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Homenaje a Gregorio Escolano, capitán republicano.

Homenaje a los veteranos alcarreños luchadores por la libertad

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Continuando con la entrega de diplomas a los veteranos antifascistas de nuestra provincia, como forma de reconocimiento público y llamada de atención a las autoridades, el pasado día 25 de enero, tuvo lugar en Guadalajara la entrega del diploma correspondiente a Gregorio Escolano García, ex capitán del ejército republicano, natural de Alcolea del Pinar. El Foro por la Memoria pretende con estos actos de entrega dar una llamada de atención a las instituciones democráticas sobre la necesidad de un reconocimiento institucional a estos veteranos que incluya, entre otras cosas, la anulación de sus sentencias condenatorias, totalmente legales todavía en la España de 2013, algo indignante en una democracia.

El homenajeado en esta ocasión fue el ex capitán republicano Gregorio Escolano García, de 97 años de edad, y natural de Alcolea del Pinar. Gregorio fue militante en su juventud de Izquierda Republicana, el partido de Manuel Azaña, y por eso en esta ocasión invitamos a un representante actual de este partido, Félix Rodriguez, quien acudió también para honrar al homenajeado.

Gregorio nació en 1916 y era estudiante de farmacia antes de la guerra, pero como miles de jóvenes tuvo que dejar los estudios por culpa del conflicto, cuyo inicio le sorprendió de vacaciones en su pueblo.

El padre de su novia (quien luego sería su suegro), era el alcalde de Alcolea del Pinar, Faustino Clemente Alda, por Izquierda Republicana, dueño en la localidad de un garaje y taller de automóviles.

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Faustino Clemente, de Izquierda Republicana, alcalde de Alcolea del Pinar (1936)

La tranquilidad en Alcolea era total antes de la guerra, y hasta había un casino republicano al que acudían personas de toda ideología y condición.

Durante los primeros días no hubo apenas movimiento en el pueblo, pero ante la alarma creada por el golpe, se constituyó en Alcolea un comité de defensa por miembros del frente popular, y se estableció comunicación continua con el gobernador Miguel Benavides, para informarle de cualquier movimiento que allí ocurriera. Alcolea, era junto a Guadalajara y Sigüenza, una de las tres localidades de la provincia que tenía teléfono público, y estas comunicaciones con la capital eran decisivas en esos confusos momentos. Poco a poco se fue viendo pasar a refugiados y el día 23 de julio se presentó en el pueblo el diputado de Unión Republicana por Soria, Benito Artigas Arpón, huído de esta provincia tras el golpe y múltiples visicitudes, quien les comunicó lo ocurrido en la vecina provincia, y siguió su camino hacia Madrid, donde constituyó el batallón Numancia.

El día 24 de julio, el anarquista Cipriano Mera llegó al pueblo, acompañado de varios autos, y con más de 60 hombres, dejando un grupo de sus seguidores allí y regresando a Madrid para pedir refuerzos.

Gregorio recuerda que Mera y sus hombres no establecieron allí ningún tipo de defensa, aunque sí se reunieron con el alcalde. También, hecho que disgusta profundamente a Gregorio, requisaron jamones y comida y destruyeron las imágenes religiosas que había en la iglesia, que fue quemada el 26 de julio. Gregorio recuerda que pensó en ese momento que sin duda las culpas de esto último caerían sobre los vecinos del pueblo. También supieron por un caminero del hallazgo de un sacerdote muerto en la carretera cerca de Estríegana, que luego resulto ser el obispo. El peón caminero que lo encontró, Indalecio Jaraba, fue tras la guerra condenado y torturado, aunque él nada tuvo que ver con la muerte del obispo. Gregorio comenta que este caminero fue tan maltratado que intentó suicidarse en la Prisión, valiéndose de una lata de sardinas. Algunas noches veían pasar un coche negro, “el coche de la muerte”, le llamaron. Era un coche que patrullaba los pueblos. No obstante, el propio Mera reprobaba estos sucesos, como demuestra en una entrevista realizada en 1974 por el periodista Vicente Talón (Publicado en su libro “Luchamos por la República”. Grafite Ediciones (2006).

Gregorio afirma que la mayoría de estos milicianos ni siquiera pasaban la noche en el pueblo, yendo y viniendo, con lo que resultaba difícil saber a qué columna o grupo pertenecían. A la mayoría él los califica como simples ladrones. Tras el primer indicio de que las tropas sublevadas se hallaban próximas, todos se marcharon rápidamente, recuerda Gregorio.

A los pocos días la práctica totalidad de los vecinos de Alcolea evacuan el pueblo el día 1 de agosto, entrando las tropas rebeldes finalmente el día 3 de agosto. Allí ya les esperaba un enlace del puesto local de la Guardia Civil, que hacía tiempo estaba en conexión con los rebeldes.

Al llegar a Guadalajara capital, Gregorio recuerda una ciudad en ebullición por la guerra, con gente y soldados de acá para allá, pero tranquila y sin altercados. Gregorio decidió entonces presentarse voluntario en Guadalajara, alistándose en el batallón Marlasca, llamado así por el militar liberal José Marlasca. Este batallón, fue promovido entre otros, por Marcelino Martín, ex alcalde socialista de Guadalajara, contaba con gente de todas las adscripciones políticas.

El batallón Marlasca se situó en Cifuentes y allí pasó un tiempo Gregorio, aunque se encontraba de permiso en Guadalajara el fatídico día 6 de diciembre de 1936, en que la ciudad fue salvajemente bombardeada por la aviación nazi, muriendo al menos una treintena de personas y causando centenares de heridos entre la población civil, produciéndose a continuación el terrible asalto a la cárcel de Guadalajara en el que centenares de personas de derechas y religiosos fueron asesinados por una multitud enfurecida, sin que ninguna autoridad pudiera evitarlo. Gregorio nada tuvo que ver con estos hechos, porque el bombardeo le hizo quedarse escondido y aterrorizado en su casa en la calle Ingeniero Mariño, pero siempre condenó estos hechos injustificables.

enero de 1937, y respondiendo al decreto de militarización de las milicias y creación del Ejército Popular Regular (EPR) de la República, el Batallón Marlasca, situado en Cifuentes. pasó a llamarse batallón 286 (Marlasca) y junto a los números 287 (Alto Aragón) y 288 (Zaragoza), de las Milicias Aragonesas, formó la 72 Brigada Mixta del nuevo IV Cuerpo de Ejército Republicano.

En un principio, Gregorio, al tener estudios superiores y conocimientos de farmacia, y ser estudiante de farmacia, fue asignado alférez y destinado a oficinas, para realizar papeleo posteriormente ascendió a teniente, y finalmente a capitán.

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Gregorio con uniforme de capitán, en 1938

Durante la batalla de Guadalajara, la 72 BM estaba en la finca “el Picaño” en el municipio de Torremocha del Campo, aunque próxima a Cifuentes. Les ordenaron avanzar por el carrascal de Brihuega y el 20 de marzo tomaron Masegoso. Recuerda que al registrar el pueblo, encontraron una veintena de fascistas italianos escondidos en tinajas en una de las casonas de la localidad. Un soldado republicano murió en un accidente en el río Tajuña, al volcarse una barca puesta por los pontoneros, y ese fue el primer muerto de Gregorio vió en su vida. Desde luego no sería el último.

Posteriormente, en junio de 1937, la Brigada fue trasladada al Huesca y separada en dos: por una parte, con el primer batallón, y añadiendo mozos recién reclutados de las quintas del 32 al 35, se creó en Villena la 102 Brigada Mixta (BM), mientras que el segundo batallón, al que pertenecía Gregorio, conservó la numeración de 72 BM.

Su brigada fue una de las que quedó aislada en el valle de Arán, con la 43 División, en la famosa “bolsa de Bielsa” teniendo que pasar por Francia para regresar a zona republicana.

Durante la llamada batalla de Sabiñánigo, Gregorio, ya teniente, fue herido en un hombro en la localidad de Biescas. Se encontraba hablando con los otros tenientes de su batallón, y cometieron el error de fumar, lo que indicó su posición a un tirador enemigo.

En febrero de 1938, estando toda la 72BM en Segorbe acuartelada sobre un cerro, se produjo un terrible bombardeo fascista, el más salvaje que Gregorio puede recordar, y todavía hoy le aterroriza. Afortunadamente, dada la orografía de la localidad aragonesa, la mayor parte de las bombas caían fuera del cerro, produciéndose muchos destrozos, pero pocas víctimas.

Gregorio sufrió un verdadero calvario para ser evacuado, primero hacia Molino Escartín (Huesca), en mula, un suplicio para alguien herido como él. En esta localidad estaba la ambulancia. Desde allí a Boltaña donde recibió las primeras y dolorosas curas, pues allí estaba el Hospital de Sangre, y desde allí a Barbastro en donde cuando se juntaron suficientes heridos para llenar un tren, fue evacuado a Barcelona. La herida no era mortal, pero tardó muchísimo en poder mover la mano.

Tras unos meses de rehabilitación se incorporó al Cuadro Eventual en espera de un nuevo destino cuya espera hizo en Tárrega. Con objeto de estar cerca de su novia, y ver a su hermano también herido como él, Gregorio había solicitado el destino al Ejército del Centro, pero no le fue concedido, siendo en su lugar, incorporado al Ejército de Levante. Para pasar desde Cataluña a Valencia tuvo que hacerlo en barco pesquero camuflado pues ya se había producido el corte de la zona republicana en Vinaroz. El 25 de septiembre fue ascendido a capitán, tal y como fue publicado en el Boletín Oficial, aunque su antigüedad era del mes de abril.

Allí pasó el resto de la contienda cuyo final le pilló en la zona de Castellón, donde se hallaba la compañía que mandaba Gregorio, cuyas órdenes hasta entonces no habían sido fortificar y prepararse. Para ello, los ingenieros militares habían construído una red de fortines de cemento armado y en cada uno de ellos se instalaron dos nidos de ametralladoras, que se cruzaban para mejor cubrir el terreno.

El 29 de marzo de 1939 se presentó en su posición un enlace motorizado informándole de la rendición y que tenía “que dejar allí mismo el armamento porque la guerra había terminado”.

Gregorio siempre opina sobre lo ocurrido entonces. “a mí no me han vencido” pues su posición nunca fue conquistada. Se vió obligado a rendirse y presentarse en Valencia. Al llegar a Valencia, prudentemente tomó habitación en una pensión que conocía, justo enfrente de la plaza de toros. Allí se puso ropas de paisano y esperó. Recuerda que no hacían más que entrar presos y más presos en la plaza de toros y pensó ¿Es esta la paz que nos habían prometido? Por eso Gregorio considera que “si Franco fue un traidor, el coronel Casado no lo fue menos”.

Se mantuvo en la pensión viviendo sin salir, pero observando todo, durante 18 días. Con el último dinero que le quedaba, pudo coger un tren a Madrid, eludiendo los controles de documentación. A su llegada a la estación de Atocha, recuerda encontrarse con alguien del pueblo, Saturnino Tejedor, veterinario y miembro del PCE, quien se hallaba como él perdido y desesperado. Tomando un tren a Guadalajara y un autobús a Alcolea, se presentó en su casa el 20 de abril de 1939, a las cuatro de la tarde. Inmediatamente le dijeron que tenía que presentarse ante la Guardia Civil. Una vez allí él explicó su situación y todo lo que le había pasado en la guerra, sin ocultar nada, como el hecho de que había sido capitán, pues nada tenía que ocultar. Nada más terminar su relato, fue conducido a la improvisada cárcel del pueblo, que se había instalado casualmente, en la tienda de su suegro.

El médico local, don Saturnino, le exploro y reconoció físicamente y se inventó una argucia para que pudiera dormir en su casa. Dijo a los guardias que Gregorio que tenía fiebre, cosa que era mentira, y gracias a eso pudo dormir en su cama aquella primera noche. Lamentablemente, la segunda noche volvió al improvisado calabozo.

Estando allí, trajeron a otro preso, absolutamente destrozado por una paliza. Era alguien apodado “el ternillas”, un pastor proviniente de la localidad de Hortezuela de Océn y al que apenas pudo reconocer, por el estado en que venía. El médico recomendó el inmediato traslado de esta persona a Sigüenza, donde murió al día siguiente. Hortezuela es uno de esos pueblos, donde no había pasado absolutamente nada, como hasta la propia Causa General franquista reconocía en sus informes.

Tras tres días en el calabozo en los que hasta su familia le traía la comida, fue trasladado a la Prisión Central de Guadalajara, donde ingresó el día 24 de abril de 1939. En el trayecto en camión hacia Guadalajara, recuerda cruzarse con otro camión que trasladaba a 12 presos a Alcolea. Cuando llegó a la Prisión Central de Guadalajara, pudo comprobar las duras condiciones de hacinamiento y el terror de las “sacas” de presos condenados con pena de muerte. Celdas que estaban preparadas para dos personas, albergaban a 10 o 12. Dormitorios atestados de presos y comida infecta. Allí convivió en la misma celda con Mariano Almendros y Francisco Lacerda, primeros fusilados de la ciudad, la noche del 30 de abril.

Gregorio recuerda que en el polígono del Balconcillo había un campo de concentración con cientos de presos de toda la provincia, donde eran clasificados y distribuídos en tres sitios. Prisión Central, prisión militar de la calle Martín Puebla, donde llevaban a los de más edad y condenados a muerte, y Convento del Carmen. Las mujeres primero estuvieron en un patio de la Central para luego ser llevadas al colegio de las Francesas. Él las recuerda, rapadas, pues se veía parte de su patio desde su celda.

Fue pasando el tiempo, y Gregorio recuerda el  terror con el que los presos vivían las noches. Pronto aprendió a distinguir si una noche había “saca” de presos para fusilar. Cuando la noche era normal es decir, sin “interrupciones” molestas, las luces se apagaban por un interruptor general y todos dormían tranquilos. Pero si esa noche se iba a proceder a la ejecución de presos, las celdas eran apagadas una a una, individualmente, quedando sólo encendidas aquellas donde estaban algunos de los elegidos. Recuerda también la llegada del contingente con los alcaldes y otras autoridades republicanas que fueron capturados en Alicante y con ellos, a don Marcelino Martín. Recuerda también cómo un grupo de falangistas locales subían a la Prisión y pedían determinados presos, a los que daban terribles palizas impunemente. Los elegidos volvían o los traían siempre ensangrentados tras la paliza.

El día 1 de agosto se produjo el “juicio” o mejor, simulacro de juicio de Gregorio Escolano. Tuvo lugar en el palacio de la Diputación. Allí mismo, en el pasillo, conoció a su defensor, un militar. La acusación contra él era por supuesto, de ser “elemento destacado de izquierdas” y haber sido capitán, pero también hubo una argucia para intentar elevar la pena. Se le acusó de “pasarse al campo enemigo” , es decir, algo parecido a una deserción del ejército. Gregorio adujo que él nunca había estado en el ejército rebelde, con lo que nunca pudo huir de él. En todo caso, pasó a su propia zona. Con ello logró escapar de la Pena de Muerte, y fue condenado a 30 años de cárcel por “adhesión a la rebelión”. Además tuvo que pagar 7500 pesetas, tras ser condenado por el Tribunal de Responsabilidades Políticas. Un capital en esa época y que por supuesto Gregorio no tenía.

El día 1 de enero de 1940, en compañía de otros 120 presos de Guadalajara Gregorio fue traslado a Burgos. Antes, pasó unos días en lo que se llamaba “transeúntes” que era un campo de presos instalado en un colegio Marista en la Ronda de Atocha. Llegaron a Burgos el día 18 de enero, donde Gregorio estuvo en la farmacia penitenciaria. Tras un periodo en Burgos, fue trasladado de nuevo a Madrid, al laboratorio y farmacia penitenciaria de la cárcel de Yeserías, donde gracias a una revisión de condena salió en enero de 1942. El régimen no podía sostener ya un sistema penitenciario con casi 200.000 presos y se decidió a liberar a muchos de ellos. Al salir, Gregorio Escolano no sabía que le esperaba un calvario aún mayor.

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Gregorio Escolano, (fila de arriba, 3º dcha) con los médicos del botiquín y farmacia del penal de Burgos (1942)

Como muchos otros combatientes republicanos pertenecientes a las quintas del 35 y del 36, “la quinta del biberón”, al salir de la cárcel, fue reclamado para cumplir con el servicio militar. Es curioso para alguien después de tres años de guerra, habiendo incluso alcanzado el grado de capitán.

Como ex preso, tuvo además que hacerlo en un batallón penal de trabajadores. En septiembre del 42 fue movilizado y enviado a Algeciras (Cádiz), al 95 Batallón de Soldados Trabajadores (penados), encargado de las obras de reconstrucción de la vía del ferrocarril Algeciras-Málaga, para cual, en régimen de esclavitud, sus componentes eran obligados a trabajar en una cantera donde tras cuartear la piedra debía transportarla y picarla con mazas y porrillos de cantero para ponerla en las vías del ferrocarril. Gregorio estuvo haciendo estas tareas, entre otros sitios, en la estación de Málaga y también en la Almoraima. Como la zona donde estaban es montañosa, había movimiento de guerrilleros en los alrededores. Un día, en agosto de 1944, los barracones donde dormían, y sin saber por qué, aparecieron rodeados por soldados de Regulares que les hicieron salir para formar, encañonándoles. Gregorio supo luego que una patrulla de la Guardia Civil había tenido un “encontronazo” con la guerrilla y eso les hizo tomar estas medidas, en prevención de que hubieran contactado con los presos y estos se les unieran. El caso es que el grueso del batallón fue trasladado dos meses después a Collado Mediano (Madrid), donde las condiciones para todos mejoraron algo aunque seguían trabajando en canteras. Estando allí le ocurrió algo digno de mencionar.

Un día le dicen a Gregorio que se presente ante el comandante del batallón, de nombre Román Alonso Burilla, quien le pregunta si sabe poner inyecciones. Al parecer, a este comandante le estaban poniendo un tratamiento y le faltaba una inyección para terminarlo. Gregorio dijo que él había sido estudiante de farmacia hacía diez años, pero que nunca había puesto ninguna. El comandante le dijo que le obligaba a que se la pusiera. En ese momento Gregorio recordó a un preso en el penal de Burgos que se equivocó en el botiquín poniéndole un colirio a un guardián, y había sido severamente castigado. El caso es que le puso la inyección como pudo y tras ello el comandante le dijo. – En la puta vida me han puesto tan bien una inyección, te concedo un permiso. Pero los soldados de batallones penales como él sólo podían gozar de un permiso durante todo el tiempo de servicio militar, y Gregorio ya había usado el suyo, para ir al entierro de la madre de su mujer. Continuando la conversación con el comandante, este le preguntó que de donde era. Y al responder, que era de Alcolea del Pinar, el comandante, que era de caballería, le dijo que había estado allí durante la guerra y le contó que había entrado en Alcolea con su escuadrón y tras preguntar por la casa del alcalde, pues sabían que tenía el granero lleno, comenzaron a desvalijar el granero con 30000 kg de trigo. El comandante subió al granero, donde encontró un par de miles de kg de cebada, que rápidamente usó para sus caballos. El comentario del comandante fue: “gracias a esa cebada, tuve los caballos salvados”. Gregorio, que no le dijo que el alcalde era su suegro, pensó en ese momento: “salvados si, pero no pagado” (se refería a la cebada).

Escolano fue puesto en libertad en mayo de 1945. Recuerda la sensación de salir de una cárcel pequeña a otra mayor, toda España, porque una vez en la calle no había trabajo para los vencidos, ni posibilidades de prosperar pues estaban vetados todos los puestos de responsabilidad para personas como él.

Escolano cree necesario desmentir una falsedad. Primero nos aclara:

Yo no soy ni he sido comunista, El comunismo no me entra en la cabeza. Pero cuando los franquistas dicen: hemos derrotado al comunismo, están mintiendo”. Gregorio recuerda que “Rusia fue uno de los pocos países que ayudaron a la República y por eso muchos se afiliaron y el PCE creció”

Gregorio sin embargo opina que en esas brigadas comunistas, como las de Líster, Modesto, etc, “había verdaderos luchadores. Todo ese miedo al comunismo en España es fruto de la propaganda. Aquí no había comunismo ni peligro tenerlo. Los comunistas tuvieron un diputado en 1931, Balbontín, y unos pocos en el 36, pero nada había que temer.”

Gregorio cree que la transición hizo un gran olvido de los combatientes y ex presos republicanos y por eso critica la ley de amnistía, comentando: “¿A mí de que me tenían que amnistiar, si no he hecho nada?” Igual enfado le produce la llamada Ley de Memoria Histórica, pues no ha sido capaz de anular las sentencias de los republicanos condenados, que a fecha de hoy, siguen teniendo valor legal.

A mí nunca me han vencido”, repite Gregorio Escolano. – “A nosotros no nos vencieron, nos entregaron, nos engañaron”, comenta, pues el alto mando les ordenó a rendirse. Nunca pensó que le iba a pasar todo lo que pasó. “y no hice nada malo, sólo defender a mi gobierno”. Y añade:

“Nunca tomaron Madrid, se pasearon por Madrid”. Gregorio siempre creyó que había que haber seguido los combates, porque la 2ª guerra mundial estaba cerca. Gregorio opina que la guerra se perdió en las cancillerías europeas y por el cierre de fronteras a material bélico para la República. “A Madrid no entraron conquistándola, no pudieron, ni por el Guadarrama, ni por el Jarama, ni por Guadalajara, con tanto ejército como tenían, cuando tomaron Madrid, se pasearon por Madrid, allí no había nadie”. “Entraron gracias a una traición”, opina Gregorio.

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Gregorio fotografiado en su casa de Alcolea del Pinar (2008)

“La transición ha sido legalizar el franquismo. Aquí trajeron a la Pasionaria, a Carrillo, al otro, y con eso dijeron que habían hecho la paz, pero ¿Donde están los enterrados? ¿Qué pasa con los que estábamos en la cárcel? De eso nada de nada. ¿Donde estan los muertos, quien saca a los muertos? No los sacarán nunca. Ahi están, No hay dinero. Cuando desaparece una chica joven como estos casos que ha habido, remueven medio mundo para sacar un cadáver. ¿Y los nuestros, donde están?

Son frases extraídas de nuestra conversación y que demuestran su lucidez sobre este asunto, a pesar de sus 97 años y se lamenta de no que no se han puesto soluciones a este problema:

“Como [la dictadura ]no podía aguantar, vinieron los americanos a salvar a Franco, a quien dejaron hacer lo que quiso internamente, a cambio de las bases americanas”. “Mucha culpa del franquismo la tienen los americanos. Pero ¿y los miles y miles de muertos? Y además, los partidos republicanos no se pudieron presentar en las primeras elecciones democráticas.

A pesar de haber sido nombrado capitán en abril de 1938, Gregorio sigue hoy día cobrando una pensión como capitán, lo que considera una injusticia, pues los alféreces provisionales del ejército franquista fueron “elevados a los altares”, pasando incluso por encima de los profesionales, como bien nos recuerda Gregorio, pero la democracia no se dio ninguna prisa por equiparar a los oficiales republicanos como él haciéndolo tarde y mal. Gregorio comenta que durante la guerra los profesionales pronto o murieron o se retiraron del frente, y que tras unos meses, sólo había en primera línea alféreces provisionales y oficiales de milicias. Gregorio cobró su primera paga como ex combatiente en 1984, pero tardaron un año en dársela. Esta paga era equivalente a la pensión mínima de entonces. No ha sido hasta el año 2000 en el que ha cobrado el 100% de la paga, aunque la correspondiente al empleo de capitán. Gregorio piensa, que tras tres años de guerra, cuatro de cárcel y tres de batallón de trabajadores, merece la paga de un profesional. Hace unos años recibió una indemnización por su estancia en la cárcel, pero insuficiente, y desde luego, su condena sigue siendo legal.

El homenaje a Gregorio Escolano ha consistido en la entrega de una placa simbólica, que reproduce una medalla republicana de 1937 entregado en presencia de su nieto Dani y uno de sus hijos. acompañado de Félix Rodriguez, de Izquierda Republicana.

Xulio García

Foro por la Memoria de Guadalajara

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El Foro por la memoria de Guadalajara, como los Foros de la Federación, no constituye, no es, ni pretende ser un partido político. Es una organización política, antifascista y democrática, que participa de la República y los valores que la sustentan que se reconoce en todos aquellos que defendieron sus ideales de libertad y justicia social bajo sus banderas. Nuestro ámbito es la memoria de los que lucharon y su defensa hoy, de forma que las luchas actuales se puedan basar en la fortaleza moral y en el ejemplo de los que nos precedieron. Esa es la tarea del Foro, eso es lo que se recoge en nuestro ideario. Somos una organización de Frente Popular, abierta por tanto a cuantos saben unirse en una lucha común.

Cada uno de nosotros tiene o no otras militancias, pero el Foro está más vivo que nunca, se extiende y se fortalece, porque cuando tomas conciencia ante una fosa donde yacen nuestros camaradas, se forja en los corazones una voluntad de lucha y unidad, de lo que es prioritario y de lo que no, que resulta imbatible.

No confundamos pues lo que es el Foro y lo que no. No somos un partido, no somos un sindicato, no somos una ONG, somos un FRENTE DE LUCHA, camaradas, de una batalla que debe librarse y que algunos, que mucho presumen, abandonaron o nunca defendieron. Como Foro no es que podamos, es que debemos ser una organización activa, un sujeto activo, un comisario decidido y tenaz que ayude en las luchas actuales. Que ayude a tomar conciencia de clase, a darle un sentido revolucionario, antifascista y republicano a todas las luchas de nuestra clase, y que ayude a resistir y vencer a las agresiones brutales que el capitalismo y este estado miserable de la monarquía heredera de Franco, nos imponen. Memoria para resistir, memoria para vencer, memoria para saber quienes somos y porqué luchamos, memoria para saber distinguir a nuestros enemigos, memoria para guiar la lucha de los jóvenes y ganar el futuro, memoria para que nadie nos robe la victoria del pueblo y de los trabajadores, memoria para construir la REPÜBLICA del pueblo….

El Foro por la memoria es un soldado más en este combate, en este ejército popular de trabajadores, estudiantes, campesinos, parados, ciudadanos, hombres, mujeres y niños que cada día sufren y anhelan la unidad que necesitamos para vencer.

Participaremos en cuanta iniciativa ciudadana, política o sindical se plantee y sea precisa… Que no se engañe nadie por tanto: Sabemos cual es nuestra obligación. La unidad la construimos luchando juntos y aportando lo que cada uno puede y sabe mejor.

Pedro A. García Bilbao
Presidente del Foro por la Memoria de Guadalajara

Foro por la Memoria de Guadalajara.
 HOMENAJE A CANUTO PEDRO MARCOS CENTENERA

Homenaje a los veteranos alcarreños luchadores por la libertad

Guadalajara, 19/01/2013.
El Foro por la Memoria de Guadalajara ha iniciado la entrega de unos simbólicos diplomas a los veteranos antifascistas de nuestra provincia, como forma de distinción pública y como llamada de atención a las autoridades sobre su necesario reconocimiento . Estos diplomas, que reproducen una medalla republicana de 1937, incluyen también símbolos de los partidos y organizaciones en las que los homenajeados militaron en su lucha contra la dictadura. La idea del foro es proponer que estos luchadores tengan un reconocimiento institucional que hasta ahora no han recibido, en contraposición al pobre certificado de “reconocimiento personal” emitido por el Ministerio de Presidencia al amparo de la llamada Ley de Memoria de 2007, que se limita a decir (sólo si el afectado o sus familiares lo solicitan) que estos luchadores sufrieron cárcel o padecieron persecución por la dictadura franquista, pero excluye y renuncia expresamente a la reparación, pues carece de valor jurídico, debido a que la citada ley mantuvo y mantiene legales las sentencias y tribunales con la que estos compañeros y miles y miles de demócratas más de toda España fueron condenados. Los diplomas entregados por el Foro ha sido diseñados con símbolos que reflejan y respetan la diversa ideología de cada uno de ellos tal como sugiere el protocolo Joinet de la ONU para los homenajes a víctimas de violencia o represión política.
Trifón Cañamares, veterano militante del PCE de 101 años, agradece con unas palabras el homenaje del Foro por la Memoria. Foto: Fernanda Moral

Trifón Cañamares, veterano militante del PCE de 101 años, agradece con unas palabras el homenaje del Foro por la Memoria. Foto: Fernanda Moral

Hasta ahora ha sido entregado por parte del Foro, un diploma al veterano comunista de 101 años Trifón Cañamares, natural de Cendejas de Enmedio (Guadalajara), el pasado día 11 de enero y otro a título póstumo a Canuto Pedro Marcos Centenera (1920-2012), ex sargento de tanques y militante anarcosindicalista de Guadalajara, fallecido recientemente y que recogió su viuda y familiares en un emotivo acto.
Nacido en Guadalajara, Canuto Marcos al iniciarse la guerra civil  fue primero miliciano en el Batallón Rosemberg, creado por voluntarios de todas las tendencias antifascistas de la provincia, y posteriormente soldado de la 49 Brigada Mixta; ambas unidades creadas en Guadalajara. Posteriormente fue sargento de tanques hasta el final de la guerra. Tras la contienda estuvo preso en un batallón penal en Teruel. Su hermano de Emiliano Marcos Centenera, militante como él, de la CNT y soldado de aerostación, fue fusilado en marzo de 1940 en las tapias del Cementerio de Guadalajara.
El homenaje y entrega del sencillo reconocimiento a Canuto Marcos tuvo lugar en la sede de CNT de Guadalajara, y al mismo asistieron su compañera , hijos y familiares, así como algunos miembros del Foro por la Memoria y de CNT.
La placa de Canuto Marcos, que como indicamos, reproduce una medalla republicana de 1937, reza:
“Medalla de la Libertad. (Reglamento general de recompensas de 16 de mayo de 1937 DO nº 122). El Foro por la Memoria de Guadalajara, en homenaje a los que lucharon por la libertad y la justicia social, propone la Medalla de la Libertad (a título póstumo) al compañero Canuto Pedro Marcos Centenera (1920-2012), sargento, jefe de carro de las fuerzas blindadas del EPR, militante de la CNT, en reconocimiento a los excepcionales méritos de entrega, sacrifico, y abnegación que demostró durante toda una vida de lucha. En ausencia de las autoridades legítimas de la República Española, la Federación Estatal de Foros por la Memoria, Guadalajara, a 19 de enero de 2013” (fecha que hubiera sido de su cumpleaños).
Julián Vadillo en nombre del Foro por la Memoria y de la CNT, durante el homenaje a Canuto. Foto: Nacho Izquierdo

Julián Vadillo interviene en nombre del Foro por la Memoria y de la CNT, durante el homenaje a Canuto. Foto: Nacho Izquierdo

En la placa se incluyen logotipos de la CNT y del Foro por la memoria de Guadalajara, así como la representación de la Medalla de la Libertad y la insignia de las unidades de tanques del EPR.
La viuda y los familiares de Canuto posan con Julián Vadillo tras la entrega del diploma.

La viuda y los familiares de Canuto posan con Julián Vadillo tras la entrega del diploma “Medalla de la libertad”

En días sucesivos serán entregados más diplomas a veteranos y veteranas antifascistas de Guadalajara.

167824_501435916237_6288433_n76 aniversario de la muerte del brigadista Guido Picelli

El Foro por la Memoria de Guadalajara recuerda al diputado comunista Guido Picelli, muerto ante Algora en 1937

“Si cerráis el paso al futuro, lo que tendréis es una revolución”

El 5 de enero de 1937 cayó en combate ante el cerro de San Cristobal, en el frente de Guadalajara, un combatiente antifascista de primera hora, el diputado comunista Guido Picelli, capitán de la compañía de choque del batallón Garibaldi de la XII Brigada Internacional.

Fue hace mucho tiempo, pero el ejemplo de Guido Picelli, organizador de los Arditi del popolo, —la primera organización de frente popular— y de las barricadas de Parma que en 1922 humillaron a los escuadristas del fascista Italo Balbo, sigue siendo válido. Picelli fue un gran defensor de la unidad de acción de los trabajadores y de la necesidad de coordinar todas las luchas, incluyendo la respuesta armada al fascismo.

En su exilio en la URSS estudió en la escuela militar leninista junto a Lister y Modesto. Perteneció a la generación de Matteoti, Amendola y Gramsci y como ellos fue un referente moral y político para Italia y toda la Europa democrática de su época. El fascismo o la guerra les quitaron la vida pero no han podido apagar su legado.

El Foro por la Memoria de Guadalajara hace público su respeto a su figura y llama a dedicar un homenaje a Picelli en los actos a celebrar en marzo de 2013 con ocasión del aniversario de la batalla de Guadalajara. Picelli es una figura que trasciende notablemente su época y nos ofrece hoy en día un valioso referente moral. Olvidado de forma injusta en España, recuperar su memoria es una obligación ineludible. En este 5 de enero de 2013, enviamos a todos los compañeros italianos un fuerte abrazo y nos sumamos a todas las iniciativas que en recuerdo de Picelli y sus compañeros se celebren.

Estábamos equivocados: Siempre creímos con orgullo que en Guadalajara se dió la primera derrota del fascismo en un campo de batalla. Pero no fue así. La primera derrota del fascismo tuvo lugar en las barricadas de Parma en 1922 y uno de sus héroes y dirigentes fue Guido Picelli.

Foro por la Memoria de Guadalajara

Enero de 1937

http://www.memoriaguadalajara.es

Joaquim Soms, sentado al piano, en su casa de Pineda de Mar. (octubre 2011). Copyright Foro por la Memoria

Joaquim Soms, sentado al piano, en su casa de Pineda de Mar. (octubre 2011). Copyright Foro por la Memoria

Fue combatiente en la 138 Brigada Mixta, desplegada en Gárgoles y Abánades (Guadalajara) en 1937-38. 

http://youtu.be/lhOK607OYfQ

Joaquim Soms, compositor y ex combatiente en la 33 División republicana desplegada en el frente de Guadalajara en 1937-38, ha fallecido en la localidad barcelonesa de Pineda de Mar, donde nació hace 98 años.

En octubre de 2011, miembros del Foro por la Memoria tuvimos ocasión de visitarle y entrevistarle en su propia casa, donde nos agasajó al piano con una interpretación de la sardana “Catalans a l’Alcarria” compuesta en Brihuega en 1938.

La entrevista se centró en sus vivencias durante la guerra civil española en Guadalajara, primero como enfermero en la 138 Brigada Mixta republicana, con base en Gárgoles de Arriba, y luego como director de la banda de música de la 33 División del EPR. Durante este periodo realizó muchas composiciones, especialmente sardanas, dada la composición mayoritariamente catalana de las brigadas de la citada división, y entre ellas destaca la sardana “Catalans a l’Alcarria”, que tuvo un éxito fulgurante entre todos los combatientes catalanes en el Ejército del Centro, y que fue estrenada en el teatro Calderón de Madrid en 1938 en presencia de autoridades como el general Miaja o Jaume Miratvilles. La citada sardana le costó posteriormente un año de prisión en campos de concentración franquistas, por ser considerada un “himno separatista”.
En la posguerra, Soms siguió tocando y componiendo música catalana , llegando a la cifra de más de 600 sardanas y varios centenares de habaneras. En los años 80, formó con otros excombatientes catalanes la asociación de veteranos “Catalans a l’Alcarria”, con la que visitó Brihuega, Gárgoles y Abánades, aunque en ninguno de estos sitios tuvieron ningún homenaje institucional estos veteranos.

Guión de la asociación de ex combatientes catalanes en los frentes de Guadalajara. Joaquim era su último representante vivo. (Copyright Foro por la Memoria)

Guión de la asociación de ex combatientes catalanes en los frentes de Guadalajara. Joaquim era su último representante vivo. (Copyright Foro por la Memoria)

Joaquím nos dejó ejemplo de su vitalidad y buen espíritu, pues a pesar de su avanzada edad seguía componiendo y estrenando nuevas sardanas. Ha sido el compositor catalán en ejercicio más veterano y longevo. El amor a la libertad le llevó, como a otros catalanes, a luchar en tierras de Guadalajara por la libertad de todos. Y el amor a la música, y sobretodo a su querida tierra, Catalunya, a mantener su espíritu apasionado por la vida y el arte, hasta el final.
Desde Guadalajara, queremos expresar nuestro sentido pésame a sus amigos, como Eugeni Pont y a sus familiares y sobretodo, a su querida esposa que tan amablemente nos recibió. Nuestro más profundo respeto y admiración al propio Joaquim a quien nunca estaremos suficientemente agradecidos por honrarnos con tan bella composición, que ha perpetuado en la memoria de muchos catalanes, como ejemplo de su sacrificio y lucha en nuestra tierra, por defender la justicia y la libertad: Esperamos algún dia que nuestras autoridades provinciales lo sepan reconocer pública e institucionalmente.  Compañero Joaquim, tu sardana siempre será recordada como un himno propio por el Foro por la Memoria de Guadalajara y por nuestros compañeros el Forum per la Memoria Popular de Catalunya..

 

Descansa en paz Joaquim.

Fragmento de la Sardana Catalans a l’Alcarria y entrevista (Octubre 2011)

http://youtu.be/lhOK607OYfQ

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Pedro Mateo Merino durante la guerra civil, con las divisas de mayor de milicias

El pasado día 4 de diciembre, se cumplieron 100 años del nacimiento de nuestro paisano Pedro Mateo Merino, teniente coronel del Ejército Popular de la República Española, y uno de los principales luchadores antifascistas nacidos en nuestra provincia, la cual, como ya sabemos, tiene por costumbre olvidar a sus hijos ilustres, especialmente a los que lucharon por las libertades de todos.

Merino nació en la localidad campiñera de Humanes de Mohernando, (Guadalajara), el 4 de diciembre de 1912. Hubiera cumplido, por tanto, 100 años el pasado día 4. Sirva esta breve biografía como testigo y recordatorio de su fecunda vida.

Pedro Mateo Merino era hijo de unos sencillos campesinos de Humanes. Desde joven mostró inquietud e inteligencia para el estudio, y gracias a su tenacidad logró sacar el bachillerato en Madrid y posteriormente estudiar Ciencias Exactas en la Universidad Central de Madrid, aunque, como veremos, el inicio de la contienda le impidió su finalización. Desde muy joven militó en las filas republicanas y comunistas; y fue muy activo en el movimiento estudiantil (FUE y FUHA) donde luchó en pro del derrocamiento de la dictadura de Primo de Rivera y de la Monarquía. Durante ese periodo, al igual que muchos otros luchadores, sufrió persecuciones y torturas que le llevaron a la prisión en Madrid, Zaragoza y Barcelona. La sublevación fascista de 1936 le sorprendió cuando apenas le faltaba un curso para terminar la carrera de Ciencias Exactas. Decidió desde el primer momento incorporarse como voluntario a las milicias antifascistas, siendo nombrado inmediatamente capitán al mando de una compañía de milicias con la que acudió al frente de Somosierra para frenar las columnas rebeldes que venían de Burgos. Tras Somosierra, conoció los frentes de Madrid, Brunete, Teruel, Lérida, Ebro, Cataluña y de nuevo Madrid. Reconocido su valor y capacidad por los mandos, poco a poco recorrió toda la gama de cargos y empleos desde simple miliciano hasta jefe de la 101 Brigada Mixta, cuya creación le fue encomendada en mayo de 1937. Un año después, en mayo de 1938 asciendió a teniente coronel y obtiene el mando de la 35ª División del Ejército Popular de la República, con la que se batió en la batalla del Ebro, en la venta de Camposines. Obtuvo por su valentía las medallas republicanas del Valor y de la Libertad por méritos de guerra.

 Al producirse la derrota republicana marcha al exilio en febrero de 1939, primero a Francia y después a la URSS, donde cursó estudios militares superiores en la Academia Militar Frunze. También se gradúa en Ciencias Económicas.

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Merino (4º izda) en la Academia Frunze de Moscú, acompañado de varios españoles: Juan Modesto, Francisco Romero Marín, Enrique Líster, Manuel Tagüeña,, Artemio Precioso, Sixto Agudo. etc.

Al comenzar la II Guerra Mundial participó en la guerra contra el nazismo, luchando en la defensa de Moscú y desarrollando, como otros españoles, actividades militares docentes en la propia academia Frunze, dada su experiencia en combate y en el mando. En los años de postguerra desempeñó funciones técnicas en el Ejército Yugoslavo y fue  ascendido a coronel; más tarde enseñó español y estudió ingeniería en Praga (Checoslovaquia).

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Pedro Mateo Merino en 1986, fecha de la publicación de sus memorias

 Merino ejerció diez años como técnico en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, donde además revalidó su título en Ciencias Económicas.  Después de treinta y tres años de exilio, regresó a España en 1970, donde vivió hasta su muerte, falleciendo en la madrileña localidad de Móstoles el 19 de noviembre de 2000. Una muerte que pasó casi totalmente desapercibida , excepto por una breves reseñas en el diario El País y en Mundo Obrero. Nunca, que sepamos, ha sido Merino honrado con ningún homenaje ni reconocimiento. Algunos militantes militantes de Izquierda Unida le recuerdan en las asambleas locales de IU o del PCE, o sentado en un banco de la Concordia, tomando tranquilamente el sol.

Sirvan estas líneas como reconocimiento a uno de los jefes del Ejército Popular que más altas puso las cotas del valor, del sentido del deber y de la capacidad técnica militar que logró alcanzar el Ejército Popular Regular (EPR) de la República española., creando un ejército de la nada, sin apenas medios, y en tiempo record. Todo un ejemplo de una vida consagrada a defender la libertad y los intereses de la clase trabajadora.. No en vano, sus memorias, publicadas en 1986, se titulan “Por vuestra libertad, y por la nuestra”.

Memorias del humanense Pedro Mateo Merino, publicadas en 1986.

Jose Luis de Luz, en la foto de su carnet miitar durante la guerra

24 de noviembre de 2012

Ha fallecido Francisco de Luz Polanco, conocido como “José Luis” por sus amigos y familiares.

José Luis ha sido quien mas testimonios e información ha aportado en la investigación sobre la guerra y la represión franquista en Tendilla, su pueblo. En el cementerio de Tendilla, junto a sus padres, descansa ahora para siempre, José Luis.

“Si franco no trae a los moros…nosotros no perdemos la guerra” lo decía convencido y me lo repitió muchas veces en tantas y tantas tardes que conversamos. Yo quería saber de mi abuelo Saturnino, que era hermano de su padre, y él me contó cuanto sabía. Mi interés y sus ganas de contar fueron en aumento. Su memoria era prodigiosa y día tras día durante muchas tardes escuche, pregunté y recogí sus testimonios. No solo me contó de mi abuelo sino también de su padre, Gregorio de Luz, de la “tía Colaca”, los “Chifolas”, Julio Salamanca, María Sánchez y Cartés, Manuel Nuevo, Lucía Sánchez, Antolina …y de él mismo. Con su inestimable ayuda pude conocer y después contrastar los hechos que sucedieron en Tendilla durante la guerra y la criminal represión que le siguió.

José Luis: “….tenía 19 años cuando se produjo el levantamiento contra la República. Primero estuve en el frente del Jarama, en el 4º batallón de choque íbamos en la 1º línea con el “Campesino” y Líster. Fueron dos mese tranquilos, debajo de Morata de Tajuña, Chinchón y San Martin de la Vega, los otros estaban en el “Pingarrón”. Hubo alguna refriega pero poco, si que pasé mucho frío durante las 6 horas de guardia en el parapeto. Estábamos tan cerca que anochecido se sentía hablar al enemigo, cuando les llevaban el rancho…Después me mandaron a Valdecilla por tres meses. Cuando acabó lo del Jarama tuve dos días de descanso y pasé por el pueblo, luego fui para Castellón y de allí al frente norte de Zaragoza y de Huesca. Fue en este último destino donde me cogieron preso junto a toda la brigada. El enemigo, la mayoría, vestía con gorro rojo como si fuesen requetés o regulares, pero eran moros. Nos hicieron un cerco, en herradura, nos cogieron prisioneros. Si franco no trae a los moros…nosotros no perdemos la guerra.
Disparamos cuanto pudimos con aquellos mosquetones españoles pero estábamos sin escapatoria, murieron muchos y el capitán puso pañuelo blanco en la bayoneta y nos rendimos… Nos llevaron presos a un corral improvisado del pueblo cercano y luego a Zaragoza, después a la zona nacional de Santoña donde estuve 4 meses… Pasamos mucha hambre y mucha miseria. Sin comer, sin desayunar, era una comida muy pobre, algunas castañas cocidas y poco más. Donde nos cogieron prisioneros, sin aseo mínimo, sin agua, nos cortaban la barba con la máquina del pelo, había piojos a mansalva. De allí me llevaron a Miranda de Ebro y estuve haciendo trincheras, pistas, puentes volados… en el BATALLÓN DE TRABAJADORES Nº 50 Gramut, Lérida, Borges Blancas …me pusieron a cavar trincheras por toda Cataluña, Lérida…Después toda la quinta fue reclutada por los nacionales. Tuvimos que servir como soldados del ejército nacional durante tres años “La mili de Franco”. Mi padre sería trasladado de Guadalajara a la prisión de Astorga y recuerdo una vez que regresando a casa pasé por allí para visitarlo; yo iba vestido de soldado nacional y casi me veo haciéndole guardia en la prisión. Cuando me licencié estuve en Madrid, en casa de la tía Balbina, Norberto había muerto durante la guerra, mi padre seguía preso o desterrado y a tu abuelo le habían matado”.
Conchi de Luz Medel
Foro por la Memoria de Guadalajara
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Estandarte que ha sido retirado por indicacion del obispado de Ciudad Real.

Ciudad Real, 31 oct-  El Foro por la Memoria de Castilla-La Mancha ha mostrado su satisfacción por la retirada del estandarte ‘vejatorio’ para las víctimas del nazismo que hasta el pasado abril sacó en procesión la Hermandad Nuestra Señora de las Angustias de Ciudad Real durante la Semana Santa tras hacer caso a la petición que le realizó el Obispado.
La retirada del estandarte de la División Azul, que lucía una cruz de malta  como la utilizada por unidades militares del tercer Reich, y el yugo y las flechas de Falange, se ha producido después de la mediación del obispado de Ciudad Real,
según ha informado hoy esta organización. Para el Foro por la Memoria, así como para todas aquellas personas respetuosas de los derechos humanos, de la Democracia y el antifascismo, la decisión del Obispado de Ciudad Real es “una agradable noticia”.
El Foro para la Memoria ha expresado su satisfacción por la “sensibilidad” que el Obispado de Ciudad Real ha mostrado hacía las víctimas del nazismo y ha agradecido, también, el apoyo “incondicional” que le ha mostrado Izquierda Unida en la campaña llevada a cabo en contra del mantenimiento de este estandarte.

Esta asociación denunció, en su momento, que “la ignorancia o la insensibilidad democrática” no podía ser excusa para mostrar en lugar de honor los emblemas criminales que devastaron Europa.
A su juicio, “voluntaria o involuntariamente” eran testimonio de homenaje y renovación pública del compromiso de los divisionarios que fundaron la hermandad en 1943 y que participaron en la guerra de agresión que asoló Europa. Para los 106 ciudadrealeños muertos en la deportación nazi, recordaron en su día, “esa cruz nunca fue la cruz del perdón” y, por eso, “nunca podía simbolizar los valores cristianos de paz y salvación. entre esos 106 ciudadrealeños había sin duda, creyentes”.

El Foro por la Memoria de Castilla-La Mancha pidió hace meses que no se confundiera “la cruz del nacionalcatolicismo con la del cristianismo”, pues “para miles de demócratas esa cruz que figura en
el escudo de la División Azul nunca será un símbolo de redención, sino de esclavitud de millones de hombres, mujeres y niños”.

El Foro desea expresar no obstante, al obispado, quien se queja en su carta de la “politización” del estandarte, que “no es ahora cuando se está politizando el estandarte,  sino desde la misma creación de la misma, en 1943, pues el citado emblema estaba formado por el yugo y las flechas falangistas y la Cruz de Malta usada por las divisiones del tercer Reich, entre las que se encontraba la “Blau División”.

Al señor presidente de la Hermandad de Cofradías, que en su blog critica al obispado de Ciudad Real por  hacer “caso  a miembros de la izquierda desnortada, trasnochada y anticatólica de nuestra región,”,  desde el Foro le indican “que desde luego, militamos con orgullo en la izquierda democrática y antifascista,  no sabemos si tan trasnochada como el yugo y las flechas que porta el estantarte retirado, pero que para afirmar  y defender lo que hemos dicho, no necesitamos ser de izquierdas, nos basta con ser DEMÓCRATAS. Que sepan los creyentes miembros de cofradías de su ciudad, por quien están siendo representados y que valores representa. Los valores democráticos son para todos, creyentes o no.”

Enlace al articulo que denunciaba el hecho, en castellano y alemán:

http://articulosmemoriaguadalajara.wordpress.com/2012/04/05/estandartes-de-semana-santa-que-vejan-a-las-victimas-del-nazismo/

“Colectivizaciones Guadalajara (1936-1939)” Sueños Colectivos

Galería fotográfica de las Jornadas celebradas en Azuqueca de Henares (Guadalajara) el 20 de Octubre

 

Mesa redonda de Fernando Hernandez y Jorge Herrero sobre “Colectividades en el Estado Español”.

 

Juan Pablo Calero, durante su conferencia sobre las “Colectivizaciones agrarias en Guadalajara”

Julián Vadillo, “Antecedentes politicos de las colectivizaciones”

Un aspecto del salón durante la intervención de Julián Vadillo (“Antecedentes politicos de las colectivizaciones”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Xulio García Bilbao presenta la mesa redonda sobre “Colectivizaciones en el Estado Español”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Algunos compañeros del Foro posan al finalizar la jornada

 

 

 Canuto Pedro Marcos Centenera, veterano militante de la CNT. 

 Ha fallecido a los 92 años de edad.  Fue enterrado el pasado dia 10 de octubre.

Crónica y fotos: Xulio Garcia Bilbao

Canuto, al poco de alistarse en la 49 Brigada Mixta.

Pedro, como le llamaba su familia, fue primero miliciano en el Batallón Rosemberg, y posteriormente soldado de la 49 Brigada Mixta, ambas unidades creadas en Guadalajara.  Posteriormente fue sargento de tanques, hasta el final de la guerra. Tras la contienda estuvo preso en un Batallón penal en Teruel.  

Su hermano de Emiliano Marcos Centenera, militante como él, de la CNT, fue fusilado en marzo de 1940. 

Nos ha dejado un gran luchador. Le despedimos en el cementerio de Guadalajara rodeado de banderas rojinegras. Ha sido enterrado junto a su hermano en el cementerio civil de Guadalajara.  El féretro, cubierto con una bandera de la CNT y otra republicana, fue transportado a hombros por militantes de la CNT. Julián Vadillo Muñoz le dedicó unas palabras en nombre de la central anarcosindicalista y del Foro por la Memoria. 

Entierro de Canuto, llevado a hombros por sus compañeros de CNT y acompañado por su viuda y familiares.

Echaremos de menos a este querido compañero.  Que la tierra te sea leve.

Entrevista en video realizada a Canuto por el Foro por la Memoria (Fragmento)

http://www.youtube.com/watch?v=mqnxxmAYy5M

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Artículo del periódico CNT de noviembre de 2009

Seré anarquista toda la vida” Una militancia anarquista en Guadalajara

Canuto Pedro Marcos Centenera

Cronica: Julián Vadillo Muñoz

Fotos: Xulio Garcia Bilbao

Son 90 años los que jalonan la vida de este anarquista. Pelo blanco, mirada alegre y muy dicharachero. Sentado en su sofá y junto a sus dos muletas, pues hace unos años que las piernas le dan la lata a la hora de caminar. Pero a medida que se conversa con él se ve que las ganas de luchar y la confianza en un presente y futuro libertario no las han aniquilado toda la represión y las desgracias que ha tenido en su vida.

Canuto Pedro Marcos Centenera (aunque a él le gusta que le llamen Canuto) nació en  Guadalajara un 19 de enero de 1920. Sus padres, cercanos a la UGT, eran originarios del pueblo guadalajareño de Tórtola de Henares. Recuerda su infancia, que fue de mucha necesidad, hambre y miseria. La vida de la España del momento era muy difícil. Con apenas 8 años tuvo que empezar a buscarse la vida: daba de comer a los cerdos, recogía leña del monte, etc. No había derecho para la educación de los pobres. Siempre fue un aficionado a las vaquillas y al toreo y recuerda como jugaba con sus amigos en el barrio de El Chorrón.

Canuto (de pie), junto a otro compañero, en el invierno de 1936.

Su vinculación a la CNT viene ya en los años republicanos, cuando contaba con unos 14 años. Y fue por influencia de su hermano, Emiliano Marcos Centenera, que fue uno de los impulsores del sindicato en la capital alcarreña. Recuerda como en aquel tiempo la gente estaba mucho más unida, como en las manifestaciones la UGT y la CNT iban de la mano. Como el anarcosindicalismo impulso una pequeña escuela en San Estaban. Allí tenían una amplia biblioteca donde pudieron leer a los clásicos.

Al sublevarse los militares contra la República tiene que salir hacía El Clavín (una zona de Guadalajara) Recuerda como se refugiaron los militares en el Alcázar y un primo suyo, militar republicano, informa a las fuerzas leales a su llegada a Guadalajara. Ortiz de Zárate, el militar rebelde de Guadalajara, es ejecutado por las fuerzas leales.

Canuto se enrola en las milicias y el 2 de agosto parte con el Batallón Rosemberg hacia Sigüenza. Retroceden por la pérdida de la ciudad de El Doncel. Tras la militarización forma parte de la 49 Brigada Mixta, que era mayoritariamente comunista. Entra en combate en la batalla de Guadalajara, si bien no está en el epicentro de la lucha, ya que su unidad estaba más cerca de Jadraque.

Tras la Batalla de Guadalajara pasan a Don Benito, donde la sed corría a toda la tropa. Un teniente  comenzó a beber agua y al querer hacer lo mismo Canuto, el teniente se la quita. Ni corto ni perezoso Canuto le asesta un cabezazo al teniente. Aprovechan ello para darle la baja por menor de edad.

Vuelve a Guadalajara pero se vuelve a enrolar y le manda a Archena (Murcia), a la Academia de Fuerzas  Blindadas. Allí estuvo mes y medio instruido por profesores soviéticos. Salen para Nules, pero les  sorprende el corte que la zona republicana tiene a la altura de Vinaroz. La salida se hace pues a Extremadura. En eso Canuto asciende en el Ejército Popular de la República y alcanza el grado de sargento.

El final de la Guerra le coge en Levante y trata de ir a Valencia primero y luego a Alicante para partir al exilio. Al estar atrapados va hacia Almansa. Una frase de Canuto es conmovedora: No se puede expresar con palabras cuando vi el primer Tercio y la bandera de los sublevados. La Guerra se ha perdido. Fue retenido y agredido, pero pudo escapar. Llega hasta Aranjuez. Allí se encuentra con su paisano Agustín Yela. Recuerda el hambre que pasó.

A su vuelta a Guadalajara comienza el calvario de Canuto. La represión se comienza a cebar con los elementos que han luchado al lado de los leales. Y ellos son anarquistas. Un tío suyo es ejecutado. Pero quizá la muerte más sentida para Canuto fue la de su hermano Emiliano. El 9 de marzo de 1940 es ejecutada la pena de muerte que sobre el pesada. Estaba preso en Guadalajara. Fueron a llevarle comida y le dijeron que lo habían trasladado. Preguntó donde, pero no obtuvo respuesta. Canuto sabía que lo habían matado. Baja al cementerio y le dicen que allí no está.

Emiliano Marcos Centenera, hermano de Canuto asesinado el 9 de marzo de 1940, en las tapias del Cementerio de Guadalajara, a los 25 años. Era soldado de aviación y dirigente de la CNT

Sube al Ayuntamiento de Guadalajara y le dicen que efectivamente ha sido ejecutado esa mañana y que su cuerpo está en el cementerio. El dolor que sentía no se podía expresar. Va a recoger dinero para poder comprar un caja para su hermano. Se lo facilita su novia (hoy su compañera). Reconoce a su hermano. Recuerda de forma triste (y que todavía nos llena de rabia) como cuando enterraban a Emiliano, el cura y los falangistas de Guadalajara se reían. Después de esto ¿hace falta preguntar para qué sirve la memoria histórica?

Placa dedicada por Canuto a su hermano asesinado en 1940: Fue varias veces vandalizada por fascistas y restaurada por Canuto.

Aun así Canuto esta un año tras la Guerra en Guadalajara. Es movilizado y, al estar fichado por anarquista, lo llevan a Teruel, a un Batallón de Trabajadores. En Teruel estuvo 2 años, con más de 1000 guadalajareños. Allí conoció a otros anarquistas. Uno, que aun vive en Francia, todavía conserva su amistad. Y me mostró fotografías de aquel momento.

Canuto ( señalado con un circulo) durante su estancia en un batallón de castigo en Teruel, como muchos jovenes defensores de la República que tuvieron que además hacer la mili castigados en batallones penales

Vuelve a Guadalajara y se coloca como camarero. Luego pasa a trabajar en la construcción. Recuerda como los falangistas le insultaban y escupían. Le dijeron que le iban a hacer lo mismo que a su hermano. Los falangistas hicieron que Canuto durmiera más de una noche en el campo.

Siguió manteniendo contacto con miembros de la CNT alcarreña. Recuerda como en 1942 detuvieron a unos cuantos. Se salvó por poco de quema. Aun así son años de terror y miedo. Eso paralizó cualquier intento de reestructurar nada.

Cuando murió Franco sintió alegría. Pero no tanta por verle morir en la cama. Como todos los represaliados soñaban con derribar al dictador en vida y que diera explicación de su criminal conducta contra la humanidad.

Participó de la reestructuración de la CNT. Pero todavía le atenazaba el miedo de la dictadura, por lo que su compromiso no fue tan alto.

Este anarquista de 90 años sigue fiel al ideal. Considera que la democracia no tiene seriedad. Cree que hay una falta de escrúpulos en los sindicatos y que tan solo se salva la CNT. Las opiniones del PP le enfadan muchísimos. Son los neofranquistas llenos de corrupción.

Cuando hace unos años retiraron las estatuas de Franco y José Antonio Primo de Rivera de Guadalajara (campaña que estuvo impulsada por la CNT) sintió alegría. ¿Cómo no la iba a sentir, si de las calles alcarreñas desaparecían el ejecutor de su hermano (y de tantos miles de compañeros) y el inductor ideológico de esos crímenes?

Canuto, acompañado de sus familiares, una de las últimas veces que acudió al Primero de Mayo

Su solución sigue estando en el anarquismo. En él ve la única salida en nuestra sociedad. Por ello cree que tenemos que dar más de sí. Su opinión es que hay que afearles la actitud a CCOO y UGT

Seré anarquista toda la vida” sentencia. Y nosotros contigo, compañero.

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