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Los Foros por la Memoria visitan el pueblo mártir de Oradour y expresan su solidaridad con Robert Hébras

Robert Hébras posa con nosotros en la puerta de acceso al Centro de Memoria.

Robert Hébras posa con miembros de la FEFM y Ateneo Republicano du Limousin en la puerta de acceso al Centro de Memoria.

[FpMG, abril 2013].- Una delegación de militantes de la Federación Estatal de Foros por la Memoria, concretamente procedentes de Guadalajara, Alcalá de Henares, Rivas, Madrid y Miéres, acudió el pasado viernes 6 de abril al pueblo de Oradour-sur-Glane, situado en el Limousin francés, y que en junio de 1944 sufrió la masacre de sus 640 habitantes, (entre ellos varios españoles) a manos de una unidad de las SS nazi. Nos acompañó la periodista Evelyn Mesquida, autora de la investigación sobre «La Nueve», obra recientemente publicada sobre la actuación de los republicanos españoles en la división Leclerc.

Calle principal de Oradour, hoy convertido en ciudad museo de la memoria

Calle principal de Oradour, hoy convertido en ciudad museo de la memoria

La visita se hallaba programada dentro de los actos de las “V jornadas del Ateneo Republicano du Limousin” y contamos con la guía excepcional de uno de los pocos supervivientes de la matanza, Robert Hébras, junto con los compañeros del ateneo limousin. La visita tuvo una gravedad y emoción muy especiales dado lo sucedido en Oradour y de lo acertado de la actuación pública en los restos de la población que ha sabido preservar la memoria del horror de aquellos días. Recorrer las calles destruidas del pueblo mártir, preservadas para recuerdo de las víctimas y enseñanza para todos, es algo que impacta al visitante.

Robert Hébras superviviente de la matanza de Oradour Sur Glane, y nuestro guía en la visita

Robert Hébras, superviviente de la matanza de Oradour Sur Glane, y nuestro guía en la visita

10 de junio, 1944

El 9 de junio de 1944, apenas 4 días después del desembarco aliado en Normandía, la división SS Das Reich inició un mortífero avance por territorio francés, asesinando a población civil. La división había recibido la orden de sumarse al combate en Normandía y les urgía llegar cuanto antes a la zona de combate. La resistencia francesa, alzada en armas en apoyo del desembarco hizo cuanto pudo por retrasarles: voladura de puentes, bloqueos en carreteras, hostigamientos y aunque no podían impedir el avance si lograron retardar la marcha varias horas que serían cruciales en los días en los que se combatía en las playas. El mando de la división Das Reich dio ordenes de actuar de forma implacable contra cualquier resistencia, lo que incluía toma de rehenes y ejecuciones de civiles como medidas de represalia y disuasorias. La unidad había combatido en el frente del Este y este tipo de ordenes tenía para ellos un significado muy concreto. Muy pronto sería la población francesa la que iba a sufrir el mismo terror y la misma voluntad genocida que, a gran escala, se había manifestado contra la población rusa.

Robert Hébras en la época de la II Guerra Mundial

Robert Hébras en la época de la II Guerra Mundial

Obligados a dar rodeos por las carreteras para evitar las destrucciones de las vías de comunicación, muy pronto las amenazas se convirtieron en hechos. En Tulle, tras un ataque del maquis en la ciudad, 99 civiles tomados como rehenes fueron ahorcados en plaza pública por unidades de la División y un bando de guerra emitido por las fuerzas de ocupación alertó sobre el resultado de seguir oponiendo resistencia.

Oradour-sur-Glane, una pequeña población de 350 habitantes entre Limoges y Saint-Junien, cuya única experiencia de la guerra eran los hijos movilizados y la presencia de refugiados, recibió la visita de una compañía de granaderos panzer el 10 de junio de 1944. Era un pueblo más, uno de los muchos pueblecitos de la campiña francesa donde la población civil vivía buenamente sus vidas en medio de las penurias de la época; nada había pasado allí que pudiera presagiar el drama.

En sus vehículos blindados, los 287 miembros de las SS que ocuparon Oradour, (3ªCompañía, Ier Batallón, Reg. Der Fürher, Div. Waffen-SS Das Reich, incluida la plana mayor del E.M. del batallón) entraron en el pueblo y establecieron un cordón a su alrededor. Con cierta tranquilidad y sin violencias sacaron a todos de sus casas y les reunieron en la plaza del mercado. Hombres, mujeres, niños —los pequeños alumnos de la escuela comarcal también fueron allí conducidos—. Se le dijo al alcalde que había armas escondidas y que se procedería a un registro. Las mujeres y niños, en torno a 450, fueron encerrados en la Iglesia, hacinados de forma inhumana. Los hombres fueron divididos en grupos y llevados a diversas partes de la localidad. Los soldados les mataron con armas automáticas, rociaron con gasolina los cadáveres y arrojaron granadas al interior de las casas. La población fue destruida de forma sistemática.

Hébras durante un momento de la visita

Robert Hébras nos acompaña por “la Villa Mártir”, como es conocida Oradour en todo el mundo.

Al empezar los disparos, las voladuras y el fuego, los padres de algunos niños de la escuela comarcal corrieron hacia la población desde sus aldeas cercanas para buscar a sus hijos; el cordón de soldados les dejó pasar para una vez dentro asesinarles igualmente. En la iglesia el ruido de la masacre causó el terror y muchas mujeres trataron de huir con sus hijos. Los soldados dispararon a través de las puertas para impedirlo. El paso siguiente fue detonar en el interior de la iglesia varias bombas incendiarias que causaron un calor gigantesco y una deflagración intensa que causaron la muerte a las centenares de mujeres y niños allí encerrados. De lo vivido en el interior de la Iglesia en esos minutos de horror no podemos hacernos una idea. Los cuerpos de algunos bebés aparecieron colocados en el interior del confesionario, donde sus madres les habían intentado esconder en un intento desesperado de salvarles la vida aunque ellas mismas fallecieran. Las personas fueron quemadas vivas, desmembradas por la explosión, muertos por asfixia, por aplastamiento, o cocidos literalmente por el intenso calor. Varias mujeres lograron saltar por una de las cristaleras, que habían reventado por el calor, para ser luego tiroteadas por los soldados SS. Dos mujeres únicamente lograron escapar, una, la más joven de las dos, no pudo seguir pues se rompió las piernas al caer y fue asesinada allí mismo poco después; la única superviviente fue una mujer de cierta edad que había logrado alejarse tras saltar y escapar antes de que los soldados se apercibieran de su presencia. En el resto del pueblo, en grupos de 10 o 20, los hombres fueron a su vez asesinados. De los más de 200 hombres, solamente 6 escaparon con vida, todos ellos heridos, caídos al suelo entre los cuerpos de los tiroteados y que lograron apartarse de los montones de víctimas antes de que el fuego acabase con ellos.

Interior de la Iglesia de Oradour donde murieron asesinadas las mujeres y niños de la localidad.

Interior de la Iglesia de Oradour donde murieron asesinadas las mujeres y niños de la localidad.

En su marcha asesina hacia Normandía, la división Das Reich dejó un monstruoso rastro de sangre y terror. Con todo, esta verdadera marcha de la muerte causó menos víctimas civiles que el avance hacia Badajoz y Talavera de la columna Castejón a las ordenes de Yague en julio-agosto de 1936 en la GCE.

Españoles en Oradour

Oradour estaba llena de refugiados que habían encontrado en aquel pedacito de la Francia rural un hogar en medio de una guerra horrenda. Familias de Mosela, Lorena y Alsacia o de otras regiones de Francia (107 refugiados franceses), familias españolas, algunas familias judías francesas, unidos en el infortunio de la guerra y la persecución, compartieron la suerte de sus vecinos y amigos, fueron todos asesinados. En el monumento memorial junto al cementerio de la localidad decenas de placas recogen sus nombres, el recuerdo de sus familias y perpetúan el recuerdo de las victimas. El amor de las familias ha demostrado ser mucho más fuerte que el odio nazi.

¿Quienes eran los españoles de Oradour asesinados junto a sus vecinos y amigos franceses?

Se conocen algunos datos sobre ellos. Eran básicamente refugiados civiles con sus hijos, algunos nacidos ya en Francia. La presencia española no se limitaba a estos residentes, la mayoría instalados allí desde 1941, sino que existían numerosos exiliados republicanos españoles que formaban parte de un Grupo de Trabajadores Extranjeros (GTE) instalado a cierta distancia. Estos grupos se componían de refugiados o desplazados en edad militar, sujetos a las autoridades de ocupación y que prestaban sus servicios como trabajadores agrícolas o locales. Muchos de ellos colaboraban con los campesinos de la comarca: en la calle principal de Oradour existía una cocina de campaña que servía a los trabajadores que iban al pueblo durante el día; muchos niños y jóvenes de la localidad acudían a la cocina a intentar conseguir algo de comida. El castellano se oía en Oradour todos los días, siendo el colectivo español local el más numeroso entre los extranjeros. ¿Quiénes eran los residentes?

La familia Gil Espinosa la componían el matrimonio, una pariente de la esposa y las dos hijas, gemelas de 14 años. Eran originarios de Alcañiz, donde muy posiblemente habían participado en la colectivización. Sus nombres y edad: Francisco Gil Egea (circa 50 años), su esposa Francisca Espinosa (49 años), su pariente Carmen Espinosa Juanos (30 años), y las niñas Francisca y Pilar Gil Espinosa (14 años).

El Gobierno de la República en el Exilio homenajeó a las víctimas españolas con una placa en 1945.

El Gobierno de la República en el Exilio homenajeó a las víctimas españolas con una placa en 1945.

La familia Lorente Pardo, madre y dos hijos, procedían de Barcelona y llevaban en Francia desde el éxodo de enero de 1939; la madre, Antonia, era de Murcia. Sus nombres: Antonia Pardo (29 años), Nuria Lorente Pardo (9 años) y Francisco Lorente Pardo (11 años).

Las hermanas Emilia y Angelina Masachs, de 11 y 8 años, eran originarias de Sabadell y habían perdido a sus padres; se encontraban recogidas por las otras familias españolas.

La familia Serrano Pardo estaba rehaciendo su vida en Francia. El padre, José Serrano Robles (29 años) era maestro de escuela y había marchado al exilio con su esposa María Pardo. Sus tres hijas habían nacido en Francia; la pequeña Armonía Serrano Pardo (nacida el 4/6/41, es decir de 3 años) y las gemelas de 1 año de edad, Esther y Paquita Serrano Pardo.

La familia Téllez Domínguez procedía de Barcelona. El padre, Domingo Téllez (45 años) era originario de Zaragoza y se encontraba en Oradour con su esposa María Domínguez (31 años), y sus hijos Miguel (11 años), Armonía (8 años) y el pequeño Liberto, de dos años, nacido en Oradour.

La española Carmen Silva, de 39 años, era de Bilbao y estaba casada con el francés Robert Pinede.

Todos ellos (al menos 21 españoles, entre adultos y niños) fueron asesinados el 10 de junio de 1944.

Parte de la placa que contiene los nombres españoles

Parte del memorial que contiene los nombres españoles

El memorial.

Durante nuestra visita, la emoción —una emoción muy íntima y poderosa— nos arrasaba a todos los visitantes, españoles o franceses, al escuchar las palabras del señor Hébras. Todas y cada una de las víctimas, no importa de donde, francesas o españolas, judías o gentiles, adultos o menores, al ver sus fotos, al leer sus nombres, ver sus edades, niñas y niños, bebes muertos y quemados por el odio fascista, nos conmueven por igual. Al corazón del visitante le asalta un dolor inmenso y le reafirma una convicción: Todos ellos, todas esas víctimas son nuestras también, son también nuestros hermanos, nuestros padres, nuestros hijos, no importa su nacionalidad, religión o ideas. Son nuestros compañeros.

Debemos decir, con dolor pero sin sorpresa, que pese a la presencia entre las víctimas de 25 españoles refugiados —entre ellos algunos pequeños nacidos en el pueblo—, la única placa memorial dispuesta por autoridades públicas españolas es de la Junta Nacional de Liberación de 1945, es decir, que únicamente el gobierno de la República Española en el exilio supo hacer honor a las víctimas; la actual España «democrática», la «marca España», no está presente en Oradour para hacer acto de respeto y homenaje a sus hijos y a sus hermanos franceses muertos en la masacre.

Durante la visita que realizamos el Ateneo republicaine du Limousin y el Foro por la Memoria de Guadalajara, contamos con la guía del señor Robert Hébras, uno de los dos supervivientes y destacado combatiente de la memoria en Francia. Palmira Dessaix, del Ateneo limousin, hija ella misma de refugiados republicanos, actuó como traductora y guía.

Hébras y Palmira Dessaix, miembro del Ateneo Republicano du Limousin, frente al lugar donde todos los vecinos fueron reunidos en 1944 antes de la masacre.

Robert Hébras y Palmira Dessaix, miembro del Ateneo Republicano du Limousin, frente al lugar donde todos los vecinos fueron reunidos en 1944 el día de la masacre.

Un espacio de memoria ejemplar.

La visita a Oradour es, ciertamente, una experiencia que deja huella.Tras la guerra, el pueblo original fue preservado tal cual quedó tras la destrucción, convertido en “espacio de la memoria” y una villa completamente nueva fue construida en un espacio contiguo. En los años noventa se construyó un museo memorial con una exposición permanente que describe y contextualiza los hechos de junio de 1944 y cuenta con espacio para exposiciones temporales, para reflexionar, para documentarse. El Centro Memorial de Oradour es modélico en este sentido. Durante nuestra visita, un viernes de un día cualquiera de abril, diez autobuses con escolares de enseñanza media habían traído al pueblo mártir a más de un centenar de jóvenes. El centro tiene amplio apoyo institucional tanto del gobierno de la República como del Conseil Generale del Haute-Vienne, es decir, nuestro equivalente a una Diputación Provincial. El centro está dirigido por un profesor e investigador que forma parte del instituto de estudios de Historia del presente del similar francés a nuestro CSIC.

Otro momento de la visita

Recorriendo la calle principal, en compañía de miembros del Ateneo Republicano du Limousin

Polémica con revisionistas alsacianos y negacionistas.

Nuestra presencia en Oradour tenía varias razones, pero una de ellas y muy importante era la de apoyar expresamente como miembros de la Federación Estatal de Foros por la Memoria al sr. Hébras en la polémica que mantiene actualmente con una asociación alsaciana de antiguos soldados.

Posando frente al edificio donde los españoles de Oradour cocinaban en 1944

Posando frente al edificio donde los españoles de Oradour cocinaban en 1944

La polémica sobre Oradour no se reduce a este último episodio. Varios autores han pretendido revisar los hechos y niegan lo esencial del relato de los testigos y supervivientes. El revisionista francés Vincent Reynouard particularmente, ha afirmado que Oradour era un activo centro de la resistencia, una localidad en la que existían según él resistentes comunistas y que las tropas de las SS no actuaron con voluntad de exterminio. Como prueba de la presencia comunista cita la «amplia» presencia de «rojos» españoles en la localidad. Afirma que los resistentes habían almacenado explosivos en la Iglesia de la localidad y que al ser confinados allí las mujeres y niños, para poder proceder a un registro en el pueblo y ponerles a salvo, se produjo una explosión, causada por error o por intercambio de fuego con resistentes ocultos. Ante el tiroteo, creyéndose atacados, los soldados habrían disparado a los hombres retenidos. Reynouard disculpa completamente a las tropas de las SS y considera que una presencia «comunista» serviría para justificar las medidas tomadas. Publicadas en medios filonazis franceses y alemanes sus tesis, Reynouard fue acusado formalmente de justificar los crímenes de Oradour y condenado (2004) a un año de cárcel y multa, además de al alejamiento de la comarca y a la confiscación de sus documentos y escritos sobre la materia. Su libro fue retirado de circulación en Francia por orden del gobierno de la República en 1997.

Degaulle saluda a Hébras en 1945, durante una visita a Oradour

De Gaulle saluda a Hébras en 1945, durante una visita a Oradour

Pero más allá de la actuación negacionista de los neonazis franceses o alemanes sobre el recuerdo de Oradour, la polémica acompañó casi desde el principio la lucha por la memoria de las víctimas. Las autoridades de la República apoyaron desde el principio preservar Oradour como símbolo del sufrimiento de la población francesa durante la ocupación y del horror nazi, siendo De Gaulle quien en 1945 ordenó que las ruinas fuesen preservadas y protegidas. Las familias supervivientes se dividieron sobre la forma de tratar el recuerdo y los homenajes a las víctimas. Una parte de ellas, se negó a todo discurso público en los actos e incluso a la presencia oficial. El PCF, por su parte, por entonces bien implantado en la región, hizo suya la causa de Oradour y dio un gran impulso a las actividades de recuerdo y homenaje ya en 1946-49, con la participación artistas e intelectuales (Louis Aragón, Pablo Picasso). En 1953 tuvo lugar un juicio en Burdeos a los supervivientes de la compañía de granaderos panzer que habían ejecutado a los habitantes de Oradour. Francia tuvo que aceptar que entre los criminales de las SS se encontraban numerosos fascistas franceses. En efecto, en la Das Reich, como en otras unidades militares alemanas, el número de voluntarios franceses se contaba por miles, de la misma forma que aquella tarde de junio del 44 en Oradour, entre los soldados SS figuraban decenas de reclutas alsacianos recién incorporados.

Pedro A. García Bilbao y Julián Vadillo, presidente y secretario del Foro por la Memoria de Guadalajara.

Pedro A. García Bilbao y Julián Vadillo, presidente y secretario del Foro por la Memoria de Guadalajara.

Decenas de placas como estas recuerdan los lugares donde fueron hallados cuerpos de vecinos de Oradour asesinados por los SS.

Placas como esta recuerdan en Oradour los lugares donde fueron hallados cuerpos de vecinos asesinados por los SS.

En los años 90, una nueva sensibilidad sobre la necesidad de preservar la memoria de las víctimas y la defensa de los valores republicanos llevó al gobierno francés a crear el Centre de la Memoire d´Oradour, una gran instalación permanente que complementa la ineludible presencia del destruido pueblo y del recuerdo de sus habitantes asesinados. En esta decisión influyó mucho el incesante trabajo y el prestigio de Robert Hébras, uno de los supervivientes —tenia 18 años en 1944—, quien siempre había demandado una iniciativa amplia y que fuera más allá de los actos victimistas o sin discurso. Para Hébras, como ha testimoniado sobradamente en sus escritos, libros y artículos y en una intensa actividad pública, la lucha por la memoria y la defensa de los valores republicanos son irrenunciables; verdad, justicia y reparación han sido su eje vital todos esos años. La República le prestó apoyo y el Centre de la memoire d´Oradour es hoy una realidad.

Familias enteras fueron asesinadas aquel fatídico 10 de junio de 1944

Familias enteras fueron asesinadas aquel fatídico 10 de junio de 1944

Cuando las cosas parecían más encarriladas y el rechazo al creciente revisionismo era público y mayoritario, se ha producido un hecho insospechado que ha causado gran escándalo. El sr. Hébras ha sido condenado por escribir en una obra suya que resultaba difícil «distinguir entre alemanes nazis y alsacianos que llevaban el mismo uniforme». Entre las tropas SS que masacraron Oradour hubo —decíamos— un cierto número de ciudadanos franceses de Alsacia, al ser la región anexionada al Reich alemán, vio a sus jóvenes reclutados a la fuerza para el ejército. Al afirmar sus dudas sobre el carácter forzoso de la presencia de reclutas alsacianos en las SS, el Sr. Hébras se ha visto denunciado por una asociación (el colectivo «le malgré-nous») que se ha considerado agredida por tales afirmaciones. Debe recordarse que las waffen-SS eran una unidad política, no del ejército regular alemán, y al que se pertenecía por decisión voluntaria y tras ser aceptado tras un filtro con criterios político-raciales propios del nazismo. Aunque al final de la guerra, el elevado número de bajas y la necesidad de mantener la lucha llevó a las waffen-SS a flexibilizar su política de reclutamiento y admisiones, lo expuesto por el sr. Hébras es perfectamente ajustado a la realidad. Los combatientes de las SS pertenecían a unidades voluntarias e identificadas al máximo con el régimen nazi y su ideología racista y asesina; los soldados franceses, belgas o españoles que combatieron voluntariamente en las SS portaban los mismos uniformes que los alemanes y formalmente lo hicieron en defensa del nazismo y cuanto significaba. Hébras no miente ni exagera nada, es por ello que la denuncia sufrida y la condena (una multa y la declaración de inhábil como testigo por no hacer distinciones entre alsacianos y alemanes portadores del uniforme SS) constituyen un escándalo mayúsculo.

Una prueba de que las diferencias son entre nazis y demócratas. En Oradour hubo víctimas alsacianas

Una prueba de que la polémica debe ser entre nazis y demócratas y no entre alsacianos y franceses. En Oradour hubo también víctimas alsacianas

Apoyo del Foro por la memoria al sr. Hébras.

Se ha fundado en Francia una asociación de solidaridad con el sr. Hebrás para ayudarle en la causa y poder proceder al recurso ante tribunales superiores y a la que nos hemos sumado a título personal varios españoles. «Se lo debo a las víctimas», nos dijo Hébras ante el monumento. Poco antes, junto a los restos del patio de la casa del que logró escapar ensangrentado, rememoró la impresión de oír hablar en francés a los mismos soldados de uniforme alemán causantes de la matanza. Hébras en ningún caso ataca a Alsacia o a los alsacianos, sino que recuerda la presencia de soldados de ese origen en el grupo de asesinos de las SS y la dificultad para distinguirles. Se debe recordar que entre las víctimas hubo también alsacianos y que hasta se ha documentado que algunos soldados situados en el cordón exterior, ante la matanza que estaba teniendo lugar, ayudaron a escapar a algunos civiles. Nada de esto es negado por Hébras, quien sabe distinguir muy bien estas cuestiones de acciones que puedan dar lugar a exonerar a las SS de responsabilidades criminales como organización. En este sentido, la delegación española le expuso al sr. Hébras plena cercanía y apoyo. «Les malgre-nous» deberían dedicar su tiempo y preocupaciones en la defensa de la memoria de las víctimas alsacianas del nazismo y no a actuaciones equívocas que puedan llevar a hacer creer que vestir voluntariamente el uniforme del Tercer Reich y de las SS puede ser «comprendido» o justificado. Los reclutas forzosos alsacianos deberían unirse a la batalla por la memoria antifascista del sr. Hébras y sus compañeros y no a justificar lo injustificable.

La impunidad también en Francia.

En el fondo de esta polémica se encuentra el juicio de Burdeos de 1953 a los supervivientes de la compañía de granaderos panzer perpetradores de la matanza. 21 acusados, de los cuales 7 eran alemanes (entre ellos dos suboficiales SS); más 14 franceses alsacianos, de lo cuales uno era un suboficial y los otros trece fueron soldados forzados a alistarse (los conocidos como Malgré-Nous). Todos ellos fueron juzgados y hallados culpables de pertenecer a la unidad que realizó la acción, para ser casi inmediatamente indultados en aplicación de las medidas de amnistía que el gobierno francés decretó en la inmediata postguerra tras numerosos juicios y condenas a los colaboracionistas. Dadas las circunstancias y la magnitud del crimen, las medidas de gracia fueron muy mal recibidas en la región y en medios antifascistas. Se dice que el gobierno francés de la época actuó así para tratar de impedir que las condenas a muerte o a cadena perpetua inevitables a condenados por estos horrendos crímenes se convirtiera en un muro que separara a la población de Alsacia de Francia; en el fondo de la polémica se encuentra la no reconocida extensión del colaboracionismo en cifras difíciles de aceptar por la sociedad democrática francesa. En cualquier caso lo que resulta completamente absurdo es que en 2013, sean el superviviente de la matanza, y con él las víctimas, quienes sean condenados y que los que habiendo portado el uniforme de los verdugos se atrevan a alzar su voz tan injustamente.

Juicio en 1953 celebrado en Burdeos. Los 21 acusados fueron duramente condenados pero amnistiados por el gobierno francés.

Juicio en 1953 celebrado en Burdeos. Los 21 acusados fueron duramente condenados pero amnistiados por el gobierno francés.

Solidaridad del Foro por la memoria.

En este combate —y en el que haga falta—, los españoles republicanos y la Federación Estatal de Foros por la Memoria, vamos a estar al lado de nuestros hermanos franceses y de todas las víctimas.

No vamos a olvidar nuestra visita a Oradour ni el entrañable abrazo con el que el sr. Hébras nos honró. El Foro por la Memoria volverá a las tierras del Limousin, donde existe una incipiente agrupación del Foro, y el año próximo hará todo lo posible por realizar un viaje colectivo más amplio a Oradour y la Haute-Vienne en busca de la memoria que nos une a españoles y franceses antifascistas.

Fuentes:

Calvo, J.M., «Oradour-sur-glane: 10 de junio de 1944», en Aragoneses; exilio, resistencia y deportación, disponible en: [URL:http://aragonesesexilioydeportacion.blogspot.com.es], Consultado el 10 de abril de 2013.

Pons Prades, E., Republicanos españoles en la 2ª Guerra Mundial. Barcelona, Planeta, 1975, p.225.

Maldonado, J.Mª, Alcañiz, 1938. El bombardeo olvidado, Biblioteca Aragonesa de Cultura, Zaragoza, 2003.

[Catálogo general], Comprendre Oradour. Centre de la memoire d´Óradour, Conseil Génerale de la Haute-Vienne, Limoges, 2000.

Desorteaux, A., Hébras, R., Oradour/Glane. Notre village assassiné, Les chemins de la memorie, Saintes, 2001.

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IIª Marcha memorial Batalla de Guadalajara


Sábado 16 de marzo de 2013

09.30 Torija. Plaza del ayuntamiento. Recepción en la antigua comandancia militar. Información sobre la localidad y sobre el itinerario.


10.00. 10.30. Salida hacia mirador sobre Brihuega. 


10.30-11.00. Mirador sobre Brihuega. Cota 709. Explicación sobre el terreno.


11.00-12.00. Llegada a Brihuega y marcha a la zona del castillo. Acto en el muro de las ejecuciones
.

12.00. Salida hacia el campo atrincherado de El Pinoso (Canredondo), vía valle del Tajuña.


13.00-14.00 visita a las trincheras de El Pinoso. Explicación sobre el terreno.


14.00-14.30. Salida hacia Mirabueno.

14.30-15.00. Mirabueno. Visita al Mirador de Mirabueno. Vistas sobre el valle del Badiel, Mandayona y Cerro de San Cristobal. Explicación de las acciones militares en la zona.


15.00. Comida popular en el Frontón de Mirabueno.

Fin de la visita.

La visita se realizará en coches particulares de los participantes.

El Foro proporcionará itinerarios por escrito a los participantes y ofrecerá guía y explicaciones en cada punto escogido. La comida popular será encargada para el número de participantes que se inscriban.

Inscripción comida: (Coste estimado 6 euros).

Reservas e información: marchaguada2013@gmail.com

Homenaje a Gregorio Escolano, capitán republicano.

Homenaje a los veteranos alcarreños luchadores por la libertad

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Continuando con la entrega de diplomas a los veteranos antifascistas de nuestra provincia, como forma de reconocimiento público y llamada de atención a las autoridades, el pasado día 25 de enero, tuvo lugar en Guadalajara la entrega del diploma correspondiente a Gregorio Escolano García, ex capitán del ejército republicano, natural de Alcolea del Pinar. El Foro por la Memoria pretende con estos actos de entrega dar una llamada de atención a las instituciones democráticas sobre la necesidad de un reconocimiento institucional a estos veteranos que incluya, entre otras cosas, la anulación de sus sentencias condenatorias, totalmente legales todavía en la España de 2013, algo indignante en una democracia.

El homenajeado en esta ocasión fue el ex capitán republicano Gregorio Escolano García, de 97 años de edad, y natural de Alcolea del Pinar. Gregorio fue militante en su juventud de Izquierda Republicana, el partido de Manuel Azaña, y por eso en esta ocasión invitamos a un representante actual de este partido, Félix Rodriguez, quien acudió también para honrar al homenajeado.

Gregorio nació en 1916 y era estudiante de farmacia antes de la guerra, pero como miles de jóvenes tuvo que dejar los estudios por culpa del conflicto, cuyo inicio le sorprendió de vacaciones en su pueblo.

El padre de su novia (quien luego sería su suegro), era el alcalde de Alcolea del Pinar, Faustino Clemente Alda, por Izquierda Republicana, dueño en la localidad de un garaje y taller de automóviles.

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Faustino Clemente, de Izquierda Republicana, alcalde de Alcolea del Pinar (1936)

La tranquilidad en Alcolea era total antes de la guerra, y hasta había un casino republicano al que acudían personas de toda ideología y condición.

Durante los primeros días no hubo apenas movimiento en el pueblo, pero ante la alarma creada por el golpe, se constituyó en Alcolea un comité de defensa por miembros del frente popular, y se estableció comunicación continua con el gobernador Miguel Benavides, para informarle de cualquier movimiento que allí ocurriera. Alcolea, era junto a Guadalajara y Sigüenza, una de las tres localidades de la provincia que tenía teléfono público, y estas comunicaciones con la capital eran decisivas en esos confusos momentos. Poco a poco se fue viendo pasar a refugiados y el día 23 de julio se presentó en el pueblo el diputado de Unión Republicana por Soria, Benito Artigas Arpón, huído de esta provincia tras el golpe y múltiples visicitudes, quien les comunicó lo ocurrido en la vecina provincia, y siguió su camino hacia Madrid, donde constituyó el batallón Numancia.

El día 24 de julio, el anarquista Cipriano Mera llegó al pueblo, acompañado de varios autos, y con más de 60 hombres, dejando un grupo de sus seguidores allí y regresando a Madrid para pedir refuerzos.

Gregorio recuerda que Mera y sus hombres no establecieron allí ningún tipo de defensa, aunque sí se reunieron con el alcalde. También, hecho que disgusta profundamente a Gregorio, requisaron jamones y comida y destruyeron las imágenes religiosas que había en la iglesia, que fue quemada el 26 de julio. Gregorio recuerda que pensó en ese momento que sin duda las culpas de esto último caerían sobre los vecinos del pueblo. También supieron por un caminero del hallazgo de un sacerdote muerto en la carretera cerca de Estríegana, que luego resulto ser el obispo. El peón caminero que lo encontró, Indalecio Jaraba, fue tras la guerra condenado y torturado, aunque él nada tuvo que ver con la muerte del obispo. Gregorio comenta que este caminero fue tan maltratado que intentó suicidarse en la Prisión, valiéndose de una lata de sardinas. Algunas noches veían pasar un coche negro, “el coche de la muerte”, le llamaron. Era un coche que patrullaba los pueblos. No obstante, el propio Mera reprobaba estos sucesos, como demuestra en una entrevista realizada en 1974 por el periodista Vicente Talón (Publicado en su libro “Luchamos por la República”. Grafite Ediciones (2006).

Gregorio afirma que la mayoría de estos milicianos ni siquiera pasaban la noche en el pueblo, yendo y viniendo, con lo que resultaba difícil saber a qué columna o grupo pertenecían. A la mayoría él los califica como simples ladrones. Tras el primer indicio de que las tropas sublevadas se hallaban próximas, todos se marcharon rápidamente, recuerda Gregorio.

A los pocos días la práctica totalidad de los vecinos de Alcolea evacuan el pueblo el día 1 de agosto, entrando las tropas rebeldes finalmente el día 3 de agosto. Allí ya les esperaba un enlace del puesto local de la Guardia Civil, que hacía tiempo estaba en conexión con los rebeldes.

Al llegar a Guadalajara capital, Gregorio recuerda una ciudad en ebullición por la guerra, con gente y soldados de acá para allá, pero tranquila y sin altercados. Gregorio decidió entonces presentarse voluntario en Guadalajara, alistándose en el batallón Marlasca, llamado así por el militar liberal José Marlasca. Este batallón, fue promovido entre otros, por Marcelino Martín, ex alcalde socialista de Guadalajara, contaba con gente de todas las adscripciones políticas.

El batallón Marlasca se situó en Cifuentes y allí pasó un tiempo Gregorio, aunque se encontraba de permiso en Guadalajara el fatídico día 6 de diciembre de 1936, en que la ciudad fue salvajemente bombardeada por la aviación nazi, muriendo al menos una treintena de personas y causando centenares de heridos entre la población civil, produciéndose a continuación el terrible asalto a la cárcel de Guadalajara en el que centenares de personas de derechas y religiosos fueron asesinados por una multitud enfurecida, sin que ninguna autoridad pudiera evitarlo. Gregorio nada tuvo que ver con estos hechos, porque el bombardeo le hizo quedarse escondido y aterrorizado en su casa en la calle Ingeniero Mariño, pero siempre condenó estos hechos injustificables.

enero de 1937, y respondiendo al decreto de militarización de las milicias y creación del Ejército Popular Regular (EPR) de la República, el Batallón Marlasca, situado en Cifuentes. pasó a llamarse batallón 286 (Marlasca) y junto a los números 287 (Alto Aragón) y 288 (Zaragoza), de las Milicias Aragonesas, formó la 72 Brigada Mixta del nuevo IV Cuerpo de Ejército Republicano.

En un principio, Gregorio, al tener estudios superiores y conocimientos de farmacia, y ser estudiante de farmacia, fue asignado alférez y destinado a oficinas, para realizar papeleo posteriormente ascendió a teniente, y finalmente a capitán.

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Gregorio con uniforme de capitán, en 1938

Durante la batalla de Guadalajara, la 72 BM estaba en la finca “el Picaño” en el municipio de Torremocha del Campo, aunque próxima a Cifuentes. Les ordenaron avanzar por el carrascal de Brihuega y el 20 de marzo tomaron Masegoso. Recuerda que al registrar el pueblo, encontraron una veintena de fascistas italianos escondidos en tinajas en una de las casonas de la localidad. Un soldado republicano murió en un accidente en el río Tajuña, al volcarse una barca puesta por los pontoneros, y ese fue el primer muerto de Gregorio vió en su vida. Desde luego no sería el último.

Posteriormente, en junio de 1937, la Brigada fue trasladada al Huesca y separada en dos: por una parte, con el primer batallón, y añadiendo mozos recién reclutados de las quintas del 32 al 35, se creó en Villena la 102 Brigada Mixta (BM), mientras que el segundo batallón, al que pertenecía Gregorio, conservó la numeración de 72 BM.

Su brigada fue una de las que quedó aislada en el valle de Arán, con la 43 División, en la famosa “bolsa de Bielsa” teniendo que pasar por Francia para regresar a zona republicana.

Durante la llamada batalla de Sabiñánigo, Gregorio, ya teniente, fue herido en un hombro en la localidad de Biescas. Se encontraba hablando con los otros tenientes de su batallón, y cometieron el error de fumar, lo que indicó su posición a un tirador enemigo.

En febrero de 1938, estando toda la 72BM en Segorbe acuartelada sobre un cerro, se produjo un terrible bombardeo fascista, el más salvaje que Gregorio puede recordar, y todavía hoy le aterroriza. Afortunadamente, dada la orografía de la localidad aragonesa, la mayor parte de las bombas caían fuera del cerro, produciéndose muchos destrozos, pero pocas víctimas.

Gregorio sufrió un verdadero calvario para ser evacuado, primero hacia Molino Escartín (Huesca), en mula, un suplicio para alguien herido como él. En esta localidad estaba la ambulancia. Desde allí a Boltaña donde recibió las primeras y dolorosas curas, pues allí estaba el Hospital de Sangre, y desde allí a Barbastro en donde cuando se juntaron suficientes heridos para llenar un tren, fue evacuado a Barcelona. La herida no era mortal, pero tardó muchísimo en poder mover la mano.

Tras unos meses de rehabilitación se incorporó al Cuadro Eventual en espera de un nuevo destino cuya espera hizo en Tárrega. Con objeto de estar cerca de su novia, y ver a su hermano también herido como él, Gregorio había solicitado el destino al Ejército del Centro, pero no le fue concedido, siendo en su lugar, incorporado al Ejército de Levante. Para pasar desde Cataluña a Valencia tuvo que hacerlo en barco pesquero camuflado pues ya se había producido el corte de la zona republicana en Vinaroz. El 25 de septiembre fue ascendido a capitán, tal y como fue publicado en el Boletín Oficial, aunque su antigüedad era del mes de abril.

Allí pasó el resto de la contienda cuyo final le pilló en la zona de Castellón, donde se hallaba la compañía que mandaba Gregorio, cuyas órdenes hasta entonces no habían sido fortificar y prepararse. Para ello, los ingenieros militares habían construído una red de fortines de cemento armado y en cada uno de ellos se instalaron dos nidos de ametralladoras, que se cruzaban para mejor cubrir el terreno.

El 29 de marzo de 1939 se presentó en su posición un enlace motorizado informándole de la rendición y que tenía “que dejar allí mismo el armamento porque la guerra había terminado”.

Gregorio siempre opina sobre lo ocurrido entonces. “a mí no me han vencido” pues su posición nunca fue conquistada. Se vió obligado a rendirse y presentarse en Valencia. Al llegar a Valencia, prudentemente tomó habitación en una pensión que conocía, justo enfrente de la plaza de toros. Allí se puso ropas de paisano y esperó. Recuerda que no hacían más que entrar presos y más presos en la plaza de toros y pensó ¿Es esta la paz que nos habían prometido? Por eso Gregorio considera que “si Franco fue un traidor, el coronel Casado no lo fue menos”.

Se mantuvo en la pensión viviendo sin salir, pero observando todo, durante 18 días. Con el último dinero que le quedaba, pudo coger un tren a Madrid, eludiendo los controles de documentación. A su llegada a la estación de Atocha, recuerda encontrarse con alguien del pueblo, Saturnino Tejedor, veterinario y miembro del PCE, quien se hallaba como él perdido y desesperado. Tomando un tren a Guadalajara y un autobús a Alcolea, se presentó en su casa el 20 de abril de 1939, a las cuatro de la tarde. Inmediatamente le dijeron que tenía que presentarse ante la Guardia Civil. Una vez allí él explicó su situación y todo lo que le había pasado en la guerra, sin ocultar nada, como el hecho de que había sido capitán, pues nada tenía que ocultar. Nada más terminar su relato, fue conducido a la improvisada cárcel del pueblo, que se había instalado casualmente, en la tienda de su suegro.

El médico local, don Saturnino, le exploro y reconoció físicamente y se inventó una argucia para que pudiera dormir en su casa. Dijo a los guardias que Gregorio que tenía fiebre, cosa que era mentira, y gracias a eso pudo dormir en su cama aquella primera noche. Lamentablemente, la segunda noche volvió al improvisado calabozo.

Estando allí, trajeron a otro preso, absolutamente destrozado por una paliza. Era alguien apodado “el ternillas”, un pastor proviniente de la localidad de Hortezuela de Océn y al que apenas pudo reconocer, por el estado en que venía. El médico recomendó el inmediato traslado de esta persona a Sigüenza, donde murió al día siguiente. Hortezuela es uno de esos pueblos, donde no había pasado absolutamente nada, como hasta la propia Causa General franquista reconocía en sus informes.

Tras tres días en el calabozo en los que hasta su familia le traía la comida, fue trasladado a la Prisión Central de Guadalajara, donde ingresó el día 24 de abril de 1939. En el trayecto en camión hacia Guadalajara, recuerda cruzarse con otro camión que trasladaba a 12 presos a Alcolea. Cuando llegó a la Prisión Central de Guadalajara, pudo comprobar las duras condiciones de hacinamiento y el terror de las “sacas” de presos condenados con pena de muerte. Celdas que estaban preparadas para dos personas, albergaban a 10 o 12. Dormitorios atestados de presos y comida infecta. Allí convivió en la misma celda con Mariano Almendros y Francisco Lacerda, primeros fusilados de la ciudad, la noche del 30 de abril.

Gregorio recuerda que en el polígono del Balconcillo había un campo de concentración con cientos de presos de toda la provincia, donde eran clasificados y distribuídos en tres sitios. Prisión Central, prisión militar de la calle Martín Puebla, donde llevaban a los de más edad y condenados a muerte, y Convento del Carmen. Las mujeres primero estuvieron en un patio de la Central para luego ser llevadas al colegio de las Francesas. Él las recuerda, rapadas, pues se veía parte de su patio desde su celda.

Fue pasando el tiempo, y Gregorio recuerda el  terror con el que los presos vivían las noches. Pronto aprendió a distinguir si una noche había “saca” de presos para fusilar. Cuando la noche era normal es decir, sin “interrupciones” molestas, las luces se apagaban por un interruptor general y todos dormían tranquilos. Pero si esa noche se iba a proceder a la ejecución de presos, las celdas eran apagadas una a una, individualmente, quedando sólo encendidas aquellas donde estaban algunos de los elegidos. Recuerda también la llegada del contingente con los alcaldes y otras autoridades republicanas que fueron capturados en Alicante y con ellos, a don Marcelino Martín. Recuerda también cómo un grupo de falangistas locales subían a la Prisión y pedían determinados presos, a los que daban terribles palizas impunemente. Los elegidos volvían o los traían siempre ensangrentados tras la paliza.

El día 1 de agosto se produjo el “juicio” o mejor, simulacro de juicio de Gregorio Escolano. Tuvo lugar en el palacio de la Diputación. Allí mismo, en el pasillo, conoció a su defensor, un militar. La acusación contra él era por supuesto, de ser “elemento destacado de izquierdas” y haber sido capitán, pero también hubo una argucia para intentar elevar la pena. Se le acusó de “pasarse al campo enemigo” , es decir, algo parecido a una deserción del ejército. Gregorio adujo que él nunca había estado en el ejército rebelde, con lo que nunca pudo huir de él. En todo caso, pasó a su propia zona. Con ello logró escapar de la Pena de Muerte, y fue condenado a 30 años de cárcel por “adhesión a la rebelión”. Además tuvo que pagar 7500 pesetas, tras ser condenado por el Tribunal de Responsabilidades Políticas. Un capital en esa época y que por supuesto Gregorio no tenía.

El día 1 de enero de 1940, en compañía de otros 120 presos de Guadalajara Gregorio fue traslado a Burgos. Antes, pasó unos días en lo que se llamaba “transeúntes” que era un campo de presos instalado en un colegio Marista en la Ronda de Atocha. Llegaron a Burgos el día 18 de enero, donde Gregorio estuvo en la farmacia penitenciaria. Tras un periodo en Burgos, fue trasladado de nuevo a Madrid, al laboratorio y farmacia penitenciaria de la cárcel de Yeserías, donde gracias a una revisión de condena salió en enero de 1942. El régimen no podía sostener ya un sistema penitenciario con casi 200.000 presos y se decidió a liberar a muchos de ellos. Al salir, Gregorio Escolano no sabía que le esperaba un calvario aún mayor.

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Gregorio Escolano, (fila de arriba, 3º dcha) con los médicos del botiquín y farmacia del penal de Burgos (1942)

Como muchos otros combatientes republicanos pertenecientes a las quintas del 35 y del 36, “la quinta del biberón”, al salir de la cárcel, fue reclamado para cumplir con el servicio militar. Es curioso para alguien después de tres años de guerra, habiendo incluso alcanzado el grado de capitán.

Como ex preso, tuvo además que hacerlo en un batallón penal de trabajadores. En septiembre del 42 fue movilizado y enviado a Algeciras (Cádiz), al 95 Batallón de Soldados Trabajadores (penados), encargado de las obras de reconstrucción de la vía del ferrocarril Algeciras-Málaga, para cual, en régimen de esclavitud, sus componentes eran obligados a trabajar en una cantera donde tras cuartear la piedra debía transportarla y picarla con mazas y porrillos de cantero para ponerla en las vías del ferrocarril. Gregorio estuvo haciendo estas tareas, entre otros sitios, en la estación de Málaga y también en la Almoraima. Como la zona donde estaban es montañosa, había movimiento de guerrilleros en los alrededores. Un día, en agosto de 1944, los barracones donde dormían, y sin saber por qué, aparecieron rodeados por soldados de Regulares que les hicieron salir para formar, encañonándoles. Gregorio supo luego que una patrulla de la Guardia Civil había tenido un “encontronazo” con la guerrilla y eso les hizo tomar estas medidas, en prevención de que hubieran contactado con los presos y estos se les unieran. El caso es que el grueso del batallón fue trasladado dos meses después a Collado Mediano (Madrid), donde las condiciones para todos mejoraron algo aunque seguían trabajando en canteras. Estando allí le ocurrió algo digno de mencionar.

Un día le dicen a Gregorio que se presente ante el comandante del batallón, de nombre Román Alonso Burilla, quien le pregunta si sabe poner inyecciones. Al parecer, a este comandante le estaban poniendo un tratamiento y le faltaba una inyección para terminarlo. Gregorio dijo que él había sido estudiante de farmacia hacía diez años, pero que nunca había puesto ninguna. El comandante le dijo que le obligaba a que se la pusiera. En ese momento Gregorio recordó a un preso en el penal de Burgos que se equivocó en el botiquín poniéndole un colirio a un guardián, y había sido severamente castigado. El caso es que le puso la inyección como pudo y tras ello el comandante le dijo. – En la puta vida me han puesto tan bien una inyección, te concedo un permiso. Pero los soldados de batallones penales como él sólo podían gozar de un permiso durante todo el tiempo de servicio militar, y Gregorio ya había usado el suyo, para ir al entierro de la madre de su mujer. Continuando la conversación con el comandante, este le preguntó que de donde era. Y al responder, que era de Alcolea del Pinar, el comandante, que era de caballería, le dijo que había estado allí durante la guerra y le contó que había entrado en Alcolea con su escuadrón y tras preguntar por la casa del alcalde, pues sabían que tenía el granero lleno, comenzaron a desvalijar el granero con 30000 kg de trigo. El comandante subió al granero, donde encontró un par de miles de kg de cebada, que rápidamente usó para sus caballos. El comentario del comandante fue: “gracias a esa cebada, tuve los caballos salvados”. Gregorio, que no le dijo que el alcalde era su suegro, pensó en ese momento: “salvados si, pero no pagado” (se refería a la cebada).

Escolano fue puesto en libertad en mayo de 1945. Recuerda la sensación de salir de una cárcel pequeña a otra mayor, toda España, porque una vez en la calle no había trabajo para los vencidos, ni posibilidades de prosperar pues estaban vetados todos los puestos de responsabilidad para personas como él.

Escolano cree necesario desmentir una falsedad. Primero nos aclara:

Yo no soy ni he sido comunista, El comunismo no me entra en la cabeza. Pero cuando los franquistas dicen: hemos derrotado al comunismo, están mintiendo”. Gregorio recuerda que “Rusia fue uno de los pocos países que ayudaron a la República y por eso muchos se afiliaron y el PCE creció”

Gregorio sin embargo opina que en esas brigadas comunistas, como las de Líster, Modesto, etc, “había verdaderos luchadores. Todo ese miedo al comunismo en España es fruto de la propaganda. Aquí no había comunismo ni peligro tenerlo. Los comunistas tuvieron un diputado en 1931, Balbontín, y unos pocos en el 36, pero nada había que temer.”

Gregorio cree que la transición hizo un gran olvido de los combatientes y ex presos republicanos y por eso critica la ley de amnistía, comentando: “¿A mí de que me tenían que amnistiar, si no he hecho nada?” Igual enfado le produce la llamada Ley de Memoria Histórica, pues no ha sido capaz de anular las sentencias de los republicanos condenados, que a fecha de hoy, siguen teniendo valor legal.

A mí nunca me han vencido”, repite Gregorio Escolano. – “A nosotros no nos vencieron, nos entregaron, nos engañaron”, comenta, pues el alto mando les ordenó a rendirse. Nunca pensó que le iba a pasar todo lo que pasó. “y no hice nada malo, sólo defender a mi gobierno”. Y añade:

“Nunca tomaron Madrid, se pasearon por Madrid”. Gregorio siempre creyó que había que haber seguido los combates, porque la 2ª guerra mundial estaba cerca. Gregorio opina que la guerra se perdió en las cancillerías europeas y por el cierre de fronteras a material bélico para la República. “A Madrid no entraron conquistándola, no pudieron, ni por el Guadarrama, ni por el Jarama, ni por Guadalajara, con tanto ejército como tenían, cuando tomaron Madrid, se pasearon por Madrid, allí no había nadie”. “Entraron gracias a una traición”, opina Gregorio.

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Gregorio fotografiado en su casa de Alcolea del Pinar (2008)

“La transición ha sido legalizar el franquismo. Aquí trajeron a la Pasionaria, a Carrillo, al otro, y con eso dijeron que habían hecho la paz, pero ¿Donde están los enterrados? ¿Qué pasa con los que estábamos en la cárcel? De eso nada de nada. ¿Donde estan los muertos, quien saca a los muertos? No los sacarán nunca. Ahi están, No hay dinero. Cuando desaparece una chica joven como estos casos que ha habido, remueven medio mundo para sacar un cadáver. ¿Y los nuestros, donde están?

Son frases extraídas de nuestra conversación y que demuestran su lucidez sobre este asunto, a pesar de sus 97 años y se lamenta de no que no se han puesto soluciones a este problema:

“Como [la dictadura ]no podía aguantar, vinieron los americanos a salvar a Franco, a quien dejaron hacer lo que quiso internamente, a cambio de las bases americanas”. “Mucha culpa del franquismo la tienen los americanos. Pero ¿y los miles y miles de muertos? Y además, los partidos republicanos no se pudieron presentar en las primeras elecciones democráticas.

A pesar de haber sido nombrado capitán en abril de 1938, Gregorio sigue hoy día cobrando una pensión como capitán, lo que considera una injusticia, pues los alféreces provisionales del ejército franquista fueron “elevados a los altares”, pasando incluso por encima de los profesionales, como bien nos recuerda Gregorio, pero la democracia no se dio ninguna prisa por equiparar a los oficiales republicanos como él haciéndolo tarde y mal. Gregorio comenta que durante la guerra los profesionales pronto o murieron o se retiraron del frente, y que tras unos meses, sólo había en primera línea alféreces provisionales y oficiales de milicias. Gregorio cobró su primera paga como ex combatiente en 1984, pero tardaron un año en dársela. Esta paga era equivalente a la pensión mínima de entonces. No ha sido hasta el año 2000 en el que ha cobrado el 100% de la paga, aunque la correspondiente al empleo de capitán. Gregorio piensa, que tras tres años de guerra, cuatro de cárcel y tres de batallón de trabajadores, merece la paga de un profesional. Hace unos años recibió una indemnización por su estancia en la cárcel, pero insuficiente, y desde luego, su condena sigue siendo legal.

El homenaje a Gregorio Escolano ha consistido en la entrega de una placa simbólica, que reproduce una medalla republicana de 1937 entregado en presencia de su nieto Dani y uno de sus hijos. acompañado de Félix Rodriguez, de Izquierda Republicana.

Xulio García

Foro por la Memoria de Guadalajara

Foro por la Memoria de Guadalajara.
 HOMENAJE A CANUTO PEDRO MARCOS CENTENERA

Homenaje a los veteranos alcarreños luchadores por la libertad

Guadalajara, 19/01/2013.
El Foro por la Memoria de Guadalajara ha iniciado la entrega de unos simbólicos diplomas a los veteranos antifascistas de nuestra provincia, como forma de distinción pública y como llamada de atención a las autoridades sobre su necesario reconocimiento . Estos diplomas, que reproducen una medalla republicana de 1937, incluyen también símbolos de los partidos y organizaciones en las que los homenajeados militaron en su lucha contra la dictadura. La idea del foro es proponer que estos luchadores tengan un reconocimiento institucional que hasta ahora no han recibido, en contraposición al pobre certificado de “reconocimiento personal” emitido por el Ministerio de Presidencia al amparo de la llamada Ley de Memoria de 2007, que se limita a decir (sólo si el afectado o sus familiares lo solicitan) que estos luchadores sufrieron cárcel o padecieron persecución por la dictadura franquista, pero excluye y renuncia expresamente a la reparación, pues carece de valor jurídico, debido a que la citada ley mantuvo y mantiene legales las sentencias y tribunales con la que estos compañeros y miles y miles de demócratas más de toda España fueron condenados. Los diplomas entregados por el Foro ha sido diseñados con símbolos que reflejan y respetan la diversa ideología de cada uno de ellos tal como sugiere el protocolo Joinet de la ONU para los homenajes a víctimas de violencia o represión política.
Trifón Cañamares, veterano militante del PCE de 101 años, agradece con unas palabras el homenaje del Foro por la Memoria. Foto: Fernanda Moral

Trifón Cañamares, veterano militante del PCE de 101 años, agradece con unas palabras el homenaje del Foro por la Memoria. Foto: Fernanda Moral

Hasta ahora ha sido entregado por parte del Foro, un diploma al veterano comunista de 101 años Trifón Cañamares, natural de Cendejas de Enmedio (Guadalajara), el pasado día 11 de enero y otro a título póstumo a Canuto Pedro Marcos Centenera (1920-2012), ex sargento de tanques y militante anarcosindicalista de Guadalajara, fallecido recientemente y que recogió su viuda y familiares en un emotivo acto.
Nacido en Guadalajara, Canuto Marcos al iniciarse la guerra civil  fue primero miliciano en el Batallón Rosemberg, creado por voluntarios de todas las tendencias antifascistas de la provincia, y posteriormente soldado de la 49 Brigada Mixta; ambas unidades creadas en Guadalajara. Posteriormente fue sargento de tanques hasta el final de la guerra. Tras la contienda estuvo preso en un batallón penal en Teruel. Su hermano de Emiliano Marcos Centenera, militante como él, de la CNT y soldado de aerostación, fue fusilado en marzo de 1940 en las tapias del Cementerio de Guadalajara.
El homenaje y entrega del sencillo reconocimiento a Canuto Marcos tuvo lugar en la sede de CNT de Guadalajara, y al mismo asistieron su compañera , hijos y familiares, así como algunos miembros del Foro por la Memoria y de CNT.
La placa de Canuto Marcos, que como indicamos, reproduce una medalla republicana de 1937, reza:
“Medalla de la Libertad. (Reglamento general de recompensas de 16 de mayo de 1937 DO nº 122). El Foro por la Memoria de Guadalajara, en homenaje a los que lucharon por la libertad y la justicia social, propone la Medalla de la Libertad (a título póstumo) al compañero Canuto Pedro Marcos Centenera (1920-2012), sargento, jefe de carro de las fuerzas blindadas del EPR, militante de la CNT, en reconocimiento a los excepcionales méritos de entrega, sacrifico, y abnegación que demostró durante toda una vida de lucha. En ausencia de las autoridades legítimas de la República Española, la Federación Estatal de Foros por la Memoria, Guadalajara, a 19 de enero de 2013” (fecha que hubiera sido de su cumpleaños).
Julián Vadillo en nombre del Foro por la Memoria y de la CNT, durante el homenaje a Canuto. Foto: Nacho Izquierdo

Julián Vadillo interviene en nombre del Foro por la Memoria y de la CNT, durante el homenaje a Canuto. Foto: Nacho Izquierdo

En la placa se incluyen logotipos de la CNT y del Foro por la memoria de Guadalajara, así como la representación de la Medalla de la Libertad y la insignia de las unidades de tanques del EPR.
La viuda y los familiares de Canuto posan con Julián Vadillo tras la entrega del diploma.

La viuda y los familiares de Canuto posan con Julián Vadillo tras la entrega del diploma “Medalla de la libertad”

En días sucesivos serán entregados más diplomas a veteranos y veteranas antifascistas de Guadalajara.
Foro por la Memoria de Guadalajara.
 
Homenaje a los veteranos alcarreños luchadores por la libertad
Guadalajara, 19/01/2013.
El Foro por la Memoria de Guadalajara ha iniciado la entrega de unos simbólicos diplomas a los veteranos antifascistas de nuestra provincia, como forma de distinción pública y como llamada de atención a las autoridades sobre su necesario reconocimiento . Estos diplomas, que reproducen una medalla republicana de 1937, incluyen también símbolos de los partidos y organizaciones en las que los homenajeados militaron en su lucha contra la dictadura. La idea del foro es proponer que estos luchadores tengan un reconocimiento institucional que hasta ahora no han recibido, en contraposición al pobre certificado de “reconocimiento personal” emitido por el Ministerio de Presidencia al amparo de la llamada Ley de Memoria de 2007, que se limita a decir (sólo si el afectado o sus familiares lo solicitan) que estos luchadores sufrieron cárcel o padecieron persecución por la dictadura franquista, pero excluye y renuncia expresamente a la reparación, pues carece de valor jurídico, debido a que la citada ley mantuvo y mantiene legales las sentencias y tribunales con la que estos compañeros y miles y miles de demócratas más de toda España fueron condenados. Los diplomas entregados por el Foro ha sido diseñados con símbolos que reflejan y respetan la diversa ideología de cada uno de ellos tal como sugiere el protocolo Joinet de la ONU para los homenajes dedicados a las victimas de violencia o represión política.
Hasta ahora ha sido entregado por parte del Foro, un diploma al veterano comunista de 101 años Trifón Cañamares, natural de Cendejas de Enmedio (Guadalajara), el pasado día 11 de enero y otro a título póstumo a Canuto Pedro Marcos Centenera (1920-2012), ex sargento de tanques y militante anarcosindicalista de Guadalajara, fallecido recientemente y que recogió su viuda y familiares en un emotivo acto.
Nacido en Guadalajara, Canuto Marcos al iniciarse la guerra civil  fue primero miliciano en el Batallón Rosemberg, creado por voluntarios de todas las tendencias antifascistas de la provincia, y posteriormente soldado de la 49 Brigada Mixta; ambas unidades creadas en Guadalajara. Posteriormente fue sargento de tanques hasta el final de la guerra. Tras la contienda estuvo preso en un batallón penal en Teruel. Su hermano de Emiliano Marcos Centenera, militante como él, de la CNT y soldado de aerostación, fue fusilado en marzo de 1940 en las tapias del Cementerio de Guadalajara.
El homenaje y entrega del sencillo reconocimiento a Canuto Marcos tuvo lugar en la sede de CNT de Guadalajara, y al mismo asistieron su compañera , hijos y familiares, así como algunos miembros del Foro por la Memoria y de CNT.La placa de Canuto Marcos, que como indicamos, reproduce una medalla republicana de 1937, reza:
“Medalla de la Libertad. (Reglamento general de recompensas de 16 de mayo de 1937 DO nº 122). El Foro por la Memoria de Guadalajara, en homenaje a los que lucharon por la libertad y la justicia social, propone la Medalla de la Libertad (a título póstumo) al compañero Canuto Pedro Marcos Centenera (1920-2012), sargento, jefe de carro de las fuerzas blindadas del EPR, militante de la CNT, en reconocimiento a los excepcionales méritos de entrega, sacrifico, y abnegación que demostró durante toda una vida de lucha. En ausencia de las autoridades legítimas de la República Española, la Federación Estatal de Foros por la Memoria, Guadalajara, a 19 de enero de 2013” (fecha que hubiera sido de su cumpleaños).
En la placa se incluyen logotipos de la CNT y del Foro por la memoria de Guadalajara, así como la representación de la Medalla de la Libertad y la insignia de las unidades de tanques del EPR.
En días sucesivos serán entregados más diplomas a veteranos y veteranas antifascistas de Guadalajara.

167824_501435916237_6288433_n76 aniversario de la muerte del brigadista Guido Picelli

El Foro por la Memoria de Guadalajara recuerda al diputado comunista Guido Picelli, muerto ante Algora en 1937

“Si cerráis el paso al futuro, lo que tendréis es una revolución”

El 5 de enero de 1937 cayó en combate ante el cerro de San Cristobal, en el frente de Guadalajara, un combatiente antifascista de primera hora, el diputado comunista Guido Picelli, capitán de la compañía de choque del batallón Garibaldi de la XII Brigada Internacional.

Fue hace mucho tiempo, pero el ejemplo de Guido Picelli, organizador de los Arditi del popolo, —la primera organización de frente popular— y de las barricadas de Parma que en 1922 humillaron a los escuadristas del fascista Italo Balbo, sigue siendo válido. Picelli fue un gran defensor de la unidad de acción de los trabajadores y de la necesidad de coordinar todas las luchas, incluyendo la respuesta armada al fascismo.

En su exilio en la URSS estudió en la escuela militar leninista junto a Lister y Modesto. Perteneció a la generación de Matteoti, Amendola y Gramsci y como ellos fue un referente moral y político para Italia y toda la Europa democrática de su época. El fascismo o la guerra les quitaron la vida pero no han podido apagar su legado.

El Foro por la Memoria de Guadalajara hace público su respeto a su figura y llama a dedicar un homenaje a Picelli en los actos a celebrar en marzo de 2013 con ocasión del aniversario de la batalla de Guadalajara. Picelli es una figura que trasciende notablemente su época y nos ofrece hoy en día un valioso referente moral. Olvidado de forma injusta en España, recuperar su memoria es una obligación ineludible. En este 5 de enero de 2013, enviamos a todos los compañeros italianos un fuerte abrazo y nos sumamos a todas las iniciativas que en recuerdo de Picelli y sus compañeros se celebren.

Estábamos equivocados: Siempre creímos con orgullo que en Guadalajara se dió la primera derrota del fascismo en un campo de batalla. Pero no fue así. La primera derrota del fascismo tuvo lugar en las barricadas de Parma en 1922 y uno de sus héroes y dirigentes fue Guido Picelli.

Foro por la Memoria de Guadalajara

Enero de 1937

http://www.memoriaguadalajara.es

EL FORO POR LA MEMORIA INVITA A LA COMISIÓN DE DEFENSA DEL CONGRESO A UNA VISITA GUIADA POR TOLEDO.

Ante la alarma social creada por la convocatoria, finalmente suspendida, del presidente de la Comisión de Defensa del Congreso, el popular Agustín Conde, de visitar el Museo del Alcázar de Toledo coincidiendo con la fecha del 18 de julio, deseamos manifestar lo siguiente:

El Foro por la Memoria de Castilla La Mancha, invita, en la fecha que deseen, a todos los diputados de la Comisión de Defensa del Congreso, a una visita privada a la ciudad de Toledo, al objeto de conocer in situ, los espacios históricos de la defensa de la ciudad frente al fascismo, las zonas de represión franquista, y los restos de simbología antidemocrática existentes en las calles de la ciudad.

La visita incluirá un recorrido por el Museo del Ejército, donde los diputados que lo deseen serán acompañados por guías del Foro por la Memoria.

Se concluirá con un acto privado que tendrá lugar en el Hospital de Tavera, donde serán homenajeadas todas las víctimas del fascismo en el territorio de la actual comunidad autónoma de Castilla La Mancha, incluyendo los muertos en la deportación a los campos nazis. La convocatoria se hace extensiva a los diputados al Congreso por la provincia de Toledo y se llevará a cabo con los diputados que acepten participar.

Para contactar con el Foro por la Memoria de Castilla La Mancha, pueden ponerse en contacto con nosotros en los siguientes correos electrónicos:.

foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com

foromemoriatoledo@gmail.com

http://www.foroporlamemoria.info

HOMENAJE A SEVERIANO CLEMENTE EN MEDRANDA (GUADALAJARA)

El pequeño pueblo alcarreño de Medranda, próximo a Jadraque, ha vivido hoy momentos de intensa emoción durante el homenaje e inhumación de Severiano Clemente González, panadero de la localidad, fusilado por requetés en noviembre de 1936.
Los restos de Clemente fueron localizados y exhumados por la Federación Estatal de Foros por la Memoria en agosto pasado, tras un intenso trabajo de investigación y excavación.

El acto de hoy ha tenido lugar en el Centro Social de Medranda, y ha consistido en la exposición del informe forense que permitió la identificación de los restos y en la proyección del documental: “La Toba, historia de una exhumación”. En el acto hablaron varios representantes de los Foros por la Memoria y dirigieron unas palabras los alcaldes de Medranda Luis Fernández Cárcamo y de La Toba, Julián Atienza.

Tras el acto, una comitiva con los familiares y vecinos del pueblo llevó los restos al cementerio, donde rodeado de banderas republicanas, se le dió sepultura.

Foro por la Memoria de Guadalajara

Federación Estatal de Foros por la Memoria

http://www.foroporlamemoria.info/2012/06/homenaje-a-severiano-clemente-asesinado-en-1936-por-defender-la-democracia-y-exhumado-en-2011/

HOMENAJE A SEVERIANO CLEMENTE EN MEDRANDA (GUADALAJARA)

Centro Social de Medranda. 12.00 h

Charla-homenaje.
Presentación de los informes histórico y antropológico.
Memoria de la exhumación llevada a cabo en agosto de 2011.

Cementerio municipal de Medranda. 13.30 h

Entierro y colocación de la lápida con la inscripción: “Aquí yace Severiano Clemente González, asesinado el 17 de noviembre de 1936 a los 44 años, por defender la democracia y la libertad”
Organiza:
Foro por la Memoria de Guadalajara
Federación Estatal de Foros por la Memoria

http://www.foroporlamemoria.info
foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com
http://www.memoriaguadalajara.es/

13 de Mayo
HOMENAJE A LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO y del NAZISMO

Bixen Carrasco.

Amical de Mauthausen. Asoc. Immer Gucken

Texto de la intervención en el cementerio 13-05-2012

Ahora mismo, mientras os leo estas líneas, en el Memorial del Campo de Concentración de Mauthausen, en la República de Austria, está sucediendo un prodigio. Un prodigio que no lo es tanto, pero que nos lo parece porque la realidad a la que estamos acostumbrados, lo que estamos viendo aquí y ahora, es muy distinta.

Frente al monumento erigido en recuerdo a los miles de republicanos españoles muertos durante su cautiverio en Mauthausen-Gusen y sus kommandos van pasando dignatarios, embajadores y representaciones militares en uniforme de gala del ejército checo, eslovaco, serbio, polaco, ruso, ucraniano, belga, bosnio, albanés, incluso del ejército francés. Pasan tantas delegaciones que no siempre es fácil identificarlas correctamente. Todos rinden honores, se cuadran, saludan y depositan una corona de flores en recuerdo de los  republicanos. Esa es la huella que dejaron los deportados en aquél horror.

El monumento está en territorio francés porque el gobierno español de la época era el mismo que se desentendió de ellos y los dejó a merced de los nazis, sus valedores y grandes amigos, a los que tanto les debieron. Del mismo modo que ese gobierno se desentendió de ellos tampoco reclamó un trozo de esa tierra, regada con la sangre de sus ciudadanos, para instalar en ella un Memorial que los recordara. El monumento es el único del Memorial que fue costeado por los supervivientes y familiares de deportados. Deportados que llevaban el triángulo azul, el de los apátridas.

Este año se cumplen 50 años de la fundación de la Amical de Mauthausen, la asociación que aglutina a las víctimas españolas del nazismo. La Amical se fundó, por tanto, durante el franquismo y sus primeros años de funcionamiento fueron en la clandestinidad, una situación sangrante en comparación con los deportados, viudas y huérfanos de otros países, donde siempre han sido tratados con la atención y consideración que merecen.

El homenaje de aquellos que están ahora mismo depositando coronas en el monumento de los republicanos, que saludan a la tricolor, levantan el puño y dicen “gracias” en castellano es igual de clamoroso que las ausencias institucionales en este día y en este lugar. Cada cual se retrata con lo que hace y con  lo que no hace.

Corren malos tiempos para las entidades memorialistas. Pero por esa misma razón hay que decirlo bien alto y bien claro: los verdugos de Mauthausen-Gusen, los de Buchenwald, los de Dachau y los que traían sacas a este lugar eran los mismos, como iguales eran las justificaciones de sus crímenes. Persiguieron y masacraron a sus enemigos con igual saña y pusieron el mismo empeño en que su solo recuerdo fuera borrado del mapa.

Pero igual que eran grandes las similitudes en aquella época lo son hoy en día las diferencias. En la República de Austria los asuntos de Memoria Histórica, Conmemoración del Holocausto y Estudios de la Resistencia Antifascista son competencia del Ministerio del Interior.

La República Francesa ofrece pensiones a los deportados republicanos, a sus viudas y húerfanos  porque en su mayoría fueron deportados desde Francia, asumiendo como propia parte de la culpa del régimen colaboracionista de Vichy.

Un ex-canciller de la República Federal Alemana viajó a la villa de Gernika hace pocos años y pidió perdón porque los soldados de un gobierno de su país con el que él nada tuvo que ver destruyó la ciudad tantos años antes.

No hay comparación posible. Todas estas diferencias son el camino que nos separa del Recuerdo, la Visibilidad, la Dignificación y la Memoria.

Ese camino es el trabajo que tenemos por delante. Salud y Memoria. Muchas gracias.

Intervención de Emilia Cañadas en el cementerio de Guadalajara

http://www.youtube.com/watch?v=v9lbkr6oYzQ&feature=youtube_gdata_player

El Día de Guadalajara

NOTICIA SOBRE EL ACTO DE GUADALAJARA

http://www.youtube.com/watch?v=_hCwRxiMJAQ&feature=share

Fotos: Nacho Izquierdo. Photojournalist.

http://www.nuestramirada.org/profile/IgnacioIzquierdoPatino

y Foros por la Memoria de la Comunidad de Madrid y de Guadalajara