el jueves en la web por el Gobierno es, en todo caso, un documento ‘vivo’ que puede incorporar nuevos puntos y detalles documentales.

“No tenemos clara la función del mapa de las fosas”

La reacción inmediata del portavoz del Foro por la Memoria de Guadalajara resume a las claras las dudas que esta iniciativa de la Memoria Histórica. “No está claro para que se hace un mapa cuando no saben todavía qué protección van a dar a estas fosas”, insiste Xulio García Bilbao.

El portavoz de esta organización alcarreña recuerda que en los momentos en que se generó el debate para la Ley de la Memoria Histórica, los foros por la memoria dejaron claro que “esta mapa no era una reivindicación de la asociación”, aunque pueda resultar útil para “consultar y localizar a los familiares”. Sí lo era, en cambio, rescatar los restos de las fosas en el contexto de una actuación judicial más profunda que exigiese responsabilidades por lo ocurrido, así como dar un entierro digno a muchas de estas víctimas mortales.

“Compartimos la necesidad de hacer el mapa si sirve para que la Fiscalía actúe porque sean pruebas de crímenes contra la humanidad”, dice García Bilbao. “Lo que no entendemos es que hagan un mapa que refleje estos crímenes, con un valor documental, pero sin pensar en actuar, como si fuese un mapa de los visigodos”, ironiza. De ahí que dé un paso al frente y ofrezca los resultados de las investigaciones del Foro: “Ponemos todos nuestros datos a disposición de la Fiscalía”.

 

–Acto Reivindicativo–

Cabe recordar que el Foro por la Memoria de Guadalajara ha organizado la primera marcha en la ciudad, dentro de las movilizaciones convocadas para este fin de semana por la Federación Estatal de Foros por la Memoria. En la capital alcarreña será el domingo a las doce ante la Audiencia Provincial, con el lema ‘Verdad, Justicia y Reparación para las víctimas del franquismo’.

http://eldiadigital.es/not/20656/el_mapa_de_las_fosas_situa_ocho_en_la_provincia_pero_son_mas/