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Exigimos un monumento memorial a las víctimas del franquismo y la anulación de sus sentencias.

FMGU 15/5/2017]

Ante la continuación de los trabajos de búsqueda de los restos de Timoteo Mendieta Alcalá, dirigente de UGT natural de Sacedón, asesinado en el cementerio de Guadalajara en noviembre de 1939, el Foro por la Memoria de Guadalajara desea manifestar su respeto a su familia por intentar recuperar sus restos e identificarle. Es preciso recordar que han tenido que intervenir dos juzgados e internacionalizarse la demanda familiar para que el Ayuntamiento de Guadalajara se haya visto obligado a autorizar el traslado de restos de una víctima del franquismo.

Lamentamos que dicha búsqueda no se realiza en el marco de una investigación penal sobre su asesinato, y que de ninguna forma se cuestiona la legalidad de la sentencia que le condenó, reduciendo la actuación a la recuperación de sus restos, algo importante, pero insuficiente, porque sigue sin permitir a las víctimas acceder a su derecho a la justicia.

Manifestamos nuestro completo desacuerdo con que no sea el propio juzgado quien se encargue de estos trabajos pues lo contrario implica que inevitablemente se rompe la cadena de custodia de los restos exhumados, que no son sino las pruebas de un crimen con sólo apariencia legal. La recuperación de restos de los asesinados por la dictadura es un acto de reparación personal importante y que aporta paz y reparación a muchas familias, pero no puede ser un objetivo en sí mismo, si al mismo tiempo estas victimas siguen sin tener un reconocimiento público como víctimas y en tanto no sean anuladas las sentencias que les condenaron. La actuación de la justicia en este caso se limita a facilitar un mero traslado de restos cadavéricos.

FMGU considera preciso resaltar los siguientes puntos que resumen la situación:

Negativa del PP. La familia Mendieta ha logrado iniciar el proceso de recuperación de los restos de su pariente asesinado merced a una intervención judicial ante la sinrazón en la que se encuentra el Ayuntamiento de Guadalajara (PP), que ha manifestado repetidamente su desprecio a las víctimas de la dictadura.

Más de 1000 víctimas. Timoteo Mendieta no está sólo. En el cementerio de Guadalajara, en distintos espacios, fueron arrojados los cuerpos de casi 1000 personas asesinadas por el régimen franquista. El número total de victimas mortales de la dictadura franquista en Guadalajara es de 1428, según datos recogidos por el Foro por la Memoria, de las cuales, 976 fueron inhumadas en el cementerio de Guadalajara. Al menos 120 más se encuentran en fosas localizadas en cunetas y fosas por toda la provincia y victimas con resultado de muerte se encuentran en otros muchos lugares. Ninguna de ellas ha obtenido ni un ápice de justicia.

Señaladas en color rojo, fosas comunes donde fueron enterrados casi 1000 republicanos. Arriba, cementerio civil abajo, fosa del patio 4 donde se pide permiso para hacer monumento.AMGU/ Foro por la Memoria de Guadalajara

Dos diferentes espacios. Queremos recordar que la intervención que se va a realizar tiene lugar en el antiguo cementerio civil, en una fosa donde hay unos 317 fusilados, (según los libros de enterramiento), pero asimismo recordamos que en otro espacio del cementerio, la fosa común del llamado cementerio católico, o patio de Santa Isabel, fueron ejecutadas e inhumadas otras 370 victimas, cuyos cuerpos lamentablemente fueron mayoritariamente exhumados a lo largo de los años. Existen victimas del franquismo en varios lugares más, hasta un número de 976 enterradas en esta necrópolis, como hemos dicho. La ubicación real, depende de la fiabilidad de los libros de enterramiento, que son 3 diferentes y presentan errores, incongruencias entre ellos, además de las hojas de enterramiento, aunque la cifra total que conocemos es exacta.

4º Queremos recordar con preocupación que esos espacios no tienen en la actualidad ningún tipo de protección y que no conocemos el futuro proyectado para estos lugares una vez sean vaciados de restos. El PP de Guadalajara ha impedido sistemáticamente la colocación de una placa memorial con los nombres de los fusilados, los asesinados o deportados; Con ello el equipo de gobierno del ayuntamiento mantiene a día de hoy el dictado de olvido y venganza de la dictadura, con lo que consideramos que Guadalajara sufre un grave déficit democrático. La familia de Timoteo Mendieta ha logrado, con estos trabajos de traslado que ahora comienzan una pequeña victoria moral sobre tanta sinrazón ante el abandono y desprecio al que durante años han sido sometidos.

5º Hacemos un llamamiento para que los poderes públicos tutelen y garanticen que la exhumación y la posterior identificación de los restos se realice conforme a los protocolos adoptados a tal efecto por los organismos internacionales de derechos humanos, y que se responsabilicen de los restos exhumados no reclamados por familiares o no identificados positivamente. Asimismo, para impedir que la exhumación de la fosa común tenga como consecuencia la irreparable destrucción de la memoria de las víctimas, exigimos un monumento memorial con los nombres de todas ellas.

6º Insistimos en que este procedimiento se realiza al amparo de la ley 52/2007 (Ley de memoria histórica, LMH), y por tanto es un procedimiento administrativo y no judicial, pues la LMH ni siquiera reconoce a los represaliados como víctimas o sujetos de derecho. Que se trata de una ley que además privatiza la búsqueda de restos y que crea un agravio comparativo entre las víctimas que tienen familiares conscientes y demandantes de derechos, y aquellas víctimas, (la mayoría) que no tienen ningún descendiente consciente que luche por sus derechos. Este hecho ha sido manifestado por varios de los familiares de la fosa que ha sido abierta y que han presentado alegaciones ante el ayuntamiento al no tener claro que se respete el derecho de las propias víctimas de acceso a la justicia. Esas exhumaciones deben realizarse siguiendo procedimientos acordes con el derecho internacional de derechos humanos, es decir, han de realizarse en el marco de un procedimiento judicial válido, con todas las garantías, y respetando la ideología, rituales y símbolos por los que lucharon, es decir, recuperando no sólo sus huesos, sino la memoria de su lucha e ideología. Esas tumbas deben ser un grito, una denuncia, el recuerdo de lo que jamás debemos permitir que vuelva a ocurrir.

7º Deseamos alertar por el mucho trabajo que queda por hacer. Timoteo Mendieta sigue siendo considerado un criminal por el estado español en tanto no se anule su sentencia y declarado ilegal su tribunal al igual que a todas las victimas de la dictadura. Exigimos por tanto que se reconozca a los represaliados por la dictadura el estatus político y jurídico de victimas y se anulen sus sentencias y declaren ilegales los tribunales que las emitieron.

FMGU expresa su apoyo y cariño a Ascensión y a su hija, y un recuerdo emocionado a Paz Mendieta, ya fallecida, quien hizo cuanto estuvo en su mano para recuperar la memoria de su padre.

Foro por la Memoria de Guadalajara

foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com

 

La matanza del 13 de mayo de 1940. Un día para el recuerdo en Guadalajara

FMGU.- El 13 de mayo de 1940, tuvo lugar la mayor ejecución de presos antifascistas en Guadalajara. No olvidemos sus nombres y que dieron su vida por la libertad. Hasta 822 fueron asesinados en el cementerio de Guadalajara entre 1939 y 1944. En este día de recuerdo, no olvidemos que no existe ningún monumento a su memoria . La mitad de ellos aproximadamente fueron enterrados en el Cementerio Civil pero el resto fueron enterrados en el Patio de Santa Isabel fosas número 2 y 5, donde sus cuerpos fueron trasladados al osario y posteriormente destruidos. Ningún juez ni español ni argentino les va a desenterrar porque de buena parte de ellos sus cuerpos fueron destruidos y porque sus asesinatos siguen siendo considerados LEGALES para la “justicia” española:

Queremos dar un recuerdo especial este año a Cesareo Valdés Aguado, maestro de Illana asesinado el 13 de mayo, pues en pocos días su hija y nieto acudirán a Guadalajara y con mucho placer les acompañaremos al cementerio para que coloquen una placa individual en su memoria, 

13-5-1940 Cesareo Valdés Aguado.

Fusilados el 13 de mayo 1940 en Guadalajara

Aguado García, Antonio,
Alonso Puerta, Pedro,
Alonso Romera, Eusebio,
Andradas Román, Victoriano,
Arcas Barrera, Pedro,
Barranquero Moraleja, Toribio,
Barriopedro Arroyo, Juan,
Benito Fernández, Luís,
Bermejo de la Luna, Vicente,
Blanco Moreno, Jesús,
Caballero Sanz, Antonio,
Cordón Gómez, Pascual
Cortijo Cezón, Antonio
Costa Godofre, Teodoro
Costero Costero, Valentín
Écija Martínez, Pablo
Elizalde González, Emilio
Frías Crespo, Mariano
Frutos Muñoz, Joaquín
García Rivas, Antonio
González Tierraseca, Matías
Guindal Palomo, Teófilo
Gutierrez Saceda, Eloy
Hita López, Florentino
Hita Ramos, Cirilo
Lanza Morales, Joaquín
López Arcos, Juan Antonio
López Cámara, Benito
López Martínez, Juan
Luz Medel, Saturnino de
Manzano Expósito, Julián
Martínez Santamaría, Ramón S
Muñoz Guijarro, Federico
Muñoz Lucía, Esteban
Oliva de Miguel, Fernando
Paganos Domingo, Ricardo
Pareja Martínez, Mariano
Pérez López, Saturnino
Relaño Martínez, Arsenio
Río Oliva, Antonio del
Rivas Solano, Cecilio Ignacio
Roncero Frías, Mariano
Ruiz Cortés, Mariano
Ruiz Sanchez, Florentino
Sánchez Cogollor, Eugenio
Sánchez Fraile, Perfecto
Sánchez Garrido, Ildefonso
Solano Paganos, Isidoro
Soria Blanco, Juan
Tapia Serrano, Andrés
Taravillo Martínez, Román
Valdés Aguado, Cesareo
Vindel Regidor, Casimiro
Yela García, Celestino

Galeria de retratos: https://goo.gl/BFWSI7 

estadistica general guadalajara Estads-Guadalajara1

13-05-1940 Antonio Caballero Sainz

13-5-1940 Antonio Caballero Sainz

 

 

 

 

 

 

 

13-5-1940 Arsenio Relaño Martinez

13-5-1940 Arsenio Relaño Martinez 

13-05-1940 Saturnino de Luz Medel

13-05-1940 Saturnino de Luz Medel

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13-5-1940 Celestino Yela Garcia

13-5-1940 Cesareo Valdés Aguado

13-5-1940 Cesareo Valdés Aguado

Ha fallecido Gregorio Escolano, capitán republicano.

Natural de Alcolea, era uno de los últimos oficiales republicanos que quedaban con vida en Guadalajara,

Diploma a Escolanop

El ex capitán Gregorio Escolano, cuando recibió un homenaje del Foro por la Memoria en 2013, posa acompañado de sus familiares. FMGU

Guadalajara, 26/04/2017.- Ha fallecido el veterano republicano Gregorio Escolano García, natural de Alcolea del Pinar (Guadalajara) a la edad de 101 años. Gregorio fue capitán del Ejercito Popular Regular (EPR) de la República, y un hombre lúcido y valiente durante toda su vida. Que la tierra le sea leve. Siempre le recordaremos.

En enero de 2013, a la edad de 97 años, el Foro por la Memoria de Guadalajara le hicimos un sencillo homenaje como forma de reconocimiento. consistente en la entrega de una placa con la medalla de la Libertad, En aquel momento era la segunda que entregábamos, y hasta el momento hemos entregado cerca de 50 placas. El Foro por la Memoria pretende con estos actos de entrega dar una llamada de atención a las instituciones democráticas sobre la necesidad de un reconocimiento institucional a estos veteranos que incluya, entre otras cosas, la anulación de sus sentencias condenatorias, totalmente legales todavía en la España de 2017, algo indignante en una democracia.

El ex capitán republicano Gregorio Escolano García era natural de Alcolea del Pinar. Gregorio fue militante en su juventud de Izquierda Republicana, el partido de Manuel Azaña.

Gregorio nació en 1916 y era estudiante de farmacia antes de la guerra, pero como miles de jóvenes tuvo que dejar los estudios por culpa del conflicto, cuyo inicio le sorprendió de vacaciones en su pueblo.

El padre de su novia (quien luego sería su suegro), era el alcalde de Alcolea del Pinar, Faustino Clemente Alda, por Izquierda Republicana, dueño en la localidad de un garaje y taller de automóviles.

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Faustino Clemente, alcalde de Alcolea del Pinar, de Izquierda Republicana.

La tranquilidad en Alcolea era total antes de la guerra, y hasta había un casino republicano al que acudían personas de toda ideología y condición.

 

Durante los primeros días no hubo apenas movimiento en el pueblo, pero ante la alarma creada por el golpe, se constituyó en Alcolea un comité de defensa por miembros del Frente Popular, y se estableció comunicación continua con el gobernador Miguel Benavides, para informarle de cualquier movimiento que allí ocurriera. Alcolea, era junto a Guadalajara y Sigüenza, una de las tres localidades de la provincia que tenía teléfono público, y estas comunicaciones con la capital eran decisivas en esos confusos momentos. Poco a poco se fue viendo pasar a refugiados y el día 23 de julio se presentó en el pueblo el diputado de Unión Republicana por Soria, Benito Artigas Arpón, huído de esta provincia tras el golpe y múltiples visicitudes, quien les comunicó lo ocurrido en la vecina provincia, y siguió su camino hacia Madrid, donde constituyó el batallón Numancia.

El día 24 de julio, el anarquista Cipriano Mera llegó al pueblo, acompañado de varios autos, y con más de 60 hombres, dejando un grupo de sus seguidores allí y regresando a Madrid para pedir refuerzos.

Gregorio recordaba que Mera y sus hombres no establecieron allí ningún tipo de defensa, aunque sí se reunieron con el alcalde.

También, hecho que disgusta profundamente a Gregorio, como que requisaron jamones y comida o destruyeron las imágenes religiosas que había en la iglesia, que fue quemada el 26 de julio. Gregorio recuerda que pensó en ese momento que sin duda las culpas de esto último caerían sobre los vecinos del pueblo, como así fue efectivamente. También supieron por un caminero del hallazgo de un sacerdote muerto en la carretera cerca de Estríegana, que luego resulto ser el obispo. El peón caminero que lo encontró, Indalecio Jaraba, fue tras la guerra condenado y torturado, aunque él nada tuvo que ver con la muerte del obispo. Gregorio comenta que este caminero fue tan maltratado que intentó suicidarse en la Prisión, valiéndose de una lata de sardinas. Algunas noches veían pasar un coche negro, “el coche de la muerte”, le llamaron. Era un coche que patrullaba los pueblos. No obstante, el propio Mera reprobaba estos sucesos, como demuestra en una entrevista realizada en 1974 por el periodista Vicente Talón (Publicado en su libro “Luchamos por la República”. Grafite Ediciones (2006).

Gregorio afirmaba que la mayoría de estos milicianos ni siquiera pasaban la noche en el pueblo, yendo y viniendo, con lo que resultaba difícil saber a qué columna o grupo pertenecían. A la mayoría él los califica como simples ladrones. Tras el primer indicio de que las tropas sublevadas se hallaban próximas, todos se marcharon rápidamente, recuerda Gregorio.

A los pocos días la práctica totalidad de los vecinos de Alcolea evacuan el pueblo el día 1 de agosto, entrando las tropas rebeldes finalmente el día 3 de agosto. Allí ya les esperaba un enlace del puesto local de la Guardia Civil, que hacía tiempo estaba en conexión con los rebeldes.

Al llegar a Guadalajara capital en guerra, Gregorio recordaba una ciudad en ebullición por la guerra, con gente y soldados de acá para allá, pero tranquila y sin altercados. Gregorio decidió entonces presentarse voluntario en Guadalajara, alistándose en el batallón Marlasca, llamado así por el militar liberal José Marlasca. Este batallón, fue promovido entre otros, por Marcelino Martín, ex alcalde socialista de Guadalajara, contaba con gente de todas las adscripciones políticas.

El batallón Marlasca se situó en Cifuentes y allí pasó un tiempo Gregorio, aunque se encontraba de permiso en Guadalajara el fatídico día 6 de diciembre de 1936, en que la ciudad fue salvajemente bombardeada por la aviación nazi, muriendo al menos una treintena de personas y causando centenares de heridos entre la población civil, produciéndose a continuación el terrible asalto a la cárcel de Guadalajara en el que centenares de personas de derechas y religiosos fueron asesinados por una multitud enfurecida, sin que ninguna autoridad pudiera evitarlo. Gregorio nada tuvo que ver con estos hechos, porque el bombardeo le hizo quedarse escondido y aterrorizado en su casa en la calle Ingeniero Mariño, pero siempre condenó estos hechos injustificables.

En enero de 1937, y respondiendo al decreto de militarización de las milicias y creación del Ejército Popular Regular (EPR) de la República, el Batallón Marlasca, situado en Cifuentes. pasó a llamarse batallón 286 (Marlasca) y junto a los números 287 (Alto Aragón) y 288 (Zaragoza), de las Milicias Aragonesas, formó la 72 Brigada Mixta del nuevo IV Cuerpo de Ejército Republicano.

En un principio, Gregorio, al tener estudios superiores y ser estudiante de farmacia, fue asignado alférez y destinado a oficinas, para realizar papeleo. Posteriormente ascendió a teniente, y finalmente a capitán.

Durante la batalla de Guadalajara, la 72 BM estaba en la finca “el Picaño” en el municipio de Torremocha del Campo, aunque próxima a Cifuentes. Les ordenaron avanzar por el carrascal de Brihuega y el 20 de marzo tomaron Masegoso. Recuerda que al registrar el pueblo, encontraron una veintena de fascistas italianos escondidos en tinajas en una de las casonas de la localidad. Un soldado republicano murió en un accidente en el río Tajuña, al volcarse una barca puesta por los pontoneros, y ese fue el primer muerto de Gregorio vió en su vida. Desde luego no sería el último.

Posteriormente, en junio de 1937, la Brigada fue trasladada al Huesca y separada en dos: por una parte, con el primer batallón, y añadiendo mozos recién reclutados de las quintas del 32 al 35, se creó en Villena la 102 Brigada Mixta (BM), mientras que el segundo batallón, al que pertenecía Gregorio, conservó la numeración de 72 BM.

Su brigada fue una de las que quedó aislada en el valle de Arán, con la 43 División, en la famosa “bolsa de Bielsa” teniendo que pasar por Francia para regresar a zona republicana.

Durante la llamada batalla de Sabiñánigo, Gregorio, ya teniente, fue herido en un hombro en la localidad de Biescas. Se encontraba hablando con los otros tenientes de su batallón, y cometieron el error de fumar, lo que indicó su posición a un tirador enemigo.

En febrero de 1938, estando toda la 72BM en Segorbe acuartelada sobre un cerro, se produjo un terrible bombardeo fascista, el más salvaje que Gregorio recordaba. Afortunadamente, dada la orografía de la localidad aragonesa, la mayor parte de las bombas caían fuera del cerro, produciéndose muchos destrozos, pero pocas víctimas.

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Gregorio Escolano, con uniforme de capitán, en 1938.

Gregorio sufrió un verdadero calvario para ser evacuado, primero hacia Molino Escartín (Huesca), en mula, un suplicio para alguien herido como él. En esta localidad estaba la ambulancia. Desde allí a Boltaña donde recibió las primeras y dolorosas curas, pues allí estaba el Hospital de Sangre, y desde allí a Barbastro en donde cuando se juntaron suficientes heridos para llenar un tren, fue evacuado a Barcelona. La herida no era mortal, pero tardó muchísimo en poder mover la mano.

Tras unos meses de rehabilitación se incorporó al Cuadro Eventual en espera de un nuevo destino cuya espera hizo en Tárrega. Con objeto de estar cerca de su novia, y ver a su hermano también herido como él, Gregorio había solicitado el destino al Ejército del Centro, pero no le fue concedido, siendo en su lugar, incorporado al Ejército de Levante. Para pasar desde Cataluña a Valencia tuvo que hacerlo en barco pesquero camuflado pues ya se había producido el corte de la zona republicana en Vinaroz. El 25 de septiembre fue ascendido a capitán, tal y como fue publicado en el Boletín Oficial, aunque su antigüedad era del mes de abril.

Allí pasó el resto de la contienda cuyo final le pilló en la zona de Castellón, donde se hallaba la compañía que mandaba Gregorio, cuyas órdenes hasta entonces no habían sido fortificar y prepararse. Para ello, los ingenieros militares habían construído una red de fortines de cemento armado y en cada uno de ellos se instalaron dos nidos de ametralladoras, que se cruzaban para mejor cubrir el terreno.

El 29 de marzo de 1939 se presentó en su posición un enlace motorizado informándole de la rendición y que tenía “que dejar allí mismo el armamento porque la guerra había terminado”.

Gregorio siempre opinó sobre lo ocurrido entonces. “a mí no me han vencido” pues su posición nunca fue conquistada. Se vió obligado a rendirse y presentarse en Valencia. Al llegar a Valencia, Con el fin de ocultarse frente al lugar donde estaban siendo recluidos los presos, Gregorio prudentemente tomó habitación en una pensión que conocía, justo enfrente de la plaza de toros. Allí se puso ropas de paisano y esperó. Recuerda que no hacían más que entrar presos y más presos en la plaza de toros y pensó ¿Es esta la paz que nos habían prometido? Por eso Gregorio consideraba que “si Franco fue un traidor, el coronel Casado no lo fue menos”.

Se mantuvo en la pensión viviendo sin salir, pero observando todo, durante 18 días. Con el último dinero que le quedaba, pudo coger un tren a Madrid, eludiendo los controles de documentación. A su llegada a la estación de Atocha, recuerda encontrarse con alguien del pueblo, Saturnino Tejedor, veterinario y miembro del PCE, quien se hallaba como él perdido y desesperado. Tomando un tren a Guadalajara y un autobús a Alcolea, se presentó en su casa el 20 de abril de 1939, a las cuatro de la tarde. Inmediatamente le dijeron que tenía que presentarse ante la Guardia Civil. Una vez allí él explicó su situación y todo lo que le había pasado en la guerra, sin ocultar nada, como el hecho de que había sido capitán, pues nada tenía que ocultar. Nada más terminar su relato, fue conducido a la improvisada cárcel del pueblo, que se había instalado casualmente, en la tienda de su suegro.

El médico local, don Saturnino, le exploró y reconoció físicamente y se inventó una argucia para que pudiera dormir en su casa. Dijo a los guardias que Gregorio que tenía fiebre, cosa que era mentira, y gracias a eso pudo dormir en su cama aquella primera noche. Lamentablemente, la segunda noche volvió al improvisado calabozo.

Estando allí, trajeron a otro preso, absolutamente destrozado por una paliza. Era alguien apodado “el ternillas”, un pastor proviniente de la localidad de Hortezuela de Océn y al que apenas pudo reconocer, por el estado en que venía. El médico recomendó el inmediato traslado de esta persona a Sigüenza, donde murió al día siguiente. Hortezuela es uno de esos pueblos, donde no había pasado absolutamente nada, como hasta la propia Causa General franquista reconocía en sus informes.

Tras tres días en el calabozo en los que hasta su familia le traía la comida, fue trasladado a la Prisión Central de Guadalajara, donde ingresó el día 24 de abril de 1939. En el trayecto en camión hacia Guadalajara, recuerda cruzarse con otro camión que trasladaba a 12 presos a Alcolea. Cuando llegó a la Prisión Central de Guadalajara, pudo comprobar las duras condiciones de hacinamiento y el terror de las “sacas” de presos condenados con pena de muerte. Celdas que estaban preparadas para dos personas, albergaban a 10 o 12. Dormitorios atestados de presos y comida infecta. Allí convivió en la misma celda con Mariano Almendros y Francisco Lacerda, primeros fusilados de la ciudad, la noche del 30 de abril.

Gregorio recordaba que en el polígono del Balconcillo había un campo de concentración con cientos de presos de toda la provincia, donde eran clasificados y distribuídos en tres sitios. Prisión Central, prisión militar de la calle Martín Puebla, donde llevaban a los de más edad y condenados a muerte, y Convento del Carmen. Las mujeres primero estuvieron en un patio de la Central para luego ser llevadas al colegio de las Francesas. Él las recuerda, rapadas, pues se veía parte de su patio desde su celda.

Fue pasando el tiempo, y Gregorio recordaba vívidamente el  terror con el que los presos vivían las noches. Pronto aprendió a distinguir si una noche había “saca” de presos para fusilar. Cuando la noche era normal es decir, sin “interrupciones” molestas, las luces se apagaban por un interruptor general y todos dormían tranquilos. Pero si esa noche se iba a proceder a la ejecución de presos, las celdas eran apagadas una a una, individualmente, quedando sólo encendidas aquellas donde estaban algunos de los elegidos. Recuerda también la llegada del contingente con los alcaldes y otras autoridades republicanas que fueron capturados en Alicante y con ellos, a don Marcelino Martín. Recuerda también cómo un grupo de falangistas locales subían a la Prisión y pedían determinados presos, a los que daban terribles palizas impunemente. Los elegidos volvían o los traían siempre ensangrentados tras la paliza.

El día 1 de agosto se produjo el “juicio” o mejor, simulacro de juicio de Gregorio Escolano. Tuvo lugar en el palacio de la Diputación. Allí mismo, en el pasillo, conoció a su defensor, un militar. La acusación contra él era por supuesto, de ser “elemento destacado de izquierdas” y haber sido capitán, pero también hubo una argucia para intentar elevar la pena. Se le acusó de “pasarse al campo enemigo” , es decir, algo parecido a una deserción del ejército. Gregorio adujo que él nunca había estado en el ejército rebelde, con lo que nunca pudo huir de él. En todo caso, pasó a su propia zona. Con ello logró escapar de la Pena de Muerte, y fue condenado a 30 años de cárcel por “adhesión a la rebelión”. Además tuvo que pagar 7500 pesetas, tras ser condenado por el Tribunal de Responsabilidades Políticas. Un capital en esa época y que por supuesto Gregorio no tenía.

El día 1 de enero de 1940, en compañía de otros 120 presos de Guadalajara Gregorio fue traslado a Burgos. Antes, pasó unos días en lo que se llamaba “transeúntes” que era un campo de presos instalado en un colegio Marista en la Ronda de Atocha. Llegaron a Burgos el día 18 de enero, donde Gregorio estuvo en la farmacia penitenciaria. Tras un periodo en Burgos, fue trasladado de nuevo a Madrid, al laboratorio y farmacia penitenciaria de la cárcel de Yeserías, donde gracias a una revisión de condena salió en enero de 1942. El régimen no podía sostener ya un sistema penitenciario con casi 200.000 presos y se decidió a liberar a muchos de ellos. Al salir, Gregorio Escolano no sabía que le esperaba un calvario aún mayor.

muchos otros combatientes republicanos pertenecientes a las quintas del 35 y del 36, “la quinta del biberón”, al salir de la cárcel, fue reclamado para cumplir con el servicio militar. Es curioso para alguien después de tres años de guerra, habiendo incluso alcanzado el grado de capitán.

Como ex preso, tuvo además que hacerlo en un batallón penal de trabajadores. En septiembre del 42 fue movilizado y enviado a Algeciras (Cádiz), al 95 Batallón de Soldados Trabajadores (penados), encargado de las obras de reconstrucción de la vía del ferrocarril Algeciras-Málaga, para cual, en régimen de esclavitud, sus componentes eran obligados a trabajar en una cantera donde tras cuartear la piedra debía transportarla y picarla con mazas y porrillos de cantero para ponerla en las vías del ferrocarril. Gregorio estuvo haciendo estas tareas, entre otros sitios, en la estación de Málaga y también en la Almoraima. Como la zona donde estaban es montañosa, había movimiento de guerrilleros en los alrededores. Un día, en agosto de 1944, los barracones donde dormían, y sin saber por qué, aparecieron rodeados por soldados de Regulares que les hicieron salir para formar, encañonándoles. Gregorio supo luego que una patrulla de la Guardia Civil había tenido un “encontronazo” con la guerrilla y eso les hizo tomar estas medidas, en prevención de que hubieran contactado con los presos y estos se les unieran. El caso es que el grueso del batallón fue trasladado dos meses después a Collado Mediano (Madrid), donde las condiciones para todos mejoraron algo aunque seguían trabajando en canteras. Estando allí le ocurrió algo digno de mencionar.

Un día le dicen a Gregorio que se presente ante el comandante del batallón, de nombre Román Alonso Burilla, quien le pregunta si sabe poner inyecciones. Al parecer, a este comandante le estaban poniendo un tratamiento y le faltaba una inyección para terminarlo. Gregorio dijo que él había sido estudiante de farmacia hacía diez años, pero que nunca había puesto ninguna. El comandante le dijo que le obligaba a que se la pusiera. En ese momento Gregorio recordó a un preso en el penal de Burgos que se equivocó en el botiquín poniéndole un colirio a un guardián, y había sido severamente castigado. El caso es que le puso la inyección como pudo y tras ello el comandante le dijo. – En la puta vida me han puesto tan bien una inyección, te concedo un permiso. Pero los soldados de batallones penales como él sólo podían gozar de un permiso durante todo el tiempo de servicio militar, y Gregorio ya había usado el suyo, para ir al entierro de la madre de su mujer. Continuando la conversación con el comandante, este le preguntó que de donde era. Y al responder, que era de Alcolea del Pinar, el comandante, que era de caballería, le dijo que había estado allí durante la guerra y le contó que había entrado en Alcolea con su escuadrón y tras preguntar por la casa del alcalde, pues sabían que tenía el granero lleno, comenzaron a desvalijar el granero con 30000 kg de trigo. El comandante subió al granero, donde encontró un par de miles de kg de cebada, que rápidamente usó para sus caballos. El comentario del comandante fue: “gracias a esa cebada, tuve los caballos salvados”. Gregorio, que no le dijo que el alcalde era su suegro, pensó en ese momento: “salvados si, pero no pagado” (se refería a la cebada).

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Gregorio Escolano, (fila de arriba, 3º dcha) con los médicos del botiquín y farmacia del penal de Burgos (1942)

Escolano fue puesto en libertad en mayo de 1945. Recuerda la sensación de salir de una cárcel pequeña a otra mayor, toda España, porque una vez en la calle no había trabajo para los vencidos, ni posibilidades de prosperar pues estaban vetados todos los puestos de responsabilidad para personas como él.

Escolano siempre creyó necesario desmentir una falsedad. Primero nos aclara:

– Yo no soy ni he sido comunista, El comunismo no me entra en la cabeza. Pero cuando los franquistas dicen: hemos derrotado al comunismo, están mintiendo”. Gregorio recuerda que “Rusia fue uno de los pocos países que ayudaron a la República y por eso muchos se afiliaron y el PCE creció”

Gregorio sin embargo opina que en esas brigadas comunistas, como las de Líster, Modesto, etc, “había verdaderos luchadores. Todo ese miedo al comunismo en España es fruto de la propaganda. Aquí no había comunismo ni peligro tenerlo. Los comunistas tuvieron un diputado en 1931, Balbontín, y unos pocos en el 36, pero nada había que temer.”

Gregorio cree que la transición hizo un gran olvido de los combatientes y ex presos republicanos y por eso critica la ley de amnistía, comentando: “¿A mí de que me tenían que amnistiar, si no he hecho nada?” Igual enfado le produce la llamada Ley de Memoria Histórica, pues no ha sido capaz de anular las sentencias de los republicanos condenados, que a fecha de hoy, siguen teniendo valor legal.

-“A mí nunca me han vencido”, repite Gregorio Escolano. – “A nosotros no nos vencieron, nos entregaron, nos engañaron”, comenta, pues el alto mando les ordenó a rendirse. Nunca pensó que le iba a pasar todo lo que pasó. “y no hice nada malo, sólo defender a mi gobierno”. Y añade:

-“Nunca tomaron Madrid, se pasearon por Madrid”. Gregorio siempre creyó que había que haber seguido los combates, porque la 2ª guerra mundial estaba cerca. Gregorio opina que la guerra se perdió en las cancillerías europeas y por el cierre de fronteras a material bélico para la República. “A Madrid no entraron conquistándola, no pudieron, ni por el Guadarrama, ni por el Jarama, ni por Guadalajara, con tanto ejército como tenían, cuando tomaron Madrid, se pasearon por Madrid, allí no había nadie”. “Entraron gracias a una traición”, opina Gregorio.

-“La transición ha sido legalizar el franquismo. Aquí trajeron a la Pasionaria, a Carrillo, al otro, y con eso dijeron que habían hecho la paz, pero ¿Donde están los enterrados? ¿Qué pasa con los que estábamos en la cárcel? De eso nada de nada. ¿Donde estan los muertos, quien saca a los muertos? No los sacarán nunca. Ahi están, No hay dinero. Cuando desaparece una chica joven como estos casos que ha habido, remueven medio mundo para sacar un cadáver. ¿Y los nuestros, donde están?”

Son frases extraídas de nuestra conversación y que demuestran su lucidez sobre este asunto, a pesar de sus 97 años y se lamenta de no que no se han puesto soluciones a este problema:

-“Como [la dictadura] no podía aguantar, vinieron los americanos a salvar a Franco, a quien dejaron hacer lo que quiso internamente, a cambio de las bases americanas”. “Mucha culpa del franquismo la tienen los americanos. Pero ¿y los miles y miles de muertos? Y además, los partidos republicanos no se pudieron presentar en las primeras elecciones democráticas. “

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Gregorio Escolano García, durante su entrevista en 2008. FMGU

A pesar de haber sido nombrado capitán en abril de 1938, Gregorio sigue hoy día cobrando una pensión como capitán, lo que considera una injusticia, pues los alféreces provisionales del ejército franquista fueron “elevados a los altares”, pasando incluso por encima de los profesionales, como bien nos recuerda Gregorio, pero la democracia no se dio ninguna prisa por equiparar a los oficiales republicanos como él haciéndolo tarde y mal. Gregorio comenta que durante la guerra los profesionales pronto o murieron o se retiraron del frente, y que tras unos meses, sólo había en primera línea alféreces provisionales y oficiales de milicias. Gregorio cobró su primera paga como ex combatiente en 1984, pero tardaron un año en dársela. Esta paga era equivalente a la pensión mínima de entonces. No ha sido hasta el año 2000 en el que ha cobrado el 100% de la paga, aunque la correspondiente al empleo de capitán. Gregorio piensa, que tras tres años de guerra, cuatro de cárcel y tres de batallón de trabajadores, merece la paga de un profesional. Hace unos años recibió una indemnización por su estancia en la cárcel, pero insuficiente, y desde luego, su condena sigue siendo legal.

El homenaje a Gregorio Escolano en 2013 consistió en la entrega de una placa simbólica, que reproduce una medalla republicana de 1937 entregado en presencia de su nieto Dani y uno de sus hijos. acompañado de Félix Rodriguez, de Izquierda Republicana. Con motivo de su centenario, su nieto Dani le regaló una gorra de plano de capitán del ejército republicano, idéntica a la que Gregorio usó durante la guerra.

 

Nuestro más sentido pésame a su familia y amigos y todo nuestro reconocimiento a su persona, valiente y lúcido hasta el final.

Xulio García. Foro por la Memoria de Guadalajara

(Entrevistas en 2008 y 2013, correcciones realizadas con motivo de su fallecimiento, el 26-4-2017)
Entrevista en video a Gregorio Escolano, capitán de la 72 Brigada Mixta del EPR, realizada en su casa de Alcolea del Pinar (Guadalajara) en 2008 (fragmento)
https://www.youtube.com/watch?v=JkIBNBH6z4U

 

5 de octubre de 2014. Acto de Jura civil de bandera en Guadalajara

El último servicio a la Patria de Boixareu Rivera

Foro por la Memoria de Guadalajara / 5 de octubre 2014

jura boixareu definitivo

Acto de Jura Civil. Octubre de 2014. Los soldados desfilan ajenos al nombre de la calle dedicada al faccioso Boixareu Rivera.

Jura civil de bandera. Un acto voluntario que cualquier ciudadano puede hacer no importa su edad, en el que se compromete públicamente a defender la enseña nacional, la patria y un sistema de valores compartido; una muestra de patriotismo y dignidad civil en la que la ciudadanía escenifica ante los militares su reconocimiento de la disposición al sacrificio de estos y en el que los militares renuevan su compromiso de servicio; pueblo y milicia juntos: un acto cargado de simbolismo.

No es este de 2014,el primero que se celebra en Guadalajara; el anterior fue en 2007 a instancias de una corporación del PSOE, aunque presidiría el acto el entonces alcalde electo del PP tras las elecciones que acababan de producirse. En todos los años de gobiernos PSOE, IU y de alianza entre ambos en Guadalajara, la plaza no perdió su nombre golpista nunca.  La OM 1445/2004 de 16 de mayo de 2004, que dispone este tipo de actos, no precisa decir nada sobre si los espacios urbanos donde realizarlos deben tener ciertos nombres u otros; no es preciso, la ley ante todo, que diría la vicepresidenta Soraya Sainz de Santamaría, y en España los cargos y desempeños, tribunales y sentencias de los golpistas de 1936 son reconocidas como legales todavía.

Atruenan los tambores marcando el paso; en el largo de la carrera, tramo de calle de la Plaza dedicada al Capitán Boixareu Rivera ha tenido lugar en la mañana del 5 de octubre un acto de jura civil de bandera; han rendido honores y desfilado una compañía paracaidista de la «Almogávares 6» con banda de clarines y trompetas. . Los voluntarios, Banderita, La muerte no es el final, voces de mando y cornetas llenan el aire. Poco antes ha habido un ensayo y se han repartido hojas de instrucciones escritas emanadas de la autoridad militar, por supuesto, que nos dicen cómo se debe actuar para no entorpecer el acto; se ha recalcado mucho lo de la «autoridad militar».

Gritos de viva el Rey y viva España; los soldados cantan, el público aplaude, pero todo simbólicamente bajo el nombre de un golpista, pues golpista fue el capitán al que está dedicada la plaza. Todo ha sido promovido por un alcalde del PP, el mismo que se ha negado a autorizar a poner una placa con los nombres de los más de 1200 asesinados por el fascismo en 39-45 en nuestra ciudad, entre ellos 229 concejales y 59 alcaldes; son solo una parte, pero al menos de estos sabemos su identidad, la misma que el demócrata que hoy se dirige a los soldados y al público se niega a que se recoja sobre la fosa. No sólo no ve ninguna contradicción, sino que además al sr. alcalde le incomoda sobremanera que se le recuerde este asunto.

¿Quién fue Boixareu Rivera? ¿Por qué tanto empeño en mantener su nombre en una calle? En 1936 era un joven de Guadalajara, hijo de militar, que se sumaría como voluntario a la sedición fascista. No era militar profesional, sino un estudiante que se unió al ejército golpista y llegaría a capitán de los Tiradores de Ifni. Algunos de sus amigos falangistas y carlistas de la ciudad se habían puesto a las ordenes de la Junta Golpista de Guadalajara en julio de 1936, en la que habían sido coordinados por el Teniente Jasanada, enlace entre otros con los civiles que apoyaban el golpe; su aventura criminal acabó en tragedia, Guadalajara fue liberada por el ejercito republicano rápidamente y Jasanada y otros muchos murieron en combate o bien fueron puestos ante el Tribunal Popular donde tuvieron un juicio justo. Jasanada no sobrevivió a los combates, tal vez fue pasado por las armas directamente y se evitó así que . El actual alcalde es descendiente suyo directo. Hoy el alcalde se niega a quitar el homenaje al golpista y a que los nombres de las víctimas del fascismo figuren sobre sus tumbas, incluidos los de aquellos que en nuestra provincia fueron deportados a los campos nazis. ¿Es casualidad? El hecho es que hoy la voz que dirigió el acto hablaba de constitución, patria, bandera y libertad; esas palabras han salido vacías, afectadas gravemente por la falta de credibilidad democrática de la figura del alcalde y quienes le apoyan.

El resultado final de todo esto es que este acto de jura civil, que tendría un sentido y una justificación moral en un país democrático normal, se vuelve un acto hipócrita como tantos otros actos oficiales de la España realmente existente.

Las pomposas palabras, los símbolos patrios, la música, los soldados, la fiesta ciudadana en una mañana luminosa, todo queda velado por la insensibilidad ante los detalles de fondo. Lo han organizado lo mejor que han podido y lo han vestido de fiesta y patria. Y así y todo se vuelve contra ellos, pretendían dar una imagen y un mensaje de firmeza democrática, de patriotismo. Y lo dan. Han demostrado estos señores del ayuntamiento lo que entienden por patria y democracia, el grosor de sus convicciones y lo que tienen debajo. El resultado es que han utilizado al Ejército y a los símbolos constitucionales en una mascarada que esconde la calavera franquista.

Incapaces de verse a sí mismos, estos «patriotas» del PP son incapaces de imaginar siquiera una España democrática orgullosa de haberse enfrentado al fascismo, una democracia española donde las palabras libertad, igualdad y fraternidad tengan un sentido. Pueden hacerlo impunemente porque la España oficial del régimen del 78 no reconoce entre sus mitos fundacionales a los que combatieron por defender las libertades de todos frente al fascismo y es perfectamente capaz de celebrar actos cívicos militares como este de hoy, en un espacio marcado simbólicamente por la traición y la vileza de los que levantaron sus armas contra el pueblo español y su República como muestra la placa que preside la calle. Para esta gente las palabras de Antonio Machado no tienen lugar en un acto como el de hoy. Pobre España, atrapada su alma en una fosa sin nombre.

En España lo mejor es el pueblo. Siempre ha sido lo mismo. En los trances duros, los señoritos invocan a la patria y la venden; El pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre. Antonio Machado.

Al toque de atención, firmes; a la voz de mando, desfilan calle abajo hasta la tribuna de autoridades. Los soldados gritan «Por encima de todo esta la Victoria y el Valor», hay salvas al aire, en la tribuna se habla de la unidad de la patria expresada en la bandera, de valores constitucionales y de democracia moderna, de los españoles muertos en defensa de los colores de la enseña nacional, pero ha habido acciones en la política de los promotores del acto y en la elección del espacio que le han quitado, efectivamente, toda credidlidad y convierten esta mañana de domingo en una burla cruel.

Los símbolos significan lo que significan y Boixareu Rivera, «hijo predilecto ¡Presente! de la ciudad de Guadalajara, caído por Díos y por España a manos de la hidra rojo separatista para redimir con su sangre a la Cataluña traidora», es quien le da el verdadero fondo a la jornada; su sombra prostituye la solemne ceremonia y vuelve los clarines y tambores en la expresión de una humillación más de nuestra ciudad, y convierte un acto de afirmación nacional y constitucional en un horror.

No es casualidad nada de lo que pasa. Hay algunos hechos que se deben recordar para entender que está pasando:  Boixareu Rivera murió en combate en un pueblecito de la ribera del Segre al frente de su compañía de Tiradores de Ifni y no pudo ver físicamente la victoria franquista. El PP de Guadalajara se ha negado expresamente a retirar el homenaje permanente que le brinda la ciudad.

Al hacerse en este espacio por decisión del grupo municipal del PP, Boixareu Ribera sirve así involuntariamente de inspiración y ejemplo a los jóvenes soldados y a la ciudadanía, y de ejemplo ante las «amenazas a la unidad de la patria» que en algunas zonas del territorio nacional se están produciendo, si hemos de repetir la expresión utilizada por algunos miembros del PP. Un acto como el de hoy en Francia, Italia o Alemania sería impensable; la resistencia primera vendrá de los propios militares que no se reconocen en el fascismo pasado y donde tampoco hay calles dedicadas a traidores.

El PP de Guadalajara y sus «voluntarios para la jura», buena parte de ellos cargos públicos populares y sus familias, se han vestido de demócratas, pero antes de salir a la calle se han puesto una colonia que apesta a postfranquismo, su aroma natural; posiblemente pocos de ellos han reparado en la contradicción que supone hacer un honrado acto cívico militar en una calle marcada con el nombre de un golpista; es triste, no lo ven, no se dan cuenta, es legal, dirían.

El acto de hoy en Guadalajara es un perfecto ejemplo del fracaso en la pretensión de reinsertar a los franquistas y a quienes se consideran sus continuadores, en el seno de una sociedad democrática; no se ha logrado asentar una democracia plena al hacerse la Transición sobre la base de la impunidad del franquismo y del desprecio y la negación de la República como el régimen jurídico constitucional y legal anterior al nuestro, siendo el resultado final hoy, que la primera víctima colateral de estas contradicciones sea la propia democracia, reducida a una simple fachada.

roman bandera retocado

Aunque denunciemos aquí esta aparente contradicción entre el sentido del acto y el cruce de símbolos presentes, pudiera ser que estuviéramos equivocados. Podría ser que no hubiera contradicción ninguna, que los golpistas del 36 y su herencia miserable, sean realmente la base sobre la que se ha construido la España actual y los asesinados en fosas sin nombre sigan siendo los criminales que afirman las sentencias que los condenaron. Como demócratas, como antifascistas y como personas de izquierda debemos alzar nuestra voz sobre esto. Esta es la España real, el régimen real, esta es la realidad fruto de esa herencia indeseable.

A esta ofensiva simbólica del PP y de las instituciones del régimen, sólo cabe oponerse con una fuerza igual o superior. O defendemos la República abiertamente y el ejemplo de los que antes que nosotros lucharon por ella, por la ilusión de una España democrática y antifascista, respetuosa con sus pueblos y su pluralidad, con los derechos de los trabajadores o estaremos acabados como país. No son nuestros compañeros solamente los que siguen olvidados en la fosa, es la España democrática y su futuro. Tengamos el valor de denunciar todo esto y de luchar por la República.

@memoriaguada      www.memoriaguadalajara.es

Uno, tan solo uno basta
como testigo irrefutable
de toda la nobleza humana.

Luis Cernuda

Juan López Páez con la foto de su abuelo Isidro Páez, asesinado en Guadalajara el 15 de julio de 1939 junto a otros 4 antifascistas, Archivo FMGU

Juan López Páez con la foto de su abuelo Isidro Páez, asesinado en Guadalajara el 15 de julio de 1939 junto a otros 4 antifascistas, Archivo FMGU

mí tengo entre las manos esa voz dormida de las víctimas mudas, de los fusilados contra la tapia de un cementerio, de los ajusticiados sin juicio previo en la cuneta de una carretera cualquiera por defender la libertad, de las viudas abandonadas a su suerte a la más gris miseria por el  embargo de sus bienes, de las hijas huérfanas, carne de trabajo barato en las grandes ciudades en casa de los señoritos.

foto amarillenta surgida de no se sabe donde viene a llenar el vacío de mis orígenes, a completar la historia personal y rescatarla de un silencio impuesto por el terror asentado en la médula de los huesos dentro de las familias, de lo que nunca se habló en la mesa.

solitaria foto aviva en mí los pocos detalles transmitidos que se salvaron del agujero negro en el pozo del miedo que sufrieron nuestros padres, supe que era carretero y que viajaba periódicamente a Valencia en compañía de su perra loba “Sola”  a comprar naranjas y nueces y comerciar por el camino.

estos días he tenido conocimiento que estaba afiliado a UGT y al PCE de Sacedón y  que después de ser fusilado el 15 de julio de 1939 en las tapias del Cementerio Civil de Guadalajara al año siguiente en 1940, la viuda Francisca Pérez Almansa y sus cuatro hijas Felisa,Carmen, Leandra y Milagros fueron embargadas por una multa de 13.000 ptas de entonces, subastaron tierras, enseres y hasta se llevaron medio cerdo!!!!!!.

el filósofo W.Benjamin que “Hay una misteriosa cita entre las generaciones pasadas y la nuestra. Se nos espera en esta tierra. “ por eso no hay mayor fosa que el olvido de los que lucharon por la libertad, !Abuelo mío, me has llenado de orgullo! no me importa donde están tus restos esparcidos en la fosa común desaparecida del Cementerio de Guadalajara porque dejaste sobre la tierra la semilla de tus nietos Juan, César y José María  con tus mismos ideales comunistas.

JUAN LÓPEZ PÁEZ

Nieto de Isidro Páez Jaramillo  Cerrada, asesinado en el Cementerio de Guadalajara el 15 de julio de 1939, junto a otros 4 antifascistas

foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com

 

Ante las declaraciones del portavoz adjunto del PP contra la República

Rafa hernando PPEl PP, el franquismo y el discurso del maltratador.

Pedro A. García Bilbao
Presidente del Foro por la memoria de Guadalajara

Es igual que el discurso del maltratador, del miserable que ha torturado y golpeado a su esposa hasta matarla delante de sus hijos e impuesto durante años el silencio y la desmemoria, para tiempo después, cuando alguien pretende recordar a la víctima, bramar y vomitar todo su odio cuando se pretende recordarla. La verdad no importa, no importa que ella quisiera sencillamente cambiar las cosas, vivir su propia vida y procurar un futuro mejor para sus hijos. Al maltratador impune, la verdad no le interesa. Hemos asistido ya muchas veces a este tipo de reacción pública, mitad autojustificación, mitad ataque: el maltratador actuó hasta matar por culpa de la víctima, porque era una mala mujer y él, que tanto la quería, tuvo que matarla a golpes. Y claro, ahora no le gusta nada que un nieto quiera recordar a la muerta o incluso ponerla como ejemplo. Les molesta a todos los maltratadores y a sus herederos que se les recuerde el pasado, y no digamos ya que se le suelte en su cara que su presente de paz y tranquilidad se basa en un crimen espantoso y en la mentira y la calumnia a sus víctimas. Pero hay una segunda parte que no se debe olvidar, el maltratador al que se le fuerza a enfrentarse a su crimen, no sólo se molesta, también se revuelve y amenaza con volver a hacerlo si se le obliga. El maltrato es un crimen que no prescribe, es continuado y siempre mantiene en alto la amenaza si permanece impune. Les molesta, sí, mucho, que se les obligue a encarar su pasado.

Muy parecida ha sido la reacción de Rafael Hernando, portavoz adjunto del PP, en el transcurso de la polémica de estos días, levantada por los excesos de nostalgia franquista de destacados miembros de ese partido y su organización juvenil. El vomito de odio y desprecio con el que el sr. portavoz adjunto ha pretendido zanjar las cosas y reprender públicamente a unos y otros, ha sobrepasado esta vez su propia marca de barbaridades. Ha responsabilizado a la IIª República del horror del golpe, la guerra y la dictadura posterior, la República «culpable del millón de muertos» y de «la mayor tragedia de nuestra historia»; ha pedido que el PSOE expulse a los militantes que usen la bandera republicana y,se ha extendido en unas curiosas interpretaciones sobre el sacrificio aliado en Normandia para detener a «Hitler y a Stalin», olvidando que los republicanos españoles entregaron sus vidas contra el fascismo en todos los frentes y que nuestra bandera nacional, la tricolor, ondeó el día de la Liberación en París, mientras la bandera franquista unida al uniforme de los verdugos combatía voluntariamente en una monstruosa guerra de agresión. Hernando olvida muchas cosas ciertamente, como por ejemplo que su ciudad natal fue bombardeada 22 veces por unidades de la Luftwaffe bajo mando franquista

Entre la notoria cantidad de estupideces que ha soltado el sr. Hernando, sorprenden los juicios que emite sobre la bandera republicana y sus comparaciones con la actualmente vigente. Estamos ante un caso de ignorancia trufada de odio ciego. Es preciso ser un perfecto ignorante —algo grave siendo diputado— para no reconocer la bandera republicana como constitucional. La Tricolor es una bandera constitucional, no está vigente, cierto, pero representa esos valores. A diferencia de la bandera bicolor que nació para diferenciar las propiedades de la familia Borbón en el Mediterráneo, la bandera Tricolor representa nuestra tradición de lucha por las libertades frente al despotismo real y como tal fue adoptada libremente por nuestro pueblo un día de Abril de 1931 en el que brilló la ilusión y esperanza. La discusión planteada por Hernando es absurda. La actualmente vigente y la Tricolor son constitucionales, una oficial y la otra no, tan sencillo como eso, aunque para alguien capaz de disculpar una dictadura cimentada en un genocidio y en el expolio de sus victimas, estos detalles no deben tener mucha importancia.

Los militantes de Nuevas Generaciones que en estos días se han hecho fotos con banderas franquistas, haciendo el saludo fascista o mostrado su apoyo al levantamiento faccioso de 1936, parecen inquietar a Rafael Hernando. El motivo parece claro, esas muestras explícitas de apego a la dictadura, resultan «inconvenientes», pues muestran a las claras el verdadero entorno y los referentes morales del Partido Popular.

El Partido Popular es «postfranquista», considera que esa «historia» es algo pasado, del remoto pasado y que no debe ser recordado; olvido y silencio sí, pero condena nunca. Para el PP, el golpe y la dictadura fueron necesarios, dolorosos pero necesarios, como pretende el maltatador que lo son los golpes a su víctima, y los cientos de miles de muertos, presos, deportados, torturados y asesinados, el precio que hubo que pagar para lograr vencer a la «República» y merced a ello, alcanzar la extraordinaria placidez de la que habló Mayor Oreja y poner así las bases de nuestra flamante democracia actual. El discurso del maltratador. «Tuvimos que matarla, no nos obligues a hablar de ello». En este discurso no hay lugar ni para la memoria ni para la verdad, al fín y al cabo, el expolio de las víctimas todavía sigue y está en la base de la situación de privilegio y abuso que las políticas del gobierno Rajoy pretenden afianzar para siempre.

El Partido Popular nació del fango franquista, de la necesidad de cambiarlo todo para que nada cambiase en la transición miserable basada en la impunidad del franquismo. En los años de la primera transición, en ciudades como Guadalajara —un ejemplo como tantos otros—, de la que es oriundo el sr. portavoz adjunto del PP, del magma de Falange y de Fuerza Nueva salieron numerosos cuadros jóvenes, hijos de «distinguidas» familias que encontraron mejor acomodo y un futuro político de éxito en las filas de Alianza Popular, aunque las envidias y resentimientos entre las facciones de la extrema derecha local camuflada bajo las siglas de Alianza Popular obligase a alguno de aquellos señoritos a desarrollar su carrera política en otras provincias. Hoy les molesta que les recuerden la basura de la que proceden y ladran su odio hacia la memoria de la República que no solo se resiste a desaparecer sino que se perfila en el horizonte como la esperanza que necesita nuestro pueblo para ganar el futuro.

¿Cómo hemos podido llegar a esta situación?

Es difícil de comprender, pero debemos hacernos a la idea del hecho de que el franquismo sigue siendo legal, legales sus tribunales y sentencias, impunes sus crimenes y que los señoritos fascistas del PP pueden darnos a todos lecciones de democracia porque ellos son los herederos de la finca. Esa es la cruda realidad. Una realidad en la que el sr. alcalde de Guadalajara, del PP, por supuesto, se niega a autorizar una placa que recoja los mil doscientos nombres de personas asesinadas por la dictadura entre 1939 y 1944, en la fosa común del cementerio de la capital. Mala conciencia, odio y nulos valores democráticos definen las políticas públicas del PP hacia las víctimas del terrorismo franquista. Pero por muy despreciable que sea esta conducta del PP, ¿qué podriamos decir de los que se lo han consentido desde la izquierda todos estos años y han sido sus cómplices?

Se trata, a fin de cuentas, del problema de la impunidad del franquismo. Por ella, Hernando se permite decir lo que dice, el alcalde de Baralla justificar los cientos de miles de asesinatos o Mayor Oreja, la placidez de aquellos años. Si lo logran es por la complicidad del PSOE y de cuantos votaron a favor de la Ley de Memoria que no cuestionaba la legalidad franquista. Declaraciones como las de Rafael Hernando demuestran el fracaso de la reinserción de franquistas en el sistema democrático.
Hay una conexión directa entre todo este horror que Hernando pretende ocultar y las medidas de gobierno que se aplican cada día, condenando a la miseria a millones de personas y arruinando el futuro del país. Hay odio y desprecio, darwinismo social y un clasismo atroz en las acciones del gobierno del PP. Sabemos cual es su origen. Y para vencerles habrá que sacar la basura de una vez y declarar ilegal el franquismo y anular la Ley de Amnistía y situar a todos estos defensores de los crimenes de la dictadura ante la justicia.

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II HOMENAJE A LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO y DEL NAZISMO EN GUADALAJARA

II homenaje a las víctimas del franquismo y del nazismo en Guadalajara.

II homenaje a las víctimas del franquismo y del nazismo en Guadalajara.

Mayo es el mes en el que toda Europa celebra la victoria sobre el nazismo en el que se recuerda a las víctimas del fascismo. Guadalajara fue una de las primeras ciudades europeas bombardeadas por la aviación nazi. Vencida la resistencia de nuestro pueblo, el régimen franquista pudo aplicar su plan criminal para imponerse por el terror. Mayo de 1940 fue el mes en el que cayeron asesinados más ciudadanos de nuestra provincia, 594 personas, solamente en ese mes. El día 13 de mayo de 1940 fueron asesinadas en el cementerio de Guadalajara 54  personas, entre ellos militares, concejales, sindicalistas, maestros, campesinos, obreros. Más de 1000 personas fueron arrojadas a la fosa común del cementerio de nuestra capital tras su muerte a manos de los piquetes franquistas o por enfermedades y torturas, personas cuya suerte e historia empieza a ser conocida, rompiéndose así el dictado de muerte y olvido de sus verdugos, pero 89 ciudadanos de nuestra provincia murieron en la deportación a los campos de exterminio en Alemania sin que exista recuerdo alguno a ellos en nuestra provincia.

Las víctimas del terror franquista y nazi siguen siendo las grandes olvidadas en España, para vergüenza de nuestras instituciones democráticas, incapaces hasta ahora de ofrecer un homenaje oficial, como estado, a quienes cayeron en defensa de los valores democráticos que son la base de nuestra convivencia.

En este mes de la victoria de Europa sobre el nazismo en 1945, Guadalajara va a recordar a sus heroes, a quienes todo lo dieron por vencer al fascismo propio y ajeno. Es fácil constatar que nunca en estos 75 años, la corporación municipal de Guadalajara ha expresado un homenaje explícito a todas las víctimas, nunca nuestro ayuntamiento ni las autoridades representantes del estado en tanto que tales, han estado a la altura de la dignidad de los que cayeron. Es hora ya de decir bien alto que esta indignidad debe acabar.

En este mayo de 2013, el Foro por la Memoria de Guadalajara invita a todos las personas con sensibilidad democrática y antifascista de Guadalajara a participar en un acto en defensa de los valores democráticos y de homenaje a las víctimas. El acto tendrá lugar a las 17 h del próximo dia 12 de mayo, al pie de la fosa común del patio 4º.

En el transcurso del acto tendrá lugar una ofrenda floral y habrá unespecial recuerdo para los 89 guadalajareños víctimas en los campos de exterminio nazis.

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Anlässlich des Jahrestages der alliierten Befreiung Europas von dem Faschismus, das Foro por la Memoria ( “Gedächtnisforum”) gedenkt heute der in die NS Konzentrationslager deportierten spanischen Republikaner.

Foro por la Memoria de Guadalajara

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GALERIA FOTOGRÁFICA Y CRÓNICA

FMGU. 12/05/2013.-

Acto de homenaje a las víctimas del franquismo en Guadalajara,  con motivo del aniversario de la mayor “saca” de presos antifascistas, que tuvo lugar el 13 de mayo de 1940, así como homenaje a los héroes alcarreños que lucharon por la libertad de Europa y a las victimas alcarreñas de la deportación a los campos nazis.

El espacio elegido ha sido nuevamente el Patio 4º del Cementerio, en el que se reunieron familiares y representantes de varios partidos y colectivos antifascistas de Guadalajara.
Un año más, la asociación Amical Mauthausen, que honra y defiende a los deportados en los campos nazis, envió un representante, en la persona de Luis Alonso, quien leyó un emocionado comunicado.
La presidenta de la Asociación de Descendientes del Exilio Español, Ludivina García Arias, recordó a los españoles que como su padre, tuvieron que dejar España a México y otros países, huyendo del fascismo y empezar una nueva vida lejos, aunque con el corazón puesto en su patria y en la libertad. Su compañera de asociación, Elsa Osaba, hija de refugiados españoles en Francia, recordó los campos de Argelés Sur Mer o Saint Cyprien, y la muerte y sacrificio de muchos de esos compatriotas en los campos nazis y en los escenarios de la II Guerra Mundial.
Javier Morales, en nombre de las Juventudes Comunistas y de Izquierda Unida, entroncó las luchas contras las injusticias de hoy, con la memoria de los que nos precedieron en esas luchas.
Conchi de Luz, en representación de los familiares, recordó la lucha por reivindicar la fosa común como un espacio de memoria de todos los demócratas, y como esa memoria que ha sido despreciada y vilipendiada repetidamente por los actuales gobernantes municipales. Para finalizar su discurso, leyó un poema.
El portavoz del Foro por la Memoria, Xulio García Bilbao hizo un recordatorio de algunos de los guadalajareños que lucharon por la libertad de Europa y en especial de Eliseo Martínez-López, héroe de la resistencia francesa nacido en Piqueras y del sacedonero Manuel Razola Romo, uno de los deportados a Mauthausen y autor del libro “Triángulo Azul”, en el que narra esta terrible experiencia.
Pedro A. García Bilbao, presidente del Foro por la Memoria, denunció el “acoso” del que miembros del Foro están siendo objeto por participar en diversas protestas, y recordó nuestro deber de luchar por la memoria democrática y antifascista.
El secretario del Foro por la Memoria, Julián Vadillo, recordó los diversos obstáculos que los exiliados encontraron en otros países, y cómo lucharon por la libertad de Europa. La presidenta de Honor del Foro, Emilia Cañadas, verdadero ejemplo vivo de lucha, hizo un llamado para la unidad de todos los antifascistas.
Tras las intervenciones, fue entregada una nueva placa de reconocimiento, “Medalla de la Libertad” a Concha de Luz Polanco, hermana del luchador antifascista José Luis de Luz, recientemente fallecido. La placa le fue entregada por su sobrina Conchi y el secretario del Foro, Julián Vadillo Muñoz.
Al acabar el acto, los asistentes cantaron “La Internacional” y “A las barricadas”.
Cementerio de Guadalajara durante el acto de homenaje a las víctimas del franquismo y del nazismo en Guadalajara.

Cementerio de Guadalajara durante el acto de homenaje a las víctimas del franquismo y del nazismo en Guadalajara.

Ludivina García Arias , pta de la Asociacion Descendientes del Exilio Español, durante su intervención en el acto de homenaje

Ludivina García Arias , pta de la Asociacion Descendientes del Exilio Español, durante su intervención en el acto de homenaje

Chon Mendieta, de Sacedón, con una foto de su padre, asesinado en 1939

Chon Mendieta, de Sacedón, con una foto de su padre, asesinado en 1939. A su lado Juan de Luz Pérez, hijo de Saturnino de Luz, una de las víctimas del fatídico 13 de mayo de 1940, en que 54 de nuestros paisanos fueron pasados por las armas.

Javier Morales, miembro del Foro por la Memoria, quien habló en nombre de Izquierda Unida y la UJCE

Javier Morales, miembro del Foro por la Memoria, quien habló en nombre de Izquierda Unida y la UJCE

La fosa durante el acto de homenaje.

La fosa durante el acto de homenaje.

Albino Calvo con la foto de su padre asesinado.

Albino Calvo con la foto de su padre asesinado.

Luis Alonso de Amical Mauthausen recuerda a los guadalajareños muertos en los campos nazis.

Luis Alonso de Amical Mauthausen recuerda a los guadalajareños muertos en los campos nazis.

Emilia Cañadas, hija de Antonio Cañadas, alcalde de Guadalajara fusilado en 1939, e Isabel Hernando, sobrina de Vicente Relaño, secretario del PCE asesinado en 1944.

Emilia Cañadas, hija de Antonio Cañadas, alcalde de Guadalajara fusilado en 1939, e Isabel Hernando, sobrina de Vicente Relaño, secretario del PCE asesinado en 1944.

Ludivina y Elsa

Ludivina Garcia y Elsa Osaba, de la Asociación de Descendientes del Exilio Español

Elsa Osaba, (en el centro) hija de refugiados españoles en Francia, interviene en nombre de la Asociación de Descendientes del Exilio Español.

Elsa Osaba, (en el centro) hija de refugiados españoles en Francia, interviene en nombre de la Asociación de Descendientes del Exilio Español.

Pedro A. García Bilbao, presidente del Foro por la Memoria de Guadalajara

Pedro A. García Bilbao, presidente del Foro por la Memoria de Guadalajara

julian Vadillo (Foro por la Memoria) y Luis Alonso (Amical)

julian Vadillo (Foro por la Memoria) y Luis Alonso (Amical)

Esta piedra ornamental, situada en medio de la fosa de 52 metros, no respeta los protocolos de la ONU para los espacios de memoria, ni contiene ningún recordatorio de lo que allí pasó, y sólo durante los actos en los que participamos puede saberse lo que allí ocurrió

Esta piedra ornamental, situada en medio de la fosa de 52 metros, no respeta los protocolos de la ONU para los espacios de memoria, ni contiene ningún recordatorio.

Julian Vadillo, secr. del Foro por la Memoria, entrega una placa de reconocimiento a Concha de Luz, hermana del tendillero José Luis de Luz, luchador por la libertad y por la memoria de todas las víctimas antifascistas de su pueblo.

Julian Vadillo en nombre del Foro por la Memoria, entrega una placa de reconocimiento a Concha de Luz, hermana del tendillero José Luis de Luz, luchador por la libertad y por la memoria de todas las víctimas antifascistas de su pueblo.

Concha de Luz Polanco y su sobrina Conchi, compañera del Foro por la Memoria, posan con la placa dedicada a José Luis de Luz

Concha de Luz Polanco y su sobrina Conchi, compañera del Foro por la Memoria, posan con la placa dedicada a José Luis de Luz

Emilia Cañadas, presidenta de honor del Foro, dirige unas palabras de ánimo y unidad en la lucha

Emilia Cañadas, presidenta de honor del Foro, dirige unas palabras de ánimo y unidad en la lucha

Emilia Cañadas durante la ofrenda floral a las víctimas del franquismo y del nazismo

Emilia Cañadas durante la ofrenda floral a las víctimas del franquismo y del nazismo

Detalle de las flores con la bandera tricolor

Detalle de las flores con la bandera tricolor

El secretario del Foro por la Memoria con Ascensión Mendieta y Chon Vargas Mendieta.

El secretario del Foro por la Memoria con Ascensión Mendieta y Chon Vargas Mendieta.

Isabel Hernando posa con su hermano junto a la piedra, que algún dia convertiremos en un verdadero espacio de memoria.

Isabel Hernando posa con su hermano junto a la piedra, que algún dia convertiremos en un verdadero espacio de memoria.

Una vista de la fosa durante el homenaje.

Una vista de la fosa durante el homenaje.

Miembros del centro Social Octubre asistentes al acto.

Miembros del centro Social Octubre asistentes al acto.

pp-franquista

EL PP DE GUADALAJARA VUELVE A HUMILLAR A LAS VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO.

Tras rechazar una nueva moción para proteger la fosa común.  

FMGU/ 26/04/2013.

En un agrio pleno municipal donde también se trataron otros temas de candente actualidad, como el recorte del número de paradas de autobús o el número incesante de desahucios por impago de hipotecas, que hicieron elevar el tono con gritos y manifestaciones de desacuerdo por buena parte del público, el equipo municipal del ayuntamiento de Guadalajara ha rechazado hoy una nueva moción municipal para pedir la protección de la fosa común del cementerio municipal, donde fueron enterrados los restos de más de 900 víctimas del franquismo.

Los grupos municipales de Izquierda Unida y PSOE en el ayuntamiento de Guadalajara, presentaron este viernes una nueva moción conjunta para denunciar la destrucción parcial de este espacio de memoria y que según el Foro por la Memoria y los partidos de la oposición se ha hecho aprovechando la remodelación que está llevando a cabo el consistorio en un espacio contiguo a la fosa común. La moción municipal ha sido rechazada tras un agrio debate en el que no han faltado descalificaciones y protestas del público asistente.


El concejal delegado del Cementerio, Mariano del Castillo ha expresado en el pleno que tras la remoción del espacio el año pasado, “ya hemos dignificado a las personas que hipoteticamente fueron fusiladas en ese espacio”, lo que ha provocado la reacción airada de parte del publico, entre los que se encontraban familiares de victimas del franquismo y miembros del Foro por la Memoria, que han protestado al escuchar que incluso se ponía en duda que allí hubieran tenido lugar ejecuciones. Desde ese momento, las protestas han subido de tono e incluso se han exhibido pancartas con retratos de algunos fusilados y lemas alusivos a la destrucción de la fosa.
En varios momentos del pleno también se ha hecho referencia por parte del equipo de gobierno a los que “actúan por odio” y “quieren reabrir heridas“, con idéntica protesta del público asistente. 



Desde el Foro por la Memoria consideramos despreciable que todavía se ponga en duda que centenares de personas fueron fusiladas en ese lugar. Creemos que las heridas se cierran cuando son curadas y el señor Castillo, con su actuación, se ha dedicado a abrirlas, a golpe de excavadora y cemento armado. Queremos recordar que en ese espacio sólo hay víctimas republicanas y que además son todas víctimas de la dictadura, es decir, no son del periodo de la guerra civil, como varias veces repitió el concejal. Las víctimas del franquismo en Guadalajara fueron enterradas  en el Patio 4º fundamentalmente desde marzo de 1940, al “llenarse” el espacio que se usaba previamente en el Cementerio Civil con los primeros antifascistas fusilados en 1939. El espacio ocupado por las víctimas fue el que indicamos en nuestros proyectos de dignificación presentados en 2009 y se expuso en anteriores mociones municipales de la oposición y no queremos entrar en polémicas con el consistorio sobre una ubicación que nunca fue negada en anteriores mociones, y que si actualmente es cuestionada es “casualmente” porque ahora se ha querido disponer de parte de ese espacio para nuevas sepulturas.



Desde el Foro por la Memoria queremos recordar que la “dignificación” entendida por el señor concejal Castillo y por el Partido Popular y a la que hace referencia, consistió en convertir la fosa, de 52 metros de largo, en una simple zona de césped, y colocar una estela con un texto infamante, donde se decía: “En recuerdo de los fallecidos que yacieron aquí a causa de sus ideas”, es decir, convirtiendo a los asesinados por la dictadura en simples “fallecidos”, e indicando que lo fueron “a causa de sus ideas” algo que consideramos humillante. Una estela, que como el resto de actuación municipal, fue colocada ignorando a los familiares de las víctimas y colectivos memorialistas como el Foro, que fueron apartados de todo el proceso y tratados con todo desprecio.



 Las palabras del concejal del Castillo son un nuevo ultraje a las víctimas del franquismo, esta vez, cayendo incluso en el negacionismo, el cual le recordamos que está penado en países de nuestro entorno, aunque ya sabemos que aquí gozan de plena impunidad. Desde el Foro quisieramos recordarle que en el Archivo Histórico Provincial se conservan varios cientos de expedientes de antifranquistas condenados en Guadalajara, en los que pone claramente: “fusilado en la Rambla del Río”, que era el espacio contiguo a la fosa, donde acababa el cementerio antes de la ampliación de 1979. Previamente lo eran en otro espacio llamado “Camino del Río” que estaba en el aparcamiento frente al parque de bomberos y que puede verse en el plano adjunto.



 Desde el Foro condenamos estas palabras y esperamos que se produzca una rectificación y condena por parte del Partido Popular, al que pedimos que deje de hacerse eco del entorno de su extrema derecha. Lamentamos que el PP con ésta y otras actuaciones, se haya auto excluído de la comunidad democrática antifascista, de la que forman incluso notables políticos conservadores europeos como la propia Ángela Merkel.



 Foro por la Memoria de Guadalajara.

Plano de 1943 que marca en rojo los lugares donde fueron enterradas victimas del franquismo. En la parte inferior, la fila 5ª (larga) y 4ª (corta). Esta última ha sido destruida. Archivo Municipal de Guadalajara. (El resaltado de color es nuestro)

Plano de 1943 que marca en rojo los lugares donde fueron enterradas victimas del franquismo. En la parte inferior, la fila 5ª (larga) y 4ª (corta). Esta última ha sido destruida. Archivo Municipal de Guadalajara. (El resaltado de color es nuestro)18042013-19 18042013-22

Obras en el Patio 4º del cementerio de Guadalajara. FMGU/Oscar de Marcos
Obras en el Patio 4º del cementerio de Guadalajara. FMGU/Oscar de Marcosmocion plaza mocion plaza 8

Miembros del Foro por la Memoria esperan en la plaza Mayor la presentación de la moción. FMGU/Xulio Garcia
Miembros del Foro por la Memoria esperan en la plaza Mayor la presentación de la moción. FMGU/Xulio Garcia

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Varios momentos de la presentación de la moción, presentada conjuntamente por IU y PSOE. FMGU/Xulio Garcia

Varios momentos de la presentación de la moción, presentada conjuntamente por IU y PSOE. FMGU/Xulio Garcia

Comunicado del Foro por la memoria de Guadalajara. 16 de abril de 2013

Árbol tricolor Guadalajara

 

El alcalde Román debe dimitir  

Ante las desafortunadas declaraciones del alcalde y diputado por Guadalajara, Antonio Román en las que tilda de fascistas y totalitarios a los ciudadanos que estos días manifiestan su rechazo a los desahucios, ocupando pacíficamente la vía pública para protestar frente a los diputados que olvidando sus obligaciones de servir al bien público legislan a favor de los mismos bancos que han arruinado el país y condenan a miles de familias a vivir en la calle, el Foro por la memoria de Guadalajara desea recordar lo siguiente:

1º Guadalajara es una ciudad que fue bombardeada por la aviación nazi en más de una veintena de ocasiones entre 1936 y 1939, causando decenas de víctimas mortales y centenares de heridos. Nuestra ciudad fue incendiada y sometida al terror nazi por unidades de la Luftwaffe del III Reich puestas por Adolfo Hitler al servicio de las fuerzas sublevadas contra la República española. No es una imagen literaria ni una licencia expresiva, fueron nazis literalmente los que atacaron nuestra indefensa ciudad. Antonio Román debería, como alcalde de una ciudad bombardeada literalmente por los nazis, haber desautorizado públicamente las palabras de la señora Cospedal, quien usó tan frívolamente la palabra nazi para insultar a simples ciudadanos ejerciendo un derecho de protesta.

2º Guadalajara fue invadida por tropas fascistas italianas el 29 de marzo de 1939, primeras fuerzas que ocuparon nuestra capital tras la derrota militar de la República Española. Nuestra ciudad sufrió así esta humillación añadida para hacer así hacer olvidar el arrojo y la gallardía de los soldados y el pueblo que en 1937 habían combatido con éxito en nuestra provincia a las tropas de Mussolini.

3º Guadalajara quedó sometida tras la derrota al totalitarismo nacional-católico, la variante española del totalitarismo, palabra inventada por el diputado socialista italiano Amendola, exilado en París en 1925, para definir la naturaleza del régimen de Mussolini y aceptada por él y por el propio Franco públicamente. Bajo las banderas del nacional-catolicismo fueron asesinadas en Guadalajara más de 1400 personas en los años posteriores a la guerra, sin que una sóla palabra de condena a estos hechos haya salido de su boca, excepto el ultraje continuo a las víctimas.

4º Guadalajara cuenta con casi un centenar de deportados y muertos en los campos de exterminio nazis, sin que su recuerdo sea respetado ni tenido en cuenta.

Ante estos hechos, la actuación del diputado y alcalde del PP por Guadalajara Sr. Román, ha sido la del más absoluto desprecio e impiedad hacia las víctimas del fascismo y el nazismo en Guadalajara, negando incluso el permiso administrativo municipal para colocar en la fosa de las víctimas placas con el nombre de los asesinados. Antonio Román ha ordenado la violación de una parte de la fosa de las víctimas y destruido así pruebas de los crímenes del franquismo, arrojado desprecio y olvido a sus victimas. Antonio Román ha defendido igualmente que en las calles de Guadalajara se sigan manteniendo homenajes a personajes como es el caso del golpista Boixareu Rivera, del que expresamente se ha declarado defensor al mantener a toda costa su nombre en una importante plaza de la capital y a quien ha renovado su homenaje público como”Hijo predilecto Presente” de la ciudad de Guadalajara. Antonio Román pertenece a un partido, el Partido Popular, que se ha negado sistemáticamente a condenar los asesinatos y crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen franquista, que defiende la legalidad de sus tribunales, sentencias y ejecuciones infames, que sigue con su actuación o inacción rindiendo homenaje a los golpistas y a los que vistieron voluntariamente el uniforme del III Reich en la Division Azul. Antonio Román, con su voto como diputado en las Cortes y en el ayuntamiento ha defendido estas infamias a las víctimas del nazi-fascismo y de la dictadura totalitaria y criminal nacional-católica, sostiene con su voto un gobierno con miembros de la secta conocida como Opus Dei colaboradora y cómplice de la dictadura al máximo nivel, y apoya con su voto las políticas antisociales que están llevando a la miseria a nuestros compatriotas. Pese a votar eso en las Cortes, Antonio Román muestra su miedo a dar la cara ante la población cuando en la calle, públicamente se le afea su conducta y se denuncia su hipocresía. La respuesta del Antonio Román es llamar fascistas a quienes protestan por el expolio de sus casas y el doble rasero para banqueros corruptos respecto de familias necesitadas. Comprendemos que tenga problemas morales a la hora de explicar su actuación en las Cortes y en el ayuntamiento. Criticar como fascista a alguien cuando se defiende en la práctica al fascismo y se condena a sus víctimas solo tiene un nombre: hipocresía y miseria moral.

El Foro por la Memoria de Guadalajara hace un llamamiento a todas los ciudadanos que participan de valores democráticos y antifascistas a expresar públicamente su rechazo a las medidas antisociales de este gobierno apoyado por el voto de Antonio Román. Consideramos impresentable la presencia de Antonio. Román en la alcaldía de Guadalajara, ciudad cruelmente golpeada por el nazismo y que no se merece tener a un ignorante y a un hipócrita de tal magnitud en nuestra representación. El PP de Guadalajara está demostrando el absoluto fracaso de la transición al pretender basar el sistema democrático en la reinserción como demócratas de los herederos ideológicos  del franquismo, como es el caso del propio Antonio Román, quien jamás ha condenado la participación activa de un pariente suyo directo en la Junta golpista de 1936.

Solicitamos:

La dimisión de Antonio Román como alcalde por sus insultos a los manifestantes y por el desprecio a la ciudad mártir de Guadalajara, bombardeada por los nazis,

Exigimos la autorización para poner placas con los nombres de las víctimas en la Fosa común del cementerio y la preservación de los restos de la fosa violada por orden municipal para construir sepulturas de pago.

Apoyamos las movilizaciones ciudadanas en defensa del derecho constitucional a la vivienda y a una vida digna, y las expresiones de descontento que se realizan en la vía pública para afear su conducta a los que con su voto condenan a familias enteras a la miseria.

Llamamos a todas las fuerzas políticas y sociales de Guadalajara a converger en un gran frente contra los recortes, los desahucios y el saqueo de lo público que permita la derrota de los corruptos y de quienes les apoyan en el ayuntamiento y en las Cortes.

Foro por la Memoria de Guadalajara, 16 de abril de 2013

http://www.memoriaguadalajara.es/

Los Foros por la Memoria visitan el pueblo mártir de Oradour y expresan su solidaridad con Robert Hébras

Robert Hébras posa con nosotros en la puerta de acceso al Centro de Memoria.

Robert Hébras posa con miembros de la FEFM y Ateneo Republicano du Limousin en la puerta de acceso al Centro de Memoria.

[FpMG, abril 2013].- Una delegación de militantes de la Federación Estatal de Foros por la Memoria, concretamente procedentes de Guadalajara, Alcalá de Henares, Rivas, Madrid y Miéres, acudió el pasado viernes 6 de abril al pueblo de Oradour-sur-Glane, situado en el Limousin francés, y que en junio de 1944 sufrió la masacre de sus 640 habitantes, (entre ellos varios españoles) a manos de una unidad de las SS nazi. Nos acompañó la periodista Evelyn Mesquida, autora de la investigación sobre «La Nueve», obra recientemente publicada sobre la actuación de los republicanos españoles en la división Leclerc.

Calle principal de Oradour, hoy convertido en ciudad museo de la memoria

Calle principal de Oradour, hoy convertido en ciudad museo de la memoria

La visita se hallaba programada dentro de los actos de las “V jornadas del Ateneo Republicano du Limousin” y contamos con la guía excepcional de uno de los pocos supervivientes de la matanza, Robert Hébras, junto con los compañeros del ateneo limousin. La visita tuvo una gravedad y emoción muy especiales dado lo sucedido en Oradour y de lo acertado de la actuación pública en los restos de la población que ha sabido preservar la memoria del horror de aquellos días. Recorrer las calles destruidas del pueblo mártir, preservadas para recuerdo de las víctimas y enseñanza para todos, es algo que impacta al visitante.

Robert Hébras superviviente de la matanza de Oradour Sur Glane, y nuestro guía en la visita

Robert Hébras, superviviente de la matanza de Oradour Sur Glane, y nuestro guía en la visita

10 de junio, 1944

El 9 de junio de 1944, apenas 4 días después del desembarco aliado en Normandía, la división SS Das Reich inició un mortífero avance por territorio francés, asesinando a población civil. La división había recibido la orden de sumarse al combate en Normandía y les urgía llegar cuanto antes a la zona de combate. La resistencia francesa, alzada en armas en apoyo del desembarco hizo cuanto pudo por retrasarles: voladura de puentes, bloqueos en carreteras, hostigamientos y aunque no podían impedir el avance si lograron retardar la marcha varias horas que serían cruciales en los días en los que se combatía en las playas. El mando de la división Das Reich dio ordenes de actuar de forma implacable contra cualquier resistencia, lo que incluía toma de rehenes y ejecuciones de civiles como medidas de represalia y disuasorias. La unidad había combatido en el frente del Este y este tipo de ordenes tenía para ellos un significado muy concreto. Muy pronto sería la población francesa la que iba a sufrir el mismo terror y la misma voluntad genocida que, a gran escala, se había manifestado contra la población rusa.

Robert Hébras en la época de la II Guerra Mundial

Robert Hébras en la época de la II Guerra Mundial

Obligados a dar rodeos por las carreteras para evitar las destrucciones de las vías de comunicación, muy pronto las amenazas se convirtieron en hechos. En Tulle, tras un ataque del maquis en la ciudad, 99 civiles tomados como rehenes fueron ahorcados en plaza pública por unidades de la División y un bando de guerra emitido por las fuerzas de ocupación alertó sobre el resultado de seguir oponiendo resistencia.

Oradour-sur-Glane, una pequeña población de 350 habitantes entre Limoges y Saint-Junien, cuya única experiencia de la guerra eran los hijos movilizados y la presencia de refugiados, recibió la visita de una compañía de granaderos panzer el 10 de junio de 1944. Era un pueblo más, uno de los muchos pueblecitos de la campiña francesa donde la población civil vivía buenamente sus vidas en medio de las penurias de la época; nada había pasado allí que pudiera presagiar el drama.

En sus vehículos blindados, los 287 miembros de las SS que ocuparon Oradour, (3ªCompañía, Ier Batallón, Reg. Der Fürher, Div. Waffen-SS Das Reich, incluida la plana mayor del E.M. del batallón) entraron en el pueblo y establecieron un cordón a su alrededor. Con cierta tranquilidad y sin violencias sacaron a todos de sus casas y les reunieron en la plaza del mercado. Hombres, mujeres, niños —los pequeños alumnos de la escuela comarcal también fueron allí conducidos—. Se le dijo al alcalde que había armas escondidas y que se procedería a un registro. Las mujeres y niños, en torno a 450, fueron encerrados en la Iglesia, hacinados de forma inhumana. Los hombres fueron divididos en grupos y llevados a diversas partes de la localidad. Los soldados les mataron con armas automáticas, rociaron con gasolina los cadáveres y arrojaron granadas al interior de las casas. La población fue destruida de forma sistemática.

Hébras durante un momento de la visita

Robert Hébras nos acompaña por “la Villa Mártir”, como es conocida Oradour en todo el mundo.

Al empezar los disparos, las voladuras y el fuego, los padres de algunos niños de la escuela comarcal corrieron hacia la población desde sus aldeas cercanas para buscar a sus hijos; el cordón de soldados les dejó pasar para una vez dentro asesinarles igualmente. En la iglesia el ruido de la masacre causó el terror y muchas mujeres trataron de huir con sus hijos. Los soldados dispararon a través de las puertas para impedirlo. El paso siguiente fue detonar en el interior de la iglesia varias bombas incendiarias que causaron un calor gigantesco y una deflagración intensa que causaron la muerte a las centenares de mujeres y niños allí encerrados. De lo vivido en el interior de la Iglesia en esos minutos de horror no podemos hacernos una idea. Los cuerpos de algunos bebés aparecieron colocados en el interior del confesionario, donde sus madres les habían intentado esconder en un intento desesperado de salvarles la vida aunque ellas mismas fallecieran. Las personas fueron quemadas vivas, desmembradas por la explosión, muertos por asfixia, por aplastamiento, o cocidos literalmente por el intenso calor. Varias mujeres lograron saltar por una de las cristaleras, que habían reventado por el calor, para ser luego tiroteadas por los soldados SS. Dos mujeres únicamente lograron escapar, una, la más joven de las dos, no pudo seguir pues se rompió las piernas al caer y fue asesinada allí mismo poco después; la única superviviente fue una mujer de cierta edad que había logrado alejarse tras saltar y escapar antes de que los soldados se apercibieran de su presencia. En el resto del pueblo, en grupos de 10 o 20, los hombres fueron a su vez asesinados. De los más de 200 hombres, solamente 6 escaparon con vida, todos ellos heridos, caídos al suelo entre los cuerpos de los tiroteados y que lograron apartarse de los montones de víctimas antes de que el fuego acabase con ellos.

Interior de la Iglesia de Oradour donde murieron asesinadas las mujeres y niños de la localidad.

Interior de la Iglesia de Oradour donde murieron asesinadas las mujeres y niños de la localidad.

En su marcha asesina hacia Normandía, la división Das Reich dejó un monstruoso rastro de sangre y terror. Con todo, esta verdadera marcha de la muerte causó menos víctimas civiles que el avance hacia Badajoz y Talavera de la columna Castejón a las ordenes de Yague en julio-agosto de 1936 en la GCE.

Españoles en Oradour

Oradour estaba llena de refugiados que habían encontrado en aquel pedacito de la Francia rural un hogar en medio de una guerra horrenda. Familias de Mosela, Lorena y Alsacia o de otras regiones de Francia (107 refugiados franceses), familias españolas, algunas familias judías francesas, unidos en el infortunio de la guerra y la persecución, compartieron la suerte de sus vecinos y amigos, fueron todos asesinados. En el monumento memorial junto al cementerio de la localidad decenas de placas recogen sus nombres, el recuerdo de sus familias y perpetúan el recuerdo de las victimas. El amor de las familias ha demostrado ser mucho más fuerte que el odio nazi.

¿Quienes eran los españoles de Oradour asesinados junto a sus vecinos y amigos franceses?

Se conocen algunos datos sobre ellos. Eran básicamente refugiados civiles con sus hijos, algunos nacidos ya en Francia. La presencia española no se limitaba a estos residentes, la mayoría instalados allí desde 1941, sino que existían numerosos exiliados republicanos españoles que formaban parte de un Grupo de Trabajadores Extranjeros (GTE) instalado a cierta distancia. Estos grupos se componían de refugiados o desplazados en edad militar, sujetos a las autoridades de ocupación y que prestaban sus servicios como trabajadores agrícolas o locales. Muchos de ellos colaboraban con los campesinos de la comarca: en la calle principal de Oradour existía una cocina de campaña que servía a los trabajadores que iban al pueblo durante el día; muchos niños y jóvenes de la localidad acudían a la cocina a intentar conseguir algo de comida. El castellano se oía en Oradour todos los días, siendo el colectivo español local el más numeroso entre los extranjeros. ¿Quiénes eran los residentes?

La familia Gil Espinosa la componían el matrimonio, una pariente de la esposa y las dos hijas, gemelas de 14 años. Eran originarios de Alcañiz, donde muy posiblemente habían participado en la colectivización. Sus nombres y edad: Francisco Gil Egea (circa 50 años), su esposa Francisca Espinosa (49 años), su pariente Carmen Espinosa Juanos (30 años), y las niñas Francisca y Pilar Gil Espinosa (14 años).

El Gobierno de la República en el Exilio homenajeó a las víctimas españolas con una placa en 1945.

El Gobierno de la República en el Exilio homenajeó a las víctimas españolas con una placa en 1945.

La familia Lorente Pardo, madre y dos hijos, procedían de Barcelona y llevaban en Francia desde el éxodo de enero de 1939; la madre, Antonia, era de Murcia. Sus nombres: Antonia Pardo (29 años), Nuria Lorente Pardo (9 años) y Francisco Lorente Pardo (11 años).

Las hermanas Emilia y Angelina Masachs, de 11 y 8 años, eran originarias de Sabadell y habían perdido a sus padres; se encontraban recogidas por las otras familias españolas.

La familia Serrano Pardo estaba rehaciendo su vida en Francia. El padre, José Serrano Robles (29 años) era maestro de escuela y había marchado al exilio con su esposa María Pardo. Sus tres hijas habían nacido en Francia; la pequeña Armonía Serrano Pardo (nacida el 4/6/41, es decir de 3 años) y las gemelas de 1 año de edad, Esther y Paquita Serrano Pardo.

La familia Téllez Domínguez procedía de Barcelona. El padre, Domingo Téllez (45 años) era originario de Zaragoza y se encontraba en Oradour con su esposa María Domínguez (31 años), y sus hijos Miguel (11 años), Armonía (8 años) y el pequeño Liberto, de dos años, nacido en Oradour.

La española Carmen Silva, de 39 años, era de Bilbao y estaba casada con el francés Robert Pinede.

Todos ellos (al menos 21 españoles, entre adultos y niños) fueron asesinados el 10 de junio de 1944.

Parte de la placa que contiene los nombres españoles

Parte del memorial que contiene los nombres españoles

El memorial.

Durante nuestra visita, la emoción —una emoción muy íntima y poderosa— nos arrasaba a todos los visitantes, españoles o franceses, al escuchar las palabras del señor Hébras. Todas y cada una de las víctimas, no importa de donde, francesas o españolas, judías o gentiles, adultos o menores, al ver sus fotos, al leer sus nombres, ver sus edades, niñas y niños, bebes muertos y quemados por el odio fascista, nos conmueven por igual. Al corazón del visitante le asalta un dolor inmenso y le reafirma una convicción: Todos ellos, todas esas víctimas son nuestras también, son también nuestros hermanos, nuestros padres, nuestros hijos, no importa su nacionalidad, religión o ideas. Son nuestros compañeros.

Debemos decir, con dolor pero sin sorpresa, que pese a la presencia entre las víctimas de 25 españoles refugiados —entre ellos algunos pequeños nacidos en el pueblo—, la única placa memorial dispuesta por autoridades públicas españolas es de la Junta Nacional de Liberación de 1945, es decir, que únicamente el gobierno de la República Española en el exilio supo hacer honor a las víctimas; la actual España «democrática», la «marca España», no está presente en Oradour para hacer acto de respeto y homenaje a sus hijos y a sus hermanos franceses muertos en la masacre.

Durante la visita que realizamos el Ateneo republicaine du Limousin y el Foro por la Memoria de Guadalajara, contamos con la guía del señor Robert Hébras, uno de los dos supervivientes y destacado combatiente de la memoria en Francia. Palmira Dessaix, del Ateneo limousin, hija ella misma de refugiados republicanos, actuó como traductora y guía.

Hébras y Palmira Dessaix, miembro del Ateneo Republicano du Limousin, frente al lugar donde todos los vecinos fueron reunidos en 1944 antes de la masacre.

Robert Hébras y Palmira Dessaix, miembro del Ateneo Republicano du Limousin, frente al lugar donde todos los vecinos fueron reunidos en 1944 el día de la masacre.

Un espacio de memoria ejemplar.

La visita a Oradour es, ciertamente, una experiencia que deja huella.Tras la guerra, el pueblo original fue preservado tal cual quedó tras la destrucción, convertido en “espacio de la memoria” y una villa completamente nueva fue construida en un espacio contiguo. En los años noventa se construyó un museo memorial con una exposición permanente que describe y contextualiza los hechos de junio de 1944 y cuenta con espacio para exposiciones temporales, para reflexionar, para documentarse. El Centro Memorial de Oradour es modélico en este sentido. Durante nuestra visita, un viernes de un día cualquiera de abril, diez autobuses con escolares de enseñanza media habían traído al pueblo mártir a más de un centenar de jóvenes. El centro tiene amplio apoyo institucional tanto del gobierno de la República como del Conseil Generale del Haute-Vienne, es decir, nuestro equivalente a una Diputación Provincial. El centro está dirigido por un profesor e investigador que forma parte del instituto de estudios de Historia del presente del similar francés a nuestro CSIC.

Otro momento de la visita

Recorriendo la calle principal, en compañía de miembros del Ateneo Republicano du Limousin

Polémica con revisionistas alsacianos y negacionistas.

Nuestra presencia en Oradour tenía varias razones, pero una de ellas y muy importante era la de apoyar expresamente como miembros de la Federación Estatal de Foros por la Memoria al sr. Hébras en la polémica que mantiene actualmente con una asociación alsaciana de antiguos soldados.

Posando frente al edificio donde los españoles de Oradour cocinaban en 1944

Posando frente al edificio donde los españoles de Oradour cocinaban en 1944

La polémica sobre Oradour no se reduce a este último episodio. Varios autores han pretendido revisar los hechos y niegan lo esencial del relato de los testigos y supervivientes. El revisionista francés Vincent Reynouard particularmente, ha afirmado que Oradour era un activo centro de la resistencia, una localidad en la que existían según él resistentes comunistas y que las tropas de las SS no actuaron con voluntad de exterminio. Como prueba de la presencia comunista cita la «amplia» presencia de «rojos» españoles en la localidad. Afirma que los resistentes habían almacenado explosivos en la Iglesia de la localidad y que al ser confinados allí las mujeres y niños, para poder proceder a un registro en el pueblo y ponerles a salvo, se produjo una explosión, causada por error o por intercambio de fuego con resistentes ocultos. Ante el tiroteo, creyéndose atacados, los soldados habrían disparado a los hombres retenidos. Reynouard disculpa completamente a las tropas de las SS y considera que una presencia «comunista» serviría para justificar las medidas tomadas. Publicadas en medios filonazis franceses y alemanes sus tesis, Reynouard fue acusado formalmente de justificar los crímenes de Oradour y condenado (2004) a un año de cárcel y multa, además de al alejamiento de la comarca y a la confiscación de sus documentos y escritos sobre la materia. Su libro fue retirado de circulación en Francia por orden del gobierno de la República en 1997.

Degaulle saluda a Hébras en 1945, durante una visita a Oradour

De Gaulle saluda a Hébras en 1945, durante una visita a Oradour

Pero más allá de la actuación negacionista de los neonazis franceses o alemanes sobre el recuerdo de Oradour, la polémica acompañó casi desde el principio la lucha por la memoria de las víctimas. Las autoridades de la República apoyaron desde el principio preservar Oradour como símbolo del sufrimiento de la población francesa durante la ocupación y del horror nazi, siendo De Gaulle quien en 1945 ordenó que las ruinas fuesen preservadas y protegidas. Las familias supervivientes se dividieron sobre la forma de tratar el recuerdo y los homenajes a las víctimas. Una parte de ellas, se negó a todo discurso público en los actos e incluso a la presencia oficial. El PCF, por su parte, por entonces bien implantado en la región, hizo suya la causa de Oradour y dio un gran impulso a las actividades de recuerdo y homenaje ya en 1946-49, con la participación artistas e intelectuales (Louis Aragón, Pablo Picasso). En 1953 tuvo lugar un juicio en Burdeos a los supervivientes de la compañía de granaderos panzer que habían ejecutado a los habitantes de Oradour. Francia tuvo que aceptar que entre los criminales de las SS se encontraban numerosos fascistas franceses. En efecto, en la Das Reich, como en otras unidades militares alemanas, el número de voluntarios franceses se contaba por miles, de la misma forma que aquella tarde de junio del 44 en Oradour, entre los soldados SS figuraban decenas de reclutas alsacianos recién incorporados.

Pedro A. García Bilbao y Julián Vadillo, presidente y secretario del Foro por la Memoria de Guadalajara.

Pedro A. García Bilbao y Julián Vadillo, presidente y secretario del Foro por la Memoria de Guadalajara.

Decenas de placas como estas recuerdan los lugares donde fueron hallados cuerpos de vecinos de Oradour asesinados por los SS.

Placas como esta recuerdan en Oradour los lugares donde fueron hallados cuerpos de vecinos asesinados por los SS.

En los años 90, una nueva sensibilidad sobre la necesidad de preservar la memoria de las víctimas y la defensa de los valores republicanos llevó al gobierno francés a crear el Centre de la Memoire d´Oradour, una gran instalación permanente que complementa la ineludible presencia del destruido pueblo y del recuerdo de sus habitantes asesinados. En esta decisión influyó mucho el incesante trabajo y el prestigio de Robert Hébras, uno de los supervivientes —tenia 18 años en 1944—, quien siempre había demandado una iniciativa amplia y que fuera más allá de los actos victimistas o sin discurso. Para Hébras, como ha testimoniado sobradamente en sus escritos, libros y artículos y en una intensa actividad pública, la lucha por la memoria y la defensa de los valores republicanos son irrenunciables; verdad, justicia y reparación han sido su eje vital todos esos años. La República le prestó apoyo y el Centre de la memoire d´Oradour es hoy una realidad.

Familias enteras fueron asesinadas aquel fatídico 10 de junio de 1944

Familias enteras fueron asesinadas aquel fatídico 10 de junio de 1944

Cuando las cosas parecían más encarriladas y el rechazo al creciente revisionismo era público y mayoritario, se ha producido un hecho insospechado que ha causado gran escándalo. El sr. Hébras ha sido condenado por escribir en una obra suya que resultaba difícil «distinguir entre alemanes nazis y alsacianos que llevaban el mismo uniforme». Entre las tropas SS que masacraron Oradour hubo —decíamos— un cierto número de ciudadanos franceses de Alsacia, al ser la región anexionada al Reich alemán, vio a sus jóvenes reclutados a la fuerza para el ejército. Al afirmar sus dudas sobre el carácter forzoso de la presencia de reclutas alsacianos en las SS, el Sr. Hébras se ha visto denunciado por una asociación (el colectivo «le malgré-nous») que se ha considerado agredida por tales afirmaciones. Debe recordarse que las waffen-SS eran una unidad política, no del ejército regular alemán, y al que se pertenecía por decisión voluntaria y tras ser aceptado tras un filtro con criterios político-raciales propios del nazismo. Aunque al final de la guerra, el elevado número de bajas y la necesidad de mantener la lucha llevó a las waffen-SS a flexibilizar su política de reclutamiento y admisiones, lo expuesto por el sr. Hébras es perfectamente ajustado a la realidad. Los combatientes de las SS pertenecían a unidades voluntarias e identificadas al máximo con el régimen nazi y su ideología racista y asesina; los soldados franceses, belgas o españoles que combatieron voluntariamente en las SS portaban los mismos uniformes que los alemanes y formalmente lo hicieron en defensa del nazismo y cuanto significaba. Hébras no miente ni exagera nada, es por ello que la denuncia sufrida y la condena (una multa y la declaración de inhábil como testigo por no hacer distinciones entre alsacianos y alemanes portadores del uniforme SS) constituyen un escándalo mayúsculo.

Una prueba de que las diferencias son entre nazis y demócratas. En Oradour hubo víctimas alsacianas

Una prueba de que la polémica debe ser entre nazis y demócratas y no entre alsacianos y franceses. En Oradour hubo también víctimas alsacianas

Apoyo del Foro por la memoria al sr. Hébras.

Se ha fundado en Francia una asociación de solidaridad con el sr. Hebrás para ayudarle en la causa y poder proceder al recurso ante tribunales superiores y a la que nos hemos sumado a título personal varios españoles. «Se lo debo a las víctimas», nos dijo Hébras ante el monumento. Poco antes, junto a los restos del patio de la casa del que logró escapar ensangrentado, rememoró la impresión de oír hablar en francés a los mismos soldados de uniforme alemán causantes de la matanza. Hébras en ningún caso ataca a Alsacia o a los alsacianos, sino que recuerda la presencia de soldados de ese origen en el grupo de asesinos de las SS y la dificultad para distinguirles. Se debe recordar que entre las víctimas hubo también alsacianos y que hasta se ha documentado que algunos soldados situados en el cordón exterior, ante la matanza que estaba teniendo lugar, ayudaron a escapar a algunos civiles. Nada de esto es negado por Hébras, quien sabe distinguir muy bien estas cuestiones de acciones que puedan dar lugar a exonerar a las SS de responsabilidades criminales como organización. En este sentido, la delegación española le expuso al sr. Hébras plena cercanía y apoyo. «Les malgre-nous» deberían dedicar su tiempo y preocupaciones en la defensa de la memoria de las víctimas alsacianas del nazismo y no a actuaciones equívocas que puedan llevar a hacer creer que vestir voluntariamente el uniforme del Tercer Reich y de las SS puede ser «comprendido» o justificado. Los reclutas forzosos alsacianos deberían unirse a la batalla por la memoria antifascista del sr. Hébras y sus compañeros y no a justificar lo injustificable.

La impunidad también en Francia.

En el fondo de esta polémica se encuentra el juicio de Burdeos de 1953 a los supervivientes de la compañía de granaderos panzer perpetradores de la matanza. 21 acusados, de los cuales 7 eran alemanes (entre ellos dos suboficiales SS); más 14 franceses alsacianos, de lo cuales uno era un suboficial y los otros trece fueron soldados forzados a alistarse (los conocidos como Malgré-Nous). Todos ellos fueron juzgados y hallados culpables de pertenecer a la unidad que realizó la acción, para ser casi inmediatamente indultados en aplicación de las medidas de amnistía que el gobierno francés decretó en la inmediata postguerra tras numerosos juicios y condenas a los colaboracionistas. Dadas las circunstancias y la magnitud del crimen, las medidas de gracia fueron muy mal recibidas en la región y en medios antifascistas. Se dice que el gobierno francés de la época actuó así para tratar de impedir que las condenas a muerte o a cadena perpetua inevitables a condenados por estos horrendos crímenes se convirtiera en un muro que separara a la población de Alsacia de Francia; en el fondo de la polémica se encuentra la no reconocida extensión del colaboracionismo en cifras difíciles de aceptar por la sociedad democrática francesa. En cualquier caso lo que resulta completamente absurdo es que en 2013, sean el superviviente de la matanza, y con él las víctimas, quienes sean condenados y que los que habiendo portado el uniforme de los verdugos se atrevan a alzar su voz tan injustamente.

Juicio en 1953 celebrado en Burdeos. Los 21 acusados fueron duramente condenados pero amnistiados por el gobierno francés.

Juicio en 1953 celebrado en Burdeos. Los 21 acusados fueron duramente condenados pero amnistiados por el gobierno francés.

Solidaridad del Foro por la memoria.

En este combate —y en el que haga falta—, los españoles republicanos y la Federación Estatal de Foros por la Memoria, vamos a estar al lado de nuestros hermanos franceses y de todas las víctimas.

No vamos a olvidar nuestra visita a Oradour ni el entrañable abrazo con el que el sr. Hébras nos honró. El Foro por la Memoria volverá a las tierras del Limousin, donde existe una incipiente agrupación del Foro, y el año próximo hará todo lo posible por realizar un viaje colectivo más amplio a Oradour y la Haute-Vienne en busca de la memoria que nos une a españoles y franceses antifascistas.

Fuentes:

Calvo, J.M., «Oradour-sur-glane: 10 de junio de 1944», en Aragoneses; exilio, resistencia y deportación, disponible en: [URL:http://aragonesesexilioydeportacion.blogspot.com.es], Consultado el 10 de abril de 2013.

Pons Prades, E., Republicanos españoles en la 2ª Guerra Mundial. Barcelona, Planeta, 1975, p.225.

Maldonado, J.Mª, Alcañiz, 1938. El bombardeo olvidado, Biblioteca Aragonesa de Cultura, Zaragoza, 2003.

[Catálogo general], Comprendre Oradour. Centre de la memoire d´Óradour, Conseil Génerale de la Haute-Vienne, Limoges, 2000.

Desorteaux, A., Hébras, R., Oradour/Glane. Notre village assassiné, Les chemins de la memorie, Saintes, 2001.