22/03/2020.- CUANDO las informaciones internacionales se concentran en el coronavirus, es preciso buscar unos temas de conversación más amenos. Y uno puede ser la batalla de Brihuega, sin la trascendencia de otras acciones bélicas decisivas para el devenir de la guerra en España, pero importante porque representó una épica derrota de las tropas italianas fascistas invasoras, y por ello insufló moral en el Ejército Popular de la República. La noticia irritó enormemente a Mussolini, al conocer las pérdidas del material destruido o abandonado en la huida de sus fascistas, y las cuatro mil bajas sufridas en los hombres, muertos, heridos o presos. Su reacción consistió en destituir a todos los altos mandos implicados en la batalla, excepto al general Mario Roatta, que ostentaba el mando supremo de la tropa.
El épico descalabro conmocionó también a los exgenerales rebeldes, que desconfiaron sobre la capacidad de sus aliados italianos para tomar iniciativas. Por ello ordenaron que la planificación de todas las operaciones militares las hiciera su Estado Mayor, al que quedaban supeditadas las fuerzas de terra italianas, en tanto su aviación pasó a depender de la Legión Cóndor alemana: fue una inmensa deshonra para el Duce italiano, vanamente empeñado en superar al Führer alemán, que contaba con unos estrategas mejor preparados y menos aventureros que sus colegas.
Por su parte, la Gaceta de la República, número 82, de 23 de marzo de 1937, insertó una orden circular del Ministerio de la Guerra, concediendo el empleo de coronel al teniente coronel de Infantería, diplomado de Estado Mayor, don Vicente Rojo Lluch, uno de los artífices del triunfo alcarreño.
Historia en Guadalajara
La batalla de Guadalajara se libró inicialmente entre el 8 y el 11 de marzo, en una primera fase de claro dominio por parte de las tropas invasoras italianas. Se inició con una ofensiva del Corpo de Truppe Volontarie, por sus siglas CTV, traducidas por el buen humor español como “Cuánto Te Vas”, al mando del general Roatta, e integrado por 35.000 hombres agrupados en las divisiones Littorio, comandada por Bergonzoli; Camisas Negras, por Rossi; Llamas Negras, por Coppi, y Flechas Negras, por Nuvolari. Les acompañaba la División Soria, de españoles rebeldes, al mando de José Moscardó.
Aunque las democracias occidentales, partidarias del Acuerdo de No Intervención en España, no se enteraron de la operación, Mussolini envió a sus hombres bien pertrechados. Disponían de 89 tanques, 200 piezas de artillería y 16 cañones antiaéreos. La mayor parte del tiempo no pudieron contar con la protección aérea, debido a la lluvia torrencial que acompañó a la operación, y que también dificultó el avance de las tanquetas, lo que indica la mala planificación de sus responsables, al iniciar las operaciones con una climatología muy adversa.
Su propósito consistía en tomar Brihuega, de allí dirigirse a Alcalá, y seguir cómodamente hasta Madrid, para ocupar la capital de la Republica, en lo que optimistamente consideraban un paseo triunfal. El día 8 pudo intervenir la aviación, que bombardeó el frente republicano, obligándole a replegarse. El 9 continuó la operación, pero al mediodía llegaron tres batallones de las Brigadas Internacionales, que hicieron retroceder a los italianos hasta los alrededores de Brihuega, y marcaron el nuevo rumbo de la batalla, en lo que sería una victoria final.
Un poeta para la batalla
Un poeta del pueblo, José Herrera Petere, hijo del general Emilio Herrera, quien llegó a presidir el Gobierno de la República en el exilio, se alistó en el heroico Quinto Regimiento para defender su tierra de los invasores nazifascistas. Volcó su experiencia bélica en numerosos escritos en verso y en prosa, que le merecieron de inmediato premios, y para la posteridad un lugar destacado en la literatura contemporánea. Por ser nacido en Guadalajara se sintió involucrado especialmente en la batalla de Brihuega, y dedicó un poema, “Aire, tú”, a cantar aquella gesta:
Aire, tú, vendaval frío
sobre Trijueque y Brihuega;
grandes combates se riñen
sobre la tierra alcarreña;
tierra aplastada de siglos,
triste tierra soñolienta,
donde ahora, como un potro,
brinca y rebrinca la guerra,
respirando negros humos,
bebiendo cólera negra,
coceando parapetos,
mordiendo trozos de tierra.
La verdad es que no fueron muy grandes los combates en su tierra, pero él los sintió muy vivamente. El triunfo final fue obra del Ejército del Centro, formado por 20.000 hombres, con 70 tanques de fabricación soviéticos T-26, y artillería pesada. Al frente de la XI División estaba Enrique Líster, y de la XII el coronel Víctor Lacalle. Contaban con un escuadrón de Caballería, cuatro batallones de Fortificación y una compañía de Transmisiones. Reorganizados enseguida, se enfrentaron valerosamente a los italianos, de modo que a partir del día 12 la situación cambió por completo.
Tomada por asalto
Al recuperar la iniciativa el Ejército leal, lo que en un principio pudo parecer una derrota se convirtió durante los días siguientes en una sucesión de aciertos, hasta llegar al día 18, cuando la División de Líster liberaba a Brihuega, entre el alborozo de los habitantes que sufrieron la ocupación de la barbarie fascista: al entrar en el pueblo habían fusilado a 22 mujeres en el lavadero, y continuaron después cometiendo toda suerte de tropelías. Por eso la victoria del Ejército Popular significó una liberación de infierno para aquellas gentes atemorizadas. La crónica de esa hazaña la narró épicamente Fabián Vidal, en el diario barcelonés La Vanguardia el 24 de marzo, en su página 5:
El tiempo seguía infernal. Parecía que el cielo se convertía en agua. Sin embargo, a las 9 de la noche del jueves 18 de marzo –al cumplirse los ocho meses de la rebelión— Brihuega era tomada por asalto. De los cerros inmediatos se habían descolgado nuestros hombres, blandiendo sus fusiles, empujando sus cañones, transportando sus ametralladoras, arrojando sus bombas de mano. Y bajo la lluvia huían a la desbandada por la carretera, por los caminos y veredas próximas, en demanda de la suspirada Sigüenza, los soldados de Mussolini, del mismo Mussolini que días antes, desde el “Pola”, navegando hacia Libia, los felicitaba por su triunfo.
El Ejército Popular de la República había derrotado a orillas del Jarama y el Tajuña a las tropas nazis alemanas consideradas las más poderosas del mundo, como por armamento efectivamente lo eran, y aquí, en Brihuega, escapaban asustados y mojados los voluntarios fascistas italianos, que si no les igualaban en cuanto al utillaje los superaban en bravuconería. Los milicianos defendían la libertad de su tierra con bravura, sin importarles la lluvia ni la artillería del enemigo. Para todos Madrid era un ejemplo a imitar. Y Herrera Petere pudo concluir así su canto épico:
Cuando pases por Trijueque,
aire de la primavera,
aire, tú, aire de monte,
mira bien la roja tierra;
a España podrás contar
después muy felices nuevas.
El 21 de marzo de 1937 se dio por concluida la batalla de Brihuega. El mismo día llegó Ernest Hemingway, como corresponsal de guerra, que pudo presenciar el resultado feliz para el Ejército Popular. Los invasores italianos quedaron desmoralizados y desprestigiados, en tanto los milicianos celebraban aquel triunfo como señal de una victoria segura. Por el momento Madrid se había salvado. Y las democracias occidentales continuaron sin querer enterarse de que la República Española estaba asediada por los países totalitarios. Les costaría cara su cobardía.
ARTURO DEL VILLAR
PRESIDENTE DEL COLECTIVO REPUBLICANO TERCER MILENIO
Agradecimientos: Arturo del Villar, Rose-Marie Serrano
APLAZADA LA IX Marcha Memorial Batalla de Guadalajara Debido a la situación creada en España a causa de la epidemia de COVID 19 (Coronavirus), la IX Marcha Memorial Batalla de Guadalajara Será aplazada. La nueva fecha será comunicada en su momento,
Jornadas: “Memoria contra el olvido”. 11 al 13 de marzo 2020 .
Guadalajara . 11 al 13 de marzo 2020 . Teatro Moderno, c/ Enrique Benito Chávarri s/n Entrada Gratuita. Aforo Limitado
Organiza: Ayuntamiento de Guadalajara. Patronato de Cultura
MIERCOLES 11 MARZO . 18.00 h Inauguración oficial de las jornadas, Intervienen Riansares Serrano, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajra Fernando Martínez, Secretario de Estado de Memoria Democrática Alberto Rojo. Alcalde de Guadalajara
Apertura Poética. A cargo de Carlos Olalla, actor y director del Festival Internacional de Cine por la Memoria Democrátic (Fescimed) Laura Galán actriz
Mesa redonda. La lucha contra el fascismo. Guadalajara 1937-Paris 1944 Intervienen: Fernando Martinez, secretario de Estado de Memoria Democrática Mirta Núñez-Díaz Balart, profesora titular Dpto Historia de la Comunicación Social UCM Daniel H. Torrado Cineasta, director de “La 9” PEDRO A. Gª BILBAO, profesor titular dpto de Sociología de la URJC y miembro del FORO POR LA MEMORIA DE GUADALAJARA Almudena Cros, presidenta de la Asociación Amigos de las Brigadas Internacionales (AABI) Modera: Carlos Olalla
JUEVES 12 MARZO 19:00 h Bienvenida y apertura musical, a Cargo de Conchi Cejudo, periodista, ganadora del premio de Periodismo Rey de España por el programa “Vidas enterradas” Sandra López, Músico y violinista
Proyección del Cortometraje “5105 Historia de una fuga de Mauthausen” Documental. España 2015 29 min.
Mesa redonda: “Huir de una guerra para morir en otra” Intervienen: Cristina Almeida, Abogada y política, Miembro de la Fundación Abogados de Atocha, Concha Díaz Vicepresidente delegada en Madrid de Amical de Mauthausen y otros campos, Juan Pablo Calero. doctor en Historia Contemporanea, Coordinador en Guadalajara del Centro de Estudios de Castilla-La Mancha Pilar Nova Melle. Socióloga y presidenta Asociación de Descendientes del Exilio Español Eduardo Montagut. doctor en Historia Moderna y Contemporanea UAM, y miembro de armh Modera: Conchi Cejudo
VIERNES 13 DE MARZO Teatro “Las cartas perdidas. La cárcel y el exilio de las mujeres republicanas” Teatro documental. 55 mins aprox. Guión y dirección. 55 mins aprox. Guión y dirección. Amparo Climent Elenco. Amparo Climent, Gloria Vega, Miriam Tejedor y Miriam Esche Producción: Pilar Sancho,
Encuentro con el público: Modera: Verónica Sierra Blas, doctora en Historia, profesora de la Univeridad de Alcalá y autora de “Cartas presas”:
FMGU, 26/02/2020.- La luchadora antifranquista Trinidad Sanz de la Hoz, quien sufrió condena en la postguerra por su compromiso de lucha y de solidaridad, será homenajeada por la Plataforma Feminista de Guadalajara. Con motivo de las jornadas del 8 de marzo.
Trinidad falleció hace años, pero su familia, que asistirá al homenaje, ya había visitado Guadalajara en agosto de 2018 y fue recibida por el Foro por la Memoria Guadalajara, recorriendo los lugares más significativos de su vida en Guadalajara, como su casa, en la calle Horno de San Gil, o el salón de plenos del ayuntamiento.
Obrera comprometida, al iniciarse la guerra de España, se afilió al Socorro Rojo (SRI) del que fue secretaria en Guadalajara. El Socorro Rojo fue una organización humanitaria que se ocupaba de ayudar en la retaguardia a los huérfanos y refugiados. Tambien se ocupaba de hacer ropa de abrigo para los combatientes, y otras actividades humanitarias. Como decía en los estatutos de la organización, su objetivo era: “Ayudar a todas las víctimas de la reacción, de la injusticia de la lucha por la paz”.
El Socorro Rojo, organización de solidaridad antifascista, aunque fundado en España en los años 20, y vinculado al Partido Comunista, acogía en su seno a cualquier persona con compromiso antifascista. Se desarrolló fundamentalmente para auxiliar a los hijos de los presos de los numerosos detenidos tras el levantamiento obrero de octubre de 1934. Tras el inicio de la guerra civil, sus militantes, de los cuales un 20% eran mujeres, organizaron dispensarios, comedores solidarios, ocuparon puestos vacantes en las fábricas y en el campo, se ocuparon de los refugiados, organizaron campañas “pro infancia” y “Campaña de Invierno”. Esta última para hacer ropa para los combatientes. Trinidad organizó y dirigió uno de estos talleres en Guadalajara en el palacio de la Vega del Pozo, (Actual colegio Maristas). En fecha de marzo de1937 el secretariado de abastos de la ciudad había distribuido ya 3691 prendas de abrigo, realizados todos por los talleres del Comité pro campaña invierno, compuesto por JSU , UGT , SRI , PCE, PSOE, e IR.
Antes de la guerra, en julio de 1936, el SRI según datos de la propia organización , tenía 750 afiliados en Guadalajara, pasando en febrero de 1937 a 2500 miembros, en junio del mismo año , a 4154 afiliados, y en septiembre de 1938, 25.255 afiliados.
Tras el inicio de la guerra, y dada la irregular situación en la ciudad el ayuntamiento tuvo que reorganizar la corporación mediante una comisión gestora provisional con militantes de las organizaciones y sindicatos que apoyaban al gobierno legítimo. La corporación debía estar compuesta por al menos 20 concejales y fue necesario cubrir las vacantes, dado que varios concejales habían sido condenados por su participación en la sublevación. Es por ello que varios representantes nuevos fueron elegidos. La primera mujer que ocupó el cargo de concejala en nuestra ciudad, fue Elena Sánchez de Arrojo en plena monarquía, y sin tener derecho al voto las mujeres. Habria que esperar al comienzo de la guerra civil para que otra mujer accediera al puesto de concejala. Fue la libertaria Suceso Portales Casamar, fundadora de otra organización solidaria en nuestra provincia, Mujeres Libres. Suceso Portales fue elegida en fecha tan temprana como el 26 de julio de 1936. Una segunda mujer ocuparía un cargo en la corporación, Concepción de la Torre Wandelmer, elegida en septiembre de 1936. Trinidad Sanz de la fue nombrada concejala de Guadalajara en sesión ordinaria del 26 de enero de 1938 en representación del PCE, siendo alcalde Facundo Abad Rodilla, del Partido Socialista. El nombramiento se llevó a cabo para sustituir a José Martinez y Manuel Llorente consejeros del PCE. El 28 de marzo de 1938 es nombrada vocal delegada de de Régimen Interior e Instrucción Pública, y en el siguiente pleno el 23 de abril pide que “se habilite una escuela para niños en la calle Madrid o sus inmediaciones” Al mismo tiempo que ejerce su función como consejera (Concejal), ejerce como enfermera en el Hospital y dirige el taller de costura y el Socorro Rojo, Tras más de 20 bombardeos que sufrió la ciudad de Guadalajara, solicita que se organicen actos con recaudación a beneficio de diversos edificios, como la Casa del Pueblo destruida en uno de los bombardeos.
La necesidad sufrida por la población, sobretodo en los duros inviernos de la guerra, la llevan a preocuparse por el abasto de carbón y leña, y así, ella y el otro concejal comunista, Norberto Segura, piden en el pleno que “se nombre una comisión que estudie las necesidades de Abastecimiento de combustible para la población para procurar se abastezca la cantidad suficiente o aproximada para atender a las necesidades del invierno, estudiando también la necesidad de la adquisición de una sierra mecánica asi como todo lo relacionado con los medios de transporte y cuantas necesidades pudieran surgir para la normal realización del servicio, llegando incluso a la municipalización si se presentasen inconvenientes” . Su labor como concejala le lleva a preocuparse por la labor de saboteadores, acumuladores y estraperlistas, y por ello, pide que sean vigilados los campos colindantes para evitar que sean incendiados, cosa que por lo visto era frecuente, y asi lo pide en el pleno del 28 de septiembre de 1938. El periódico del PCE de Guadalajara, “Hoz y Martillo”, incluye una entrevista a Trinidad Sanz, realizada por Isabel Sacristán en el que se reflejan sus preocupaciones por la asistencia a la población:
“Trinidad Sanz, inteligente obrera, ha sido designada por nuestro comité provincial para que represente al Partido Comunista en el Comité Provincial. Hoz y Martillo, 29 enero 1938
Trinidad Sanz, representante de nuestro partido en el Consejo municipal, plantea en este los problemas del barrio del Alamín.
En el Ayuntamiento nuestra labor tiende a mejorar la situación del pueblo de Guadalajara, a plantear sus problemas y darles solución. Sin embargo, nosotros reconocemos que no se llevan a la práctica con la celeridad necesaria. Tenemos el caso del barrio del Alamín, el auténtico barrio proletario, que nos plantea, como por desembocar el agua de la fuente en la alcantarilla general, y encontrarse está rota, varias casas amenazan hundirse. Esta rotura se encuentra en dicha situación desde el bombardeo último, que fue el que la originó, y nosotros no creemos que deba dilatarse por más tiempo el arreglo, ya que ha sido causa ajena al vecindario. También se ha propuesto el arreglo de las calles de la capital, pues muchas de estas se encuentran levantadas, y supone un peligro para el tránsito de la población.
¿…?
Ya te digo que poco se ha hecho, teniendo deseo de hacer mucho, pero di que cuanto he expuesto anteriormente debe interesar al pueblo. Y que debemos ser nosotros, al plantear sus necesidades, al solucionar sus problemas, los que hagamos venirle a las sesiones a participar y y opinar sobre aquellas cuestiones que les atañen.
¿…?
Sí, insistiremos cuantas veces sea preciso para que el barrio del Alamín no se encuentre en una situación de inferioridad en comparación con el resto de las barriadas de nuestra capital, y y trabajaremos cuanto sea preciso hasta conseguir que por parte del municipio se le preste la atención que los municipios anteriores, Por representar y defender los intereses no proletarios, no quisieron atender.
ISABEL SACRISTÁN
Hoz y Martillo. Órgano del PCE de Guadalajara, 19 marzo 1938
Al finalizar la guerra, es detenida y juzgada en Guadalajara el 05/11/1940 (Causa 126/40) con 29 años
Se la acusa de ser secretaria del Socorro Rojo Internacional y representante del PCE en el Concejo municipal . Tras el testimonio de un herido de los sublevados al que ella protegió durante su estancia en el Hopital, fue condenada a nueve meses de prisión. Salió en libertad condicional el 8 de febrero de 1940. AHPGU (MIR 39 . J 1178. ) A su salida de la cárcel, fue desterrada como muchas guadalajareñas a Zaragoza, donde ya fijó su residencia, en el barrio de Delicias.
Su expediente indica que en enero de 1941 fue juzgada también por el Tribunal de Responsabilidades Políticas, presidida por el juez Mauro de Irizar, pidiéndose informes al cura Párroco de su barrio para saber su actividad, así como al comisario de Investigación y Propaganda, y jefe de Falange y comandancia de la Guardia Civil, entre otras cosas para recabar información de sus bienes, determinando que “carece bienes que puedan ser incautados”
A pesar de los esfuerzos por condenarla el Tribunal sólo pudo determinar que Trinidad “intervino públicamente en un mitin a favor de la campaña de invierno. Hechos que se declaran probados considerando que los hechos relatados son constitutivos de un delito de auxilio a la rebelión, previsto y penado en el articulo 240 del Cod de Justicia Militar del que es responsable en concepto de autora la la procesada”
Es decir, participar en un mitin era constitutivo de auxilio a la rebelión: Tras la guerra y su salida de la cárcel, Trinidad se dedicó a su familia. En sus últimos años y ya tras la dictadura, se mostró descontenta con algunos de los aspectos de la transición política, tal y como refleja en una entrevista que sus biznietas le grabaron, donde relata algunos de los episodios de su vida.
En agosto de 2018, los familiares de Trinidad Sanz de la Hoz, visitaron nuestra ciduad y recibieron un diploma simbólico del Foro por la Memoria Guadalajara, entregado por el concejal y miembro del Foro José Morales en el salón de Plenos de Guadalajara,
El homenaje organizado por la plataforma Femilnista de Guadalajara se celebrará en la placa a las mujeres antifascistas fusiladas de Guadalajara el próximo 1 de marzo de 2020 .
El concejal José Morales entrega un diploma simbólico a los descendientes de Trinidad Sanz Foto: FMGU
Sábado, 21 de marzo de 2020 Torija, Brihuega (Guadalajara) Foro por la Memoria de Guadalajara, (FMGU) , Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales, (AABI) Agradecimientos: Ayuntamiento de Brihuega, Ayuntamiento de Torija.
Recorrido por lugares de Torija para comparar las fotos historicas con el mismo lugar en la actualidad. Homenaje al brigadista internacional y promotor cultural, Virgilio Fernández.
Foro por la Memoria de Guadalajara / 31 de enero de 2020 / Pedro A. García Bilbao
Joseph Putz (1895-1945)
El coronel Joseph Putz cayó en combate en Alsacia un 28 de enero de 1945. Supe de él siendo un crío gracias a Pons Prades y su gran estudio sobre los españoles en 39-45. Putz era francés, uno nacido en Bruselas (1895).
Veterano de 14-18, condecorado, secretario de ayuntamiento, republicano de izquierda y sindicalista (CGT) evoluciona hacia el PC solicitando el ingreso durante la guerra de España, voluntario con las Brigadas Internacionales, oficial en la XIV Brigada, comandante de batallón (el Henry Barbusse), comandante de la XIV BB.II en febrero del 37, jefe de E.M. de la 35 División, adjunto al E.M. del Ejército del Norte y comandante de la 1ª Div. vasca, adjunto a la Subsecretaria de Defensa, combate en Lopera (Cordoba), Madrid, Jarama, País Vasco y Teruel. Herido varias veces es promovido a coronel siendo uno de los más respetados oficiales del EPR de origen interbrigadista, la República le concede la Medalla al Deber en 1938. Oficial con experiencia y con conciencia política le llevan a un estilo de mando tan profesional y competente como consciente del sacrificio que la lucha exige; esto le pondrá en conflicto con algunos mandos franceses de las BB.II que resultan incapaces de estar a la altura de lo que el momento exige; no obstante las tensiones entre Putz y estos oficiales a raíz de lo sucedido en Lopera o en la operación de La Granja, donde ordenes mal planteadas causarán bajas importantes en las propias filas, Putz mantiene el respeto y confianza hacia él de los mandos del ejército y, lo que es más importante, de sus propios soldados, tanto franceses como españoles.
Repatriado a Francia, acaba siendo destinado a Argelia como secretario de ayuntamiento, movilizado en 1939 como capitán en 1940 Vichy le licencia, organiza y protege a los españoles trabajadores forzados del ferrocarril y es procesado por Vichy. Se une a la Francia Libre, se une a Leclerc y su nueva 2ªDiv. Blindada en Argelia, comandante de Batallón en el RMT (Regimiento de Marcha del Tchad y Fusileros de Marina), combate en Túnez y Bizerta, casi 2000 españoles en la división. Agosto de 1944, Normandía. combates en la marcha hacia el Sena y París, a sus ordenes el capitán Dronne (a cuya hija conocí este verano) y la 9ª Cia del RMT. Liberación de París. Marcha hacia Alsacia y Lorena. Alzan la tricolor en Estrasburgo como prometieron los franceses y españoles en un lejano puesto italiano en el corazón del sahára, Koufra, años atrás. Asciende a Teniente Coronel,
1945, enero, ofensiva alemana en Colmar, frontera alemana. cerca de Grussenheim va en un jeep de mando junto a otros oficiales cuando una granada de artillería les alcanza y resultan todos muertos. Ascendido a Coronel. El dolor por su pérdida es enorme en la división. Putz era querido y respetado por todos. Era un antimilitarista convencido a la par que un combatiente antifascista. No hay que obedecer ordenes estúpidas, la obligación de un mando es no darlas, decía, y siempre hizo lo posible por no darlas. Siempre estuvo al lado del combatiente y expuesto a sus peligros. Discreto, valiente, inteligente, respetado. Fue un patriota, un republicano de izquierda que se afilia al PC, un soldado, un antifascista, un hombre de familia, una persona solidaria y fraterna en su vida civil, alguien que se la jugó por imperativo de sus principios y su conciencia de hombre bueno y valiente. Dejó esposa y una hija.
Su recuerdo llega hasta nosotros y no debe perderse. España, la España democrática si es que eso existe hoy en día, le debe un reconocimiento como combatiente por la libertad, como oficial del ejército español y como un hermano francés que luchó por su libertad y la nuestra. Si los diputados españoles en Estrasburgo tuvieran sangre roja en las venas irían a Colmar, a Grusemheim y alzarían dos banderas tricolores y la roja de la solidaridad y harían un juramento, establecerían un compromiso de futuro. Putz, el belga, el francés, era nuestro hermano y su bandera la nuestra.
QUIENES ERAN: MIGUEL MARTíN, UN SEGUNTINO EN AUSCHWITZ
Nacido en Sigüenza (Guadalajara) el 08/03/1890, Miguel Martín falleció en el campo de concentración nazi de Auschwitz el 10.08.1942.
Miguel Martín, de quien ignoramos su segundo apellido, era de profesión zapatero, y sabemos emigró a Francia en la década de 1920 viviendo en un barrio de casas baratas en el distrito 20 de París. En 1927 se nacionalizó francés, afrancesando su nombre a “Michel”. Miguel militaba en el Partido Comunista Francés, concretamente en el “rayon” número 2 de Paris, y tras la ocupación nazi de Francia formó inmediatamente parte de la resistencia francesa, como otros muchos españoles.
La policía francesa del Gobierno de Vichy le detuvo en abril de 1942 y fue entregado a las autoridades alemanas e internado en el campamento alemán de Compiegne Royallieu, desde el cual fue deportado a Auschwitz en el convoy de 6 de julio de 1942, conocido como el “45000”. Este convoy con más de mil deportados, en su mayoría políticos y sindicalistas de izquierdas, fue una represalia de Hitler contra las actividades clandestinas de la resistencia francesa y sobre todo contra los judíos y comunistas.
Miguel Martín llegó a Auschwitz en julio de 1942 y es registrado con el número “45850”. Los presos fueron seleccionados por especialistas de las SS según su profesión para distribuirlos en los trabajos de movimientos de tierras y construcción de bloques de piedra. Muchos de los documentos de los registros fueron destruidos por la SS poco antes de la evacuación del campo por lo que no existe ninguna información sobre el trabajo al que fue destinado nuestro paisano. En los campos de concentración nazis un hombre de 52 años era considerado demasiado viejo y por lo tanto “un material” del que se podría extraer poco beneficio. Miguel Martín murió el 10 de agosto de 1942 según los registros de defunción del campo de Auschwitz. El mismo día otros 20 camaradas fueron declarados fallecidos y según testimonios de los supervivientes todos ellos fueron gaseados después de ser seleccionados como “no aptos para el trabajo”. Nuestro homenaje a todos los héroes de la resistencia que como Miguel acabaron en los campos nazis
MOCIÓN EN SIGÜENZA: El 31 de enero de 2018, fue aprobada, por todos los grupos políticos presentes en el Ayuntamiento de Sigüenza, una moción presentada en el pleno municipal por el concejal de Izquierda Unida Domingo Bartolomé, a instancias de dos asociaciones: Foro por la Memoria de Guadalajara y Amical de Mauthausen y otros campos, Dicha moción hacía referencia al reconocimiento del consistorio a las víctimas del nazismo y en particular a los seguntinos muertos y deportados en los campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial: Vicente Lafuente Barbarroja (Sigüenza), Miguel Martín (Sigüenza), Marcos Caballo Blanco (El Atance), Julián Durante Marina (Los Heros), Patricio Jodra Durante (La Cabrera), Eugenio Santuy Martínez (Horna), Juan Estrada Viña (Moratilla de Henares), Francisco Ranz Santamaría (Riosalido), Justo Bartolomé Mínguez (Ures), Justo García Fernández (Horna) y Fidel Ramos Caballo (Carabias). Desde el Foro por la Memoria pedimos, a dos años de su aprobación. El cumplimiento de la misma. Foro por la Memoria
foroporlamemoriaguadalajara@gmail.com
Lista de guadalajareños deportados a los campos nazis:
05/01/2020, FMGU.- Homenaje hoy en Mirabueno-Algora en el lugar donde murió heroicamente el antifascista italiano Guido Picelli, el 5 de enero de 1937, luchando por la libertad de todos. FMGU
Placa dedicada al brigadista italiano Guido Picelli, en el lugar donde murió heroicamente y que hoy ha sido repuesta por el Foro por la Memoria FMGUVista aérea del lugar del homenaje, en el monte de Mirabueno-Algora. FMGU
FMGU.- 28/12/2109 Vayan estas líneas escritas en las fechas del 27 y 28 de diciembre en las que fueron asesinados dos familias de hermanos españoles e italianos, los Castel y los Cervi.
Siempre se mantuvo el recuerdo de siete campesinos italianos, los siete hermanos Cervi, que fueron asesinados por los fascistas el 28 de diciembre de 1943 en Reggio Emilia… Sus nombres: Gelindo, Antenore, Aldo, Ferdinando, Agostino, Ovidio y Ettore, naturales de Campegine e Hijos de Genoveffa Cocconi y Alcide Cervi. Murieron fusilados por pertenecer a la resistencia antifascista. En estos los días del aniversario de su asesinato son recordados en Italia y son objeto de homenaje institucional. Toda Italia conoce la historia de los hermanos Cervi. Hubo un hermoso film, con una hermosa canción, hay un museo, el recuerdo está vivo, hay obras de teatro, institutos que llevan su nombre, pero sobre todo los Cervi son considerados un ejemplo de vida y de sacrificio por la Italia democrática. Cualquier comparación con España lo que provoca es la mayor de la desesperanzas.
En España, en cambio, la historia y suerte de los hermanos Castel -Mauricio, Francisco y Toribio Castel Roldán- es prácticamente desconocida. O no tanto. El registro civil recogió su muerte, la consignó como fruto del Movimiento Nacional, se conocen los nombres de los guardias civiles facciosos que junto a los requetés les mataron y en sus localidades natales nunca se olvidó el crimen; un crimen que es considerado legal. Los cuerpos no han aparecido, si bien tenemos localizada la zona aproximada de los enterramientos. La ausencia del cuerpo fue parte de la pena, dictada y ejecutada por la misma mano con el amparo del Bando de Guerra de Mola y bajo la autoridad de la Junta de Burgos. Ni los hermanos Castel ni los otros asesinados en la Olmeda de Jadraque o en Imón, son consideradas víctimas de crímenes, se les aplicó el Bando de Guerra que es el origen del actual Estado Español. Es la diferencia que va desde la Italia liberada a la España de la Transición.
Conocíamos la historia de los Castel Roldán vagamente, sabíamos de la muerte de unos hermanos músicos, de la terrible suerte de aquella familia, liquidada por guardias civiles facciosos y requetés. Los detalles se habían desvanecido, los detalles, los nombres, los hechos concretos estaban borrosos más allá del resumen terrible de la muerte de unos hermanos. Había varias fuentes más o menos indirectas, una de ellas el periodista de Guadalajara Monje Ciruelo citaba con gran imprecisión aquellas muertes, hasta el punto de que sin dudar de los hechos, no les incluimos en la relación de victimas de la represión, pues con la metodología estricta que seguíamos solo estábamos incluyendo víctimas identificadas.
Recuerdo cuando aquello cambió. Habíamos ido a un acto hace unos diez años, poco después de presentar nuestra investigación sobre la represión en Guadalajara. Nos acompañaba Susana Castel a quien habíamos conocido cuando la presentación; pasábamos en coche por delante del Teatro Buero Vallejo y ella nos lo dijo: esos muchachos de los que habéis hablado son de mi familia; estaba emocionada y lo estuvimos nosotros también. Y fue entonces cuando empezamos la búsqueda en su nombre.
Han pasado algo más de diez años. Los Castel y los Cervi, todos hermanos. Italianos y españoles antifascistas hemos vuelto a marchar juntos en Torija, en Mirabueno, en Parma. Con dolor vemos que el dictado de olvido sigue, de diversas formas, cierto, pero sigue. No seremos nosotros los que faltemos a nuestro deber.
Del film, La pianura dei Sette Fratelli – Appunti Partigiani (2005)
QUIENES ERAN: LOS HERMANOS CASTEL. LA OLMEDA DE JADRAQUE.
FMGU.- 28/12/2109.- Se cumplen 83 años del asesinato de los hermanos Castel Roldán, jornaleros en las salinas de Imón y la Olmeda de Jadraque (Guadalajara), que ocasionalmente ejercían el oficio de músicos y reparaban zapatos en los pueblos que recorrían. Su familia era originaria de Atienza, en donde uno de sus parientes, Juan Castel “tío mona”, ejercía de músico de la famosa “Caballada”. Sin embargo, la familia de los Castel Roldán vivía en la Olmeda de Jadraque, donde, cuando tenían ocasión, se alquilaban como jornaleros en las salinas. Los hermanos Mauricio, Francisco y Toribio Castel Roldán participaron en las movilizaciones obreras de primavera de 1936, lo que era suficiente motivo para formar parte de la lista negra de los franquistas. El joven Lino Castel, de 16 años, por su parte, era aprendiz de herrero y vivía en Sigüenza.
Los hermanos Castel, músicos y zapateros.
Mauricio, Francisco y Toribio, los tres hijos mayores. aprendieron música de su padre, y formaron una ronda de cuerda (guitarra, laúd y bandurria) con la que iban a tocar por los pueblos de la zona. Como todos los campesinos de la zona, no poseían tierras ni propiedades y como otros músicos vivían de trabajos eventuales. Conocían el oficio de zapateros y colchoneros y se alquilaban como peones en el campo y en las salinas. Su actuación como músicos les hizo relativamente famosos. incluso aparecieron tocando en un número de la revista “Estampa” de junio de 1928. Con ellos tocaba también a veces un músico de Palazuelos, Hermenegildo Garbajosa (Ver imagen adjunta).
Los Castel tocando en Palazuelos en junio de 1928. Colección FMGU
Entre su repertorio conocemos incluso una melodía, un “pasacalles” festivo, que fue perpetuado por otros músicos locales, como la ronda de Sienes, de quien fue recogido en 1996 por Xulio García Bilbao y Juan José Molina. Gracias a nuestro amigo el gran músico Rafael Martín, quien nos ha grabado especialmente una versión de este hermoso pasacalles, podemos escucharlo. En Sienes fue renombrado “Pasacalles del Corpus” y gracias a la difusión de la Escuela de Folclore, actualmente es tocado por muchos músicos de toda Castilla. (escuchar a continuación).
Pasacalles tocado por los hermanos Castel. Grabado por Rafael Martín. para el FMGU
La situación laboral en las salinas de la Olmeda.
La terrible situación social y laboral en que se encontraban los campesinos de la zona de Sigüenza y sobretodo los trabajadores de las salinas de Imón y la Olmeda, al paso del río Salado, hizo que se organizaran creando el sindicato UGT en su zona. En Imón y La Olmeda, los trabajadores de las salinas eran tratados en condiciones de semi esclavitud, con jornadas de 10 y 12 horas removiendo sal, para ganar un jornal de 3,50 ptas en 1936. Cada trabajador además, estaba obligado a sacar al menos dos quintales métricos de sal mínimo para poder cobrar. Tenía que ser terrible ver esos cuerpos semidesnudos cuyas heridas no cicatrizaban por acción de la sal. El sueldo medio de un albañil, por ejemplo, era de unas 7 ptas diarias.
Nota: Sobre los sucesos en la Olmeda de Jadraque, ver articulo en el semanario “Abril : portavoz de las izquierdas”: Año II Número 56 – 1936 junio 13 Pág. 4
Salinas de la Olmeda de Jadraque Foto: FMGU
En junio de 1936, el pueblo de la Olmeda sufrió además una terrible tormenta de pedrisco, y los pequeños huertos y cultivos que algunos de estos trabajadores usaban como un complemento a su mermada economía, se perdieron casi totalmente. Lo que vino fue miseria y hambre. Los empleados de la salina acudieron entonces al patrón, Anselmo Bernal, quien en lugar de compadecerse de su terrible desgracia, se aprovechó de la situación obligándoles a una rebaja mayor de su sueldo. La recién creada sección local de UGT organizó entonces una protesta pidiendo justas mejoras laborales. La misma fue disuelta a tiros por los guardias civiles con el resultado de varios heridos, entre ellos una mujer, y numerosos detenidos. La organización de los trabajadores para reclamar derechos era algo inaceptable para los señoritos reaccionarios de la zona. Las protestas fueron aplastadas por la Guardia Civil por la simple petición de un salario justo y domingos libres.
Puñado de sal de las salinas de La Olmeda de Jadraque. Foto: FMGU
Comienzo de la guerra en Sigüenza.
En Sigüenza el presidente y fundador de la Casa del Pueblo de UGT, fundador de la Agrupación Socialista en Sigüenza, Francisco Gonzalo de Francisco, de profesión cartero rural, recibió serias amenazas por los esbirros de los señoritos locales tras denunciar estos hechos en el semanario “Abril” de Guadalajara, de carácter de izquierdas. A la semana siguiente, el maestro José Fitor mandó una carta solidarizándose con Gonzalo, y exponiendo que él mismo estaba siendo amenazado por los caciques locales y sus esbirros en el pueblo de la Olmeda. El 13 de julio, Francisco Gonzalo fue asesinado a tiros por un grupo de falangistas locales. En Sigüenza puede decirse que la guerra empezó ese día. El maestro José Fitor por su parte, sería asesinado en septiembre de 1936.
Inicio de la represión.
Tras la ocupación de los pueblos situados al norte de Sigüenza por las tropas sublevadas de Mola, tuvo lugar una labor de “limpieza” de todos aquellos que eran identificados con los defensores de la República, simpatizantes del Frente Popular, sindicalistas, o simples demócratas. Esto ocurrió de un modo sistemático por las tropas sublevadas según se iban ocupando los pueblos e incluso siguió durante meses después de la ocupación militar.
Justina Álvaro nos cuenta la detención ilegal y asesinato de su hermano en Bujalcayado
Los familiares de los huídos a la zona leal fueron perseguidos, encarcelados y sometidos a una estrecha vigilancia. Sólo en 1938, es decir, dos años después de la ocupación militar de la zona, en el sector de Sigüenza, fueron detenidas otras 78 personas por orden del SIPM, (Servicio de Información y Policía Militar) que fue la agencia de inteligencia que existió en la zona sublevada durante la Guerra. (Datos del Foro por la Memoria).
Muchos vecinos se quedaron en los pueblos a pesar de la evacuación de la zona, y de tener conocimiento del avance de las tropas golpistas de Mola hacia Sigüenza, que iban acompañadas de una terrible maquinaria de “limpieza” de la retaguardia. Muchas personas incluso habían vuelto a sus casas pues no tenían conciencia de haber hecho nada malo; Pero tener familiares en la zona leal era motivo para ser perseguidos.
Respecto al pueblo de Imón, el Foro por la Memoria de Guadalajara dispone de la identidad de al menos 15 vecinos “paseados” por las tropas sublevadas, y localizadas varias de las fosas clandestinas, donde supuestamente se hayan enterrados, la mayoría de ellos asesinados en otoño de 1936 Pondremos esos datos y localizaciones a disposición de la fiscalía si desea investigar estos crímenes de lesa humanidad. Los sacerdotes y otras personas asesinadas en la retaguardia republicana, fueron en su mayor parte exhumados en la posguerra al amparo de un decreto de mayo de 1940 que obligaba al nuevo estado franquista a su exhumación. Las familias de estas víctimas recibieron si lo solicitaron, ayudas, pensiones y reconocimiento. Fueron victimas de crímenes que la propia República condenó y nunca ordenó. Pero aquellos que fueron asesinados por las tropas y voluntarios fascistas, no sólo no sabemos todavía cuantos son, sino que incluso sus crímenes son todavía considerados legales e impunes.
La represión en Sigüenza, como en el resto de España, se recrudeció tras el final de la contienda, y decenas de vecinos de la comarca de Sigüenza fueron fusilados en Guadalajara, y cientos encarcelados, estos ya mediante un proceso de apariencia judicial.
Los Castel, asesinados. Los hechos.
Los padres de la familia Castel, Francisco Castel Zamora y su esposa Salvadora Roldán Madrigal, padres de ocho hijos, vivían en la Olmeda con las hijas (Paz, Demetria, Matilde) y el hijo pequeños (Santiago) a comienzos de 1936. El hijo mediano, Lino Castel estaba empezando a trabajar como aprendiz de herrero en Sigüenza. Desconocemos la situación familiar durante el asedio de Sigüenza, pero sí que vivían en la ciudad desde 1938. Los hermanos mayores, Toribio Mauricio y Francisco, habían escapado de su pueblo al producirse la llegada de las tropas franquístas pero más tarde volvieron. No tenemos referencia de que lograran pasar a la zona republicana. La siguiente referencia es que fueron detenidos en diciembre de 1936 por un grupo de requetés guiados por dos conocidos guardias civiles del puesto de Imón (Guadalajara). concretamente el cabo C.N.H y el guardia A.M.B. Estos guardias fueron, según diversos testimonios , presuntamente los principales ejecutores de la represión contra los defensores de la legalidad republicana en los pueblos al norte de Sigüenza.
El cabo C.N.H era natural de Fuentelencina, y el guardia civil 2º A.M.B, era natural de Atienza. Por tanto, ambos eran buenos conocedores de la provincia. Ambos estaban destinados en el puesto de Imón y habían participado activamente al servicio de los propietarios en la represión contra los salineros. Pocos días antes de la sublevación de 1936, el 14 de julio, todos los guardias civiles de la provincia habían sido concentrados primero en Sigüenza y luego en Guadalajara por orden del gobernador civil republicano, Miguel Benavides. El día 20 de agosto sabemos por los expedientes de estos dos guardias, que ambos huyen a zona sublevada. Al reincorporarse a la zona de Sigüenza, colaboran activamente en la represión.
Los hermanos asesinados:
– Lino Castel Roldán, nacido el 23/09/1920 en la Olmeda de Jadraque, Vivía con su hermana Matilde, casada con un herrero, donde Lino era aprendiz en el taller de su cuñado en la Travesaña Baja de Sigüenza. El 27/12/1936, el joven Castel se dirigía a entregar un encargo de una cerradura a casa de un sacerdote y al llegar al cruce de la calle Villegas con la plaza de la Catedral, fue reconocido por el cabo C.N.H. del puesto de Imón, quien le preguntó si era hermano de los Castel. Inmediatamente fue detenido y asesinado en un paraje de los que rodean Sigüenza. Era el 27/12/1936 y Lino tenía 16 años. Anotada como causa de la muerte; “a consecuencia de la guerra de liberación marxista, según resulta del Expediente del juzgado de instrucción.” (Inscrito con el numero 73). Su prima Carmen Loranca, que fue testigo de la detención, le quiso llevar unas mantas a la cárcel y el encargado de la puerta le dijo que “ya no le hacen falta”. Lino fue el primero de los hermanos asesinados. Lino no había participado en ninguna huelga ni era jornalero como sus hermanos, y fue asesinado por la Guardia Civil el dia anterior a sus hermanos, lo que demuestra que era un acto planificado.
Toribio Castel (en segunda fila, en el centro con un papel en la mano) con sus compañeros de armas en la guerra de África. Archivo familiar /FMGU
Mauricio Castel FMGU
–Mauricio Castel Roldán, nacido en Atienza, vecino de la Olmeda de Jadraque, soltero, fue asesinado a los 28 años en Guijosa el 28/12/1936. Según el acta de defunción del registro civil de la Olmeda de Jadraque. falleció “a consecuencia de la guerra de liberación marxista” (Inscrito numero 71). De profesión jornalero en las salinas de Imón. Hombre alto y fuerte, Mauricio había hecho el servicio militar en Castellón. (ver foto)
– Francisco Castel Roldán, nacido y vecino en la Olmeda de Jadraque, asesinado en Guijosa, el 28/12/1936 a los 21 años. “a consecuencia de la guerra de liberación marxista”, según consta en acta de defunción del registro civil de la Olmeda de Jadraque. (numero 72) Jornalero, músico, ex trabajador de las salinas de Imón. Ayudaba en el taller de reparación de calzado que tenía su familia, Soltero. Estos dos hermanos, Mauricio y Francisco, estaban aseándose en la puerta de su casa en la calle Real de la Olmeda, cuando fueron detenidos por los requetés y los guardias y trasladados al pueblo de Guijosa donde fueron asesinados. No supieron que su hermano Lino les había precedido en Sigüenza.
– Toribio Castel Roldán, nacido y vecino de la Olmeda de Jadraque, de 31 años y soltero, fue asesinado en Paredes de Sigüenza el 29/12/1936. “a consecuencia de la guerra de liberación marxista” según consta en acta de defunción del registro civil de la Olmeda de Jadraque. (Inscrito número 74) Jornalero, ex trabajador de Imón y músico. Mauricio fue soldado en la guerra de África. (Ver foto). El día que Toribio estaba trabajando en el lugar llamado “La Fuentecilla”, una pequeña huerta de La Olmeda donde plantaban patatas. Estando allí, un amigo le avisó de que se habían llevado a sus hermanos, Toribio huyó en su bicicleta por el camino de Riofrío. Capturado al dia siguiente fue asesinado en Paredes de Sigüenza. Días después la familia recibió la noticia y alguien les dijo donde estaba la bicicleta que recogió Santiago, el hijo pequeño (13 años).
Tras el asesinato de los hermanos mayores, los requetés registraron la casa familiar en Sigüenza buscando al único hijo varón que quedaba, el pequeño Santiago Castel Roldán, que se escondió durante tres días y debido a ello salvó la vida. Posteriormente se enteró de que habían matado a sus cuatro hermanos. Vivió en Sigüenza y Leganés y sin duda, con un dolor y miedo inmensos.
Francisco Castel FMGU
Tras la desaparición de sus hijos, el padre, Francisco Castel Zamora, acudió desde la Olmeda al cuartelillo de Sigüenza a pedir explicaciones y recibió una terrible paliza que le dejó la cara hinchada y molido a golpes. No se pudo levantar en una semana de la cama.
Tras la guerra registró el fallecimiento de sus hijos en el juzgado de paz municipal de la Olmeda, el 14 de agosto de 1943. Ambos padres, Francisco y Salvadora siempre vivieron traumatizados por el terrible asesinato de sus hijos.
La familia mantuvo la esperanza de que estuvieran vivos y quizás de que alguno de ellos pudo escapar. Incluso se fantaseaba de que pudieran estar en Francia. Incluso al llegar la democracia, pensaban que a lo mejor podían volver, aunque tenían el certificado de defunción y tenían una localización precisa del lugar de enterramiento de al menos tres de ellos por gente que asistió a su enterramiento.
El periodista Luis Monje Ciruelo, natural de Palazuelos, en su libro, “Memorias de un niño de la guerra“, hace referencia a la muerte de los hermanos Castel, sin conocer su nombre, y comete el error de decir que matan al zapatero y sus dos hijos, y en realidad son CUATRO hijos del zapatero, y el padre no es asesinado.
[…]”Otra lamentable actuación, con el resultado de tres hombres muertos, se produjo en un pueblo cercano a Palazuelos, con la llegada de las tropas nacionales. El rumor corrió en voz baja pero, por desgracia, no tardé en confirmarse con hallazgo de los cadáveres. Eran el zapatero de Olmeda de Jadraque y sus dos hijos. Los tres formaban un trío de músicos con guitarra, laúd y bandurria para las fiestas de los pueblos comarcanos. Tal vez esta forma de ganarse la vida, sumando ingresos al oficio familiar, despertaría las envídias de alguien, que no dudaría en denunciar su probable ideología izquierdista, entonces motivo suficiente para ese trágico final.” […] Luis Monje Ciruelo. “Memorias de un niño de la guerra“. Ediciones AACHE 2005 pp 40-41
Hace algunos meses, coincidiendo con una actuación de los hermanos Cubero, músicos guadalajareños famosos por haber actualizado el folclore provincial, miembros del Foro por la Memoria Guadalajara les contamos la historia de los hermanos Castel y quisieron amablemente acudir a la hermosa puerta medieval de la villa de Palazuelos, donde reprodujeron la famosa foto de los hermanos Castel tocando allí en 1928. Sirva este sencillo acto, así como la grabación del pasacalles que ellos tocaban realizada por Rafael Martín, como homenaje a su memoria.
Los Hermanos Cubero en homenaje a los Castel en Palazuelos. FMGU
Texto e investigación: Xulio García Bilbao (FMGU) Foto de los hermanos Cubero: Óscar de Marcos, (FMGU) Copyright. textos: fotos: Foro por la Memoria Guadalajara Informantes: Susana Castel, Paco Loranca, sobrinos de los asesinados.
Pasacalles recogido a Alfonso Cuadrón y la ronda de Sienes por Xulio García Bilbao y Juan José Molina Robledo (2-11-1996), Grabación mp3 2019: Rafael Martín. Laúd, bandurria, guitarra.
Agradecimientos: Paco Loranca, Susana Castel, Hermanos Cubero, Rafael Martin, Raúl Lorca. Alfonso Cuadrón.